[Viaje – arte] Una feria de arte contemporáneo en Monzón

Arte, Viajes

He estado dos semanas de vacaciones reglamentarias. Mañana vuelvo a mi puesto de trabajo. No es que me haga mucha ilusión. Mi trabajo me gusta. Mucho. Soy de esos privilegiados. Pero mi «empresa» no me gusta. Nada. Soy uno más del montón en ese aspecto. Así que lo uno por lo otro… me da mucha pereza volver. Y además, este fin de semana se presentaba un poco soso y caluroso. Pero en los titulares del viernes del agregador de noticias que reviso habitualmente todas las mañanas, me enteré de que ese día y hasta mañana lunes, se celebra en Monzón, en la parte oriental de la provincia de Huesca una feria de arte contemporáneo.

He de decir que me sorprendió. Se llama ARTEria, de ARTE y fe’ria’, supongo. Y va por la XIX edición. Teniendo en cuenta que en estos dos últimos años su celebración se ha debido ver alterada de alguna forma. No es fácil encontrar información sobre esta feria, salvo en la prensa, porque no parece tener un página web, o presencia propia en las redes sociales. He encontrado una referencia que parece sugerir que podría estar gestionada por ImaginArte Gallery, de Barcelona, pero no estoy seguro.

Imágenes de la feria de arte ARTEria.

El caso es que encontré una combinación de trenes que me convencía. Los trenes regionales a Monzón son bastante razonables. La vía está en estado aceptable, por lo que van a buena velocidad, y no tienen muchas paradas intermedias. Entre Miraflores, que está a 15 minutos escasos caminando desde mi casa, hasta Monzón hay como mucho tres o cuatro paradas. Por lo tanto, el tiempo de desplazamiento es similar al que harías en coche por autovía. Y con mucho menos impacto para el medio ambiente. Así que pude salir poco después de las nueve de la mañana de la estación de Miraflores, para llegar a la estación de Monzón poco después de las diez y media. Y volver cogiendo un tren a las cuatro de la tarde que me dejó en Miraflores a las cinco y cuarto… el trayecto de vuelta duró casi un cuarto de hora menos, con tiempo para aprovechar la tarde en otras cosas.

La feria es un evento curioso. Desde luego no esperaba que fuese un rival para ARCOMadrid,… pero no imaginaba cómo podía ser la cosa. Tenía la esperanza de que fuese algo similar al festival de fotografía de Barbastro, ciudad vecina y rival tradicional, BFoto festival de fotografía emergente, que tiene un buen nivel. Su sede principal es la antigua Azucarera de Monzón, y básicamente ofrece dos espacios. Uno de promoción de las actividades artísticas orientado a las iniciativas más locales de escuelas de arte o grupos artísticos, y otro donde se exponen artistas de todo el mundo, agrupados geográficamente, aunque con poco orden. De vez en cuando, encuentras puestos de algún artista en particular o de alguna galería. Creo que les falta un poco de estructura. Y algunos de los expositores dan más la sensación de artesanos o ilustradores… aunque ya sabemos que entrar en la diferencia entre «artesano/artista» siempre levanta ampollas. Y sinceramente no es mi intención ofender, sino dar una idea de lo que allí se puede encontrar. También hay una exposición al aire libre en el cauce del río Sosa.

Recorriendo el castillo templario de Monzón.

Lo de «contemporáneo»… pues hay que asumir que es válido el adjetivo por ser artistas vivos y actuales. Pero no necesariamente siempre se asocian con técnicas, estilos y formas que diferencian el arte contemporáneo de otros cánones más tradicionales del arte. Siendo todos ellos respetable. Creo que «Feria de arte de Monzón» sería una definición más ecuánime y que ajustaría mejor las expectativas.

En Monzón había estado en un par de ocasiones por motivos de trabajo. Pero nunca había tenido ocasión de recorrer la ciudad y visitar sus monumentos más característicos que son el imponente castillo templario que dominan desde un cerro toda la ciudad, y la concatedral de Santa María del Romeral. Esta última es una iglesia colegiata que fue elevada a concatedral cuando en 1995 la antigua diócesis de Barbastro pasó a denominarse Barbastro-Monzón. Ya he mencionado que entre ambas ciudades, que sólo distan entre sí 15 kilómetros y tienen una población similar, algo por encima de los 17 000 habitantes, ha existido y existir tradicionalmente una cierta rivalidad. Y… bueno… esto es todo lo que puedo contaros.

Concatedral de Santa María del Romeral, con novia haciéndose fotos incluida.

[Cine] Nightmare Alley (2021)

Cine

Nightmare Alley (2021; 08/20220103)

A priori… ver una nueva versión de una película de 1947 protagonizada por Tyrone Power… no es algo que necesariamente me haga ir al cine. No es mi actor preferido precisamente, incluso si aparece en alguna película que me gusta mucho. Y además me cansé mucho en su momento de un casposo chascarrillo frecuente en cierto individuo, cuando en la televisión única en blanco y negro programaban alguna película de aventuras del galán, sobre si murió de «una angina de pecho» o por «un pecho de la Gina (Lollobrigida)» durante el rodaje de un peplum en España. «Humor» del franquismo, con artículo determinado delante de nombre propio incluido. Pero cuando la empezamos a considerar como una nueva adaptación de una novela de William Lindsay Gresham dirigida por Guillermo del Toro, y que en el reparto aparecen nombres como Bradley Cooper (divertidísimo en su papel en la película de la semana pasada), Cate Blanchett y Rooney Mara (reunidas de nuevo después de aquella maravilla injustamente tratada en la temporada de premios), Toni Collette, Willem Dafoe… entre otros nombres prestigiosos… pues empezamos a pensar que esta película, después de todo había que verla.

No sabía muy bien cómo ilustrar esta entrada. Ni tenía mucho tiempo para explorar mi fototeca. Así que he optado por algunas escenas neoyorquinas, ciudad que ha sido escenario de obras del género negro diversas,… aunque no en esta ocasión. Pero bueno, la acción transcurre en Buffalo, que está en el mismo estado.

Nos habla de la historia de un hombre que huye de lo que parece la escena de un homicidio, y se reúne con una troupe de feriantes ambulantes, donde se lía de con la «clarividente» (Collette), se enamora de «la mujer eléctrica» (Mara), aprende los trucos del «mentalismo» de un viejo «mentalista» (estupendo David Strathairn, como de costumbre), se horroriza del destino del geek de la feria a manos de un desalmado (Dafoe), y acaba huyendo con su enamorada para triunfar como artista del mentalismo. Hasta que conoce a una arrebatadora psiquiatra (Blanchett), prototipo de femme fatale, que descubrirá sus secretos y explotará su ambición para llevar a término sus propios planes de venganza.

Un fatalismo propio de la novela y el cine negros clásicos impregna el largometraje, dirigido en sus aspectos más técnicos y visuales con maestría por del Toro. Poco hay que objetar a este punto. Sin embargo, aunque la película empieza con interés, preguntándonos qué es lo que hay detrás de ese individuo callado, introvertido y curioso que se refugia en el particular universo de los feriantes, pronto evoluciona a una serie de situaciones que van por otros derroteros, y lo hace de una forma un tanto morosa y un tanto estereotipada. En algún momento, tras el primer tercio de la película empecé a perder interés, para seguir rutinariamente un argumento y llegar a un desenlace que encontré, ambos, muy predecibles. Más propio de un cine negro de serie B, que de un cineasta como Guillermo del Toro al que se le suponen mayores ambiciones.

El reparto cumple sobradamente con sus obligaciones, porque hay oficio interpretativo para dar y vender en esta película. Pero hay mucho nombre ilustre en papeles que tienen poco lustre, que son meramente instrumentales en el devenir del protagonista. La misma Rooney Mara tiene un papel con poco desarrollo, bastante plano, que le impide lucirse, siendo Blanchett la reina de la fiesta en un papel que le viene como anillo al dedo, pero que tampoco tiene todo el desarrollo y profundidad que podría haber tenido. Son intérpretes buenos, pero no levantan en esta ocasión el nivel del largometraje.

Entendámonos, no es una película mala, y se puede ver, e incluso disfrutar, sin problema. Siempre que ajustes tus expectativas. Que en nuestro caso eran demasiado elevadas, dados los mimbres con los que se tejió esta cesta. Una pena que el resultado final no tuviera la brillantez y profundidad que esperábamos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotografía] Recomendaciones semanales; poca cosa, y un paseo entre antigüedades

Fotografía

No sé si ha sido por la relativamente desenfrenada y extraña semana que he llevado, o porque en la red de redes ha habido pocas novedades reales, o cualquier otro motivo, pero tengo pocas recomendaciones realmente interesantes que hacer hoy.

Un poco anecdótico, me llamaron la atención las fotografías de Heidi Voet que publicó Lenscratch, en las que combina en curiosas composiciones fotografías de mujeres chinas desnudas sacadas de revistas con las hortalizas de la despensa.

Este fin de semana se celebra en Zaragoza la III feria de antigüedades. Buen sitio para pasar un rato huyendo del gélido viento del fin de semana. Por supuesto, mis preferencias se dirigen hacia los chismes fotográficos.

Este fin de semana se celebra en Zaragoza la III feria de antigüedades. Buen sitio para pasar un rato huyendo del gélido viento del fin de semana. Por supuesto, mis preferencias se dirigen hacia los chismes fotográficos.

Curioso este proyector, que serviría a fines educativos o recreativos para los niños de antaño.

Curioso este proyector, que serviría a fines educativos o recreativos para los niños de antaño.

Y si nos ponemos en el tema de la fotografía erótica, indudablemente no deja de llamar la atención la sensualidad de las fotografías de Jim Lee, por lo menos tal y como las presentan en Le Journal de la Photographie.

Sí que ha recibido la atención de diversos medios una iniciativa del fotógrafo Matt Blum junto con su mujer KattyThe Nu Project, cuyo objetivo es obtener una amplia serie de desnudos de mujeres reales, de la vida cotidiana, no especialmente seleccionadas por agencias de modelos. La naturalidad por encima de cualquier otra consideración, y la educación sobre otras formas de ver o sentir la belleza femenina. Con un espíritu alegre, abierto, desenfadado, pero respetuoso, la serie va hacia adelante gracias a la complicidad de las insospechadas modelos con la capacidad técnica del fotógrafo. Dicho lo cual, hay fotos mejores y peores.

Pero aunque tomé muchas fotografías de los chismes fotográficos, no era lo único. Y por ahí reposaba una sensual señora de otras épocas, esperando a que alguien apreciara su calidad y sus curvas, y se la llevase a casa.

Pero aunque tomé muchas fotografías de los chismes fotográficos, no era lo único. Y por ahí reposaba una sensual señora de otras épocas, esperando a que alguien apreciara su calidad y sus curvas, y se la llevase a casa.

También me interesé un rato por los soldados de plomo, fotografías que seguro me vendrán bien para ilustrar una entrada literaria dentro de unos días. Con este dato ¿alguien adivina qué autor estoy leyendo estos días?

También me interesé un rato por los soldados de plomo, fotografías que seguro me vendrán bien para ilustrar una entrada literaria dentro de unos días. Con este dato ¿alguien adivina qué autor estoy leyendo estos días?

Llevaba un equipo improbable. La OM-D con la "tapita" (body lens cap) no parece lo mejor para fotografiar en interiores. Pero salí adelante en diversas tomas, como este vistoso atlas abierto por Grecia.

Llevaba un equipo improbable. La OM-D con la «tapita» (body lens cap) no parece lo mejor para fotografiar en interiores. Pero salí adelante en diversas tomas, como este vistoso atlas abierto por Grecia.

Pero abandonemos el lado pícaro de la vida. Rafael Roa nos recomienda a Michael Lange, cuya serie Wald me ha gustado mucho. Imágenes en color de los bosques alemanes, con una luz tenue, con composiciones muy equilibradas y con colores muy sutiles.

Y para finalizar, en los porfolios del fin de semana de Le Journal de la Photographie, el blanco y negro de Colette Pourroy, que nos ofrece un ambiente muy de cine negro, en la que te preguntas que historia hay detrás de cada una de sus misteriosas fotografías. Todo más insinuado que mostrado.

En cualquier caso, con lo que no contaba era con que se me agotase la batería. Tal vez por el frío que había pasado de camino a la Sala Multiusos del Auditorio, así que tuve que terminar el paseo entre las antigüedades tirando de la cámara del iPhone.

En cualquier caso, con lo que no contaba era con que se me agotase la batería. Tal vez por el frío que había pasado de camino a la Sala Multiusos del Auditorio, así que tuve que terminar el paseo entre las antigüedades tirando de la cámara del iPhone.

Que es como todo. Si eres consciente de sus limitaciones, sirve para hacer fotos, que es de lo que se trata. Y nos puede reproducir una página del álbum de fotos de alguien que hizo su instrucción militar en Meco.

Que es como todo. Si eres consciente de sus limitaciones, sirve para hacer fotos, que es de lo que se trata. Y nos puede reproducir una página del álbum de fotos de alguien que hizo su instrucción militar en Meco.

O incluso puede servir para el autorretrato que dé fe de que yo estuve allí.

O incluso puede servir para el autorretrato que dé fe de que yo estuve allí.

[Fotografía] Feria internacional de fotografía MadridFoto ‘4

Fotografía

Cuarta edición de esta feria de fotografía, que desde hace tres años se viene celebrando en la capital del reino. A ver si nos entendemos con los más profanos en estas materias. Estos no es una exposición de fotografías. Esto es una feria. Y como la antiguas ferias de los pueblos, aquí a lo que vienen los más interesados es a comprar y a vender. Fotografía. Como inversión. Por coleccionismo. Para adornar la pared del salón con una fotografía original en lugar del típico póster en un marco mono. Por los motivos que sean. Esto es MadridFoto. Un mercado.

Contemplando obra,… o las obras os contemplan (MadridFoto)

Este retrato era una de las obras, de buen tamaño, sería cara, que más atraían la atención de los visitantes.

A mí me gusta la fotografía. Soy aficionado a la fotografía. Pero reconozco que a la hora de poner precio a una fotografía, soy un absoluto negado. Sólo algunas de las galerías que montan chiringuito en estas ferias ponen el precio en la etiqueta. En la mayor parte de las ocasiones tienes que entrar en diálogo con el galerista y tras una conversación que muestre que tienes interés, por cortesía, pues preguntas. Y esto, ¿cuánto cuesta?

Contemplando obra,… o las obras os contemplan (MadridFoto)

¿Interactúan las obras y los espectadores? Esos cruces de miradas…

Evidentemente hay algunos criterios «objetivos». Que yo he deducido.

El nombre del artista es importante. Claro. Los fotógrafos conocidos o consagrados cuestan un ojo de la cara. Si yo voy y el pido a un galerista que me intente vender un paisaje que he hecho que me parece mono, y este accede, a mí que no me conoce nadie,… pues unas decenas de euros o unos pocos pocos cientos en la mejor de las situaciones. No va a ser el caso. Mis fotos son una afición, no una dedicación y no me meto en esos asuntos, suponiendo que tenga calidad para ello, que también es mucho suponer.

La técnica utilizada. Cuanto más laboriosa, artesanal, o exija la intervención del fotógrafo, más cara. Claro. Más tiempo a dedicado. Además, según la técnica, puede ser una obra única no reproducible y por lo tanto hay que sacarle rendimiento.

La foto y el soldadito (MadridFoto)

Junto a esta minimalista obra fotográfica, había un soldadito de juquete…

La foto y el soldadito (MadridFoto)

… muy germánico. ¿Formará parte de la obra? ¿Un toque de humor? Evidentemente,… un toque de corneta.

Derivado de la anterior, el tamaño de la tirada. Siendo una fotografía una obra reproducible, cuantas menos copias circulen de una obra, si esta tiene prestigio, más caras. Claro, si no te conocen, no tienes todavía «prestigio», igual tienes que hacer tiradas algo más grandes, para compensar con volumen de ventas los precios bajos. El mercado en acción.

El tamaño de la foto es realmente un aspecto que parece importar mucho. Uno pensaría que tratándose de obra artística, habría otros parámetros más importantes… pero no sé oye… a veces me cuesta… Pero bueno, yo soy poco más que un «analfabeto» en estas cosas. Seguro.

Diferencias, por supuesto, y estas sí que las entiendo, entre copias de época y copias actuales. Esto especialmente se nota con los autores ya fallecidos.

Fotografías solidarias (MadridFoto)

En todas las ediciones ha habido espacio para proyectos diversos, más populares o alternativos. En este caso, uno solidario con la infancia en la India.

Ayer descubrí que quién sale en la foto es importante. Si una galería vendía fotografías con retratos de gente famosa, pues no es lo mismo que el retrato sea de Marilyn Monroe, en cuyo caso el tema rondaba los 6.000 euros, que si es Miles Davis, que se queda en 2.000 euros. Sin que eso, desde mi modesto y probablemente equivocado punto de vista, tenga que ver con la calidad de la fotografía como tal fotografía (valores estéticos, valor documental, técnica empleada, etcétera).

Y entonces, un tipo que se siente atraído por el tema, pero que no va a comprar, ¿qué pinta en este sarao? Pues básicamente, para mí sí que es ir a una exposición. Me olvido por completo del mercadeo, y me dedico a disfrutar de las fotografías que me gustan, a horrorizarme con las que no, a extrañarme con las que no entiendo, y a intentar desasnarme un poco más en esta disciplina artística. Lo cual probablemente sea una empresa titánica… pero…

Date prisa con la foto que coge (MadridFoto)

Que miedo me dio. Pensaba que la mano iba a atrapar a la señora de la camarita antes de que esta terminase de hacer la foto.