[Televisión] Cosas de series; altas y bajas en mi cartelera particular

Televisión

En estas dos últimas semanas, con el final de las fiestas de fin de año, han ido recuperando el pulso las series de ficción de las diversas televisiones, en especial de las norteamericanas. Y como consecuencia he necesitado hacer ajustes en mi cartelera de series, porque mi tiempo es limitado y la calidad de las series es heterogénea. Para mí, las series de ficción son dosis de cine en pequeña pantalla y de tamaño más reducido. Algo de lo que disfrutar cuando no tengo ocasión ni tiempo para ver el cine como me gusta. En pantalla grande y con el desarrollo de la historia adecuado. Pero, con el tiempo descubrí que en esto de las series hay productos que superan con frecuencia la calidad del cine «de verdad», y adquieren su propia trascendencia.

Vamos al repaso de novedades y abandonos.

Entre las nuevas series, las que han dado comienzo en estos días sus primeras temporadas,… pues poco que añadir:

1600 PennSitcom sobre la familia de un ficticio presidente de los EE.UU. No me ha enganchado. Incluso algún personaje me cae mal. He visto dos episodios, y… fuera.

Ripper Street: Ya comenté el primer capítulo de estos policías británicos de los tiempos de Jack el Destripador. El caso es que me gustó. Pero en el segundo me desenganché enseguida. Está muy bien hecha, bien interpretada, pero me desinteresé pronto. Fuera.

Mr. Selfridge: Basada en los principios de los grandes almacenes Selfridges de Londres. Demasiadas similitudes con The Paradise, pero desde mi punto de vista inferior. O con personajes menos atractivos. Fuera.

Utopia: Serie británica cuyo primer episodio comencé a ver ayer con ilusión, por las expectativas, pero que a los 20 minutos descubrí que no tenía claro todavía de que iba. Parece que conspiraciones en torno a un misterioso libro que predice vaya usted a saber que… No sé. Fuera.

Banshee: Un delincuente sale de la cárcel, se encuentra que su ex se ha ido con otro, y que no tiene los diamantes que robaron. Por circunstancias del destino, se encuentra en la situación de suplantar al que iba a ser el nuevo sheriff de Banshee, población de Pensilvania con sus amish y todo donde vive su ex, y donde hay un millonario malo que controla el cotarro. Y lo hace. No tenía muchas esperanzas, pero me entretuvo. Como enganche, tira mucho de enseñar culos y tetas. Mucho. En fin, ya veremos. De momento, es la única novedad que se queda.

Camden Locks Market

Mucha serie británica o de ambientación británica que, contra todo pronóstico, se caen de la lista. En cualquier caso, yo prefiero los mercadillos como el de Camden Lock a los grandes almacenes, como Selfridges.

Retornos. Nuevas temporadas, o temporadas cuya primera parte queda en un pasado remoto.

Ni siquiera me he planteado ver de nuevo House of Lies. Ni siquiera el primer episodio. Fuera.

Girls: Podrá ser muy interesante esta serie cuya primera temporada aguanté justito. Pero tras el primer capítulo de la segunda temporada me quedó claro que definitivamente no me motivan nada las desventuras de estas chicas neoyorquinas. Fuera.

Bunheads: En la línea que llevaba la primera parte de esta su primera temporada que se emitió en verano. Es entretenida, no llega al nivel de Gilmore Girls (Las chicas Gilmore), de quien es heredera. Pero bueno,… Se queda.

JustifiedShamelessCalifornication: Mucho tendrían que bajar de nivel para que borrara de mi cartelera a estas tres. Particularmente siguen inspirados los Gallagher de Chicago. Bienvenidos de nuevo todos ellos.

Despedidas de series con temporada en activo. Hay que dejar sitio a los recién llegados y a los viejos amigos.

Once upon a time: Definitivamente, esta serie siempre me había parecido poco seria. Pero te reías de ella. El problema es que se ha empezado a tomar en serio a sí misma en exceso. Así que un rollo. Fuera.

Don’t trust the B—- of the Apartment 23: Realmente, considero que las vida de estas chicas no avanza, ni para bien ni para mal. Y han dejado de hacerme gracia. Incluso la B—-. Fuera.

The new normal: Teniendo una familia tan divertida y cachonda como los de Modern Family, el buenísmo políticamente correcto de estos me estaba resultando empalagoso y estomagante. Fuera.

No descarto ulteriores purgas. Especialmente porque puede haber nuevas incorporaciones y, como digo, mi tiempo es limitado.

Refreshments

Refreshments… una más de las calles de Londres.

[Televisión] Cosas de series: finales de temporada de algunas de las mejores series

Televisión

Mucho tengo que comentar esta semana sobre televisión. Se da la circunstancia que han terminado temporada unas cuantas, y ha habido asimismo novedades. Así que voy a dividir el comentario en dos. Hoy hablaré de las que se despiden. Alguna de ellas merecería una entrada entera para sí misma, pero tampoco quiero aburrir con el tema televisivo. Mañana, de las que vienen.

Archer (3ª temporada)

Cuando la semana pasada hablaba del buen capítulo doble, en el que los ineptos componentes de I.S.I.S. tenían su aventura espacial, no me di cuenta de que era el final de la tercera temporada. Desde mi punto de vista, la mejor de la serie sin lugar a dudas. Con un inició espectacular hace unos meses en la isla de los piratas, y un final no menos espectacular en la ficticia estación espacial con destino Marte, hemos tenido de todo. Intriga, amor, sexo, traiciones, junglas, mar, espacio,… y sobretodo, risas, muchas risas. Animación para adultos con el mejor nivel. La mejor parodia de 007 y compañía. Muy recomendable.

Are you there, Chelsea? (1ª temporada)

Primera temporada, y quizá la última. La verdad es que esta comedia de situación sobre la adicción al vodka y al sexo de su protagonista ha sido más bien floja. Y es muy posible que no veamos más. Sin embargo, se ha convertido en uno de esos guilty pleasures que en más de una ocasión he comentado que uno disfruta/padece. El final ha sido en cliffhanger, aprovechando la «tensión sexual no resuelta» entre la protagonista y el amigo del bar, que ha estado planeando en todos los episodios. Sin embargo, no ha sido este su punto fuerte. Su punto fuerte es el humor gamberro. Que se ha visto lastrado por unos guiones no siempre inspirados, unas interpretaciones flojas, y algún puntito de chabacanería. Bien. Ya veremos. De momento, hay queda. Quizá, para siempre.

Nota de 14 de mayo de 2012: Definitivamente, no volveremos a ver a la gamberra Chelsea. D.E.P.

Upstairs Downstairs (2010) (2ª temporada)

Es difícil llevar el lastre del prestigio de su antecesora de los años 70. No es fácil que unos nuevos personajes no sean vistos como intrusos en el 165 de Eaton Place, en el prestigioso barrio londinense de Belgravia. Y encima, con la despiadada competencia de Downton Abbey, el éxito del momento en el campo de los dramas de época, y que hereda también el espíritu del Upstairs Downstairs de antaño. Aunque con una producción mucho más lujosa. Sin embargo, esta producción de la BBC que hoy nos ocupa está realmente bien hecha y muy bien interpretada. Con la presencia de mi muy estimada Alex Kingston, curiósamente también como doctora arqueóloga, como en las aventuras del doctor. Con las vísperas inmediatas de la Segunda Guerra Mundial como trasfondo, hemos asistido a las dificultades matrimoniales de los Holland, a su compromiso con la situación social y política, en muchos sentidos, así como a las esperanzas y vidas de su pequeña pléyade de sirvientes. Menos vistosa que su rival más lujosa, es sin embargo más comprometida con los temas que toca. Y los personajes tienen en su conjunto en pelo más de profundidad. Yo creo que es tan recomendable como las mencionadas anteriormente. Pero eso sí, con otro tono. Con otra forma de verla.

House of lies (1ª temporada)

Me costó entrar en esta serie sobre unos consultores sin escrúpulos en el panorama económico actual. Ya me considero inmune al gancho de las tetas y culos que utilizan determinadas producciones televisivas para fidelizar a sus telespectadores. Supongo que especialmente a los masculinos. Y así empezó. Y con unos casos que me interesaban en parte. Pero por otra parte, pronto serializó su argumento, con la fusión de la consultora con otra mayor como leit-motiv. Y con el juego sucio de todos los personajes por salirse con la suya. Y la cosa mejoró, y me enganché. No mi teleserie preferida, pero con episodios cortos, que los metes en cualquier ratito libre que tengas, con humor, con drama, con intriga y,… con culos y tetas (menos los que todo el mundo ha querido ver),… pues quien se niega a seguirla.

Californication (5ª temporada)

No nos engañemos. Como sucede con otras muchas series de televisión que se basan en el carisma del personaje/actor protagonista. Esta temporada ha sido más de lo mismo. Para algunos ese es su problema. Para otros esa es su virtud. Yo tiendo a ser de los segundos. Como ya he dicho muchas veces, más allá de las extravagantes aventuras de Hank Moody (David Duchovny), rodeándose de todo tipo de gente a cual más delirante, lo que nos están contando es la historia de amor del protagonista con su la madre de su hija (Natascha McElhone), y con su hija (Madeleine Martin). Una historia de amor que no acaba de sustanciarse. No porque el no quiera. Sino por lo que esperan de él, que no es lo que es él, y por la demencialidad inherente a todos aquellos que lo rodean. Y no creo que la cosa vaya a cambiar en un futuro. A mi ya me va bien. No me cansa. Luego, si además sale gente como Lizzie (Camilla Luddington)Kali (Meagan Good), volvemos al tema de los culos y tetas de antes, pues mejor. Pero lo que importa es lo que importa. La historia de amor. Y yo me estoy volviendo un romántico empedernido.

Shameless (US) (2ª temporada)

Y llegamos a la que ha sido mi favorita de esta parte del año. Considero a los Gallagher como parte de la familia. Una parte de la familia que afortunadamente viven al otro lado de la pequeña pantalla. Pero que les llegas a querer de forma entrañable. Y con quienes no dejas de sufrir los reveses que continuamente les llueven. Porque están condenados. No sé si por sus genes, por su entorno social,… desde luego por el capricho y voluntad de los productores y guionistas de la serie. Creo que veremos muchos momentos muy dramáticos en el futuro. Es cierto que al final de temporada, los guionistas les han dejado respirar un poco, y han reunido bajo el mismo techo, con cierta armonía a los hermanos Gallagher. Pero como decía la canción, «cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado, si naciste para martillo del cielo te caen los clavos». Tengo mis favoritos en esta serie, claro. En las familias siempre quieres más a unos que a otros. Desde luego a Debbie (Emma Kenney), esa chiquilla que es demasiado buena persona para que le vaya bien en la vida, que empatiza demasiado con la gente como para que no la hagan sufrir en exceso. También Lip (Jeremy Allen White), demasiado inteligente para el entorno en el que vive, también corre el peligro de exponerse demasiado a los golpes por la gente que quiere, aunque vaya de duro por la vida. Uno de los más vapuleados en esta temporada. Y sobre todo Fiona (Emmy Rossum), ese pilar inamovible del conjunto de la familia, que se merece cualquier cosa menos tener esta familia. Por muchas risas que hagamos con el magistralmente descerebrado Frank (William H. Macy), cuyo nivel de egoísmo parece haber tocado techo siempre, pero que no deja de sorprendernos una y otra vez, la verdadera protagonista es Fiona. Que sea por mucho tiempo.

En mi paseo dominical por la huerta de Las Fuentes y el soto de Cantalobos, también tomé fotos en color más normalitas. Aquí os dejo algunas.

Ababoles

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La otra orilla del Ebro

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Camino natural (a Zaragoza)

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Cúmulo

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[Televisión] Cosas de series: los hombres locos,… o enfurruñados,… y varias cosas más

Televisión

Con una semana de vacaciones por el medio, tenía algunos días de retraso con las series. Así que ya me iré poniendo al día. De todos modos, me limitaré a comentar algunas de las cosas más significativas, y me reservaré para la semana que viene, en la que habrá que comentar el final de varias temporadas.

En primer lugar, decir que aunque el piloto de Touch me pareció pasable, el segundo episodio me ha parecido un rollazo que ni siquiera he terminado. A la papelera.

Retomé hace un tiempo Once upon a time, viéndolo en la televisión por satélite; quienes sigan el ritmo americano irán mucho más adelantado. Es una serie que en un primer momento no me dijo nada, pero al darle una segunda oportunidad me ha enganchado un poquito más. Aunque siempre con riesgo de «cancelación» personal. En cualquier caso, me ha parecido llamativo que entre los cuentos de toda la vida hayan incluido una referencia a un «cuento» del siglo XX. Y es que la ficticia Storybrooks tiene su hospital psiquiátrico particular, con su enfermera a lo Ratched, y con su indio gigantesco con su fregona. Yo hubiera jurado que el horrible manicomio de One flew over the cuckoo’s nest (Alguien voló sobre el nido del cuco) estaba en Oregón y no justo en la costa opuesta en Maine. En cualquier caso, frías y lluviosas tierras.

Aunque Shameless empezó esta temporada muy poco a poco, con un ritmo tranquilo, lo cierto es que ha habido una sucesión de capítulos en los que la mezcla de situaciones absurdas, surrealista y el drama de sus personajes se han acumulado casi hasta abrumar. En cualquier caso estoy totalmente enganchado a los Gallagher, pero claro, si el último episodio ha tenido una intensidad digna de un final de temporada,… ¿qué podemos esperar del verdadero final de temporada dentro de pocos días? Pobres Gallagher. Eso sí, claramente predomina cada vez más el tono dramático, tirando a trágico, sobre la comedia.

En un tono mucho menos dramático y mucho más cómico, ya he comentado previamente que esta temporada de Archer, animación para adultos, está siendo para mí la mejor. La más divertida con creces. Y la aventura espacial del último capítulo doble ha sido realmente divertida.

Y han vueltos los hombres chulos y machistas que fuman como carreteros en un episodio doble. Sí. Me refiero a Mad Men. Ya lo comenté en tiempos. Reconozco que es una serie muy bien hecha, de lo mejor, pero los personajes, empezando por el Draper (Jon Hamm), me caen regular tirando a mal y eso atempera mis entusiasmos hacia esta serie. Pero hay que verla. Ha empezado con un episodio doble. Con una notable elipsis sobre el final de la temporada pasada. Y parece que le van a dar más juego a la nueva señora Draper (Jessica Paré). Que la verdad es que me parece mucho más interesante que la anterior señora Draper (January Jones).  Y es que la interpretación al más puro estilo yeyé del Zou Bisou Bisou de Gillian Hills seguro que está dando mucho que hablar. Siempre he tenido debilidad por las chicas yeyé. Y más si tienen el chic de lo francés,..l o lo quebequés, en este caso. Esto también lo he contado más de una vez. Veremos como sigue la cosa.

Bueno. Lo dicho. La entrada de la semana que viene será intensa.

Entre calles y canales del Sestiere Castello

Mucha ropa sucia se aireará en los próximos capítulos de Mad Men; y algo típico todavía en Italia es la ropa tendida en las fachadas de las calles. O de los canales, como en Venecia.

[Televisión] Cosas de series: Shameless, Justified, The Walking Dead,… y algunas que se van

Televisión

Esta semana he tomado decisiones trascendentes. Mi tiempo es limitado, y esto de ver cine en pantalla pequeñito y de forma seriada es una afición y no una obligación. Así que dos series que me parecían muy interesantes, pero que por motivos distintos llevaban meses atascadas en el disco duro de mi decodificador de Digital+ han acabado en la basura. Se trata de la segunda temporada de Treme, una serie realmente interesante, pero que por algún motivo que no he acabado de analizar no ha conseguido engancharme como la primera temporada, y el drama de época británico The Crimson Petal and the White (Pétalo carmesí, flor blanca), del que vi el primer capítulo pero ne he encontrado el momento para centrarme y ver los tres siguientes. Otra vez será.

Un riesgo similar corre Bleak House, de la que se dice que es la mejor adaptación audiovisual de una obra de Dickens. He visto el primer capítulo, y me pareció interesante. Pero no sé si encontraré momentos para seguirla. En cualquier caso, la presencia de una jovencísima Carey Mulligan en el reparto ha evitado que corra la misma suerte que los dos anteriores.

Una cancelación mucho más rotunda en mi cartelera ha sido Awake. El piloto aun tuvo interés. El segundo episodio me aburrió. Adiós. Sin penas. Pero vamos a lo positivo. A tres series que realmente dan de sí, divierten, intrigan y te sujetan a la pantalla del televisor.

A estas alturas sería tontería negar mi amor eterno por todos los miembros de la familia Gallagher, versión Chicago, que semana tras semana nos sorprenden con su desvergüenza en Shameless. Ya adelanté que la llegada de Louise Fletcher como abuela Gallagher prometía. Y así ha sido. Su paso ha sido breve. Unos pocos capítulos, pero han dejado huella. Y nos ha permitido sorprendernos con las capacidades para el homicidio de alguno de los más insospechados personajes de la serie. No te puedes fiar de nadie. Bien es cierto que sigue combinando la serie el humor más políticamente incorrecto con el drama profundo. El pobre Lip (Jeremy Allen White) y su desnortamiento general provocado entre otras cosas por el cinismo de la futura madre de su retoño, y por el ambiente de degeneración global en el que se siente vivir, nos tiene con el corazón en un puño. En fin. Conforme avanza la temporada, más divertida es, pero al mismo tiempo, más se siente que puede llevar a alguna tragedia que en estos momentos no podemos ni sospechar.

En Justified se toman la preparación de la trama con el ritmo lento de las mejores películas del oeste. Que es lo que es esta serie, aunque disfrazada de siglo XXI. Pero avanza implacable hacia la balacera final. Los «malos» de turno, estos petimetres con mala baba que vienen de Detroit, han tocado abundantemente los pelendengues tanto a Raylan (Timothy Olyphant) como a Boyd (Walton Goggins). Lo que anuncia que la tormenta puede estar acercándose. Supongo que están a punto de pasar al contraataque, y entonces veremos. Tampoco defrauda esta serie.

Finalmente, en The Walking Dead, el penúltimo episodio de la serie nos trajo un final con sorpresa mayúscula para todos aquellos que no conocemos la historia por los cómics. Realmente, no me esperaba la desaparición de este personaje que no voy a mencionar. Evidentemente, con la temporada, tal y como se están poniendo las cosas, terminará el ciclo de estancia en la granja. Y poco a poco, supongo que se renovará el reparto con otros personajes. Lo que sí que puedo adelantar es que ha habido un cambio de las reglas de juego. Un caminante no se crea sólo si te muerden. Sólo por el mero hecho de morir, ya te vuelves caminante. Y esto cambia las perspectivas.

Carretera a Ontinar del Salz

Tengo revelado el carrete de prueba que hice con la Yashica Mat 124G. Todavía tengo que analizar despacio los resultados. Pero no parecen malos ni mucho menos. Os dejo una primera muestra con este paisaje tomado en la carretera que va de la N-330 hasta Ontinar del Salz (Zaragoza).

[Televisión] Cosas de series: la «enfermera Ratched», el adiós de Hustle, y volvemos a arriba y abajo

Televisión

En primer lugar, decir que me he descabalgado, y nunca mejor dicho del drama hípico Luck. La serie está muy bien hecha e interpretada. Pero sinceramente, el tema no me interesa. No me acabo de enganchar. Lo siento. Adiós a los caballitos.

Olvido imperdonable la semana pasada. Desde hace dos caminos, en Shameless, en la casa de los Gallagher, tenemos personaje nuevo. La abuela Gallagher, recién salida de la carcel, ha llegado con el especial propósito de hacerle la vida imposible a su hijo. Como si éste no se bastara a sí mismo lo suficiente para arruinarse la vida. Y la actriz que encarna a la abuela Gallagher es nada más y nada menos que Louise Fletcher, la enfermera Ratched de Someone flew over the cuckoo’s nest (Alguien voló sobre el nido del cuco), quien me hizo temer a las enfermeras durante años, temor que quizá hoy en día se mantiene, aunque por otros motivos. Bienvenida sea. Y que meta marcha.

También se ha producido esta semana la despedida de Hustle, una banda de estafadores, guapos y simpáticos y muy, muy, muy británicos, que nos ha acompañado durante ocho años, con algún cambio eventual de miembros en la banda. Pocas veces les ha ido mal en sus estafas, y ninguna vez hemos lamentado sus triunfos dada la pléyade de cretinos que han marcado como primos. Dicen que tal vez vuelvan en un futuro con un equipo nuevo de simpáticos canallas. Pero de momento nos queda el recuerdo de los buenos y devertidos ratos que nos han hecho pasar.

Ha vuelto la nueva generación de Upstairs, downstairs (Arriba y abajo). Un poco a la sombra de la superproducción de Downton Abbey a pesar de que su serie original fue la inspiradora de este tipo de producciones, nos encontramos con los habitantes del 165 de Eaton Place en Londres en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, serán seis episodios que seguro que se dejan ver con agrado.

Hasta la semana que viene.

Southbank

Los agradables paseos del Southbank londinense han sido a lo largo de ocho años uno de los escenarios más habituales para los estafadores de Hustle.

[Televisión… y radio] Cosas de series: Vuelven poco a poco las series que estaban en marcha y las que comienzan temporadas… y felicidades a los elefantes

Música, Televisión

No hay mucha enjundia que comentar esta semana, pero algo hay. Tras el parón navideño, las series del otro lado del charco van recuperando poco a poco sus nuevos episodios. Lo cierto es que con las que mejor me lo pasé es con los dos guilty pleasures que tengo por ahí.

Grey’s Anatomy está bastante entretenida, habiendo montado un episodio doble a caballo entre las navidades que ha estado muy bien, y parece que se aleja un poco de su tono «serie de instituto en un hospital, entre gente que se supone veintitantos o treintaypocos, interpretados por actores de cuarenta o más», para ponerse un poco más «drama médico». Por delirantes que puedan ser las situaciones, que es lo de menos.

Revenge se confirma como la vuelta del culebrón tipo Falcon Crest, pero en los Hamptons en lugar de California. Y vamos a ver idas y venidas de personajes nuevos o reciclados a cascaporrillo. La diferencia con otros culebrones al uso es que está bastante bien hecha, y que las dos protagonistas la madura y la joven me parece que están como un queso.

Pero quizá la mayor novedad está en lo que nos viene como nuevas temporadas o nuevas series, que se emiten los domingos en EE.UU.

Californication ha vuelto. Para bien o para mal, Hank Moody es genio y figura hasta la sepultura. Veremos como evoluciona. Mera presentación de situación.

Shameless también está de nuevo aquí. De momento no parece una temporada nueva, sino un «como decíamos ayer». Que no está mal. Parece que aparecerán nuevos personajes, pero de momento los problemas parecidos a los de siempre. Y en cualquier caso, Fiona está más guapa y maciza que nunca.

House of Lies es una nueva serie, protagonizada por Don Cheadle y Kristen Bell. Esta última no ha hecho nada digno de mención desde que cancelaron a la estupenda Veronica Mars. La cosa va sobre una consultoría, sin muchos escrúpulos, con bastante desparpajo y no poco sexo. Así que de momento le daremos una oportunidad. Aunque para los pervertidos diré que la Bell sale bastante guapa, pero de momento no enseña chicha. Eso de momento se lo dejan a las secundarias.

The Firm es una secuela de la película del mismo título (La tapadera se tituló en español), que hace casi dos décadas protagonizó T.C. Mapother IV. Esto, en principio, me daba mala espina. Pero ver el piloto no hace daño. El tipo que la protagoniza, Josh Lucas, me cae bastante más simpático. La que hace de mujer, Molly Parker, también es simpática,… aunque no está tan estupenda como Jeanne Tripplehorn en aquella película. Y tiene la curiosidad de ver a algunos antiguos cylones galácticos, o a Juliette Lewis, que tanto prometía en su juventud, en un papel secundario. La música no debe ser suficiente para pagar las facturas.  No tengo nada claro que le dé una oportunidad a un producto que recuerda tanto a tantos otros de abogados. Pero al menos veré algún episodio más.

De momento, nada más en la cosa televisiva. Pero si quiero recordar que ayer celebraban el 25º aniversario del programa de Radio 3 dirigido por Carlos Galilea, Cuando los elefantes sueñan con la música. Sobre la base de la música brasileña y otras músicas del mundo, con algún toque de jazz, uno de los programas de música más agradables que encuentro hoy en día. Y que me acompaña todos los días de 3 a 4 cuando vuelvo de trabajar de Huesca a Zaragoza, por motivos que no vienen al caso, no pude escuchar en directo el programa aniversario. Pero lo haré a través del podcast del programa. Sin duda.

Autor: Mwamedi Charinda

No falta la música africana en Cuando los elefantes...; en la imagen arte contemporáneo de ese gran continente a cargo de Mwamedi Charinda, en el Centro de Historias de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[TV] Shameless, sin vergüenza en Chicago

Televisión

Esta es una adaptación americana de una serie de gran éxito británica con el mismo nombre y el mismo planteamiento. Shameless significa literalmente sinvergüenza. Y sin vergüenza alguna salen adelante los Gallagher, una familia altamente disfuncional de los suburbios de Chicago que nos ha llevado durante 12 episodios de esta primera temporada entre la comedia (ácida, muy ácida) y el drama (que bordea en ocasiones la tragedia).  Y lo ha hecho muy bien. No he visto nada de la serie británica. Y ahora que va ya por su octava temporada, no me veo con ganas de enfrentarme a ella. Todo el mundo dice que es espléndida. No voy a poder comparar. Pero la versión americana es de lo mejor que he visto últimamente en la caja tonta. Veamos de qué va.

Los Gallagher son un familia. En esta familia hay seis hermanos que van desde los veintipocos de Fiona (Emmy Rossum) hasta los apenas dos añitos del más pequeño. entre medio un grupo de adolescentes y niños, que por carácter y trazas parecen cualquier cosa menos hermanos o miembros de la misma familia. Sobreviven gracias a los esfuerzos de Fiona, que hace de madre de todos ellos, por establecer un mínimo de orden y aportar unos mínimos ingresos al grupo. Aunque todos ellos echan un mano en el tema del dinero, aunque sea en los límites de lo legal. Básicamente, tiran de picaresca. Hay un padre, Frank (William H. Macy), que cuando comienza la serie es poco más que un alcohólico sin techo, que se deja caer por el hogar familiar cuando está muy necesitado, y cuyos ingresos proceden fundamentalmente del fraude a las distintas agencias sociales gubernamentales. Y por supuesto, también tirará de picaresca. En un momento dado se instalará con Sheila (Joan Cusack), una mujer con un fuerte trastorno neurótico que le impide salir de casa, que le aceptará en su hogar gracias a la disposición de Frank para acomodarse a los peculiares, y dolorosos, gustos sexuales de Sheila. Y hay muchos más claro. Está Steve (Justin Chatwin), quien pretende a Fiona en competición con un policía local, y que está metido en turbios negocios con coches robados, mientras esconde su origen familiar. O los dos hijos adolescentes. Lip (Jeremy Allen White) que parece el más normal, muy inteligente, que acabará enamorado de Karen (Laura Wiggins), hija de Sheila,una adolescente también muy inteligente que usa el sexo como rebeldía ante su padre, aunque en sí misma roza la ninfomanía. Y Ian (Cameron Monaghan), homosexual que se lo monta con el dueño de la tienda donde trabaja, pero que va explorando otras opciones, siempre viviendo en un lío horrible. También está la peculiar Debbie (Emma Kenney), una niña que empieza a rondar la preadolescencia y que tiene una peculiar visión de la vida y los problemas… A estos hay que añadir dos vecinos, la madre que se hizo lesbiana y que vive con una camionera afroamericana, el marido de Sheila, etcétera.

Como se ve un reparto coral. El principio de la serie es soportado fundamentalmente Emmy Rossum que está realmente espléndida en su interpretación. Pero poco a poco, todos los personajes, y por lo tanto todos los actores, van cogiendo su parte de protagonismo, consiguiendo un equilibrio realmente difícil de conseguir con un reparto tan amplio y tan diverso. En cualquier caso, uno de los mejores elencos de las series de televisión actuales. Por supuesto, mientras que el trabajo de Rossum y otros consiste en vertebrar y mantener la calidad y la credibilidad de la serie, los momentos puntuales estelares se los debemos a William H. Macy, que está trágicamente divertido en la mayor parte de las situaciones.

En cuanto a la historia, se puede deducir de lo dicho hasta ahora. Una sucesión de situaciones que comprometen a la familia. Su situación económica siempre precaria, su relación con la ley, la cohesión del grupo,… De todas irán saliendo básicamente gracias a dos caracteres. A la inteligencia básica, innata, pero poderosa de sus componentes, que les permite ejecutar todo tipo de picardías y fraudes con resultados llamémos les felices, y al sentido de solidaridad entre los miembros de la familia. Porque este es uno de los hechos diferenciadores de la serie. Es un canto a la solidaridad entre los desfavorecidos. Es una serie adulta, que procede de una de las cadenas de cable norteamericana. Y eso quiere decir que hay sexo, entre adultos, entre adolescentes, y entre adultos y adolescentes, y salen desnudos. Hay consumo de drogas, hay alcoholismo, hay engaños, mentiras, violencia, se dicen tacos… hay una fuerte crítica hacia las condiciones económicas y sociales que están llevando en la actualidad a fuertes desequilibrios en las sociedades ricas del planeta. No es por casualidad que tanto esta serie como la de origen estén basadas en los EE.UU. tan influidos por las políticas neoconservadoras, como en el Reino Unido, que quedó como quedó tras el paso del thatcherismo, no corregido por los gobiernos laboristas posteriores. Así que los partidarios de lo políticamente correcto que se busquen una reposición de Con ocho basta, si quieren un drama familiar.

En cualquier caso, he disfrutado mucho de estos doce capítulos, y tengo ganas de más. Pero habrá que esperar un tiempo. Porque se ha confirmado una segunda temporada. Y eso es una buena noticia.

Recomendación musical

Frente a la sordidez en que viven los Gallagher, hoy me apetece algo elegante. Como por ejemplo el Gloria’s Step del Bill Evans Trio.

El sol tras la lluvia

Para los Gallagher, todos los días son de tormenta, al final de los cuales puede salir algún rayo de sol que ilumine su existencia - Pentax K-x, SMC-A 50/2