Como ya comentaba recientemente, el sábado pasado fui con unos amigos de visita por algunas de las localidades de las comarcas zaragozanas del Aranda y Valdejalón. Chodes, Mesones de Isuela y Tierga fueron los pueblos visitados, con el castillo de los Luna en Mesones de Isuela como plato principal. Pero fotográficamente hay otro motivo por el que es interesante la excursión, estaba estrenando una Pentax 17.
¿Qué es la Pentax 17? Es la primera fase de Ricoh Imaging Co., bajo la marca Pentax que posee, para revitalizar el ámbito de la fotografía con película fotográfica tradicional, ofreciendo cámaras nuevas, sin tener que depender del mercado de segunda mano, y buscando atraer nuevas generaciones de fotógrafos al medio. Lo cual, en principio, suena bien.
Aquí no voy a entrar en las características de la cámara, lo que tiene de bueno y lo que tiene de malo. Todo ello lo he expresado con cierto detalle en una entrada en Carlos en plata. Aquí os dejo con una selección de fotografías, que no está mal.
Domingo 29 de septiembre. Horas antes de salir de viaje hacia Singapur. En la madrugada del lunes había que poner el despertador a las 3 de la madrugada. Así que ese domingo me lo tomé con calma. No obstante, acepté la propuesta de unos conocidos de dar un paseo con una cámara de formato medio. No conocían este tipo de cámaras y tenían curiosidad.
Así que fue darnos un paseo, hacer las fotos de un rollo de negativos en color, cuyas características encontraréis descritas en Carlos en plata, y tomarnos un aperitivo. Todo muy relajado. Al fin y al cabo, sólo hacía dos días que había comenzado mi segundo periodo de vacaciones reglamentarias. Las del principio del otoño.
Cuando hice el primero de los cursos de fotografía en Spectrum, allá por 1991 o 1992, ya no recuerdo bien, la profesora, Nati Gascón, nos mostró en el primer día algunas fotografías de maestros de la fotografía, en una declaración de intenciones sobre por donde iban los tiros de aquella formación. Lejos de los «trucos» informáticos que parecen importar hoy en día. Era un pimiento de Edward Weston. Me costó entender por qué era una gran fotografía y por qué era importante en la historia de la fotografía. Pero cuando lo hice, di un gran avance en mi comprensión del mundo del arte. Y me liberé de prejuicios. Que siempre está bien. Weston perteneció a un grupo de fotógrafos que duró muy poquito tiempo, pero fue muy importante; el Grupo f/64. El nombre viene de la apertura de diafragma de trabajo más frecuente en las cámaras de gran formato de 20 x 25 mm u 8 x 10 pulgadas. Y lo conformaron grandes ilustres como Paul Strand, Weston, Ansel Adams, Imogen Cunnigham y otros. En Revela-t nos recordaron la fundación del grupo en 1932 hace unos días.
Lo de Annie Leibovitz haciendo retratos oficiales de la realeza no es nuevo. Ya se puso a ello con Isabel II del Reino Unido. Pero no pensaba que alguien en España se le ocurriese contratar a la norteamericana para poner su cámara y su ejército de ayudantes frente a los caretos de los monarcas hispanos. Y tal cosa es lo que ha sucedido por iniciativa del Banco de España, si mis informaciones no son erróneas. Lo he visto publicado en diversos lugares, pero el tema me aburría en un principio. Hasta que la gente de Revela-t compartió un comentario sobre el tema de Alfredo Oliva (Instagram). Profesor de psicología retirado, téorico y docente sobre fotografía y fotógrafo en activo, publicó un comentario sobre los retratos en los que percibía una intención ridiculizante de los retratos de Felipe y Letizia con zeta. Que me pareció curiosa. Desconozco si realmente esa fue la intención de Leibovitz. Me consta que desde hace unos años, en los que sufrió un batacazo financiero notable, busca trabajos rentables y alimenticios, y eso me pareció con estos. Pero bueno… los argumentos de Oliva me parecieron interesantes. Para pensar un ratito. Luego me puse a otra cosa que me interesaba más.
Difícilmente me dedicaré de forma preferente a la fotografía de naturaleza por distintos motivos. Pero cada vez me interesa más. Como se puede ver por las fotografías que ilustran esta publicación, realizadas ayer mismo. Con la llegada de los últimos meses del año llegan los fallos de los premios de fotografía más diversos, y entre ellos también el de fotógrafo de vida salvaje del año (Wildlife Photographer of the Year). La noticia la vi en la nueva revista en línea, Wild Eye Magazine, a la que me he suscrito aprovechando el precio especial de lanzamiento. El primer número, que todavía estoy digiriendo, me está gustando mucho. A ver cómo va en un futuro. En cualquier caso, como es habitual en estos premios, las fotografías son realmente espectaculares. Cómo se lo curran algunos.
En Aesthetica Magazine conocí hace pocos días el trabajo de la fotógrafa norteamericana Barbara Crane, ya fallecida hace cinco años. Crane estuvo activa desde los años 60 del siglo XX hasta pocos años antes de su fallecimiento. En la página web, sus fotografías más recientes expuestas son del año 2013, si no me equivoco. Y por lo tanto tiene un amplia diversidad de temas y estilos a lo largo de su trayectoria. Pero reconozco que al igual que en el artículo donde la descubrí, son sus fotografías en las grandes ciudades las que más me han llamado la atención.
En PhotoSnack, Tomasz nos propuso conocer el trabajo de Neal Slavin, fotógrafo y director de cine y televisión, especialmente sus retratos de grupos. Y estoy de acuerdo. Fotografiar un grupo es siempre complejo, especialmente si quieres reflejar la personalidad del colectivo. Y por eso lo traigo aquí. Otro día, también nos propuso revisar el trabajo de Rania Matar, una fotógrafa que por su origen entre occidente y oriente próximo, siempre ha vivido y trabajado en la tensión de la dualidad y del conflicto. La conozco ya desde hace un tiempo, pero nunca está de más recordarla.
Como siempre priorizo las fotografías de los viajes a la hora de ir revisando y procesando las fotografías que hago, cuando ya se nos acaba el mes de noviembre, con las nieblas invadiendo las calles de Zaragoza, todavía estoy con las fotografías de los primeros días de este otoño de 2024 en las que no faltaron las lluvias. Este año, hemos tenido otoño real, frente a los últimos años en los que tuvimos unos veranos prolongados y otoños con sabor a primavera, por lo benigno del tiempo.
El comentario técnico de las fotografías que aquí os muestro lo encontraréis como de costumbre en su publicación de Carlos en plata. Realizadas con una película que, aunque tiene sus momentos en los que proporciona un rendimiento interesante, en realidad no me gusta mucho. Pero bueno, llegó a mis manos, y la usé. Y alguna de las fotografías, especialmente cuando aparece gente, las guardaré con cariño.
Qué barbaridad. Acabamos de entrar en la segunda quincena de noviembre, y todavía estoy revisando fotografías de este verano. Y es que llevo una temporada muy activo fotográficamente hablando. Desde el punto de vista técnico, podéis encontrar el comentario a las fotografías de esta entrada en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Pero vamos a poner un poco de contexto a estas fotografías.
Realizadas un sábado muy de mañana, el último día de agosto, habíamos quedado con un colega aficionado a la fotografía que quería saber más de una cámara que había comprado de segunda mano, similar a otras que yo tengo. Quedamos pronto para evitar el calor de las horas centrales del día en verano. Pero lo cierto es que el calor no apretó. Había llovido y todavía quedaban nubes en el cielo, aunque poco a poco se estaban abriendo y la luz era muy agradable. Pasamos un buen rato hasta que las nubes parecía que iban a desaparecer y el sol a castigar como es propio del verano zaragozano. En ese momento, paramos, nos tomamos unos chismes para refrescarnos, y nos volvimos a casa.
Sigo muy liado. Es así desde que terminé de vacaciones a mediados de octubre. Tengo un montón de cosas que hacer en el trabajo, alguna de las cuales repercute en mi tiempo libre, y en este también he tenido mucho lío. Entre otras cosas, renovación tecnológica en casa. Tengo nuevo ordenador, que me ha salido bastante más económico de lo que esperaba, y es muy rápido y muy potente. La verdad es que eso me permite pasar mucho menos tiempo delante de su pantalla, que es lo ideal. Pero bueno, algunas recomendaciones fotográficas tengo. Además la semana pasada no hubo, por la excursión al valle de Nocito.
Me llamó la atención un artículo de Another Magazine, en el que hablaba de las fotografías de Sam Wright sobre las comunidades de gitanos en el Reino Unido. Si he de decir la verdad, lo primero que me llamó la atención no fue la calidad fotográfica del trabajo, sino el aspecto de los «gitanos» del Reino Unido, que me parecía muy británicos. O en ese país esta etnia se ha mezclado mucho más con la población original que en otros países de Europa, lo que me extrañaría un puntito, o se están mezclando cosas. Parece que es esto último, parece que hay comunidades nómadas, no necesariamente gitanos, que recorren la Gran Bretaña. Luego empecé a fijarme en las virtudes fotográficas del trabajo, y fue cuando decidí que lo podía traer a estas recomendaciones fotográficas.
Dos recomendaciones de Photosnack me han interesado desde el punto de vista de la fotografía de naturaleza, más específicamente del paisaje. La primera es de un fotógrafo estadounidense basado en el Oeste americano. Más allá de los tópicos que rodean la fotografía de paisaje de esa región del mundo, el control de la luz y de los colores de Guy Tal me han parecido impresionantes. La segunda nos llega desde desde Australia. La fotógrafa Karen Waller nos lleva con sus fotografías hacia la abstracción, en un estudio de las formas y los colores de los paisajes más áridos. También hace retrato desde un punto de vista etnográfico.
Siempre me han dado mucha envidia aquellos fotógrafos que tienen más habilidades manuales y experimentan con distintos procesos distintos de los habituales. Fotografías alternativas que no proporcionan otras sensación y otras estéticas. También desde Photosnack nos llega el trabajo de Barbara Hazen desde California. Como digo, mucha envidia. Y cómo me gustaría poder ponerme con la fotografía al platino-paladio. Las copias que he visto en exposiciones con este proceso son absolutamente lujosas en tonalidades y detalle.
Finalmente, y también vía el boletín diario de Photosnack, me ha parecido muy interesante la exploración de las formas del cuerpo humano que hace la japonesa Sayuri Ichida. Aunque también juega con otros elementos, como naturalezas muertas o detalles del paisaje, acercándose a la abstracción, siempre con procesos fotoquímicos.
Ya comentaba el lunes el viaje en el día con la Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza ASAFONA al valle de Nocito, ese estupendo rincón poco conocido en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Pero no sólo me llevé la cámara digital con la que hice las fotografías que os mostraba ese lunes. También me llevé una cámara de formato medio con película tradicional en blanco y negro.
En lo que se muestra en internet no se pueden percibir las bondades de la combinación de cámara y película que me llevé, y que comento en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Pero sobre un negativo que es cuatro veces y media más grande que los habituales negativos de formato pequeño, paradójicamente llamado pomposamente full frame por los fotógrafos digitales, y con una película de sensibilidad media-baja y de grano muy fino se pueden hacer grandes ampliaciones sin mucho problema.
Digitalizada en el modo de alta resolución de mis cámaras digitales micro cuatro tercios, entre 70 y 90 megapíxeles según la cámara que use, se pueden hacer grandes ampliaciones sin mucho problema. Mayores que sobre fotografías digitales de la mayor parte de las cámaras que usa la gente habitualmente. Otra cosa es que mi habilidad al componer me permita obtener con frecuencia fotografías que merezca la pena ampliar a tamaños de entre 90 y 105 cm de largo por entre 75 y 85 cm de alto. En la práctica, casi se podría imprimir en un DIN A-0. Ahí es nada.
Las fotos de hoy tienen ya más de dos meses. Son de finales de agosto. Un día que quedé con un conocido para dar un amplio paseo fotográfico dando la vuelta al meandro de Ranillas en Zaragoza. Saliendo desde el puente de la Almozara sobre el Ebro, recorrimos el Recinto Expo 2008, el parque del Agua, cruzamos el Ebro por la pasarela junto a la autopista A-2, y volvimos por la orilla derecha de nuevo hasta el puente de la Almozara. Un buen ejercicio matutino de verano, desde la salida del sol hasta un momento donde ya se empezaba a notar el calor veraniego.
No hicimos muchas fotos. Y la mayor parte de ellas muy a primera hora, entre las siete menos cinco, cuando amaneció, y las ocho y media, cuando la luz empezó a hacerse demasiado dura. Los detalles técnicos de las fotografías los encontraréis en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Aquí os dejo las fotografías. O algunas de ellas.
Este fin de semana, largo, por la festividad del viernes día 1 de noviembre, no era nada optimista con las perspectivas fotográficas en exteriores. Siguiendo la tendencia del resto de la semana, se preveían cielos nublados, grises, lluvia ocasional. Que conste que según lo que te apetezca… pueden ser también ocasiones. Pero atado a la gran ciudad… poca emoción.
Así que el viernes decidí salir con un par de cámaras Fujifilm en el macuto. Y también el sábado. El domingo ya ha sido otra cosa. Básicamente para experimentar algunas cosas con película instantánea. Los detalles de lo que he hecho los podéis encontrar en la publicación correspondiente del Carlos en plata. Por lo demás, os dejo aquí algunas de las fotografías instantáneas que he hecho.
En estas dos últimas semanas, entre el viaje a Andalucía, los líos del trabajo y los líos domésticos, estoy en pleno proceso de renovación tecnológica en casa, no he tenido mucha ocasión de profundizar en recomendaciones fotográficas muy novedosas. Pero algunas cositas, aunque sean breves, sí que os puedo traer.
Ilustro la entrada con fotografías realizadas este fin de semana largo en Zaragoza, cuando la lluvia ha dado un respiro. He incluso, ocasionalmente, se ha dejado ver el sol.
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Por ejemplo, Photosnack nos recuerda una vez más el excelente trabajo de Sally Mann, una de mis fotógrafas favoritas, incomprensible cuestionada en los cada vez menos democráticos y cada vez más intransigentes Estados Unidos. No obstante, siempre es una buena idea revisar periódicamente el trabajo de la fotógrafa virginiana.
Otra fotógrafa clásica e imprescindible es Inge Morath, otra de mis favoritas de la historia de la fotografía. Y Leire Etxazarra nos comenta la excelente, extraña y creativa colaboración que la fotógrafa hizo con el dibujante Saul Steinberg. Esos retratos sobre bolsas de papel ilustradas son auténticamente únicos y seminales.
En Booooooom lanzan la enésima mirada al paisaje del oeste norteamericano, infinitamente bello e infinitamente fotografiado. Tal es así, que cuesta ver fotografías que destaque de esos maravillosos paisajes de Arizona, Colorado, Nuevo Méjico o Utah. Pero los de Brendan George Ko, con sus tonos crepusculares y sus colores intensos, me han llamado lo suficientemente la atención como para que los traiga aquí.
Y finalmente, recomendado por American Suburb X, quiero destacar la obra de Akihiko Okamura. Fotógrafo japonés, sí, nació en 1929 y falleció en 1985, joven, desde 1969 vivió en Irlanda con su familia, fotografiando a su familia en la Irlanda independiente, mientras ejercía de reportero en Irlanda del norte durante The Troubles. Fotografía en color excelente, que demuestra que no, que el blanco y negro no es necesariamente la quintaesencia del reportaje, que un buen fotógrafo puede usar el color muy a su favor… y el de todos nosotros.
Comentaba hace diez días la excursión con la Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza ASAFONA a los Pirineos franceses. En aquel momento, ilustraba el comentario sobre el viaje en el día de ese domingo con fotografías digitales en color. Pero, además, me llevé una cámara para película fotográfica tradicional que usé también. Con la peculiaridad de que lo hice fotografiando en el espectro del infrarrojo cercano.
Una nueva mañana de sábado en verano. Una caminata amplia y larga. Tres horas. Saliendo de casa antes de la salida del sol, que me sorprendió en el Tercer Cinturón de ronda de Zaragoza, próximo al cruce con la salida hacia Alcañiz y Castellón, hasta la Cartuja Baja, recorriendo las lindes del soto de Cantalobos, la huerta de las Fuentes y más allá por el camino de la Alfranca. Terminando la caminata antes de que el calor moleste en exceso.
Como de costumbre, con una cámara fotográfica como acompañante. También algún acompañante humano. Las cuestiones técnicas sobre las fotografías realizadas las podéis encontrar en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Aquí os dejo algunas de las fotos más representativas de esa mañana.