[Fotografía, con obituario] Día internacional de la fotografía, con un recuerdo a Martine Franck

Fotografía

No sé muy bien a criterio de quien, pero hoy me desayuno con la noticia de que es el día internacional de la fotografía. Parece que asociada al anuncio oficial de la realización de los primeros daguerrotipos, por Mr. Daguerre claro está, en 1839. Reconociendo sus debidos méritos a Mr. Daguerre, Me joroba un poco el ninguneo que realizó el tipo de quien me parece que marcó realmente el inicio de la fotografía, Joseph Nicéphore Niépce, a quien Daguerre procuró siempre dejar al margen, a pesar de que sus propios avances estuvieron basados en los del anterior..

Por otra parte, al otro lado del Canal de la Mancha, William Fox Talbot hacía sus pinitos simultáneamente con material sensible, pudiéndose considerarse coinventor de la fotografía. Los anglosajones lo consideran simplemente el inventor de la fotografía. Son tan chovinistas venidos al caso como los franceses. Fuera de tontadas es una de esas situaciones en las que una serie de personas trabajan en una dirección, gracias a los avances tecnológicos, y es una de ellas la que llega primera, o son varias simultáneamente con mayor o menor comunicación entre ellas o conocimiento de lo que se cuece en otros lados.

Jet d'eau

Apenas me ha dado tiempo todavía a ir procesando fotografías de mi viaje a Ginebra y lago Lemán. Pero alguna puedo ir mostrando ya, como el inevitable “Jet d’Eau” que domina el paisaje en la rada de Ginebra.

En mi reciente visita al Museo Suizo del Aparato Fotográfico en Vevey lo consideraban con bastante ecuanimidad y razonable precisión. En cualquier caso, cualquier momento es bueno para celebrar la fotografía, sea como técnica, como arte, como afición o como profesión. Cada uno según le toque más de cerca. La efemérides, metida así entre los calores veraniegos, sospecho que pasará relativamente desapercibida. Aunque hay honrosas excepciones. Por ejemploHeraldo de Aragón ha hecho un repaso a la historia de la fotografía en estas tierras.

Gandhi Says

En el “Pont de la Machine” encontramos las maquinarias que suben y bajan los telones que comunican o separan las aguas de los dos brazos del Ródano.

Pero también hay noticias tristes en este mundillo. Y mientras estaba de viaje estos días atrás me llegaba la noticia de la muerte de Martine Franck, fotógrafa belga de la Agencia Magnum, y que fue la última esposa de Henri Cartier-Bresson, cuya fundación póstuma presidió. Pero es una fotógrafa que, más allá de sus relaciones conyugales, tiene una obra con valor por sí misma y que merece la pena ser conocida. Una posibilidad es hacerlo a través de sus páginas en Magnum Photos.

Me queda pendiente el tema al que quería dedicar esta entrada, primera tras el viaje a Ginebra, que también tiene relación con la fotografía. Y los viajes. Con los viajeros fotográficos. Más que con los fotógrafos viajeros. Bueno. Ya os lo cuento otro día.

Ródano nocturno

En la noche, los colores de los neones se reflejan en las relativamente tranquilas aguas del Ródano, nada más abandonar el lago Lemán.

Epílogo: trenes a la carrera y el día de vuelta

Viajes

Hoy ha sido el día de regreso a Zaragoza. Y de tan normal y sin incidentes, ha sido un aburrimiento. Ni ganas me han entrado de sacar la cámara. Ni el móvil. Pero vamos. Una sosada.

Eso sí, me he guardado en la recámara algo que sucedió ayer dos minutos despues de redacta la anterior entrada. En el plazo de dos minutos, en la estación de Lausana dieron salida a cinco trenes, tres de los cuales inicialmente iban en el mismo sentido, y dos de ellos iban al mismo destino. El InterRegio en el que yo viajaba y el RegioExpress que salió de forma prácticamente simultánea. Para aclarar conceptos. Los InterRegio comunican centros de población razonablemente importantes entre varias regiones o cantones, y los RegioExpres centros de población algo menos importantes, y por lo tanto con más paradas, dentro de una región o cantón, y si acaso con los vecinos. Pero el RegioExpress salió a la carrera, y parecía que iba a ir por delante del nuestro. Yo pensé que en la primera parada de aquel, le adelantaríamos y ya está, aunque me parecía una diferencia de tiempos muy pequeña. Pues no. Durante unos kilómetros circularon prácticamente en paralelo, ocupando las dos vías de la doble vía. Hasta que finalmente, el InterRegio, más rápido terminó de sobrepasarlo. Son finos estos suizos a la hora de operar sus numerosos trenes.

Por cierto que, el conjunto de entradas que he ido subiendo sobre la marcha conforman el diario de viaje provisional que podréis encontrar ya en la columna izquierda en el apartado Viajes. En los próximos días iré elaborando el definitivo y más bonito (en el momento en que elaboro esta entrada no hay nada sustancial todavía, id volviendo en próximos días).

Sigue el calor y la dura luz canicular, también en Sion, entre los Alpes

Viajes

Cuando a las tres y cuarto de la tarde ha salido de la estación de Sion el Eurocity con destino a la frontera italiana, me dirigido hacia la ciudad.

Teniendo en cuenta que estamos ya metidos en los Alpes me la imaginaba con otro ambiente. Es majica. Pulcra, organizada, con atenciones a los turistas. Pero no tiene ambiente de ciudad de montaña. Me parece que es una ciudad que mira más al valle.

Sus principales atracciones es la pequeña catedral y un par de castillos, el mejor conservado con una importante iglesia y un museo que recorre la historia del cantón, que es bilingüe, siendo Valais para los francófonos y Wallis para los germanófonos. Hace tres años estuvimos en la parte alta, que habla alemán. En Zermatt, con su Cervino y esas cosas.

El caso es que siendo castillos que hay conquistar a calcetín, cuesta arriba y con calor, hoy, pues se ha pasado la tarde y he llegado a la estación con un minuto de sobra para coger el ultimo tren directo a Ginebra. Después hubiera dependido de enlaces.

Escribo esto mientras estamos parados en Lausana, donde llevamos un rato y tras ver la puesta de sol en el Lemán.

Mañana día de regreso a Zaragoza.

Carlos Carreter
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Vevey y en ruta hacia Sión: cámaras de fotos y despedidas

Viajes

Hoy hemos alterado los planes iniciales que eran pasar el día en Sion. Pero mis compañeros de viaje, que tienen que llegar esta tarde noche a una hora prudente a Milán, han decidido adelantar algo la hora de su regreso, debido a alteraciones en el tráfico por obras en el túnel del Simplon. Así que cuando el tren el que vamos y en el que escribo esto llegue a la capital francófona del Valais nos tendremos que decir adiós. Tristemente.

Como ayer vimos en Vevey que había un museo dedicado a los aparatos fotográficos ahí que nos hemos ido. Pillaba de paso. Luego hemos paseado, conversado, comido algo, degustado vinos de la comarca,… Y bueno… A ver cuando coincidimos de nuevo. Triste.

Nos hemos puesto música compartiendo los auriculares, suena “Sensa fine” de Gino Paoli y unos amigos que hacen un jazz estupendo. Apropiado.

Carlos Carreter
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Un barco en el Lemán, unos viñedos patrimonio de la humanidad, un castillo muy mono y el Mont-Blan c desde Ginebra

Viajes

Nos habíamos quedado navegando en un bonito vapor por el Lemán. Me encanta que puedas cotilllear el trabajo del mecánico maquinista mientras curra.

Con mucha clima en el ambiente que impide contemplar los Alpes, lo más destacado del paisaje son los viñedos aterrazados de Lavaux. Están declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Hemos adelantado el regreso a Ginebra en tren para pasar entre ellos de día. Y merece la pena.

Hemos visitado el castillo fortaleza de Chillon. Casi en la cola del lago. Majo. Entretenido. Y hemos vuelto hasta Vevey en barco y luego en tren.

En Ginebra hemos descubierto que en tardes clara se ve el Mont-Blanc. Y no teníamos hambre pero nos estamos comiendo una fondue estupenda. Hasta mañana.

Carlos Carreter
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Calor y fotografia en Lausana

Viajes

Esta mañana la hemos pasado en Lausana, capital del Cantón de Vaud, también de habla francesa. No saldré de la Romandía en este viaje. Hace calor. Rondando los treinta grados. Así que no es especialmente agradable ir al sol por una ciudad llena de cuestas. Menos mal que tiene un eficaz metro que te las ahorra. Y así hemos visitado la catedral y la zona alta de la ciudad.

Luego otra vez el metro hacia abajo, para visitar el museo de l’Elysée, museo de fotografia muy agradable junto al palacio, jardines y museo olímpicos.

Nos hemos comido unas crepes y hemos embarcado en un vapor rumbo al castillo de Chillon. Y sigue haciendo calor. Pero atemperado por la masa de agua del Lemán.

Carlos Carreter
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Epilogo al día de hoy; y el chorro funcionó

Viajes

Se me había olvidado. Y ahora mientras llega la primera ronda de la noche lo cuento. En toda la tarde había funcionado el famoso chorro ginebrino (no digo chorro de Ginebra que es me ponen nerviosos los aficionados al gintonic), así que a saber el número de turistas que precisarán tratamiento psicológico por la frustración. Pero por la noche sí. Lo que producirá una epidemia de lamentables fotos nocturnas hechas con el móvil como la que ilustra esta entrada.

Adiós.

Carlos Carreter
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Paseamos por la ONU, cervecita, por el botánico, cervecita, por la orilla del Lemán, cervecita y a cenar

Viajes

Sigo aprovechando la relajada cena que estamos haciendo para hacer la crónica del día. Y la tarde ha quedado perfectamente resumida en el título de esta entrada. Así que nada os dejo que llega el postre. Hasta mañana.

Carlos Carreter
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El viejo centro de Ginebra en una colina y algo más

Viajes

Sale la mañana con nubes pero sin riesgo de lluvia. Un pequeño grupo (de dos) nos disponemos a conquistar el casco antiguo de la ciudad hasta la hora de comer. Recorremos con tranquilidad las recoletas canales de Ginebra y visitamos la catedral y el museo arqueológico, muy interesante, que hay bajo ella.

Terminamos el paseo en un parque donde hay unas horrendas efigies de los reformadores ginebrinos, com el fanático de Calvino (que era francés) al frente. Más agradables, jóvenes y mayores se retan a partidas de ajedrez y damas con tableros y piezas gigantes. Lo vimos hace años también en Lugano.

Por cierto, por aquí pasa una variante del camino de Santiago y lo hemos seguido varias veces.

Carlos Carreter
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Tarde de paseo, charra, chorro, cerveza y coroneles

Viajes

Magnifica tarde la que ha hecho en Ginebra. Especialmente a orillas del Lemán y el Ródano, que entre calles hacía más calorcito. Combatido con alguna cerveza que otra.

El hito turístico de la jornada, el gigantesco chorro de agua a orillas del Lemán que domina el paisaje ginebrino. Después a cenar. Mezcla de platos franceses e italianos que hemos compartido. De postre, tenían “coroneles”. Lo que nos ha recordado las cenas alsacianas de hace dos años en las que cayeron no pocos de estos sorbetes de limón verde con lingotazo de vodka. Peligrosos. Y divertidos.

Hemos caminado un poco para bajar la cena. Y ahora nos tomamos unas cervecitas, y yo aprovecho para escribir estas líneas. Hasta mañana.

Carlos Carreter
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Recién llegado Ginebra, me sumerjo en el primer mundo

Viajes

Leía hoy que un ministro recomendaba que todos los españoles hiciéramos las vacaciones sin salir de España. Más barato, por el bien de la economía, por las atracciones del país. No pongo en duda sus argumentos.

Acabo de llegar a Ginebra, Suiza para los despistados. Apenas 25 minutos tras el aterrizaje del avión, me reciben en el hotel con una sonrisa, una buena habitación de precio razonable, una buena conexión a internet sin coste añadido, y una tarjeta de transporte público para el área metropolitana de la ciudad también sin coste añadido.

Me gustaría saber en que gran ciudad de España pasa lo mismo. A mi no, por lo menos.

Carlos Carreter
http://carloscarreter.com

En vísperas de la escapada,… suiza

Cine, Música, Televisión, Viajes

Mañana cojo los bártulos y me voy. Hasta el domingo. A Suiza. Básicamente Ginebra y lo que dé de sí en los alrededores de lago Leman. No tengo un plan muy definido. Este depende de otros factores que no controlo yo. Pero me da igual. Se trata de airearse, hacer algunas fotos, y otras cosas importantes que no vienen al caso. De cualquier modo, el domingo estaré de vuelta. No me voy a matar por estar en contacto a través del Cuaderno de ruta. Si es fácil, como hace una semanas en Noruega, pues ahí estaré con algún comentario. Si no, a la vuelta os lo cuento. Y elaboraré el correspondiente diario de viaje. Faltaría más. Si alguien tiene mono. Os dejo con los más recientes. Por tierras navarras, y por los fiordos nórdicos.

Tengo la sensación que en esta ocasión, las grandes cimas de los Alpes suizos las veré desde lejos, pero nunca se sabe. En la foto, las pistas de esquí a los pies del Kleine Matterhorn.

Para hoy, no tenía grandes temas. No ha habido cine estos días. En realidad sí. Pero la película ya está comentada, y sólo una combinación de factores ha hecho que repitiera. Me sigue pareciendo lo mismo. Lo que decía un tweet que leí hace unos días “Me gusta, pero no me gusta. Pero me gusta. Pero no me gusta…” Gran espectáculo visual al servicio de un guion realmente mediocre, que aun así te mantiene pegado a la butaca, aunque sales echando pestes. Menos mal que en cuestiones de extraterrestres, en un par de semanas o menos tenemos de vuelta al Doctor. Dicen que podría empezar temporada el sábado 25. A ver si es verdad. Y hablando de series británicas… se ha filtrado un trailer no de muy buena calidad de la tercera, y al parecer última, temporada de Downton Abbey. El megaculebrón de época británico de época que tanto me ha gustado. Y parece que viene dramón, dramón, dramón.

Grandes montañas con muchas nubes es el paisaje típico que vemos en Prometheus. Como lo que vimos en la cara norte del Eiger desde Grindelwald.

Y si los dramas de época también son conocidos como dramas históricos, será por tienen que ver con la historia. Y sobre personajes históricos estamos. Nos cuentan en Microsiervos que unos tipos han hecho un gráfico en el que comparan la longitud de los artículos dedicados en la Wikipedia a distintos personajes históricos. Que el artículo dedicado a George Washington tenga el triple de longitud que el dedicado a Socrates,… sip, normal. O el de Ghandi, gran pacifista, que es casi cuatro veces más largo que un gran guerrero como Gengis Kan,… vale, me alegro. Pero es que el dedicado a Optimus Prime, uno de los Transformers, que creo que son unos juguetes que han dado el paso a unas infames películas casi dobla la longitud que el más largo de los anteriores. La Wikipedia está muy bien, pero se nota que está hecha por seres humanos. Y hay que ver lo que llegan a desbarrar en ocasiones los seres humanos.

Hace un par de años casi, en Budapest, en la escalinata de la basílica de San Esteban, había un músico muy simpático tocando un instrumento muy raro. Como un platillo volante. O como dos ensaladeras enfrentadas una contra otra. Era curioso. Pero nunca supe que instrumento era ese. Creía que sería algún instrumento oriental, de los que usan los místicos y esas cosas. Pero no, resulta que es un instrumento salido de la inventiva de unos tipos en Berna. Me he enterado en Amazings. Y se llama hang, al parecer porque es la forma que tienen los berneses de pronunciar la palabra alemana que significa mano, y es un instrumento que se toca con las manos. Y ya que estamos en Berna, os vuelvo a recordar que mañana me escapo hasta el domingo a tierras suizas.

El simpático músico callejero que tocaba el hang en la escalinata de San Esteban, en la capital húngara.