[Fotografía] Película Kodak Portra 160: Fotopaseo en Miralbueno con la Voigtländer Perkeo II y otros paseo con la Fuji GS645S – Fotografía y otras artes visuales

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Película Kodak Portra 160: Fotopaseo en Miralbueno con la Voigtländer Perkeo II y otros paseo con la Fuji GS645S – Fotografía y otras artes visuales.

Mi película negativa en color de elección es la Kodak Portra 400, muy versátil. Pero he querido probar su hermana de mnor sensibilidad la Kodak Portra 160, de grano más fino y mejor gradación de colores. Aquí os dejo algunos ejemplos. En el enlace que encabeza la entrada una explicación más profunda y más ejemplos todavía.

[Fotografía] Kodak Pocket A-1 ¿La peor cámara de mi vida? – Fotografía y otras artes visuales

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Kodak Pocket A-1 ¿La peor cámara de mi vida? – Fotografía y otras artes visuales.

Hace unas semanas rescató mi hermana de los trastos que había en casa de mi padre una Kodak Pocket A-1. Yo recuerdo que hacia 1977 o 78 me la llevé cuando iba de campamento juvenil para el verano, aunque no tengo ni idea de donde paran aquellas fotos. Por algún sitio aparecerán, a lo mejor. El caso es que usa película en formato 110, cartuchos de fácil carga, que estaban fuera de fabricación hasta que la Sociedad Lomográfica los rescató para alguno de sus modelos. La verdad es que la calidad que da la cámara es bastante regular. Tirando a mala. Una pena, porque su uso es simpático, de puro simple.

En el enlace que encabeza esta entrada, encontraréis los detalles técnicos de mi reciente prueba con negativos en color, de los que os dejo unos ejemplos, al igual que hice ayer.

 

[Fotografía] Paliando errores – Película Ilford Delta 100 expuesta a un índice de exposición de 400 – Fotografía y otras artes visuales

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Paliando errores – Película Ilford Delta 100 expuesta a un índice de exposición de 400 – Fotografía y otras artes visuales.

Todos cometemos errores. La cuestión es si somos capaces de enmendarlos. A veces sí y otras no. En ocasiones, sólo podemos aplicar un tratamiento paliativo. Y eso es lo que he intentado en este caso aplicándolo a la fotografía con película tradicional en blanco y negro. Los resultados han sido aceptables, pero no todo lo buenos que podrían haber sido de haber hecho las cosas bien desde el principio. Pero este es el resultado de aplicar el revelado desatendido con Kodak HC-110.

[Fotografía] Voigtländer Perkeo II – prueba con Portra 400 (negativo color) – Fotografía y otras artes visuales

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Voigtländer Perkeo II – prueba con Portra 400 (negativo color) – Fotografía y otras artes visuales.

Probando con negativos en color la cámara de objetivo retractil y formato medio 6×6 que os presentaba a principios de septiembre. Y no está mal el resultado.

[Fotografía] Recomendaciones semanales y fotografiando en Nueva York con una telemétrica de formato medio

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En primer lugar, sobre la telemétrica de formato medio. Desde hace algún tiempo me apetecía añadir a mi colección de cámaras una telemétrica de formato medio. Herederas avanzadas y sofisticadas de las cámaras de objetivo retráctil, en los años 80 y 90, e incluso en la última década, se han podido encontrar el equivalente a una «compacta» para película de 120/220, con tamaños de negativo que van desde el 6 x 4,5 al 6 x 9. El problema es que no son fáciles de encontrar a buen precio. Muy tentadoras son las Mamiya 6 y 7. Telemétricas de objetivos intercambiables, resultan caritas. Especialmente los objetivos, que son estupendo. Así que la opción pasó siempre por una de las multiples Fuji. Especialmente las más económicas y «compactas» GS645 en sus diversas declinaciones.

Dumbo (Down Under Manhattan Bridge Overpass)

Excelente gradación de grises la combinación del buen objetivo de la Fuji GS645S y la exelente película Ilford Delta 400, en estos edificios de Dumbo, barrio de Brooklyn, cuyo nombre es el acrónimo de Down Under the Manhattan Bridge Overpass.

En estos días pasados en Nueva York, en la tarde que dedicamos a las tiendas, me pasé por B&H Photo  Video, macrotienda de fotografía, vídeo y otras electrónicas de consumo, que merece la visita por sí misma. Eso sí, no vayáis en sábado; la llevan judíos integristas como se puede comprobar al entrar en el establecimiento, que respetan la fiesta semanal judía religiosamente. Nunca mejor dicho. Pero esto es anecdótico. Lo importante es su variada oferta y su buen hacer. Me ofrecieron entre las Fujica GW 690 (o una de sus declinaciones posteriores), y una Fuji GS645S Professional. Las primeras eran muy tentadoras. Imaginad un negativo 6 veces superior al tradicional de 35 mm. La calidad que debe dar. Pero eran considerablemente más caras, eran muy grandes, y consumes un carrete de 120 con sólo 8 exposiciones. Así que opté por la segunda, que tiene un negativo «sólo» 3 veces mayor que el tradicional de 35 mm, permite 15/16 exposiciones por carrete, es muy llevadera por tamaño y peso, es mecánica y por tanto independiente de pilas, que lleva para el fotómetro, y muy fácil de usar si sabes el abc de la fotografía.

En esta entrada os dejo algunas de las fotos que tomé con los dos carretes de Ilford Delta 400 que compré para probarla. Lo hice en el entorno del Brooklyn Bridge de Nueva York, que a la caída de la tarde, con una luz excelente y mucha animación es un lugar donde las oportunidades fotográficas surgen.

Ante el puente de Brooklyn

Me dirijo hacia la entrada del puente de Brooklyn desde Dumbo, y me llama la atención uno de los abigarrados postes de señales que podemos encontrar en las calles de Nueva York.

A parte de esto, mis recomendaciones fotográficas de estas dos semanas están un poco desordenadas y deslavazadas por efecto del viaje. Pero algunas notas aunque sea rápidas os dejo.

Un obituario, de un fotógrafo que conozco poco, pero muy interesante. Bill Eppridge nos ha dejado recientemente como nos informaban en Time Lightbox el Tumblr de Time, además de un muchos otros sitios. Adquirió especial fama por sus fotografías del asesinato del presidente John F. Kennedy.

En el puente de Brooklyn

Torturando el objetivo de la Fuji GS645W en este contraluz del Bajo Manhattan con el sol en el encuadre, se comprueba el buen hacer de los ópticos de la casa japonesa, ya que aguanta perfectamente sin mucha pérdida de contraste.

Dos aniversarios coincidentes. La revista National Geographic celebra su 125 aniversario con un especial dedicado a la fotografía. Será el número de octubre. Probablemente merezca la pena pillarlo. Nos lo informa Ben Olivares entre otros. Y 125 años cumple también la salida al comercio de su Kodak No 1, que dio lugar a la saga de Kodak Box, aquellas de «usted pulse el boton, nosotros hacemos el resto». La antecesora de las «cámaras para tontos». Siempre he dicho que no hay cámaras para tontos. En el peor de los casos, tontos con cámaras. Sus negativos y las positivos resultantes eran muy característicos, porque la imagen resultante era circular. Una vez expuesto el rollo de 100 exposiciones, tenías que llevarla al comercio para que la recargasen con otro. Nos lo han contado en PetaPixel, donde además añaden una colección de bellas imágenes tomadas con este tipo de cámaras.

En el puente de Brooklyn

La delicada estructura de esta pasarela sobre el tramo carretero del puente de Brooklyn permite apreciar lo bien que resuelve el detalle más fino la cámara.

Tengo por ver una serie de vídeos que han publicado en American Suburb X (ASX). Supongo que serán interesantes, ya que están dedicados a Henri Cartier-BressonRobert FrankAndy Warhol.

Me ha tocado la fibra el artículo de Lens de The New York Times recordando la catástrofe de la Bahía de Minamata, en Japón, en la que unos vertidos tóxicos de mercurio en 1973 produjo graves malformaciones congénitas y enfermedades crónicas en muchas personas. W. Eugene Smith ya cubrió fotográficamente aquel acontecimiento de una forma primorosa. En esta ocasión, es Takeshi Ishikawa quien reflexiona con sus imágenes sobre el hecho. Oí hablar por primera vez de este trágico acontecimiento en mis clases de Medicina Preventiva y Social en la Facultad de Medicina, y desde luego influyeron en el camino que tomé profesionalmente con posterioridad.

En el puente de Brooklyn

A pesar de que no es una cámara pequeña, no impone a las personas que entran en el encuadre, muchas de ellas se muestran interesadas por el chisme que el fotógrafo lleva entre las manos. Seguimos en el puente de Brooklyn donde realice la prueba de la cámara, por si había algún problema detectable, llevarla al día siguiente, antes de salir de Nueva York, a B&H.

Ya que hablamos de National Geographic, como me ha gustado la entrada en su blog Proof dedicada al fotógrafo Marcus Bleasdale y sus fotografías tomadas en la sufrida República Democrática del Congo. Bellas imágenes en blanco y negro de una región en situación muy muy difícil.

Por último, una posibilidad, la de explorar la de la revista de fotografía en línea Coil Magazine. Van por su quinto número. Nos lo recomendaron en One Giant Arm.

En el puente de Brooklyn

Excelente cámara de reportaje con su objetivo equivalente a un 35 mm en el más común formato de 24 x 36, que permite integrar en el encuadre personas y ambiente. Creo que va a ser una cámara muy divertida de usar.

[Fotografía] Kodak, antaño gigante de la fotografía, en horas muy, muy, muy bajas

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En el siglo XX, para muchos, fotografía y Kodak eran casi sinónimos. Especialmente en los Estados Unidos. En el resto del mundo hubo más diversidad (Agfa, Fujifilm, etcétera). Una compañía altamente innovadora y osada en sus comienzos, que revolucionó el mundo de la fotografía, convirtiendo una técnica reservada a unos pocos profesionales en un artículo de consumo de masas, se ha declarado en bancarrota. Sus deudas son mayores que el valor de sus recursos. Hace 15 años su valor en bolsa sobrepasaba los 31.000 millones de dólares, y ahora está por debajo de los 200 millones.

No voy a entrar en profundidad en los motivos por los que ha llegado a esta situación. Hay sitios donde introducen el tema, e incluyen enlaces que pueden ayudar a comprender el tema. En Microsiervos, por ejemplo. Pero hay algunas cuestiones que parecen claras, incluso para un simple en estos temas como yo. Kodak ganaba dinero vendiendo película y copias fotográficas.

Eventualmente vendía cámaras fotográficas, en general no muy complejas, sencillas, baratas, que indujesen al consumidor a tirar muchos carretes de película, que se convertirían en copias fotográficas, que poblarían los álbumes y las cajas de fotografías de muchas personas. No obstante, también vendió cámaras fotográficas muy interesantes, como las Retinas y sus hermanas más sencillas las Retinettes. Bien es cierto que fueron concebidas y fabricadas en Alemania. Las hubo de visor directo, telemétricas y réflex con objetivos intercambiables. A punto estuve de comprar una, pero al final opté por una Zeiss Ikon Contessa 35. Europeo que se siente uno. A veces.

Zeiss Ikon Contessa

Mi Zeiss Ikon Contessa 35, en funcionamiento (Canon EOS 40D, Cosina MC 100/3,5 Macro).

Pero donde brilló siempre la marca fue en la fabricación de película fotográfica y cinematográfica de calidad. Durante décadas, algunas de sus marcas adquirieron la categoría de mito, como fue la ya desaparecida Kodachrome. Pero también sus extensas y avanzadas películas negativas en blanco y negro, tan apreciadas por muchos fotógrafos. Entre estas alcanzó también el nivel de mito la Tri X, película que ha tenido diversas sensibilidades a lo largo del tiempo, pero que se confirmó finalmente como un material de alta sensibilidad, en ISO 400/27º en los formatos de 35 mm y 120, y en ISO 320/26º en hojas de gran formato. Muchos fotorreporteros han utilizado este material, y muchas famosas fotografías han estado tomadas con esta película.

Volvemos a lo de antes. Particularmente, tampoco fui nunca muy de Kodak en este aspecto. En mis primeros tiempos en la fotografía, compraba diapositivas con revelado incluido de Agfa o Perutz. Eran notoriamente más económicas. Luego. Cuando empecé a valorar más la calidad de la película, fueron las distintas declinaciones de Fujichromes, Sensia, Provia y Astia, las que me acompañaron por diversos lugares del mundo. Y en blanco y negro, en sensibilidades de ISO 100/21º usé mucho la Agfapan APX 100, con productos de Ilford en ISO 400/27º, hasta que finalmente me pasé con armas y bagajes plenamente a las Ilford Delta de todas las sensibilidades, y enventualmente a la película Ilford en blanco y negro pero de tecnología cromogénica XP2 y descendientes.

Una de las últimas fotografías que tomé con película en blanco y negro, probablemente Ilford XP2 Super, antes de pasarme por completo al digital (Leica IIIf, Elmar 50/3,5).

En fin, que trataba de hacer un homenaje a la historia de Kodak, y a su compromiso con la fotografía, y me está saliendo un churro, porque la verdad es que nunca he sido muy afecto a la marca. Y es que además, luego están las ironías del destino. Ha sido la fotografía digital la que ha no sólo ha destronado al gigante, sino que lo ha hundido en la miseria. Pero fueron las gentes de la gente de Rochester los primeros en crear un captor digital con una cámara que funcionase. Y durante los años 90 pudimos ver como se aliaba con Canon y con Nikon para producir las primeras cámaras digitales serias con sus captores. Pero no le sirvió de nada. Su «archienemigo» japonés, Fujifilm, mucho más diversificado, ha resistido con dignidad y gallardía los embates de las nuevas tecnologías, y hace unas semanas era la estrella de la CES/PMA en Las Vegas presentando su X-Pro 1, de lo que ya hablé por aquí.

Parece ser que la intención de Kodak es la deshacerse de buena parte de sus negocios, y centrarse en las tecnologías de impresión. Dicen que la fabricación y venta de película fotográfica y cinematográfica todavía es rentable y que seguirán. Pero ahí hay un «todavía», muy peligroso. En el mundo de la cinematografía, cada vez vemos más películas rodadas directamente en digital, con una excelente calidad. Y en la fotografía sobre película parece que queda como algo propio de nostálgicos, revivalistas y algunos profesionales con necesidades y procesos de trabajo muy específicos. Pero bueno. Creo que merecía la pena hacer un pequeño recordatorio de la importancia de la compañía norteamericana en la que es mi principal afición.

Ayer me compré dos carretes de Kodak Professional BW400CN. También quería comprar un carrete de negativos en color, pero no tenían más que Fujicolor C200, así que no será Kodak. He cargado la Contessa con el blanco y negro, y la Minox GT-E con el color. Este fin de semana, fotografía al viejo estilo.

Probablemente, la gran avenida del Ebro en febrero de 2003, fue la última vez que utilicé un negativo en color de Kodak. Probablemente con la Pentax MX. Pero esto último no lo recuerdo bien.

En busca del negativo perdido y los amores de Ingrid Bergman

Cine, Fotografía

Varios de los blogs sobre fotografía que sigo habitualmente, como T.O.P. y Foto36, se hacían eco de una noticia aparecida en The NY Times recientemente sobre el descubrimiento en Méjico de varios miles de negativos de Robert Capa tomados durante su seguimiento de la Guerra Civil española. No sólo hay negativos de Capa. También encontramos negativos de Chim y de Gerda Taro.

Parece ser que los negativos fueron dejados en París cuando el fotógrafo abandonó Europa ante el avance alemán en 1940. Creyó hasta su muerte que se habían perdido. Pero parece ser que tras numerosas peripecias, consiguieron salvarse, y muchos años más tarde, reaparecer en buen estado, tal y como parece que han confirmado los técnicos de Eastman Kodak.

Por un lado, este descubrimiento es una excelente noticia para la conservación del patrimonio histórico de la fotografía y también, dándole la vuelta a la cosa, para la conservación del patrimonio fotográfico de la historia. Pero por otro, nos puede hacer reflexionar sobre otra cosa. Los viejos negativos fotográficos han mostrado en numerosas ocasiones su capacidad para resistir todo tipo de peripecias y durar en el tiempo. Pero… ¿los archivos digitales resistirán igualmente? ¿Estamos condenados a perder la mayor parte del patrimonio fotográfico que actualmente se está generando por la volatidad de los datos electrónicos? Interesante cuestión.

Un poco de cotilleo. Mientras releo algunas de las cuestiones relacionadas con Capa, veo que fue amante de Ingrid Bergman, quien quiso llevarle al altar, cosa que no consiguió porque el permaneció fiel a la memoria de su compañera Gerda Taro, que murió en Brunete durante la contienda civil española. Por un lado, qué envidia, y por otro, qué romántico. También leo que esta pareja, la Bergman y Capa, sirvieron de inspiración a Hitchcock para la pareja protagonista de Rear Window, interpretada por Grace Kelly y James Stewart. Cómo me gusta; todo se interrelaciona. Todo tiene que ver. Todo es un todo.En la foto de hoy, una vista de las playas del desembarco de Normandía, donde también estuvo Robert Capa.

En las playas del desembarco
(Pentax P30N; Sigma 28-70/3,5-4,5)