[Breve – CineFoto y CineTren] La saga Harry Potter

Cine, Fotografía, Trenes

Hace tiempo que Harry Potter está presente en mi colección de películas relacionadas con el mundo del ferrocarril. El Expreso Hogwarts tiene “la culpa”. O la estación de King’s Cross, puestos a ello. Pero necesitaba una actualización de su redacción a ese respecto. Pero también ha sido incluida en la colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Y es que alguien me hizo notar la presencia frecuente de una Argus C3 en Harry Potter y la cámara secreta.

El Jacobite es un tren clásico que recorre las tierras de Escocia entre Fort William y Mallaig; y en esta línea están tomadas algunas de las imágenes de la saga Harry Potter - Canon EOS 100, EF 28-80/3,5-5,6 USM (probablemente)

[Cine e historia] No dejes que la verdad te estropee una bonita historia: Greta Garbo y la reina Cristina

Cine, Historia

Esta semana que viene me cojo vacaciones. O unos días de fiesta. Como queráis verlo, porque cuando sólo es una semana… Pero bueno. Voy a aprovechar y voy a hacer una escapada. Voy a pasar unos pocos días, cinco noches, en Estocolmo. Turismo y alguna otra cosita.

Al contrario de lo que es mi costumbre, no actualizaré el Cuaderno de ruta durante estos días. Os lo contaré en “diferido” a la vuelta. Voy ligero de equipaje. Paso de llevar el portatil. Son pocos días, y voy a aprovechar para desplazarme con agilidad con sólo el equipaje de cabina. Pero no os quepa duda de qué tarde o temprano el viaje quedará reflejado en estas páginas. Porque fotos pienso hacer. Por supuesto.

Kärnan

Descenso de la fortaleza de Kärnan, en Helsingborg, Suecia - Leica D-Lux 5

El caso es que para irme ambientando, aprovechando que la emiten de vez en cuando en estos tiempos en TCM clásico, puse a grabar el otro día una película de una de las suecas universales por excelencia. La reina Cristina de Suecia, protagonizada por la inmortal Greta Garbo. Ahí es nada.

La película es calificada habitualmente como histórica. Después de verla, estando encantado por lo estupenda que es tanto la película como la Garbo, sólo puedo considerar que será histórica en algún misterioso universo alternativo. Aun sin conocer los detalles de la vida de la célebre reina escandinava, es evidente que las licencias que se toman los guionistas nos llevan a años-luz de distancia de lo que realmente pasó. Veamos lo que nos cuentan y veamos lo que realmente pasó.

Lo que nos cuentan: Cristina es una joven reina que ha heredado de su padre un país convertido en una potencia militar y política. Sin embargo es un espíritu libre, que a pesar de sus buenas dotes para la cultura y el gobierno, no quiere ni oir hablar de casarse y tener un heredero. En una de sus correrías a escondidas, en una tormenta de nieve, conoce al embajador español, y sin presentarse debidamente, se enrollan y pasan cinco días en la cama, haciendo las cosas que se hacen en la cama y tomando chocolate. Después resulta que el embajador viene a presentar una oferta de matrimonio del monarca español, Felipe IV, que ella rechaza. Pero el embajador se queda como enamorado de la reina, ante el escándalo de sus súbditos. Al final, la reina decide abdicar para ser libre de vivir su amor, aunque el embajador muere en un duelo, y ella embarca en Helsingborg camino del exilio y de la libertad personal.

Lo que sucedió: Cristina, joven reina de la dinastía Vasa, heredó un país de poco más de un millón de habitantes en el que el luteranismo arraigó con extraordinaria fuerza, y que intervino con éxito para sus intereses en la guerra de los treinta años. Sin embargo, la joven reina tuvo grandes inquietudes culturales y religiosas lo que hizo acercarse a la religión católica, que profesó en secreto en sus últimos años como reina. Las potencias católicas, principalmente España, Portugal y el papado, fomentaron esta tendencia mediante el envío de embajadores y consejeros que la reafirmaron en estas creencias. En un momento dado, dado que no quería casarse, designó como heredero a un primo suyo, y al cabo de un tiempo, para no dañar a su país, abdicó para hacer pública su conversión al catolicismo y se exilió para vivir en Roma, donde al cabo de bastante tiempo, y después de una vida muy activa, falleció. El embajador español con el que mantuvo amistad, volvió a España donde vivió administrando sus propiedades en compañía de su mujer y sus hijos.

Como vemos, no resulta difícil jugar al juego de encuentra las diferencias. Pero da igual. Hollywood nunca se ha caracterizado por su rigor histórico. Y hay cosas que son ciertas. Por ejemplo, que cuando se exilió, cambió sus ropas por unas de hombre, y atravesó Dinamarca, país hostil que en aquellos momentos incluía entre sus territorios la actual región sueca de Escania, cabalgando de incógnito como un caballero. Pero todo lo demás… Hay varios motivos para que la historia cinematográfica quedase como quedase. Primero, porque es más vendible una historia de romance y aventuras, que una política enmarcada en las conflictos religiosos. Segundo, porque en los Estados Unidos predominan los credos protestantes, y en 1933 todavía prefería una reina protestante vivaracha y con amoríos, que una reina protestante convertida al catolicismo. Poco después estas cosas del sexo quedaron mucho más restringidas en el cine por el infame código Hays.

Finalmente, una última cosa. Cuando se estrenó Ninotchka, del genial Lubitsch, se vendió como la película en la que la Garbo se ríe. Y quedó la leyenda urbano de que fue la única película de la actriz sueca en la que tal cosa sucede. Bien. Si algo se caracteriza su personificación de la reina Cristina, es que es una mujer alegre, vivaracha y animada. Y no faltan las risotadas.

¡Cuántas mentiras salen de Hollywood! ¡No te puedes creer nada!

Puerto

Las últimas escenas de la películas están ambientadas en el puerto de Helsingborg, en aquella época puerto danés, por poco tiempo ya que apenas unos pocos años tras la abdicación de Cristina paso a poder sueco de forma prácticamente definitiva - Leica D-Lux 5