[Fotos] Nueva serie en un núcleo de población próximo a Zaragoza; Alagón con película formato medio

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Un recorrido por Alagón con Hasselblad 500CM, Distagon 50 mm f4 y Cinestill 400D.

Quien siga estas publicaciones sabrá que desde hace unos cuantos meses voy haciendo series de fotografías realizadas en las poblaciones próximas a Zaragoza, sean municipios con entidad jurídica propia o barrios rurales de la capital aragonesa. De momento he recorrido, con más o menos exhaustividad, la Cartuja Baja, Utebo, Casetas, Alagón y, en menor medida, Sobradiel y Torres de Berrellén.

De alguna forma cuento esta actividad y estas series desde enero de este 2025, como algo sistemático y más o menos planificado. Pero ya en el verano del año pasado hice alguna escapada a La Cartuja Baja, o sea que llevo prácticamente un año. Y durante ese tiempo he utilizado una variedad de equipos fotográficos y material sensible, intentando adaptarme a las circunstancias de cada desplazamiento. Eso sí, que alguna o varias de las visitas sean con equipos de formato medio es obligado. Como en este primer contacto con Alagón con película fotográfica.

[Fotos] Paseando por el Canal Imperial de Aragón con formato medio en color

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Un paseo fotográfico con Hasselblad 500CM, Distagon 50 mm f4 y Kodak Gold 200.

Quien siga con frecuencia o revise las publicaciones de este Cuaderno de ruta en los últimos meses comprobará que las cámaras de formato son protagonista frecuente de las mismas. Indudablemente, las series dedicadas a los barrios rurales y las pueblos próximos a la ciudad de Zaragoza, que siempre incluyen al menos una sesión en formato medio, con la 500CM habitualmente, han influido mucho. Pero las de hoy corresponde a las zonas más o menos verdes próximas al Canal Imperial de Aragón y a mi casa.

Eventualmente, también uso estas cámara para realizar paseos fotográficos por la propia ciudad. Generalmente, cuando la gente habla de paseos fotográficos, o en su versión anglófona photowalks, se refiere a actividades grupales organizadas. Pero yo me refiero simplemente al hecho de salir a caminar, yo sólo o con algún amigo o colega aficionado a la fotografía, con una cámara fotográfica. Y eso es la inmensa mayoría de mis paseos o caminatas. Siempre llevo una cámara fotográfica encima. Un buen ejercicio es limitar el número de fotos que puedes hacer durante el paseo. Y para ello, el hecho de que sólo puedas hacer 12 exposiciones con un rollo de formato medio en formato cuadrado, es interesante. Te obliga a esforzarte.

[Fotos] Paseando por el Canal Imperial de Aragón con película instantánea

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Un paseo fotográfico con Hasselblad 500CM, respaldo NONS Intant y película Instax Square.

Durante varios años, estuvo intentando avanzar en la fotografía con película instantánea. Fuese con película Fujifilm Instax Square, fuese con la nueva película Polaroid. Pero el sentimiento de frustración con los resultados obtenidos era grande. Y hace unos meses… lo dejé. Lo que fui haciendo hasta ese momento se puede ver en una cuenta en Instagram monográfica de ese tipo de fotografía.

Con un nuevo accesorio para mi Hasselblad, ahora puedo hacer fotografías con mayor precisión en la exposición, con mayor precisión en el encuadre, y mucho más nítidas gracias a las bondades de los objetivos Carl Zeiss, que superan la capacidad de resolver de la película instantánea. Espero divertirme en un futuro utilizando este accesorio.

[Fotos] Caminata por la Ribera Alta del Ebro con película para negativos en color

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Un paseo fotográfico con Fujifilm GS645S Wide 60 y Cinestill 400D.

En una visita anterior a Casetas, vi un cartel en el que señalaban el inicio de una ruta circular entre este barrio rural de Zaragoza y la desembocadura del río Jalón. A la ida se pasa por las poblaciones de Sobradiel y Torres de Berrellén, mientras que el regreso se propone por la ribera sur del río Ebro. Y en un día de mis vacaciones en mayo decidí hacer esta ruta. Los días anteriores habían estado con temperaturas y luz agradable, y me apeteció.

Las cosas no fueron exactamente como había pensado. El día salió totalmente despejado con una luz muy dura. Aunque llegué relativamente pronto, no madrugué en exceso, y a lo que empecé la caminata el sol estaba relativamente alto. Y equivoqué el camino un par de veces, añadiendo kilómetros. En realidad, la segunda vez es que no vi camino alguno por la ribera del Ebro y retrocedí a volver por Torres de Berrellén.

Me llevé una cámara de formato medio, una cámara ligera, adecuada para una caminata. La cuestión es que las fotos no son nada del otro mundo. Una iluminación muy plana, podría haber llevado una película menos sensible y también hubiese funcionado bien, incluso mejor. O mejor todavía, quizá no era el día para hacer fotos. Y encima, el recorrido acabó durando casi hora y media más de lo previsto. Es lo que hay.

[Fotos] Varios fines de semana de paseos con película en blanco y negro, antes del calor

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Medio fotograma con blanco y negro, un rollo de Ilford FP4 Plus, y filtro amarillo para mejorar el contraste.

He enfocado el enlace del encabezado a la finalidad de cargar un rollo de película para negativos en blanco y negro de sensibilidad media en una cámara de medio fotograma. Básicamente, se trata de tener una configuración que, llevada de forma continua en la mochila o bolsa con la que te mueves por la ciudad, en tus quehaceres o en tus paseos, te permite hacer fotografías cuando hay un sujeto o unas condiciones de luz que te llamen la atención.

Si llevas una cámara de medio fotograma, es porque te cunde más. Más de 72 fotografías frente a las 36 o 37 de las cámaras compactas de fotograma completo. Recordemos, el fotograma completo, tal y como lo imaginó Oskar Barnack para su primera Leitz Camera (LeiCa), tiene unas dimensiones de 36 x 24 mm. Al medio fotograma llegamos cuando dividimos en dos el anterior, aproximadamente, con unas dimensiones de 17 x 24 mm.

Un formato no muy alejado del fotograma estándar cinematográfico de principios del siglo XX. Aunque el llamado formato académico (por la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas de Hollywood, los de los Oscar), se determinase en 1932 en 16 x 22 mm, para ajustar la banda de sonido. En el mundo del cine se habla de un paso de cuatro perforaciones, el medio fotograma de la película, y de ocho perforaciones, el fotograma completo. Aunque hay otras variantes. Especialmente con tres perforaciones. Vaya… he acabado hablando más de cine que de fotografía. Las dos artes visuales me gustan, claro. Y la cinematografía no deja de ser fotografía en movimiento.

[Viaje] Caluroso día de excursión en Ochagavía y Sos del Rey Católico

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Excursión de muy caluroso sábado a Ochagavía y Sos del Rey Católico con Sony ZV-1.

Surge a mitad de semana la posibilidad de hacer una excursión en el día a algún lugar más fresquito que el infierno en el que se está convirtiendo Zaragoza últimamente. Yo no tengo claro que vaya a haber lugares más fresquitos en la península en ese sábado 21 de junio, solsticio de verano del año 2025, y me siendo algo perezoso. Pero acepto. Tras diversas diversas deliberaciones ponemos rumbo a Ochagavía, en los Pirineos navarros, en su parte más oriental. Como de camino a esta bonita localidad navarra pasamos por Sos del Rey Católico, dentro de Aragón, que todavía es más vistosa, y hace tiempo que no la visitamos, decidimos que a la tarde pararemos un rato a recorrer el casco urbano medieval de la población donde nació Fernando II de Aragón y… no sé muy bien que lugar ocupa en la cuenta de los monarcas castellanos de donde también fue rey.

Por la mañana, recorrimos el casco urbano de Ochagavía. Previamente habías parado a hacer unas fotos a la ermita de Santa María del Campo en Navascués. En seguida empezó a subir la temperatura, en general fue soportable. Quizá porque sólo llegó a temperatura que empezaron a ser muy poco confortables cuando ya nos dirigíamos a comer. Y que el recorrido circular que hicimos a la ermita de Muskilda lo hicimos empezando la subida al principio del mismo, dejando para la vuelta, con más calor, un recorrido en bajada, que en muchos tramos transcurría entre la umbría de los bosques de hayas.

Tras dar cuenta de las viandas, entre las que se contaban unos ricos choricillos a la sidra y unos chuletones, acompañados por sidra fresquita, salimos a la calle… y casi nos da algo porque la temperatura había llegado a los 35/36 ºC… en los Pirineos occidentales… cuando la previsión era de máximas entre 30/32 ºC.

Inmediatamente nos metimos en el coche con aire acondicionado y nos dirigimos a Sos del Rey Católico. Donde hacía niveles de calor similares, pero las estrechas y umbrías calles de su casco histórico medieval aliviaban notablemente el paseo. Eso sí, tras visitar el palacio de Sada, lugar donde quedó registrado el nacimiento del Rey Católico, nos encontramos que se habían cerrado las nubes y amenazaba tormenta. Así que terminamos la visita y nos volvimos a Zaragoza, que al fin y al cabo eran ya las ocho de la tarde.

[Fotos] Un sábado por Zaragoza con película en una cámara de fotos, por no perder la costumbre

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comprobando un apaño que no funcionó en la Olympus mju-II con un rollo de Kentmere Pan 100.

Esta entrada, y estas fotografías, tienen poca miga que contar. Tiene que ver con la cámara, mi Olympus mju-II. Una cámara a la que le tengo mucho cariño, pero que uso mucho menos de lo que me gustaría por que no funciona del todo bien. Quise comprobar un sábado por la mañana si un apaño del que me hablaron paliaba el asunto, y salí a pasear con un rollo de película en blanco y negro. El más barato que encontré.

El apaño no funcionó. Así que supongo que seguiré usándola poco. Pero por lo menos me quedaron las fotos de ese sábado por la mañana. Que sin ser nada del otro mundo, tampoco quedaron mal. Al fin y al cabo, es mi costumbre salir a caminar siempre con una cámara fotgráfica a mano.

[Fotos] Un paseo por Casetas con película para negativos en color

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Una nueva denominación entre las película para negativos en color, expuesta con Pentax Spotmatic y un Tessar 50 mm de la antigua Alemania oriental.

Después de volver de las vacaciones de Semana Santa, en los fines de semana siguientes, decidí continuar con mi exploración de los núcleos de población, barrios rurales o pueblos, del área metropolitana de Zaragoza. Y cogí el tren a primera hora de la mañana un sábado para llegar hasta Casetas. El entorno de la estación lo conozco relativamente bien… pero poco más. ¡

En esta ocasión, además de alguna cámara digital, me llevé un cámara de película de 35 mm con un rollo película para negativos en color. Una de estas nuevas denominaciones que están basadas en el reenvase de rollos de película cinematográfica sin el remjet antihalo para hacerlas compatibles con los procesos de revelados habituales para fotografía en color.

[Fotos] Amanecer en la estación de Alagón y una paseo por el pueblo hasta que pase el tren de vuelta

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Primera prueba de mi nuevo objetivo Tamron 90 mm macro (de segunda mano en realidad), adaptado a una cámara digital de formato medio.

Llevaba ya un tiempo dándole vueltas a la cabeza de adquirir un objetivo macro en condiciones, de buenas prestaciones ópticas, sólido, con cierta versatilidad a la hora de usarlo para otras disciplinas que no sean la macrofotografía. Apto tanto para digital como película fotográfica. Que se pueda usar en distintas cámaras. Y que me costara una cantidad razonable de dinero, muy razonable. O de una marca china si es nuevo, o de segunda mano si es de marca más prestigiosa.

Ya lo tengo. Y estas son las primeras fotos que hice con él. No son macrofotografía. Un par de ellas son fotos de aproximación a motivos florales. Pero nada más. En Alagón. Cerca de Zaragoza. Madrugamos para ir en tren a primera hora de la mañana. Y vimos salir el sol en la propia estación del tren al llegar. Luego nos dimos un largo paseo por el pueblo hasta que pasase un tren de regreso a Zaragoza. Y bien, oye.

[Fotos] Las primeras horas de la mañana con película en blanco y negro

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. La Olympus Trip 35, una cámara sencilla, con la Acros II, una película que me gusta, pero compleja.

Como explico en el enlace de la introducción, las fotos de hoy no dejan de proceder de un «experimento» que no fue bien. Pero a pesar de ello, finalmente, las fotografías sí que quedaron bien. O por lo menos a mí me convence el rendimiento de la imagen que la película y su revelado ofrecen. Que no está mal. El experimento lo quise hace en Utebo, donde hice alguna foto, pocas, y renuncié. O quedaron mal.

Otra cosa son las fotos realizadas a muy primera hora de la mañana, al amanecer, con las que terminé el rollo de película unas semanas más tarde. A pesar de que los motivos pueden estar ya muy vistos en estas páginas, encontré muchas oportunidades, o muchas sugerencias, de cara a utilizar la misma combinación de material sensible y revelador en un futuro. Ya veremos. Que ahora entramos en una época, con luz dura y demasiado brillante, el verano, que no es la más sugerente que se nos ofrece a lo largo del año. ¿Tendré que ir pensando en conseguir algo de película con sensibilidad extendida al infrarrojo? Puede.

[Fotos] Dípticos con película fotográfica de medio fotograma en Utebo

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Unos díptico a partir de fotografías realizadas a principios de abril en Utebo.

Hoy iba a mostraros unos tulipanes fotografiados en el mes de marzo. Sí. Todavía hay experiencias fotográficas de hace más de dos meses que no he comentado. Pero la actualidad manda. Y en las últimas 36 horas se ha puesto de moda hablar del “medio fotograma”. Incluso is esta denominación es incorrecta. Fujifilm anunció ayer una cámara de la que se venía hablando meses; la Fujifilm X-Half. Ahora vamos un poco con ella y su denominación

El medio fotograma, “half frame” en inglés, es algo que surgió a principios de los años 60, impulsado por Olympus. Un formato de fotograma con unas dimensiones aproximadamente la mitad que el estándar impulsado por Oskar Barnack desde Leica; 17 x 24 mm frente a los 36 x 24 mm habituales. Esto permitía duplicar el número de fotogramas en un rollo de fotografía. Y a mí me gusta, por varios motivos. Sígase el enlace anterior, y se verán todas las publicaciones que he redactado por aquí en el último año.

Una de las características de muchas cámaras de medio fotograma es que, al ser el desplazamiento de la película horizontal, como en las de fotograma completo, la orientación por defecto es vertical. Lo cual algunos lo ven como un engorro, pero otros no lo vemos así. Y esto coincide con el hecho de que la mayor parte de la gente, cuando usa la cámara de su teléfono móvil, la usa también en vertical. Por comodidad. Los teléfonos móviles tienen una ergonomía horrible para la fotografía y el vídeo. Pero para mucha gente, especialmente jóvenes, la imagen vertical es casi la norma.

Fujifilm, con su nueva X-Half, ha realizado una operación de mercadotecnia curiosa, mezclando básicamente tres elementos. Primero, ofreciendo una cámara que recuerde en su estética a dos de sus productos estrellas, la X100VI y la GFX 100RF. Pero mucho más económica. Segundo, invocando la nostalgia de las cámaras para película fotográfica de medio fotograma; tengamos en cuenta que recientemente Ricoh sacó al mercado su Pentax 17, una revisión del tema. Tercero, orientando el sensor, un Sony de tipo 1” muy frecuente en cámaras compactas, de forma vertical y con un aspecto 4:3, aunque sea perdiendo dos de los 20 megapíxeles, para que se asemeje al formato al que están acostumbrados los más jóvenes.

Tras haber revisado su hoja de especificaciones técnicas, y haber revisado las “entusiastas” revisiones de los “yutubers” “independientes”, he llegado a la conclusión que no es una cámara para mí. De hecho, no creo que esté pensada para el fotógrafo de corazón. Creo que es una cámara para “hipsters”. Un complemento para el atuendo personal, más o menos mono, que permita hacer fotografías que se publiquen en las redes con “originalidad”. Indudablemente permite hacer fotos. Pero cualquier cosa que se puede hacer con ella, en serio, la puedo hacer con mi Sony ZV-1, y bastante más. Y aquí os dejo auténticas fotografías de medio fotograma, con una auténtica cámara de medio fotograma, realizadas con auténtica película fotográfica

[Fotos] Segunda ronda de fotografías con película fotográfica en Utebo

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paseo fotográfico por el casco antiguo de Utebo, ciudad emergente en el área metropolitana de Zaragoza.

Si todo hubiese ido como debería, ayer u hoy tendría que haber comentado las fotografías de los negativos en color que hice en mi escapada alemana de Semana Santa. Pero algo no ha debido ir bien. Quizá un apagón inconveniente. Quizá el festivo entre semana. El caso es que no los tengo. Lo cual me contraría. Voy a comenzar dentro de muy un viaje, y querría haber tenido organizado de forma definitiva el anterior.

Si en la visita anterior había aprovechado las últimas horas con luz suficiente de la tarde, en esta ocasión madrugué. Cogí el tren que salía algo después de las 7:30 de Miraflores, para llegar a Utebo en torno a las 8 de la mañana. Con el sol ya en el cielo, pero con una luz matizada. Y la principal diferencia es que opté por película para negativos en blanco y negro.

Por lo tanto, seguiré comentando mi exploración fotográfica del casco viejo de Utebo, de la que ya comencé a hablar hace unas semanas en digital, y hace unos días con negativos en color de formato medio. Una semana después de mi primera “expedición” en el tren de cercanías, volvía a acercarme a esta ciudad del área metropolitana de Zaragoza, de reciente expansión demográfica, que conserva sus rincones que denotan su origen rural y más agrario.