Cuando estuve en Madrid a principios de febrero, me llevé una cámara para película tradicional y unos rollos de película negativa en color. Las fotos no están mal,… pero la película que usé la mayor parte del día no me acaba de convencer del todo. O metí la pata en algo, lo cual siempre hay que considerar.
En las dos primeras semanas de enero de este 2022, las mañanas amanecía frías pero con una luz agradable. Los sábados, sin tener que ir al lugar de trabajo, invitaban a caminar un buen rato, bien abrigado, con una cámara de fotos al hombro. Así que en una de ellas, aproveché para probar un tipo de película que no recuerdo cuanto hace que la usé… y si entonces era igual que ahora, incluso bajo la misma marca.
Los detalles técnicos, como siempre, en mi blog más técnico: Kodak Gold 200, una desconocida para mí – con Canon EOS 3. Aquí os dejo algunas de las fotos, de las cuales, dos de ellas, no son de esa mañana… son de una tarde. Véase la extraña guitarra y el palacio.
No hace muchos días os presentaba fotografías realizadas con película en blanco y negro en Olite. Ese rollo de fotografía se agotó antes de que terminase mi excursión a la bonita ciudad navarra. Y lo cambié por otro, del que proceden las fotografías de hoy. Más contrastadas, más expresivas, ni mejores ni peores, distintas. Cada cual, según sus gustos preferirá unas u otras.
De vez en cuando llegan a mi poder muestras de películas fotográficas exóticas. Algunas me las dan, algunas las compro, otras las «heredo»… En cualquier caso, me llegó un lote de películas de origen diversos reenvasadas en Lituania. Cuatro rollos de distintas características. He empezado con el de muy baja sensibilidad. Pero no estos contento con los resultados. Muy muy muy subexpuestos.
Las fotos parecen estar realizadas casi en el crepúsculo, cuando había sol radiante por el anticiclón que tuvimos durante todo el mes de enero. Los detalles técnicos están en Experimento fallido – NocolorStudio nº 5 High Contrast con Pentax MX y SMC-M 40 mm. Aquí os dejo las fotos más «salvables» tras digitalizar los casi transparentes negativos, que a pesar de todo aun conservaban una cierta información. Lástimas que al extraerla también se hayan exagerado los pequeños defectos, habitualmente invisibles, de los negativos.
De vez en cuando me gusta recuperar los objetivos de mis primeros años en la fotografía. Cuando todavía estaba definiendo mis necesidades. Pero desde muy al principio, ha habido dos tipos de objetivo que siempre me ha gustado tener, un objetivo estándar, fijo, razonablemente luminoso, y un gran angular, que no tiene que ser extremo pero tampoco muy largo, también luminoso. O no. Suelen ser ópticas cómodas de transportar y mucho más capaces de lo que los fans de los objetivos zoom creen.
Si bien es cierto que las cámaras telemétricas de enfoque manual se prestan más y mejor a trabajar con focales cortas en modo reportaje, nada impide usar un teleobjetivo corto o medio para retratos, paisajes selectivos o aislamiento de escenas u objetos.
Para paisajes urbanos, un teleobjetivo corto va bien para captar detalles, seleccionar motivos despejando elementos que no aportan nada, y evitar el exceso de líneas convergentes en edificios tomando una cierta distancia, si es posible. Va muy bien.
Como ya he dicho en años anteriores, puede que el número disparos individuales, el número de fotos que he realizado en digital durante 2021 sea superior al de fotos procedentes de película tradicional. Es algo propio de la dinámica propia de cada tipo de fotografía. Al con consumir fungibles… para hacer una foto, accionas más el obturador de la cámara cuando estás en digital. Pero fuera de los viajes, he dedicado bastante más tiempo a las cámaras de antaño y a la película fotoquímica que a los sensores digitales. E incluso en los viajes, ha habido alguno de ellos en los que al final, en la selección que ha ido al album físico, en papel, de recuerdo del viaje, ha habido más representación de las fotos procedentes de la película que de la cámara digital. Como ya he dicho anteriormente, disfruto más de las viejas cámaras con su rollo de acetato, o el material que sea que sirva de soporte a la emulsión sensible a la luz.
Vamos por meses… 12 meses, 12 fotos… más los autorretratos que sirven para identificarme al principio de la entrada. Y en los que dejo constancia que también he usado la película instantánea este año. Tanto Instax de Fuji, como las nuevas Polaroid. Para ver más sobre ello, visitad mi cuenta en Instagram dedicada a este tipo de fotografía.
Enero – Una gran tormenta de nieve, bautizada como Filomena, marcó el primer mes del año. También en mis fotografías, con estos rollos de Bergger Pancro 400 expuestos a un índice de exposición de 1600, y prolongando el revelado, para aumentar el contraste de las tomas.Febrero – Durante el año he usado cámaras de una diversidad de formatos. Desde el más pequeño, de 17 x 24 mm, como esta foto realizada con la Olympus Pen F sobre Fujifilm Neopan 100 Acros II, al 6 x 9 cm. Aquí, jugando con el grafismo y el contraste entre el positivo y el negativo en la pasarela del Voluntariado de Zaragoza. Un recuerdo de la Expo 2008.Marzo – Con distintas cámaras y técnicas, he dedicado su tiempo al paisaje industrial de Zaragoza. Y todo comenzó con una exploración del polígono de Cogullada con la Hasselblad 500CM y un rollo de Kodak Portra 800.Abril – El dicho popular afirma que mayo es el mes de las flores. Pero fue marzo y abril en el Parque Grande de Zaragoza cuando más tiempo dediqué a fotografiarlas. Como esta «sakura», flores de cerezos ornamentales japoneses, fotografiadas con mi vieja amiga Canon EOS 100 y el EF 200 mm f2,8L USM II sobre Kodak Ektar 100. Una película que cada vez uso más.Mayo – Este año no he usado el filtro infrarrojo tanto como pensaba. Pero la llegada a casa de una Leica M6 me llevó a probar suerte con este tipo de fotografía a mano alzada, con un Zeiss Biogon-C 35 mm f2,8 como objetivo, sobre película Rollei Superpan 200. No le cogí del todo el punto al enfoque, obligado a usar f4 como diafragma más cerrado posible, incluso a pleno sol.Junio – Me agencié un adaptador y unas máscaras para usar película de 35 mm con la Hasselblad 500CM, aquí sobre un rollo de Ilford FP4 Plus. Y no quedaron mal. Pero es muy incómodo usar la cámara para tomas horizontales… y no lo he vuelto a usar.Julio – Durante el verano me metí en un dinámica… que creo que no volví a repetir. En Twitter existe lo que se llama la #CrappyCommieCameraParty, que básicamente consiste en usar durante dos o tres meses que dura las viejas cámaras realizadas en los países del antiguo bloque soviético. Y como tengo un par, más unos cuantos objetivos, 50 mm de focal diversos, me puse a ello. Pero los resultados pueden ser inciertos. Como demuestran las rayas causadas por la Zenit 3M con su Mir-1 37 mm f2,8 sobre un rollo de Lomography Metropolis. Que es una película en color con los colores mal definidos, que a veces funciona bien, pero puede cansar. Todo el experimento de la «party» acabó cansándome.Agosto – Dicho lo dicho para el mes anterior, cuando estas viejas ópticas las usas adaptadas a cámaras más decentes, como ese mismo 37 mm soviético sobre una Canon EOS 650, los resultados pueden estar bien, incluso sobre una película de dudoso origen como la Lomography Color 400.Septiembre – Volviendo a los paisajes industriales, la combinación de entorno ferroviario e industrial del polígono de Cogullada, próximo al Arrabal de Zaragoza, resulta muy atractiva fotográficamente hablando. Aquí con Hasselblad 500CM y Carl Zeiss Sonnar 150 mm f4 C T* sobre Kodak Ektar 100.Octubre – En septiembre aparecieron dispersos por Zaragoza unos coloridos Goyas para conmemorar un aniversario de los redondos de su nacimiento. Y también me llegó una Olympus Trip 35, que es un cámara muy sencilla pero bien construida de hace 50 años, con la que me lo paso muy bien. Aquí con un rollo de Kodak ProImage 100, la alternativa más económica de la marca americana a la Kodak Ektar 100. Bueno… son dos películas muy distintas que sólo coinciden en su sensibilidad nominal.Noviembre – Y otro de los paisajes urbanos de Zaragoza que también he explorado fotográficamente varias veces este año es el tramo del Ebro entre los puentes de la Almozara y de Santiago. Al atardecer, con buena luz otoñal. En este caso con la Hasselblad 500CM, una vez más, con el Sonnar 150 mm, otra vez, sobre Kodak Ektar 100, de nuevo. Una combinación interesante para el paisaje urbano.Diciembre – Y con las copiosas precipitaciones de principios de diciembre, llegaron las avenidas del Ebro. Y en otra tarde de sábado, por fin empecé a encontrar buenos resultados con la Holga 120N. Su calidad técnica es horrenda. Pero con la luz adecuada, me gustan las fotos. En esta ocasión sobre un Ilford Delta 400 caducado hace un par de años.
Llegamos a los último días del años. Probablemente, casi seguro al 99,99 %, esta es la última entrada del año en mi blog técnico sobre fotografía. En este Cuaderno de ruta aún publicaré los resúmenes fotográficos del año. Estos no son los últimos rollos del año. Tengo tres rollos en color para revelar, pero como los revelo a mes vencido, hasta dentro de unos días, entrado enero de 2022, no dispondré de ellos. Y me falta por revelar un rollo de blanco y negro. Si todo va bien, lo revelaré hoy. Mañana lo digitalizaré. Pero no creo que hable de él hasta el 3 de enero por lo menos. No sé si estos días que quedan de 2021 empezaré algún rollo más… pero quizá los considere ya del 2022. Así que, a efectos prácticos, estas fotos van a ser mi cierre fotográfico del año.
Las fotos de hoy son de los días festivos del puente de la «Inmaculada Constitución». Y fue un día en que consideramos oportuno hacer una sesión de retrato, por la luz con la que amaneció, algo casi improvisado, con dos rollos de la misma película. Lo que pasa es que entre retrato y retrato en distintas localizaciones en la zona entre el parque de la Granja y el azud del río Ebro en Zaragoza.
Las fotos de retratos son privadas y no toca mostrarlas. Pero los paisajes urbanos sí que se pueden enseñar. Los datos técnicos en Ciertos paisajes urbanos en formato medio – Hasselblad 500CM + Distagon 50/4 C T* + Fujifilm Neopan 100 Acros II. En aquellos días festivos, vimos el sol y se paseó con agrado, a veces con algo de viento. Volvemos a estar de fiesta… pero el sol no parece querer hacer acto de presencia. Y llevamos así casi dos semanas.
Pues sí. Tenia unos rollos caducados de película y me fui el sábado por la tarde a ver si sacaba algún paisaje en blanco y negro con el río Ebro crecido por las últimas lluvias. Pero el paisaje estaba «equivocado». Las nubes que había en el cielo estaban en el lado erróneo. Detrás de mí, tapando el sol, en lugar de delante, adornando el cielo de mis fotos.
De lo último que publiqué en estas páginas, antes de irme a Andalucía unos días, fue sobre mis primeros contactos con mi recién llegada Olympus Trip 35, una cámara con la que cada vez estos más encantado. Cuando me lleguen las fotos que hice con ella en Sevilla, os contaré más despacio. Pero por supuesto, también quise saber cómo se comportaba la óptica de la cámara con película negativa en color. Las cámaras de cierta edad no siempre tienen las mismas bondades sobre película en blanco y negro que sobre película en color.
En el calo de la Trip 35, tenía pocos miedos. Aunque siendo un objetivo muy sencillo de diseño, está construido con calidad y ofrece fotografías nítidas, con una calidad, en la práctica, limitada por las habilidades del fotógrafo y, en mucha menor medida, por la sencillez conceptual de la cámara, pensada para el gran público, incluso los no aficionados a la fotografía. Los detalles técnicos los podéis leer en Olympus Trip 35, nuevamente – probada, esta vez, con Kodak ProImage 100. Aquí os dejo unos ejemplos, con el más célebre cabezón aragonés de todos los tiempos como invitado especial.
Fotos del mes de septiembre, paisajes urbanos con película negativa en blanco y negro, con un filtro rojo colocado sobre el objetivo de la cámara para mejorar los contrastes. O eso espero haber conseguido. Creo que sí. Los detalles técnicos en El filtro rojo y su influencia – Pentax MX, SMC Takumar 1:2 35 mm y Kodak T-Max 400. Como de costumbre, aquí, algunas fotos.