[Libros] El problema de los tres cuerpos

Literatura

Llevaba ya mucho tiempo oyendo hablar de esta novela de ciencia ficción del chino Liu Cixin (convención oriental para los nombres; primero el apellido seguido del nombre de pila). Aunque es una novela publicada en su idioma original, chino mandarín, en 2006, fue en 2015, cuando recibió el premio Hugo tras su publicación en Estados Unidos, el momento en que adquirió notoriedad. Siendo además la primera novela cuyo idioma original no es el inglés que recibe este premio.

Liu nos lleva a un mundo de ciencia ficción dura. Incluso si en el momento en que se plantea la posibilidad de la comunicación interestelar se permite alguna alegría que otra en las posibilidades de la física. Pero supongo que se trata de cuestiones teóricamente posibles,… aunque con carambolas peculiares,… e improbables.

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Todavía tengo pendiente de visitar la China continental… sólo he visitado Hong Kong y Macao. Y de Hong Kong traigo estas fotografías del monasterio Chi Lin y los jardines Nan Lian.

La novela comienza llevándonos a los tiempos de la Revolución Cultural china, y a las tremendas consecuencias que tuvo para lo mejor de la cultura y la ciencia del país por culpa del fanatismo inculcado en jóvenes y adolescentes, la Guardia Roja, que llevaron a excesos incomprensibles. A veces dan pánico; otras, por su absurdo, moverían casi a la risa, que se te corta por el sufrimiento de las gentes. Pero este comienzo nos lleva a conocer a una joven física, una de las protagonistas de la novela, que acaba perdida en una estación de radiotransmisiones en algún lugar remoto del occidente chino. Y luego salta a la época contemporánea, donde un físico aplicado que trabaja con nanomateriales, se verá de repente envuelto en una extraña trama en la que los gobiernos se enfrentan a una extraña organización de científicos y otras mentes privilegiadas. Y en medio un sofisticado juego de realidad virtual. Y el problema de los tres cuerpos, un célebre problema de la mecánica clásica, con consecuencias en la mecánica celeste, que tiene muy difícil solución.

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No voy a ser muy explícito con el argumento, puesto que merece la pena que el lector lo descubra por sí mismo. El caso es que estamos ante un libro arduo, que como ya he dicho se orienta a la ciencia ficción dura, con fidelidad a las leyes de la física, pero que paradójicamente se lee con mucha más agilidad de lo que se podría sospechar. Pero no sólo tiene vertientes científicas. También políticas, lo cual no deja de sorprender de un libro procedente de China, conocida por ser uno de los países con menos libertad de expresión y más férreo control de lo publicado en el mundo. Cierto es que los aspectos negativos se cargan sobre la época de la Revolución Cultural, sin que aparezcan críticas al régimen actual. Y también hay una notable dosis de denuncia ecológica, de nuevo paradójicamente, dado el escaso respeto por el medio ambiente de ese país, uno de los más contaminados y contaminantes del mundo. No obstante, ahí está la novela, que lleva ya dos secuelas, de los cuales hay una publicada en España, ya veremos cuando la leo. No me parecía necesaria una continuación, aunque cabe. Y también, por lo que veo, una película realizada en su país, de la que desconozco casi todo.

¿Me ha gustado? Sí. Me lo leí mucho más rápido de lo que imaginaba, y eso quiere decir que lo cogí con ganas. ¿Es recomendable? Para los aficionados a la ciencia ficción dura. Dudo que aquellos que no lo son, y la mayor parte de aquellos con antipatía o pocos conocimientos sobre la física, aprecien muchos de los capítulo del libro. Me han encantado los del juego… qué imaginación.

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[Libro] Descender 1. Estrellas de hojalata

Literatura

No he leído gran cosa en el reciente viaje a Escandinavia. Mezcla de dos situaciones; el viaje tenía pocos tiempos muertos para aprovechar leyendo y el libro con el que estoy ahora es interesante, pero denso de leer. Larguísimas frases llenas de subordinadas… Además, su idioma original es el alemán, que no leo ni entiendo, pero sólo lo he encontrado en versión electrónica en inglés y no en castellano… así que voy más despacito. Pero ya llegaré. Afortunadamente tengo pendientes algunos libros de antes del viaje. Y voy a empezar comentando este primer volumen, una historieta de una nueva saga que parece que nos va a mezclar tres de los temas más populares de la ciencia ficción; una civilización interestelar, las inteligencias artificiales (o sea los robots) y el contacto con civilizaciones alienígenas.

Descender 1. Estrellas de hojalata
Guion de Jeff Lemire; Dibujos de Dustin Nguyen
Editorial Astiberri, 2015

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En estos días atrás, hemos disfrutado tanto en Louisiana en Conpenhague como en el Moderna Museet de Estocolmo de los cuartos con espejos de Yayoi Kusama, que con sus esferas de luminosidades y colores cambiantes, nos trasladan a universos de extensión infinita por la acción de los espejos que nos rodean.

Esto parece que va a ser una saga; por lo tanto, leer un primer libro es una apuesta que no sabes cómo saldrá, porque si va mal es como pagar por parte de un libro que no te gusta. Como digo, mezcla géneros. Una civilización galáctica humana, en la que conviven humanos y robots a su servicio, se ve atacada repentinamente por una civilización alienígena de carácter robótico. No llega a ser exterminada, pero queda el miedo a una vuelta de los llamados “cosechadores”. Parece que una clave para entender el origen de estos está en un determinado modelo robot, Tim-21, concebido con aspecto humanoide como un niño para ser compañero de niños humanos. Pero son muchas las partes en esta galaxia que parecen interesadas en el pequeño robot. Y más aún los misterios que esconde la existencia de este modelo de robot.

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Me gustó más por la delicadeza de sus esferas de colores cambiantes el de Louisiana, cerca de Copenhague; realmente te daba una sensación de maravilla ante un universo de límites incógnitos.

Siendo el primer volumen de la saga en realidad estamos ante una presentación del escenario y de los principales actores del drama. Es sólo la presentación. La pregunta que me hago por lo tanto es, ¿merece la pena seguir con el nudo para llegar al desenlace? Sin que me haya entusiasmado tanto como otras sagas en historieta comentadas en estos últimos años, probablemente sí. No es que me haya dejado con una gran ansiedad por saber qué va a pasar a continuación, pero sí con una razonable curiosidad. Quizá la principal pega es que nada resulta excesivamente original. Casi todos los elementos son reconocibles o parecen extraidos de otras obras de la ciencia ficción. Pero bueno, la combinación de todos ellos puede dar lugar a una obra muy entretenida. A ver si es verdad.

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Los pelotones con lunares de la exposición dedicada a la artista japonesa daban una sensación totalmente distinta.

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Artista, Yayoi Kusama, que podemos ver en este fotograma de una película sobre uno de sus “happenings” en los años 60 armada con una Canonet de la época. Fotografía y películas, bien sea las modestas de 8 mm o las más prestigiosas de 16 mm en la época, el vídeo en la actualidad, absolutamente necesarias para inmortalizar algunas formas de arte contemporáneo como las “performances” y los “happenings”, de naturaleza efímera por sí mismas si no se graban para la posteridad.

 

[Libro] Revelation Space

Literatura

Cuando hace aproximadamente un año inicié un ciclo de lecturas con el hilo conductor común de pertenecer al género de las llamadas Space Operas, una de las novelas que más me interesó fue Casa de soles de Alastair Reynolds. Durante un tiempo abandoné el género, para descansar, pero hace un par de meses decidí que tenía que dar una oportunidad a la obra más representativa del autor, la primera novela de la serie situada en el universo llamado Revelation Space, y que lleva el mismo título. Dada la escandalosa diferencia de precio, opté por el libro electrónico en inglés. No es una lectura de las más fáciles, así que me ha costado bastante, pero en los reciente largos desplazamientos hacia y desde Japón la he terminado. Os cuento mis impresiones.

Revelation Space
Alastair Reynolds
Ace Books, 2002
Versión electrónica

Torii de Itsukushima - Miyajima

Juega la novela en algún caso con el origen extraterrestre o de civilizaciones extinguidas de los mitos de las civilizaciones actuales; la mitología japonesa, especialmente la sintoista, esta llena de deidades y espíritus diversos, que no pocos autores de ficción de aquellas latitudes han manejado para obras fantásticas muy variadas. Gran Torii del santuario sintoísta de Itsukushima, en la isla de Miyajima.

Tres personajes distintos comienzan tres historias distintas, que acabarán convergiendo. Estamos en un universo en el que la humanidad se ha extendido por la galaxia, pero al mismo tiempo se perciben señales de decadencia. Dan Sylveste es un arqueólogo al mando de una avanza en el hostil planeta Resurgam, que cree haber dado con un importante hallazgo sobre una antigua civilización extinguida en el planeta en un hecho catastrófico. Ana Khouri es una asesina a sueldo, antigua soldado de un planeta permanentemente en guerra, que es contratada por una tal Mademoiselle en el planeta Yellostone para matar a SylvesteIlia Volyova es la oficial de armamento del Nostalgia for Infinity, una nave de ultras, humanos tecnológicamente modificados para su supervivencia en los largos viajes espaciales, y forma parte del triunvirato que gobierna la gigantesca y poderosa nave, mientras se dirigen en busca de Sylveste, para salvar de un plaga de nanovirus que ha afectado a su capitán y a parte de la nave. Aun viajando a velocidades relativísticas, pasarán años antes de que todos confluyan en el sistema solar de Epsilon Eridani, al que pertenece Resurgam, y descubran un tremendo secreto que supone un gran peligro para toda la humanidad.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Así, los japoneses, que con frecuencia no confiesan pertenecer a una religión determinada, ruegan o hacen ofrendas a este peculiar panteón de carácter animista y muy tradicional.

Reynolds hace ciencia ficción dura. Trata de no violar ninguna ley de la física conocida, aunque especule con los futuros descubrimientos tecnológicos de la humanidad. Por lo tanto, tiene la difícil tarea de dar dinamismo a una acción que transcurre a lo largo de años y años, que es lo que les lleva a las naves espaciales el cruzar las distancias interestelares. Aquí no hay hiperespacios, ni cosas de esas. Aceleración pura hasta alcanzar velocidades relativísticas, con todas las consecuencias espacio-temporales que ello conlleva.

Los mimbres de la historia son buenos. Muy buenos. La idea es fenomenal. Pero el desarrollo de la misma es un poco moroso. Se extiende mucho en explicaciones y líneas argumentales colaterales. Es cierto que al final hay una buena confluencia de todas ellas. El final tampoco es del todo satisfactorio. Desde mi punto de vista, Reynolds tira casi literalmente del recurso del deus ex machina, algo que personalmente no me acaba de convencer. Y fuerza un “final feliz” no del todo coherente desde mi punto de vista con el tono general de la historia. Pero estos defectos no hacen que esta novela deje de tener interés, ni mucho menos. Un poco de economía en la extensión del libro, unos personajes con los que empatizar con más facilidad, y alguna concesión menos a ese “final feliz”, y con una idea tan excelente de conjunto, hubiera supuesto un libro excelente. De todos modos, muy recomendable para los aficionados a la ciencia ficción.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

En incluso en lugares tan asilvestrados como los bosques primordiales de las faldas del monte Misen en la isla Miyajima, encontramos pequeños templos y representaciones de estos seres sobrenaturales.

[Libros] The Endless Universe

Literatura

De un año a esta parte, pero con especial intensidad desde el otoño pasado, fui acumulando para su lectura una serie de novelas del género de la ciencia ficción, y de una variedad que siempre ha sido especialmente querida para mí; la space opera. Aquellas obras de ficción en la que la historia se desarrolla en la profundidad del espacio exterior o en viajes interplanetarios o interestelares. No los he leído de tirón. He ido alternándolos con diversas lecturas que han ido surgiendo, para dar un poco de variedad a esta parte de mi vida. Uno de los primeros que selección es este que os comento hoy. Pero decidí dejarlo para el final, porque de alguna forma es una relectura. Es una versión actualizada de un libro que leí en mi juventud, pero con material añadido. Y es un libro del que guardé siempre un excelente recuerdo; muy buenas sensaciones. Han pasado de veinte a treinta años desde que leí la primera versión, Viaje interminable. No recuerdo la fecha exacta. Y tenía curiosidad de cómo me caería ahora esta historia, leída en esta ocasión en versión original en inglés, pero siendo yo una persona distinta, por mis experiencias, mis conocimientos y mi visión del mundo. Os cuento ahora lo que me ha parecido.

The Endless Universe
Marion Zimmer Bradley
Gateway, 2013
Edición electrónica

La autora, Marion Zimmer Bradley, es una reconocida escritora de obras de fantasía y ciencia ficción. En este caso, construye una historia a base de relatos cortos relacionados entre sí, en el que los protagonistas son los exploradores de la Gipsy Moth, una nave interestelar que navega por el espacio profundo buscando y encontrando nuevos planetas para su colonización por la especie humana. Esta ha encontrado un sistema para viajar de un punto a otro del cosmos de forma casi instantánea. Pero para expandirse necesita que las naves de los exploradores encuentren nuevos planetas habitables o explotables, que instalen el dispositivo, el transmisor, que permita al resto de la galaxia colonizada acceder al nuevo planeta con facilidad. Pero los exploradores están sometidos al viaje espacial a velocidades relativísticas. Son casi como una especie aparte. Sus miembros son adquiridos en sus contactos con los planetas normales entre bebés de menos de un mes, que son sometidos a cirugía genética, modificaciones en su genoma, en su ADN, que les permiten sobrevivir durante una larga, larga vida, de varios cientos de años en una nave en las profundidades del espacio, sometidos a una baja gravedad y a altos niveles de radiación. Por sí mismos, son estériles, ya que su descendencia estaría constantemente en riesgo de padecer graves mutaciones. Y también sufren el aislamiento del resto de la humanidad derivado de los efectos temporales de las velocidades relativísticas. Siete años de tiempo nave pueden equivaler a más de cien años en tiempo planetario. No pueden crear relaciones estables con los gusanos de tierra, porque cuando vuelven a un planeta ellos apenas han envejecido, mientras que sus habitantes pueden haber muerto todos y haber habido un total recambio generalcional.

Valle de Aísa

Estas fotografías de hace casi 20 años, de una caminata por el valle de Aísa, me han parecido curiosamente apropiadas para esta entrada, dedicada a la exploración y a abrir nuevos mundos para la humanidad.

Dentro de la nave, se crea un universo específico en el que la necesidad de colaboración y de formación personal y profesional es esencial para sobrevivir, pero también son muy importantes las relaciones interpersonales, los profundos lazos que se generan cuando los más veteranos crían y educan a los más niños, generar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad de la nave y al proyecto, para que este pueda salir adelante en tan duras situaciones. No obstante, de vez en cuando, algún explorador abandona la nave. Algún planeta “tiene escrito su nombre”.

La única diferencia notable entre The Endless Voyage (Viaje interminable)The Endless Universe (Universo interminable) es que hay un relato corto más, el que hace el segundo lugar en esta última. El tiempo que abarca la acción entre todos los relatos, que es el que pasa entre su despegue de un planeta plenamente colonizado y su regreso a otro, con tres intentos fallidos de abrir nuevos mundos, es de unos siete u ocho años. El protagonista principal, desde cuyos ojos presenciamos los acontecimientos, aunque no está escrito en primera persona, es poco más que un adolescente cuando despegan del mundo en el que transcurre el primer relato. Y ya es un curtido explorador, aunque joven todavía, cuando vuelven a un mundo habitado en el quinto. Pero los protagonistas reales es la comunidad. Es una historia de dificultades, de superación de las mismas, de lucha por la supervivencia.

Los temas que trata la novela son principalmente las relaciones humanas y la sensación de pertenencia a los grupos por un lado, y uno muy típico en los autores de ciencia ficción y muy difundido entre los amantes de la ciencia, la necesidad del ser humano de abrir constantemente nuevas fronteras para evitar la decadencia. La necesidad de explorar. Y el universo, el cosmos como es preferentemente llamado en el libro, es virtualmente un mundo con fronteras infinitas, que nunca podrán ser abarcadas. Y por lo tanto, la opción para la supervivencia eterna de la especie humana.

Valle de Aísa

Aquel año, el invierno comenzó anómalamente seco. Estas fotografías están tomadas en diciembre, y prácticamente no hay nieve en los picos de más de dos mil metros de altitud.

A mi este libro siempre me ha gustado y me sigue gustando. Es cierto que he perdido buena parte de la ingenuidad de la juventud, y hoy en día el personaje principal me parece lo más flojo de la novela. Más que sentir sus cambios, su progresión como ser humano, me da la impresión de encontrarme simplemente ante un individuo un poquito flojito. O simplemente es que la escritora no destaca especialmente en el desarrollo de personajes y caracteres y sin embargo es capaz de construir un universo a su alrededor que me resulta apasionante. Que me transmite verosimilitud.

En este sentido, hay que pensar que estos relatos se escribieron en la década de los años setenta del siglo XX, y que por lo tanto ha habido importantes avances en estas décadas sobre nuestra visión del cosmos. Universo lo denominamos actualmente casi por sistema, aunque recientemente se haya rescatado la marca Cosmos para una serie de televisión de divulgación científica. Pero en general no resulta desfasada. Y hay cuestiones que se han convertido recientemente en temas de mucha actualidad. Por ejemplo, lo de la cirugía genética para aumentar la resistencia a las radiaciones. El ser humano es muy sensible a la radiación ionizante. Pero se han encontrado organismos mucho más resistentes capaces de seguir vivos con dosis de radiación 50.000 veces superiores a las que bastarían para matar a un ser humano. Recientemente se ha informado que en laboratorio se ha provocado la evolución de cepas de una bacteria tan corriente como Escherichia Coli (artículo en Neofronteras), para aumentar notablemente su resistencia a las radiaciones casi hasta esos niveles. No es tan difícil imaginar un futuro en el que se pueda intervenir en el genoma humano para favorecer su supervivencia en ambientes más hostiles.

Como veis, este libro tiene una de las características más importantes de la ciencia ficción. Te hace soñar. En futuros que no sabremos nunca como serán, que desconocemos cual es su probabilidad de que sucedan, pero de los que tenemos la sensación de que hay un cierto grado de verosimilitud de que puedan suceder. Y eso es lo que te hace soñar. Imaginar que algo maravilloso no sólo es fantasía, sino que también, con la ciencia y el esfuerzo humano puede llegar a pasar. El principal enemigo de los sueños son los propios seres humanos, su codicia, su cortedad de miras, y su actitud depredadora con los recursos que la naturaleza ha puesto a su alcance y que pueden limitar su capacidad de conquistar algo más que este planeta.

Valle de Aísa

Soñamos con ir a las estrellas, con habitar nuevos planetas, y no sabemos todavía si podremos conservar este en “buen estado” durante mucho tiempo. Me da que reflexionar.

[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de “Starhawk”

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de “déjà vu” permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en “recetarios” prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos “how to”. Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una “receta”, y todos contentos. El mencionado libro sería el “how to” básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de “superventas”. “Best-sellers”, como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de “escritura creativa”. Hace tiempo que me los imagino como los “how to”, los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los “recetarios” para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la “receta” y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla “Hutch” Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una “precuela”. Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Libro] Casa de Soles

Literatura

Cuando hace un par de meses releía El sol desnudo de Isaac Asimov, sin darme cuenta inicié una reacción en cadena que me ha metido en una situación curiosa. La “space opera” ha sido de siempre una de mis variantes preferidas del género de la ciencia ficción. Pero al mismo tiempo, también ha sido un subgénero en el que he encontrado muchos truños y que me ha hecho ser cuidadoso con lo que leo. Ahora accedo a una “space opera” literaria de ciento a viento, con cuidado, salvo ciertos autores que me proporcionan más entretenimiento que otra cosa. El caso es que tras la lectura de la obra mencionada al principio, me entraron ganas de leer la versión actualizada y renovada de una de mis favoritas, El viaje interminable de Marion Zimmer Bradley, que encargué en versión electrónica y en inglés, no parece estar traducida al castellano, bajo el título The Endless Universe. El Universo interminable.  Está en espera, porque tardó un tiempo en estar disponible, y alterno géneros cuando leo obras de ficción. El caso es que como consecuencia de este encargo, Amazon me mandó sugerencias sobre el género, y una de las propuestas era el libro que traigo hoy, de un escritor que no había leido nunca y que tenía curiosidad, Alastair Reynolds. Y en general, ya puedo adelantar que me he llevado una agradable sorpresa.

Casa de soles
Alastair Reynolds; traducción de Álvaro Sánchez-Elvira Carrillo
La Factoría de Ideas (Solaris ficción), 2012

Nos encontramos millones de años en un futuro, en una galaxia en la que se han desarrollado, y muchas veces desvanecido, un sinnúmero de civilizaciones humanas o de especies de origen humano, e incluso alguna de inteligencia artificial mecánica. Por el espacio viajan en ciclos de 200.000 años los “shatterlings” del clan Gentian, 999 de ellos clones de Abigail Gentian, con sexos diferenciados. Más uno de ellos que es la propia Abigail, integrada en su momento, seis millones atrás entres sus clones como uno más. Gracias a sus mejoras biológicas, su capacidad de viajar a velocidades relativísticas, y de dominar el paso del tiempo, son capaces de recorrer la galaxia, recogiendo la historia de la misma y realizando impresionantes obras de ingeniería espacial. Cada 200.000 años se reunen y ponen en común sus recuerdos y experiencias. Existen otros clanes de “shatterlings”, clones de otros contemporáneos de Abigail. Entre todos forman La Ciudadanía. Suele viajar solos. Pero hay una excepción. Campion en su Dalliance y Purslane en su Alas Plateadas de la Mañana, la nave más veloz de los clanes, viajan juntos. Y están enamorados. Lo cual no está bien visto. Se acerca el momento del nuevo encuentro del clan, pero una serie de peripecias les lleva a llegar tarde y con un invitado, Hesperus, una inteligencia mecánica. Esto les permite no caer en una emboscada que acaba con casi todo el clan, quedando poco más de 50 supervivientes, que tendrán que desentrañar el misterio de la emboscada, y algunos otros que llevan ocultos durante 3 millones de años.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

La obra se divide en ocho partes. El primer capítulo de cada una de ellas está dedicado a conocer la historia de Abigail Gentian, en “flashback”, mientras que el resto de los capítulos son narrados en primera persona alternativamente por Campion y Purslane. Lo cual dinamiza mucho la comprensión global de lo que está sucediendo en la historia.

Esta obra me ha sorprendido muy positivamente. La capacidad de realizar con razonable dinamismo una aventura espacial que transcurre en miles de años, con naves que cruzan la galaxia a fracciones muy elevadas de la velocidad de la luz nos sumerge en una aventura sumamente entretenida, que curiosamente sólo flojea en los capítulos en los que los Gentian permanecen parados en un planeta. En general, Reynolds nos propone un universo capaz de ser escenario de historias de buen nivel, y en las que trata algunos de los temas universales de la literatura general, o la de ciencia ficción en particular. La amistad, el amor, el sentimiento de pertenencia a un grupo por disperso que pueda estar, el ancestra miedo de los seres humanos a las inteligencias artificiales que tanto ha dado de sí en la ficción literaria o cinematográfica, …

Es cierto que Reynolds, que es científico astrónomo de formación, es capaz de crear un universo que gustará a los partidarios de la ciencia ficción dura. Que respeta de forma razonable los postulados conocidos de ciencia moderna. Se toma alguna licencia, claro está, pero es bastante convincente. Sin embargo, aunque plantea los temas importantes de las relaciones humanas, no siempre los desarrolla con la habilidad necesaria. Crea dos personajes, Campion y Purslane, que son un bombón. Empatizas con ellos inmediatamente. Son los más humanos de todos sus congéneres, los más apasionados. Son audaces y generosos. Pueden defenderse, y pueden matar, pero no sin necesidad. Son aptos para la empatía con quienes son distintos. Y están enamorados. Y debén ser muy muy guapos. Uno se enamora de Purslane con facilidad. Pero Reynolds creo que no les saca todo el partido.

En cualquier caso, estamos ante una novela que me ha gustado bastante, incluso con sus altibajos y aspectos perfectibles. Tal es así que he buscado y leeré en cuanto pueda su antecesora, Thousandth Night, que siendo una historia independiente, sucede en el mismo universo y con personajes comunes. Es una novela corta. En fin, para quienes gusten de la buena ciencia ficción, una lectura recomendable, con momentos muy inspirados.

Y aun me queda alguna “space opera” extra que leer. Me va a llevar un tiempo todo esto, ya que procuraré intercalarlas con otras obras de otros géneros.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.