Colicos y Collins (a modo de crónicas trekkies; 3)

Humor, Televisión

He seguido esta semana con la visualización de los episodios de la serie original de Star Trek que me habían prestado. Si queréis conocer alguna de mis impresiones anteriores, podéir ir aquí y aquí. Pero vamos a ver lo que han sido mis última impresiones, no demasiado serias, sobre el tema.

Primero y antes que nada, elevar una enérgica protesta ante el hecho de que después de los primeros capítulos ha desaparecido de la escena mi adorada Janice Rand. Es cierto; otras “yeoman” o ayudantes, como traducen en los subtítulos, han ido y venido con sus minifaldas, sus sólidos muslos, es evidente que la moda anoréxica estaba lejos de imponerse en aquella época, y sus “tricorders” al hombro, como creo que llaman al chisme que llevan en bandolera. Spock prefiere llevarlo colgado de cuello. Bueno. Supongo que es el mismo chisme. Por lo menos, tiene el mismo aspecto. Pero bueno, a lo que íbamos, ninguna otra a podido sustituir la personalidad, la dignidad, la eficacia, la eficiencia y el peinado de Janice Rand.

Otra cosa ya es segura. El capitán James T. Kirk es un chulo y un petulante de mucho cuidado. Realmente, lo encuentro en muchas ocasiones insoportable. Realmente, por mucho que lo quieran pintar como un Asperger transestelar, el que me parece que tiene un sentido del humor excelente, toneladas de ironía y sobretodo, sentido común, es el señor Spock. Aparte de Janice Rand y los diversos malos que van saliendo, el único personaje interesante de la serie. Y con mucho.

John Colicos caracterizado como el malvado klingon Kor.

John Colicos caracterizado como el malvado klingon Kor.

Hablando de malos, me hizo mucha, mucha, mucha, mucha ilusión ver a John Colicos como un malo malísimo klingon. De lo más divertido. Ya he dado a entender antes que los malos son de los personajes que más me divierten en esta serie. Pero es que Colicos, teniendo en cuenta que una década más tarde interpretaría al malísimo, traidor y artero Conde Baltar de la serie original de Galactica, se convierte por derecho propio en un icono del lado oscuro del friquismo universal.

Pero es que esta no ha sido la única sorpresa agradable entre los artistas invitados que han ido apareciendo a lo largo de los capítulos. Son varios los que han ido apareciendo. Por ejemplo Ricardo Montalbán, interpetando otro malo, malísimo, malo, que luego se merecería un protagonismo en alguna película de la franquicia que no he visto, y que también tiene su punto de friquismo al aparecer en alguna de las desafortunadas secuelas de El Planeta de los Simios. O Jill Ireland, una actriz mediocre pero guapa que luego mereció cierta atención mediática en la prensa del higadillo en los años 70 y 80 hasta su prematura muerte por algún tipo de cáncer.

Joan Collins es Edith Keller en Star Trek

Joan Collins es Edith Keller en Star Trek

Pero la que me dejó epatado y completamente pegado y absorto a la pantalla del televisor fue la aparición bajando un modesta escalera de los tiempos de la Gran Depresión fue la guapísima Joan Collins. Morena, con el pelo recogido, en uno de los múltiples viajes en el tiempo de nuestros héroes, aparece con esos ojos inmensos haciendo de buena chica, de mujer honrada, la que tradicionalmente ha sido considerada como una de las mujeres fatales de la televisión mundial, especialmente tras aquel culebrón del que mucho oí pero que nunca vi llamado Dinastía. A punto de romper el corazón al chulo de Kirk, acaba teniendo un final trágico “por el bien de la humanidad”. Lo que son las cosas.

En cualquier caso, supongo que si así lo deseo, podré en el futuro seguir viendo de prestado el resto de los capítulos de la serie original de esta emblemática franquicia de la  ciencia ficción en la televisión y el cine universal. Hasta ahora, nunca me había sentido especialmente atraído por este universo de ficción. La serie original es, evidentemente, hija de su época y por lo tanto podemos considerarla como un producto digno y adecuado. Tiene que ver más, eso sí, con la ciencia ficción de los años 50 que con la imaginería sobre el tema de los años subsiguientes. Hay más en la serie de Planeta Prohibido que de 2001 o de Star Wars. Y los productos subsiguientes, lo poco que he visto sobre ellos, tengo la sensación que no han sido capaces de desprenderse del kitsch asociado a la imagen que desprende la serie original. Pero bueno, para gustos los colores. Aunque yo siempre mantendré el recuerdo de mi infancia, cuando la veía en blanco y negro.

Mientras escribo estas líneas, me recuerdan por la radio que hoy es el día de las Fuerzas Armadas. Si me permitís un consejo, hoy es un buen día para escuchar La mauvaise reputation de Georges Brassens, o su versión en castellano, La mala reputación por Paco Ibáñez… o por Loquillo si os va más la marcha.

Aprovechando que últimamente he trabajado el tema del paisaje en blanco y negro, os dejo con uno.

Mata

Entre Monegrillo, Zaragoza, y Castegón de Monegros, Huesca - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Sofobomo 2009 – Paisajes en silencio

Fotografía personal

Como ya adelanté hace unos meses, este año también he participado en el proyecto SoFoBoMo. SoFoBoMo 2009 es un proyecto cuyo objetivo es promocionar la realización de libros o álbumes de fotografía físicos, en papel, de los de toda la vida, a partir de nuestras imágenes digitales. Desde el advenimiento de la tecnología digital, la mayoría de las imágenes se limitan a tener una existencia electrónica, apareciendo exclusivamente en la pantalla de nuestros ordenadores cuando las invocamos de diversas formas. Sin embargo, la forma adecuada de apreciar una imagen fotográfica es impresa en calidad adecuada en papel. Además, de esta forma se han transmitido innumerables memorias y documentos a lo largo de los dos últimos siglos. Hoy en día se toman más imágenes que nunca, pero la sensación es que la mayor parte de ellas, en un momento dado, simplemente desaparecerán. Es información desaparecerá.

Puesto que el proyecto, que consiste en tomar imágenes durante un mes sobre el tema que se quiera, para luego elaborar un libro o álbum de fotografías, me parece interesante participé el año pasado (documento PDF 13,2 Mbytes), y también he particiapado este año.

Para este año, me he inspirado en la exposición de fotografías de Bernard Plossu que visité en el CDAN de Huesca y de la que ya os hablé en su momento. El libro es una colección de paisajes en blanco y negro bajo el título Paisajes en silencio, tomados en distintos lugares de la provincia de Huesca. Podéis obtener un borrador en formato PDF (4,5 Mbytes), o incluso tener una copia en papel a través de Blurb.

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

No tengo en realidad grandes esperanzas en que el libro sea comprado por nadie aparte de mi propia copia. El precio del mismo es el coste que establece Blurb. Yo no recibo ninguna cantidad de dinero por cada compra. Pero bueno, ahí queda. Si alguien se anima que me lo cuente y me mande un comentario.

Se pueden ver todas las imágenes del libro y algunas más que optaron a estar pero que finalmente no están en mi álbum de Flickr. Aunque en este momento, poco después de las cinco y media de la tarde del viernes 29 de mayo, me falta alguna por subir. Pronto estarán todas. Procuraré geolocalizarlas todos, para que se sepa dónde están tomadas.

Y ya, os dejo con una imagen extraída del libro.

Tras la colegiata

Alquézar visto desde la Colegiata de Santa María, antiguo alcázar musulmán que da nombre al pueblo - Canon EOS D60, EF 24-105/4L IS USM

Good (2008)

Cine

Good (2008), 25 de mayo de 2009.

Todos los martes y los jueves voy a jugar un ratito al tenis. Una actividad deportiva organizada por el Ayuntamiento de Zaragoza. Llevo años. Después de pelotear y entrenar un rato, realizamos partidillos o juegos competitivos diversos. En ocasiones, siento que el golpe bueno va a llegar, que la pelota me viene en condiciones, que el adversario está donde yo quiero y él no, tengo una idea clara y precisa de cómo ha de ser el golpe y dónde ha de ir a parar la pelota, y en ese momento, le doy a la bola y,… se me queda corta, en la red,… o larga y se pierde por el fondo de la pista,… o cae en el malhadado pasillo. En ese momento suelo comentar:

La idea era buena, pero la ejecución, mediocre.

Esta frase resume lo que pienso de la película dirigida por un para mí desconocido Vicente Amorim para mayor gloria interpretativa de Vigo Mortensen.

La historia nos transporta a la Alemania de los años 30, cuando un  profesor de literatura interpretado por Mortensen se ve sumido en una serie de acontecimientos personales mezclados con la llegada del nazismo al poder. Tiene una familia en estado de desastre, un amigo psicoanalista judío, y un ligue con una estudiante entusiasta. Se le supone un hombre bueno. Supongo que de ahí el título de la película. A partir de ahí, se dan una serie de circunstancias que le llevan a afiliarse al partido nazi, y a dejarse arrastrar por los acontecimientos de la época. Se plantea por lo tanto el papel de la responsabilidad personal en esas catástrofe colectiva y global que fue el nazismo en Alemania. Los acontecimientos se van sucediendo hasta llegar a un punto, en una visita a un campo de concentración, presumiblemente Auschwitz, en el que se cierra la película… con cierto desconcierto por parte de muchos espectadores.

La idea global es buena. Lo que pasa es que da la impresión de que se cuenta con brochazos gordos, que hace que todo resulte muy esquemático, con poca profundidad. Lo mismo sucede con los personajes. Llega un momento en que en el personaje principal no vemos a una persona buena abrumada por los acontecimientos, sino a un pusilánime o a un tonto. Y por lo tanto, la película no consigue su propósito de analizar la responsabilidad del hombre común en el fracaso colectivo. Llega un momento en que te da igual lo que pase. El único personaje con el que llegas a empatizar es con el amigo judío.

La interpretación, sin ser mala, está lastrada por la propia historia. El mejor es Jason Isaacs como psicoanalista judío, y tampoco son desdeñables la madre y las sucesivas esposas del protagonista, interpretadas por Gemma Jones, Anastasia Hille y Jodie Whittaker.

En resumen, ha sido un querer y no poder. Una buena idea, un excelente planteamiento, pero una mala resolución, una historia regular. Una pena. Yo le pongo un cinco a la impresión subjetiva, con otro cinco a la dirección y un siete en la interpretación.

Auschwitz I - entrada

Una imagen de la entrada al campo de Auschwitz I mucho más tranquila que la que nos ofrece el film - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Llegan las elecciones… y las bandas… y los piratas…

Política y sociedad

Hacía días que no dedicaba la mañana del domingo simplemente a pasear, con la cámara por si acaso, a ver que se cuece en los días festivos de la ciudad. Pero ya que ayer el tiempo fue muy adecuado para esta actividad, ya que las tormentas de la tarde anterior habían refrescado el ambiente, y no había nuevos nubarrones que acecharan… pues a ello.

Una cosa está ahí… estamos en campaña electoral. Como son elecciones europeas, pues no se nota mucho. No dan tanto la vara. Es posible incluso que alguna opción política confíe en la victoria por incomparecencia del adversario… No sé.

Carteles electorales

Poco dinero para carteles llamativos; los que cuelgan en la plaza de San Francisco de Zaragoza son más bien austeros - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Como mi deambular tranquilo me llevó fundamentalmente por el Parque Grande, sólo me encontré los chiringuitos de una formación política. Los autodenominados nacionalistas de izquierda, que nunca sabes bien con quien se van a juntar para las europeas, preparaban aperitivo, y mostraban fotos de los “mucho” que deben de haber hecho por Europa en los últimos años. No sé. Mucha banderita local y poca continental. Siempre me queda la duda de si tienen los objetivos de cada situación electoral claro. No sólo ellos, claro…

Cha cha chá

Van de progres, pero estos del cha-cha-chá mandan a sus señoras a preparar la comida mientras ellos comentan sus cosas - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Banderas ¿de Europa?

Ni una sola bandera de Europa en unas elecciones europeas... - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Fotos europeas

Muchas fotos, no sabemos con quien, pero muchas fotos... que parezca que hacemos algo... - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

De repente, me pareció oír… música de banda. Recordé que hay un quiosco de la música, antaño en el centro de Zaragoza, que ahora está ahí, en el Parque Grande, relativamente sólo. ¿Puede ser que en esta ciudad tan desapegada de este tipo de manifestaciones culturales, estuviese sonando una banda de música? Me acerqué y así era. Bajo el auspicio de una asociación de ayuda a niños oncológicos, unos grupito de voluntariosos músicos iban desgranando pasodoble tras pasodoble. No es que hubiera mucha concurrencia. Pero, ¿a alguien no se le ha ocurrido actualizar un poco los programas musicales de las bandas? ¿No se dan cuenta que los pasodobles no atraen a nadie? Ufff…

La banda

Animosos músicos tocando música de toda la vida,... lamentablemente,... ya podrían modernizar los repertorios - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Sólo ante la banda

El "nutrido" público se tuesta al sol durante la interpretación de un conocida pieza - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Ya salía del Parque Grande, cuando me encuentro con una gran carpa patrocinada por una conocida entidad de ahorro catalana para la realización de actividades divulgativa entre los niños contra el consumo de drogas. Como el aforo del lugar debía ser limitado, para entretener la espera de los que hacen fila han puesto a un grupo de “piratas”… más bien sosos. Pero bueno, la intención es buena. Aunque en los tiempos que corren, con sus crisis económicas y eso, no deja de ser irónico que una entidad de ahorro ponga “piratas” en una de sus instalaciones… Seguro que no han pensado mucho en ello.

Piratas contra las drogas

Los piratas de la Caixa se protegen de la que está cayendo... perdón por el chiste fácil - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

En fin… El próximo domingo, más.

Miri y la Astral Queen (a modo de crónicas trekkies; 2)

Televisión

Comentaba el miércoles que un amigo me ha dejado los DVDs de la primera temporada de la serie original de La Conquista del Espacio. Ese fue el nombre con la que conocí la serie cuando era niño, así que… ese nombre le daré.

La verdad es que la serie es la caña. Desde dos puntos de vista. Si lo miras con los ojos de un ciudadano del mundo a finales de la primera década del siglo XXI, es que te partes. Es cierto que los creadores de la serie adelantaron algunos de los desarrollos tecnológicos del futuro, pero en otras no fueron muy sagaces. Lo cierto es que poca gente de aquella época lo fue. Cuando tenga más madura la idea, ya la desarrollaré. Pero si lo miras con los ojos de un ciudadano de cualquier provinciano país a finales de la séptima década del siglo XX, supongo que es una serie capaz de encandilar a la mente más soñadora, y de entretener a la más aventurera. Igual no están tan pirados estos trekkies. Bueno, cuando deciden vestirse todos con el esquijama, sí que están pirados. Por cierto, que tengo que averiguar qué significa el código de colores de los esquijamas.

Hoy comentaré dos curiosidades que han surgido en los capítulos que he visto.

La primera es sobre el episodio titulado Miri. En cuanto comenzó, ¡zas!, me vino a la memoria. Este episodio lo recordaba perfectamente de cuando era niño. Tal vez lo viese en la segunda tanda de emisiones que recuerdo, cuando titularon la serie al modo sudamericano, Viaje a las estrellas. Es lo más probable. Yo era más mayorcico. Recuerdo que me angustió en aquel momento. La verdad es que está muy bien. Muy “el señor de las moscas“. Y la chiqueta que hace de adolescente colgada del capitán, es un encanto.

Al comenzar a ver este episodio, me di cuenta que lo recordaba perfectamente, pero que había algo que me chirriaba. Hasta que decidí eliminar el color y verlo en blanco y negro. Y ahí estaba. Ese era el recuerdo. Aunque filmada en color, es evidente que la serie se rodó pensando en su emisión en blanco y negro. De echo, algunas combinaciones de colores resultan extrañísimas. Pero una vez puesto en blanco y negro, se ve muy bien. Esto es como Salomé en la Eurovisión. Aquella edición que se celebró en España, se emitió en color para aquellos países más adelantados que ya tenían esta tecnología. Pero la puesta en escena de la cantante se pensó para la España gris mediocre del franquismo. Y lo que los españolitos vimos fue un deslumbrante vestido blanco. Pero en realidad era de color azul celeste, muy chillón. Elegido para que diese bien en la tele en blanco y negro, pero causante de desprendimientos de retina en una tele en color. Pues eso… algo así con los colores de la teleserie.

Veamos el efecto del temible virus de la Tierra paralela sobre la estupenda ayudante Rand, en color y en blanco y negro.

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Momentos después de reprochar al capitán Kirk que no le mira las piernas.

La misma situación, pero en blanco y negro.

La misma situación, pero en blanco y negro.

Vayamos a la segunda curiosidad. En La Conciencia del Rey, el capitán liga con una bella actriz, hija de un tipo sospechoso de crímenes masivos. Un dictadorcillo reconvertido a la farándula. Ésta le comunica que van a trasladarse a su siguiente destino en una nave cuyo nombre el ¡Astral Queen! Pero, ¡alma cándida! ¡Si la Astral Queen es una nave prisión! ¡Cielos, me he equivocado de serie! La Astral Queen es una de la naves de la flota humana en Galactica. La base del avieso Tom Zarek. ¿Serían conscientes los creadores de Galactica que el nombre ya se había dedicado a una nave trekkie? ¿O es una coincidencia porque a quién no se le ocurriría ponerle el nombre de “reina astral” a una nave espacial? ¿Habrá un crossover en el futuro entre las dos series reimaginadas? Quién sabe.

En la foto de hoy, unos ababoles… amapolas en Castilla. En blanco y negro. Adivinad cómo se verían en color.

Amapolas

En los alrededores de Almudévar, Huesca - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Restos de serie… televisiva

Televisión

En estas semanas atrás, han terminado las temporadas de un montón de series televisivas norteamericanas… Años atrás mencionaba mi entusiasmo porque parecía que las mejores ideas se habían trasladado a la televisión, donde ahora era posible encontrar algunas de las cosas que echamos a faltar en el cine en pantalla grande. Buenas historias, buenos personajes, buenos guiones, ingenio,… Pero había que constatar si eso sigue siendo así. Y voy a resumir en pocas líneas mis impresiones.

  1. Realmente, si uno se quiere divertir lo mejor es tirar de las sit-com de menos de media hora de duración, a ser posible de humor. Cosas como How I Met Your Mother, The Big Bang Theory (absolutamente hilarantes las interacciones entre Penny y Sheldon; impresionante este último en general) o 30 Rock, te hacen pasar un rato divertido, con un humor razonablemente inteligente, y sin más. Están muy bien. Mis favoritas.
  2. En la ciencia ficción, ya he hablado suficientemente de Galactica. Quizá la otra que merezca la pena un comentario sea Lost. Sinceramente, veo los episodios, muchos me entretienen, pero… hace un montón de tiempo que ya he perdido el hilo del conjunto. Tengo que dejar que me lo expliquen otros para saber de qué va la cosa. No sé. ¿Bien? ¿Regular? Han aparecido otros productos que buscaban el éxito en este campo, como Dollhouse y Fringe… pero me han parecido un poco coñazo. Regular.
  3. Vacas sagradas como House se mantienen, pero ha estado más irregular que otras temporadas. Yo he echado mucho de menos a Amber; menos mal que han “alucinado” con ella al final de temporada y ha mejorado.
  4. Lo que ahora llaman “procedimentales”, es decir, las whodunit de toda la vida en la que nuestros héroes investigan y buscan al malo que ha hecho algo,… pues debe haber muchas. Para mí hay dos que me entretienen; Bones y The Mentalist. Pero también podría pasar sin ellas.
  5. Hay mucho culebrón por ahí que no merece la pena ni verse, ni comentarse…

En resumen, tengo la sensación que ha bajado el nivel. Que la época dorada se ha podido pasar. O que los creativos se están tomando un descanso. Lo mejor viene de la tele por cable americana, y de estas series ya he hablado previamente. La televisión generalista ha bajado de nivel. Así que ya sabéis lo que os espera los que estáis esperando que lleguen a la tele española…

Para colmo, al año que viene vuelve unos “reimaginados” lagartos de V… Esperemos que el terreno de la ciencia ficción con cosas como Caprica o Stargate Universe nos dé algún alivio. Y si no, leeremos más. Que yo soy de los que sabe para que sirve el botón de apagado de la televisión.

De foto, os dejo una versión reimaginada de una foto realizada hace ya tres años del Castillo de Loarre. La primera versión… es que era en color.

Castillo de Loarre

Atardecer en el Castillo de Loarre, Huesca - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Janice Rand… mi nuevo amor… televisivo… o algo así (a modo de crónicas trekkies; 1)

Humor, Televisión

Tengo un amigo trekkie y no lo sabía. Este domingo, tomando unos chismes antes de comer, comentaba yo que había ido a ver la última de la saga Star Trek. Y entonces, vergonzosamente, lo confesó. Se inició en ese momento un animado diálogo entre la media docena de personas que allí estábamos. Uno, defendiendo ardientemente la saga. Los demás, tomándole el pelo vilmente. Yo, armado con los cylones de Galactica, intenté aplastar cualquier argumento sobre las bondades de los exploradores del espacio en esquijama. El caso es que por la tarde, este todavía y a pesar de todo amigo me llama y dice que se pasa un momento por casa… y va y me deja los DVDs de la primera temporada de la serie original de Star Trek

¡Coño! La que veía yo de niño. Pues a por ella. Ya sé que voy a ver en la sobremesa después de llegar de Huesca durante una temporada. Y hoy… he caído prendado de ella. En inglés, es la yeoman” Rand. No tengo muy claro cómo se traduce “yeoman“. Algún tipo de cargo militar. Los subtítulos lo traducen como ayudante Rand. Es… ¿cómo os explicaría yo cómo es?

Nota: las siguientes imágenes están tomadas de un vídeo de uso doméstico y seguro que son propiedad de alguna multinacional del ramo. Aquí se exponen con caracter demostrativo, no lucrativo,… y para aumentar el nivel de buen humor de la humanidad que buena falta le hace.
Es decidida.

Es decidida.

Es profesional, y respetuosa con sus superiore.

Es profesional, y respetuosa con sus superiore.

Siempre cuidadosa con su marcial uniforme,... con su minifalda, sus medias negras...

Siempre cuidadosa con su marcial uniforme,... con su minifalda, sus medias negras...

Apenas necesita dedicar tiempo a cuidar su discreto peinado.

Apenas necesita dedicar tiempo a cuidar su discreto peinado.

También demuestra sus sentimientos, ¡que los tiene!

También demuestra sus sentimientos, ¡que los tiene!

Y es capaz de atraer el lado perverso de los hombres, incluso de los más íntegros y valientes, con su atractivo físico.

Y es capaz de atraer el lado perverso de los hombres, incluso de los más íntegros y valientes, con su atractivo físico.

Definitivamente, estoy enamorado de Janice Rand. Claro que, teniendo en cuenta que la serie original se emitió en los años 60, hace más de 40 años… me interesaría saber si tiene alguna nieta que se le parezca… porque la supongo ya bastante venerable. Fue interpretada por Grace Lee Whitney, que ya tiene sus buenos 79 añitos. Pero oye… el amor, al igual que la USS Enterprise, es capaz de superar todas las fronteras.

Mientras tanto, en las apacibles tardes de primavera en este rincón de la Vía Láctea en el brazo de Orión,…

Contraluz

Contraluz al atardecer en el Collado Bail, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Libro: La diversidad de la ciencia

Ciencia, Literatura

El último libro al que le he incado el diente ha sido La diversidad de la ciencia: una visión personal de la búsqueda de Dios por Carl Sagan, publicado por Editorial Planeta.

Los textos que en este libro encontramos no fueron pensados para conformar un libro. Se trata de una serie de charlas que el autor dio en Escocia en la edición de 1985 de las Conferencias Gifford. Las Conferencias Gifford son ciclos anuales de conferencias que se vienen impartiendo en distintas ciudades escocesas desde 1888 y en las que se tratan siempre temas relacionados con la teología natural. Esta rama de la teología intenta llegar al concepto de Dios utilizando vías racionales, mediante el estudio del mundo físico natural, evitando las vías sobrenatruales como los acontecimientos milagrosos o las escrituras reveladas.

Sagan fue un científico y divulgador científico. Digno en la primera de estas actividades, destacó públicamente por la segunda, tanto por sus numerosas obras escritas, como sobretodo por la serie televisiva Cosmos: un viaje personal. Escribió también una novela, Contacto, que leí y que me parece que sin estar mal tampoco me llamó especialmente la atención, y que tuvo una versión cinematográfica, que me gustó más bien poco.

En lo que se refiere al libro que nos ocupa, he de decir que una vez que te acostumbras al hecho de que es una transcripción de una charla oral, contiene una serie de reflexiones interesantes sobre el concepto de Dios, sobre la naturaleza, diversa y heterogénea, de las religiones, y sobre la luz que el conocimiento científico puede arrojar sobre el concepto de Dios. Creo que deja claramente establecido que el concepto de Dios judeo-cristiano-musulmán difícilmente se sostiene desde el punto de vista científico. De admitir un concepto de Dios, admitiría ese Dios de Einstein que no juega a los dados, que se puede identificar con el conjunto de leyes físicas que mueven el universo mundo.

No sé si viene muy a cuento las disquisiciones que se hacen sobre la búsqueda de otras inteligencias en el universo con la extensión que le dedica, puesto que creo que diverge del objetivo original de mirar hacia Dios con los ojos de la ciencia, pero… bueno… son unas conferencias, y todos sabemos que los conferenciantes hablan de sus cosas, y a veces, con suerte, estas cosas tienen que ver con los objetivos del organizador.

En resumen, un libro a caballo entre la divulgación científica y la reflexión filosófica, en el que el único pero importante que habría que buscarle es que más de 20 años después algunas de las afirmaciones, especialmente en el campo de la cosmología, no se sostienen por los nuevos descubrimiento que se han hecho en el estudio del universo.

En la foto de hoy, el dolmen de Ibirque, elemento funerario y probablemente representativo de la creencia humana en lo sobrenatural desde tiempos remotos.

Dolmen

Domen de Ibirque, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Plossu y el dolmen de Ibirque

Fotografía, Fotografía personal

Os comentaba ayer mi visita a la exposición País de paisajes de Bernard Plossu en el CDAN de Huesca, y de mi búsqueda de la inspiración entre las hojas del catálogo de la exposición. Lo cierto es que en un momento dado, mis ojos se pararon ante la imagen de un pequeño dolmen, el dolmen de Ibirque, a caseta d’as bruxas en el maltratado y casi desaparecido idioma local, y pensé: “Me voy a fotografíar el dolmen”.

Dolmen

El dolmen de Ibirque, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Una de las características más notorias de las fotografías de Plossu es la simplicidad de los medios técnicos que utiliza. Una vieja Nikkormat, la gama no profesional de Nikon en los años 70, con un tradicional 50 mm, y película. Tradicional película en blanco y negro. Yo estoy ya demasiado apegado a la fotografía digital, pero decidí llevarme para esta experiencia un equipo sencillo también. Opté por la Pentax K10D con un viejo objetivo de enfoque manual de 35 mm. Esta focal, sobre el captor de la cámara, nos ofrece un ángulo de visión similar al de los tradicionales 50 mm. Como siempre, llevaba una segunda cámara, la compacta Panasonic Lumix LX3, que al final decidí usar más de lo que pensaba en principio, sobretodo por su gran angular, que tanto conviene a la fotografía de paisaje.

A la hora de revelar los archivos RAW obtenidos, una vez en Zaragoza y ante el ordenador, decidí que de todas las imágenes obtendría dos versiones, una en color y otra en blanco y negro. Las imágenes procedentes de la Pentax tendrían un tratamiento en blanco y negro que ofreciera imágenes bien contrastadas y nítidas, trabajando el contraste por áreas seleccionadas. Las procedentes de la Panasonic, sin embargo, serían tratadas buscando un aspecto más similar a las que nos ofrece Plossu. Menos nítido, más suave, de líneas más simples.

La idea me mantuvo entretenido buena parte del domingo. Otra cosa es si el objetivo buscado se consiguió o no. En cualquier caso, es bueno fijarse e inspirarse de vez en cuando en los fotógrafos consagrados, y desarrollar a partir de ahí aquellas técnicas o ideas que puedan aportar algo a nuestro estilo particular.

Tozal de Guara

Vista de la cara norte del Tozal de Guara, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 50/2,8

Árboles y Guarguera

Vista hacia la Guarguera y el Pirineo Central - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen de Ibirque iluminado por los últimos rayos de sol del día - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen con su acompañamiento vegetal, fiel - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Creo que hay ejemplos de ambos procedimientos que me gustan. Y lo que sí que siento es que estoy aprendiendo bastante; ya se dice que proponerse tareas concretas, y autolimitarse en los medios técnicos, son dos formas de progresar en fotografía. Más que salir con todo tipo materiales a fotografiar lo que salga.

Todas los imágenes fueron tomadas en poco rato. El viaje hasta el lugar, muy alejado de todo, me llevó más rato del que pensaba. Se encuentra muy adentrado en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Pero fueron los 30 a 45 minutos de mejor luz. Y además, disfrutamos de una bonita puesta de sol.

Ocasa y Peña Oroel

Puesta de sol sobre Peña Oroel - Panasonic Lumix LX3

CDAN, Bernard Plossu y el paisaje de Huesca

Fotografía

Desde hace unas semanas estaba buscando la oportunidad para ir a visitar la exposición de Bernard Plossu en el Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) de la Fundación Beulas en Huesca. Es irónico que trabajando de lunes a viernes en la capital altoaragonesa, no hubiese encontrado todavía un momento para ver la exposición. Pero uno que sale a las tres de trabajar, hasta las cinco no abren,… da pereza quedarse y no volverse a descansar a Zaragoza. No obstante, este viernes me quedé a comer con unos compañeros, y cuando terminó la larga sobremesa, a las siete de la tarde me acerqué un momento a este emblemático edificio de la cultura oscense y contemplé las imágenes del fotógrafo francés.

CDAN - Entrada

Acceso al edificio del CDAN de la Fundación Beulas, Huesca.

Plossu

Plossu, País de paisajes, es el título de la exposición.

La obra de Plossu la conozco desde hace muchos años, cuando visité una exposición dedicada a este fotógrafo en el extinto certamen Tarazona Foto. Me llamaron la atención poderosamente entonces sus imágenes en blanco y negro, donde la nitidez es un problema menor, incluso una cualidad indeseable, para obtener esos paisajes, naturales, urbanos o humanos, siempre con un tono melancólico. Imágenes que buscan la sencillez en los elementos compositivos, con una apariencia de descuido o de casualidad más de causalidad, pero que transmiten con gran eficacia un estado de ánimo o una forma distinta de contemplar el mundo.

En País de paisajes, la exposición que nos ocupa, el fotógrafo recorre durante dos años las tierras de la provincia de Huesca, con especial atención a la franja central que ocupan las sierras que constituyen las primeras estribaciones de los montes Pirineos, el Somontano o la Hoya de Huesca. Es una tierra dura pero con lugares de gran belleza, en la que no faltan los signos de la presencia humano hasta en sus más remotos rincones, pero que en la práctica presenta grandes áreas que han devenido en desierto humano. Y todo ello se refleja con eficacia en las pequeñas imágenes de 7×11 cm que nos ofrece el fotógrafo.

Exposición Bernard Plossu

Imágenes de pequeño formato, tomadas con una vieja Nikkormat y un convencional 50 mm según nos informan en la exposición.

Exposición Bernard Plossu

El visitante, de forma furtiva, toma alguna imagen para ilustrar este artículo.

Otro de los alicientes de la exposición es admirar el entorno de la misma, ya que el edificio, bajo la autoría del arquitecto Rafael Moneo, me resulta muy agradable, especialmente en su interior. Rige en el mismo la prohibición de tomar fotografías, que uno no entiende muy bien ya que no le vendrá mal que la gente hable y muestre al mundo este centro que por estar en una ciudad pequeña, periférica y poco conocida, corre el riesgo de pasar excesivamente desapercibido. Incluso me comenta el atento guarda de seguridad que tiene orden de impedir a los estudiantes de arquitectura que se acercan para su estudio el tomar imágenes dentro del centro. No entiendo nada; no entiendo esta concepción de la cultura y de la propiedad del arte. Supongo que habrá algún interés comercial. Pero bueno, la discreta Panasonic Lumix LX3 es una buena arma para sortear la estrechez mental y poder mostrar al mundo alguna imagen, sin que se desasosiegue el buen guarda.

Compenso mi atrevimiento adquiriendo el catálogo de la exposición que ayer a primera hora de la tarde me permitió volver a devorar las imágenes buscando algo de inspiración. Ya hablaremos mañana de si fue así o no.

CDAN - Escultura

Escultura moderna en el exterior del edificio del CDAN - Fundación Beulas, Huesca.

Mantenimiento de páginas personales y otros

Fotografía personal, Páginas personales

En pocas líneas, que estoy un poquito cansado para escribir mucho. He cambiado el tema, la apariencia, del Cuaderno de Ruta. Creo que el que he elegido se ve mejor, y me permitirá poner fotos un poquito más amplias, aunque tiene la pega de que en pantallas de poca resolución puede sobrepasar los límites de las mismas. No se puede tener todo. Ya me diréis.

He terminado la Cara B de mi viaje a Polonia del año pasado y he comenzado la Cara B de mi escapada a Munich y Salzburgo. Seguid los enlaces y podréis ver las fotos. También, me diréis lo que os parece.

Os dejo con una relajante imagen del Englischer Garten de Munich.

Englischer Garten

Paseo en bicicleta por el Englischer Garten, Munich (Alemania) - Canon Ixus 860IS

Star Trek (2009)

Cine

Star Trek (2009), 11 de mayo de 2009.

Sí, me gusta la ciencia-ficción… siempre y cuando sea buena; como cualquier otro género. Y particularmente,  me gustan las space operas. No, nunca me ha gustado especialmente el mundillo Star Trek. Aunque a esta negación habría que ponerle algunos matices. Cuando era niño, recuerdo haber visto embobado la serie en la televisión. En blanco y negro. Entonces no había forma de saber que el que se moría era el del “pijama” rojo. En la nueva película, también la palma el de rojo. Eso no ha cambiado. En aquellos tiempos, recuerdo que la serie se llamó La conquista del espacio. Aunque también la recuerdo como Viaje a las estrellas, traducción más precisa del título original. Según la Wikipedia, el primer título es el que se dio a la serie en España, y el segundo en los países hispanohablantes de América. Supongo que en algún momento, algunos de los capítulos destinados al público americano llegaron tal cual a España. No sé. Seguro que hay algún “trekkie” que se conoce todas estas singularidades.

El caso es que frente a otras space opera, y dejando aparte los recuerdos infantiles de la serie original, desde el momento en que comienzan a realizarse los largometrajes de la franquicia,… pues no me atrae demasiado. No me gusta mucho.  Los alienígenas no pueden competir, dijeramos por ejemplo, contra Alien. Los robots androides son meras marionetas frente, dijeramos por ejemplo, los replicantes de Blade Runner. La capacidad de dejar volar la imaginación y la fantasía se queda coja ante, pongamos por ejemplo, la primera trilogía de Star Wars. Puestos a tener un tono kitsch, se me queda corto ante filmes como Planeta prohibido. Puestos a reflexionar sobre la posición del hombre en el Universo y ante su exploración, me parece pobre frente a 2001, una odisea del espacio o la versión original, soviética, de Solaris. Es una franquicia que toca todos los palos, pero desde mi punto de vista de forma mediocre.

Y no digamos ya la calidad de sus guiones, generalmente mediocres, o el tratamiento de sus personajes, generalmente estereotipados y planos. Comparar el conjunto de la franquicia con algo similar a la versión reimaginada de Battlestar Galactica, sería duro. Muy duro. Seguro que con estos comentarios me gano la enemistad de mucho trekkies,… pero es lo que pienso.

J.J. Abrams, un tipo más conocido por sus productos televisivos que por los cinematográficos, va y decide retomar el tema. Y se crea una espectativa. Va a ser mejor. Se respetará la esencia, pero se hará mejor, menos kitsch, más profunda. Quizá más adulta. Más actual. Recogiendo muchos de los avances en materia de realización de cine de ciencia-ficción que se han producido en los últimos 30 ó 40 años… Y lo que sale es…

En primer lugar, mientras ves la película te entretienes bastante. El esquema es típico. De hecho, no es muy diferente de la primera película de Star Wars. Hay un malo que amenaza el mundo, un grupo de chavalotes, jóvenes confluyen para estar todos en el mismo sitio y al mismo tiempo, tienen un primer encuentro contra el malo de resultado entre trágico e incierto, para después de un intervalo, volver a enfrentar al malo, saliendo victoriosos, y con entrega de medallas al final. Hasta aquí poca innovación. Pero puede ser efectivo. Por qué no.

Pero claro. Donde en la primer de Star Wars había sutileza, una presentación de información progresiva, integrada en la historia, unos encuentros entre los héroes entre sí y con los villanos bien engarzados y bien integrados en la historia, y todo dentro de cierta parsimonia, contrastada con los momentos de acción… pues aquí encontramos apresuramiento, contar mucho en poco rato, querer dar explicaciones de todo y por todo, tratando un poco al espectador como si fuera tonto, como si necesitase saber todo… No. Me sobra mucha de la información que me dan. Es absolutamente irrelevante. Es irrelevante la única relación amorosa entre los protagonistas que aparece. No aporta nada. Es forzada la incorporación de distintos personajes. El guion es muy forzado. Carece de la simplicidad inteligente que tanto conviene a las películas de acción. Sí, los efectos especiales son estupendos, como siempre desde hace años, pero la historia es endeble. Es casi como un telefilme un poco largo.

Las interpretaciones no son tampoco cosa del otro mundo. Sobretodo porque la definición de personajes es mala de nuevo en este intento. Sólo se salva, hasta cierto punto, el personaje de Spock, interpretado por Zachary Quinto. Del resto, ni me molestaré en hablar, salvo de Chris Pine interpretando a James T. Kirk, ya que tanto la interpretación como el personaje me parecen un poco chirriantes. Y es un problema porque es el personaje principal.

Resumiendo,… dado que ha recibido relativas buenas críticas de algunos medios, sólo puedo pensar que este filme no es para todos los públicos, para todos los aficionados a la ciencia-ficción. Sólo puedo pensar que está pensado para disfrute palomitero de adolescentes y gente muy joven. Y para eso… pues vale. Como he dicho antes, te entretiene. Durante la proyección es razonablemente divertido… pero cuando sales del cine, te quedas con la sensación de que al fin y al cabo no era nada. Una aventura banal. Fácilmente olvidable. En la medida en que cumple ciertos objetivos, le pongo un seis, con la misma nota en la dirección y un cinco en la interpretación. Pero vamos, no es necesario que os peléeis por verla. Ya la echarán por la tele, o la alquilaréis en DVD, o lo que sea…

Últimamente no se da bien la ci-fi en pantalla grande. Habrá que esperar el estreno de Moon, proximamente… parece que puede ser algo distinto y mejor. Por soñar, que no quede. Y hablando de luna…

Luna

Cuarto creciente sobre el monasterio nuevo de San Juan de la Peña - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM