No es normal que alguien, como yo, lleve casi 24 horas en la capital sueca y no haya visitado todavía Gamla Stan. El casco antiguo o ciudad vieja de Estocolmo, situada en una pequeña isla en donde se unen las aguas del Báltico con las de Mällaren, el lago de agua dulce que desagua en este punto en el mar. Pero bueno, hay que organizarse, aunque sea mal como habréis podido comprobar en entradas anteriores, para visitar una ciudad. En cualquier caso, también hay un motivo práctico a la hora de esperar hasta la tarde. Evitar las peores horas de luz del día, para conseguir unas fotografías mejores. Espero haberlo conseguido.
En cualquier caso, seguro que en los próximos días volverán a aparecer nuevas imágenes de este bonito barrio de la ciudad.






