[Fotografía] Novedades fotográficas – Reflex I y Lumix G9

Fotografía, Sin categorizar

Hoy os dejo unas fotografía que ilustran un artículo sobre tecnología fotográfica al que podéis acceder en el enlace a continuación.

Las de blanco y negro están realizadas hace 25 años, con película Agfa APX 100 con una modesta réflex Pentax. Las de color son las primeras que hice con una cámara micro cuatro tercios Panasonic, hace ocho años.

Origen: Novedades fotográficas – Reflex I y Lumix G9.

 

[Fotografía] Frankencámara – Macro con la Panasonic Lumix GM5 y un Pentax SMC-A 100/4 Macro – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Los modernos sistemas de cámaras sin espejo de objetivo intercambiable, con la corta distancia que existe en su diseño entre la montura del objetivos y la superficie del captor de imagen, son idóneas en principio para aprovechar viejos objetivos. En el enlace a continuación un ejemplo de dicho aprovechamiento. Para quienes estén menos interesados en los aspectos técnicos, os dejo las fotos.

Origen: Frankencámara – Macro con la Panasonic Lumix GM5 y un Pentax SMC-A 100/4 Macro – Fotografía y otras artes visuales

[Fotografía] Y de regalo… una Lumix GM5 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

A principio de la semana pasada me llegó un mensaje por correo electrónico. De una empresa de transporte que me anunciaba la llegada de un paquete a mi nombre para el miércoles o el jueves de esa misma semana. Decía quién era el remitente, pero no…

Origen: Y de regalo… una Lumix GM5 – Fotografía y otras artes visuales

Hace poco más de una semana recibí un regalo insospechado, improvisado y coloreado. No es que “necesitase” esta cámara para nada,… pero me ha hecho una ilusión… Y no va mal. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Pero las fotos, que es lo que importa, salen bien. Y no pesa nada.

[Fotografía] Por una vez, sin que sirva de precedente, hablemos de chismes fotográficos

Fotografía

Antaño hablaba más de las cámaras y de los chismes fotográficos. Una de las entradas más visitadas de este Cuaderno de ruta durante un tiempo fue aquella en la que hablaba de la Panasonic GF1 cuando me la compré. Hace ya dos años bien pasados. Pero mi tendencia ha sido ha hablar cada vez más de fotografías y menos de chismes fotográficos. Que tienen una importancia muy relativa en realidad. Para aclarar mi situación al respecto, para aquellos que sean curiosos o les interese el tema, actualicé no hace mucho la página donde describo mis cámaras de uso habitual. Tengo bastantes más de las que necesito, aunque soy capaz de obtener diversión de todas ellas.

Sin embargo, esta semana, con motivo de la celebración en Las Vegas (EE.UU.) de una gigantesca feria dedicada al mundo de la electrónica de consumo, con su apartado dedicado a la fotografía, se han producido novedades, más o menos esperadas, que han revolucionado el mundillo.

Veamos algunos antecedentes. Cuando comenzó el auge de la fotografía digital, la cosa se dividía en dos. Cámaras réflex con captores de imagen grandes y caras, y compactas de diverso pelaje, razonablemente más asequibles, pero con captores de imagen pequeños. Las leyes de la física establecen dos cosas importantes. Cuanto más grande sea un captor de imagen digital, más grandes sean los millones de celdillas que recogen los valiosos fotones, más calidad tendrá la imagen final. Pero también serán más caro, y será mucho más exigente con las ópticas que haya que poner entre el sujeto y el captor para que estos fotones lleguen en condiciones a su destino final.

Reflejo

Una cámara ligera como la GF1, y un objetivo competente y luminoso como el M.Zuiko 45/1,8, son ideales para pasear o para ir de viaje, obteniendo detalles del mundo que nos rodea.

Como todas las tecnologías asociadas a la electrónica de consumo, poco a poco se asientan, los precios se moderan y se democratizan, y se produce el bum comercial, suponiendo que ese campo de la tecnología de consumo goce del beneplácito, natural o inducido, de las masas. Pero los principios antes indicados se han mantenido. A mejores precios, pero sigue habiendo compactas baratitas con pequeños captores, y réflex más caras de captores más grandes. Lo cierto es que para muchos consumidores la cosa ya va bien. De hecho, muchos consumidores se empiezan a sentir satisfechos con las cámaras incorporadas en sus teléfonos móviles. Teléfonos móviles, que “al volverse inteligentes” y lo suficientemente potentes para admitir la instalación de aplicaciones, se han convertido en pequeños ordenadores de bolsillo con cámara integrada capaces de un procesado más o menos personalizado de la imagen, y con unas inmensas potenciales para el intercambio social de la información visual.

Sin embargo, existen nichos ecológicos en la biosfera fotográfica que no han estado correctamente ocupados durante todos estos años. Uno de los más célebres es el de lo que Michael Johnston, responsable del estupendo blog The Online Photographer, denominó como la decisive moment digicam. Básicamente, lo que pedía ya en 2005 era una cámara de tamaño razonablemente compacto, con un captor de imagen grande, armada con un objetivo de focal fija luminoso, y que se pusiera en acción con agilidad. Un aparato que con discreción se pudiese llevar encima, y capaz de hacer fotografías de reportaje con presteza, como sucedía en tiempos de la fotografía química.

Muchos intentos se han realizado desde entonces para rellenar este nicho. Quizá no muy numeroso en términos de potenciales clientes, pero si muy prestigioso. Marcas como Sigma, Leica o más recientemente Fujifilm, se acercaron mucho al ideal, aunque con distinta fortuna. Quizá fuese la X100, el modelo de Fujifilm el que más se acerque al concepto.

Luces y sombras

Sin embargo, existen cámara réflex de tamaño bastante ajustado como la Pentax K-x, que con una óptica fija tipo "pancake" como el SMC-DA 40/2,8, pueden hacer un papel parecido. Y el tamaño del captor, más grande, favorece la calidad de imagen. Sin embargo, pocos fabricantes han dotado a las réflex digitales de los objetivos de focal fija y luminosa adecuados.

Mientras tanto, ha surgido otro nicho que es muy próximo al mencionado. Y es el de las cámara compactas de óptica intercambiable. En la medida en que el captor sea la suficientemente grande, y se le pueda calzar un óptica fija luminosa adecuada, la cosa va por ahí. De hecho, mi GF1 con el 20/1,7 se aproxima mucho ha este concepto. Sin embargo, estas cámaras han adolecido y adolecen de algunos problemas. Uno de ellos, el que más me molesta a mí en particular, es la ausencia de un visor apropiado. Hay muchas circunstancias en las que encuadrar mediante la pantalla trasera no es adecuado. Porque la brillante luz del sol la hace ilegible, porque es indiscreto fotografiar con la cámara al final de los brazos extendidos, porque no tiene tanta estabilidad y hay que usar velocidades de obturación más elevadas, etcétera. Yo he paliado estos problemas con ingenio y alguna ayuda adicional, pero están ahí. En el caso de las llamadas micro cuatro tercios, tienen el problema añadido de que la calidad de imagen de su captor, en condiciones de luz escasa cuando hay que tirar de ISOs altas, están un paso por detrás de las cámaras que utilizan captores más grandes. No es que me queje yo mucho de esta cuestión, pero también está ahí.

Expuesta la cuestión con una razonable extensión, las novedades de este principio de año vienen por dos bandas.

Por un lado, Canon nos propone una derivada de su serie G, la G1 X, con un captor algo mayor que el de las micro cuatro tercios, pero algo inferior a las APS-C de la marca. Eso sí, con su densidad de pixeles, lo que supone que dará lugar a fotografías con algo menos de resolución espacial, pero con la misma calidad de imagen, que no es poca. Las pegas que le veo leyendo sus especificaciones técnicas es que su objetivo de focal variable, aunque razonablemente luminoso en su extremo angular (f/2,8), es francamente poco luminoso en su extremo teleobjetivo (f/5,8). Y todo indica que su visor óptico va a ser regular tirando a malo, como también es tradición en la marca.

Por otro lado, Fujifilm ha lanzado una evolución de ópticas intercambiables de su X100. La X-Pro 1 está siendo la sensación del momento. Por su bonito diseño. Por sus innovaciones tecnológicas a nivel del captor de imagen y del visor óptico. Por su prometedora gama de luminosos óbjetivos de focal fija. Ya hay quien la llama la Leica de los pobres. … … … … Pero aquí vienen las posibles críticas. Primero. Lo correcto sería llamarla la Leica de los menos ricos. No se han dado a conocer precios oficiales, pero se comenta que el cuerpo con la focal estándar estaría entorno a los 2000 €. Mucho más asequible que la Leica M9. Pero de ahí a decir que es barata… Segundo. Tiene un tamaño similar a la Leica M9, que no es grande si la comparamos con las cámaras réflex con aspiraciones profesionales. Pero de ahí a decir que es una compacta… No. Es otra cosa. Por ejemplo, es notablemente más grande que las compactas de objetivos intercambiables. Evidentemente, busca competir con la prestigiosa firma alemana. Y probablemente con una muy buena opción. Pero decididamente, tampoco es esta la decisive moment digicam que proponía Johnston.

Dicho todo lo cual, si alguno de vosotros que podáis leer esto decide regalarme un Fujifilm X-Pro 1, le prometo que no me enfado. Y que le estaré eternamente agradecido. Aunque en realidad no la necesito. Pero a ser posible con el juego de tres objetivos inicial. Puestos ya…

Sólo me queda aportar una última reflexión. Pero no mía. Aunque me la apropio. La he encontrado hoy en el blog The Visual Science Lab/Kirk Tuck. Su tesis está muy clara. Una cámara de formato medio que te cuesta con objetivo y todo en torno a 30.000 euros seguro que produce una imagen mucho mejor en circunstancias ideales que una cámara micro cuatro tercios de 1.000 euros. Pero la inmensa mayoría de los mortales, al observar una copia impresa a 40 x 30 cms de una buena fotografía tomada por ambos equipos con una técnica esmerada, no encontrarán diferencias apreciables.

Hojas

Hasta ahora, la mejor calidad de imagen la hemos obtenido de los grandes captores como el de la Canon EOS 5D Mk.II. Además, las posibilidades estéticas derivadas del mayor control de la profundidad de campo con objetivos muy luminosos son mayores. Pero son equipos más grandotes y conspicuos. Y la nueva X-Pro 1 de Fujifilm ha venido para ponerlos en cuestión.

Novedades: nuevo premio nacional de fotografía y nuevo objetivo para la GF1

Fotografía, Fotografía personal

Pues sí, algunas novedades en el mundo de la fotografía en general, y en el mío en particular. Iremos por partes.

Premio Nacional de Fotografía 2010: José Manuel Ballester

Ayer se hizo público el ganador del Premio Nacional de Fotografía del año 2010. Ha correspondido al polifacético artista José Manuel Ballester. Polifacético puesto que además de la fotografía, también se expresa utilizando otros medios como la pintura, la escultura y el vídeo. Un amplio repaso a su obra es posible en su página web, la cual es bastante agradable de visitar.

He de decir que al principio el nombre del fotógrafo no me resulto conocido. Tengo muy mala memoria para los nombres y sólo recuerdo habitualmente los de la gente muy conocida o cuando sigo habitualmente a alguien. Pero tras ver las imágenes que expone en su página he reconocido algunas por haberlas visto previamente. Por lo que veo, su fuerte es la fotografía de arquitectura, una especialidad que me resulta atractiva por el grafismo de las formas y las líneas de los edificios u obras de ingeniería civil. Para los que tenemos una mente muy cartesiana, siempre encontramos belleza en el orden geométrico, no necesariamente de líneas rectas, de muchas obras arquitectónicas. Por lo tanto, cuando ayer por la tarde me dediqué un rato a repasar la obra del fotógrafo, he de reconocer que me agradó. Pero entre la fotografía arquitectónica aparecieron también algunos paisajes, tanto naturales como urbanos, que me gustaron mucho también. Así que os invito a visitar la página.

He observado, repasando ediciones previas de este premio, que cuando el premiado se dedica a fotografía de reportaje, o periodismo gráfico, suele concitar más unanimidad en cuanto a la justicia de la concesión que cuando el fotógrafo tiene una dedicación más estética o más conceptual. Lo cierto es que no me siento cualificado para entrar a opinar sobre la justicia o injusticia de este tipo de premios. Ya he visto algún comentario negativo sobre la concesión de este año, pero también otros positivos. No sé. Ni sé si me importa. En cualquier caso, a mi las fotos me han gustado. Y como lo que me interesa es seguir conociendo fotógrafos que tengan algo que aportarme, pues a mí me basta. Y a otra cosa mariposa.

Por cierto, se puede encontrar el listado de los premiados desde el año 1994 hasta la fecha en la web del Ministerio del Cultura.

Ibercaja

La sede de un conocida caja de ahorros es uno de los elementos arquitectónicos más característicos de la ciudad de Zaragoza - Panasonic Lumix LX3

Nuevo objetivo para la Panasonic Lumix GF1: G 14/2,5 ASPH.

Convertida en mi cámara de viaje por excelencia, la GF1 me ha producido bastantes satisfacciones. Reconozco que es una cámara de compromiso. El tamaño de su captor hace que la calidad de imagen sea muy superior al de las cámaras compactas al uso, pero al mismo tiempo al ser un captor 4/3 su respuesta a altas sensibilidades siempre está por detrás de las cámaras con captores más grandes. Pero en el lado de los pros, es una cámara con muy buena ergonomía, muy agradable de usar, y que no cansa al final de un día de viaje o turismo. Yo estoy contento.

También estoy muy contento con el objetivo estándar con el que la compré, G 20/1,7 ASPH. Luminoso, compacto, ofrece muy buena calidad de imagen; lo único que a lo mejor sería deseable es que fuera estabilizado. Pero bueno; poco grave el asunto en general.

No estoy descontento con el teleobjetivo macro que acompaña a esta gama de cámaras, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8, aunque confieso que nunca estuve muy convencido en el momento de su compra. Es caro, y es voluminoso. Yo hubiera sacrificado la prestación macro, a cambio de que fuese más compacto, y de paso, tendría un diseño óptico más sencillo, algo más barato. El que vaya firmado por Leica me daba igual. Vamos, algo más en la línea del objetivo estándar. En cualquier caso, se pueden obtener buenas imágenes con este objetivo.

Pero en ópticas de focal fija, se echaba en falta un gran angular. Y a ser posible en la misma línea que el objetivo estándar. Es decir, compacto, razonablemente luminoso y con buena calidad de imagen. Y ya está aquí. Me lo he comprado en Amazon.co.uk, porque la distribución de Panasonic en España me parece absolutamente lamentable. Es el G 14/2,5 ASPH. A priori, pegas que se le pueden poner,… pues que quizá hubiese preferido una focal de 12 mm (equivalente en el formato 35 mm de las cámaras de película de toda la vida a una focal de 24 mm; el objetivo tiene una focal equivalente de un 28 mm). Pero por lo demás, es realmente muy, muy compacto. Y el precio, mucho más razonable que el teleobjetivo firmado por Leica. Y un f/2,5 no está mal como luminosidad máxima, para este tipo de focal. Ahora sólo falta comprobar que da tan buena calidad de imagen como parece.

Y como adelanto, algunas imágenes tomadas esta madrugada camino de Huesca.

Media Distancia 18511 Huesca - Valencia

Tren de media distancia nº 18511 entre Huesca y Valencia Nord a su paso por las cercanías de Ontinar del Salz, Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

Las Canteras

Carretera nacional N-330, hoy poco concurrida por la autovía que discurre en paralelo, bajando por Las Canteras en sentido Huesca - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

Actualizando chismes fotográficos

Fotografía personal

Ya comenté hace unas semanas que tenía un nuevo aparato fotográfico. Después de familiarizarme un poco, me sirvió perfectamente en mi estancia en París a principios de diciembre. La ligera Panasonic Lumix GF1, con su objetivo G 20/1,7 ASPH constituye un excelente aparato de viaje. Ofrece una calidad de imagen buena, un rendimiento con luz escasa más que razonable, en un tamaño que no se hace pesado cuando vas por el mundo. Si le sumas la posibilidad de utilizar viejos objetivos de montura Leica con el adaptador correspondiente, compensas la escasez de objetivos. Aunque bien mirado, la inmensa mayoría de las fotos las hago con el 20 mm y no hecho de menos otro vidrios. Creo que la idea la describe muy bien Ken Rockwell en un artículo suyo reciente titulado Simplicity (sencillez).

Así que,… pues ya está incluida en mi página de Chismes fotográficos, como no podía ser menos.

Y poco más que decir. Estos días de fiestas, aunque me toca ir a trabajar, me cansan un poco, y me agotan las ideas sobre las que hablar. Otro día…

Árboles

Árboles al viento el día de Navidad en los alrededores de Monzalbarba - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Estrenando un nueva cámara; Panasonic Lumix DMC-GF1

Fotografía personal

En los últimos tiempos, a la hora de viajar, me he cansado un poco de acarrear con las cámaras réflex. Es obvio que dan la mejor calidad, con mejor rendimiento con luz escasa, con más capacidad para gestionar la profundidad de campo, con más capacidad de ampliación de las fotografías. Todo esto es así, y quien lo quiera negar, se equivoca. Pero uno, conforme pasa el día, se cansa. Empieza a doler el cuello o la espalda, tanto por la cámara en sí misma, como por los posibles complementos, especialmente en forma de objetivos, que acarrea en la mochila. Y además, discreto, lo que se dice discreto, uno no queda.

En el último año, me ha acompañado junto con el equipo réflex y como cámara complementaria la Panasonic Lumix LX-3, cámara compacta de excelente calidad. Es tan agradable de manejar, que incluso en dos viajes cortos, a París el pasado diciembre y a Berlín en agosto, ha sido la cámara principal. Pero uno tiene que asumir sacrificios por el compromiso de viajar muy ligero. Y en cuanto la luz escasea y se sube de sensibilidad, los problemas con el ruido y la pérdida de detalle comienzan. No es grave, pero es así. Afortunadamente, el llevar un objetivo muy luminoso y un eficaz sistema de estabilización óptica palían el problema.

Disponiendo de algún ahorrillo, y con la salida al mercado de las nuevas cámaras con el estándar Micro Cuatro-Tercios, me he lanzado a comprar la Panasonic Lumix GF1. Algo más grandota, pero todavía compacta, y con el objetivo G 20/1,7 ASPH., que equivale a un 40 mm en formato tradicional de 35 mm. En los primeros años de la década que ahora está a punto de terminar, utilicé con frecuencia en los viajes un equipo basado en una Leica CL de segunda mano, con sus objetivos originales un Sumicron-C 40/2 y un Elmar-C 90/4, complementados por un Voiglander Snapshot-Skopar 25/4 MC.

Leica CL

Leica CL con su Summicron 40 mm y su Elmar 90 mm - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Esta era una combinación ligera y eficaz en los viajes. Quizá no apta para la fotografía de acción, a la que no soy dado, pero que me permitía obtener imágenes de razonable calidad, y además pegarme el moco de ir fotografiando con una Leica. El caso es que el tamaño de la GF1 junto con el objetivo G 20/1,7, me recordaba mucho a aquella configuración, así que he ido a por ella y la he empezado a probar.

Para ello, me subí el sábado por la tarde al cementerio de Zaragoza, ya que despejaron las nubes que han cubierto el cielo este fin de semana pasado. Y en una fría tarde fui comprobando algunas de las bondades del aparato.

Su ergonomía, aunque no igual a la de la LX3 que tanto me gusta, es muy similar, y no pasará mucho tiempo hasta que me acostumbre y le saque partido y vaya ligero.

Tumbas

Cementerio de Zaragoza al atardecer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Realmente, al disponer de un formato mayor, y con un objetivo luminoso, uno no se ve obligado a trabajar necesaria mente con grandes profundidas de campo, pudiendo optar, cuando así lo solicita el motivo, por un desenfoque selectivo muy agradable.

Bebé

Bebé muerto en 1932, afortunadamente esto sucede poco hoy en día - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Pero donde he quedado muy gratamente sorprendido ha sido con su rendimiento a sensibilidades elevadas, y a ISO 1250 he obtenido imágenes que no desmerecen las de mi Canon EOS 40D, el mejor aparato que tengo a este fin. Resultados muy similares, siempre a condición de que la imagen esté bien expuesta. Las subexposiciones se pagan caro en el tema del ruido. La pena es que no lleva el estabilizador de imagen incorporado, y dependen de que el objetivo lo lleve o no. Y el G 20/1,7, para evitar que se haga muy grande, ha nacido sin él.

Avenida de América

Avenida de América de Zaragoza al anochecer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Pero hay más diversión. Me he agenciado también un adaptador de Novoflex que me permite utilizar las viejas ópticas de la Leica CL, enfocando manualmente, y trabajando en prioridad a la apertura. Veamos algunas de las configuraciones, que puedo obtener.

Panasonic Lumix GF1 + Lumix G 20/1,7 ASPH.

La GF1 con su objetivo natural, el G 20/1,7 ASPH. de Panasonic - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Panasonic Lumix GF1 + Canon 50/1,8 (Rosca)

La GF1 luce aquí un Canon 50/1,8 (focal equivalente 100 mm), con montura de rosca un adaptador para Leica M; un objetivo de 1958 aproximadamente - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Panasonic Lumix GF1 + Leica Elmar-C 90/4

Montado sobre el adaptador, el Leica Elmar-C 90/4 hace las veces de un 180 mm sobre la GF1 - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

No he tenido ocasión de probarlos más allá de alguna fotografía tomada desde el balcón de casa, pero creo que me voy a divertir, a falta de la eficacia que tendría un objetivo dedicado de enfoque automático. Sí puedo decir que el 90 mm es difícil de enfocar a mano alzada por el tembleque de la pantalla; con focales más bajas, que ejercerán de teles cortos, o con un trípode, hay menos problema de utilización. Os dejo un ejemplo. Y ya irán saliendo más fotos por aquí, claro.

Joaquín Sorolla

Edificios en la calle Joaquín Sorolla de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4