Visitando MadridFoto

Fotografía

Ayer me fui a pasar el día a Madrid. Con tranquilidad. Sin madrugar. La ventaja del AVE. Es caro, pero llegas en un momento. Así que eso, a la metrópoli del «imperio español». Aunque lo que me ocupó el rato hasta la hora de comer fue la visita a la primera edición de MadridFoto, feria de fotografía. No de chismes fotográficos, sino de fotografías.

Metropolis

En la Gran Vía madrileña, ya por la tarde, con el cielo nublado - Todas las fotos, Panasonic Lumix LX3

Feria y olimpismo

La propaganda olímpica de la candidatura madrileña a los juegos de 2016 está presente en las instalaciones de IFEMA.

Los expositores eran un conjunto de galerías que ofrecían al público sus fondos artísticos así como los de sus fotógrafos representados. Quien esté interesado en las estadísticas, puede visitar DSLRMagazine donde encontrará un resumen del detalle. Todo ello sucedió en el pabellón 6 de IFEMA. Había bastante gente, no sé si mucha comprará, pero había bastante gente.

Menos mal que nos han puesto estos silloncicos

Nutrida asistencia, con mucha gente descansando en los sillones habilitados por la organización a tal efecto.

Mirando y escuchando

Gente contemplando abstraída, gente negociando activamente por el teléfono móvil.

No me mires que no te miro

A primera vista, la organización de las galerías parece un poco laberíntica; luego descubres que puedes recorrer todas las galerías de forma ordenada y con comodidad.

Se veían aficionados a la fotografía en general, gente joven, que probablemente no pensarían en comprar las obras. Generalmente, las galerías no ponen el precio de las obras en venta. Tienes que charrar un rato con los galeristas e informarte. Pero alguna sí que tenía el detalle de poner los precios. Los que vi variaban entre alrededor de 1.500 euros y los 18.000 euros. No puedo decir que mi gusto esté correlacionado con el precio. Algunas de las obras más económicas me gustaron más que las más caras. Y encontré cierta correlación entre los metros cuadrados de fotografía y el precio. Lo cual, tampoco encuentro del todo lógico. Qué pasa, ¿que cuanto más grande es mejor? Lo dudo.

La de rosa me ignora

Obras de gran formato, y de factura abultada.

Lo que sí que puedes decir es que los visitantes seleccionaban con cuidado lo que visitaban. Y el gusto del público arriesga poco. Las fotografías conceptualmente más complejas, con técnicas mixtas con otras artes, lo más arriesgado, recibía menos visitas que la fotografía más comprensible, retratos al uso, paisajes, reportaje, etc.

Vacío... lleno

Dos galerías contiguas; una con imágenes más arriesgadas, vacía, otra con imágenes más convencionales, concurrida.

Aquí no viene nadie

Cuando las imágenes son arriesgadas, o mezclan técnicas, poca concurrencia; a mí me gustaron las imágenes de esta galería (Gallery Taik, Helsinki), no obstante.

Poca cosa en lo que se refiere a imagen en movimiento, performances mixtas entre el video y la fotografía que me consta que poco a poco se van popularizando. Tanto más cuanto en estos momentos rara es la nueva cámara fotográfica que no incluye grabación de video, incluso de alta calidad.

Fotos... en movimiento

Divertida performance que mezcla la fotografía y el vídeo, y las evoluciones de la autora ante la cámara.

Además de las galerías, había espacios expositivos diversos de medios de comunicación, de librerías, de organismos públicos con sus colecciones. Muchos de estos espacios estaban concurridos porque solían poner imágenes llamativas al visitante.

Qué guapos los famosos

El País Semanal nos ofrece su colección de imágenes de personas del mundo del cine, lo cual atrae a la gente, claro.

Guapa, ¿eh?

Ante esta colección de fotografías anónimas, este señor, ¿estaría atraido por las fotos o por el escote de la modelo?

Una vez pasada la mañana, me fui a comer con gente amiga, y por la tarde nos dimos un paseo que incluyó la visita a la Fundación Telefónica donde se exponía una generosa colección de fotografías de la Nueva York de Weegee. Estuvo muy interesante.

Weegee's New York

Exposición de Weegee's New York en la Fundación Telefónica.

El rostro de la bestia… o de Influenzavirus A H1N1

Ciencia

Nos dicen que es un virus ARN monocatenario negativo.

Nos dicen que pertenece a la familia de los Orthomyxoviridae.

Su ARN tiene 8 segmentos que codifican una serie de proteinas. Pero los segmentos que nos importan son el HA (codifica una hemaglutinina, una proteina que permite al virus unirse a las células de su huesped) y el NA (codifica una neuraminidasa, una proteina que permite al nuevo virus formado en la célula huesped liberarse e ir en búsqueda de nuevas células a las que parasitar).  Según las variantes de estas cadenas de ARN, nos dicen que el serotipo es H1N1.

Cepas de este serotipo vienen causando quebraderos de cabeza desde hace mucho tiempo a la especie humana. La gripe de 1918 fue causada por un Influenzavirus A H1N1. Pero también muchos cuadros de gripe leve. Así que hay que buscar más interiormente para decidir qué es lo que causa en un momento dado que una cepa sea una más o una que sea recordada lamentablemente durante décadas como un hecho histórico.

Pero todo esto son palabras que para la mayor parte de las personas no significan gran cosa. O les da igual. Ahora los Centros para el Control de Enfermedades de Atlanta (EE.UU.) nos muestran el aspecto del virus. Y ponen las imágenes a disposición del público.

Influenzavirus A H1N1 (fuente, CDC)

Influenzavirus A H1N1 (fuente, CDC)

Influenzavirus A H1N1 (fuente, CDC)

Influenzavirus A H1N1 (fuente, CDC)

El tamaño de estas partículas se encuentra entre los 50 y los 120 nanómetros. Para que nos hagamos una idea. Puestos en fila, en un metro de longitud cabrían entre 10 y 20 millones de estas partículas. Aproximadamente. Minúsculos. Pero ya veis el mal que están dando. Esperemos que no den mucha más guerra.

Con respecto a la foto de hoy, sigo con los coches del fin de semana. Una rareza. Un coche deportivo fabricado por Pegaso. Sí, sí, los de los camiones.

Pegaso, que no sólo hacía camiones

Clásico deportivo Pegaso llegando al monasterio nuevo de San Juan de la Peña, Huesca - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

La reina Victoria (2009)

Cine

La reina Victoria (The Young Victoria, 2009), 4 de mayo de 2009.
Ayer tuvimos mala suerte, como desde hace dos meses. Durante ese tiempo hemos intentado ir a ver The Visitor, una película sobre la que hemos leído muy buenas críticas. Y ayer habíamos llegado a un acuerdo para verla. Pero al llegar a los correspondientes multicines, descubrimos que la cartelera publicada en los medios está equivocada, y esta semana no echan la película. Aunque la semana que viene parece que sí. Discutimos durante unos segundos las opciones, vemos que llegamos a tiempo a otra sala de cine, y decidimos ver una de época, un biopic de los primeros años de reinado de la reina Victoria, soberana del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, emperatriz de la India y varios otros títulos rimbombantes.

El filme, dirigido por Jean-Marc Vallée, está realizado a mayor gloria de Emily Blunt, estrella británica emergente a la que ya se ha podido ver en alguna producción relativamente importante de Hollywood, que interpreta a la monarca británica en su adolescencia y en sus primeros años de reinado. La acción se centra en dos aspectos fundamentales. Por un lado, la influencia que sobre la joven princesa y reina ejercen distintos personajes poderosos del momento. Por otro lado, la historia de amor entre ella y su primo Albert, príncipe de Sajonia-Coburgo-Gotha, que les llevará al matrimonio y a cómo encajar sus respectivos papeles en el marco del a monarquía parlamentaria británica.

Hay que decir dos cosas de esta producción, una positiva y otra negativa. La nota positiva es que nos encontramos ante una producción muy cuidada en su ambientación, decorados, vestuarios y todo este tipo de cuestiones técnicas propias de las películas de época. Esto cada vez sorprende menos, especialmente en las producciones británicas que tanto gustan de este tipo de filmes. Obviamente han cogido oficio y, a poco que la financiación les acompañe, lo hacen bien. La nota negativa es que el guion es muy flojo. Han metido con calzador en el poco más de hora y media que dura la película una serie de años y acontecimientos vitales de la joven Victoria que conducen a dos cosas. Los temas están tratados de forma muy esquemática y en ocasiones con simpleza. Que no es lo mismo que con simplicidad. Esto da lugar a que parezca que te están mostrando una serie de tópicos, en general a mayor gloria del personaje. El presunto «tratamiento humano» del personaje es algo muy típico de los tiempos que corren. Los modernos productos hagiográficos muestran a sus «santificados» como personas simpáticas, majas, honestas, pero que de vez en cuando son «humanos», meten la pata en cosillas, con la intención no de desmerecer al personaje sino de hacerlos todavía más simpático al espectador. Pues oiga. Ya cansa un poquito. Que no somos tontos. Desde luego, parece una película más pensada para la simpleza del público norteamericano, público femenino que consumo historias romanticonas, que para un espectador más culto, europeo, más cercano a esta historia. El segundo problema es que la gestión del tiempo, de la cronología de los acontecimientos. Hubo gente en el cine que pensaba que la acción transcurría en el plazo de unas semanas o meses, cuando en realidad puede que entre el principio de la historia y el final pasasen de cinco a seis años como poco.

Una de mis acompañantes me recordó un filme sobre el mismo periodo que protagonizó la «sissificada» Romy Schneider. Poco antes de encarnar la edulcorada versión de la neurótica Elisabeth von Wittelsbach, la joven actriz austriaca había encarnado también a la joven reina británica, con una interpretación de los acontecimientos delirantemente progermánica. Bueno, delirante por muchos motivos que no vienen al caso; sólo diré que fue como una precursora de la serie Sissi. El caso es que dejando a un lado la ingenuidad cinematográfica del cine alemán de posguerra, hay algunas tonterías comunes entre ambos filmes. Salvo el progermanismo… el film actual es neutral a ese respecto. No puede negar el origen alemán de la joven reina y su marido, y por lo tanto no se pronuncia.

La interpretación es suficiente. La chica protagonista da el tipo y como es guapetona y alegre, pues queda más o menos bien en el perfil del auguto y prefabricado personaje. Su «novio real» (Rupert Friend) está un poco, bastante, acartonado. Sí que merecen descartarse las breves pero bien resueltas apariciones de algunos secundarios británicos de gran oficio como Paul Bettany como Lord Melbourne, Jim Broadbent encarnando a un simpático rey Guillermo IV, Miranda Richardson como la torpe madre de la protagonista.

En resumen, una película especialmente recomendada para marujas de todas las edades y poco más, a la que fuimos a parar casi por casualidad. Yo le pongo un cinco al interés subjetivo, con un seis en la interpretación y otro seis en la dirección.

La reina Victoria ante Buckingham Palace - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-4,5 IS USM

La reina Victoria ante Buckingham Palace - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-4,5 IS USM

Parásitos y cervezas

Ciencia, Historia, Humor

Hoy me voy a hacer eco de un par de entradas que han aparecido en alguno de los blogs que habitualmente sigo. Por me han hecho gracia. Básicamente. Es lunes, así que empecemos con buen humor la semana.

La primera de ellas es de caracter histórico. En Historias con historia nos hablan de los parásitos. Pero no, no se trata de los bichos de todo tipo que se aprovechan de nosotros, causándonos enfermedades u otros inconvenientes. Se trata de los individuos que en su momento fueron llamados parásitos y de los que por analogía toman su nombre los organismos vivos a los que ahora llamamos así. Gentes que comían por el morro en la casa de los aristócratas griegos o de los nobles patricios romanos, que por alguna serie de supersticiones los invitavan a mesa y mantel puesto. De hecho, según nos cuentan, la palabra griega παράσιτος, que luego pasó al latín como parasitus, significaría simplemente comensal. Pero lo más gracioso del caso es que se especializaban. O se dedicaban a difundir chismorreos diversos, o se afanaban en adular al anfitrión o a sus huéspedes más distinguidos, o simplemente servían de blanco para la mofa y befa de los asistentes al banquete. Por diversión. Seguro que hoy en día, cuando alguien organiza un convite también aparecen figuras que podrían incluirse en alguna de esas tres categorías. Además, hoy en día no es infrecuente oir hablar de los «parásitos sociales». Gentes que viven integrados en la sociedad sin hacer nada de provecho por ella, y viviendo a costa de los demás. Lo que pasa es que su definición precisa es compleja. Y no hay quien falta que utiliza el término para arremeter contras las minorías que no son de su gusto… Puestos a quedarnos con algunos parásitos humanos… que sean como los de la historia clásica.

La segunda entrada, vista en el blog de Maikelnai, intenta crear una relación matemática entre el consumo (más o menos desmesurado) de cerveza y la probabilidad de ligar… con distintos tipos de mujeres de bellezas más o menos alternativas. Por decirlo de una forma políticamente correcta. La tesis de partida es comprendida intuititvamente por todos. La probabilidad de que alguien nos parezca sexualmente atractiva indipendientemente de su aspecto habitual aumenta con el trasiego alcohólico durante las horas nocturnas. Es cierto, que la fórmula propuesta incluye otras variables como la humareda tabaquil ambiental, la intensidad lumínica del antro donde se produce el encuentro, la agudeza visual del bebedor o la distancia al sujeto de interés… Mmmmmmm, es un artículo molesto. Si uno rebobina su memoria, es posible que encuentre situaciones embarzosas producto de esa fórmula matemática.

En cuanto a fotos… os dejo con más coches clásicos. Que seguro que van mejor para ligar que ponerse ciego de cervezas.

Porsche

Yo pensaba que cuando hace bueno estos coches, un Porsche por más señas, se llevaban descapotados... - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

III Rally Coches Clásicos «Hospederías de Aragón»

Deporte

Hace dos años ya tuve oportunidad de fotografíar a los coches clásicos que recorren Aragón por estas fechas promocionando la red de Hospederías de Aragón. Ayer sábado, pasé a echar una ojeada por la Plaza de Santa Engracia de Zaragoza donde se encontraban estacionados por la mañana en parque cerrado. La dura luz del mediodía no favorecía las fotos, y además tenía cosas que hacer, así que me limité a tirar alguna que otra por documentar y seguí a lo mío.

Hispano Suiza en Santa Engracia

Hispano Suiza en la Plaza de Santa Engracia - Panasonic Lumix LX3

Viejo coche

Este viejo coche me suena de hace dos años - Panasonic Lumix LX3

Lo que sí conseguí en ese momento fue el programa de lo que quedaba de Rally, que había empezado dos días antes. Y allí pude ver que a continuación se iban a comer a Huesca, para luego terminar la etapa en la hospedería del Monasterio de San Juan de la Peña. Así que por la tarde me fui al venerable lugar, cuna del Reino de Aragón.

Como llegué con bastante tiempo de antelación me di una vuelta por el monasterio nuevo, viendo una interesante exposición de fotografías de Andrés Ferrer, que me gustó, y luego disfrutando del buen tiempo, pasee por los alrededores del lugar.

Exposición Andrés Ferrer

Exposición de Andrés Ferrer en el monasterio nuevo - Panasonic Lumix LX3

Diente de león

Diente de león ante el monasterio nuevo de San Juan de la Peña - Panasonic Lumix LX3

Finalmente, con razonable puntualidad, un poco más allá de las siete de la tarde comenzaron a llegar los vehículos, deslumbrantes bajo el radiante sol. Como la mayor parte de los turistas que habían pasado el día en el monasterio se habían ido, pudimos disfrutar de su llegada sin muchos incordios, y después pasear entre los coches, ya estacionados ante la puerta principal del monasterio nuevo, con tranquilidad.

Hispano Suiza

Este magnífico Hispano Suiza fue el primero en llegar al monasterio - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Deportivo italiano

Cómo presume este italiano con su deportivo... y tanto - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Jaguar

Magnífico frontal de un Jaguar de época - Panasonic Lumix LX3

Jugando ante los coches

Jugando entre la "obra de arte" ante los coches estacionados - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Tras las fotos, y puesto que la tarde iba cayendo y había que volver a Zaragoza, comencé el regreso, aunque paré un par de veces a tomar alguna imagén de los paisajes al atardecer.

Peña Oroel

Al bajar del monasterio hacia Anzánigo, se ve una impresionante vista de Peña Oroel - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Bernués

La pequeña población de Bernués iluminada por los últimos rayos de sol - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Dia de fiesta, tareas de mantenimiento en el Cuaderno de Ruta

Páginas personales

Pues eso, que hoy estoy dedicando este día de fiesta que me ha venido un poco soso a realizar tareas de mantenimiento de diversas cuestiones. Por un lado, por la mañana, de asuntos domésticos varios. Algunas limpiezas, algo de bricolaje, cuatro tontadas como algún enchufe, reorganizar algún armario, etc. De éstas que hay que hacer de vez en cuando pero que tanta pereza dan. Por lo menos a mí. Después, a tomar un aperitivo tranquilo en una terraza resguardada de un inconveniente cierzo de mayo… Y a casa a comer.

Por la tarde me he puesto a realizar tareas de mantenimiento de mis «casas» en internet. En primer lugar, aunque ya empecé hace unos días. He empezado a mover los contenidos de las páginas que tenía alojadas en Google Pages. Parece que Google ha decidido suspender este servicio… así que toca mudanza. Casi todo lo voy a ir encajando de una forma u otra en WordPress. Algunas cosas aparecerán en este mismo Cuaderno de Ruta, pero otras tendrán sus direcciones específicas. Por ejemplo, ya he trasladado la Sala de Exposiciones Temporales. De un momento a otros seguro que aparece en el menú de arriba la página de CineTren, con las películas relacionadas con el ferrocarril que he visto a lo largo de mi vida. Para hacer sitio, y que todo quede pulcro, he modificado las páginas dedicadas al equipamiento fotográfico. Pero habrá más novedades; ya las comentaré.

Os dejo con una fotico relacionada con una de las películas de las que hablo.

Birkenau - entrada

Entrada al campo de concentración de Auschwitz II, Birkenau - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM