Punto. Y aparte.

Fotografía personal

Hoy rompo la dinámica habitual de este Cuaderno de Ruta. Creo que tocaba hablar de televisión. Pero está un siendo un día muy distinto. Aunque poco a poco se va calmando. Ahora me siento cansado. Por la liberación de tensión acumulada. Aun me iré a jugar al tenis un ratito, para terminar de desfogarme. Si no llueve.

El caso es que tras casi 11 años, desde el 1 de junio de 2001 hasta hoy, mi puesto de trabajo ha estado en Huesca. Yo vivo en Zaragoza. No voy a entrar en detalles. No suelo hablar de trabajo en este blog. Hablar de las alegrías me parece impúdico por la gran cantidad de gente que hoy en día lo pasa mal en el aspecto. Hablar de mis tristezas también me parece impúdico, porque de momento me siento un privilegiado respecto a esa gente; tengo trabajo, y la mayor parte del tiempo, me gusta. Respetemos a los muchos que no pueden decir lo mismo.

Pero once años yendo y viniendo entre las dos principales ciudades aragonesas marcan mucho. Marca la tarea. Marca el camino. La A-23. Y sobretodo marcan las gentes. Conforme me vaya relajando, soy consciente que tendré que meditar un poco en estas gentes. En como evitar en que caigan el olvido. En mi olvido. Porque no lo merecen. Hoy en la despedida, son muchos los que a su estilo, muy diversos, lo han demostrado. Pero bueno. Basta de rollo. Me despido de la capital altoaragonesa con algunas fotos tomadas en estos años. Que es como me expreso mejor, con mis fotos, que garantiza el recuerdo de muchos momentos.

Al alba, camino de Huesca

Uno de los muchos amaneceres desde la autovía al poco de entrar en la provincia de Huesca, viniendo desde Zaragoza.

Amanecer en llamas

Amanecer en llamas a finales de invierno, desde la carretera.

A Zaragoza por el Arco Iris

El arco iris tras la tormenta en lo alto de Las Canteras, entre Almudévar y Huesca.

Paisaje en la antigua N-330

Una de las entradas a Almudévar.

Caserío abandonado

Caserío bajando de las Canteras con sentido Huesca.

Aerogeneradores

Aerogeneradores; los he visto circular por la autovía, ser instalados, girar al viento,... brillar al sol.

Nube de estorninos (Cloud of European Starlings)

Demasiadas conversaciones sobre los estorninos, en esta ocasión entre las antenas de telefonía en la bajada de las Canteras, sentido Huesca.

Nieve en Las Canteras

Varias nevadas. Al menos una al año. De diversa intensidad. Menos este último invierno. Sin nieve. ¿Sin bienes?

A Zaragoza, A Huesca

A veces la nieve la encontrabas a la vuelta, mientras habías pasado la mañana protegido de la inclemencia en el despacho.

Cerro de San Jorge

Paseando por el cerro de San Jorge, mientras haces tiempo para una reunión por la tarde.

Pórtico de la Catedral

Algún momento para conocer la ciudad; figura en el pórtico de la catedral.

Calle de Pedro IV

Bajando por la calle Pedro IV.

Exposición Bernard Plossu

O tiempo para la cultura, visitando la exposición de Bernard Plossu en el CDAN.

Dinosaurio en el lugar de trabajo

Un visitante "antediluviano" en el despacho, huyendo del frío de exterior.

Detrás de los cristales llueve y llueve

Despacho con abundante luz de ventanas detrás de cuyos cristales, alguna vez, llueve y llueve, como en las canciones de Serrat.

Copa

Y la vista que he tenido durante años, al llegar a mi lugar de trabajo. Una vista que, en parte, echaré de menos.

Media Distancia 18511 Huesca - Valencia

Las malas comunicaciones públicas, me han hecho tirar de coche. Espero que en el futuro, cómodos y veloces trenes comuniquen las dos ciudades con frecuencia. Y sea una excusa para volver de vez en cuando a saltar los 80 kilómetros de separación.

Fotos (y grandes), fotos de antes, fotos en Huesca, y se acaba el chocolate

Ciencia, Fotografía personal, Páginas personales

Fotos (y grandes)

Como conservo todavía la cuenta en Blogger donde está mi antiguo Cuaderno de ruta V.1, he abierto un nuevo blog que no tiene más intención que experimentar con formatos para exponer imágenes a buen tamaño. Es una petición de un amigo poco ducho en estas cosas, pero que quiere publicar un fotoblog con sus historias familiares. No tiene más historia, pero si alguno le interesa, mientras hago las pruebas, pondré de vez en cuando fotografías de edificios característicos de la ciudad de Zaragoza. La dirección: fotosygrandes.blogspot.com. Probablemente tendrá una vida limitada.

Luces

Los porches del audiorama es una de las primeras imágenes con las que estoy probando el fotoblog - Panasonic Lumix LX3

Fotos de antes

Además de darle una vuelta a las fotografías del año pasado, también estoy recuperando imágenes de hace más tiempo. Sobre todo con el fin de tener opciones para ilustrar entradas del blog. Así, en los últimos días se han podido ver algunas fotos del año 2005, de mis viajes por Irlanda y Toscana. Está bien echar un vistazo con distancia a las fotos de hace unos años. Se ven de otra forma.

Conversación

Dos "lucchesi" se refugian en la sombra para evitar los rigores del sol de mediodía a principios de septiembre en la bonita ciudad toscana de Lucca - Canon Powershot G6

Fotos en Huesca

Llevo 9 años trabajando en Huesca, y reconozco que he paseado más por la ciudad antes de empezar a trabajar en ella que ahora. Supongo que cuando un lugar se convierte en rutina, le prestas menos atención. Nos pasa a veces. No reconocemos las oportunidades fotográficas de los lugares que nos son más cercanos. Más cerca de nuestro domicilios; de nuestros lugares de trabajo. Pero el martes tuve que quedarme a una reunión por la tarde. Comí un bocadillo al mediodía, rápido. Y luego me di una vuelta por el cerro de San Jorge. Las nubes dispersas de la borrasca que afectó a principio de semana a la península hizo que la luz no estuviera mal. Fue agradable, porque la temperatura ambiente no era baja y apetecía caminar.

Cerro de San Jorge

La luz de la tarde cae totalmente amortiguada por las nubes que cruzan el cielo a gran velocidad sobre el cerro de San Jorge en Huesca - Fujifilm Finepix F10

Se acaba el chocolate

Leo alarmado en Genciencia, que si alguien no lo remedia, dentro de 20 años el chocolate dejará de consumirse por falta de producción de cacao, o será un producto de lujo. Parece que para los cultivadores de este maravilloso producto hay otras opciones más rentables para ganarse la vida. Si tal cosa sucediese, consideraré que la vida ya no merecerá la pena ser vivida. Menos mal que ya me pillará relativamente mayor.  A partir de ahora, degustaré con más intensidad cada porción de este maravilloso producto.

Biel

Suiza, aquí en los alrededores de Zermatt, no es productora de cacao, pero elabora los chocolates que es un primor; un grave quebranto la noticia para estos estupendos artesanos que nos alegran la vida - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Limited

Un día en el valle del Aragón

Fotografía personal

Estamos en el puente de Todos los Santos. Esta extraña festividad, entre macabra y alegre,asociada al santoral católico pero que con distintos orígenes y anclajes etnológicos se celebra en todo el mundo occidental, nos ha proporcionado este año un fin de semana de tres días. El clima no ha acompañado. En teoría. O tal vez sí. Según. Ayer me subí a pasar el día con unos amigos que tienen un cuco apartamento en Castiello de Jaca. Y nos dimos unos paseos. E hice unas fotos. A lo mejor sí que ha acompañado el clima. Si lo que te interesa es hacer fotos.

Os dejo un reportaje. Cámara utilizada: Panasonic Lumix GF1, con objetivos G 20/1,7 ASPH. y Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8.

En las cercanías de Villanúa

Llego al valle del Aragón hacia las once de la mañana, con lluvia; abundantes nubes desciende hasta media ladera en las montañas que limitan el valle.

En las cercanías de Villanúa

De vez en cuando, algún claro se abre entre las nubes, dejando ver la nieve caída en las cumbres por la noche, y la lluvia va cediendo; parece que es un buen momento para arriesgarse a dar un paseo por los alrededores de Villanúa.

En las cercanías de Villanúa

En las laderas de las elevaciones, el otoñal dorado de los árboles de hoja caduca contrasta con el profundamente oscuro verde de los árboles de hoja perenne.

En las cercanías de Villanúa

La abundante humedad propicia el crecimiento del musgo en las zonas más umbrías.

Río Aragón en Villanúa

Poco a poco se va haciendo la hora de preparar la comida, y regresamos a por los coches; cuando cruzamos el río Aragón, las nubes vuelven a ser densas y dan un aspecto plomizo a las aguas.

Cotiella entre las nubes

Después de comer, nos asomamos para ver cómo está la tarde; se abren algunos claros, aunque la cima de Cotiella no se liberará en ningún momento de su gorro de nubes.

Castiello de Jaca

Salimos a dar un nuevo paseo, esta vez por los alrededores de Castiello de Jaca; desde lo alto del pueblo se ve el juego de curvas al que juegan la carretera y la línea del ferrocarril.

Castiello de Jaca

Más nuevas o más viejas, las chimeneas de las casas conservan su diseño tradicional, con sus espantabrujas en lo alto.

En los alrededores de Castiello de Jaca

La lluvia caída y la suave luz del atardecer resaltan el colorido de verdes y ocres que cubre el valle en otoño.

En los alrededores de Castiello de Jaca

Con escasa luz ya, volvemos al apartamento, mientras que durante unos segundo la carretera queda sola, acompañada sólo por los rojizos ocres de los árboles que la bordean.

Primeras nieves

Fotografía personal

Ahora ya se ha pasado. El martes por la tarde ya hacía mejor temperatura a las ocho que a las cinco. Pero el fin de semana pasado fue muy desapacible, y trajo las primeras nieves a altitudes elevadas, pero no mucho. Y los que viajamos cotidianamente entre Zaragoza y Huesca encontramos el lunes las sierras prepirenaicas totalmente nevadas, o al menos con una caspilla blanca que quedaba muy bien.

Aprovechando que llevaba encima mi nueva Panasonic Lumix GF1 de la que ya os he hablado, para probarla cuando hubiese ocasión con un veterano objetivo Canon 50/1,8 del año 1956 para montura de rosca, acoplado a través de los correspondientes adaptadores, paré a tomar alguna imagen del Tozal de Guara.

Guara

Tozal de Guara desde la Hoya de Huesca - Panasonic Lumix GF1, Canon 50/1,8 II

Para tan veterano objetivo, no está mal. Pero conseguir mantener los reflejos suficientes para, algunos kilómetro más adelante, cuando levantó el vuelo una gran bandada de los omnipresentes estorninos, tomar una imagen del espectáculo que suponen el moverse todo a un tiempo.

Nube de estorninos (Cloud of European Starlings)

Una bandada de estorninos levanta el vuelo entre las antenas de telefonía móvil en la Hoya de Huesca - Panasonic Lumix GF1, Canon 50/1,8 II

Otoño, definitivamente

Ciencia

Octubre ha sido raro. De verdad, raro. Temperaturas tibias. Casi cálidas. Y ambiente de primavera. Con todo lo malo que eso conlleva. La sensación de cansancio, la modorra, los cambios de humor,… a mí no me gusta mucho la primavera. Lo de que la sangre altera es cierto, biológicamente hablando. En cuanto a su relación con el afán humano de aparearse especialmente en esa época… creo que hay para todos los gustos. Pero principalmente opino que una de las características del ser humano es que “eso”… si estamos de buen humor, siempre apetece.

El otoño se asocia frecuentemente con aspectos negativos de la vida. Con la vejez. Con el apagamiento de la vida. Con la llegada del tiempo desapacible. La caída de las hojas… Todas esas cosas. Chico. Pues a mí las hojas caídas me gustan.

Hojas (Cementerio Père Lachaise)

Cementerio del Père-Lachaise, París (Francia) - Panasonic Lumix LX3

Por otra parte, después de la sequía del verano, especialmente severa este año, aumentan las oportunidades de lluvia. Y justamente esa lluvia es la promesa del renacer de la vida más adelante. La vida que aparece en primavera se gesta durante el otoño y el invierno. No son un final, aunque se utilizan como tales metáforas. Sólo son un paso más en el ciclo anual. Para mí, con el frescor del aire, un momento para sentirme más activo, para emprender proyectos. Es el auténtico principio del año. De hecho siempre me ha parecido una tontería eso de comenzar el año en el momento de más frío y menos luz. Por lo menos en el hemisferio norte, que es donde se decidieron estas cuestiones.

Detrás de los cristales llueve y llueve

Cae la lluvia en un pinar de la ciudad de Huesca - Panasonic Lumix LX3

Y por otra parte, está la luz. Para mí, en estas latitudes donde vivo, en el valle del Ebro, es el momento del año donde la luz es más hermosa. Cuando las tardes presentan unos atardeceres más hermosos. Cuando los amaneceres se vuelven de un rojo intenso si el día está tranquilo, o de tonos suavemente dorados si el viento y la lluvia han arrastrado la suciedad de la atmósfera. Y si hay suerte, es el momento de ver los más fabulosos arcos iris, cuando la luz rasante del sol del amanecer se dispersa en los millones de gotas suspendidas en una aurora llena del aerosol de la lluvia.

No sé. Me alegro de que por fin haya llegado ya el otoño. Pero durará tan poco…

Arco iris... doble

Un hermoso arco iris doble en el amanecer en las Canteras, cerca de Almudévar (Huesca) - Panasonic Lumix LX3

Sofobomo 2009 – Paisajes en silencio

Fotografía personal

Como ya adelanté hace unos meses, este año también he participado en el proyecto SoFoBoMo. SoFoBoMo 2009 es un proyecto cuyo objetivo es promocionar la realización de libros o álbumes de fotografía físicos, en papel, de los de toda la vida, a partir de nuestras imágenes digitales. Desde el advenimiento de la tecnología digital, la mayoría de las imágenes se limitan a tener una existencia electrónica, apareciendo exclusivamente en la pantalla de nuestros ordenadores cuando las invocamos de diversas formas. Sin embargo, la forma adecuada de apreciar una imagen fotográfica es impresa en calidad adecuada en papel. Además, de esta forma se han transmitido innumerables memorias y documentos a lo largo de los dos últimos siglos. Hoy en día se toman más imágenes que nunca, pero la sensación es que la mayor parte de ellas, en un momento dado, simplemente desaparecerán. Es información desaparecerá.

Puesto que el proyecto, que consiste en tomar imágenes durante un mes sobre el tema que se quiera, para luego elaborar un libro o álbum de fotografías, me parece interesante participé el año pasado (documento PDF 13,2 Mbytes), y también he particiapado este año.

Para este año, me he inspirado en la exposición de fotografías de Bernard Plossu que visité en el CDAN de Huesca y de la que ya os hablé en su momento. El libro es una colección de paisajes en blanco y negro bajo el título Paisajes en silencio, tomados en distintos lugares de la provincia de Huesca. Podéis obtener un borrador en formato PDF (4,5 Mbytes), o incluso tener una copia en papel a través de Blurb.

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

No tengo en realidad grandes esperanzas en que el libro sea comprado por nadie aparte de mi propia copia. El precio del mismo es el coste que establece Blurb. Yo no recibo ninguna cantidad de dinero por cada compra. Pero bueno, ahí queda. Si alguien se anima que me lo cuente y me mande un comentario.

Se pueden ver todas las imágenes del libro y algunas más que optaron a estar pero que finalmente no están en mi álbum de Flickr. Aunque en este momento, poco después de las cinco y media de la tarde del viernes 29 de mayo, me falta alguna por subir. Pronto estarán todas. Procuraré geolocalizarlas todos, para que se sepa dónde están tomadas.

Y ya, os dejo con una imagen extraída del libro.

Tras la colegiata

Alquézar visto desde la Colegiata de Santa María, antiguo alcázar musulmán que da nombre al pueblo - Canon EOS D60, EF 24-105/4L IS USM

Plossu y el dolmen de Ibirque

Fotografía, Fotografía personal

Os comentaba ayer mi visita a la exposición País de paisajes de Bernard Plossu en el CDAN de Huesca, y de mi búsqueda de la inspiración entre las hojas del catálogo de la exposición. Lo cierto es que en un momento dado, mis ojos se pararon ante la imagen de un pequeño dolmen, el dolmen de Ibirque, a caseta d’as bruxas en el maltratado y casi desaparecido idioma local, y pensé: “Me voy a fotografíar el dolmen”.

Dolmen

El dolmen de Ibirque, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Una de las características más notorias de las fotografías de Plossu es la simplicidad de los medios técnicos que utiliza. Una vieja Nikkormat, la gama no profesional de Nikon en los años 70, con un tradicional 50 mm, y película. Tradicional película en blanco y negro. Yo estoy ya demasiado apegado a la fotografía digital, pero decidí llevarme para esta experiencia un equipo sencillo también. Opté por la Pentax K10D con un viejo objetivo de enfoque manual de 35 mm. Esta focal, sobre el captor de la cámara, nos ofrece un ángulo de visión similar al de los tradicionales 50 mm. Como siempre, llevaba una segunda cámara, la compacta Panasonic Lumix LX3, que al final decidí usar más de lo que pensaba en principio, sobretodo por su gran angular, que tanto conviene a la fotografía de paisaje.

A la hora de revelar los archivos RAW obtenidos, una vez en Zaragoza y ante el ordenador, decidí que de todas las imágenes obtendría dos versiones, una en color y otra en blanco y negro. Las imágenes procedentes de la Pentax tendrían un tratamiento en blanco y negro que ofreciera imágenes bien contrastadas y nítidas, trabajando el contraste por áreas seleccionadas. Las procedentes de la Panasonic, sin embargo, serían tratadas buscando un aspecto más similar a las que nos ofrece Plossu. Menos nítido, más suave, de líneas más simples.

La idea me mantuvo entretenido buena parte del domingo. Otra cosa es si el objetivo buscado se consiguió o no. En cualquier caso, es bueno fijarse e inspirarse de vez en cuando en los fotógrafos consagrados, y desarrollar a partir de ahí aquellas técnicas o ideas que puedan aportar algo a nuestro estilo particular.

Tozal de Guara

Vista de la cara norte del Tozal de Guara, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 50/2,8

Árboles y Guarguera

Vista hacia la Guarguera y el Pirineo Central - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen de Ibirque iluminado por los últimos rayos de sol del día - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen con su acompañamiento vegetal, fiel - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Creo que hay ejemplos de ambos procedimientos que me gustan. Y lo que sí que siento es que estoy aprendiendo bastante; ya se dice que proponerse tareas concretas, y autolimitarse en los medios técnicos, son dos formas de progresar en fotografía. Más que salir con todo tipo materiales a fotografiar lo que salga.

Todas los imágenes fueron tomadas en poco rato. El viaje hasta el lugar, muy alejado de todo, me llevó más rato del que pensaba. Se encuentra muy adentrado en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Pero fueron los 30 a 45 minutos de mejor luz. Y además, disfrutamos de una bonita puesta de sol.

Ocasa y Peña Oroel

Puesta de sol sobre Peña Oroel - Panasonic Lumix LX3

CDAN, Bernard Plossu y el paisaje de Huesca

Fotografía

Desde hace unas semanas estaba buscando la oportunidad para ir a visitar la exposición de Bernard Plossu en el Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) de la Fundación Beulas en Huesca. Es irónico que trabajando de lunes a viernes en la capital altoaragonesa, no hubiese encontrado todavía un momento para ver la exposición. Pero uno que sale a las tres de trabajar, hasta las cinco no abren,… da pereza quedarse y no volverse a descansar a Zaragoza. No obstante, este viernes me quedé a comer con unos compañeros, y cuando terminó la larga sobremesa, a las siete de la tarde me acerqué un momento a este emblemático edificio de la cultura oscense y contemplé las imágenes del fotógrafo francés.

CDAN - Entrada

Acceso al edificio del CDAN de la Fundación Beulas, Huesca.

Plossu

Plossu, País de paisajes, es el título de la exposición.

La obra de Plossu la conozco desde hace muchos años, cuando visité una exposición dedicada a este fotógrafo en el extinto certamen Tarazona Foto. Me llamaron la atención poderosamente entonces sus imágenes en blanco y negro, donde la nitidez es un problema menor, incluso una cualidad indeseable, para obtener esos paisajes, naturales, urbanos o humanos, siempre con un tono melancólico. Imágenes que buscan la sencillez en los elementos compositivos, con una apariencia de descuido o de casualidad más de causalidad, pero que transmiten con gran eficacia un estado de ánimo o una forma distinta de contemplar el mundo.

En País de paisajes, la exposición que nos ocupa, el fotógrafo recorre durante dos años las tierras de la provincia de Huesca, con especial atención a la franja central que ocupan las sierras que constituyen las primeras estribaciones de los montes Pirineos, el Somontano o la Hoya de Huesca. Es una tierra dura pero con lugares de gran belleza, en la que no faltan los signos de la presencia humano hasta en sus más remotos rincones, pero que en la práctica presenta grandes áreas que han devenido en desierto humano. Y todo ello se refleja con eficacia en las pequeñas imágenes de 7×11 cm que nos ofrece el fotógrafo.

Exposición Bernard Plossu

Imágenes de pequeño formato, tomadas con una vieja Nikkormat y un convencional 50 mm según nos informan en la exposición.

Exposición Bernard Plossu

El visitante, de forma furtiva, toma alguna imagen para ilustrar este artículo.

Otro de los alicientes de la exposición es admirar el entorno de la misma, ya que el edificio, bajo la autoría del arquitecto Rafael Moneo, me resulta muy agradable, especialmente en su interior. Rige en el mismo la prohibición de tomar fotografías, que uno no entiende muy bien ya que no le vendrá mal que la gente hable y muestre al mundo este centro que por estar en una ciudad pequeña, periférica y poco conocida, corre el riesgo de pasar excesivamente desapercibido. Incluso me comenta el atento guarda de seguridad que tiene orden de impedir a los estudiantes de arquitectura que se acercan para su estudio el tomar imágenes dentro del centro. No entiendo nada; no entiendo esta concepción de la cultura y de la propiedad del arte. Supongo que habrá algún interés comercial. Pero bueno, la discreta Panasonic Lumix LX3 es una buena arma para sortear la estrechez mental y poder mostrar al mundo alguna imagen, sin que se desasosiegue el buen guarda.

Compenso mi atrevimiento adquiriendo el catálogo de la exposición que ayer a primera hora de la tarde me permitió volver a devorar las imágenes buscando algo de inspiración. Ya hablaremos mañana de si fue así o no.

CDAN - Escultura

Escultura moderna en el exterior del edificio del CDAN - Fundación Beulas, Huesca.

De Huesca a Nueno por Apiés y Sabayés

Fotografía personal

Esta mañana, llegando a Huesca, las sierras prepirenáicas estaban impresionantes. Cubiertas de nieve, se perfilaban totalmente blancas contra un cielo limpio. Totalmente azul. Pero llegaba muy justo de tiempo, y no he encontrado lugar ni momento para parar un momento a tirar unas fotos.

Picado por el gusanillo fotográfico, cuando he salido a las tres he decidido tomarme con calma lo de volver a Zaragoza, y he cogido la carretera que va de Huesca a Nueno. Pero no la fea y funcional autovía, sino la estrecha carretera que pasando por Apiés y Sabayés va recorriendo la parte norte de la Hoya de Huesca. No había ni la mitad de superficie blanca por la nieve que la que había por la mañana. Pero algo me he encontrado. La hora no era la mejor para las fotos. El sol estaba todavía muy alto. Pero bueno…

He llegado una hora más tarde a casa, pero me he desfogado un poco.

Al fondo, el Gratal

En los alrededores de Apiés, al fondo el Gratal - Panasonic Lumix LX3

El salto de Roldán

El Salto de Roldán es característico en las sierras prepirenáicas - Panasonic Lumix LX3

Luna y la puntita de Guara

La luna menguante sobre el pico de Guara que asoma entre las lomas - Panasonic Lumix LX3

A Huesca en tren

Política y sociedad, Trenes

Hoy tenía el coche en el taller. Revisión rutinaria. Así que he tomado un transporte público. Para ir de Zaragoza a Huesca a primera hora de la mañana, y volver tras la jornada continua de mañanas. 76 kilómetros. Un trayecto regional. Casi de cercanías.

Una vista del tren en la estación de Zaragoza-Delicias.

Avant en Delicias

(Canon Digital Ixus 860 IS)

Pues bien. Una vez más el papanatismo de este país. ¿Os podéis creer que para un viaje tan simple, la Renfe monta control de accesos como si estuvieramos embarcando en un vuelo al extranjero, poco menos? Un gasto tremendo en gente, una pérdida de tiempo para los viajeros que tienen que tener en cuenta esta estúpida liturgia a la hora de prever su llegada a la estación,… y curiosamente, con todo este aura de cosa especial y de calidad, el tren vacío.

¿Algún día, a estos inútiles engreidos, responsables políticos y gestores de empresa, les dará por viajar por el mundo para ver cómo los trenes son utilizados con comodidad por los viajeros, y cómo entonces van llenos? Cualquier parecido con nuestra realidad, es pura coincidencia.

Papanatas; que son una panda de papanatas. Tontos.