Comienzan las fiestas; escapada a Viena y Bratislava

Viajes

Creo que el título de la entrada lo dice casi todo. Adelanto el comienzo de los días de fiesta un día, y mañana miércoles cogeremos un avión con destino Viena. La idea es estar por la capital austriaca hasta el domingo, incluyendo una excursión a la cercana capital eslovaca, Bratislava, a menos de una hora de viaje en tren, aguas abajo del Danubio.

En 1997, ya visité brevemente la capital austriaca, en un excursión en coche desde Brno (República Checa). Por una serie de causas y azares, conseguimos pasar el día tres personas en tan imperial ciudad por sólo 3.500 pesetas de la época… creo. O menos. Aún nos llegó para tomarnos una cerveza antes de volver a Brno. Lo único que hicimos fue pasear,… y partirnos de risa con unas señoras de mediana edad, o casi avanzada edad, de algún lugar de las grandes praderas de Norteamérica que se sorprendieron de la existencia de un palacio imperial en Viena, cuando nos preguntaron por el origen de uno de los más notables edificios del centro de la capital y nosotros les indicamos lo que era. Genuinamente, desconocían la posibilidad de que los palacios imperiales se prodigasen tanto por Centroeuropa.

Por la estación de Bratislava pasamos unos días más tarde, camino de Budapest. Poco más puedo decir de la capital eslovaca.

Como viene siendo habitual en mis viajes, si consigo unas razonables conexiones a internet, que espero que sí, mantendré el ritmo de actualizaciones de este Cuaderno de ruta con mis andanzas por esos lugares. Y si no, las insertaré a la vuelta en los días que correspondan.

A falta de haber digitalizado las diapositivas de aquella estancia vienesa, para poder ilustrar convenientemente esta entrada, os mostraré una instantánea tomada hace unos meses en otra famosa ciudad austriaca; Salzburgo.

Getreidegasse

Puesto de artesanías en la Getreidegasse, Salzburgo (Austria) - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4 Limited

¿Sabríais distinguir una fotografía “photoshopada” de una que no lo está?

Fotografía, Fotografía personal, Viajes

Ayer domingo, me pegué la tarde terminando de organizar la fotografías de mi escapada a Munich y alrededores. Entre otras cosas, ya tengo subidas en la correspondiente colección de fotografías en Flickr, con tres álbumes: Munich, Zugspitze y Salzburgo

También estuve preparando el libro que voy a encargar a MyPublisher. En realidad, intenté encargarlo ya, pero se produjo un fallo de conexión. Así que hoy volveré a intentarlo.

Para preparar todo ello, tuve que revelar los archivos RAW de mis fotografías, y dedicarles algo de tiempo en un programa de tratamiento de imágenes. No soy partidario de grandes intervenciones en las fotos en la fase de procesado. Creo que conviene tener una buena imagen de base, y realizar aquellas intervenciones encaminadas a restaurar el ambiente o la sensación que nos llevó a tomar la imagen. Esta sensación no siempre queda plasmada en nuestro archivo ya que la fotografía como cualquier otra técnica tienen limitaciones devidas a impertivos físicos.

Dicho esto, no tengo nada especialmente en contra del trabajo en Photoshop u otros programas de tratamiento de imágenes. De tener algo en contra sería en relación con la intencionalidad del autor. Si lo que se pretende es una creación artística, transmitir una sensación, etc… pues que cada uno aplique las técnicas que quiera, y que el público lo juzgue. Bien. Viva la libertad. Otra cosa es si se intenta engañar al personal; dar gato por liebre. Y así, si uno ve una imagen de una mujer que se sabe que está en los 50 años y en la foto parece tener un cutis de una cría de 17, y además te recomienda una crema cosmética… pues está claro que es un engaño de tomo y lomo, que toma a las mujeres por tontas (o a los hombres si no han aprendido a controlar sus hormonas y a saber valorar correctamente a las mujeres) y que menosprecia a las mujeres de 50 años. Mal.

Cuando terminé mis tareas, revisé las noticias en el Google Reader, y me encontré con una curiosa anotación en Xataka Foto. Nos proponía realizar una prueba para ver si somos capaces de distinguir una foto “photoshopada” de una que no lo está.

Para realizar la Real or Shopped Challenge, visita http://theirtoys.com/RealorShopped. Al final te dará el porcentaje de aciertos. A mí no me fue mal… un 70%.

Photoshop Quiz
Created By Their Toys

En general, fui mejorando mi nivel de aciertos conforme avancé en la prueba… No os voy a contar los trucos. Que cada uno se afane como mejor pueda.

La imagen que os pongo hoy es una de las que sufrió un tratamiento más enérgico de las que me traje de viaje. Está tomada en Salzburgo, donde estuvo nublado y lloviendo casi todo el día. Como consecuencia, las diferencias de luminosidad entre el cielo y el suelo, y los problemas de microcontraste en cada una de estas zonas, obligan a un mayor trabajo con máscaras y curvas para llegar a una representación razonable de la realidad. En este caso, la fortaleza Hohensalzburg vista desde las orillas del Salzsach.

Fortaleza de Hohensalzburg desde el Salzsach

(Pentax K10D; SMC-DA 70/2,4)

Actualización en De viaje con la cámara al hombro

Fotografía personal, Páginas personales, Viajes

Mantengo varias páginas de contenido diverso en Google Pages. Este es un servicio de Google que permite crear páginas en internet de forma muy sencilla. Bien es verdad que con opciones bastante limitadas, pero que para lo que yo buscaba ya me han valido. Una de estas páginas es la versión 2 de mis páginas dedicadas a la fotografía en mis viajes De viaje con la cámara al hombro. Pero estoy en un relativo sinvivir. Google ha anunciado que dentro de unos meses dejará de prestar este servicio, en favor del que actualmente está desarrollando llamado Google Sites. Se supone que Google establecerá algún sistema para migrar los contenidos de uno a otro servicio,… pero ya veremos como queda…

En cualquier caso, de momentos sigo actualizando el mencionado sitio sobre mis viajes, y actualmente he incluido el reportaje sobre mi reciente escapada a Munich, con excursiones a los Alpes y a Salzburgo. La dirección:

Munich y Salzburgo en Google Pages

Para quienes hayáis seguido las entradas de este diario, los contenidos os serán familiares, porque se trata de un transcripción de los mismos. Para los que no, ahí están todos organizadicos.

La foto de hoy, cómo no, del mencionado viaje. El pabellón Pagodenburg en el jardín botánico del Palacio de Nymphenburg, en la capital bávara.

Pagodenburg

(Pentax K10D; SMC-DA 70/2,4)

Salzburgo: Mozart, sonrisas y lágrimas, y lluvia, mucha lluvia

Viajes

La primera vez que supe algo de Salzburgo fue una de las varias en las que siendo niño mi madre me llevó/obligó a ver Sonrisas y lágrimas, en las que una virginal novicia acaba liando a un “pobre” viudo con una caterva de hijos a cual más ñoño. Eso sí, parecía ser todo muy bonito, con muchos montes, y con calles y paseos muy monos para montar en bicicleta y cantar canciones sobre el do, re, mi,… etc, etc.

Bueno, sí, muy bonito, pero hoy todo con un nublado de preocupar. Y tan de preocupar que lo que ha hecho ha sido llover casi todo el día. A ratos, con cierta intensidad. Si hasta se estaba produciendo una invasión de babosas. Me refiero a los limacos,… había también muchas señoras y señoritas de diversas partes del mundo invadiendo la ciudad, pero no me atrevo a calificarlas con tan grosero adjetivo.

La ciudad es bonita en sí. Tiene sus jardincitos bien cuidados, sus casas monas, su río, sus puentes,… vamos lo que toca. Hay una calle, la Gedartegasse, llena de tiendas. Y por consiguiente llena de turistas. Los cuales hoy andaban muy decepcionados porque al parecer es fiesta. Supongo que en Austria, o al menos en Salzburgo, también celebran la Virgen de agosto. Son muy católicos ellos. Hasta el punto de que durante gran parte de su historia, Salzburgo fue un electorado del Sacro Imperio, cuyo príncipe elector era el arzobispo de la ciudad. Estos curas nunca han entendido bien qué quiso decir el Cristo con aquello de “al Cesar lo del Cesar, y a Dios…”, lo que fuere.

Dominando la ciudad, una imponente fortaleza con sus torreones, sus almenas y sus cañones. Se sube en funicular. También puedes subir andando, pero la gente que lo hacía llegaba bastante cansadica. Así que lo mejor es caminar cuesta abajo, y que te suban tirando de la cuerda. En cualquier caso, teniendo en cuenta que las vistas estaban poco vistosas por culpa del nublado y la lluvia, la fortaleza en cuestión tampoco tenía mucho de donde rascar.

Más majetes son dos antiguos cementerios, el de la Iglesia de San Pedro y el de la Iglesia de San Sebastian. Muy recoletos y muy cuidados. El primero me ha gustado más por lo recogido y lo vistoso de sus tumbas. El segundo más seriote, hecho para más gloria de uno de los príncipes-arzobispos de la ciudad, tenía alguna celebridad enterrada. La que más me ha llamado la atención ha sido la tumba de Paracelso, de los médicos el más excelso. El epitafio, en latín, miente bastante. Ni harto de vino era aquel buen hombre capaz de curar la lepra. Pero eso es lo que dice, según las traducciones que por allí han puesto.

Finalmente, el rollito de Mozart. Porque el famoso músico nació en el lugar. Y allí le han puesto una estatua todo serio y majestuoso. Nada que ver con el descerebrado que retrato Milos Forman en su excelente película Amadeus. Pero nada. Eso sí, luego su música hay quien se la toma en serio, y otros la tocan con balalaicas. Si el bueno de Amadeo levantara la cabeza…

Bueno. Mañana es día de regreso. Aún podremos dedicar la mañana ha ver algo por Munich. Quizá nos acerquemos al enorme Deutsche Museum, el mayor museo de ciencia y tecnología del país y de Europa. O quizá no, y si eso nos dedicamos a pasear si sale bueno. Ya os contaré.

Algo de Juegos Olímpicos y… ¡me voy de viaje!, escapadita por Alemania

Deporte, Política y sociedad, Viajes

Creo que voy a ver poco de los Juegos Olímpicos. Creo que salvo que uno esté de vacaciones y tenga mañanas para ver pruebas en directo, o se contente con retransmisiones en diferido, con los horarios chinos, no es cómodo dedicar el ocio a ver las retransmisiones.

En mi caso, esta próxima semana sí que voy a estar de fiesta, pero… me voy de escapada al sur de Alemania. Hotel en Munich y desde allí alguna excursión a Salzburgo o algún otro sitio dependiendo de la climatología. Nos gustaría acercarnos a Garmisch-Partenkirchen, donde los saltos de esquí de Año Nuevo, y coger el cremallera y los teleféricos al Zugspitze, pero no anuncian muy buen tiempo para esta semana, así que ya se verá. Como viene siendo habitual, si las brujas de internet y la infraestructura de los hoteles son favorables, iré subiendo entradas del viaje, con las fotos correspondientes. Aunque tampoco me voy a dar mal. Si no está muy favorable, las subiré “en diferido”. Con la fecha correspondiente, pero a la vuelta.

Así que esta semana, pocos Juegos voy a seguir. Y la semana siguiente volveré a currar… así que… pues nada. Ya hace tiempo que veo poco de estos acontecimientos. Aunque me gustan. Sobre todo porque uno puede ver algún deporte poco habitual.

Este fin de semana he visto alguna cosica. Por satélite están retransmitiendo hasta por tres cadenas. He de decir que el nivel de las retransmisiones es muy bajo. Ayer, vi el final de la prueba de ciclismo en carretera. En un momento dado, opté por seguir los comentarios por la radio ante el aburrimiento que producía RTVE y Eurosport. Pero la retransmisión de la SER tampoco era muy allí, y además con el problema de que iban adelantados con respecto a la imagen de la televisión. Un rollo. Alguna retransmisión desde las piscinas por Teledeporte ha resultado también otro rollo. Muchas interrupciones publicitarias, en momentos poco apropiados, y cortando el ritmo de la retransmisión. Además, anuncios muy cutres. No sé si se darán cuenta las empresas anunciadas que con esta estrategia se convierten en marcas odiosas. Vamo que causan rechazo por la molestia que producen. Dudo de que así se venda más; aunque para todo hay.

La fotografía de hoy corresponde a mi último viaje por Alemania, hace 10 meses. Dresde, en concreto.

Puente de Albert

(Pentax *ist DS; SMC-A 50/2)