[Fotografía personal] Fotografiar con película tradicional tras casi ocho años sin hacerlo

Fotografía personal

Como ya he comentado en días anteriores, este fin de semana pasado he utilizado algunos rollos de película para recordar las sensaciones de las viejas tecnologías. También me ha servido para desempolvar algunas cámaras a las que tengo cariño, pero que no utilizaba hace al menos 8 años. Y os lo voy a contar. Con imágenes, claro.

El sábado participé en la quedada del grupo de flickr Fotógrafos en Zaragoza (FeZ), cuyo motivo principal era la fotografía «analógica». No me gusta mucho ese adjetivo. Por eso lo suelo entrecomillar. A esta reunión fui con dos cámaras.

Zeiss Ikon Contessa: Cámara de objetivo retractil, totalmente mecánica, con enfoque por telémetro de coincidencia, con un fotómetro de selenio. Mi ejemplar es de 1953. Hasta el año 2003, su estado de conservación era en perfecto estado de funcionamiento, con marcas cosméticas de uso. La utilicé con un rollo de 36 exposiciones de Kodak Professional BW400CN, película en blanco y negro para procesado C-41.

Como he dicho, hasta el año 2003 en el que la usé por última vez, funcionaba sin problemas. El fotómetro de selenio era lo suficientemente fiable para usar diapositiva en color. Cosa que era posible por la excelente corrección del objetivo Carl Zeiss Tessar 45/2,8. Sin embargo, tras ocho años la cosa no ha ido bien. Básicamente dos cuestiones. Por un lado, el fotómetro parece estar agotado, ya que no mide con fiabilidad. No es muy importante si tienes un fotómetro de mano o utilizas la calculadora de exposición definitiva. Por otro lado, dada la relativamente alta sensibilidad de la película, y el hecho de poder enfocar con precisión gracias al telémetro de coincidencia, utilicé aberturas amplias y velocidades de obturación rápidas. Del orden de 1/125 a 1/500, que es la máxima velocidad de obturación máxima de la cara. Y sin embargo, muchas de las fotografías están trepidadas. Luego algún problema en la mecánica de la cámara hay. Ahora, me tengo que pensar si busco a alguien que me la revise, o si definitivamente renuncio a ella como útil fotográfico, y la dejo de exposición en una estantería.

Grafiti

Una de las imágenes más nítidas obtenidas por la cámara.

Contraluz

El objetivo Tessar de Zeiss Ikon aguantó mejor los contraluces que el Minotar emparentado con él por diseño de la Minox.

Minox GT-E: Pertenece a la segunda generación de cámaras que llevó este nombre. Es una cámara compacta, del tamaño de una caja de cigarrillos, con objetivo retractil, exposición automática con prioridad a la abertura (modo A en otras cámaras), enfoque manual por estimación. La utilicé con un rollo de 36 exposiciones de Fujicolor C200.

La cámara es muy fiable en cuanto a la exposición y al funcionamiento en general, pero dado que tienes que enfocar a «ojímetro», y últimamente estoy desentrenado, tuve tendencia a cerrar el diafragma lo que pude para aumentar la profundidad de campo. Como consecuencia, me metí en el terreno peligroso de las velocidades de obturación lentas en alguna ocasión, por lo que tuve un número excesivo de fotos trepidadas. El objetivo MC Minotar 35/2,8 es una fórmula sencilla, de cuatro lentes en tres grupos, tipo tessar. De las pocas que hay con este diseño en  objetivos angulares. Es bastante nítido, pero se lleva mal con los contraluces. Por lo demás, es una cámara sumamente discreta, con un disparo casi silencioso, fiable y cabe en cualquier bolsillo.

Bombonera Oro

Buen rendimiento general en una vista urbana donde la dureza de las sombras queda amortiguada por el reflejo del sol en los ventanales de los edificios del otro lado de la calle.

Pedid Coñac...

Al tener que estimar la distancia de enfoque, las fotos más críticas son las tomadas de cerca, por tener menos profundidad de campo. Pero si hay luz suficiente, a f/8 sueles atinar con facilidad.

Danza en la plaza del Pilar

Luz escasa, y un intento de mantener enfocado el fotógrafo en primer plano y las bailarinas del fondo, me llevaron a una velocidad de obturación excesivamente lenta y a una foto trepidada. Además se nota que el objetivo Minotar no se lleva bien con la luz del sol frontal (situada inmediatamenta por encima de las bailarinas), y hay una pérdida de contraste por ello.

El domingo por la tarde hice el último carrete de los que compré para el fin de semana. Otro Kodak Professional BW400CN, que en esta ocasión cargué en una Pentax MX. Como ya he indicado en alguna ocasión, a mí me gustaría que alguien hiciese una cámara digital así. Un réflex compacta, casi pequeñita, con los controles básicos que necesita un fotógrafo, sólida, fiable, y con un tamaño de captor razonablemente grande. Le puse el objetivo Pentax M-SMC 50/1,7, porque me apetecía llevar una óptica luminosa. Pero a punto estuve de calzarle el «pancake» M-SMC 40/2,8, con el cual queda un conjunto realmente muy compacto. Las fotos las hice en el soto de Cantalobos, lugar que me resulta muy agradable para pasear y fotografiar paisajes. A este paseo me lleve también la Panasonic Lumix GF1 con el G 40/1,7 ASPH. De esta forma, tenía un patrón con el cual medir la fiabilidad de la cámara.

Lo cierto es que usar esta cámara es una gozada. Un placer en sí mismo. Y por lo que he podido comprobar el aparato es muy competente a pesar de su avanzada edad para obtener imágenes de buena calidad. El fotómetro con medición ponderada con preferencia al centro es plenamente fiable. Y sólo me he encontrado un problema que no sé si es coyuntural, estructural, o culpa del laboratorio. Aparece un raya de arrastre en los fotogramas que los inutiliza para un uso serio. En una inspección del interior de la cámara, yo la veo en perfecto estado de conservación. Como nueva. Así que supongo que tendré que hacer otro rollo, y en otro laboratorio, para ver si se repite el fenómeno. Una lástima. Porque si no fuera por esto, seguro que me apetecería utilizarla con cierta frecuencia.

Actualización: El problema de la raya de arrastre no está en el negativo. Escaneados los mismos en un escáner casero, no aparece. Fue culpa del laboratorio. La cámara está perfecta.

Soto de Cantalobos

Aunque las películas de blanco y negro cromogénicas tienen una sensibilidad extendida a todo el espectro visible, no hubiera estado de más utilizar algún filtro de color para mejorar el contraste de las imágenes.

Soto de Cantalobos

En condiciones de luz suave, los negativos son muy utilizables; sin embargo, hubiese preferido encontrar la Ilford XP2 Super, que carece de la molesta máscara rojiza de la Kodak, incómoda a la hora de examinar los negativos.

Soto de Cantalobos

La falta de nitidez del fondo es intencionada, ya que el objetivo está siendo utilizado a sus aberturas máximas.

Soto de Cantalobos

En las sombras más profundas de esta imagen se ve perfectamente la desgraciada raya de arrastre que afecta a todos los negativos del rollo.

[Fotografía personal] En el soto de Cantalobos con cámara tradicional y con cámara digital

Fotografía personal

Como ya he comentado en alguna entrada anterior, este fin de semana pasado he estado utilizando alguna de las viejas cámaras para película tradicional, para hacer algunas fotos. Como es natural, hasta que no lleve a revelar los carretes, sean escaneado, etcétera, no se podrá ver por aquí el resultado de la experiencia. Hacía siete años y medio que no usaba película, cuando me llevé la Canon EOS 100 de viaje por Foix y otros lugares de Midi-Pyrénées en Francia, y más de ocho que no utilizaba según que cámaras.

Si el sábado quedé con gente de FeZ y me llevé la Minox GT-E con un carrete de negativos en color y la Zeiss Ikon Contessa con negativos en blanco y negro, ayer me fui en solitario y también en blanco y negro, pero con la Pentax MX. A mí me gustaría que en la fotografía digital existiera algún aparato similar en sencillez conceptual, eficacia y tamaño a esta veterana réflex de los años 70. Y otros más sabios que yo también opinan lo mismo.

Pentax MX

La Pentax MX cuelga del cuello del fotógrafo al atardecer de un domingo en Cantalobos (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Incluso me ha hecho gracia encontrar en la web un vídeo (en inglés) en el que reflexionan sobre la utilización de esta cámara mecánica en comparación con la complejidad de botonería y opciones de una Canon EOS 5D Mark II, cámara que también tengo. Que permite hacer unas fotos de gran calidad técnica (que sean estética, conceptual o artísticamente interesantes, eso, depende sólo del fotógrafo), pero que es grande y pesada en comparación.

.

En cualquier caso, me llevé la MX al soto de Cantalobos, lugar que quien pase por aquí con asiduidad sabe que es uno de mis favoritos para paisajes, y me llevé también la Panasonic Lumix GF1. En principio, por comparar. Luego utilicé su inmediatez de digital como imagen de prueba, al estilo de las antiguas polaroids cuando eran utilizadas antes de sacar la foto definitiva para comprobar que todo iba bien. La fotos con la GF1 han quedado bien. Veremos que pasa con las otras cuando las revele y las escanee. De momento, os dejo algunas de las digitales.

Soto de Cantalobos

_____

Soto de Cantalobos

_____

Soto de Cantalobos

_____

Soto de Cantalobos

_____

[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unas semanas, resumo el fin de semana lo que me ha llamado la atención sobre los fotógrafos y la fotografía en los últimos 7 días, aproximadamente. En esta ocasión mis fuentes han sido las siguientes.

Rafael Roa me recordó a Andre de Dienes, un fotógrafo muy conocido por su relación y sus fotografías de Marilyn Monroe, pero que tiene mucho más que ofrecer. Y muy interesante. Principalmente el artículo de Roa se centra en los desnudos en los grandes espacios naturales de los Estado Unidos, pero también es posible ver retratos de otras estrellas de Hollywood que siempre gustan. Y por otro lado, me ha dado a conocer a un artista multidisciplinar como es el alemán Heinrich Heidersberger, con notables fotografías de arquitectura y de viajes. Es impresionante la cantidad de artistas que salieron de los turbulentos años de entre guerras en Alemania, y en Europa Central en general. Página web del artista.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red he podido saber de Lynn Radeka, paisajista norteamericano, uno de los fotógrafos que podemos considerar sucesores del espíritu de Ansel Adams, muy perfeccionista en el procesado de los negativos y las copias. Pagina web del fotógrafo.

Elizabeth Avedon nos presenta el trabajo de Gay Block. En sus comienzos, ell fotógrafo retrató chicas adolescentes en el ámbito de su comunidad judía, así como en campamentos de verano. En 2006, volvió a retratar a las chicas que había retratado en 1981 en un campamento, para comparar las imágenes de aquellas adolescentes con las mujeres que son 25 años después. Y el resultado me parece muy interesante. Pero en la página web del fotógrafo podréis encontrar esta serie y otras muy interesantes.

Conscientious nos revisa el libro de Friedrich Seidenstücker titulado Of Hippos and Other Humans. Fotografía callejera como a mí me gusta. No obstrusiva. Sin molestar a la persona retratada. Elegante. Nuevamente un alemán de entreguerras. El caso es que buscando fotografías suyas por la web, he encontrado cosas que me han parecido muy interesantes, y que ya conocía, pero sin recordar el nombre del autor. Tengo una cabeza calamitosa. Espero no olvidarlo de nuevo.

Por supuesto, La Lettre de la Photographie es una fuente inacabable de propuestas, de las cuales traigo una selección de esta semana:

París inspiró a muchos fotógrafos en el período de entreguerras, y fue un hervidero de propuestas estéticas. Con obras de distintos fotógrafos, nos lo recuerdan en la revisión del libro Paris, une capitale au-dessus du volcan (1910-1940).

Parece que está de moda retratar fotógrafos y así nos lo recuerdan al revisar el libro Penelope’s Hungry Eyes: Portraits of Famous Photographers de Abe Frajndlich. Y son fotografías con mucho respeto y mucho sentido del humor, dos conceptos que no son incompatibles, afortunadamente. Creo que me gustaría tener este libro.

Dominique Issermann es un clásico moderno de la fotografía de moda. Y no es que yo sea un fan de la mayor parte de estos fotógrafos, pero Issermann me parece que tiene una mayor elegancia y expresividad.

Cada vez me gusta más la buena fotografía de arquitectura. Y si unes las imágenes de Lucien Hervé con las arquitectura de Le Corbusier, pues mucho mejor.

Por hoy, ya es suficiente. Ayer salí un rato a tirar fotos con alguna gente del grupo de Flickr Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ). La condición era utilizar película fotográfica; nada de tomas digitales. De todos modos, cuando se acabaron los rollos de película, y estando en la plaza del Pilar, vimos a unos bailarines ejecutando una curiosas danzas junto a la fuente de la Hispanidad. Así que tiré de Leica D-Lux 5 e hice algunas fotos. Las procedentes de los carretes… pues cuando se revelen y todo eso.

Danza en la Plaza del Pilar

_____

Danza en la Plaza del Pilar

_____

Danza en la Plaza del Pilar

_____

Danza en la Plaza del Pilar

_____

[Fotografía] Kodak, antaño gigante de la fotografía, en horas muy, muy, muy bajas

Fotografía

En el siglo XX, para muchos, fotografía y Kodak eran casi sinónimos. Especialmente en los Estados Unidos. En el resto del mundo hubo más diversidad (Agfa, Fujifilm, etcétera). Una compañía altamente innovadora y osada en sus comienzos, que revolucionó el mundo de la fotografía, convirtiendo una técnica reservada a unos pocos profesionales en un artículo de consumo de masas, se ha declarado en bancarrota. Sus deudas son mayores que el valor de sus recursos. Hace 15 años su valor en bolsa sobrepasaba los 31.000 millones de dólares, y ahora está por debajo de los 200 millones.

No voy a entrar en profundidad en los motivos por los que ha llegado a esta situación. Hay sitios donde introducen el tema, e incluyen enlaces que pueden ayudar a comprender el tema. En Microsiervos, por ejemplo. Pero hay algunas cuestiones que parecen claras, incluso para un simple en estos temas como yo. Kodak ganaba dinero vendiendo película y copias fotográficas.

Eventualmente vendía cámaras fotográficas, en general no muy complejas, sencillas, baratas, que indujesen al consumidor a tirar muchos carretes de película, que se convertirían en copias fotográficas, que poblarían los álbumes y las cajas de fotografías de muchas personas. No obstante, también vendió cámaras fotográficas muy interesantes, como las Retinas y sus hermanas más sencillas las Retinettes. Bien es cierto que fueron concebidas y fabricadas en Alemania. Las hubo de visor directo, telemétricas y réflex con objetivos intercambiables. A punto estuve de comprar una, pero al final opté por una Zeiss Ikon Contessa 35. Europeo que se siente uno. A veces.

Zeiss Ikon Contessa

Mi Zeiss Ikon Contessa 35, en funcionamiento (Canon EOS 40D, Cosina MC 100/3,5 Macro).

Pero donde brilló siempre la marca fue en la fabricación de película fotográfica y cinematográfica de calidad. Durante décadas, algunas de sus marcas adquirieron la categoría de mito, como fue la ya desaparecida Kodachrome. Pero también sus extensas y avanzadas películas negativas en blanco y negro, tan apreciadas por muchos fotógrafos. Entre estas alcanzó también el nivel de mito la Tri X, película que ha tenido diversas sensibilidades a lo largo del tiempo, pero que se confirmó finalmente como un material de alta sensibilidad, en ISO 400/27º en los formatos de 35 mm y 120, y en ISO 320/26º en hojas de gran formato. Muchos fotorreporteros han utilizado este material, y muchas famosas fotografías han estado tomadas con esta película.

Volvemos a lo de antes. Particularmente, tampoco fui nunca muy de Kodak en este aspecto. En mis primeros tiempos en la fotografía, compraba diapositivas con revelado incluido de Agfa o Perutz. Eran notoriamente más económicas. Luego. Cuando empecé a valorar más la calidad de la película, fueron las distintas declinaciones de Fujichromes, Sensia, Provia y Astia, las que me acompañaron por diversos lugares del mundo. Y en blanco y negro, en sensibilidades de ISO 100/21º usé mucho la Agfapan APX 100, con productos de Ilford en ISO 400/27º, hasta que finalmente me pasé con armas y bagajes plenamente a las Ilford Delta de todas las sensibilidades, y enventualmente a la película Ilford en blanco y negro pero de tecnología cromogénica XP2 y descendientes.

Una de las últimas fotografías que tomé con película en blanco y negro, probablemente Ilford XP2 Super, antes de pasarme por completo al digital (Leica IIIf, Elmar 50/3,5).

En fin, que trataba de hacer un homenaje a la historia de Kodak, y a su compromiso con la fotografía, y me está saliendo un churro, porque la verdad es que nunca he sido muy afecto a la marca. Y es que además, luego están las ironías del destino. Ha sido la fotografía digital la que ha no sólo ha destronado al gigante, sino que lo ha hundido en la miseria. Pero fueron las gentes de la gente de Rochester los primeros en crear un captor digital con una cámara que funcionase. Y durante los años 90 pudimos ver como se aliaba con Canon y con Nikon para producir las primeras cámaras digitales serias con sus captores. Pero no le sirvió de nada. Su «archienemigo» japonés, Fujifilm, mucho más diversificado, ha resistido con dignidad y gallardía los embates de las nuevas tecnologías, y hace unas semanas era la estrella de la CES/PMA en Las Vegas presentando su X-Pro 1, de lo que ya hablé por aquí.

Parece ser que la intención de Kodak es la deshacerse de buena parte de sus negocios, y centrarse en las tecnologías de impresión. Dicen que la fabricación y venta de película fotográfica y cinematográfica todavía es rentable y que seguirán. Pero ahí hay un «todavía», muy peligroso. En el mundo de la cinematografía, cada vez vemos más películas rodadas directamente en digital, con una excelente calidad. Y en la fotografía sobre película parece que queda como algo propio de nostálgicos, revivalistas y algunos profesionales con necesidades y procesos de trabajo muy específicos. Pero bueno. Creo que merecía la pena hacer un pequeño recordatorio de la importancia de la compañía norteamericana en la que es mi principal afición.

Ayer me compré dos carretes de Kodak Professional BW400CN. También quería comprar un carrete de negativos en color, pero no tenían más que Fujicolor C200, así que no será Kodak. He cargado la Contessa con el blanco y negro, y la Minox GT-E con el color. Este fin de semana, fotografía al viejo estilo.

Probablemente, la gran avenida del Ebro en febrero de 2003, fue la última vez que utilicé un negativo en color de Kodak. Probablemente con la Pentax MX. Pero esto último no lo recuerdo bien.

[Fotografía de viajes] Londres 2004 e Irlanda 2005, revisitados y renovados

Fotografía personal, Viajes

Me contaban en el colegio cuando era niño que la prehistoria fue el periodo de tiempo en el que los humanos ya campaban por la superficie de la Tierra, pero del que no conservamos documentos escritos que atestigüen sus andanzas. Más o menos. Supongo que este concepto hoy en día no será tan absoluto, y habrá otras cuestiones a considerar. Básicamente, la estructuración de las ciudades.

Pero no es de prehistoria en sí mismo de lo que quiero hablar. Sino de la “prehistoria” de mi fotografía con medios digitales. Aproximadamente, entre 1999 y 2003 mi acercamiento a la fotografía digital fue mediante la digitalización de diapositivas y negativos tradicionales. De esa época vienen mis primeras andanzas en internet, creando algunos sitios que ilustraba con mis fotografías. Mucho sobre trenes, algo sobre viajes. Pero la mayor parte de los archivos generados quedaron latentes en mis discos duros sin que quedase constancia de su existencia. Prehistoria. En la primavera de 2003, Canon lanzó al mercado una serie de cámaras digitales de 4 megapíxeles que fueron saludadas por mi medio de referencia en aquel momento, Chasseur d’Images, como las primeras cámaras que se recomendaban de forma clara y concreta para el aficionado en general. Entre ellas, la Canon Digital Ixus 400, una monada de cámara, de la que me hice un ejemplar, que me empezó a acompañar por el mundo.

En los viajes que hice entre 2003 y julio de 2004 la llevé como segunda cámara, mientras seguía confiando el grueso de mis reportajes viajeros a las diapositivas de toda la vida. Pero en septiembre de 2004, con motivo de un viaje a Londres al que decidí ir ligero de equipaje, la fotografía digital se convirtió en mi única opción para ir por el mundo. Ese mismo año adquirí la Canon Powershot G6, y con ambos aparatos viajé a Roma (2004), a Irlanda (2005) y a la Toscana (2005). Con estos últimos viajes, y coincidiendo con mi compra de un Apple iBook G4 que incluía una copia de iPhoto, me inicié en la elaboración de álbumes o libros de fotografías de mis viajes. Poco a poco he ido refinando la forma y el contenido que tienen estos libros, pero los primeros de los que dispuse pertenecen a aquellos viajes.

Revisando aquellos primeros intentos, y comparando con lo que obtengo ahora, compruebo dos cosas. Una, que hoy en día dispongo de mejores medios para el procesamiento de las imágenes digitales. Algo que es especialmente importante considerando que aquellas mis primeras cámaras con esta tecnología, si bien eran capaces de producir dignos resultados, no alcanzaban la calidad de las de hoy en día. Bajo rango dinámico, mucho ruido a sensibilidades “altas” (por encima de 200 ISO), etcétera.

Por ello, he acometido la tarea de darle una vuelta a aquella mi “prehistoria” en la fotografía digital, procesando de nuevo muchas imágenes, y elaborando nuevos libros de aquellos viajes.

Estoy a la espera de que me vengan los nuevos libros, que he encargado como de costumbre en Blurb, donde se pueden hojear parcialmente. E incluso adquirir. Si es que a alguien además de a mí les puede interesar. En cualquier caso, también he generado copias integras de los mismos que se pueden hojear en mi biblioteca en Issuu. Espero que os gusten.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Londres 2004.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Irlanda 2005.

[Libros de fotografía] Mona Kuhn y Jock Sturges

Fotografía

Bordeaux Series – Mona Kuhn

Desde que vi algunas de sus fotografías de las tomadas en las colonias naturistas francesas hace tres años en MadridFoto, que me llamaron mucho la atención, esta fotógrafa brasileña se ha convertido en una de mis favoritas. Dos de sus libros ocupaban hasta ahora espacio en mi biblioteca. Uno que compré en París hace un par de años, y otro que pedí a través de internet. El más reciente de ellos por fecha de publicación, Native, es uno de los que más me gusta. Su combinación de retratos con paisajes o imágenes de lugares importantes para la fotógrafa, me parece un gran logro, y es uno de los libros de fotografía que más hojeo y con más deleite.

Este año he decidido regalarme por las fiestas navideñas el último libro de la autora, Bordeaux Series, editado primorosamente al igual que los anteriores por Steidl. Nuevamente nos encontramos ante un libro que combina los paisajes y los retratos. Pero con caracteres técnicos y estéticos muy distintos.

Los paisajes, en blanco y negro, de la campiña de Las Landas, no lejos de Burdeos, de ahí el título del libro, tienen una calidad melancólica. Son paisajes de escenas generales. De entornos que supongo que tendrán una espacial significación para la autora. Luces suaves, evitando contrastes exagerados, en tiempo nublado, en cualquier caso evitando las transiciones bruscas. En formato cuadrado o apaisado. En ocasiones detalles de construcciones del entorno.

Contrastan notablemente con los retratos. Retratos que como es habitual en la autora corresponden a personas de ambos sexos y de edades entre la infancia y la ancianidad, desnudos. Todos ellos en el mismo lugar, contra el mismo fondo de telón estampado en tonos granates y negros, oscuro, con una vieja silla con brazos y un suelo de madera. En este escenario, las personas se sitúan desnudas, de pie, sentadas, echadas, en actitudes naturales, mirando a la cámara. Sin más. Ni menos. Personas en su esencia, todas ellas en condiciones de igual ante la cámara, todas ellas distintas. Ya he dicho que la variabilidad de edad y condición es amplia, pero hay un predominio de los adultos jóvenes, que sin tener las características de los modelos profesionales, son en su mayoría naturales y armoniosos. Hay una evidente búsqueda de la belleza natural en el cuerpo humano. En la persona. Muy en la línea de lo que habíamos visto en otros trabajo de la autora, pero todavía más desprovisto de artificios.

En cualquier caso, un libro que me ha gustado mucho, y que seguro que al igual que los anteriores de la autora, baja con más frecuencia que otros de la estantería a la mesa para ser observado y contemplado.

Atravesando las Landas

Atravesando las Landas en dirección a Burdeos en tren, paisajes que parecen ser familiares a la autora de brasileña (Panasonic Lumix LX3).

The Last Day of Summer – Jock Sturges

El libro comentado ha sido el primer pedido que he realizado en Amazon.es. Para aprovechar el envío, pensé en que viniera acompañado de algún otro volumen que pudiera ser interesante y complementario. La presencia como modelos en las obras de Mona Kuhn de personas que proceden de su entorno familiar o de su círculo de amistades, el uso habitual del desnudo, o el encuadrar las fotografías en los momentos de ocio o vacaciones de las personas, hizo que en diversos textos que he leído estas semanas atrás se la comparase con autores como Sally Mann, de quien también tengo algún libro, y de Jock Sturges.

Este último autor ha sido muy controvertido a lo largo de su vida artística. Al igual que las anteriores ha fotografiado a su círculo de familiares y amigos en los momentos vacacionales. En este caso en el entorno de las colonias nudistas del norte de California y de la costa francesa. Por lo tanto, son frecuentes que los modelos de Sturges aparezcan desnudos o con atavíos propios de la vida en la playa. Siendo muchos de estos modelos jóvenes adolescentes o niños, provocó la denuncia de los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana, por lo que en diversos momentos su trabajo ha sido intervenido por los cuerpos policiales de aquel país, y se haya visto en los tribunales, aunque siempre ha sido absuelto de los cargos de pornografía infantil.

Soy una persona que no tengo excesivos prejuicios en materia sexual, pero ciertamente no me siento cómodo con la utilización de la imagen de los menores de forma sexual, sea de forma intencional o no. Por lo tanto, aunque había visto imágenes del autor a través de la red, nunca había dado el salto a adquirir uno de sus libros. Aprensión. Prejuicio. No sé. En el caso de las dos fotógrafas mencionadas, nunca me había surgido la cuestión. Nunca he visto esa intencionalidad en sus imágenes. Siempre he tenido claro qué estaba viendo y cuál era el propósito de las fotógrafas. ¿Tal vez el prejuicio o la prevención viniesen de que el fotógrafo es un hombre? Tal vez.

El caso es que finalmente decidí adquirir The Last Day of Summer, editdo por Aperture, y tener de esa forma un elemento material más claro para decidir. Lo que me he encontrado ha sido un conjunto de retratos tomados con una calidad técnica y estética absolutamente excelentes. Por lo que entiendo, se utilizó principalmente una cámara de gran formato, lo cual produce negativo de gran tamaño, que dan lugar a copias con un detalle y una textura magníficos. Es un gran trabajo fotográfico. Es indudable, que en algunas de las imágenes de jóvenes de ambos sexos, la desnudez o la casi desnudez, y su carácter de adolescentes o jóvenes más o menos hedonistas puede dar lugar a representaciones con cierto erotismo. Pero una vez más también, podemos decir que el “pecado” está en los ojos del que mira más que en ningún otro sitio. Y creo que para cualquier persona sana y natural, lo que predomina en las imágenes es la belleza de las mismas más que cualquier otra consideración.

En cualquier caso, que cada uno mire, vea, y juzgue.

Playa en Erisbeg

La fría playa de Errisbeg en Irlanda, no parece tan adecuada a las imágenes como las de los fotógrafos de hoy, ni en el "calido" mes de julio (Canon Powershot G6).

[Revistas de fotografía] OjodePez, Arte fotográfico, y varias revistas virtuales en internet

Fotografía

Cuando ayer parecía que la niebla se levantaba y mejoraba el tiempo en Zaragoza, hoy ha vuelto a caer la sopa blanca sobre la ciudad, y cuando se acerca el mediodía apenas a subido del 0ºC el termómetro en la ciudad. Así que apetece poco salir por el mundo. Tal vez esta tarde nos refugiemos en una sala de cine. De momento, aprovecho para hacer un repaso entre las revistas de fotografía que he ido comprando o recibiendo recientemente.

OjodePez 27 – En mi propia casa

Con frecuencia los fotógrafos documentales se van a la otra punta del mundo para encontrar los temas que los motivan y sobre los que trabajan. Sin embargo, en esta ocasión la revista nos ofrece los trabajos de una serie de fotógrafos que han encontrado su tema de trabajo documental en sus propias ciudades y en sus propios entornos. Aunque eso no impide que nos este número nos lleve a lugares tan diversos como Amsterdam, Estocolmo, Tokio, Ciudad de Méjico, Maputo, Dacca o Singapur. Muy interesante como de costumbre.

Tristemente, la página web de la revista no está actualizada aún a los contenidos de este número.

Arte fotográfico 630 – Fotografía de grandes reportajes

Curiosamente, esta revista por la que volví a interesarme en el número anterior, nos ofrece lo contrario. Fotógrafos que se van por el mundo buscando grandes reportajes. Más fotografía documental. No me ha interesado tanto como su número anterior dedicado al paisaje, pero también es bastante recomendable.

Fraction Magazine Japan 3

No nos muestra gran cantidad de contenidos nuevos este número de la versión japonesa, que no obstante tiene la posibilidad seleccionar los textos en inglés, de Fraction Magazine. Sólo 4 porfolios. Pero que belleza de fotografías. Me han entusiasmado. En especial, los paisajes de Fumihiko Kato, y los balthusianos retratos de Hisaji Hara, de los que ya había hablado por aquí. A no perdérselo.

Deepsleep 7 – Illusion

Cuando las cosas no son lo que parecen, cuando la realidad no es lo que es. Ese es el tema de este número de esta iniciativa británica. Y entre las historias publicadas me han llamado la atención Bird Watching, los paisajes naturales con un elemento artificial de Paula McCartney, Impersonating Mao, donde Nathalie Daous reflexiona sobre la figura del conocido dictador chino, Landscapes Inches Away, fotografía de paisajes de Marsha Owett en las costas de Japón donde las escalas no están nada claras, y Socotra, reportaje de Claudius Schulze en las islas índicas de este nombre pertenecientes a Yemen.

Aviso de todos modos, que la navegación entre las fotos de estas historias no funciona muy bien. Por lo menos con el navegador Chrome para Mac OS X que utilizo yo.

Os dejo con algunas imágenes tomadas al paso ayer por la tarde con la niebla desaparecida sobre Zaragoza. Sigo buscando elementos sencillos, básicamente en la arquitectura de la ciudad. También estoy ensayando un cambio en la paleta de colores que habitualmente uso en mis fotografías. Tradicionalmente he buscado tonos cálidos. Pero he empezado a dar un tono más frío a las imágenes. Como propósito de principio de año tengo el aprender más sobre el control del color en las fotografías. Todas ellas tomadas con la Panasonic Lumix GF1 armada con el M.Zuiko 45/1,8 de Olympus, un objetivo que cada vez me gusta más.

Columnas

_____

Retrovisor

_____

Esquinas

_____

Verticales y diagonales

_____

[Fotografía] Recomendaciones semanales, muy variadas

Fotografía

Como la semana pasada, de modo relativamente telegráfico, paso a recomendar fotógrafos y fotografías que me han surgido esta semana por la web. Espero que alguna os parezca interesante.

En el tumblr de la revista Time, recomienda una exposición de Joseph Szabo, autor que se ha dedicado sobretodo a investigar y documentar con imágenes a los adolescentes norteamericanos. Creo que es muy interesante y podéis ver algunas imágenes aquí.

Pieter Wisse, entre sus 500 photographers, recomienda esta semana a un fotógrafo chino que también me parece que merece la pena el acercarse a su obra. Se trata de Luo Dan.

Entre los fotógrafos españoles que me gustan, destaca Chema Madoz, de quien ya he hablado en alguna ocasión en estas páginas. Pues bien, Ben Olivares nos descubre a una joven fotógrafa rusa cuyo estilo no deja de recordarnos al anterior, aunque con una estética propia. Se trata de Victoria Iv. Lo que pasa es que no he encontrado un enlace para ver más de su obra.

Son muchas las fotografías que hemos podido ver del campo de concentración de Auschwitz. Yo mismo tengo unas cuantas por ahí, en color y en blanco y negro. Pero en aCurator nos proponen el trabajo de Danny Ghitis, Land of Os, que se centra en lo cotidiano de la población polaca en la que se encuentra el malhadado lugar, Oświęcim.

En Conscientious nos recomiendan el trabajo de Paul Yem, en el cual el paisaje tiene siempre la huella de la presencia humana. No hay paisajes puros. Fotografías en color, formato cuadrado, que me han gustado en su sencillez.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red raro es el día que no nos hablen de algún fotógrafo interesante. Esta semana me quedo con un fotógrafo ya fallecido, Burt Glinn, aunque no sea más que por alguna de las fotografías que hizo de Liz Taylor, y una fotógrafa actual que me encanta por su uso del color, Jodi Cobb, que encara una gran variedad de temas entre los que ya conocía y ya me había impresionado el dedicado a las geishas.

Finalmente, entre las muchas propuestas que cada semana nos hace La Lettre de la Photographie me quedo con las siguientes:

En artículo dedicado a la agencia Aurora Photo, nos muestra el trabajo de Maria Vittoria Trovato, sobre la vida a bordo de los barcos.

También nos hablan de un libro de Eliane de Latour sobre la juventud en un lugar tan desfavorecido como Abidjan en Costa de Marfil.

En plan retrospectivo, los años sesenta de Hugues Vassal no lleva a un paseo entre el famoseo francés de la época, que está muy bien.

Interesante y más comprometido, el trabajo de David Zimmerman, Last refuge, en el que se reflexiona sobre los territorios en peligro por la acción del ser humano.

Y finalmente, entre los porfolios del fin de semana, el reportaje de Arno Brignon, muy introspectivo e íntimo, puesto que nos habla del impacto del nacimiento de su hija en su núcleo familiar.

Y como colofón, os dejo con imágenes propias, al igual que la semana pasada, imágenes simples de ejemplos de arquitectura local. Todas tomadas con la Leica D-Lux 5.

Adosados acosados

_____

Torre

_____

Caja

_____

RTVE

_____

Hospital

_____

Parquin

_____

Esquinas

_____

[Fotos de viajes] De viaje con Carlos, resumen de las últimas semanas

Fotografía personal, Viajes

Para quien no lo sepa o no lo recuerde, fotografías de mis viajes en los últimos veintipico años se pueden encontrar en el tumblr De viaje con Carlos. Pero de vez en cuando, un resumen de las imágenes que por allí se pueden ver, aparecerán aquí también. Y no había resumen desde el día de navidad. Aquí va.

Fiordo en Escocia.

Músicos callejeros en Dublín.

Religiones orientales en el parlamento británico.

Visitando Villa Giuglia en Roma.

En la plaza del Palio de Siena.

Tranvía en Porta Ticinese, Milán.

Invierno en el valle d'Ossau, Pirineos franceses.

Un paisano reposa en Llanidloes, Gales.

Almendros en flor en las cercanías de Almudévar.

Tomando el sol en el Kauppatori de Helsinki.

[Fotografía] Por una vez, sin que sirva de precedente, hablemos de chismes fotográficos

Fotografía

Antaño hablaba más de las cámaras y de los chismes fotográficos. Una de las entradas más visitadas de este Cuaderno de ruta durante un tiempo fue aquella en la que hablaba de la Panasonic GF1 cuando me la compré. Hace ya dos años bien pasados. Pero mi tendencia ha sido ha hablar cada vez más de fotografías y menos de chismes fotográficos. Que tienen una importancia muy relativa en realidad. Para aclarar mi situación al respecto, para aquellos que sean curiosos o les interese el tema, actualicé no hace mucho la página donde describo mis cámaras de uso habitual. Tengo bastantes más de las que necesito, aunque soy capaz de obtener diversión de todas ellas.

Sin embargo, esta semana, con motivo de la celebración en Las Vegas (EE.UU.) de una gigantesca feria dedicada al mundo de la electrónica de consumo, con su apartado dedicado a la fotografía, se han producido novedades, más o menos esperadas, que han revolucionado el mundillo.

Veamos algunos antecedentes. Cuando comenzó el auge de la fotografía digital, la cosa se dividía en dos. Cámaras réflex con captores de imagen grandes y caras, y compactas de diverso pelaje, razonablemente más asequibles, pero con captores de imagen pequeños. Las leyes de la física establecen dos cosas importantes. Cuanto más grande sea un captor de imagen digital, más grandes sean los millones de celdillas que recogen los valiosos fotones, más calidad tendrá la imagen final. Pero también serán más caro, y será mucho más exigente con las ópticas que haya que poner entre el sujeto y el captor para que estos fotones lleguen en condiciones a su destino final.

Reflejo

Una cámara ligera como la GF1, y un objetivo competente y luminoso como el M.Zuiko 45/1,8, son ideales para pasear o para ir de viaje, obteniendo detalles del mundo que nos rodea.

Como todas las tecnologías asociadas a la electrónica de consumo, poco a poco se asientan, los precios se moderan y se democratizan, y se produce el bum comercial, suponiendo que ese campo de la tecnología de consumo goce del beneplácito, natural o inducido, de las masas. Pero los principios antes indicados se han mantenido. A mejores precios, pero sigue habiendo compactas baratitas con pequeños captores, y réflex más caras de captores más grandes. Lo cierto es que para muchos consumidores la cosa ya va bien. De hecho, muchos consumidores se empiezan a sentir satisfechos con las cámaras incorporadas en sus teléfonos móviles. Teléfonos móviles, que «al volverse inteligentes» y lo suficientemente potentes para admitir la instalación de aplicaciones, se han convertido en pequeños ordenadores de bolsillo con cámara integrada capaces de un procesado más o menos personalizado de la imagen, y con unas inmensas potenciales para el intercambio social de la información visual.

Sin embargo, existen nichos ecológicos en la biosfera fotográfica que no han estado correctamente ocupados durante todos estos años. Uno de los más célebres es el de lo que Michael Johnston, responsable del estupendo blog The Online Photographer, denominó como la decisive moment digicam. Básicamente, lo que pedía ya en 2005 era una cámara de tamaño razonablemente compacto, con un captor de imagen grande, armada con un objetivo de focal fija luminoso, y que se pusiera en acción con agilidad. Un aparato que con discreción se pudiese llevar encima, y capaz de hacer fotografías de reportaje con presteza, como sucedía en tiempos de la fotografía química.

Muchos intentos se han realizado desde entonces para rellenar este nicho. Quizá no muy numeroso en términos de potenciales clientes, pero si muy prestigioso. Marcas como Sigma, Leica o más recientemente Fujifilm, se acercaron mucho al ideal, aunque con distinta fortuna. Quizá fuese la X100, el modelo de Fujifilm el que más se acerque al concepto.

Luces y sombras

Sin embargo, existen cámara réflex de tamaño bastante ajustado como la Pentax K-x, que con una óptica fija tipo "pancake" como el SMC-DA 40/2,8, pueden hacer un papel parecido. Y el tamaño del captor, más grande, favorece la calidad de imagen. Sin embargo, pocos fabricantes han dotado a las réflex digitales de los objetivos de focal fija y luminosa adecuados.

Mientras tanto, ha surgido otro nicho que es muy próximo al mencionado. Y es el de las cámara compactas de óptica intercambiable. En la medida en que el captor sea la suficientemente grande, y se le pueda calzar un óptica fija luminosa adecuada, la cosa va por ahí. De hecho, mi GF1 con el 20/1,7 se aproxima mucho ha este concepto. Sin embargo, estas cámaras han adolecido y adolecen de algunos problemas. Uno de ellos, el que más me molesta a mí en particular, es la ausencia de un visor apropiado. Hay muchas circunstancias en las que encuadrar mediante la pantalla trasera no es adecuado. Porque la brillante luz del sol la hace ilegible, porque es indiscreto fotografiar con la cámara al final de los brazos extendidos, porque no tiene tanta estabilidad y hay que usar velocidades de obturación más elevadas, etcétera. Yo he paliado estos problemas con ingenio y alguna ayuda adicional, pero están ahí. En el caso de las llamadas micro cuatro tercios, tienen el problema añadido de que la calidad de imagen de su captor, en condiciones de luz escasa cuando hay que tirar de ISOs altas, están un paso por detrás de las cámaras que utilizan captores más grandes. No es que me queje yo mucho de esta cuestión, pero también está ahí.

Expuesta la cuestión con una razonable extensión, las novedades de este principio de año vienen por dos bandas.

Por un lado, Canon nos propone una derivada de su serie G, la G1 X, con un captor algo mayor que el de las micro cuatro tercios, pero algo inferior a las APS-C de la marca. Eso sí, con su densidad de pixeles, lo que supone que dará lugar a fotografías con algo menos de resolución espacial, pero con la misma calidad de imagen, que no es poca. Las pegas que le veo leyendo sus especificaciones técnicas es que su objetivo de focal variable, aunque razonablemente luminoso en su extremo angular (f/2,8), es francamente poco luminoso en su extremo teleobjetivo (f/5,8). Y todo indica que su visor óptico va a ser regular tirando a malo, como también es tradición en la marca.

Por otro lado, Fujifilm ha lanzado una evolución de ópticas intercambiables de su X100. La X-Pro 1 está siendo la sensación del momento. Por su bonito diseño. Por sus innovaciones tecnológicas a nivel del captor de imagen y del visor óptico. Por su prometedora gama de luminosos óbjetivos de focal fija. Ya hay quien la llama la Leica de los pobres. … … … … Pero aquí vienen las posibles críticas. Primero. Lo correcto sería llamarla la Leica de los menos ricos. No se han dado a conocer precios oficiales, pero se comenta que el cuerpo con la focal estándar estaría entorno a los 2000 €. Mucho más asequible que la Leica M9. Pero de ahí a decir que es barata… Segundo. Tiene un tamaño similar a la Leica M9, que no es grande si la comparamos con las cámaras réflex con aspiraciones profesionales. Pero de ahí a decir que es una compacta… No. Es otra cosa. Por ejemplo, es notablemente más grande que las compactas de objetivos intercambiables. Evidentemente, busca competir con la prestigiosa firma alemana. Y probablemente con una muy buena opción. Pero decididamente, tampoco es esta la decisive moment digicam que proponía Johnston.

Dicho todo lo cual, si alguno de vosotros que podáis leer esto decide regalarme un Fujifilm X-Pro 1, le prometo que no me enfado. Y que le estaré eternamente agradecido. Aunque en realidad no la necesito. Pero a ser posible con el juego de tres objetivos inicial. Puestos ya…

Sólo me queda aportar una última reflexión. Pero no mía. Aunque me la apropio. La he encontrado hoy en el blog The Visual Science Lab/Kirk Tuck. Su tesis está muy clara. Una cámara de formato medio que te cuesta con objetivo y todo en torno a 30.000 euros seguro que produce una imagen mucho mejor en circunstancias ideales que una cámara micro cuatro tercios de 1.000 euros. Pero la inmensa mayoría de los mortales, al observar una copia impresa a 40 x 30 cms de una buena fotografía tomada por ambos equipos con una técnica esmerada, no encontrarán diferencias apreciables.

Hojas

Hasta ahora, la mejor calidad de imagen la hemos obtenido de los grandes captores como el de la Canon EOS 5D Mk.II. Además, las posibilidades estéticas derivadas del mayor control de la profundidad de campo con objetivos muy luminosos son mayores. Pero son equipos más grandotes y conspicuos. Y la nueva X-Pro 1 de Fujifilm ha venido para ponerlos en cuestión.

[Fotografía] Recomendaciones semanales: Cosas diversas que he visto por ahí y comento a vuela pluma

Fotografía

Esta semana, aunque he detectado cosas interesantes por la red, no he tenido tiempo de profundizar en ellas. Así que me voy a limitar a daros un listado de los artículos que me han llamado la atención. Yo les iré echando un vistazo más adelante, con más tiempo.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red he visto tres recomendaciones que creo que pueden ser interesantes: Morris EngelJoel Meyerowitz, y Doris Ulmann.

En aCurator me he quedado con ganas de profundizar en el trabajo de Jennifer Osborne.

En mis tradicionales recorridos por La Lettre de la Photographie, me gustaría ver con más detenimiento el Benarés de Harry Fisch, las mujeres de Patrick Devresse, y los polígamos de Leandro Sánchez.

Y en el tremendo esfuerzo que Pieter Wisse hace en 500 Photographers, tengo la intención de detenerme un rato cuando pueda en el trabajo de Ulrich Lebeuf, entre otros.

Como veis, todo muy telegráfico, pero no ando muy sobrado de tiempo. Os dejo alguna foto tomada también sobre la marcha con la Leica D-Lux 5 estos últimos días. La idea del tipo de fotos, en el Tumblr de Photojojo. Un sitio recomendable.

Hospital reflejado

_____

Saliendo de penumbras

_____

Esquinas y rincones

_____

Mosaico

_____

Semáforo rojo

_____

[Fotos – exposición] 40º aniversario del club Scorpio 71

Deporte, Fotografía personal

No soy particularmente aficionado al atletismo. Aunque soy lo suficientemente maño como para saber que el principal club de atletismo de la ciudad es el Scorpio 71, con sus camisetas amarillas. Hace ya mucho tiempo, cuando estaba en la universidad, todos los domingos salía a correr con un tipo del que hace mucho tiempo que no sé y que pertenecía al club. El caso es que hace unos días, aprovechando que estaba de fiesta, me pasé por el Centro de Historias de la ciudad para ver si había alguna nueva exposición y encontré una dedicada al 40º aniversario de este club. Me metí a curiosear. E hice alguna foto.

Pesos y martillo

Aunque basada fundamentalmente en fotos de sus atletas y su historia, algunos objetos relacionados con el atletismo ilustraban la exposición. Como estos pesos y bolas de martillo para los lanzadores.

Jabalinas y llegada

Algunas jabalinas, y de fondo las llegadas triunfales de algunas atletas.

Valla y atletas

O las vallas con los nombre de algunos de los patrocinadores del club a lo largo de su historia.

Pase de diapositivas

Un pase diapositivas cierra la exposición con algunas imágenes significativas.

Oca Laberinto Muerte Oca

Tras la exposición, caminando por las Tenerías, una oca pintada en el suelo de un solar, me proporcionó una curiosa combinación de elementos.

Todas las fotos: Leica D-Lux 5.