Normalmente, no me habría sentido atraído por visitar un palacio real. Reconozco que todos tienen cosas muy vistosas. Pero en Europa, como éste, hay un montón. Todos copias a mayor o menor escala, con mayor o menor presupuesto, de Versalles. Y una vez visto el original…
En cualquier caso, una de las cosas que recomiendo hacer es sacarse la Stockholm Card. Tiene dos grandes ventajas. Entrada gratis a todos los principales atractivos turísticos de la ciudad. No descuentos de algunos de ellos, muchos de ellos secundarios, no. Gratis y en los principales. Además, transporte urbano gratuito, salvo en los barcos del lago Mällar. Lo cual es de considerar porque no son baratos precisamente. 40 coronas el viaje individual sencillo. 4 euros y 30 céntimos. Son especialmente ventajosas las de dos días de validez en adelante.
Así que con la programación de mi recorrido por la ciudad replanteada, y con la entrada ya pagada. Pues nada. A ver un palacio real.





