[Cine] La chispa de la vida (2011)

Cine

La chispa de la vida (2011), 16 de enero de 2012.

Decía el otro día una amiga mía que nos estábamos volviendo muy conservadores. Que sólo íbamos a ver películas que pudieran ser valores seguros. Que cada vez arriesgábamos menos. Que un ejemplo de eso eran las pocas oportunidades que le dábamos al cine español. Todo una vil maniobra para llegar al fin de semana y proponernos ver la última de Álex de la Iglesia. Esto sí que es una actividad de riesgo. Un deporte de aventura. Ha habido dos películas, una y otra, del director que me han gustado y mucho. Están entre mis favoritas del cine español. Pero el resto me han provocado sentimientos que oscilan entre el aburrimiento y la sensación de que me estaban tomando el pelo.

Para rematar mi escepticismo, unas horas antes de ir a ver la película leí una sinopsis de la misma, e inmediatamente me vino a la memoria ese peliculón que es Ace in the Hole (El gran carnaval), nada menos que de Billy Wilder. Según Trueba, lo más parecido a “dios” que existe. Por lo menos en el mundo del cine. Y esto es ponerle las cosas excesivamente difíciles a de la Iglesia. Ya sabemos, entre “dios” y “de la iglesia”, supongo que siempre será preferible el “jefe”.

Y es que aquí también tenemos un individuo, Roberto Gómez (José Mota), que después de una serie de peripecias para dar un poco de conciencia social por el tema de la crisis y los parados de larga duración, acaba teniendo un accidente en el Teatro Romano de Cartagena, o al menos en el mismo en una realidad paralela. Y como consecuencia del mismo, se encuentra en el suelo con una barra hierro incrustada en el cerebro, cuya extracción es compleja, y problemática. Mientras, a su alrededor se montará un circo mediático, político y social, en el que todo el mundo intentará sacar tajada, empezando por el propio accidentado, y en el que apenas la mujer, Luisa (Salma Hayek), y una modesta periodista (Carolina Bang), mantendrán mínimamente una actitud y un comportamiento ético.

Alex de la Iglesia no es Billy Wilder. Definitivamente. Miren. Considero que es un buen artesano cinematográfico. La película está muy bien rodada desde el punto de vista técnico. Nada que envidiar a producciones foráneas. Muy buen nivel. Pero Wilder tenía una cosa fundamental. Y es que, además de ser un buen director de cine, era un excelente escritor. Un guionista insuperable. Y aquí es donde falla la película de de la Iglesia. El guion es previsible. Demasiado. Y además, no acierta con el tono.  ¿Es un drama? ¿Una tragedia? ¿Un esperpento? ¿Una comedia? ¿Una película social? Es como si quisiera jugar a todas las cartas si acertar con el palo adecuado. Tiene momentos buenos. E incluso es capaz de extraerte alguna sonrisa, o emocionarte con tristeza también. Pero el conjunto no me resulta del todo coherente.

En lo que se refiere a las interpretaciónes, me ha sorprendido muy favorablemente el trabajo de Hayek, a quien no la había visto trabajar en español, cumpliendo el resto de los intérpretes con mayor o menor fortuna. Soy pesimista en estos momentos en lo que se refiere al trabajo actoral en el cine español. Creo que está muy machacado por los modos televisivos, y eso se refleja. Pero globalmente, en este filme es aceptable.

Dicho todo lo cual, no es ni mucho menos lo peor que le he visto al director. De hecho, creo que es una película que se puede ir a ver, y que cada cual saque sus propias conclusiones, sabiendo que no se va a aburrir ni mucho menos. Es dinámica, no muy larga, pasan cosas,… Mucho mejor que otras cosas con las que últimamente nos ha castigado el director. Pero sobre todo, en cuanto puedan, búsquense una buena copia de El Gran Carnaval, y disfruten con el gran Billy Wilder, y el inconmesurable Kirk Douglas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Anochece

Lo más duro de la película es que fuimos a la primera sesión, y no se había calentado suficientemente la sala; y con el frío que hacía fuera, cuando salimos, en vez las cervecitas de rigor acabaron cayendo unos cafés con leche y unos chocolates, como si fueramos abuelos (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).