Llegando a Malmö y recorriendo sus calles y parques – Fotografía y otras artes visuales. Primera etapa de mi último cuaderno de viajero: Öresund / Øresund, 2014.
Suecia
[Viajes] Dicen que más vale poco y bueno que mucho y malo… pero no así… de vuelta de Suecia
ViajesTenía previsto el regreso a Zaragoza para mañana jueves. Hoy tendría que haber estado paseando por la capital sueca. Pero problemas familiares me trajeron de vuelta ayer, en un viaje largo y pesado, de unas vacaciones que me han sabido a poco, en el sur de Suecia, con una escapada de un día a Dinamarca. Todo alrededor del Öresund/Øresund, según lo escribamos en sueco o en danés. Tradicionalmente en España se le ha conocido como el estrecho de Sund u Oresund, aunque lo adecuado sería estrecho de Ore, ya que sund significa estrecho o canal o canal de navegación.
Pues allí, alojado en la ciudad sueca de Malmö, con excursiones a diversos lugares, y con el proyecto de haber subido a Estocolmo ayer martes, y volar mañana de regreso a la Península Ibérica, abandonando la Península Escandinava. Pero como decía… bueno. Que estoy de vuelta. Y que os dejo algunas fotos. Como adelanto.

Animada la tarde-noche en Malmö, con muchas gentes saliendo a tomar chisme. Se hace muy tarde de noche en estas fechas en esas latitudes.

Una aficionada al arte moderno contempla las pinturas semiabstractas de Hilma af Klint en Louisiana Museo de Arte Moderno.
[CineFoto / Fotos] La vida de una desconocida fotógrafa sueca, y un adaptador para mis Micro Cuatro Tercios
Cine, Fotografía, Fotografía personalTengo un nuevo añadido para mi colección de películas La fotografía en el cine. De esta película también me enteré por la serie de artículos que vienen redactando sobre el tema en CSC Magazine. Una película sueca, Maria Larssons eviga ögonblick, que sencillamente me ha gustado mucho. No parece que se haya llegado a estrenar en España, más allá de algún pase en algún festival. El caso es que es una delicia tanto por la historia que nos cuenta como por la experiencia visual. Lástima no haberla podido ver en pantalla grande. Y qué experiencia la de usar una vieja cámara plegable de placas de principios del siglo XX. Altamente recomendable, tanto si eras aficionado a la fotografía como si no.

La cámara que usa la protagonista de la película es una Contessa. Marca que luego, tras un ciclo de absorciones y fusiones entre empresas, acabaría perteneciendo a Zeiss Ikon. De estas dos cámaras que poseo de Zeiss Ikon, la más pequeña, la de la derecha, es una Zeiss Ikon Contessa 35, cámara telemétrica de objetivo retractil para película de 35 mm. La otra es una Ikonta b, de visor directo y objetivo retractil para rollo de película 120 y negativos de 54 x 54 mm.
Por otro lado, «me he regalado» un adaptador de objetivos con montura Pentax K a cuerpos Micro Cuatro Tercios. Tengo bastantes objetivos de este tipo, de marca Pentax, bastante decentes. Bien es cierto que para las focales que uso habitualmente, tengo las correspondientes de Olympus y Panasonic que van perfectas. Pero se me ha ocurrido que aunque uso poco los teleobjetivos más largos, no estaría de más poder utilizar los que tengo sin necesidad de gastar en un chisme que iba a usar realmente poco. Porque el SMC Pentax-A Macro 1:4 100 mm se convierte en el equivalente a un 200 mm,… macro. El XR Rikenon 1:2,8 135 mm se convierte en un 270 mm bastante luminoso, aunque lo supongo muy flojico a plena apertura. Y el SMC Pentax-K 1:4 200 mm en un 400 mm. Nunca he usado semejante focal.
De momento, he probado con el 100 mm macro, y los resultados no me han disgustado. Aunque da mejor resultado diafragmando al menos un paso. Os dejo algunas fotos.
Menos viajes y alguna escapada a Madrid
Fotografía personal, ViajesDecir que este año he hecho menos viajes de los que me gustaría es una obviedad. Eso es algo que me pasa siempre. Pero es cierto que en este 2011, las circunstancias han hecho que haya hecho menos viajes que en años pasados. Hasta dos veces se me malogró un viaje, en semana santa y en la semana del pilar. Pero bueno intentaremos disfrutar de los que sí hice.
Escapadas a Madrid
Tres escapadas hice a la capital este año. Ninguna a Barcelona, donde me tiene puesta falta. Las dos primeras con la excusa de exposiciones fotográficas, MadridFoto 2011 y PhotoEspaña 2011. La última, para compensar, mi viaje fallido en la semana del pilar. Por decir que me iba a algún sitio.

En octubre, aproveché para revisitar el Museo del Ferrocarril. Hacía 10 años de la última vez. Y es un sitio que me gusta.
Vacaciones en el norte de Alemania y Copenhague
Este año, mis «vacaciones largas», a principios de julio fueron para visitar Hamburgo y otras ciudades hanseáticas, con una escapada a Copenhague y alrededores. Lo cierto es que estuvo muy bien. Tiempo agradable. Cosas interesantes por ver. Que más puedes pedir.

En Copenhague, a veces sorprende poder obtener tranquilas imágenes de un sitio tan bullicioso como Nyhavn.

En cualquier caso, cualquier sitio es bueno para descansar, incluso la turbulenta fuente de la diosa Gefion.
Vacaciones cortas en Estocolmo y otras ciudades suecas
Sí que pude realizar mi escapada corta de cinco o seis días a mitad de agosto. Y en esta ocasión me dirigí a la capital sueca, aunque también visité Gotemburgo y Uppsala. Fuero unos días tranquilos, con bellas ocasiones fotográficas, gracias a unas condiciones de luz cambiantes, pero en general más agradables que en nuestras latitudes.

La capital sueca me recibió, con su ayuntamiento como elemento significativo, con un día de nubes y lluvia.

Habitualmente rodeado de muchos turistas, el momento ideal para visitar al diminuto Järnpojken es la noche.
[Solo fotos] af Chapman
Viajes[Breve con foto – viajes] Terminado el diario del viaje a Suecia
ViajesSuecia 2011
Como os anuncié el viernes tras mi llegada del viaje, durante este fin de semana he ido revelando las fotos y redactando las entradas del viaje a Suecia. Como lo he hecho sin las limitaciones que uno tiene cuando lo actualiza por el mundo, he dedicado más de una entrada a cada día del viaje, focalizándolas en las distintas atracciones turísticas que he ido visitando. Eso sí, todo está presentado de forma cronológica, y en las fechas en las que sucedieron las cosas. El enlace al diario está al principio de esta entrada, o en la columna lateral de este Cuaderno de ruta en el epígrafe Viajes.
[Viajes – Suecia] Ausente por viaje a Suecia, estoy de vuelta y retomo el hilo
ViajesPues eso. Que acabo de llegar hace un rato del viaje por tierras suecas que comencé el domingo pasado. Han sido pocos días pero bien utilizados. Como me fui ligero de equipaje, sin el portátil ni nada, para poder llevar simplemente en una maletita de las que pueden ir en cabina en los aviones, no he ido subiendo mi tradicional diario de viaje. Pero lo haré ahora en diferido. Así que conforme pueda ir dedicándome a ello, aparecerá el correspondiente relato en los días correspondientes a cuando sucedieron las cosas. Todo ello lo podréis encontrar agrupado en la columna lateral en el epígrafre Viajes etiquetado como Suecia 2011. Porque además de Estocolmo, he podido visitar un par de ciudades suecas más. De momento, nada más. Ya irá apareciendo el relato correspondiente, acompañado cómo no de las fotos de turno.
[Viajes – Estocolmo] La hora dorada y la hora azul en Estocolmo
ViajesCuando llego a Estocolmo procedente de Uppsala lo primero que hago son algunas cuestiones prácticas. Por ejemplo, obtener la tarjeta de embarque en la terminal del Arlanda Express para no tener que madrugar tanto al día siguiente, que debo coger el avión de regreso a España. El check-in ya lo había hecho por el móvil. Me corresponde el asiento 7C. Pasillo. Modernos.
Luego, observo que hay un nublado considerable en la capital sueca. Parece que he acertado yéndome hacia el norte. Que hacia el archipiélago el día hubiera estado más feo. Así que pienso que estoy cansado. Que pese a todo al día siguiente hay que madrugar. Que quizá merezca la pena irse pronto a descansar. Pero no obstante, hay que buscar algún sitio donde cenar algo y esas cosas.
Empiezo a caminar. Las nubes se abren un poco. Empiezan a pasar cosas. Globos aerostáticos que surcan el cielo bajo las nubes. Rayos de sol que se cuelan entre ellas. Saco la cámara. Aunque sea la pequeña. Empiezo a tomar fotos. De repente, ahí está. La famosa golden hour, la hora dorada, por la que tanto suspiran los aficionados a la fotografía. Esos últimos momentos en que unos rayos de sol muy tangenciales y muy cálidos iluminan el mundo antes de que llegue la noche. Hay que aprovechar. A la hora dorada sigue la hora azul. Cuando el sol se ha puesto pero la luz crepuscular todavía tinta de azul el mundo que todavía no se entrega a las sombras. Buena despedida de la capital sueca.

Sobre el fondo de Katarinahisset (ascensor de Katarina) estos dos marineros parecen encantados de haberse conocido.

Un aeroplano está a punto de esconderse entre las encendidas nubes que cubren el cielo de Estocolmo.

Pocos vehículos circulan cuando llega el anochecer; algún ciclista pasa a gran velocidad en dirección a Gamla Stan.
[Viajes – Uppsala] Rindiendo homenaje a Carl Linnaeus
ViajesUno de los residentes más ilustres que a lo largo de su historia ha tenido la ciudad de Uppsala fue Carl Linnaeus. Biólogo, también doctor en medicina, su gran contribución a la ciencia fue el estudio sistemático de plantas y animales con el fin de clasificarlos de la forma más precisa posible basándose en sus caracteres, agrupándolos según una serie de niveles que han perdurado hasta nuestros días. Hoy todavía utilizamos el sistema de nomenclatura utilizado por Linneo (forma castellanizada del apellido), y su sistema de géneros, familias, órdenes, etcétera.
Claro que también cometió algún «error». Parece que fue el primero en denominar al ser humano como Homo sapiens. No sé dónde encontró la sabiduría en el ser humano. O era un despistado, o era un optimista incorregible. Eso sí. Acertó, aun con el escándalo de sus contemporáneos más religiosos, en clasificarlo entre los primates. Monos y demás parentela.
En cualquier caso, hoy en día se conservan en Uppsala la casa donde residió y el jardín botánico adjunto, con sus filas de parterres para plantas anuales y bianuales a la derecha, y las perennes a la izquierda. Estupendo.
Después de esta visita, y de una cervecita para aliviar el cansancio del día de turimos, a la estación a coger el tren regional hacia Estocolmo. A ver si allí también había hecho buen día.
[Viajes – Uppsala] Después de la «vieja» Uppsala, toca la nueva Uppsala
ViajesDonde antaño hubo un villorrio llamado Östra Aros, tras el incendio que dejó la catedral de la «vieja» Uppsala reducida a la iglesia que hemos visto en la entrada anterior, se construyó una catedral nueva y se «trasladó» el nombre de Uppsala al villorrio que se desarrolló como ciudad, dejando para la «vieja» Uppsala el actual nombre de Gamla Uppsala. Y después de comer un sustancioso plato bastante económico en los alrededores de los túmulos funerarios reales, me traslado a la nueva Uppsala donde básicamente hay un centro histórico muy armónico, muy cuidado, dominado por los edificios universitarios, por la catedral gótica de buen tamaño, y por los restos del antiguo castillo de Uppsala. Lo cual se puede ver todo en un paseo de dos a tres horas.

Este organista tocaba una música que me pareció muy interesante; le pregunté el nombre del compositor y me dio un nombre holandés incomprensible,... y se dio la vuelta y siguió a lo suyo...
[Viajes – Uppsala] Nuevas reflexiones sobre la climatología sueca, y Gamla Uppsala
ViajesCuando llega el último día aprovechable del viaje, lo único que sé es que quiero hacer una excursión fuera de Estocolmo. Se me ofrecen tres posibilidades.
Una, embarcarme en una excursión hacia el archipiélago de Estocolmo, un sinfín de islas, islotes que se interponen entre la capital y el mar abierto en el Báltico. Atractiva idea. Pero para que resulte agradable es preciso que haga buen día.
Dos, embarcarme por el lago Mällar en dirección al palacio de Drottningholm, uno de los palacios reales en las proximidades de la capital sueca. Pero al ser el recorrido también en barco, conviene también que haga bueno.
Tres, acercarme a la ciudad de Uppsala que parece prometer una visita agradable, aunque siendo más de lo mismo de los últimos días.
Las amenazantes nubes que cubren Estocolmo cuando salgo del hotel deciden la cuestión. Me voy a Uppsala. Además el tema del palacio no me atraía mucho. Lo de las islas era otra cosa. Pero con nubes y lluvia no apetece. En una ciudad siempre es más fácil guarecerse, o si no llueve fuerte caminar con el paraguas bajo la lluvia.
Por supuesto, una vez tomada la decisión y ya en el tren hacia la conocida ciudad universitaria, lugar de nacimiento de Ingmar Bergman, el sol se asoma con decisión. Seguro que si decido embarcarme, las nubes se hubieran apelotonado y hubieran caído chuzos de punta.
Y lo primero que hago es acercarme hasta la modesta población de Gamla Uppsala, el lugar que originalmente recibió el nombre de la ciudad, donde una serie de yacimientos arqueológicos han mostrado al existencia de túmulos funerarios de época prehistórica vikinga. Claro que la prehistoria vikinga en este caso es hacia el siglo VI. Cuando el Mediterráneo tiempo ha que había entrado en épocas históricas.

Uno de los túmulos funerarios de los antiguos suecos, probablemente de algún personaje importante, como algún tipo de rey.
[Viajes – Gotemburgo] Un paseo por el centro de Gotemburgo antes de volver a Estocolmo
ViajesTras la visita al puerto, una nueva tormenta, con chubascos de gran intensidad, nos obliga a refugiarnos en un café antes de seguir el paseo por la ciudad. No hay mucho tiempo, pero el centro de Gotemburgo tampoco es muy grande, aunque luego la ciudad se extiende bastante por los alrededores. Así que cuando va amainando vamos paseando aunque sea bajo los paraguas para que me de tiempo a hacerme una idea de lo que hay antes de coger el tren de vuelta a Estocolmo.
Sin grandes monumentos o atracciones que destacar, he de reconocer que es una ciudad muy agradable y aseada. A pesar de que el centro está muy concurrido, del constante paso de los tranvías y autobuses urbanos, no hay mucho ruido en el ambiente. El tráfico privado de vehículos es relativamente escaso. Y grandes zonas del centro son espacios peatonales, cubiertos, de modo que hay un grupo de manzanas que se convierte en un gran centro comercial donde realizar compras sin miedo a la inclemencia del tiempo.
Por lo demás, cuando se acercan las siete de la tarde, nos dirigimos a la estación para un viaje de poco más de tres horas de vuelta a la capital en uno de los X2000, el orgullo de los ferrocarriles suecos. Que está bien, pero no es para tanto. Aunque eficaces, no son muy vistosos estos ferrocarriles, no.

Una nueva tormenta nos obliga a refugiarnos un rato en una cafetería, donde vemos la gente apurarse bajo la lluvia.

Mientras paseamos, se suceden constantemente los momentos soleados con pequeños chaparrones de apenas unos segundos o pocos minutos de duración.

Cuando llegamos a la altura del Gran Teatro, pareciera que la tarde se va a despejar y quedar agradable.






























































