[Libro] Cuentos de amor

Literatura

Mmmmmmm… ūüéľNoche de paz, noche de amor,… ūüéĻEs lo que toca hoy, ¬Ņno? Pues entonces que mejor que comentar y recomendar un libro de cuentos “de amor”. ¬ŅDe amor? Puede. Indudablemente, en alguno de ellos hay amor. O algo.

Quien imagine estos relatos de Jun’ichirŇć Tanizaki en clave de historias rom√°nticas, pues no va exactamente por ah√≠. Y menos de las romanticonas, con exceso de az√ļcar, propensas a la diabetes emocional. Tanizaki, en su juventud, fue un calavera. Le gustaban las mujeres m√°s que a un tonto un caramelo. Frecuentaba la compa√Ī√≠a de geishas y otras mujeres de compa√Ī√≠a, m√°s o menos depravada esta compa√Ī√≠a. La primera de sus tres esposas fue una geisha. Y creo que no le fue especialmente fiel. No recuerdo ahora los detalles. Tanizaki fue el t√≠pico joven moderno y desmadrado que en su madurez tendi√≥ a lo tradicional y a la seriedad… dentro de unos l√≠mites. Que cierto gusto por la iron√≠a y la transgresi√≥n le acompa√Ī√≥ durante su vida. En cualquier caso, su vida juvenil y tokiota fue muy “entretenida” y moderna, mientras que en su madurez, desplazado a Kioto, opt√≥ por las tradiciones niponas. Pero sin abandonar su afici√≥n a lo escabroso.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos daremos un paseo por las salas del Museo Nacional de Tokio; donde encontramos bellos ejemplos del arte tradicional nipón.

Y estos cuentos de amor, algunos de ellos por lo menos, han sido calificados por algunos como perversos. Lector y admirador de Sade, en ellos son frecuentes los hombres que se pierden por sus pasiones o las mujeres fatales que arrastran a los hombres a dicha perdici√≥n. No faltan la filias sexuales y transgresiones m√°s diversas. Y tambi√©n hay lugar a alguna historia de amor, que van desde las fatales hasta las costumbristas y c√≥micas. Siendo todos los cuentos de buen nivel, con ciertos altibajos como es de imaginar en toda recopilaci√≥n, hay algunos de ellos muy bellos. Quiz√° el m√°s notable sea El¬†segador¬†de¬†ca√Īas, que a m√≠ me ha maravillado y me supo a poco. Y en el que realmente hay una historia de amor profundo, aunque retorcido. El m√°s famoso, no obstante, es Los¬†pies¬†de¬†Fumiko, que yo ya hab√≠a le√≠do y comentado en estas p√°ginas. Uno de los relatos fetichistas m√°s celebrados de la literatura universal.

Si ayer comentaba que en la película Roma, del mejicano Cuarón, la narración no se avenía al esquema de la narración tradicional occidental, con su presentación, nudo y desenlace, aun más se marca esta tendencia en no pocos de los cuentos de Tanizaki, puesto que es algo que se da en la literatura de las culturas orientales. Entramos directamente en situación desde la primera línea y, cuando termina el relato, se nos queda la sensación de historia inacabada. Pero yo siempre he encontrado esta forma de relatar muy estimulante. Queda abierta a la imaginación del lector el antes y el después. Cada lector puede generar en su mente su propio relato y, por lo tanto, el relato no será el mismo para dos personas que lo lean.

Seguir√© leyendo a Tanizaki en un futuro. Me gusta. Me divierte. Me ense√Īa su cultura y sus referentes. Puede trasladarnos pasajes de gran belleza. Y no carece de sentido del humor. Muy recomendable.