[Cine] Capitán Kóblic (2016)

Cine

Capitán Kóblic (2016; 352016-1706)

Estoy a punto de pasar en el Cuaderno de ruta al modo sólo fotos durante unos días, pero antes quería dejar resultas algunas cuestiones por aquí.

En primer lugar, las fotografías que acompañan a esta reseña de cine son de una salida ayer con Fotógraf@s en Zaragoza, en la que estuvimos por la mañana en el pantan0 de Búbal, en el valle de Tena, Pirineo Aragonés. Es un sitio muy conocido para mí, del que sin embargo tengo pocas fotografías, cosa que tengo que resolver. Como la mayor parte del tiempo estuve fotografiando con una cámara para película tradicional, tardaré un tiempo en hacer el comentario de la salida, pero de momento os dejo algunas fotos que hice con la compacta digital que también me llevé.

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Esta imagen del pantano de Búbal con Tramacastilla de Tena y el bosque del Betato en frente, y dominando sobre ellos el macizo de Peña Telera, nos recuerda el plano final de una película reciente, Julieta de Pedro Almodóvar.

En segundo lugar,… la película. Vista ya hace unos días, esta coproducción hispanoargentina dirigida por Sebastián Borensztein, venía avalada por una serie de comentarios positivos y por el hecho de que esté protagonizada por el siempre solvente Ricardo Darín, que en esta ocasión encarna el triste papel de uno de los pilotos que realizaba los vuelos de la muerte de la dictadura fascista argentina para deshacerse de los disidentes al régimen.

La premisa de partida, esa huída llena de remordimientos de este capitán Kóblic encarnado por Darín, refugiándose en algún remoto lugar de la pampa, al mismo tiempo que incluso en este sitio tiene que enfrentarse a la corrupción y decadencia moral del país parecía sobradamente atractiva. Sin embargo, por algún motivo la historia no acaba de cuajar, y deambula por los poco más de 90 minutos sin acabar de definirse. No sabemos si es un romance, con una Inma Cuesta que, más haya de su habilidad para impostar el acento argentino y lucir como florero, si quiere ser un drama político, o una del oeste translocada al paisaje argentino. Quizá este último aspecto, con el enfrentamiento con el corrupto policía Velarde, interpretado por Oscar Martínez, lo que más vale de la cinta, podría haber sido lo que más podría haber dado de sí. Pero su resolución sumaria, y que no se exprime a fondo con un mayor conocimiento de unos personajes dibujados groseramente con trazo grueso, hace que tampoco se luzca lo que debiera.

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Almodóvar nos lo vendió como un paisaje suizo, pero el bello paisaje tensino (gentilicio del valle de Tena) es muy aragonés e ibérico.

Buen trabajo actoral que no basta para sacar de la insipidez a un largometraje que prometía mucho más, y que a larga cuenta con la virtud de tener una duración muy contenida. Lo cual se agrade porque parece que Borensztein tenía mucho menos que contar de lo que parecía. Los incondicionales de Darín disfrutarán de su presencia en pantalla, y tiene algunos momentos interesantes. Por lo demás… muy muy muy normalita. Aprobando por los pelos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
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Como lo ponen de manifiesto sus castizas indicaciones… ¿A alguien la apetece darse un paseo por el Camino de las Palizas?

[Cine] Tren de noche a Lisboa (2013)

Cine

Tren de noche a Lisboa (Night Train to Lisbon, 2013), 2 de mayo de 2014.

La entrada dedicada a esta película tendría que haber ido antes que la que comenté el lunes, porque la vi antes, pero quise darle la oportunidad de ver en vídeo la versión original con subtítulos por si se podía salvar algo. Porque estamos ante una propuesta multinacional europea de Bille August, un director danés con alguna propuesta interesante, que llama la atención por su ambicioso reparto. Pero que a la hora de la verdad ya adelanto que nos dejó bastante fríos.

Raimond Gregorius (Jeremy Irons) es un profesor de instituto en Berna, con una vida anodina y gris, que en un día de lluvia salva de la muerte a una joven que iba a tirarse desde uno de los puentes de la ciudad. La joven desaparece y él se queda con su gabardina, en la que encuentra un libro con la historia de un médico portugués fallecido casi treinta años atrás, y unos billetes de tren a Lisboa. Gregorius los aprovechará y decidirá desentrañar el misterio tras la historia del médico portugués, en los años de represión y revolución que acabaron del final de la dictadura en Portugal.

Puente sobre el Aar

Este puente sobre el río Aar, en Berna, es el lugar donde la suicida portuguesa intenta tirarse… no es una gran foto, pero es la más clara que tengo del lugar.

Estamos ante una historia muy similar a otras que se han contado. En un ambiente de clandestinidad, o espionaje, o revoluciones, se conforma un triángulo amoroso que interferirá con las actividades más o menos clandestinas de los protagonistas. La cuestión es que la película no aporta realmente nada nuevo al tema, se limita a pasearnos por las típicas calles lisboetas, salvo un ratito al principio que nos pasea por los soportales de las típicas calles del casco viejo de Berna, y a narrarnos con gran frialdad y personajes más o menos estereotipados la historia triangular de romance y revoluciones. El problema es que ni los dos catetos ni la hipotenusa del triángulo nos interesan gran cosa, ni entendemos a que viene tanta alaraca. Poca empatía con los personajes, digo, y una historia bastante previsibles que nos mantuvieron un poquito aburridos durante las casi dos horas de metraje. Me hice con una copia en versión original para verla en casa, pero ni por esas.

El caso es que uno de los ganchos importantes del filme es su reparto. Además del mencionado Irons, tenemos la presencia de gentes como los británicos Charlotte Rampling y Christopher Lee, la sueca Lena Olin, la alemana Martina Gedeck, el suizo Bruno Ganz, la más joven y actual francesa Mélanie Laurent, y otros actores menos conocidos de otras nacionalidades, principalemente británicos y portugueses sino me he fijado mal. Muchos intérpretes que nos han deleitado con buenos trabajo en diversas ocasiones, pero que en esta no bastan para sacarnos del aburrimiento.

Película claramente fallida, pretenciosa, con una historia que no nos llega a emocionar ni a interesar en ningún momento, y en el que particularmente queda ridículo el personaje de la presunta suicida. Una decepción.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Jardim de São Pedro de Alcântara

Y mira, oye, sin pensárselo dos veces, va el tipo, coge los billetes del libro, toma el tren y aparece como quien no quiere en la estación del Rossio y en los jardines de São Pedro de Alcântara. De tirón. Como si alguna vez hubiese habido semejante tren.

Libro: Un relato policiaco

Literatura

Siempre me llevo algún libro de vacaciones. A veces los leo, a veces no. Depende de muchas cosas. En esta ocasión, me llevé dos, porque uno era muy cortito. Me pareció. Y así es. Es el único que en algún rato en desplazamientos me ha dado tiempo a leer. Lo encontré poco antes de salir de viaje en la librería Cálamo de Zaragoza. Una librería que me gusta mucho. Y lo elegí porque es de Imre Kertész, un autor húngaro, nobel de literatura en el año 2002, nacido en Budapest. Aunque ya veremos que no trata de Hungría. O sí. Según se mire.

Un relato policiaco
Imre Kertész
Acantilado; Barcelona 2007
ISBN: 9788496489851

El relato es contado por un policía secreto de un innombrado país latinoamericano, en primera persona. Un policía, que tras un golpe de estado militar, entra a formar parte de una unidad represora. Vamos. Es un torturador. Está detenido y va a ser ejecutado, pero aprovecha para contar la historia de Federico y Enrique Salinas, padre e hijo, el mayor un acomodado comerciante con cierta influencia en el país, el menor, un joven idealista que pudiéndose acomodar al régimen dictatorial, quiere cambiar las cosas. A partir de ahí, asistimos a cómo se forma la unidad represora, conocemos el carácter de sus componentes, y nos enteramos de en qué tristes circunstancias sus caminos se cruzan con los de los Salinas, y el triste destino que a estos les depara.

Esta breve historia, es una historia de los sinsentidos. Por nada tiene sentido. Ni la dictadura, ni el comportamiento de la unidad policial, ni el comportamiento de los Salinas, ni la investigación que sobre ellos recae,… Y cada cosa está derivada de lo anterior, y todo ello es un crítica acérrima de los vicios de los regímenes totalitarios.

Lo curioso también del libro es que fue publicado en su país natal en 1977, cuando todavía era una dura dictadura comunista. Parece ser que el hecho de que la acción del libro se sitúe en un país latinoamericano, lugar donde la mayor parte de las dictaduras han sido fascistas, permitió su publicación. Aunque es obvio que el interés del autor no era criticar aquellas lejanas dictaduras de república bananera sino la triste realidad de su país de origen.

Resumiendo, poco más de 100 páginas que se lee con facilidad, casi de un tirón, que nos pueden servir para conocer a este prestigioso autor húngaro.

Parlamento desde el Puente de las Cadenas

Visto desde la orilla de Buda del Puente de las Cadenas, al atardecer, se ve iluminada la figura del parlamento húngaro, lugar cuya finalidad se ve aplastada en caso de dictadura - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Recordar (fotográficamente) la primavera de Praga

Fotografía, Política y sociedad

El pasado viernes, además de publicar la entrada dedicada a Cartier Bresson, como homenaje al maestro me dediqué a visitar mucha fotografía en la red de redes. Y en una de estas descubré otra efeméride. En estas fechas, hace 40 años, los tanques soviéticos aplastaron el movimiento aperturista conocido como la Primavera de Praga. Una de tantas primaveras que hubo aquel año a lo largo del mundo y que tan poco se notan hoy en día. Pienso yo.

En cualquier caso, no es mi intención hacer un comentario sociopolítico de aquel acontecimiento, sino ofrecer una recomendación fotográfica. La intervención del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia fue admirablemente recogida por el fotógrafo Josef Koudelka, en un amplio reportaje que recoge con una expresividad desusada los sentimientos que se vivieron en la capital checa en aquel momento. Cuando se publicaron se publicaron por primera vez en 1969 lo fueron de forma anónima, ya que había miedo sobre la seguridad del fotógrafo en caso de que las autoridades prosoviéticas conocieran quien fue el fotógrafo que expuso la barbaridad de la intervención. Un par de años más tardes, ya fuera de Checoslovaquia, el autor se unió a la Agencia Magnum donde podemos apreciar una estupenda selección de aquel reportaje. Merece mucho la pena visitar el sitio.

Debería poder acompañar esta entrada con una foto de la capital checa, pero por una desidia imperdonable no tengo digitalizadas las diapositivas de aquel viaje hace 11 años en estas fechas. Así que lo haré con una imagen de la huella soviética en la capital donde se firmó el Pacto de Varsovia.

Palacio de la Ciencia y la Cultura

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)