[Recomendaciones fotográficas ] Un libro y otras cosas

Fotografía

Aunque soy bastante previsible sobre los temas que puedo hablar cada día de la semana en este Cuaderno de ruta, y más durante la pandemia en la que hay poco lugar a las sorpresas debido a las limitaciones de movilidad y a las rutinas que nos ha impuesto, me gusta sentirme libre sobre de lo que voy a hablar en estas páginas. Y hoy tenía varias opciones… pero me he liado haciendo cuentas y previsiones… porque justamente el 8 de febrero, mañana, es uno de los días donde me autoimpongo un tema. Después de darle vueltas sobre si hablar o no de una película, se me van a amontonar, he decidido que no, que ayer ya lo hice, y que ya veré como me organizo en la próxima semana.

Muy despacito, pero voy seleccionando y preparando las fotos para el mi volumen “2020 en fotos”. Me cuesta. Son fotos significativas de alguna forma del año, descontando viajes. Y tal vez confinamientos, porque ya hice un libro sobre esos meses… poco a poco, supongo.

Así que voy con algunas recomendaciones fotográficas.

Primero, un libro que me llegó esta semana. Del fotógrafo británico Marc Wilson, Travelogue 1 es un libro de viajes. Pero no veremos las bellas fotografías al uso que la mayor parte de la gente asocia a los viajes. Esas de Instagram u otras redes sociales o sitios de compartir fotografía, tan espectaculares, llenas de un saturado colorido, y esas cosas. No. Son fotografías de países del este de Europa, restos de la antigua Unión Soviética, que tras 20 años del derrumbe del coloso siguen sin encontrar una estabilidad, siguen sin una transición razonable a la democracia o, algunos de ellos, incluso sin un reconocimiento internacional. Paisajes y gentes descarnados, melancólicos, que a veces nos parecen de otros tiempos. En lo que parece que va a ser el primero de una serie, visitamos Transnistria, la región de Moldavia de mayoría rusa, que es rebelde al gobierno del país, pero que cuya soberanía y estatus particular nadie reconoce. El libro viene con una fotografía firmada de ambiente ferroviario que me encantaría haber realizado yo mismo.

Hablando de libros, últimamente me han interesado un par de libros que se encuentran en la librería y editorial japonesa Shashasha (instagram). Esta librería tiene un amplio catálogo de libros de fotografía oriental muy interesantes. Y con precios muy variados, pero algunos bastante razonables. El problema es que los costes de envío son caros, y a veces duplican el precio de algunos libros. Y muchos de ellos no son fáciles de encontrar en librerías occidentales. Antaño tenía una aplicación para iPad donde los podías adquirir en forma virtual, pero desapareció. Por ejemplo, de los que he visto que tenían y que me gustaría comprar hay uno de Araki Nobuyoshi dedicado a su esposa Yoko, o el titulado Tiny Christs de Lin Yu-Chih, aunque este está editado por una editorial italiana y lo conseguiré por esa vía. En cualquier caso, muy interesante Lin Yu-Chih… fotógrafo taiwanés, de quien no he encontrado página web o presencia en redes sociales. Incluyo me ha costado saber si es hombre, que sí, o mujer, que no. Creo.

En estos momentos, en Shashasha están presentando la obra de Eiji Ohashi (instagram), fotógrafo japonés que ha convertido las ubicuas en Japón máquinas expendedoras de bebidas en un elemento fundamental de sus paisajes, algunos de gran belleza. Las fotografías más recientes son paisajes urbanos o semiurbanos, de la isla de Hokkaido, en la que las máquinas aparecen cubiertas, semicubiertas o rodeadas de nieve, creando un punto de color que destaca en el paisaje, muchas veces nocturno o crepuscular. El fotógrafo es de esta isla del norte de Japón. Hokkaidō, 北海道, el camino 道 de los mares 海 de los norte 北…

En otro orden de cosas y estilos, fotografías espaciales. Del espacio. O quizá deberíamos decir,… desde el espacio. Donald Pettit es ingeniero químico y astronauta de la NASA. Además de sus misiones en el espacio y en la Antártida, allí para buscar micrometeoritos, también le gusta la fotografía, y en sus “viajes” ha recopilado una interesante colección de fotografías que nos presentan en Lenscratch.

Y como hoy estoy muy “viajero”, con la imaginación porque en la realidad ya veremos cuándo nos dejan viajar, apunto aquí una entrada en Photography of China dedicada a Marc Aziz Ressang (instagram) que nos lleva a la meseta tibetana, cuyo trabajo intenta reflexionar sobre la dureza de la vida a gran altura y su relación con la espiritualidad de las gentes del lugar. No está mal. Aunque yo siempre recuerdo que todos los datos indican que las fuertes creencias en lo sobrenatural están relacionadas sobretodo con bajos niveles de educación y con la pobreza. Quizá… independientemente de la altitud. Pero están bien, las fotos.

[Libros de fotografía] Postales, cuadernos, libros

Fotografía

En las últimas semanas me han llegado varias publicaciones para añadir a mi biblioteca fotográfica, así que las recomendaciones fotográficas de esta semana tendrán forma de libros… o cuadernos… o postales. Ahora os cuento.

A través de la página Photography of China, conocí la actividad como coleccionista de fotografía de esa nacionalidad de Thomas Sauvin, con su colección Beijin Silvermine, que sufraga con la comercialización en forma de libro u otros productos de lo más granado de su colección. Son productos de calidad… y por lo tanto caros. Y en su mayor parte es fotografía de la que llaman ahora vernácula. Es decir, fotos tomadas de la vida cotidiana con un fin distintos del de los tradicionales fotógrafos documentales o artistas. Puede ser las fotos de una abuela a sus nietos, de un médico a sus pacientes, las fotos de la NASA al universo, o las que sistematizan los “logros” del Partido Comunista Chino… por poner algunos ejemplos. De los productos más asequibles que tiene, están los desplegables de postales de la serie SIX, de los que hay publicados tres números, de los que he adquirido ejemplares.

Recibí recientemente mi libro de fotos del viaje a Oporto en septiembre. Y ahora estoy trabajando en el de Andalucía de octubre. En el que entrarán algunas fotografías de una tarde entre el Parque de María Luisa y la isla de la Cartuja.

El Six 01 es How I felt in love with my phisioterapist, y son una serie de fotos documentales de una modelo en mallas de gimnasia rojo comunista, con su fisioterapeuta, demostrando distintas técnicas de trabajo sobre articulaciones. Resultan hipnóticas. Realizadas en Pekín en agosto de 1988.

El Six 02 es Soldiers, en la que la serie de postales, una vez desplegadas, constituyen una única imagen de una multitud de jóvenes de ambos sexos, aunque predominan los hombres, en uniforme, posando para una foto colectiva. Dentro de la aparente uniformidad y despersonalización de la situación, sorprende comprobar cómo cada individuo tiene una expresión propia, singular. Unos sonríen, otros están serios, otros… simplemente aburridos. Realizada abril de 1950, poco después del final de la guerra civil china, no dice dónde.

El Six 03 es Space Beauties Calendar, y es la más divertida. Especialmente, porque es muy kitsch. U hortera, que diríamos en estos lares. Un conjunto de postales con modelos femeninas con unos vestidos pretendidamente futuristas, delante de unos fondos con planetas, estrellas y naves espaciales, todo muy colorido y chillón. Heroínas espaciales, de clara inspiración en las películas de aventuras espaciales, pero con un estilo… indefinible. Fechadas en Pekín en 1992.

Me han llegado tres nuevos cuadernos de la serie Field Notes de Another Place Press, los números 13, 14 y 15.

El número 013, está firmado por Andy Feltham (instagram), con el título Picture of Health. En él, el autor recorre los pasillos y salas abandonados de un hospital del National Health Service NHS inglés. Otrora “joya” de la corona del estado del bienestar británico, hoy en dia decadente por las políticas liberales que comenzaron ya en los años ochenta con Thatcher, y que no han parado ningún gobierno de ningún signo desde entonces.

El número 014 lo firma Frances Scott (instagram), y lleva el austero título de A9. Con fotografías en blanco y negro, la autora recorre la carretera más larga de Escocia, desde las Tierras Bajas hasta la costa norte escocesa. Unen las raíces de su madre en el sur de Escocia con las de su padre en el norte. Sumado a que la fotógrafa se afincó en un momento dado en las Orcadas hasta que ya independiente y adulta volvió al sur.

El número 015 es del fotógrafo Emile Holba, que presenta su trabajo Arktisk Grenseland. Fascinado por la esa zona del Ártico que es conocida como mar de Barents, lugar de encuentro nórdico entre Occidente y Rusia. Finalmente, su trabajo se centró en la península de Varenger, en el norte noruego, lejos de las rutas turísticas, escasamente poblado, próximo a las fronteras con Finlandia y Rusia, y al mismo tiempo, extrañamente tranquilo, pacífico y equilibrado.

En otro orden de cosas, encontré una referencia reciente a una colaboración entre el alemán Jürgen Teller y el japonés Nobuyoshi Araki. Ambos fotógrafos son amigos y se admiran mutuamente. Esta colaboración desembocó en una exposición y un libro, Leben und Tod 死生, vida y muerte, publicado por Steidl. Las fotografías de Teller están realizadas en su hogar familiar en Alemania, durante un invierno en el que murió un tío suyo, ya anciano, con quien estuvo muy unido, y que también sirvió para volver a conectar con su madre. También incluye elementos de su viaje por Bután, donde se sorprendió por la imaginería asociada a los ciclos vitales. Araki, por su parte, le pidió que le prestase objetos de su infancia y vida familiar, y con ellos, y sumados a sus propios fetiches, construye unas peculiares naturalezas muertas, que se intercalan entre las fotos de Teller. Un trabajo muy intimista, muy simbólico, para degustar muy despacio si se le quiere coger el tranquillo.

Finalmente, la edición blanca, más económica, del libro publicado por Eyeshot, Shin Noguchi in color in Japan. Hace tiempo que soy seguidor en instagram del fotógrafo japonés Shin Noguchi. Radicado entre Kamakura y Tokio, Noguchi hace una fotografía documental en la calle llena de humanismo y buen humor, con una gran dominio del color más natural. Particularmente cercano y empático resulta cuando se acerca al mundo de los niños, a quienes sabe mirar como adulto que no ha perdido ciertas virtudes de la mirada infantil. Perfectamente presentado, con fotografías que dialogan entre sí en páginas enfrentadas, y con dobles páginas para aquellas con valores estéticos más potentes, es un libro para hojear una y otra vez. Y también para soñar que pronto podamos volver a viajar y a visitar aquellas tierras que tan buenos momentos nos han deparado a alguno.

[Recomendaciones fotográficas] Poca cosa y viene de Asia

Fotografía

He estado de vacaciones. Fuera. Viajando. En la canaria isla de La Palma como sabrán los que hayan seguido estos últimos días este Cuaderno de Ruta. Así que no tengo mucho que contar en materia de recomendaciones fotográficas. Un par de cosas que dejé recogidas antes de irme a La Palma, de donde proceden las entradas que acompañan a esta entrada. Aunque una de ellas puede dar para mucho. Las dos vienen de AnOther Magazine.

La playa de Nogales en Puntallana es una de las más majas de la isla de la Palma. Como casi todas, de arena negra. Pero cuando llegué, me la encontré ya en la sombra. No hubo puesta de sol desde aquí.

China no está llena de chinos. Lo que llamamos “chinos” es la etnia Han, predominante. Pero hay otros pueblos, otras etnias. En un régimen totalitario como el chino, unos lo llevan mejor y otros peor. Una de las etnias más características, que más ha llamado la atención es la de los miao, en el sur de China. Reconocidos por su riqueza artística y artesanal. En AnOther nos hablan del libro que el fotógrafo Jack Davidson ha realizado dedicado a esta etnia. Y me ha parecido bastante interesante. El libro parece chulo, me gusta. Igual me lo agencio. Pero tengo que encontrar algún lugar donde esté disponible… Porque en la página de la editorial está vendido. Y en Amazon,… tampoco hay. Claro que… puedo tirar de su primer libro, Photographs, que también tiene buena pinta.

El otro interesante artículo de AnOther fue un recordatorio en Facebook de uno que apareció hace unos años. Me parece que me pasó desapercibido. En cualquier caso era un artículo que hacía repaso a la diversidad de estilos y temas que tiene la fotografía japonesa contemporánea, que va más alla de Araki Nobuyoshi y Moriyama Daido. Aunque la entrevista que incluye el artículo se la hacen a este último. Pero consideran como interesantes otros como Tokyo Rumando, Yoneda Tomoko, Hiromix, Nagashima Yurie (de esta fotógrafa hablé recientemente) y Ninagawa Mika (instagram 1 y 2). Algunos han salido en alguna ocasión en mis recomendaciones, pero no está de más recordarlos. Bueno. Buscando la obra de estos fotógrafos, fotógrafas en su mayoría, da para entretenerse un rato.

[Recomendaciones fotográfica] Exposiciones en la Lonja, españolas en Magnum y otras cosas

Fotografía

Este jueves pasado, día 27 de junio, cuando ya asomaba la sofocante ola de calor que nos atenaza estos días, se inauguraba en la Lonja de Zaragoza la exposición Creadores de conciencia DKV, en la que la fundación destinada a gestionar las actividades de responsabilidad social de esta aseguradora, nos muestra una amplia selección de fotografías de sus fondos, dedicadas a los fotoperiodistas españoles, o que desarrollan su actividad en relación con nuestro país. Cuarenta fotógrafos y fotógrafas distintos, tres fotografías cada uno,… iba a decir aquellos de “una diversidad de estilos”, pero la verdad es que aunque la hay, menos de lo que esperaba. Parece que para unos tiempos determinados los fotoperiodistas hace fotografías relativamente parecidas unos de otros, y ese es quizá el único pero de esta exposición, que por lo demás está muy bien. Por lo menos que sirva para concienciarnos de la necesidad de que alguien haga este trabajo. Y que no basta con que haya alguien por donde está sucediendo la noticia, con un móvil en la mano, que haga y mande un foto más o menos churrutera al medio de comunicación de turno, que se quiere ahorrar con la excusa los justos emolumentos del fotógrafo. Es triste ver cómo muchos de estos fotoperiodistas tienen que irse al extranjero para poder vender sus trabajos.

Hablando de fotógrafos españoles a los que les va bien en el extranjero. Diversos medios nos cuentan que Cristina de Middel ha subido un escalón den el escalafón de Magnum Photos. Por ejemplo, lo han contado en Clavoardiendo Magazine. Tras dos años como candidata, en la última reunión de socios de la agencia, tras presentar 65 imágenes realizadas en los dos últimos años, ha pasado a ser fotógrafa asociada. Dentro de dos años, podrá optar a ser miembro de pleno derecho. En la mayor parte de los países del mundo, sus compatriotas lo habrían celebrado de forma relativamente unánime. Pero Iberia la Vieja se ha caracterizado tradicionalmente por sus actitudes caínitas. Y los comentarios han sido para todos los gustos. Un cierto número son comentarios mesurados sobre los pros y los contras del trabajo de “la de Middel”, como se llama así misma en su página web. Pero hay un número no desdeñable que abarcan desde “un nuevo triunfo para las mujeres española en la semana de la sentencia de la Manada” ¡¡¡qué tendrá que ver el tocino con la velociada???, hasta el crítico que tras desacalificar por completo el trabajo de la fotógrafa, critica hasta el dominio de su página web,… lademiddel.com. No le gustarán estas confianzas que se toman algunos con la peña… supongo. En fin, que un mesurado, “te podrá gustar más o menos su trabajo, pero alegrémonos de los éxitos de nuestros profesionales de la fotografía”, parece lo menos frecuente. Y es donde estoy yo.

El San Francisco Museun of Modern Art (SFMoMA), un museo que tal vez visite en un futuro, más pronto de lo que imaginaba, ha subido a su canal de Youtube dos vídeos esta semana dedicado a Araki Nobuyoshi. Y digo yo… que podría haberse adelantado un poco, y hubieran encajado estupendamente en las recomendaciones de este jueves pasado, donde hablaba de fotografía japonesa o relacionada con Japón en general… por ejemplo este vídeo…

Por cierto que, no voy a visitar Japón de nuevo como pronto hasta la primavera que viene. Definitivamente, no este otoño. Pero también me hubieran venido bien estos vídeos para las recomendaciones del domingo pasado, en el que hablaba del libro que reúne dos de sus más célebres e interesantes trabajos, Sentimental Journey y Winter Journey. Como hace también este otro vídeo en el que el propio Araki nos habla de esos “viajes” con Yoko, su tempranamente fallecida esposa.

En Plataforma de Arte Contemporáneo dedicaron hace pocos días una entrada a Margaret Bourke-White, a la que definen como primera mujer correponsal de guerra, primera mujer fotógrafa que trabajo para la revista Life, primera mujer occidental a la que se permitió fotografiar la industria soviética… En fin, una mujer de récord. Y una excelente fotógrafa, que conviene conocer, como una de las figuras que es de la historia de la fotografía universal.

Por último, una historia que leí en Cartier-Bresson no es un reloj. Nos hablaron hace unos dáis del libro Alex & Me, un fotolibro de James Pfaff de un viaje por carretera que el fotógrafo realizó con la mujer de la que estaba enamorado, Alex, durante dos semanas, por Estados Unidos, poco después de conocerse. Pero el viaje terminó mal, se separaron en malos términos. Por lo tanto es una historia de amor y desamor, bajo la forma de cuaderno de apuntes de un viaje más que otra cosa. Me ha entrado ganas de tenerlo. Ya veremos. Nuevo está agotado, y de segunda mano no es barato. Este tipo de proyectos sencillos y muy personales me atraen más últimamente que los libracos dedicados a la obra de los autores consagrados, o simplemente presuntuosos. De alguna forma, veo paralelismos (y notables diferencias) con el Sentimental Journey de Araki.

[Recomendaciones fotográficas] Libros japoneses de fotografía, charlas sobre procesos antiguos… y alguna otra cosa

Fotografía

Empiezo por los libros. Después de pasar una parte del día del sábado de la semana pasada visitando algunas de las exposiciones de PhotoEspaña 2019, como ya os he contado esta semana aquí y aquí, tuve tiempo para pasar por la galería, tienda y librería de La Fábrica antes de coger el AVE de vuelta en Puerta de Atocha. Este año no encontré ningún libro o catálogo de las exposiciones que me llamara la atención. Pero como en un par de ocasiones anteriores me atrajo el estante de libros de fotografía japoneses de segunda mano. Y me traje dos volúmenes.

La expresividad de Martí Llorens ayuda mucho a sus aptitudes como comunicador; no hay momento para el aburrimiento. Pero es bueno dejar a sus obras que hablen por sí mismas.

El que más aprecio, la edición de 1991 que reunía el Sentimental Journey [Sentimentaru tabi; センチメンタルな旅] y el Winter Journey [Fuyu no tabi; 冬の旅], dos diarios fotográficos que Araki Nobuyoshi, el prolífico y controvertido fotógrafo japonés, dedicó a su esposa Yoko. Ya tengo algún libro sobre este tema, pero este me apetecía especialmente. Me parece un trabajo magnífico. Una historia maravillosa, una declaración de amor incondicional de Araki a su esposa, que pone en cuestión a todos aquellos que le acusan de misoginia o de objetificar a la mujer. Para los que no se cosquen, el Sentimental Journey fue el diario del viaje de novios, recién casados, en el que todas las miradas, fotográficas, de Araki se dirigieron a Yoko. El segundo, el Winter Journey fue el diario de la enfermedad que llevó a Yoko a fallecer prematuramente, hecho que marcó profundamenta al fotógrafo. Son dos trabajos con estilos y sentimientos muy distintos, pero que funcionan conjuntamente como un relojo. Como decía, una de las más bellas declaraciones de amor que he visto en forma de fotografías.

El segundo libro no me resultaba conocido. Ni el trabajo ni el fotógrafo. Se trata de Okuno hosomichi, 101 [奥の細道] de Tsuda Ichiro. El problema de estos libros es que están en japonés. Sobre el anterior, hay que tener en cuenta incluso que se abren y se leeen en sentido inverso a como estamos acostumbrados en occidente. Dado que ir intentando descifrar el contenido de los textos tirando de Google Translator, introducciendo pacientemente los kanji y diversos kanas, es largo y tediosos, me llevará tiempo destripar el contexto del libro. Porque apenas he encontrado referencias en internet. El caso es que el conjunto de fotografías en blanco y negro, muy diversas, desde paisajes hasta desnudos, con algunas llamativamente realizadas con lo que parece un teleobjetivo catadióptrico, me llamó la atención en la librería, era relativamente barato… y decidí cogerlo como curiosidad y darme un tiempo para desentrañar sus misterios. El caso es que tiene fotografías que me gustan mucho.

Charlas… o conferencias, o como os guste llamarlas. En el marco de la exposición de fotografía estenopeica, Zaragoza en línea recta, en la que participo con otros 13 compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ y que está disponible para ser visitada en la Casa de los Morlanes de Zaragoza desde el 9 de mayo y hasta el próximo 7 de julio, se ha organizado un miniciclo de dos charlas sobre fotografía, relacionadas con el tema de la exposición. Tuvimos una primera en mayo, ambas han sido en el Museo Pablo Gargallo, en la que Beatriz Aísa, fotógrafa y geógrafa, “alma mater” de buena parte de los fotógrafos que exponemos porque aprendimos la técnica con sus talleres, nos habló de los orígenes de la fotografía estenopeica y de sus proyectos más recientes. Alguno de los cuales vimos el año pasado en BFoto, y son estupendos. Y ayer sábado disfrutamos de la participación del barcelonés Martí Llorens, ver también la Factoría heliográfica, que nos habló de sus proyectos más personales realizados con procesos antiguos. Papel salado, calotipos, negativos sobre papel encerado, estenopeica… pero, sobre todo, la calidad conceptual de sus proyectos muy enraizados en el terreno, en la ciudad, en la memoria y en las transformaciones urbanas. Me lo pasé de maravilla. Disfruté mucho.

Quien haya leído los artículos sobre PhotoEspaña 2019 que he subido esta semana, sabrá que disfruté de las fotografías de Donna Ferrato por partida doble. Recientemente, en el excelente blog de fotografía Cartier-Bresson no es un reloj, le dedicaron una entrada en la que se analizaba el contexto y circunstancias en las que se realizaron algunas de sus más conocidas fotografías de su trabajo sobre la violencia de género. Imprescindible.

Robert Frank es uno de los fotógrafos americanos más reconocido… salvo que es nacido en Suiza. Y cuando en su juventud llegó a Estados Unidos, su visión sobre el país y su sociedad era muy fresca y poco contaminada. Y ahí se explica buena parte del interés de sus reconocidos trabajos. En el canal de Youtube del SFMoMA (San Francisco Museum of Modern Art) nos han ofrecido un vídeo en el que nos hablan de los que Frank aprendió en su momento de la generación Beat, la del momento en que realizó muchos de sus trabajos más célebres. Os lo dejo puesto…

En la visita a las exposiciones del Jardín Botánico en PhotoEspaña 2019, esperabamos ver una instalación de la surcoreana Kimsooja… pero no la vimos. No la encontramos. Nos debimos despistar. El caso es que para ponerme un poco al tanto, he estado visitando su amplia página web, que os he enlazado antes. Siendo muy polifacética, y más orientada al audiovisual que a la foto fija… he encontrado cosas muy interesantes.

Ya hace tiempo que nos ha llamado la atención el fenómeno. Si jóvenes de todo el mundo, especialmente chicas, están tremendamente enganchadas a su teléfono móvil y al selfi, los de las chinas es impresionante. El caso es que luego te encuentras en las redes sociales, en Instagram especialmente, rostros absolutamente imposibles, deformados. Selfis que han pasado por la trituradora de aplicaciones que sirven a estas chicas para presentar la imagen que creen que va a tener más éxito en internet… incluso si esa imagen no les gusta, y preferirían presentar la suya propia. Sobre este tema reflexiona Rankin en un trabajo reciente como nos cuentan en Feature Shoot. Y con esto me despido por hoy.

[Recomendación fotográfica] Araki, una historia de amor

Fotografía

Ayer estuvimos en Madrid. En plural, además de mí mismo, doce compañeros o apegados de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, que viajamos más o menos juntos para pasar el día visitando algunas de las exposiciones de la edición de este año de PhotoEspaña. Un éxito comparado. El año pasado éramos seis aficionados, este año trece. Imaginaba que hoy iba a estar escribiendo mis impresiones sobre lo que visitamos y contemplamos. Pero no tengo las ideas claras todavía. Las exposiciones que hemos visitado este año precisa un cierto tiempo de digestión. Por lo menos algunas. Cosas de dejar “carta blanca” a una fotógrafa de las que se pueden denominar conceptuales para comisariar o impulsar unas cuantas de las exposiciones de la sección oficial.

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Las fotos acompañantes forman parte de los momentos del día de ayer durante nuestras visitas a las exposiciones de PhotoEspaña.

El caso es que la última etapa del día para algunos, para quienes volvimos en el tren de las 20:30 de la tarde, fue una visita a la tienda, librería, galería y cafetería de La Fábrica. Que además es una de los organizadores e impulsores del festival. Pero es un sitio peligroso, muy peligroso. Porque te lo comprarías todo. Especialmente, los libros.

Y en estas estábamos, hojeando los libros de fotografía en el sótano del establecimiento, cuando ante mí apareció el estante dedicado a fotolibros nipones. Advertía que eran libros raros, algunos nuevos, algunos usados, potencialmente con algún desperfecto, en japonés muchos de ellos, potencialmente encuadernados para ser hojeados en sentido inverso al que estamos acostumbrados. Eso los hacía todavía más atractivos. Después de echar un vistazo a algunos, encontré uno acomodado discretamente en una de las estanterías. No muy grande, de tapas oscuras, allí estaba el Yoko, My Love (Waga ai, Yoko [わが愛、陽子]) de Nobuyoshi Araki (荒木 経惟), también conocido simplemente como Arākī (アラーキー).

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Como le faltan las guardas, por eso estaba tan discreto, costaba una fracción de lo que se puede ver por ahí en la web. Pero aun así una cantidad que me obligó a pensarmelo un rato. Pero al final se vino conmigo a Zaragoza. Pero vamos a ver por qué me interesó enseguida este libro.

Con su aspecto de diablillo, el septuagenario fotógrafo tokiota es uno de los fotógrafos más conocidos y reconocidos del País del Sol Naciente. Su obra es muy extensa y es excepcionalmente prolífico. Se afirma que ha publicado más de 500 libros. Sus temas circulan con frecuencia alrededor de la vida, el sexo y la muerte. Su libros sobre la vida sexual del Tokio más underground, así como sus frecuentes desnudos, algunos muy explícitos, el shibari y otros elementos eróticos, e incluso pornográficos, han provocado el rechazo y las protestas de grupos feministas que lo acusan de explotación del cuerpo de la mujer y de sus modelos. Por lo tanto, desde hace unos años su obra se ha visto envuelta en la polémica, aunque no han faltado destacadas voces femeninas que le han defendido y se han puesto de su lado.

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Para mí, su obra, tan extensa, tiene de todo, cosas positivas y otras menos. Tengo varios libros con su obra, de los cuales, uno publicado en 2005, Self, Life, Death, por Phaidon considero que es uno de los más representativos de lo mejor de su obra y de sus temas. Pero las obras que siempre me han llamado la atención son aquellas que están dedicadas a su mujer, la ensayista Yōko Aoki (青木陽子), a quien conoció en 1968 y con quien contrajo matrimonio en 1971. Una de sus obras más conocidas fue la que publicó poco después de esta fecha, Sentimental Journey (Senchimentaru na Tabi [センチメンタルな旅]), donde reflejaba las vivencias de la luna de miel. Tengo una versión electrónica de esta obra… aunque no es lo mismo que poder disponer de una en papel, difíciles y caras de conseguir. En 1974, publicó el Yoko, My Love que me compré el sábado en Madrid.

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En 1990, Yōko Aoki moría como consecuencia de un cáncer de ovario. La enfermedad y muerte de su esposa marcaron notablemente al fotógrafo y a su obra. La consecuencia más inmediata fue la publicación de una continuación, terminación, de las dos obras anteriores, con un Winter Journey que incluía fotografías tomadas durante el período de la enfermedad y el duelo de su esposa. Una obra muy potente, de referencia en lo que es la expresión de un artista sobre el amor y el duelo hacia su esposa. A mí, este conjunto de obras me impresiona mucho, y por eso lo he traído como recomendación a estas páginas. Y por eso me gasté un cierto dinero en un libro de segunda mano, que ni siquiera está completo. Pero no lo he comprado como inversión. Lo he comprado porque me gustan las historias de amor. Las de verdad.

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