Nuevos álbumes en Issuu: Alsacia en color y Amsterdam

Fotografía personal

Después de tres días de ponerme serio en este Cuaderno de ruta, cambio a un tono más relajado. Hoy es fiesta en Huesca. San Lorenzo y esas cosas. Y yo, trabajo en Huesca. Así que de fiesta. He decidido cursar visita en Barcelona. Cosas del AVE que hace del viaje en el día algo cómodo y razonable en todo salvo en el precio. Pero bueno. De vez en cuando… Así que voy a dejar programada esta entrada que en realidad redacto la tarde anterior. Para el mediodía, ya está. Programado.

Como dije recientemente, he subido algunos álbumes de fotos más a Issuu. Después del álbum en blanco y negro de mi viaje a la Alsacia, he subido también los dos que hice en color. Para todos los gustos pues. Os aparecerá algo como esto.

Pulsar en la imagen para ir al álbum (se abrirá en otra ventana).

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Pero como el proceso es razonablemente rápido y cómodo, también he incluido el del viaje a Amsterdam y otras ciudades de los Países Bajos de la pasada Semana Santa. Creo que en un tiempo razonable de tiempo podré subir también el de París del pasado mes de diciembre de 2009, pero por la forma en la que lo preparé, tendré modificar alguna cosas para que quede bien presentado en Issuu.

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Y bueno, esto es por ahora. El miércoles seguiremos con cosas nuevas. Supongo que con cosas que me hayan pasado o haya visto en Barcelona. Donde me temo que hará calor. Ese calor húmedo y agobiante, mucho menor en grados que en Zaragoza, pero que llevo bastante peor. Espero que compense.

Maniquíes

Maniquíes en las calles de Amsterdam; que quietos y calladicos - Panasonic Lumix GF1, G 40/1,7 ASPH.

Alsacia con otra mirada, en blanco y negro

Fotografía personal, Viajes

Ya comenté la publicación en Blurb de los dos libros de fotografías de mi reciente viaje en vacaciones a Alsacia. Ya han llegado. Están bien. Pero el tema es que me dejaron un poco insatisfecho. Y al poco de terminarlos y encargarlos, empecé a revisar las fotografías, especialmente las derechas pero con potencialidad. Especialmente para ser reveladas en blanco y negro. Digo reveladas porque suelo fotografiar guardando las imágenes digitales en formato RAW, por lo que la decisión final sobre su aspecto puede demorarse hasta su procesado en casa. Y la cosa ha ido bien, y decidí elaborar un tercer libro, con una impresión alternativa pero igualmente válida de lo que observé durante las vacaciones.

Podéis ver el libro como una presentación en flash en Issuu. A continuación una imagen de lo que podéis encontrar si seguís el enlace.

Alsacia, con otra mirada en Issuu

Por supuesto, también podéis verlo en Blurb, aunque creo que la presentación en Issuu es más ágil. Si alguno se animase, desde Blurb se puede comprar una copia. El precio sólo incluye lo que cobran Blurb, no hay beneficio para el autor. Es que realmente no espero que nadie lo compre,…

Proximamente quiero subir también otros libros de fotografías a Issuu. Así que si os apetece, podéis pasar por mis estanterías virtuales.

T-4

La Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, minutos antes de la salida del vuelo hacia Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

Deacon, entre el Ill y el Ebro

Arte

A orillas del río Ill en Estrasburgo se encuentra el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de la capital alsaciana. Cuando visitamos este museo hace ya casi tres semanas, se encontraba en marcha una exposición del escultor galés Richard Deacon. No soy un entendido en escultura. Ni poco ni mucho. Reconozco que las abstractas formas de la exposición, en algún caso me pudieron llamar la atención como curiosidad, pero no me entusiasmaron gran cosa. Es lo que hay.

Aun así, tomé un par de fotos. Poco inspiradas. Pero bueno. Para que os hagáis una idea. Aunque la variedad de formas y materiales utilizados era mucha.

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

El caso es que cuando terminamos la visita al museo, realizamos la pertinente visita a la librería, para ver qué cosas interesantes podrían tener. En una mesa, había una colección de libros de distinto tipo dedicados a la obra del escultor. Y vaya usted a saber porqué, me dio por hojear un ejemplar de muestra de un librito negro, sin ilustraciones en la portada. Los datos del libro:

Water under the bridge
Richard Deacon
L’art en écrit, Jannink

Y al hojearlo, empecé a encontrar paisajes sospechosamente familiares. Como alguna de las siguientes tomadas hace algún tiempo.

Bajo el puente

Puente de la Unión (también conocido como puente de las Fuentes), sobre el río Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8

Compré el libro. No era muy caro. Este domingo, me fui paseando a los lugares que me resultaron familiares. Mucha gente a lo largo de las zonas verdes que bordean al río Ebro. Pasando la tarde. Pescando, paseando.

Puente de la Unión (conocido como puente de Las Fuentes)

Fotografía más reciente del puente desde la otra orilla - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Y allí estaba el objeto alrededor del cual gira el contenido, fotografías y texto, del librito de tapas negras. Una escultura de Richard Deacon.

La escultura

Escultura de Richard Deacon bajo el Puente de la Unión en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Descansando sobre la escultura

Los "artistas" del rotulador han dejado ya su marca indeleble en la escultura, mientras el relajado ciudadano permaneció igualmente inmóvil escuchando música mientras yo evolucionaba a su alrededor haciendo fotos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Monumento "por un tubo"

Vista general de la escultura en su entorno, en una imagen también de hace algún tiempo - Panasonic Lumix LX3

Como veis, nunca se sabe cuándo vamos a tener a nuestro alcance una obra de arte de un artista de prestigio. Lo cual no deja de ser un poquito preocupante. Uno ya no sabe cuando está ante una obra de arte, o ante uno de esos armatostes que de vez en cuando ponen los munícipes en las calles con un fin más o menos ornamental.

Bueno. Yo seguí mi paseo. Aprovechando las bondades del ambiente de la caída de la tarde en un día no excesivamente caluroso de este verano que sí lo es.

Paseo en el parque

Paseo en el parque a orillas del Ebro - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libros de fotografía del viaje a Alsacia, en Blurb

Fotografía

Últimamente he mejorado mucho mi forma de procesar las fotografías digitales. En general, para obtener copias impresas de las mismas parto del archivo RAW, y eso siempre lleva un tiempo. Pero desde que uso Adobe Lightroom, el tema es mucho más rápido, siempre que partamos de fotografías bien expuestas, que exijan ajustes básicos y sencillos de contraste, temperatura del color y disminución del ruido. Así que ya tengo preparados los dos libros de imágenes del viaje por Alsacia y alrededores que realicé a principios de julio.

Ambos libros están disponibles en Blurb, con idéntico título y distinto subtítulo. El primero está dedicado a Estrasburgo, con las excursiones a Baden-Baden y Metz. El segundo es Colmar, Mulhouse y los recorridos por los Vosgos y su somontano vitivinícola. Aunque no creo que interesen a nadie más que a mí, son públicos y pueden ser encargados. No hay beneficio personal en el precio. Sólo los costes que imputa Blurb.

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Estrasburgo, Kehl,…
por Carlos Carreter

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Alsacia, 2010
Colmar, Route des …
por Carlos Carreter

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He de decir que los hados fotográficos no han sido todo lo propicios que podrían. Un sol de justicia ha brillado durante todo el viaje, produciendo un luz dura y poco fotogénica la mayor parte del día. Y cuando uno va de viaje y con compañía no siempre puede elegir cuándo va a estar dónde. Pero bueno, ahí queda un reportaje que creo que es razonablemente representativo.

El equipo fotográfico ha sido el habitual en mis últimos viajes. Como cámara principal, la Panasonic Lumix GF1 es un compromiso adecuado entre ligereza y portabilidad y suficiente calidad de imagen en la mayor parte de las situaciones. Un 20/1,7, con una focal equivalente de 40mm en formato de 35 mm, complementado por un 45/2,8 estabilizado, focal equivalente de 90mm, me resultan suficientes para un montón de situaciones incluyendo aquellas con poca luz.

Locomotora Pacific "Fléche d'Or"

La escasa luz de la Cité du Train de Mulhouse no fue problema para la GF1 con el 20/1,7 y disparando a 400 ISO de sensibilidad; con un ruido electrónico muy contenido, la focal normal del objetivo evita deformaciones excesivas en la perspectiva de la locomotora que se hubieran producido con un gran angular.

Como cámara de respaldo llevo una Panasonic Lumix LX3, que además es útil cuando necesito un gran angular o cuando es necesaria la discreción, dado su reducido tamaño, su discreto color negro, y su nula sonoridad al disparar.

Castillo de Haut-Koenigsbourg (alrededores)

Para captar la variedad del entorno boscoso del castillo de Haut-Koenigsberg, el gran angular de la LX3 permitió separar los distintos planos del bosque con su distinto tipo de vegetación; aquí sí que vino bien la capacidad gran angular.

Quien sabe. Igual a alguno de vosotros os interesa.

Y para finalizar un paseito por Colmar, y una visita «bajo los tilos»

Viajes

En la última mañana en tierras alsacianas, me doy un paseo por Colmar; siempre es posible encontrar algún nuevo rincón interesante y mono, como este patio de las tres épocas, con la medieval en la imagen.

En el antiguo convento de los dominicos, visito también la "Virgen del rosal", uno de los mejores ejemplos de la pintura gótica alemana; aunque no dejan hacer fotos,... bueno, la LX3 es muy discreta y no hace ruido.

Pero el plato fuerte del día es la visita al Museo Unterlinden (bajo los tilos en alemán), que se encuentra rodeando el claustro del antiguo monasterio del mismo nombre.

La obra más notable de las que alberga el museo es el retablo de Isenheim; situado en la antigua capilla del monasterio, es una obra maestra del renacimiento alemán.

En la misma capilla, encontramos una restauradora haciendo su trabajo, lo cual es agradable de contemplar; por cierto, ni se inmuta ante la expectación que causa entre los visitantes.

Pero no sólo arte de siglos ha, también hay arte moderno y contemporáneo; en estos días, hay una exposición dedicada al norteamericano Joe Downing.

Tras una cervecita, una visita a la Colegiata de San Martín,... y fin de visitas turísticas.

Así que finalmente, un par de trenes, y al aeropuerto de Enzheim, vía Estrasburgo.

Alguna cosita más en Fotos porque sí, como todos estos días.

Trenes, coches, y un poquito de Mulhouse

Viajes

Vamos a ver, si me he venido a Mulhouse (se pronuncia algo así como "milhus" y no "muljaus" como he oído por ahí, que estamos en Francia), es porque hay un museo del ferrocarril, la Cité du Train, del copón; y no me ha decepcionada en absoluto.

El primer pabellón es absolutamente excepcional, con todo tipo de sensores de movimiento que hacen que, cuando se acerca el visitante, los objetos expuestos cobren vida; como expulsar vapor por algún sitio.

De lo que más ilusión me ha hecho ha sido ver las dos locomotoras eléctricas a las que se acreditó el pasar por primera vez de 300 km/h, allá en los años cincuenta; en la foto una de ellas, la BB.

El caso es que por un poco más, te sacas la entrada conjunta con el museo del automóvil, montado sobre la base de la colección particular de un diletante del lugar; alguno coches, parecen auténticos coches... pero de caballos.

De lo que más hay en este museo son Bugattis, que para eso la fábrica estuvo cerca; se echan a faltar vehículos ingleses, americanos y japoneses.

Como de coches no entiendo, supongo que la calidad es importante; pero impresiona la cantidad, como por ejemplo de fórmulas 1 alineados como en un parrilla de salida.

Por lo demás, Mulhouse tiene poco más que ver; el ayuntamiento es muy mono, y llama la atención que tiene en la fachada escudos de algunos cantones suizos... bueno en realidad estamos a un paso de Basilea.

También tiene una zona comercial peatonal muy entretenida,... y eso que a las seis de la tarde todo chapado; que austeros estos calvinistas,... porque sí, sí, cuando se adhirió la ciudad a la República Francesa resulta que ya eran prácticamente todos protestantes.

Y a la caída del sol, uno se coge el TER Alsace de turno, y de vuelta a Colmar... que mañana es último día en tierras francesas.

Y ya sabéis, alguna imagen más en Fotos porque sí.

Tras un triste percance, recorro los viñedos de Alsacia y los Vosgos

Viajes

Pues no ha empezado bien el día. Mis compañeros de viaje con los que iba a estar hasta el día ocho, han tenido que volverse de improviso por un triste tema familiar. Y me han dejado sólo para el resto del viaje. Qué se le va a hacer.

Hoy alquilábamos coche, y así lo he hecho; para mí sólo, y gracias por la comprensión de la agencia de alquiler a la hora de cambiar el modelo previsto, con un Twingo es suficiente, que es pequeño, pero se maneja muy bien.

La primera parada era el castillo de Haut-Koenigsberg, una fortaleza militar en los Vosgos, cuyo origen se remonta a la edad media.

En el siglo XIX estaba totalmente en ruinas, pero los prusianos lo reconstruyeron como símbolo de su restablecido dominio sobre la Alsacia.

La verdad es que lo dejaron muy bien, y es muy visitado; de hecho lo difícil es no sacar algún turista en la foto,... y no quedan nada bien.

Después he recorrido la Carretera del Vino, una entretenida ruta automovilística entre viñedos y pueblos muy majos.

He llegado hasta Obernai, una población fortificada, con un casco antiguo muy mono.

En esa estupenda casona estaba el restaurante donde me he comido una deliciosa "flambé" con queso Munster (a modo de pizza alsaciana, sin tomate, sin mozarella, pero con otras cosas).

A continuación he cogido las carreteras que se internan en los Vosgos, parando en primer lugar en Le Hohwald, una estación turística que estaba bastante muerta de ambiente a esa hora de la tarde.

Después he subido hasta el Champ de feu, el punto más alto de esa zona, donde he paseado por los magníficos bosques.

También he encontrado restos de una estación de esquí, de aspecto más bien obsoleto, pero con un bonito paisaje.

Cayendo ya la tarde, de nuevo a los viñedos, esta vez en dirección sur, que estaban iluminados por la agradable luz de la tarde.

He terminado la ruta en Riquewihr, uno de estos pueblos super-pintorescos, con tres estrellas en la guía Michelín, que están llenos de turistas y tiendas y son un agobio; pero como he llegado pasadas las siete de la tarde, se habían ido casi todos, y las tiendas estaban cerradas,... ¡ideal para darse una vuelta y cenar tranquilamente!

Ya sabéis, puede que haya alguna imagen más en Fotos porque sí.

Amaina el calor, nos vamos de Estrasburgo, y paseamos por Colmar, para acabar cenando como curas

Viajes

La idea era ver algún museo que nos apetecía y ver tiendas; pero es lunes, y en Francia, en provincias, los lunes, casi todo cierra, así que a callejear.

También nos hemos vuelto a meter en la catedral, ya que el otro día, por la hora, se nos pasó un reloj astronómico muy chulo que tiene en el interior; los cabritos de ellos, para verlo en funcionamiento te hacen pagar entrada, una vez al día, a las 12.

Y luego, hemos hecho algo que el primer día, después de acaloradas discusiones, decidimos no hacer; dar una vueltecita en el barco por los canales, con los jubilados y los colegios de adolescentes.

Así que, llegado el momento adecuado, hemos recogido los equipajes, nos hemos comido unos bocatas, y hemos cogido el tren hacia Colmar, que total son 40 minutos de viaje escasos.

Después de descansar un rato la hora del calorazo, que aunque hace menos, hace, hemos dado una vuelta por Colmar; una ciudad muy, muy mona, algo sosona, pero maja y fotogénica.

Hemos dado un par de vueltas, una con nublado, y otra con el sol de final de tarde, que es la que nos ha permitido tener las fotos más majas, claro.

Además es asquerosamente civilizada, todo está limpio, todo en orden, todo indicado y explicado; es la ciudad para turistas tontos, de fácil que es recorrerla.

Hemos hecho una opípara cena, con unos "picones" de aperitivos, un excelente "pinot blanc" para el plato principal, y unos "coloneles" (sorbete de limón con vodka) para finalizar; así que ha habido que bajar el tema dando un nuevo paseo, intentando no caernos a ningún canal.

Pero todo ha ido bien, y hasta nos ha dado ocasión para hacer algunas fotos más; mañana alquilaremos un coche y recorreremos los Vosgos,... o algo.

Y ya sabéis, algunas imágenes más en Fotos porque sí. Hoy menos que otros días. Ya he dicho. Esto es más soso.

Hoy nos hemos ido al Centro Pompidou… aprovechando que han abierto una sucursal en Metz

Viajes

En Metz, lo más notable es la catedral, por lo que es lo primero que hemos ido a ver en cuanto hemos llegado; una catedral gótica de naves altísimas, muy elegantona.

Presumen de vidrieras, de esas que hacen unos reflejos estupendos por las paredes de las naves; pero la verdad es que, sin desmerecerlas, las he visto mejores en otros sitios.

Con esto se nos han dado las horas centrales del día, y aunque ha amanecido nublado, ha aparecido el sol y el calor; así que nos hemos refugiado en la nueva sede del Centro Pompidou, recién inaugurada hace poco más de dos meses, y con un edificio muy majo de un arquitecto japonés, con la estructura en madera, muy original.

La exposición de apertura, que estará hasta el año que vine, es absolutamente impresionante; se llama "Chef d'Oeuvres", y efectivamente son obras maestras, principalmente del arte contemporáneo, que formarían colas en cualquier capital europea, ¡y mira, no se han olvidado de la fotografía, ni mucho menos!

Además también es muy lúdica, con algunas obras con cierta interactividad, más o menos buscada.

Yo me lo he pasado pipa haciendo fotos a un vídeo que estaban proyectando, en blanco y negro; pero por algún motivo que todavía desconozco, las imágenes fijas que yo iba tomando aparecían de diversos colores, muy vistosos.

Después de la visita, ya nos hemos dedicado ha darnos un largo paseo por la ciudad para ver el ambiente y el conjunto.

Lo cierto es que estaba tranquila, muy de domingo, con las calles casi desiertas, y sin mucha presencia de turistas.

Así que después de ver algunos monumentillos, como esta Puerta de los Alemanes, y de callejear un rato, nos hemos tomado la cervecita de rigor, y nos hemos ido hacia el tren.

En la estación nos hemos comprado unas "quiches lorraines", que es lo propio, y nos las hemos zampado en el tren mientras veíamos pasar el pasaje de Lorena al atardecer. Y hasta mañana.

Recordad que en Fotos porque sí, habrá algunas imágenes extra, con otra mirada.

Ante el calor, un museo donde se está fresquito, y nos vamos a tomar un cerveza a Alemania

Viajes

Para empezar, hay que decir que hemos decidido visitar el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo que está realmente muy bien. Y sin embargo, no había casi nadie. Ante el calorazo, una excelente alternativa para pasar la mañana.

Había un exposición dedicada a Richard Deacon, un escultor británico de una de cuyas obras, sin saberlo, tomé hace poco una foto. Y no precisamente, cerca de Estrasburgo,… Mirad aquí… La gente de Zaragoza que guste de pasear por los parques a orillas del Ebro igual conoce el lugar.

Pero vamos a lo que estamos.

Gustavo Doré es una de las glorias locales en materia de pintura, y tiene dedicada una amplia sala, aunque su estilo desentona con el resto de la colección, más moderna, más contemporánea.

Un omnipresente pensador de Rodin nos recibe en las salas dedicadas al arte moderno.

Muchos adolescentes haciendo visita cultural al museo; y creo que no entendiendo muy bien el arte contemporáneo... ellos, tan jóvenes, y ya con tantos prejuicios.

Después de comer hemos descansado y a continuación hemos paseado por la parte más prusiana de la ciudad; curiosamente allí encontramos la patríotica Plaza de la República.

Hemos entrado a curiosear en la iglesia de Saint-Paul, donde un pastor protestante nos ha guiado en la visita al templo; y mientras, un organista tocaba, muy bien, uno de los dos órganos de la iglesia.

Conforme caía la tarde nos hemos dirigido al Rin, al Parque de las dos Riveras; en el lado francés una especie de parque de atracciones a medio gas languidecía por la escasez de público.

Aunque estamos todavía en Francia, un paseo que conduce hacia la pasarela peatonal internacional muestra las distancias relativas de los planetas del sistema solar respecto al sol, que se encontraría al principio de la pasarela,... ¡pero con los carteles en alemán!

Junto a la orilla del Rin en el lado francés, se estaba organizando un banquete; un grupo de jazz al más puro estilo Django Reinhardt ensayaban su repertorio, ¡y lo hacían de puta madre!

El punto medio en el Rin, donde a un lado está Francia y al otro, Alemania.

Kehl, la población en la orilla alemana, no parece tener nada de especial, pero es muy pulcra, con unos jardines estupendos y un aspecto envidiable de paz y tranquilidad; hemos disfrutado del paseo y de la cervecita.

La vuelta a Estrasburgo, en tren; total de la estación de Kehl a la de la capital alsaciana es un recorrido de apenas 10 minutos.

Después de cenar, hoy mal, hemos tenido mala suerte con el servicio, hemos paseado por los alrededores de la Plaza Gutenberg, donde unos portugueses disfrutaban montados y dando alaridos en un carrusel.

Por cierto, ya sabéis, más imágenes, de otro tipo, en Fotos porque sí.

Calor del demonio que hace en Estrasburgo, oiga

Viajes

Creo que ya comenté que el hotel está muy bien; pero además me encantá tener una fotografía muy maja en la cabecera de la cama.

Con el calorazo que hacía esta mañana y la luz tan mala para hacer fotos, nos hemos estado un buen rato en el interior de la catedral; hasta que nos han echado porque había misa.

Una desagradable sorpresa han sido las masas de turistas que entre las 10 y las 11 han entrado en la catedral; al parecer proceden de los cruceros que surcan el Rin, que como se saben los horarios de las misas, los traen corriendo para que no se les vaya el programa al garete.

Aún nos hemos animado ha hacer alguna visita más a pesar del calor, como los exteriores del Palacio Rohan; el interior es un museo de artes decorativas, y no nos ha interesado mucho.

Tras tomarnos unos refrescos y unas cervezas, hemos comido en un terraza a orillas del Ill; y ha caído el primer choucroute, que no estaba mal.

Ante el calorazo, y dado que además tengo un tobillo un poco chungo, nos hemos ido a refrescarnos un rato al hotel; después hemos vuelto a recorrer de nuevo las calles del centro, porque la luz había mejorado mucho para hacer fotos.

No sólo hemos recorrido lo de por la mañana; hemos ido paseando por todo el casco histórico de la ciudad, donde no faltan rincones interesantes.

Como hemos sacado un abono de día para los tranvías, y así nos evitamos calcetinadas bajo el sol, nos hemos ido hasta los edificios del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa; el que más nos ha llamado la atención ha sido el del Tribunal de Derechos Humanos de Europa, ¿querrá representar una balanza?

También hemos paseado por el Parque de la Orangerie que está en esa zona, donde nos hemos tomado unos helado; nos hemos relajado.

Después, vuelta al tranvía, para acercarnos al centro, concretamente a la Petite France, que ya sé porque se llama así, para cenar; y hemos aprovechado para buscar nuevas vista de lo ya visto.

Hemos cenado en una terraza a orillas del Ill, muy animada, con unos camareros muy divertidos; parecía más italianos que franceses de al lado de Alemania.

Luego, de vuelta al tranvía y al hotel; como la frecuencia de los tranvías por la noche es baja, nos hemos entretenido con fotos tontorronas,... pero resultonas.

Más fotos del viaje, de otro estilo, en Fotos porque sí.

A pesar de las huelgas «salvajes», he llegado a Barajas, y de allí a Estrasburgo

Viajes

Una vez salvados los problemas huelguísticos en Madrid, y tras una laaaaaarga estancia en el aeropuerto de Barajas, en un avión pequeñín de Air Nostrum, hemos tenido un tranquilo vuelo con buen tiempo hasta Estrasburgo.

Un hotel estupendo, en la Place de la Gare, justo enfrente de la estación, como es lógico pensar.

Muchas flores y muchos tranvías entre los canales que atraviesan el centro de Estrasburgo, una ciudad bastante mona por lo demás.

Restos de antiguas murallas y fortificaciones, flanqueando algunos de los canales de la ciudad.

Una tarde con un tiempo excelente, casi caluroso, invitaba a las gentes a poblar los parques y jardines para estar con los amigos; mucho ambiente.

Por algún motivo que todavía desconozco llaman la "Petite France" un barro de la ciudad que fundamentalmente tiene aspecto alemán.

Unos novios haciéndose las fotografías de boda; la verdad es que los fotógrafos sociales en esta ciudad lo tienen "chupado" para encontrar rincones monos para los ilusionados contrayentes.

Opípara cena al aire libre; si no tenemos cuidados volveremos como toneles, porque los menús son copiosos,... y no muy caros.

Tras la cena, una paseo para rebajar calorías; en algunas zonas, la rotulación de las calles es bilingüe, con un segundo idioma que se parece mucho al alemán que pero que no es,... aunque casi.

Tranvías, muchos tranvías; y en Zaragoza siguen si creerse que es la última tendencia en transporte urbano, moderno y sostenible.