[Televisión] Cosas de series; el retorno de Galactica y preparando finales de temporada

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Ya lo comenté la semana pasada. La mayor parte de las series que duran hasta primavera están realizando en estas fechas su parón navideño. El caso es que no tengo gran cosa que comentar. Es una temporada sosa, con pocos alicientes. Hay unas cuantas series que entretienen más o menos, pero salvo algún «guilty pleasure« que otro, y alguna comedia ya consagrada que otra, lo demás es más bien del montón.

Por supuesto, están siempre un paso por encima en calidad los dramas de las cadenas de cable norteamericanas. Y estamos a un episodio del final de temporada de DexterHomeland a las que dedicaremos la entrada de la semana que viene. Y la atípica temporada final de Fringe que se nos acaba en un mes o poco más, serie a la que dedicaré un monográfico, que ya lo merece.

En este panorama apacible, más bien soso, se nos ha terminado la miniserie en webisodios Battlestar Galactica: Blood & Chrome. Una «precuela» de Galactica, en la que conocemos a un Adama (Luke Pasqualino) en sus años jóvenes, en una misión especial recién salido de la academia militar y en plena guerra cylon. Es una serie que han debido rodar con mucho croma y escenarios digitales, y se nota. En realidad no es una serie. En realidad es una largometraje, que nos han cortado en trocitos para emitirlo vía internet, y que luego echarán de tirón por la televisión, y la venderán, probablemente montada de otra forma en DVD o BD. Me ha gustado a medias. En realidad me ha dejado insatisfecho porque uno se da cuenta de las posibilidades que sigue teniendo ese universo de ficción. Pero que no se acaban de animar a explotar, quizá por la dificultad de llegar al nivel de la serie que nos deleitó en años no muy lejanos. Vale como entretenimiento de todas formas. Y supongo que mejorará la impresión si la ves de forma menos interrumpida.

Y bueno… nada más, os dejo con algunas fotos que tomé en el cementerio el domingo pasado, de paso hacia un funeral. Con la «tapita» de Olympus montada en la Panasonic GF1. Aunque creo que no me gusta nada el procesado en blanco y negro que les he hecho. Tampoco la dura luz de la mañana avanzada y muy soleada colaboraba en la labor. Tengo pendientes de recoger unos carretes de película tradicional que a lo mejor aportan un poco más de salsa a las ilustraciones de este Cuaderno de ruta.

De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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[Televisión] Cosas de serie; preparando el cierre, temporal o de temporada

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En estas semanas que quedan para las fiestas de invierno, las series están preparando sus cierres de temporada parciales o totales. Algunas, aquellas que rondan los 12 capítulos por temporada, se despedirán de nosotros en las próxima temporada. Es el caso de DexterHomeland. Quedan dos capítulos para el cierre, que será más o menos sorpresivo o inesperado suponemos. Dexter sigue siendo una serie entretenida, pero ya no engancha como antes. Ya no es lo que era. Va pidiendo un final digno. Con Homeland, lo que nos está pasando es que empezó tan fuerte, a un ritmo tan rápido, que luego pasamos a un estado de semidesconcierto. Pero conforme se va acercando el final de temporada, vuelven las emociones fuerte. Hay que confiar.

También se irán despidiendo en las próximas semanas hasta después de las fiestas invernales las series de temporada larga. Ya iremos diciendo. De momento se han despedido momentáneamente Revenge, que también empezó con gran ritmo que luego se ha limitado a mantener, sigue siendo un culebrón muy entretenido, y Once Upon a Time, que ha cerrado un ciclo de aventuras. Esta estoy a punto de sacarla de mi cartelera, porque se está tomando demasiado en serio a sí misma, lo cual es un absurdo. Bones tampoco está en sus mejores momentos. Intentan ser originales, pero se están volviendo sensibleros y moralistas. Me costaría pensar en abandonar esta serie, pero…

De las comedias de situación, sólo mantienen el tipo con dignidad How I Met Your Mother, y sobretodo, las geniales Modern Family30 Rock, cada una en su estilo. El resto se arrastran sin pena ni gloria. Bueno por lo menos en el último capítulo de New Girl se ha incorporado Olivia Munn interpretando a una stripper. Creo que esta chica, además de ser imposiblemente guapa y atractiva, está dotada para la comedia. Por cierto, que poco a poco, he vuelto a recuperar los episodios de The Newsroom, durante su emisión en Canal Plus, y se ya me gusta la actriz, todavía más su disparatado personaje, Sloan Sabbith. Colgado de esta chica como si fuera de verdad.

En fin. Salvo honrosas excepciones, no está siendo una temporada memorable en esto de las series de televisión.

Escena suburbana

Tengo la sensación, de que este año hay más series estrelladas que en el estrellato,… no sé.

[Televisión] Cosas de series; adiós a los zombis y a Hunted, y sólo hasta luego para Downton Abbey

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En primer lugar, la semana pasada decidí retirar de mi cartelera televisiva a The Walking Dead. Es sorprendente que haya visto enteras dos temporadas de una serie que, por bien hecha que esté, pertenece a un género que nunca me ha llamado la atención. Y eso que yo, siendo muy joven me merendé La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead), la original, la de 1968, en el Cinema Elíseos de Zaragoza cuando era cine de arte y ensayo. No recuerdo que año la vi. Según lo que he encontrado por ahí, en España se estrenó en 1970. Pero yo era ya un adolescente cuando la vi. O sea que más tarde.

El caso es que el género del terror y la charcutería fresca nunca me ha enganchado. Sin embargo, sí que me estaba gustando la serie. El chabisque sanguinolento se dosificó con cuidado en las dos primeras temporadas, así como la violencia, de la que obviamente la serie no puede estar exenta. Pero se repartió sabiamente en los distintos episodio y en los momentos oportunos. En esta tercera temporada todo ha cambiado. Podría cambiar el título de la serie a Los revientasesos. Y ale gore. Y mucha, mucha violencia… Esto ya no es lo mío. A mí me gustaban cuando pasaban cosas distintas, provocadas por la apocalíptica situación, pero que enriquecieran los personajes,… que ahora están más bien simplones. Pero si hasta la guapa Maggie (Lauren Cohan) me sale hecha una zarrapastrosa. Donde iremos a parar. Ya me contaréis como termina.

St Katharine's Docks

St Katharine’s Docks, Londres; uno de los malos de «Hunted» se hace rico especulando sobre el terreno de los muelles de Londres. También tengo la impresión de que algunas escenas de «Call the Midwife», una serie que ya comenté, y que me gustó, pueden haber estado rodadas por aquí.

Y mira por donde, me entero hace unos días que Downton Abbey, que yo pensaba que estaba finiquitada, a falta del episodio de navidad, pues no. Que el año que viene vuelve con una cuarta temporada. Pero si me han ido cerrando tramas a toda marcha. O vuelven a abrir nuevas tramas en el especial navideño, o se inventan una serie casi nueva, o quizá le den una oportunidad a la pobre Edith (Laura Carmichael), que hasta el momento la tienen mártir a la pobre. En fin. Yo, que me he vuelto un marujo de mucho cuidado, me alegro de la noticia.

Y se ha terminado la primera temporada de Hunted. Quizá debiera decir que ha terminado la serie. Porque no está claro su regreso. Esta serie de espías de la BBC no ha estado a la altura que se esperaba. Si el comienzo no fue brillante, por lo menos prometía. Pero finalmente no han sacado todo el partido que se le podía sacar a la historia quedando bastante banal. Pero bueno, las ha habido peores, con otros orígenes.

Junto a la estación

Bucólicos arrabales de Canterbury, que me recuerdan al pueblecito cerca de «Downton Abbey».

[Televisión] Cosas de series; vuelve, de alguna forma, Galactica

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Pocas cosas que comentar esta semana, en la que además llevo un poco de retraso con las series. Y algunas del otro lado del charco han hecho fiesta por las historia esa del Día de Acción de Gracias. Que maldita gracia les hizo a los nativos del lugar…

Canal plus se ha tirado a la arena internacional coproduciendo una serie policiaca con pretensiones. Va de un inspector de la policía sevillana. Falcón. No aguanté el primer capítulo entero. Un tostón. Adiós. The Mentalist, que está muy interesante, con su protagonista paseando por el lado oscuro, nos regaló un episodio con protagonismo de Lorelei Martins (Emmanuelle Chriqui). No me cansaría de llamar guapa a esta chica, pero es que además es un personaje que le da mucha salsa a la serie. Y el capítulo estuvo bien. Por lo demás, estoy a punto de abandonar Suburgatory. Con lo bien que empezó esta serie el año pasado, y es cada vez más sosa. En fin.

Creo que lo más interesante que puedo contar es el regreso de los cylones. Sí. Los de Galactica. Es precuela de la serie reciente, la buena, la que nos emocionó. Y se sitúa entre Caprica y aquella. Cuando Adama es un joven y temerario teniente recién salido de la academia militar, y están en plena guerra contra las «tostadoras». Se llama Battlestar Galactica: Blood & Chrome, y va saliendo en webisodios de unos doce minutos, dos a la semana, hasta un total de 10. Es decir, una película de 2 horas de duración. Supongo que si ven que tiene éxito podrían seguir adelante como serie de televisión, pero no es nada seguro. A lo mejor se queda simplemente en eso. Bueno. Menos da una piedra. En febrero, saldrá al mercado como película entera.

Locomotora nº 1 "Hulla" MFU

La «Hulla» en Utrillas… ¿una «ascendiente» lejana o una «descendiente» lejana de los cylones? No sé. Todo esto ha pasado antes y volverá a pasar. Tomada con una «analógica» Minox GT-E.

[Televisión] Cosas de series; El paraíso de Zola y las intrigas de los gobiernos modernos

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Comentar las series de siempre no tiene mucha gracia esta semana. Después de la intensidad de los primeros capítulos de muchas de las que veo últimamente, y que podéis leer en entradas de jueves anteriores, parece que ahora reina la calma chica, aunque no sea así. Bueno,… Dexter ha ligado en particulares circunstancias con «una colega» que está como un queso y nos ha alegrado un poquitín la visual. Pero hoy me voy a ir al Reino Unido. Que últimamente, casi todo lo que veo de ese origen me gusta mucho.

Por un lado, la semana pasada pude ver el primer capítulo de Secret State, un drama político que nos va a durar cuatro episodios protagonizado por el siempre interesante Gabriel Byrne. En un pueblo de Inglaterra ha explotado una petroquímica con grandes destrozos y muerte. Y el viceprimerministro (Byrne), se ocupa de analizar la situación mientras el primer ministro británico está en EE. UU. negociando con la empresa petroquímica las responsabilidades correspondientes. El problema es que cuando este vuelve en un avión privado de la empresa, se precipita en el Atlántico y muere. Y pasan tres cosas. Que se desvela que algo oscuro hay detrás del accidente de la petroquímica. Que la muerte del primer ministro no es accidental. Que se desata una lucha por el poder, con intervención de los servicios de espionaje y con juego sucio. Promete mucho. Deseando estoy de poder ver el segundo episodio.

Y ha terminado la primera temporada de The Paradise, la adaptación de la BBC de la novela de Émile Zola Au Bonheur des dames, de la que ya os he hablado. Hasta ahora no sabía si era una miniserie autoconclusiva, o si iba a tener continuación. Lo segundo. La historia no ha terminado. La temporada, de ocho capítulos, ha culminado con un cliffhanger que derretirá el culico de los más románticos de los telespectadores. Pero se avecinan tiempos difíciles para los carismáticos protagonistas (Joanna Vanderham y Emun Elliott). Sobre todo por que la tercera en discordia (Elaine Cassidy), no creo que tenga buen perder. En cualquier caso, esta historia de auge de la burguesía sobre una decadente pero todavía poderosa aristocracia, de la inteligencia y la iniciativa sobre el capricho y los derechos de las buenas familias, muy suavizada probablemente con respecto al naturalismo del autor literario, más orientada al drama romántico, me ha encantado. Es redundante hablar del buen quehacer de los británicos con los dramas de época. Pero a mí me ha tenido completamente enganchado, y con ganas de que vuelva la segunda temporada. A ver cuando es eso. Ah. Insisto. La Vanderham es un encanto. Desde todos los puntos de vista que se os ocurran.

Liberty

La acción transcurre en «The Paradise», unos ficticios grandes almacenes del siglo XIX en alguna capital de provincias inglesa; en la foto, los grandes almacenes «Liberty» en la mismísima capital «del imperio».

[Televisión] Cosas de series; dios, Stephen Hawkings, y otras cosas que vienen de Inglaterra

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Dura semana, muy liada, que hace que mi crónica semanal, mi repaso de las series televisivas, llegue con un día de retraso. Cosas que pasan. De las series que de fondo nos acompañarán durante la temporada, poco hay que decir. Todas van a su ritmo, más o menos desenfrenado como he dicho en ocasiones anteriores. Estoy mencionando poco a Fringe, quizá porque siendo su última temporada, está siendo muy distinta, más extrema en su argumentos, más dinámica. En cierto modo me recuerda, no en su tema o argumento, sino en su dinámica a los últimos episodios de Battlestar Galactica. Su momento habrá para comentar extensamente esta serie. Me hizo ilusión ver a Anne Dudek en The Mentalist, más por el recuerdo de su paso por House MD que por su papel circunstancial en esta otra serie. Y el personal masculino sigue atontado por los escotazos que luce Emily Thorne/Amanda Clarke (Emily VanCamp) en Revenge, que nos despistan de la interesante trama del culebrón vengativo. Pero vamos a algunas cosas sustanciales.

He tenido la oportunidad de ver una breve serie de tres capítulos, Stephen Hawking’s Grand Design, en los que afirmando que la filosofía ha muerto, se dedica a hacer bastante filosofía. Basados en el libro que publicó hace un par de años del mismo título, The Grand Design, nos transmite su pensamiento sobre el origen y evolución del universo, en relación con las grandes preguntas trascendentes que la filosofía se ha hecho a lo largo de los siglos, y con las respuestas que desde el mundo de la ciencia pueden recibir tales pregunta. Curiosa. Razonablemente interesante. Hice un comentario del libro en su momento.

Leica IIIf

Estos días tengo pocas novedades fotográficas, a la espera de recoger los negativos de la Yashica del día del tren minero. Pero he estado enredando en casa. La gracia de esta foto no es ver mi Leica IIIf con el Voigtländer Color-Skopar 25/4…

En el largo fin de semana pasado, me chupé la primera temporada de seis episodios de Call the Midwife, basada en los libros autobiográficos de Jennifer Worth. Esta mujer fue enfermera y matrona en los años cincuenta, en los que trabajo en un consultorio del National Health Service regentado por una orden religiosa de monjas anglicanas, en el East End londinense. Salvo algunos nombres de personas que son fieles, todos los demás están cambiados, pero parece que la esencia del trabajo de aquellas mujeres se conserva, aunque con una visión fundamentalmente positiva. Me ha gustado mucho, tanto en su realización como en su interpretación, y me ha dejado con ganas de más. Combina drama y humor, con alguna nota de tragedia, pero sin pasarse. Muy bien equilibrado. La chica protagonista, la actriz Jessica Raine, es una monada y un encanto. Se come la pantalla constantemente. Pero sin desdeñar al resto del elenco.

Finalmente, decir que la temporada oficial de Downton Abbey, la última y tercera, está finiquitada. Pero no la serie en su conjunto que se cerrará con un especial en navidad. En esta última temporada, la tensión y el drama subió muy deprisa en los primeros episodios, pero luego ir terminando de forma un poco anticlimática. Ha estado todo muy bien, pero quizá el final ha ido muy suave. Como no hay grandes tensiones pendientes, supongo que en el especial de navidad lo que harán será un cierre bonito y elegante con el coral reparto de la serie al completo. En cualquier caso, en su momento, habrá que dedicarle una entra en exclusiva, a la altura de lo que merece este excelente culebrón británico. Y veremos si finalmente los guionistas tienen un poco de piedad con la pobre Edith (Laura Carmichael), que ni es fea, ni a estas alturas es tan antipática como al principio. Es más, en su evolución personal, ha acabado una de las chicas más interesantes del lugar. Pero la siguen puteando argumentalmente hablando.

Autorretrato con pareja dispar

… sino que está tomada con la Olympus OM-D E-M5 calzada con el Elmar 50/3,5 que acompaña normalmente a la Leica IIIf. Nunca había utilizado esta combinación. Y es divertido. Aunque no me atrevo a retraer el objetivo por miedo a dañar las tripas de la cámara digital.

[Televisión] La BBC, Shakespeare y los reyes de Inglaterra; The Hollow Crown

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Creo que esta serie de la televisión pública británica de toda la vida merece una entrada para sí sola. Con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la BBC preparó una especie de olimpiada cultural entre cuyos contenidos se encontraba esta serie, The Hollow Crown. Básicamente, detrás de esta serie está la adaptación para televisión de cuatro dramas de William Shakespeare, la denominada henriada, que ve el ascenso al trono de Enrique IV tras conspirar contra Ricardo II, y la sucesión del primero por su hijo Enrique V. Esta tetralogía está relacionada con otra que escribió con antelación y que está centrada en la Guerra de las Dos Rosas, cuyo drama más conocido es Ricardo III. Para Shakespeare, por algunos pasajes de las obras que hoy nos ocupan, la responsabilidad de la inestabilidad de la monarquía inglesa durante el siglo XV está en el derrocamiento de Ricardo II por Enrique IV. No obstante, a la larga, el héroe de esta serie de obras es Enrique V, conocido por haber reiniciado las pretensiones al trono francés de la monarquía inglesa que dieron lugar a la Guerra de los Cien Años, y por la significativa victoria de su ejército en Agincourt, lo que le daría fama y gloria, y lo que provocó la prolongación del conflicto anglo-francés.

Las cuatro obras adaptadas a televisión son:

Ricardo II

Enrique IV, parte 1

Enrique IV, parte 2

Enrique V

Previamente yo conocía esta última, que ha tenido ya varias adaptaciones cinematográficas. Entre ellas, soy consciente de haber visto la densa adaptación que hizo en su momento Kenneth Branagh. Adaptación que me atrevería a decir que ha influido en las cuatro obras que constituyen esta serie.

Catedral de Canterbury

Mucho escenario gótico en esta serie de adaptaciones teatrales, como gótica es la catedral de Canterbury.

Así pues, tenemos en realidad cuatro largometrajes para televisión, adaptación fiel de los textos de William Shakespeare, que duran en torno a dos horas de duración cada uno. Un par de ellos más. La fidelidad histórica y ambiental está tremendamente cuidada, siempre teniendo en cuenta que el bardo no necesariamente fue fiel por completo a los hechos históricos. Lujosa producción, con excelente fotografía, rodada en escenarios naturales y en edificios de la época, mucho gótico.

Por supuesto, un gran merito recae sobre los intérpretes, entre los que encontramos nombres muy conocidos del cine, la escena y la televisión británica. El protagonismo de tres de las obras recae en Tom Hiddleston que interpreta al rey Enrique V. Pero también destacamos el Falstaff interpretado por Simon Russell Beale, el Enrique IV interpretado en las dos partes que llevan su nombre por Jeremy Irons, mientras que en la primera de la serie es interpretado por Rory Kinnear, el Ricardo II interpretado por Ben Wishaw, o el Hotspur a quien da vida Joe Armstrong. Incluso la guapa Clémence Poésy como la reina Isabel de Valois. Con carácter más anecdótico, hay papelitos la actualmente muy en boga Michelle Dockery, o Geraldine Chaplin.

De las cuatro obras, he disfrutado mucho con la segunda y la última. Quizá porque son las más digeribles, las que más acción contienen, siendo las otras dos más densas. No me atrevo a recomendarlas con carácter general, porque reconozcámoslo, el nivel de medio del telespectador no casa bien con los textos clásicos del dramaturgo de Stratford-upon-Avon. Pero para quien busque algo más, quien tenga inquietudes por las obras clásicas, por la historia, y por la televisión de alta calidad, es una serie que podríamos clasificar como imprescindible. Desconozco si en algún momento alguna televisión española se atreverá con su difusión.

Los Burgueses de Calais, tras el palacio de Westminster

El episodio de los Burgueses de Calais, que inmortalizó Rodin, también se basa en un episodio anterior de la Guerra de los Cien Años, bajo el reinado de Eduardo III, cuyo hijo Eduardo, el Príncipe Negro, es padre de Ricardo II y está enterrado en Canterbury.

[Televisión] Cosas de series: la noche de las ánimas, elecciones y otras cosas más serias, o tristemente monstruosas

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Todas las sitcoms se han puesto de acuerdo para hablar de la noche de las ánimas (jalogüin, como la llaman los anglosajones). Menos 30 Rock que se lanza en plancha a por las elecciones norteamericanas. La verdad es que el tema me interesa más bien poco, y por eso no lo voy a comentar demasiado. Salvo las intensas escenas de Homeland, todas las series, bastantes, que se habían lanzado a un ritmo desenfrenado parece que van un poco más calmadas. Pero siguen intensas. Bien. Por otra parte, parece que las parrillas de la televisión norteamericana se han alterado por las consecuencias del huracán o supertormenta Sandy. Así que desde ese punto de vista, más tranquilidad.

Entre las que han calmado su ansia gore y han vuelto a situarse en la trama más de misterio, relaciones extrañas, distopías y tal es The Walking Dead. Yo lo agradezco. Estaba a punto de eliminarla de mi cartelera de series. El nuevo personaje, el Gobernador, parece que promete bastante.

Triste amenaza de devolver a la vida a la fenomenal familia Munster. Se ha emitido un capítulo piloto de una posible serie llamada Mockingbird Lane. A mi no me gusto. Casi nada. Que la Lily Munster (Portia de Rossi) no está mal, pero desde luego no es Yvonne de Carlo. Es cierto que parece que iba a tener un tono más dramático y gore que la antigua. Pero no sé. No conseguí engancharme a las nuevas formas.

Y ha terminado la corta temporada de seis episdios de una sitcom británica, Cuckoo. Es la historia de una chica británica, Rachel (Tamla Kari), de las Midlands inglesas que vuelve de un año sabático que se ha tomado antes de empezar en la universidad para viajar por el mundo, casada con Cuckoo (Andy Samberg) un neohippie americano en la onda new age, que causa el horror de el padre de Rachel, Ken (Greg Davies), y cierta complacencia en la madre, algo lela, Lorna (Helen Baxendale). También ronda por ahí el hermano de la chica y unos amigos de la familia que resultan bastante divertidos. Al principio estuve a punto de pasar de ella. Empezó algo floja, pero luego se animó, y la verdad es que después del muy divertido episodio final de la temporada, tendría ganas de más. Pero habrá que esperar. Esperaremos.

Hunter's Moon

Ya que estamos con costumbres anglosajonas, la noche de «jálogüin» casi ha coincidido este año con «la luna del cazador», la luna llena más próxima al equinoccio de otoño. Aunque yo juraría que tuvo que haber otra más próxima en septiembre… Pero qué sabre yo de costumbres anglosajonas…

[Televisión] Cosas de series; sin bajar el ritmo, no señor

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Nos contaban hace unos días que iban a cancelar Animal Practice. Es una de las nuevas sitcom de este año. La verdad es que es muy floja. Si es así, no la echaré de menos. Como novedades, ha vuelto Don’t Trust the B—- in Apartment 23, una serie que al principio no me gustaba gran cosa, pero que ahora creo que tiene su puntito borde que me sí me gusta. Y Suburgatory, que sigo viendo por simpatía con los personajes, pero que no tiene tanta chispa como cuando empezó. Por lo demás, pocas novedades.

Sigue la tendencia que señalaba la semana pasada de ir a toda máquina en unas cuantas series. Lo que está pasando en Homeland creo que no se lo esperaba nadie. No cuento por no destripar. Lo cual nos deja a todos sin saber por donde van a seguir. Uno tiene la sensación de que se han merendado en un par de capítulos la historia que podía haber durado toda la temporada.

Los muertos vivientes de The Walking Dead (valga la redundancia interidiomática) están más memos que nunca, mientras que los vivos están más brutos que nunca. Estos también han tenido casi tanto gore como en buena parte de la temporada anterior.

Entre las sitcoms, Modern Family y 30 Rock siguen tan divertidas como de costumbre, y a esta última la voy a echar mucho de menos. Y entre los guilty pleasures, tampoco me quejo. Las «vengativas» de Revenge tampoco paran, aunque esto es seña distintiva de la serie. Los personajes caen como moscas, y nadie está salvo de «sufrir un accidente». Si además la guapa de la VanCamp se pasea buena parte de la película con un escotazo vertiginoso,… pues mejor… que para esto están los guilty pleasures. Desde luego, no para filosofar. Y bueno,… en esa serie cómica, aunque sé que no es su intención, que es Once Upon a Time, hemos descubierto el nuevo sentido de la frase «al Capitán Garfio se le comió la mano un cocodrilo». Si Barrie levantara la cabeza… Claro que cuando he leído por ahí que Revenge es una adaptación moderna de la novela de Dumas El Conde de Montecristo… no había caído oye. Pero hubiera jurado que Edmundo Dantés no llevaba esos escotes.

La serie que realmente me está gustando en esta primera parte del otoño sigue siendo The Paradise. La adaptación británica de Au Bonheur des Dames de Émile Zola sigue luciendo la cuidada producción de las series de la BBC, la esmerada interpretación de los actores y actrices británicos, y el interés y la intriga propia de Zola aunque sospecho que la adaptación es relativamente libre. No he leído la novela original, pero me da por ahí que el guion va un poco a lo suyo.

El resto de lo que sale por mi tele… en la línea de siempre.

«Au Bonheur des Dames», así se llaman los grandes almacenes en la novela de Zola, que en la serie británica se llaman «The Paradise». Pero los de la foto, ni están en Francia ni están en Inglaterra. Es una tienda en la Rua do Carmo de Lisboa.

[Televisión] Cosas de series; impáctalos de entrada, luego ya veremos…

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Un par de semanas que no venía a hablaros de series de televisión. Lo cierto es que los estrenos de este año son más bien flojos. Desde la última vez, he abandonado Last Resort y 666 Park Avenue. En sus segundos capítulos ninguno ha mostrado señales de que mereciera la pena. No me interesó nada el drama basado en la música country, Nashville. Fuera. Voy a dar una segunda oportunidad a Arrow, una especie de Batman con arco y flechas, y también, pero con tendencia a la baja, a no permanecer, a Beauty and the Beast, que es más bien policia guapa con una especia de hulk.

Más interesante, y probablemente aguantará toda la temporada, una serie de espías británica, Hunted, una especie de Mission: Impossible pero con protagonista femenino, protagonizada por Melissa George, a quien vimos en una temporada de In Treatment, y que está razonablemente interesante. Pero en general, poca originalidad.

Sin embargo se mantienen en buen tono las series ya veteranas. Estamos ante la última temporada de 30 Rock, que me parece que está divertida como nunca. Y todas las demás parece que han cogido el dicho que creo que hay que atribuir a Billy Wilder. De entrada impáctalos, pégalos a la butaca, y luego cuéntales la historia que quieras.

Entre mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy parece que vuelve con fuerza por sus fueros, y los dos primeros capítulos han sido abundantemente dramáticos. Curiosamente, hemos visto en el segundo lo que pensábamos que veríamos en el primero. Y en Revenge avanzan como siempre a grandes pasos, y sin hacer prisioneros. Nuestras vengativas y dominadoras damas no descansan, y parece que hay una nueva dispuesta a sumarse al cotarro. Y Once Upon a Time sigue produciéndome carcajadas. Empiezo a creer que sus creadores no se toman muy en serio tampoco la cosa. El «you’re kidding me» de la prota cuando le presentan a un tipo de raza negra en armadura y le dicen que es Sir Lancelot, no tiene precio.

En cosas más serias, Homeland está sumamente intensa, con un segundo episodio fenomenal y espectacular, y un tercero menos espectacular, pero que nos mostró a un Brody como no lo habíamos visto.

Downton Abbey no se puede decir que esté empezando temporada, cuando sólo le faltan tres para acabar la temporada, más el especial de navidad que se supone cerrará la serie. Pero está sacudiendo a los Crawley a base de bien. No falta drama. Difícil decir que habrá un final feliz. Se van a dejar abundantes cosas por el camino. Y anuncian precuela con los condes de Grantham de jóvenes.

En fin, que si no hay novedades interesantes, por lo menos, entre lo veterano, nos lo pasamos bien.

Uyyy, se me olvidaba, también han vuelto los zombis de The Walking Dead. Más sangrientos y gores que nunca. No sé si aguantaré mucho yo con una serie de esta temática, por bien hecha que esté.

Pettycoat Lane Market

Parece que las fotos londinenses de la Zeiss Ikon Ikonta B han interesado. Aquí una mas en Pettycoat Lane Market. No cuela ya como foto antigua por la presencia del rascacielos detras, pero no está mal.

[Televisión] Cosas de series; y he aquí que todo vuelve, y poca cosa nueva en el horizonte…

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Estas dos últimas semanas han sido de muchas novedades. Unas pocas ya venían de hace unas semanas antes. Y la temporada quedará totalmente definida con algunas cosas que quedan por llegar durante el mes de octubre. Como son muchas cosas las que hay que comentar para definir mi cartelera televisiva, lo haré de forma un poco telegráfica.

Novedades absolutas

Ya en semanas pasadas he comentado algunas novedades. Me centraré en lo que se queda o en lo que he visto en la última semana. Sólo he visto primeros capítulos de series que a priori parecía que me pudieran interesar. Otras posibilidades se pueden sumar si veo que despiertan interés general.

The New Normal: La pareja gay con madre de alquiler y abuela racista y homófoba aguante en mi cartelera por los pelos. Porque es una sitcom cortita que rellena tiempos muertos.

The Neighbors: Una familia normal se va a vivir a una urbanización donde sólo hay alienígenas. No me hizo ninguna gracia el pilo. Paso.

Animal Practice: Una clínica veterinaria con sus personajes raros, un mono muy gracioso y una pareja protagonista con tensión sexual no resuelta. El piloto me hizo gracia, pero el segundo episodio menos. De momento aguanta por los mismos motivos que la primera que he comentado.

Last Resort: Un drama de acción e intriga a propósito de un submarino que se ve metido en un intento de provocar una guerra nuclear y que luego es perseguido por su propio gobierno. Una curiosidad que seguiré hasta comprobar si se afianza en algo sólido. El piloto recuerda demasiado a Crimson Tide (Marea roja),  con los colores de la piel cambiados y con chicas. Pero será distinto.

666 Park Avenue: Una de miedo que de momento no da mucho miedo, pero sale gente guapa, y tiene su intriga. Veremos a ver en que queda, aunque no garantizo su continuidad en mi cartelera.

Cuckoo: Sitcom británica cuya primera tempora aguante en mi cartelera entera porque no será muy larga. Pero ya veremos, porque para ser británica es algo flojita. Una familia burguesa inglesa en cuyo hogar se cuela el marido alternativo que se ha echado su guapa y simpática hija mayor.

The Paradise: Miniserie inglesa que adapta una novela de Zola, Au Bonheur des Dames, de la serie de Los Rougon-Macquart, aunque trasladada la acción a Londres. Si son fieles a Zola, bajas pasiones aseguradas. Creo que la veré entera, más cuando tras un primer episodio prometedor, acabo de ver un segundo episodio realmente divertido. Las bajas pasiones están muy matizadas, porque parece que no es una de las novelas en las que más se marcan. Pero habrá ambiciones, amoríos y vaivenes.

Portobello Road

Mañana por la tarde, estaremos en Londres. Quizá el sábado nos pasemos por Portobello Road… aunque no creáis que su mercadillo me gusta tanto…

Nuevas temporadas de series veteranas

En el apartado de dramas, he decidido mandar a freir churros Person of Interest. Por lo demás, son fijas Fringe, Homeland y Dexter, cuyos primeros inicios de temporada me han gustado, y está en peligro de muerte The Mentalist. Pero de momento aguanta.

En el apartado comedias, son fijas Modern Family, The Big Bang Theory y How I Met Your Mother. En peligro de muerte, New Girl, que se sigue salvando por el encanto de su protagonista femenina, y porque es una sitcom cortita, que como las anteriores se ve en cualquier momento.

Por último, los guilty pleasures. Grey’s Anatomy sufre renovación con más bajas de lo que esperábamos, y mucho drama. Pero también una interesante incorporación, Camilla Luddington, una buenorra británica que nos alegró la vista en Californication. Seguro que aquí sale mucho más recatada, pero a falta de saber si es buena actriz por lo menos está maciza. Revenge, ese tremendo culebron sobre los pijos de los Hamptons, vuelve en su línea. Así que si el año pasado me divertía, sigue la cosa. Y las chicas también están muy guapas. Y me sigue pareciendo mediocre e incluso ridícula Once Upon a Time, pero de momento no me decido a dejarla. Es que alucino y hago risas. Aunque no sean lo que pretendan.

Epílogo británico

De momento, mi cartelera televisiva parece excesivamente abultada. Pero es que estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver tele. Conforme ajuste mi disponibilidad horaria con lo que es interesante, irá disminuyendo el número. Lo que sí que es cierto es que pocas de las novedades me han interesado realmente. Podría prescindir de todas.

Mañana me voy a Londres a pasar unos días. Espero poder ir mandaros noticias de mis andanzas, que serán modestas y tranquilas, a través de este Cuaderno de ruta. Ahora que se nos ha ido hasta navidad el Doctor, nos queda todavía Downton Abbey para ambientarnos. Y yo me pregunto… ¿Qué les habrá hecho el personaje de la pobre Edith (Laura Carmichael) para que los guionistas la maltraten sin compasión alguna? Jo, macho.

The London Eye

Y seguro que en algún momento pasamos cerca del Támesis con vistas al London Eye. Nunca he subido. Igual nos animamos.

[Televisión] Adiós a los Pond, a la pelirroja especialmente

Televisión

Avisé la semana pasada. Que la anunciada despedida de los Pond coincidiera con los pétreos y terroríficos ángeles daba muchas pistas. Y si bien los finales posibles eran muchos, lo que hemos visto estaba dentro de lo, relativamente, previsible. Cualquiera que haya visto mi nunca bien ponderado episodio Blink, con mi añorada Sally Sparrow (Carey Mulligan), debería saber cómo funcionan los ángeles. Aquel figura todavía como mi episodio favorito de la serie, y Sally Sparrow como la compañera del Doctor que nunca lo fue, pero que muchos soñamos con que lo hubiera sido. Y Sparrow (gorrión), tenía una amiga Kathy Nightingale (ruiseñor), que sufrió las consecuencias de los ángeles llorones o sollozantes (weeping angels), y eso daba una pista así de gorda de cuál podía ser el destino de los Pond, aunque luego había que arreglarlo para que la separación fuera definitiva. Más cuando el Doctor es un viajero del tiempo. No voy a decir que el apaño realizado en el guion haya sido de los más brillantes de la serie. Aunque el episodio en su conjunto ha estado muy entretenido, a lo cual han colaborado tres cosas: los ángeles, River Song (Alex Kingston) y los viajes en el tiempo. Tres de las cosas que más me gustan en la serie.

Querubines en el Zwinger

Aunque conocemos a los ángeles desde hace años, hasta ahora no sabíamos que también pueden ser bebés, y bastante puñeteros. Lo del soplido no tiene precio.

Con su despedida, y según la cuenta que llevan en IMDb, Amy Pond (Karen Gillan) ha superado por uno a Rose Tyler (Billie Piper) en el número de episodios en los que ha aparecido desde que la serie se relanzase en el año 2005. Pero he de decir que la despedida de Rose en Dårlig Ulv Stranden (la bahía del lobo malo, no lejos de Bergen en Noruega) me parecío mucho más emotiva. Un punto para Rose, aunque en el conjunto de los episodios, sigo prefisiendo a Amy. Otro punto a favor de Rose es que probablemente la actriz que la encarnó, Billie Piper fuera mejor actriz dramática que Karen Gillan, mientras que esta última se ha desenvuelto mucho mejor en la acción y la comedia. Sé que me estoy olvidando de Rory (Arthur Darvill), pero es que aunque ha tenido sus momentos de protagonismo, para mí siempre ha sido secundario a la figura de Amy.

La historia de Amy Pond ha tenido dos grandes ciclos y un epílogo. El primer ciclo fue la temporada 5ª, y es su historia y la de la grieta en el tejido del espacio tiempo que la persigue. Con altibajos como es típico en Doctor Who, fue una temporada muy divertida, donde todos «nos enamoramos» de la pelirroja escocesa, que mostró auténtico carisma. Y encima, empezamos a ver con más frecuencia la presencia de River Song. Que siempre mejora un par de puntos los capítulos en los que sale.

El segundo ciclo fue la temporada 6ª, en la que ya podemos asegurar que es la historia de ambos. Rory siempre me pareció que fue el elemento argumental que han utilizado los guionistas para evitar la tensión sexual entre el Doctor y Amy. Porque si no, esta hubiese estado ahí, aunque no hubiese querido. Pero le sacaron partido con una historia de compleja paternidad, que nos tuvo en vilo durante muchos capítulos. Un excelente temporada también. Con los altibajos ya mencionados, y que son inherentes a la serie.

Querubines en el Zwinger

En cualquier caso, los del Zwinger de Dresde en estas dos fotos, no se mostraron especialmente hostiles.

El epílogo han sido los cinco capítulos iniciales de esta temporada 7ª. Creo que los Pond estaban agotados ya al final de la temporada 6ª, por mucho cariño que les hayamos tenido. Y aunque también ha habido buenos momentos en estos cinco capítulos, creo que han sido relativamente superfluos. Es más, ahora, con el parón hasta el especial de navidad donde se incorporará la nueva compañera, tendremos ocho episodios en 2013, para desarrollar un nuevo ciclo argumental. Suficiente supongo. Pero es como si fuesen dos temporadas separadas. En cualquier caso, tenemos un doctor, que si no se ha regenerado no es el mismo. A adoptado un perfil más bajo, ha borrado sus huellas del espacio-tiempo, y supongo que tendremos un ambiente menos espectacular. En contra de la tendencia de los últimos tiempos. Aunque esto es mucho suponer. Yo agradecería la vuelta a las buenas historias y a los guiones ingeniosos.

Desde el par de capítulos de la temporada 5ª, The Time of Angels y Flesh and Stone, quedó claro que los ángeles llorones iban a ser importantes en la historia de Amy Pond. Y desde hace un tiempo, las imágenes de los angelotes de piedra me causan una rara sensación. Y no volveré a mirar igual a la Estatua de la Libertad. Me quedo con la frase de Rory muy libremente traducida: «Siempre quise visitar la Estatua de la Libertad; supongo que se cansó de esperarme»

Academia de Bellas Artes

Aunque el ya maduro de la Academia de Bellas Artes de la ciudad a orillas del Elba, sí que me parece inquietante.