[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en internet

Fotografía

Lugares, gente joven y bichos muertos. He aquí los temas que me han llamado la atención esta semana.

Lugares

Estos días he estado buceando entre mis fotografías de Venecia, ciudad por la que siento mucho cariño, yendo más allá de los tópicos. Buscaba imágenes para ampliar y alegrar alguna habitación y algún despacho. Un problema, o una oportunidad según el carácter o el estilo de cada cual, es que está llena de gente. Por ello las fotografías de Christopher Thomas en blanco y negro, vacías de gente, transmitiendo una tremenda serenidad en la ciudad de los canales, me han gustado mucho. El secreto es conocido. Una cámara de gran formato, madrugar mucho, y exposiciones largas. Y un técnica exquisita claro. La serie se llama Venice in solitude. Vía PDN – Photo of the Day.

Siberia es un lugar que asociamos muchas veces a frío y desolación. Tan inmenso, que en ocasiones es más un concepto que un lugar. Por eso, son muy interesantes las fotografías de Ilya Naymushin, del verano siberiano en torno a Krasnoyarsk. Producen una sensación muy desviada del prejuicio. Via The Atlantic – In Focus.

Una fotografía de Céline Clanet, un paisaje nevado, prácticamente monocromático, de la tundra en el extremo norte de Noruega que pude ver en Fototazo, me llevaron a conocer la serie completa Máze y otras de sus obras. Un estudio fotográfico profundo de un pueblo sami (antes conocidos como lapones).

Si preguntas en este país si conocen Springfield habrá mucha gente que sorprendentemente dirá que sí. Aunque claro, se referirá a la ciudad de los Simpson. Pero existen muchas ciudades en Norteamérica con este nombre. Y una de ellas en Illinois de la que se han recuperado las imágenes tomadas por Raymond Hodde, Joe Imlay y Charlie Bilyeu, fotógrafos de prensa que armados con sus Speed Graphics, documentaron la vida de la ciudad. Vía NPR – The Picture Show.

Y unos paisajes puros. Los paisajes circumpolares de Dave Walsh. Y la vida natural del ártico. Relajante e inquietante a su vez. Por el futuro de estos parajes. Vía aCurator.

Isla de Burano

Hace algo más de cuatro años, pudimos encontrar tranquilidad alejándonos del núcleo principal de Venecia, paseando por las coloridas calles de la isla de Burano.

Gente joven

Qué padre o madre no hacen fotografías de sus hijos, viéndoles crecer y documentando sus logros y sus alegrías. Sin embargo, Sylvain Granjon fotográficamente tiene una aproximación muy diferente. Lo podéis ver en su serie Douce Amère. Vía Le Journal de la Photographie.

La adolescencia atrae mucho a los fotógrafos. La mezcla de gente joven, a priori guapa, pero insegura, frágil, construyendo una identidad hace que sea un tema muy recurrente hoy en día. Con motivo del anuncio en Le Journal de la Photographie de los Encontros da Imagen en Braga (Portugal), veo las fotografías de Marion Poussier y decido que esta fotógrafa francesa bien vale el desvío.

Isla de Burano

Elegimos la caída de la tarde, hora en la que la mayor parte de turistas, menos preocupados que nosotros por la intimidad y por la calidad de la luz, ya habían vuelto al núcleo principal de la Laguna Veneta.

Bichos muertos

Las fotografías son de Robert Ashton. Blanco y negro, formato cuadrado, grandes ampliaciones. Moscas y mosquitos muertos. Aplastados, pero reconocibles. Creo que se ajustarían perfectamente a algo que leí hace poco sobre lo relativamente fácil que es encontrar la belleza en lo feo o en el horror. La serie se llama Postmortem. Vía Unless you Will.

Porfolios del fin de semana en Le Journal de la Photographie

En estas últimas semanas me había acostumbrado a encontrar cosas muy interesantes en esta sección. Pero ayer me costó más. De hecho el único porfolio que realmente me llamó la atención fue Playmobil de Alban Coret, sobre la uniformidad de las gentes en China. Vía Weekend Portfolios – Le Journal de la Photographie.

Isla de Burano

Cuando estuve en Venecia esta primavera, me hubiera gustado volver a pasear entre los canales de la coqueta isleta veneta. Pero no hubo oportunidad. Otra vez será.

 

[Viajes] Noruega y Ginebra en Issuu

Fotografía personal, Viajes

Suelo subir una copia, a partir de un pdf, a Issuu con los álbumes de fotografías que hago de mis viajes. Se ven mejor o más ágiles que en el previsualizador de Blurb. Pero este verano he estado descuidado, y hasta hoy no había subido los de los viajes de este verano. Así que aquí os dejo las portadas y los enlaces.

Noruega 2012 – Diario de viaje (I)

Si prefieres el enlace a Blurb: Noruega 2012 – Diario de viaje (I).

Noruega 2012 – Diario de viaje (II)

Si prefieres el enlace a Blurb: Noruega 2012 – Diario de viaje (II).

Ginebra y lago Lemán – 2012

Si prefieres el enlace a Blurb: Ginebra y lago Lemán – 2012.

[Televisión] Cosas de series; en el trajín de las novedades, se acabó el desfile (Parade’s End)

Televisión

Sí. Ya estamos en la primera semana de novedades. Aunque, en realidad sean más retornos que novedades propiamente dichas. Y todavía habrá más en lo que queda de semana. Pero el comentario de los retornos y las novedades lo haré la semana que viene. Para tener una visión de conjunto. Y además, es muy probable que tenga más tiempo para escribir mis impresiones. Estaré de vacaciones.

Esta semana también va a pasar algo importante, de todas formas. Asistiremos a la despedida de los Pond en Doctor Who. Básicamente, estos últimos capítulos han sido una preparación de ese momento. Por cierto, que en el último episodio emitido, hubo un personaje nuevo que tal vez pudiera dar de sí. Jemma Redgrave, de los Redgrave actores y actrices de toda la vida, creo que es prima de la más famosa, Vanessa, que da vida a una científica de UNIT, Kate Stewart. Hija de algún personaje de las series de antaño. Y mira tú… si con los Pond perdemos de vista a Brian (Mark Williams), el padre de Rory, será una pena, porque en los dos capítulos que ha salido ha sido un elemento cómico divertido. Pero ya digo, que se acerca la despedida, y parece que tendremos ángeles llorones y la presencia de River Song (Alex Kingston), lo cual siempre promete. El título del episodio, The Angels Take Manhattan. Ahí es nada. Para quienes sigan la serie, lo dice casi todo.

British Museum

El viernes de la semana que viene por la tarde llegaremos a Londres. No nos alojaremos muy lejos del British Museum. Tal vez entremos a tirar alguna foto a alguna momia. No sé si seguirá siendo gratis.

Por otro lado, van avanzando con buen tono las vidas de los Crawley en Downton Abbey. Pero aunque me quedaré en esta época, hoy no haré más comentario sobre estos. Y es que durante cinco semanas hemos tenido una serie también británica, drama de época contemporáneo del anterior. Se trata de Parade’s End, adaptación de una serie de cuatro novelas relacionadas entre sí, escritas por Ford Madox Ford. En ellas nos hablan de la vida de Christopher Tietjens (Benedict Cumberbatch), caballero inglés, conservador, funcionario del servicio de estadísticas del gobierno, que en un momento lado se lía con una alegre chica de la alta sociedad Sylvia (Rebecca Hall), con el lastre de ser católica, que se queda embarazada, pudiéndo ser el retoño de Tietjens o no. Como es un caballero, y aun con las dudas, se casa con ella. Lo que los lleva de cabeza a una profunda infelicidad conyugal y vital. Más cuando Tietjens conozca a una joven, prácticamente una adolescente, Valentine Wannop (Adelaide Clemens), guapa, moderna, inteligente, emotiva,… prácticamente perfecta. De quien se enamorará y será correspondido, aunque nunca consumarán el adulterio. Hasta que llega la Primera Guerra Mundial, que todavía pondrá más patas arriba un mundo, el de la Inglaterra victoriana, que se derrumba a su alrededor. Es el final del desfile al que hace referencia el título de la serie y la tetralogía literaria.

Ambiente en Leicester Square

Casi seguro que nos entretenemos en el ambiente en torno a Leicester Square en algún momento. No es que me mate el lugar, pero…

Vamos a ver. Me ha encantado. Por dos motivos. Cuenta mucha de las cosas que cuenta Downton Abbey pero con personas de verdad, de carne y hueso. Y con pasión más auténtica, menos de folletín, y mira que el culebrón de los Crawley me gusta. Pero esto creo que es más profundo. El segundo motivo, por las excelentes interpretaciones de las que podemos disfrutar. No sólo por los protagonistas, sino también por los secundarios que van apareciendo entre los que encontramos diversos ilustres de la interpretación británica. Entre los protagonistas, me parece especialmente destacable Rebecca Hall que demuestra que es un actriz como un piano de grande, con capacidad de dotar atractivo a sus personajes por arroba, a pesar de ser “la mala” de la película. Pero mucho más interesante que cualquier otro personaje, salvo el torturado protagonista. Muy bien esta chica.

En fin, un drama de época altamente recomendable, y que no me importaría volver a ver en algún momento con renovada tranquilidad. Y apropiado para estas fechas en las que estoy en víspera de aterrizar por unos días en Londres. En una semana y poco más. Bieeen.

Unas pintas y una canción en Covent Garden

Mucho más agradable tomarse unas pintas en Covent Garden, ¿verdad?

[Fotografía] Dos publicaciones periódicas: foto y pintura en Exit, y Steve McCurry en RSF

Fotografía

No ando con mucho tiempo, pero no quiero dejar de comentar aquí la llegada a los quioscos y a mi biblioteca de dos de las publicaciones periódicas que son habituales para mí ya.

Exit 47 – Foto y pintura

Por el tema de este número de la revista Exit, la digestión será lenta. Explora la relaciones entre la fotografía y la pintura, tanto desde el punto de vista del fotógrafo que se inspira o se relaciona con la pintura, como del pintor que utiliza la fotografía de una u otra forma en su proceso creativo. Como ya he dicho me queda mucho por digerir, pero de momento me han interesado mucho los artículos dedicados a Pablo Picasso (wikipedia) y a Pere Formiguera (página web del autor). Y no quiero decir con esto que no haya cosas más interesante. Una publicación que cada vez me gusta más, a pesar de los 25 machacantes que cuesta. Pero claro, no es una revista al uso, y probablemente los valga.

Por cierto, la página web de la revista es horrible. Casi mejor os informáis a través de su Facebook.

100 Photos of Steve McCurry for Press Freedom – Reporteros sin fronteras 40

Y nos llega un ilustre del fotoperiodismo y los viajes al solidario número actual de RsF. Que por 9,90 euros de nada tienes un buen libro de fotografía, y colaboras con una causa solidaria. En estos momentos, a los quioscos en Zaragoza sólo llega la versión en inglés. La hay también en francés. Las fotografías no entienden de este tipo de idiomas. Y el ilustre no es otro que Steve McCurry (página web del autor), famoso autor de la fotografía de la joven afgana que publicó en una de sus portadas más célebres National Geographic. La totalidad de las fotografías de este número están tomadas en Afganistán en los últimos treinta y algún años. País tan problemático y atribulado por el que el afamado reportero siente pasión. Y se nota. El libro no tiene desperdicio. Una ganga, por ese precio.

Podéis comparar primero el producto en la galería de Afganistán de su página web.

Place la Gare

Me ha llegado el libro de fotos de Ginebra y alrededores. Bien, pero el papel mate de alta gama que he elegido esta vez no ha terminado de convencerme. En la imagen, la Place de la Gare de Lausana.

[Fotos] En tonos de oro

Fotografía personal

El domingo ya os mostré algunas fotos del sábado tarde en el que bajé paseando, haciendo tiempo, entre la Plaza de España y una terraza en la Avenida de Ranillas donde había quedado a tomar unos chismes con unos amigos. Pero tengo algunas más, tomadas con mi fiel Leica D-Lux 5, que sabe recoger los tonos dorados del atardecer. El último del verano.

Toneles

Tonel en Cesaraugusto.

Mercado central

Mercado Central.

Niña a la carrera con puesta de sol

Niña a la carrera en Echegaray y Caballero.

Tras los barrotes

Entre barrotes en la Plaza de Europa.

Obelisco

Obelisco en la Plaza de Europa.

Adoquinado

Adoquinado en Ranillas.

[Cine] To Rome with Love (2012)

Cine

To Rome with Love (2012), 23 de septiembre de 2012.

Esta película ha sido en versión original subtitulada en español, y por ello conservo su título original en inglés. La película está rodada bilingüe, en inglés e italiano, y de esta forma es realmente muy disfrutable. Quien prefiera una versión doblada, también se encuentra en la cartelera española con el título traducido, A Roma con amor.

Ayer era el equinoccio de otoño. Día y noche duraron las mismas horas. El sol salió por el este y se puso por el oeste. Y Woody Allen, como todos los años, llegó a las carteleras. Sigue con su periplo europeo. Después de sus tres películas londinenses, por cierto que me voy a Londres unos días a finales de la semana que viene, su publirreportaje turístico español, y su deliciosa postal parisina, se nos va a Roma.

No es fácil indicar el argumento de esta película. Algunos habrán visto algunas películas últimamente dedicadas a contar historias cortas más o menos románticas localizadas en una ciudad, como Paris, je t’aime y cosas así. Pues bien, Allen se ha montado algo así, pero con las historias no contadas de tirón, sino fragmentadas y mezcladas, aunque todas ellas son totalmente independientes.

Una turista americana (Alison Pill) y un abogado laboralista italiano (Flavio Parenti) ligan y se van a casar. Invitan a los padres de ella (Judy Davis y Woody Allen) a conocer a la familia de él, y el padre, que es un promotor de ópera retirado con poco éxito en su profesión descubre que su futuro consuegro (Fabio Armiliato) canta arias de ópera como el mejor, pero exclusivamente debajo de la ducha. Y decide montarle una ópera.

Un tipo normal y corriente (Roberto Benigni), un oficinista más de traje gris, trabajo y familia corrientes y molientes, de repente se ve perseguido por los periodistas, es invitado a la televisión, liga con modelos y actrices, porque… es famoso. ¿Y por qué es famoso? Pues, porque es famoso.

Una pareja de jóvenes recién casados de provincias (Alessandro Tiberi y Alessandra Mastronardi), muy catetos ellos, llegan a la capital porque los tíos de él le van a ofrecer un trabajo. Pero se separarán por las circunstancias, y severán envueltos en una extraña relación con una prostituta (Penélope Cruz) y un “galán” de cine (Antonio Albanese).

Un arquitecto maduro (Alec Baldwin), que asegura padecer melancolía de Ozymandias*, se encuentra en el Trastévere, con un joven estudiante de arquitectura (Jesse Eisenberg) que convive en ese típico barrio con su simpática novia (Greta Gerwig), también estudiante. El maduro le dice al joven que tenga cuidado, que no se líe con la encantadora mejor amiga de su novia que viene a pasar con ellos una temporada, una actriz (Ellen Page) con una agitada vida amorosa.

Termas de Caracalla

Una aventura amorosa con alevosía y nocturnidad, y bajo la lluvia, se da en el filme entre las ruinas de las Termas de Caracalla.

Aunque las historias se cuentan mezcladas, insisto en que no están relacionadas unas con otras. No sólo eso, sino que alguna se desarrollan en el intervalo de días, o en el de semanas, o sólo en horas. No están sincronizadas. Sin embargo, esto no afecta al ritmo de la película que avanza con agilidad haciendo eslalon entre ellas, sin que chirríe. En ellas, Allen va retomando sus temas favoritos: el amor, las infidelidades, la muerte, la creatividad artística, la fama y celebridad, etcétera. Pero con humor. Y en muchas ocasiones rozando el absurdo. O sin rozar. De lleno en el absurdo. En más de una ocasión me arrancó alguna carcajada, cosa que últimamente pocas comedias románticas o de cualquier otro tipo consiguen. Todo ello, al igual que sucedía en sus anteriores películas europeas, en medio de una constante postal turística de la ciudad de Roma. Creo que pocos lugares típicos de la ciudad eterna dejan de ser retratados en el filme. Lo cual gusta al respetable. Esto viene de antiguo.

Las interpretaciones están en general bastante bien. O adecuadas a lo que se pide de cada uno de los intérpretes, que dan la impresión de que se lo han pasado bastante bien. Me costaría destacar a ninguno ni por arriba ni por abajo. Y me parece absolutamente fundamental el verla en versión original, más estando hablada en dos idiomas. Alguna de las situaciones más graciosas tienen que ver con este hecho.

Resumiendo, una película a la que nadie podrá acusar de ser de las más sesudas, importantes, trascendentes o magistrales del director neoyorquino. Pero que a mí me ha divertido mucho, se me ha pasado en un vuelo y además ha sido muy agradable de ver. Quizá no al nivel de Midnight in Paris, pero mucho mejor que la mayor parte de las comedias románticas que uno se puede merendar a lo largo del año.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

* Nota: La melancolía de Ozymandias no existe. El nombre deriva de un poema inglés de Percy Bysshe Shelley, en el que se trata de la ruina de la ruina de una estatua gran rey Ozymandias, nombre por el que conocían los griegos a Ramses II. Y por lo tanto tiene que ver con lo pasajero de la grandeza terrenal. El síndrome que padece Baldwin estaría pues relacionado con el estado depresivo al tomar conciencia de que todo lo que nos parece grande e importante tarde o temprano desaparecerá y se olvidará. Lo cual es cierto.

Rincón en el Trastevere

Típico rincón del Trastévere, donde transcurren también algunas escenas de la película, y donde me alojé yo en mi visita invernal, aunque no lo parecía, en 2004.

[Fotos] ¿Por las hoces u hocinos de Martín del Río?

Fotografía personal, Viajes

Hace casi ocho años, entre el 10 y el 12 de octubre de 2004, pasé un fin de semana con unos amigos por la provincia de Teruel. Nos alojábamos en Torre los Negros, y nos movíamos haciendo excursiones por la provincia. El día que volvíamos a Zaragoza visitamos un entorno natural que estaba muy bien. Unas hoces atravesadas por un riachuelo, que aparentemente es el que daba lugar unos kilómetros aguas abajo al río Martín.

Ayer debatía con un amigo cuya familia es oriunda de Martín del Río, a pocos kilómetros del lugar por el que paseamos, si el paraje que yo visité es el mismo u otro por el que estuvo paseando hace unos días. El conoce la zona mucho mejor que yo. Y yo tengo el problema de que tengo “memoria fotográfica”. Vamos, que cuando pasa un tiempo, no me acuerdo bien de las cosas, pero si miro las fotos, entonces ya me voy acordando. El tema es que me vine a casa con la sensación de que me había liado un montón al contar como fue aquello.

He repasado tirando de “memoria fotográfica” y he “recordado” como fue aquello. Y os lo cuento con fotos, a ver si así, cuando José Antonio lea/vea esta entrada, nos aclaramos de donde estuve yo. Porque seguro que el sabe dónde está cuando visita los hocinos del río Martín.

Paseo por las hoces

Ayer no atiné bien a recordar como llegamos. Pero hoy, con la “memoria fotográfica” me he acordado. No veníamos de Torre los Negros, sino de la sucursal de Territorio Dinópolis en Galve. Y antes de dejar aparcado el coche junto a una borda en el campo, pasamos por lo que después de mirar el mapa estoy casi seguro que era el núcleo de población de Las Parras.

Paseo por las hoces

El día había estado nublado y de llover. Mejor por que eso permitió que los contrastes no fueran fuertes por el sol, y las fotos salieran mejor. En el año 2004, llevaba una Canon Ixus 400 de 4 megapíxeles que en buenas condiciones daba un resultado digno, pero que no funcionaba muy allá si pasabas de los 200 ISO de sensibilidad, y la latitud de exposición del captor era más bien flojita.

Paseo por las hoces

Conforme comenzamos el paseo fue asomando tímidamente el sol. Y ambiente de gotas de agua con rayos de sol a ras… toca arco iris claro.

Paseo por las hoces

Antes de llegar a las hoces atravesamos un bosquecillo, por el que corría el cauce del río, que nosotros en aquel entonces suponíamos el Martín. Pero puede ser alguno de los afluentes que lo originan.

Paseo por las hoces

Finalmente, llegamos a una poza al pie de las hoces, que se formaba con los saltos de agua que caían entre ellas.

Paseo por las hoces

Fuimos remontando la hoz, siguiendo una senda paralela, más o menos, al cauce del agua.

Paseo por las hoces

A los lados, unas paredes verticales con algunas buitreras.

Paseo por las hoces

Poco a poco fuimos subiendo hasta la parte superior, con el tiempo ya un poco más seguro, sin miedo ya a la lluvia que nos había acompañado parte del día.

Paseo por las hoces

En un momento dado encontramos las ruinas de lo que podría haber sido una especie de ermita, o algo así. Quizá otro tipo de construcción, pero lo recuerdo así.

Paseo por las hoces

Desde allí nos asomamos a los saltos de agua desde arriba. Era principio de otoño de un año que no debió ser muy lluvioso en general y tampoco caía una gran cantidad de agua. Pero caía.

Paseo por las hoces

Como ya se nos hacía tarde, y no iban a haber muchas horas más de luz, empezamos el regreso, cuando el cielo empezaba a estar completamente despejado.

Y ahora veremos si estas fotos y comentarios sirven para determinar en qué hoces estuve yo aquel día del Pilar del año 2004.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía, Historia

Como se puede deducir de la entrada del viernes, esta semana he estado más atento a las novedades en cacharrería fotográfica que las fotos y los fotógrafos. Pero aun así alguna cosa os traigo a esta sección habitual de los domingos.

En primer lugar, lo que tengo más reciente. En las últimas semanas, Le Journal de la Photographie está ofreciéndonos una selección de porfolios del fin de semana muy interesantes. Y ayer sábado nada menos que seleccioné cinco de ellos. Os los refiero a continuación.

Refuges Intimes II de Tilby Vallard. Paisajes montañosos con pequeños refugios extrañamente iluminados.

Turkish Coffee de Emynassy. Fotografía de calle, muy contrastada y saturada, en las calles de Estambul.

Japan de Karen Buttin. De como vivió la fotógrafa el año que vivió en Japón.

Ambrotypes de Eric Antoine. Procesos antiguos que dan lugar a imágenes muy interesantes. Especialmente los desnudos.

La noche de los muertitos de Héctor Mediavilla. Fotógrafo español que pasa parte de su tiempo en Méjico y que nos muestra cómo viven sus supersticiones los mejicanos en la noche de las animas.

Ranillas en Ranillas

Si más adelante hablo de los fantasmas guerreros de los estadounidenses, en Zaragoza también tenemos los nuestros. La exposición internacional de 2008 se hizo coincidir con el segundo centenario de los sitios que sufrio la ciudad bajo las bárbaras tropas francesas. Aunque ellos pensaban que era adecuado exportar la ilustración a bayonetazos y cañonazos. La expo se celebró en el meandro de Ranillas.

En Flaworwire nos enseñan cómmo el fotógrafo Tom Hunter reproduce, aunque sea parcialmente, algunas obras maestras de la pintura. Normalmente, más allá de la curiosidad, este tipo de inventos me dejan frío. Pero creo que en este caso el fotógrafo realmente aporta algo. También le ha interesado a Rafael Roa.

Wim Wenders es un autor que ha aparecido de vez en cuando por estas páginas. Tanto como cineasta como fotógrafo. En esta ocasión, es Rafael Roa quien nos recuerda al alemán haciendo un interesante comentario sobre la serie Places, strange and quiet que se está exponiendo por diversos lugares de Europa.

Ranillas en Ranillas

Entre las obras de acondicionamiento de la ciudad, se realizó la reurbanización de lo que hoy como conocemos como avenida de Ranillas, y se ornamentó con unas curiosas y divertidas esculturas de ranas a lo largo de la misma.

Los estadounidenses tienen sus propios fantasmas como pueblo y nación. Y muchos de ellos están asociados a la guerra de secesión que provocaron los díscolos estados del sur de los Estados Unidos. En estos días han estado rememorando, no creo que se deba decir “celebrando”, el 150º aniversario de la batalla de Antietam, también conocida en los estados sureños como batalla de Sharpsburg. Fue el primer intento del ejército confederado del Norte de Virginia que comandaba el general Robert E. Lee, por llevar la iniciativa de la guerra, invadir estados del norte, y forzar un acuerdo de paz satisfactorio para los intereses del sur. La batalla es hasta el momento la más sangrienta de la historia de los EE.UU. que se haya librado en un solo día, con unas 23.000 bajas, de los cuales fallecieron en torno a 3.500. Aunque se considera que los contendientes quedaron en tablas, en general salieron beneficiados los del norte, ya que Lee tuvo que volver a su territorio para recuperarse de la dura batalla. Tuvo otras consecuencias aquella batalla, pero como nos recuerdan en No Caption Needed, las fotografías de los muertos de Antietam que tomó Alexander Gardner con una gran cámara de banco, modificaron la visitón que el público tenía de la guerra y las batallas. Una visión excesivamente romántica e idealizada. Aquellas fueron las primeras fotografías que mostraban a los muertos en el campo de batalla. Algunas de aquellas fotografías se pueden ver en las páginas del National Park Service. Relacionado con esto, en The Picture Show de la NPR (radio pública norteamericana) nos cuentan cómo para conmemorar este hecho, se ha hecho una experiencia de seguir los pasos que probablemente dio Gardner con su gran cámara con un modelo igual (si no es el mismo) en los campos de Sharpburg en la actualidad (Sharpburg es el nombre de la población cercana, Antietam es el nombre de un arroyo en torno al cual se libró la batalla). Para ver las fotografías de este experimento, comparadas con las originales, seguir este enlace.

Finalmente, todo el mundo acusa a Photoshop de adulterar el mundo de la fotografía con los amaños que permite. En Flavorwire nos muestran hasta que punto los amaños en la fotografía son antiguos. Lo que sucede con Photoshop es que ahora están al alcance incluso de los torpes.

Ranillas en Ranillas

La mayor parte de estas ranas las supongo ocultas por los densos arbustos que cubren actualmente el muro que limita la avenida con el cauce del río Ebro. Pero en algunos puntos, todavía podemos disfrutar de estos simpáticos animalillos de bronce.

[Televisión] Adiós a los Botwin, adiós a Weeds

Televisión

Weeds es una serie que nos ha acompañado desde hace siete años. Nada más, y nada menos. El tiempo pasa volando. Pertenece a esa categoría de series adultas, que en Estados Unidos sólo emiten las cadenas de cable, y que permiten tratar temas como el sexo, el consumo de drogas, u otros temas considerados en aquel país como políticamente incorrectos para ser tratados por las cadenas generalistas. En principio una comedia, aunque ha acabado con un regusto a drama bastante notable, resuelve sus episodios en 30 contenidos minutos. Con 10 o 12 episodios por temporada, su narración suele ser más agil que las pesadas series de veintitantos episodios de más de 40 minutos de duración.

Nos ha contado la historia de Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) y su familia. Principalmente sus dos hijos mayores, Silas (Hunter Parrish) y Shane (Alexander Gould), y su cuñado Andy (Justin Kirk). Y algunos añadidos, fundamentalmente Doug (Kevin Nealon), que ni es familia ni es nada, pero ahí ha estado durante los 102 episodios que oficialmente ha durado la serie. Nancy, al principio de la serie, es una reciente viuda, que vive en una urbanización para clase media en algún lugar de California. Y que al enviudar se encuentra en auténticos apuros económicos. Y toma la decisión que a partir de ese momento cambiará su vida y la de su familia. Traficar con hierba, con marihuana. Una mujer blanca en torno a los 40 años, de origen protestante aunque viuda de un judío, que ha vivido toda su vida en un entorno protegido, que está de muy buen ver, pero con un aspecto que transmite cierta fragilidad. Fragilidad que puede existir en su interior al principio, pero que pronto desaparecerá, convirtiéndose en una madre coraje, que irá superando todos los contratiempos, y surgirán muchos, con unos “de perdidos al río” que no servirán más que para ir cayendo cada vez en problemas más serios.

Paisaje desde el bus

Weeds, hierba, y hierba no falta en el paisaje de Noruega, aquí tomado desde el autobús entre Voss y Granvin. Aunque esta hierba no se fuma.

Mafias negras, mafias hispanas, cárteles mejicanos, policías corruptos y no corruptos, rusos, su hermana, sus vecinos de urbanización, todos ellos son potenciales peligros para lo que es el objetivo de su vida, constantemente fallido. Sacar adelante a sus hijos y vivir en paz.

Evidentemente, en ocho temporadas, la serie ha tenido momentos muy buenos y momentos no tan buenos. Y no son pocos los que consideran que han estirado la historia más de lo conveniente. Muchos opinan que el final de la séptima temporada hubiese sido un final perfecto. Yo opino que probablemente ha durado demasiado, pero que la octava temporada ha sido mejor que la séptima, aunque el final de la séptima hubiese sido un mejor final que la inmensa elipsis temporal del último capítulo doble y su melancólico final. En cualquier caso, es cierto que este final, como ya digo melancólico, refuerza una idea que hace tiempo que se había colado en mi opinión. Disfrada como comedia, a veces hilarante, a veces ácida, a veces esperpéntica, lo que hemos vivido fundamentalmente ha sido un tremendo drama, que no pocas veces a rozado la tragedia.

Por supuesto, además de los buenos guiones, de las buenas historias, hay un elemento determinante para el éxito de la serie, y ha sido su elenco de intérpretes que han bordado sus personajes. Todos ellos en general. Pero hay que destacar dos de ellos principalmente. Su protagonista, Mary-Louise Parker, mujer que dado su aspecto físico y su edad podrías decir que tiene algún pacto con el diablo, y que simplemente ha bordado durante ocho temporadas su papel. Pero hay otro personajes, y gran mérito lo tiene su intérprete, que finalmente ha sido importantísimo, que poco a poco ha ido cobrando más relevancia, y que probablemente es el que más ha evolucionado. Se trata del inicialmente descerebrado cuñado Andy, secretamente y eternamente enamorado de Nancy, y que solamente encontrará su equilibrio poniendo distancia entre ambos. Un más que excelente trabajo de Justin Kirk.

Bueno. Se acabó Weeds. Echaremos de menos a los Botwin y sus aventuras. Esta familia, se había vuelto de alguna forma parta de la familia.

Paisaje desde el bus

Más hierba en el paisaje, conforme el autobús se acerca a Granvin, a orillas del Hardangerfjord.

[Fotografía] Aquellos chalados con sus locos cacharros o… que fue de la Photokina 2012

Fotografía

Decidí hace un tiempo que hablaría habitualmente de fotografía, pero que no dedicaría mucho tiempo a hablar de cacharros fotográficos. A uno le pueden gustar más o menos, puede tener más o menos fetichismo al respecto, pero en definitiva, si no hay alguien detrás del visor, o la pantalla, o lo que sea, mirando y haciendo fotos, sólo son eso cacharros. Pero Photokina, el gran sarao de los cachivaches fotográficos, no hay más que una cada dos años. Y es divertido durante la semana que dura ir viendo que hay de nuevo en el panorama tecno-fotográfico. Cuando escribo esto, la feria, que se celebra en Colonia, no ha terminado todavía.

“Formato completo”, formato Comansi

Hace unos años, un responsable de Nikon en España soltó aquello de que ellos nunca iban a hacer cámaras para lo que se ha dado en llamar el “formato completo”. Es decir, aquellas cámaras cuyo sensor tiene unas dimensiones más o menos coincidentes con el del fotograma de película de formato 135, 24 x 26 mm. Y ahí los tenemos en desenfrenada carrera con Canon para ir sacando modelos con este formato. Y este año ha sido el de las cámaras “baratas” con este formato. El uso de “barato” en el mundo fotográfico cada vez tiene significados más extraños. Pero en general se corresponde con lo que la gente normal denomina entre “no demasiado caro” y “no demencialmente caro”. En este caso, para los dos dos gigantes de la industria fotográfica, “barato” significa 2.000 euros. ¡¡¡Manda güevos!!!

Pero no son los únicos en esta fiesta, ya que en estas dice Sony que ellos también quieren, y además de una a modo de réflex con este formato, van y se sacan una compacta para este formato con un objetivo fijo de 35 mm, por el módico precio de 3.000 machacantes. Cada vez que miro a mi Olympus mju-II, que es una compacta realmente compacta, bolsillera, con protección contra polvo y salpicaduras, con un objetivo fijo de 35 mm también, y que me costó en su momento 25.000 pesetas (150 euros al cambio). Y hacía unas fotos pistonudas. Eso sí en “real raw”, es decir, película fotográfica. Pero lo mismo le metías un negativo en blanco y negro que diapositivas. Podía con todo. Muchos diréis que no son lo mismo. Pero qué narices. Sí, son lo mismo. Una cámara compacta de buena calidad, discreta, usable en entornos variados, que diera respaldo a un sistema réflex más completo. Yo no sé si me atrevería a llevarme la nueva Sony a esquiar una semana a los Alpes franceses, y aquella sí que vino.

Visité Colonia hace dos años, dos semanas antes de la Photokina, que se celebra en las instalaciones que se ven en la foto. O por ahí. Como curiosidad, la habitación del hotel nos costó un 25 % de lo que nos hubiera costado durante la celebración de la “kina”.

Las compactas avanzadas van avanzando

Coincidió que el sábado pasado, un buen amigo, me preguntó por como estaba el mercado de cámaras compactas de buena calidad. Le gustan de buena calidad, pero le gustan bolsilleras. El paquete de tabaco es su referencia en tamaño. En tiempo de la fotografía fotoquímica, le he visto fundamentalmente con alguna Minox 35 ML, y también tenía una Rollei 35, no recuerdo qué modelo exactamente. Recientemente se defendía con bastante más que algo de dignidad con un Canon S90 o S95, pero un problemilla en el captor le hacen plantearse el recambio.

Y oye. Que aún ha estado entretenida. Entre las novedades que pocos meses atrás nos ofrecieron Panasonic (Lumix LX7) y Sony (RX100), y las que se han presentado en esta feria de la mano de Fuji (XF1), Olympus (XZ-2), Leica (D-Lux 6), entre otros… pues hay para elegir. Es cierto que la Leica es como la Panasonic, pero maqueada. Pero vamos, hay  para divertirse un rato. Y tengo experiencia de que son capaces de hacer fotos muy majetas. La más bonita de todas es la XF1. Te entra por los ojos a la voz de ya.

M, el vampiro de Solms

Mira tú por donde que Leica, además de la compacta mencionada, se las ha pintado sola para en estos últimos tiempos buscar nuevas formas de aligerar del peso de sus carteras a los más afortunados vendiéndoles cámaras. Por supuesto, está los nuevos buques insignia de la serie M, la M, y de la serie S, la S. No. No me he vuelto modorro. Es que ahora las llaman así. Pero también se han sacado de la manga una Leica barata, la M-E. Nada, tirada, por unos 4.000 euros, creo. Y en el fondo no es más que una M9 maqueada, y aligerada de alguna cosilla. Y no vamos a hablar de la X2 “à la carte”. Gástese unos cuantos cientos de euros más por la compacta en cuestión, pero eso sí con colores y grabados en la carrocería exclusivos. Y otra X2, prima hermana del “naranjito” en edición superexclusiva,…. Y bueno, lo que haga falta para cobrar más. Ya lo han dicho. Nunca sacarán una cámara barata. No va con ellos. Pero siguen siendo el objeto del deseo. Aiiggggg… La verdad es que la M-E la han dejado muy bonita.

Ya he visto unas cuantas fotos de los enviados por los medios especializados a la “kina” de los candaditos del puente Hohenzollern sobre fondo ferroviario. Sabrán mucho de cámaras, pero no son especialmente originales haciendo fotos.

Los suecos lunáticos

Que Hasselblad haya sacado una nueva cámara profesional de formato medio ha pasado totalmente desapercibido. La H5D parece que no ha interesado a casi nadie. Pero eso sí, los prototipos de la Lunar, esa Sony NEX-7 supermaqueada en maderas y metales nobles, que pasa de costar 1.200 euros a costar 5.000 euros,… de esa no ha parado de hablar nadie. Otros que han decidido que no piensan sacar cámaras no ya baratas sino razonables. Se había rumoreado que la marca sueca sacaría un sistema de cámaras de sistema compactas. Uno se acuerda de las deseables XPan, y piensa en algo que no es barato pero es deseable, interesante, una proposición original. Pues no. Puro lujo por el puro gusto de dárselo.  Y el caso es que los palos que les están dando en los medios especializados son considerables. A mí también me ha desagradado. Lo confieso. El efecto contrario al que me producen los excesos leicaístas.

Las tonterías de tomo y Lomo, y algunas cosas más

Por supuesto, allí han estado los megasupermorros de Lomo vendiendo cámaras baratas y malas a precio de jabugo. Todo para su parroquia de modernillos de medio pelo. Que podrían conseguir lo mismo comprando cámaras viejas en el rastro por casi nada. Pero sus cámaras no tendrían forma de lata de sardina.

Y en el campo de las Micro Cuatro Tercios han estado más bien con el nivel bajo. Me intereso por ellas porque mi cámara para viajar en los últimos años ha sido de este sistema, tamaño contenido, poco peso y calidad de imagen más que razonable. Pero no han llamado mucho la atención.

Y dicen que han visto puestos en la feria en los que ponía Kodak, o Yashica,… nombres que antaño signficaban cosas importantes en el mundo de la fotografía… Qué cosas…

Y cómo no, una fotografía de la catedral al atardecer con un bonito contraluz… que no decaigan los tópicos. De estas también se publican unas cuantas estos días en los medios especializados.

[Televisión] Cosas de series; algunos finales y algunos principios, de la temporada de verano a la de otoño-invierno

Televisión

Sí. El verano ya se acaba. Y con él algunas de las historias televisivas que nos han ido acompañando. A cambio, llegará el otoño con una densidad de emisiones mucho más fuerte. Y algunas cosas se han ido viendo. Es cierto que el final más sonado ha sido el de la octava temporada de Weeds, que ha supuesto el adiós definitivo a los Botwin. Pero a ese final le dedicaré una entrada en exclusiva. Y que entre las novedades del otoño que hasta ahora han ido entrando sólo me he quedado de momento, pero en precario con The New Normal; nada más de los pilotos que he visto me ha llamado la atención. Ya lo conté la semana pasada. Pero bueno.

En primer lugar decir que hemos tenido una despedida parcial. White Collar, después de diez episodios en su cuarta temporada, se despide hasta el mes de enero, en el que seguirá con otros seis. He de decir que sigue tan entretenida como de costumbre, gracias a la química entre sus dos protagonistas. Pero el cliffhanger del último capítulo ha sido tan previsible como manido. De verdad. La primera vez que se vio, fue grandioso (cuidado con el enlace que es un spoiler). Pero ahora ya… En fin. Tampoco ha sido una serie que haya pretendido nunca otra cosa que eso, entretener. Por cierto, que chirrían mogollón los anuncios que intercalan sobre cierta marca de coches americana. Otro problema, esta temporada no ha habido chica fija guapetona acompañando a los habituales. Han reaparecido algunas “novias” de Neal, pero poco más.

En los últimos días hemos tenido dos entradas en mi cartelera de series particular. Vuelve Bones, ya muy veterana en su octava temporada pero aguantando. Después del final de la protagonista dándose a la fuga en la pasada temporada, hemos tenido el clásico capítulo en el que se recompone todo para seguir, supongo con una fórmula que no acaba de desgastarse, a pesar de que está siendo muy imitada. Policía y consultor científico con química resolviendo casos. Bueno. Seguiré con la doctora Brenan porque a ella y su equipo les he cogido mucho cariño. Aunque ya veremos si sigue dando de sí la cosa.

Heredera de la fórmula Bones ha sido la primera temporada de Perception. En este caso es una agente femenina del FBI, que es amiga y se apoya en un experto universitario en psicología, o psiquiatría, o neurología, porque parece que sabe de todo, y que si la antropóloga de Bones tiene su punto de Asperger, en este caso es directamente un esquizofrénico paranoide con sus delirios y todo. No ha sido gran cosa. Y si la he ido viendo es porque venía bien de relleno a la hora de comer o de cenar. Ha sido renovada para una segunda temporada, pero ya veremos si me reengancho.

Dejo para el final la segunda de las entradas en cartelera. Nada más y nada menos que la tercera y última temporada del lujoso culebrón británico de época de moda. Downton Abbey. De entrada una cosa. Mi favorita, Lady Mary (Michelle Dockery), está más guapa que nunca. Y sí. Definitivamente, su amado es un personaje que cada vez me resulta más gilipollas. Estoy empezando a desear que adorne su artistocrática aunque aburguesada cabeza con unas buenas astas. Pero probablemente no irán por ahí los tiros. Tuvimos un entretenido primer capítulo, pero veremos con se desarrollan los que queda, basados como siempre en el binomio amor/dinero, más las penas más discretas de los sirvientes. La gran novedad, la llegada a escena de la abuelita norteamericana de las chicas Crawley, Martha Levinson (Shirley McLaine), de quien todo el mundo espero interesantes interacciones con la estirada abuela británica, la inconmensurable condesa viuda de Grantham (Maggie Smith). En fin. Esperemos que tenga esta serie el final que se merece. Pero para eso todavía tenemos siete capítulos más de disfrute.

Con el regreso de Downton Abbey volvemos a las esencias británicas, como estos dos especímenes, algo desenfocados es cierto, en Camden Stables Market, en Londres.

[Cine] El nombre (2012)

Cine

El nombre (Le prénom, 2012), 17 de septiembre de 2012.

Después de la mediocre ración de cine infantil de animación del domingo, había ganas de ver algo adulto, y a ser posible de calidad. Misión que no es fácil tal y como está la cartelera. Hay que fijarse bien. Que hay muchas trampas en la misma. Pero unas cuantas críticas positivas nos dirigieron a esta comedia francesa dirigida por Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte.

España debe ser de los poco países en los que es posible encontrar algún Adolfo nacido con posterioridad al año 1945. El nombre quedó prácticamente proscrito después del devastador paso de Adolf Hitler sobre la faz de la Tierra. Así que puede que algunos espectadores españoles no acaben de entender la situación que desencadena la mezcla de comedia y drama que es esta reunión de amigos y parientes “cuarentañeros”, que se juntan para cenar. Los anfitriones son Claude (Guillaume de Tonquedec) y Babou (Valérie Benguigui) que viene de Élisabeth, ella profesora en un instituto, él un intelectual universitario, ambos situados más bien a la izquierda del espectro sociopolítico. Los invitados son por un lado Pierre (Charles Berling), amigo íntimo desde la infancia de Babou, músico, soltero, muy educado, y algo amanerado. Por otra lado, están Vincent (Patrick Bruel), hermano de Babou, y su mujer Anna (Judith El Zein), que llegará con retraso. Más dedicados a los negocios, liberales de derechas, estos tienen algo que celebrar, y es que una ecografía ha mostrado que el bebé que esperan es un niño. Y Vincent, ante la incredulidad de sus amigos y hermana, les suelta la bomba de que le van a llamar Adolphe. Las discusiones comenzarán, y después, las revelaciones, los reproches, y las amistades y los cariños se verán puestos a prueba.

Esta comedia dramática puede ser comparada hasta cierto punto con una película reciente. Ambientada en Nueva York en lugar de París y con actores anglosajones en lugar de franceses. Me refiero a Carnage (Un dios salvaje). Pero ambas tienen en común estar basadas en obras teatrales de la escena francesa. Grupo de adultos de esa especie en vía de desaparición que llamamos clase media, que reunidos en el salón de una casa, acaban soltando todas sus miserias, dando rienda suelta a sus verdaderos pensamientos y sentimientos, y a veces a sus instintos. Con distintos planteamientos en su puesta en escena. Ambos adecuados a los matices que muestran. Y que nos divierten, al mismo tiempo que nos ofrecen una reflexión crítica sobre los defectos de la humanidad y su hipocresía.

Evidentemente, tratándose de una adaptación teatral, el trabajo de los intérpretes es fundamental para el éxito de la “función”. Y he de decir que los cinco están espléndidos, cada uno en su momento. Quizá Patrick Bruel es el que consigue una interpretación más destacada, pero sin querer desmerecer en ningún momento el trabajo del resto. Como curiosidad he de comentar que el elenco es el mismo que representó la obra en su estreno teatral, y que los directores son los autores de la misma.

Desde mi punto de vista, una película muy interesante para el público adulto. Yo lo pasé realmente bien. Humor inteligente, con contenido.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

De gustos bohemios e intelectuales de izquierdas, los anfitriones de la cena parecen vivir no lejos de Montmartre.