Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paisaje con Hasselblad 500CM, Sonnar 150 mm f4 y Lomography CN 800.
El martes pasado os contaba cómo aprovechaba para probar una nueva óptica con la luz y los colores de las mañanas de otoño. Ya en el principio de diciembre, cuando el invierno acecha. Unas semanas antes disfrutaba de esa luz, todavía más matizada, y con unas temperaturas más benignas, para pasear con un equipo clásico de formato medio con película tradicional. Disfruté mucho de los paseos con el equipo digital de hace unos días. Pero disfruto más de las 12 exposiciones que ofrece un rollo de película de formato 120. Esas 12 fotografías me suelen llenar más que las 30 o 40, a veces más, que pueda hacer con el más moderno equipo digital.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paisaje con Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 35-70 mm f4.5-5.6.
El paisaje otoñal en las zonas verdes de Zaragoza no es como el que nos cuentan en las redes sociales, de una gran variedad de tonos ocres y rojos. De hecho, eso no sucede en España salvo en muy poquitos sitios. Esos míticos paisajes de tonos ocres y rojos son propios de América del Norte y algunas regiones de Asia, y más raras en Europa. Aun en los países más norteños. La gama de tonos del follaje otoñal, siempre que sea de hoja caduca va más entre el verde amarillento el amarillo anaranjado. Y en Zaragoza, en cuanto llega el primer temporal de finales de otoño o principios de invierno, con cierzo, el temido viendo del noroeste que se enfila por el valle del Ebro, estas hojas se vienen todas de golpe al suelo. Pero no deja de haber escenas otoñales que, si la luz acompaña, nos dejan imágenes serenas y razonablemente bellas, incluso con la mezcla de elementos naturales y urbanos que caracteriza nuestro entorno. Aprovechando las mañanas serenas de estos últimos días, y que me había llegado una nueva óptica de formato medio, los ratos en los que un virus invernal me ha dado algo de tregua, he salido a fotografiar esas escenas. Sin muchas más pretensiones.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paisaje urbano con Canon EOS 650, EF 85 mm f1.8 USM y Kentmere Pan 200.
De alguna forma, esta serie de fotografías es continuación de la que os presentaba hace unos pocos días. Aquellas estaban hechas con la película fotográfica tradicional desde hace muchos años, mientras que las de la serie actual están hechas con las de una nueva emulsión, presentada al mercado el pasado mes de mayo, aunque hasta hace pocas semanas no hemos dispuesto de ella en nuestra ciudad. No me ha disgustado. Nada en absoluto.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paisaje urbano con Leica M6, Zeiss Planar 50 mm f2 con filtro amarillo e Ilford FP4 Plus.
Tras volver de las vacaciones en Japón, y antes de la escapada del cambio de hora a Málaga,… comenzó el otoño. Bueno. El otoño, astronómicamente hablando, había comenzado varias semanas antes. Pero realmente, en Zaragoza, hasta después de las fiestas del Pilar no sientes que estás propiamente en otoño. E incluso en estos últimos años, el otoño es tan benigno que casi parece una segunda primavera. En cualquier caso, la fotografía en otoño se asocia con determinada luz y, sobretodo, determinados colores. Colores amarillo, ocres, hojas caídas. Esas cosas. Aunque siempre he dicho que esos colores ocres son más propios de los países nórdicos o de otros continentes que de los países templados próximos al Mediterráneo. Sí… las hojas amarillean… y cuando viene un tiempo frío y ventoso, se caen. Pero poco más. La cosa es que también cabe la fotografía en blanco y negro. Que aprovecha otras cualidades de la luz. Y de eso va esta entrada. Espero que os gusten las fotos.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paseando la ciudad con Hasselblad 500CM y el respaldo NONS Instant Back para película Instax Square.
Como ya habréis deducido, de vez en cuando salgo a pasear con la cámara de formato medio y su respaldo para película instantánea. Generalmente, quedo con amigos, en grupo amplio. Y usamos la cámara con sentido lúdico. Pequeños retratos para todos. Esas fotos no las suelo publicar. Pero siempre hago algunas mientras caminamos. Del entorno. En esta ocasión, algunos grafitis que me llamaron la atención y pequeñas escenas del Parque Grande de Zaragoza.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Arquitectura y paisaje ferroviario con Leica M6, Zeiss Planar 50 mm f2 y Adox HR50… con filtro amarillo.
Ya he mostrado de todo lo que tenía que mostrar, al menos de momento, sobre mis viajes más recientes. Así que vuelvo a la fotografía cotidiana. La del entorno urbano familiar; arquitectura, paisaje industrial y ferroviario, lo que se tercie.
En esta ocasión, un fin de semana con cámara de postín y película en blanco y negro de baja sensibilidad, alta nitidez y contraste y grano fino. Tarde del sábado buscando motivos graficos en el paisaje y la arquitectura de la margen izquierda del Ebro en Zaragoza, y mañana del domingo entre las vías y las estructuras industriales del entorno de la estación de Casetas.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paseando con Hasselblad 500CM, el respaldo NONS instax y película instantánea Instax Square.
No me gustan las Fiestas del Pilar en Zaragoza. Siempre intento que parte de las vacaciones de principios de otoño coincidan con ellas, en todo o en parte. Pero las necesidades de programación y de coordinación de calendarios hace que no siempre pueda evitar coincidir en Zaragoza en fiestas y con vacaciones. Como digo entonces, con no pasar al norte de la Plaza de Paraíso… todo es razonable.
Pero este año, el último día de las fiestas, el 13 de octubre, festivo por caer el 12 de octubre en domingo, hube de bajar al centro. Muy pronto por la mañana. Así que no había mucho follón. Había quedado con algunos amigos. Y me llevé alguna cámara. Siempre lo hago.
Por el camino fui haciendo algunas fotos del paisaje urbano, que estaba algo modorro cuando bajé. Luego se fue animando. Y ya nos animamos nosotros adecuadamente cuando nos encontramos. En lugar de bajar a la hora del aperitivo y el tapeo, a la que preveíamos mucha afluencia de gente, aunque el día no acompañaba, optamos por un “brunch” aragonés. O sea, el almuerzo de toda la vida con huevos, patatas y longanizas. Es para lo que dio la mañana.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Probando la película 4Hundred Film expuesta con Canon EOS 650 y objetivo EF 85 mm f1.8. Me olvidé quitarle el ajuste de impresión de fecha que había usado para otra cosa… así que todos podréis saber cuándo están hechas las fotos.
En un desplazamiento a Shuave Shop para recoger rollos de película revelados y para dejar rollos de película a revelar, compruebo que tienen en stock la película 4Hundred Film. Película reenviada en Valencia, había tenido la oportunidad de probar las 1Hundred Film y 8Hundred Film. La primera, película Kodak Aerocolor IV, la segunda tiene todas las pintas de tener su origen en la gama de las Kodak para cinematografía. La primera me convence a ratos, la segunda me parece una opción a considerar.
Compré un rollo de 4Hundred Film, lo cargue en una de las cámaras Canon EOS, para tener una cámara eficaz que expone bien la luz y para la que dispongo objetivos nítidos de diversas focales. Opté por ponerle un teleobjetivo corto, y me di varios paseos con ella. Y me gustaron mucho los resultados. Probablemente su origen esté también en la gama Kodak de película para cinematografía, pero tan apenas me he encontrado los (a veces molestos) halos rojos en las bordes contratados.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Estado de situación de mi actividad fotográfica y comentario del uso de la Olympus Pen F con película Kodak Gold 200.
En estos momentos tengo un montón de “trabajo” fotográfico acumulado. Me llegaron el lunes los negativos en blanco y negro del viaje a Japón revelados. Como son Ilford XP2 Super, los mandé a revelar en proceso C-41 a un laboratorio comercial. He digitalizado uno de los tres rollos y llevo revisadas y procesadas la mitad de las fotos. Me queda bastante todavía, porque son de medio fotograma, expuestos con las Pentax 17. Poco a poco, lo iré haciendo. Tengo pendientes de revelar en casa tres rollos de película en blanco y negro, uno de Ilford FP4 Plus que hice antes de viajar a Málaga, y dos de Ilford HP5 Plus. Una vez que los revelé, el procesado irá más rápido porque son de fotograma completo. El FP4 Plus expuesto con Leica M6 y los HP5 Plus con Olympus Trip 35. Pero lleva su tiempo.
En dos semanas, quizá un poco menos, espero tener los cuatro rollos de negativos en color expuestos con la Leica M6 durante el viaje a Málaga. Que también llevarán un tiempo. Así que, como veis, faena no me va a faltar. Y el otro día, en mi tienda habitual, habían recibido la nueva película Kentmere Pan 200, que no he probado todavía. Cogí un par de rollos, y este fin de semana pretendía salir a fotografiar con uno de ellos… ya veremos. Así que, mientras voy avanzando con todo este trabajo, os dejo con algunas fotos de paseos por la ciudad hacia finales del mes de agosto.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Escapada de final de agosto a Luxemburgo y Tréveris (Alemania) con Minox 35 GT-E e Ilford XP2 Super.
Probablemente esta sea la última entrada viajero-fotográfica en Cuaderno de ruta durante por lo menos un par de semanas. Si todo va bien, estaré por el mundo, realizando más fotografías entre otras cosas. Veremos que experiencias acumulo. Quedan pendientes algunas cosas para más adelante. Y en estos próximos días, sobre algunos otros temas sí que hablaré.
Pero de momento, me han llegado los negativos revelados de la escapada que hicimos a Luxemburgo en el último fin de semana de agosto. Os recordamos que incluía una excursión en el día a la bonita ciudad alemana de Tréveris. Aunque no he terminado de procesar todas las fotografías, sólo algunas significativas para hacer estos comentarios, la verdad es que estoy bastante contento con los resultados. Digitalizar los negativos por mí mismo me supone cierto consumo de tiempo, pero un notable ahorro de dinero, y progresivamente una mayor satisfacción con el resultado final. Balance neto positivo.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Excursión de muy caluroso festivo en viernes a Fitero y Tudela con Fujifilm GS645S Wide 60 y película Cinestill 400D.
La gran diferencia entre las dos cámaras, que incluso son del mismo fabricante, está en que estas fotos que presento hoy están realizadas sobre película fotográfica tradicional, de formato medio, con un tamaño de negativo de casi 6 x 4.5 cm, seis veces más grande que el de la digital, y que digitalizado en alta resolución alcanza ficheros de 100 megapíxeles, más del doble de lo que ofrece la cámara digital, que está muy de moda. Y es que la película tradicional sigue siendo capaz de registrar imágenes fotográficas detalladas de gran calidad. El problema es que su extracción y explotación es más compleja y menos inmediata que la imagen digital.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Excursión de un sábado soleado a Valderrobres con Fujifilm X100VI.
Fotonautas ZGZ es un grupo de gente con intereses comunes en el ámbito de la fotografía, y en concreto de la fotografía fotoquímica, o como muchos llaman, fotografía analógica. Todos nosotros nos interesamos en la fotografía con película de haluros de plata tradicional, con cámaras de diversos formatos, pero también practicamos de vez en cuando, algunos asiduamente, la fotografía estenopeica y otros procesos alternativos los más creativos y atrevidos. Surge del entorno del grupo de interés por este tipo de fotografía de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, pero hay personas en el grupo que no son socias de esta asociación. Y como tantos grupos en España, nos comunicamos por WhatsApp.
Nuestra curiosidad por la luz y por los dispositivos que la capturan para crear imágenes que nos cautiven, tenemos intereses diversos y amplios. Y hay un cierto tipo de dispositivos que nos gusta visitar; las cámaras oscuras. Se visitó en su momento la de Tudela, aunque yo no pude ir. Y cada uno por separado hemos visitado otras. Por ejemplo, yo disfruté de la de Cádiz en octubre de 2020. Sí… de ese año.
Recientemente se instaló una cámara oscura en Valderrobres, en un edificio que fue un antiguo torreón de la muralla medieval de la bella población de la comarca del Matarraña, en la provincia de Teruel, Aragón. Así que nos organizamos, y un grupo de siete de nosotros fuimos ayer sábado, 20 de septiembre a visitar la instalación. Valderrobres tiene bastante más que visitar. Muchos de nosotros ya habíamos visitado la población, incluso en más de una ocasión. Y la comarca del Matarraña, en los límites con Cataluña y la Comunidad Valenciana, de hecho es una comarca en la que se habla un dialecto del catalán, tiene mucho que ver, especialmente en lo que se refiere a riqueza paisajística y natural. Y cultural… que se encuentran también ejemplares de pinturas rupestres del arco mediterráneo, bien declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.