[Recomendaciones fotográficas] Fotógrafos clásicos, bellas artes, polaroids y otras cosas

Fotografía

Un domingo más, y una entretenida colección de recomendaciones fotográficas que paso a comentar sin mucha demora.

En Blind Magazine nos han refrescado la memoria en lo que se refiere a clásicos de la fotografía.

Nos han recordado la obra de David Seymour, conocido como Chim, uno de los miembros fundadores de la agencia Magnum Photos, quizá el menos conocido, el menos mediático. Pero probablemente también el más humanista, el más cálido en su acercamiento a los seres humanos. Especialmente a los niños. Creo que todos debemos adquirir una buena dosis de la empatía que mostraba Chim hacia el resto de la humanidad, especialmente en tan cínicos tiempos como los que nos toca vivir. Nacido polaco, murió joven, con sólo 44 años, uno de los motivos por los que en la actualidad no es tan conocido. Y al igual que Robert Capa, murió en una guerra. Una pena.

También nos han acercado a la obra de Ralph Gibson. Un fotógrafo muy personal, formado con gente tan potente como Dorothea Lange y Robert Frank. Muy introspectivo. En alguna ocasión se lo ha calificado como surrealista. Aunque siempre me da miedo la ligereza con la que se aplica esta etiqueta. En cualquier caso, un fotógrafo que necesariamente ha de conocer todo aficionado al arte de pintar con luz.

En los próximos días os contaré el origen de las fotografías que ilustran la entrada… consecuencia del «viernes negro».

Por terminar con las recomendaciones que nos llegan desde Blind-Magazine,… Últimamente me ha entrado cierta inquietud por explorar el ámbito de las bellas artes, especialmente el dibujo y la pintura. Pero de momento no me meto en ello. Mi vida ya se complica en ocasiones por las muchas cosas que me interesan y al final pierdo el objetivo, y acaba desorientado y sin resultados prácticos. Como para meterme en otras cosas. Pero quizá por este interés reciente, me interesó el artículo sobre las fotografías del francés Gérard Rondeau en el mundo de las bellas artes. Retratos de artistas y de sus estudios, los lugares donde crean. Pintores, escultores, músicos,… la plasticidad de las bellas artes trasladada a bellos negativos en blanco y negro. Rondeau ya falleció, en 2016.

Nobuyoshi Araki y Daido Moriyama son probablemente los dos fotógrafos japoneses más conocidos internacionalmente, los más citados y comentados en la red de redes. Aunque no necesariamente los que más me gusten del país nipón, siempre he encontrado en su obra cosas que me han atraído mucho. En AnOther Magazine nos han mostrado sus Polaroids. No es raro que ambos fotógrafos usen cámaras no profesionales, sencillas, compactas, populares para realizar sus fotografías. Y como no, la instantánea también les ha interesado y han aprovechado con ventaja.

El Instagram de Photography of China me lleva al trabajo retratista de Guoman Liao. Comentábamos recientemente con unos compañeros que últimamente se ven en las calles de Zaragoza mucho jóvenes, chicas en su mayoría, asiáticas, chinas, que en sus modos y apariencia difieren de las personas que han inmigrado habitualmente a nuestras ciudades y que trabajan en sus tiendas, en sus restaurantes especializados o, más recientemente, adquiriendo bares y cafeterías de las de toda la vida. Llaman la atención porque se nota que tienen un nivel socioeconómico más elevado. Nos confirmaban que últimamente viene muchos estudiantes, entre otras actividades para el aprendizaje de la cultura y el idioma. Y por eso me llamó la atención el trabajo de este fotógrafo chino, establecido en Canadá, que ha ido buscando y retratando a algunos de los cientos de miles de estudiantes chinos que se pueden encontrar en las ciudades occidentales. Y que muestran la variedad de estas personas, y hace saltar por los aires los estereotipos, no pocas veces racistas y xenófobos, que existen sobre los migrantes de esta nacionalidad. En su obra, también se refleja una mayor proporción de chicas que de chicos.

De vez en cuando, alguna página en Internet nos muestra el trabajo fotográfico de una persona que no es fotógrafo, pero que lleva consigo una cámara de fotos a su medio laboral habitual. Y gracias al profundo conocimiento de su entorno y a sus buenas habilidades fotográficas, acaba generando un cuerpo de trabajo interesantísimo que documenta ese entorno. En Oldskull nos han mostrado el trabajo paralelo del Corey Arnold (instagram), pescador profesional, que ha documentado con sus fotografías el mundo de la pesca, especialmente en las frías tierras de Alaska. Actualmente compagina estacionalmente su trabajo de pescador con el de fotógrafo. Ambos le apasionan. Me han gustado sus limpias fotografías.

Terminemos con un poco de humor, tal y como nos lo han mostrado también en Oldskull. El ucraniano Danilo Polevoy (instagram) juega con las imágenes históricas, fotografías antiguas, en las que sustituye elementos o rostros por los de objetos o personajes reales o de ficción, pero totalmente ucrónicos, dándoles un tono de humor. Incluso cuando se corresponden con momento tenebrosos de la historia. Sinceramente, merece la pena reírse un poco incluso sobre cuestiones tan serias.

[Recomendaciones fotográficas] Obituario, lo cotidiano y alguna cosa más

Fotografía

Con un fin de semana un día más largo de lo habitual por haberme cogido el viernes fiesta, he sufrido un tremendo ataque de vagancia en estos tres días que ha hecho que me hayan cundido más bien poco. Me enmendaré un poco redactando esta entrada que he estado a punto de dejar para otro siglo. Tampoco me enrollaré mucho. Aunque no sería la primera vez que digo esto… y me enrollo mucho.

Un obituario. El de Ron Galella (1931 – 2022). No voy a decir que sea mi fotógrafo favorito. Si no fuera por el que el estereotipo de los paparazzi era un personaje de La Dolce Vita de Fellini, Paparazzo (Walter Santesso), Galella sería el estereotipo perfecto. Bueno. Quizá no. Galella tuvo éxito, le montaban exposiciones y vendía mucho. Lo que no sucede con la mayor parte de los fotógrafos que se dedican a ese oficio. En realidad, Galella palmó allá por finales de abril, saltando a las noticias los primeros días de mayo. Pero no me enteré… y por eso lo menciona ahora.

En el Instagram de Revela’T Festival, me ha gustado la entrada que han dedicado a Ragnar Axelsson, un fotógrafo documental islandés dedicado durante décadas a fotografiar el ártico. La vida cotidiana en un entorno extremadamente poco cotidiano. Salvo que seas un inuit.

Lo que antes se llamaban azafatas de vuelo, hoy personal de cabina porque ya no está limitado al sexo femenino y se considera que lo de azafata ya no es apropiado, solían ser un símbolo de lujo y sofisticación. Elegidas entre las mujeres jóvenes más guapas, eran un gancho típico para los hombres de negocios y un modelo para las otras mujeres; eran los años 50 y 60 del siglo XX. Hoy día, con esto del low-cost, de las rebajas generales de costes en todas las compañías, de que queda mal despedir a una mujer simplemente porque ya no es una jovencita, y otras cosas del progreso,… ya no es lo mismo. Aunque por lo que me cuentan, no faltan las chicas que siguen mirando la profesión con los mismos ojos que hace todas esas épocas. En OldSkull nos muestran el trabajo de Brian Finke, que se centra en lo cotidiano del trabajo del personal de cabina. Formación, simulacros, horarios intempestivos, conciliación de sus turnos de trabajo con la vida personal y familiar… vamos, que no todo es glamour y oropel. Que conste que todavía hay compañías que todavía basan sus contrataciones en criterios similares a los de hace cuatro, cinco o seis décadas, ¿verdad Korean Air?

No es infrecuente que en los sitios donde se habla de fotografía aparezca de vez en cuando algún trabajo dedicado al metro de la ciudad que toque. De tal modo que ya no me llaman la atención. Aunque el que han publicado en Lenscratch dedicado al trabajo de Chris Maliwat sí la ha hecho, quizá porque por su colorido se sale de los caminos trillados de estas series.

El puente Golden Gate de San Francisco es un hito turístico de la ciudad, que espero visitar en algún momento. Por culpa de la pandemia, es algo que no sucedió en el otoño de 2020. En cualquier caso, la realidad es que una estructura funcional con una función tan cotidiana como es el hecho de que personas, fundamentalmente en coche, pero también caminando, circulen de un lado a otro de la bahía de San Francisco. Y según nos cuentan en LensCulture, el fotógrafo Jake Ricker se ha dedicado durante un tiempo a fotografiar esta versión cotidiana del puente.

Finalmente nos saldremos en parte de lo cotidiano. En parte. Por que los lugares donde el artista contemporáneo Li Wei realiza sus fotografías desafiando la gravedad son muy cotidianos. Lo que no lo son son sus performances que refleja en fotografías, como las que nos muestran en Nowness Asia.

[Recomendaciones fotográficas] Fotógrafas coreanas, rusas y poca cosa más

Fotografía

Esta dinámica de recomendaciones semanales de cosas que pasan en el mundo de la fotografía, o para conocer y apreciar la obra de fotógrafos, unos más conocidos y otros menos… no me está funcionando últimamente. Por un lado, mis usos y costumbres evolucionan. Este Cuaderno de ruta, por ejemplo, nació con la intención de frenar un ratito cada día para descomprimir lo que entonces era un cerebro un tanto agitado. Cuando «entonces» significa hace 17 años. Eso es algo que todavía me viene bien, eventualmente. Pero la verdad es que la mayor parte de las entradas las programo para que aparezcan en torno a las seis de la tarde de cada día, pero las redacto y compongo tiempo atrás, y en ocasiones varias de golpe. Probablemente esta tarde de domingo, si no me surge algo mejor que hacer, prepare tres o cuatro de la semana que viene.

En lo que se refiere a las recomendaciones fotográficas, las páginas desde las que extraía aquellas que me convencían más también han evolucionado. Muchas, para monetizar su trabajo han optado por modalidades de suscripción, que limitan su acceso a los no suscriptores. Pero, sinceramente, si todo el que publica algo en internet aspira a obtener de cada suscriptor 9,99 euros/dólares/libras al mes… no es sostenible. Sencillamente, los internautas no podemos pagar 9,99 cacharros por todo. Tenemos que comer, beber, vestirnos, viajar en transporte público, hace vacaciones, ahorrar algo, pagar los gastos del piso. Si se espera que por cada cosa que hacemos en internet nos suscribamos por 9,99 (óptese por la moneda de turno), no es posible. Y sobretodo, la mayor parte de los sitios aportan un valor, pero no ese valor. Especialmente para quienes simplemente somos aficionados a un modo de expresión personal y artística como la fotografía. La alternativa es soportar una publicidad absolutamente agobiante, que arruina por completo la experiencia. He reducido a una cuarta parte los vídeos que veo en Youtube por este motivo. Y la cosa va a más. Publicidad intrusiva y excesiva para ver unos vídeos que suelen incluir más publicidad entre sus contenidos. Estos hasta los mismísimos de escuchar la palabra «squ**espace». Como consecuencia, uno selecciona exquisitamente qué ve y en qué se gasta el dinero. Y como hay muchas páginas y canales que son relativamente interesante, pero no tanto como para desembolsar lo que entre todos piden… adiós. Ya nos veremos cuando las cosas cambien… o nunca más. Así que entre unos y otros cambios… cada vez tengo menos propuestas al final de la semana. Tengo que replantear esto de alguna forma. Vamos con las magras cosas de esta semana.

Lenscratch es uno de esos sitios que siguen siendo agradables de visitar. Y esta semana lo han dedicado a fotógrafas contemporáneas surcoreanas. Sólo mujeres. Unas más interesantes que otras.

En un primer artículo, Hwang Yezoi, por ejemplo, dirige su objetivo hacia sí misma, como ejemplo de una mujer que no es el estereotipo idealizado de mujer que se propone socialmente. Reflexionando también sobre las relaciones familiares y con el entorno.

Un día más tarde, nos presentan a Ahn Jun. Aprovecho para recordar que en la onomástica coreana el apellido va delante del nombre personal. Como muchas fotógrafas contemporáneas también dirige la cámara hacia sí misma, pero jugando con la abstracción al introducir el fuego en su peculiares autorretratos. Y explora el sentido de su propia vida de un modo conceptual fotografiando objetos aparentemente ingrávidos.

Uno de los artículos que más me ha llamado la atención es el dedicado a Woo, Young. También se sitúa a sí misma en el encuadre de sus fotografías. Pero como un maniquí más en escaparates de distintos comercios, adoptando por lo tanto distintas identidades. Y con el elemento añadido de no saber qué o quién más va a pasar delante del escaparate y ante la cámara cuando se produce el disparo de la cámara. El artículo, en forma de entrevista, está redactado por Lee Sunjoo, ella misma fotógrafa del país asiático que tiene su interés.

También interesante es el artículo de dictado a Lee Sunmin. Esta fotógrafa, de las más veteranas de esta serie, dirige su mirada a la vida doméstica de otras mujeres. Básicamente, al igual que ha pasado en otros países, la mujer surcoreana ha aumentado su nivel de formación y capacitación profesional a lo largo de las últimas décadas, pero su desarrollo personal y profesional está condicionado por el papel que se espera de ella encargándose del hogar y la crianza de los hijos. Problema más intenso en el país asiático puesto que el confucionismo que forma parte de su herencia cultural siempre impulsó una cultura fuertemente patriarcal, que incluso ha tenido su sorprendente reflejo en las leyes del país hasta hace muy poco tiempo. Básicamente, hasta no hace mucho, todas las mujeres dependían de un hombre (padre, marido, hermano, tío,… según).

Finalmente, también muy interesante el dedicado a Park Youngsook. Este fotógrafa es la más veterana de este conjunto de artistas. Nacida en 1941, se comprometió desde muy pronto en la pelea feminista del conservador país asiático. El paradigma oficial es que una mujer sabia es la que es buena esposa y buena madre. Ante ello, la fotógrafa representa mujeres que, puesto que rechazan este paradigma, viven en la sinrazón, en la locura. «Mad women», que no aceptaban la ideología patriarcal extremadamente dominante en la última década del siglo XX. Y el conjunto de retratos que nos muestra es el más interesante de toda esta serie de fotógrafas.

Desde que se produjo el boom de la niñera fotógrafa Vivian Maier, no dejan de aparecer casos similares por todo el mundo. Unos más interesantes, otros menos. Pero en Cultura inquiera nos han presentado recientemente a Masha Ivashintova, una fotógrafa y artista rusa, o quizá habría que decir soviética, que no ha sido conocida hasta que su hija ha desvelado su legado. Básicamente, al contrario que Maier que nunca mostró interés por ser reconocida como artista, Ivashintova sí que lo tuvo, pero lo reprimió y lo ocultó, en gran medida debido a la presión para ello que tuvo de los hombres con los que se relacionó sentimentalmente, que también se movían en el ámbito artístico. Y que tal y como los presenta el artículo, debían tener un ego como desde Zaragoza hasta «Leningrado». El caso es que las fotografías, muchas de las cuales se mueven en el ámbito de lo doméstico y lo cotidiano, son realmente buenas e interesantes.

Finalmente, tengo anotado un artículo en Booooooom, de un fotógrafo basado en Vancouver, Denis Gutiérrez-Ogrinc (instagram). Desconozco su origen, pero el «gutiérrez» lo escribe con tilde, así que debe ser un hispanohablante en origen. Lo que me ha llamado la atención, como se señala en el artículo, que sus fotografías de viaje por Sicilia recuerdan mucho a la obra del italiano Luigi Ghirri, que me inspiró en cierta medida en nuestro viaje de Semana Santa a la región de Apulia. Y me han gustado.

[Recomendaciones fotográficas] Polaroids y Corea del Norte

Fotografía

No he recopilado muchas cosas esta semana. Fundamentalmente por falta de tiempo. O porque he dedicado mucho de mi tiempo a otras cosas. Buena parte de las tardes se me han quedado reducidas a la nada en lo que se refiere a sentarme un poquito, aunque solo fueran 20 minutos, delante de la pantalla del ordenador a navegar por internet. Ni siquiera he podido avanzar mucho con mis fotos del libro de fotos del sur de Francia, ahora que ya me ha llegado impreso el de Múnich y otras ciudades bávaras. Así que, más por necesidad que por virtud, seré breve.

Las hojas de los ginkgos en Zaragoza se están poniendo feas directamente desde el color verde, sin transición por el bonito e intenso color amarillo que adquieren en otoño. Será porque con las temperaturas que tenemos, no se puede llamar otoño a lo que tenemos encima. No sé. Ayer estuve caminando un rato por la luz del atardecer.

En Lenscratch han estado de Polaroid Week. Semana dedicada a la fotografía sobre polaroids. Es curioso. Aunque el sistema que ha dado continuidad a la fotografía instantánea, el que no dejó de fabricarse en los últimos 20 años, es el Instax de Fujifilm, nunca me he encontrado con artistas que lo usen. Los habrá, sin duda. Pero no me constan. Algunos podrán decir que es por el tamaño. Pero… la Instax Wide tiene la misma superficie útil que una polaroid tradicional. Pero no es cuadrada… claro. O quizá sea las diferencias del soporte. O tal vez porque no está insertada en la cultura popular de la misma forma que las polaroids, que ya atrajeron a artistas del popart y del posmodernismo hace tres o cuatro décadas. Lo que sea.

En cualquier caso… lo publicado… es suficientemente diverso como para que algunas cosas me atraigan y otras no. Por ejemplo, me ha gustado la entrada de ayer sábado dedicada a Selwhyn Sthaddeus “Polo Silk” Terrell, que lleve fotografiando la cultura y la sociedad negra de Nueva Orleans desde hace más de tres décadas. Me ha llamado la atención especialmente que algunas de las fotos que se muestran son en formato Spectra, no son cuadradas, que lamentablemente ya no está disponible. Tengo una cámara para este formato polaroid, llamado Image System en Europa, y daba una calidad muy superior a las infinitas variantes de las Polaroid 600.

También me han gustado los dípticos, trípticos y polípticos de Rachel Portesi, utilizando diversos formatos de fotografía instantánea. desde el típico formato cuadrado de las Polaroid 600/SX-70 hasta las grandes copias de las Polaorid 8×10 (pulgadas; o sea 20×25 cm). Viendo algunas de las fotografías, especialmente las más antiguas, lamentas la desaparición de algunos de los formatos y sistemas que ya no están entre nosotros y que daban unas estéticas estupendas, y una calidad muy superior a lo que nos ha quedado.

Las polaroids en blanco y negro de Nathan Pearce son curiosas, pero no tienen el nivel de los dos anteriores. Aunque tienen una virtud innegable; son una fuente de inspiración para cualquiera que tenga una cámara básica instantánea de las que puedan funcionar todavía por disponer de película compatible o por ser nuevas, y quiera sacarle un poco de rendimiento. El resto de los días son artistas que utilizan las pequeñas copias fotográficas para intervenir sobre ellas con técnicas mixtas o alteraciones físicas o químicas, a veces con más sentido, otras con menos.

Por último, el lugar al que les gustaría ir buena parte de los fotógrafos documentales que en el mundo existen, si no todos, es Corea del Norte. Precisamente por que es difícil ir y conseguir permiso para hacer fotos. Lo que pasa es que los que van… todos trae fotos parecidas o de las mismas cosas, y acabas no distinguiendo a unos de otros. En Feature Shoot han recopilado la obra de cinco de los fotógrafos que han tenido la oportunidad de visitar el autárquico país oriental, la única monarquía inspirada por Marx y Lenin que se conoce abiertamente… aunque no me atrevo a decir que haya sido estrictamente la única. La de China no es hereditaria… pero no me atrevo a decir que las intrigas del régimen, por lo que hemos visto en los últimos días, fueran muy distintas de las de los palacios de las antiguas dinastías imperiales. ¿Cuáles me han llamado la atención?

Quizá las de Dieter Leistner, ya fallecido comparando escenas «similares» de las dos Coreas. Si es más o menos tendenciosos, vete tú a saber. Pero en algunos de los pares es ingenioso. Siempre hay que considerar las de Carl de Keyzer, que siempre incluyen no poca ironía y sátira del régimen, aunque él diga que no es su intención. Y también, por su atención al pequeño, pero importante, detalle, especialmente cuando ese detalle da humanidad a la foto, las de Tariq Zaidi, que creo que es el que mejor se acerca a la humanidad de este triste país.

[Recomendaciones fotográficas] Premio nacional de fotografía y algunas cosas más

Fotografía

Llevo varias semanas en las que no redacto una entrada con recomendaciones fotográficas cuando llega el domingo. Por las vacaciones recientes, principalmente, que me rompieron un poco los ritmos y rutinas semanales. Pero eso no quiere decir que no haya marcado artículos interesantes en la red de redes, de los cuales, algunos, los traigo hoy aquí.

Bonsais en el Museo de Zaragoza

Recientemente, esta misma semana, me entero por Exit-express de la concesión del Premio Nacional de Fotografía 2022 a Cristóbal Hara. La trayectoria de estos premios es caótica, desde mi punto de vista. No se aprecian criterios claros en su concesión. A veces da la impresión de que se conceden a una trayectoria profesional, cuando el fotógrafo ya tiene años… y para algunos es desconocido, ha caído en el olvido salvo de los poco entendidos que se mantienen al día. Hasta cierto punto, me parece el caso de Hara, que recuerdo de tiempo atrás, pero que hacía tiempo que no me venía a la memoria. Fotógrafo documentalista, con afición al pequeño detalle, al acento particular dentro del evento general. No voy a entrar en quien se merece o no estos premios… pero sí tengo claro que sí que merece la pena recordar a este fotógrafo. No parece tener presencia en redes sociales o página propia en internet. Ni siquiera se habla de él en Wikipedia. El enlace que le he puesto es a la obra que tiene entre sus fondos el Reina Sofía.

Bonsais en el Museo de Zaragoza

En Blind-Magazine encontré hace unos días un artículo dedicado a otra veterana fotógrafa documental, Jane Evelyn Atwood. Con frecuencia a dirigido su mirada hacia la marginalidad; prostitución, niños ciegos, el corredor de la muerte… Una buena parte de su trabajo más significativo, o que le dio proyección, fue realizado en Francia en los años 70 del siglo XX, en blanco y negro, muy clásico. Pero su estilo no se ha mantenido inmutable, aunque sí su espíritu, y usó el color para documentar las duras consecuencias del sida en la década de los 80. Otra fotógrafa que hay que conocer.

Ya he hablado en ocasiones del matrimonio de artistas, Alex Webb y Rebecca Norris-Web, de estilos muy distintos, él es más documental, ella es poeta en origen. En Lenscratch nos hablan de su último trabajo conjunto, realizado en tiempos de pandemia, en una zona residencial y vacacional costera de Nueva Inglaterra. Fotografías llenas de simbolismo sobre lo paisajes externos e internos que nos rodean, y cómo cambian de significado en tiempos difíciles.

Bonsais en el Museo de Zaragoza

También he hablado en ocasiones de la fotografía de la japonesa Chieko Shiraishi, cuya obra por medios fotoquímicos sobre los que interviene profundamente, de forma muy plástica, en blanco y negro, otorga a sus fotografías una aspecto pictorialista muy personal, cargado de expresión. En su último trabajo Shimakage 島影, sombras de islas, adopta un estilo oscuro, en el que cuesta diferenciar los detalles, cuando va recorriendo las costas de su país buscando esas pequeñas islas que las salpican, muchas de ellas habitadas, entre lo natural y lo urbanizado. Lo hemos visto en Pen-online.

Además, un par de fotógrafas cuyas fotografía simplemente me han gustado, incluso si no siempre he sido capaz de captar el mensaje o el tema que las reúne. Quizá no sea necesario. En Booooooom, me gustaron las fotografías de Alana Celii. Y no recuerdo exactamente donde, creo que fue en alguna entrada de Instagram que no recordé marcar, me gustó el trabajo de la rumana Mari Calai. Creo que son dos autoras que reservo para conocer más despacio más adelante, y encontrar el hilo conductor que mueve sus obras.

Bonsais en el Museo de Zaragoza

[Recomendaciones fotográficas] De la fotografía asociada a la antropología y la etnología

Fotografía

Hace ya bastantes años, allá por el 2012, cuando volví a interesarme por la fotografía con película tradicional, después de casi una década dedicado exclusivamente a la fotografía digital, recorrí bastante la red de redes buscando recursos actualizados sobre esta forma de hacer fotografía. Y había uno en el que su autora, una antropóloga llamada Karen Nakamura, hablaba de fotoetnografía. Es decir, tal y como lo entendí en aquel momento, utilizaba la fotografía, con película tradicional, para su trabajo con antropóloga en temas etnográficos. Lo cierto… es que pueda que mis contactos con ese sitio fuesen muy anteriores, de principios de los primeros años del siglo XXI, cuando todavía no me había iniciado en la fotografía digital. Pierdo la noción del tiempo. Me he acordado de este sitio, porque muchos de los enlaces que he recopilado últimamente se pueden asociar a la mirada antropológica o etnográfica de muchos fotógrafos.

Una curiosidad histórica y antropológica puede ser Núremberg, ciudad que durante siglos fue una de las más cultas y abiertas de los principados que conformaban el Sacro Imperio Germánico, y que en el siglo XX acabó convirtiéndose en símbolo del nazismo. Ideología con concepciones extremadamente nocivas de lo que es una etnia o una raza.

Hay que mencionar, claro, que la noticia de la semana ha sido el fallecimiento de la reina Isabel II de Inglaterra y… de un montón de países reales o imaginados más (1926 – 2022). Por supuesto que el mundo de la fotografía se ha puesto nostálgico. Tanto por la enooooorme cantidad de fotografías que los reporteros gráficos le han hecho a la monarca británica en los últimos 70 (o más) años, como por el hecho de que con frecuencia fue vista con una cámara en sus manos. Eso sí… siempre de cierto nivel. Que la señora no fue nunca una pobretona. Me quedo con la página que le dedican en Blind. Por quedarme con alguna. A mi padre le gustaba mencionar de vez en cuando que eran «quintos». Yo siempre la recordaré como un señora muy rica, pero de aspecto muy cateto, cara de mala leche y pésimo gusto para vestir.

Situándonos en el ámbito de lo antropológico, me ha llamado el artículo en British Journal of Photography dedicado al trabajo de Alys Tomlinson (instagram), que afronta una amplia serie de retratos en diversas regiones italianas, principalmente insulares, que recogen las tradiciones y los modos de las culturas que en esas regiones se fueron desarrollando con los siglos. Me han gustado. Un blanco y negro muy elegante.

En otro orden de cosas, pero con indudable interés antropológico también, en Aperture nos hablan del trabajo del fotógrafo Marcus Leatherdale que, durante más de tres décadas fotografío el mundo del underground, característicamente el neoyorquino, pero no únicamente. Retratos del famoseo que surgió de ese mundillo de la cultura urbana, pero también de personajes anónimos. No conocía al fotógrafo, pero sus retratos me han gustado.

Hace no muchos años, tras la crisis del sistema de partidos políticos tradicional de la segunda mitad del siglo XX en Italia, cuando surgieron las opciones populistas de la derecha del norte de Italia, algunos de estos políticos empezaron a hablar de la Padania, el país en torno al río Po, y su independencia del sur de Italia. Y creo que todavía siguen por ahí con estos rollos. En American Suburb X recogen el trabajo de Tomaso Clavarino (instagram), que denomina, un tanto sarcásticamente, a esta región geográfica italiana como Padanistán. Otro trabajo que contiene un visión claramente antropológica.

Como lo tiene el de la fotógrafa norteamericana Whitney Hayes (instagram), y que es recogido en Booooooom, cuando dirige su mirada fotográfica a las gentes, y sus costumbres, que visitan una piscina natural de los bosques de Nueva Jersey, que es mantenida y conservada por voluntarios del lugar.

En 35mmc en conocido una iniciativa que también tiene su vertiente antropológica. Un grupo de fotógrafos norteamericanos, pero de origen asiático, han empezado con un proyecto llamado Asian Archives (sin contenido aún, mejor en instagram). En los últimos tiempos se ha tomado conciencia en la sociedad estadounidense de la violencia que se ejerce con frecuencia contra los ciudadanos inmigrantes o con ancestros asiáticos o procedentes de las islas del Pacífico. Un reflejo más de lo arraigado que está el racismo en la sociedad norteamericana. Tal vez en toda la especie humana. Por ello se han lanzado a documentar fotográficamente de una forma veraz, libre de estereotipos, las vidas de estas gentes. Me parece interesante. Algunas de las fotos que muestran están muy bien, aunque me parece que un poco verdes todavía en su proyecto.

[Recomendaciones fotográficas] Cuatro recomendaciones… menos habituales

Fotografía

Hoy me salgo un poco de los temas y estilos que habitualmente me llaman la atención. O esa impresión tengo mientras repaso los marcadores que he ido seleccionando en las últimas semanas. Porque entre el viaje a Múnich y la entrada del domingo pasado dedicada a la Pinakothek der Moderne de la ciudad bávara, hace varias semanas que no traigo a estas páginas recomendaciones fotográficas.

Parece que Lisetta Carmi y yo tenemos algo en común. A los dos nos fascinaron las esculturas del Cementerio Monumental de Staglieno en Génova. Yo lo visité en 2014… el año que la fotógrafa cumplió 90 años.

Hace un par de días, después de recoger un paquete en punto de recogida, dia un paseo con unos amigos por el Parque Grande de Zaragoza. Estuvimos hablando de viajes. Especialmente del frustrado viaje a China en la primavera de 2020, que vete tú a saber cuándo podremos realizar. Y empezamos a hablar del peligroso gigante asiático. Peligroso por la naturaleza de su régimen político. Reflexionábamos sobre la gente del país; la mayor parte de los españoles/europeos tienden a homogeneizar las características de sus habitantes. Craso error. Es un país tan diverso como su tamaño. Visitarlo es una forma de constatarlo. Pero también viendo fotografías. Como los de retratos de jóvenes chinas, en ámbito urbano, de Luo Yang (pero para ver sus fotos hay que ir a su cuenta en Instagram, de la que soy seguidor hacer ya un tiempo), y que recientemente pudimovs ver en AnOther Magazine.

Siguiendo con las gentes con origen en el país asiático, en Lenscratch me llamó la atención muy recientemente el artículo dedicado al trabajo de Thomas Holton, The Lams of Ludlow Street. Es uno de esos proyectos a largo plazo que me fascinan… fundamentalmente por mi incapacidad para llevarlo a cabo. Mi naturaleza curiosa, desde niño, hace que mis centros de interés vayan variando con facilidad. El caso es que Holton lleva fotografiando a la familia Lam en Nueva York desde 2003. Un matrimonio con tres hijos, muy niños entonces, ahora ya unos jóvenes adultos.

También en Lenscratch nos presentan una publicación que muestra el trabajo de dos fotógrafos que dirigen su mirada hacia el paisaje, profundamente modificado o influido por el ser humano, un tema que hace años que me interesa mucho. Y trata de la combinación de los trabajos de Nancy Holt, artista que trabajaba sobre el terreno, generando instalaciones y trabajando con una diversidad de técnicas audiovisuales a partir de ellas, y Richard Misrach, un fotógrafo al que ya me había acercado en alguna ocasión.. Visiones del paisaje muy conceptuales, pero también muy interesantes.

Finalmente, en Aperture homenajean y nos hablan de Lisetta Carmi, fotógrafa italiana recientemente fallecida a la muy venerable edad de 98 años. No la conocía. De su extensa vida, sólo dedicó dieciocho años, de 1960 a 1978, a la fotografía. Exiliada en Suiza por se de origen judío, huyendo de las leyes raciales del fascismo italiano, adquirió conciencia social, y durante ese tiempo dirigió su mirada hacia los menos desfavorecidos; estibadores de los puertos italianos, prostitutas, travestidos. Me han parecido muy curiosas sus fotos de la serie Erotismo e autoritarismo a Staglieno, el famoso cementerio monumental de Génova. También práctico el retrato, y fotografió a figuras públicas importantes. Definitivamente, una fotógrafa que conviene no olvidar. En 1978, lo dejó y se dedicó a otras cosas. De la misma forma que en 1960 comenzó a fotografiar de forma repentina e inopinada… en aquel momento tenía ya 36 años, y se había dedicado a la música. Fascinante la biografía de esta mujer.

[Recomendaciones fotográficas] Adiós a las cámaras réflex… supongo

Fotografía

Ya comentaba ayer en mi blog de técnica fotográfica, donde tal vez replique esta entrada, que esta semana pasada he dispuesto de poco tiempo para mis cosas de ocio. Entre el trabajo… alguna preocupación del trabajo que me he llevado a casa y que aún ronda por mi cabeza… y algunos asuntos domésticos… pues eso. Así que realmente me he encontrado con sólo tres posibles recomendaciones guardadas… y dos de ellas son de artículos a los que realmente no se puede acceder. Así que me quedo con la tercera.

La última vez que viajé con una cámara réflex, digital en este caso, fue en 2017, cuando me llevé la Pentax K-S1 a Milán y alrededores y al lago Constanza. Quería un equipo ligero. Pero la Olympus OM-D E-M5, micro cuatro tercios, empezaba a dar señales de agotamiento, aunque aun duró un año más, y opté por la Pentax. Las fotos están realizadas en Bérgamo.

En Blind Magazine publicaron esta semana un artículo sobre la extinción de las cámaras réflex digitales. No me atrevo a decir que las cámaras réflex para película estén extintas, porque puede haber por ahí alguna iniciativa que las mantenga vivas, aunque sea de forma testimonial y marginal. Lo cierto es que quedan muchísimas, millones, todavía en activo o con posibilidad de estar en activo y haciendo fotos. Pero ya no hay fabricación industrial con fines comerciales para el consumidor o el profesional… Bueno… Hasselblad creo que todavía hace respaldos para película para su sistema H. Aunque en su página web no lo he encontrado. Los hacía, quizá… y son compatibles con las nuevas cámaras de este sistema… La Nikon F6 estuvo en catálogo hasta hace pocos años. Pero la sospecha es que no las fabricaban ya desde hace bastantes más. Simplemente anunciaron su desaparición cuando vendieron el inventario que habían fabricado.

Las cámaras réflex para película fueron la cúpula de este tipo de fotografía por muchos motivos. Permitía disponer de equipos polivalentes, eficaces, precisos, y según el peso que el fotógrafo estuviese dispuesto a cargar, podían ser relativamente ligeros. Aunque los equipos más profesionales llegaron a ser muy voluminosos y pesados, al igual que sus ópticas de enfoque automático más sofisticadas. Esto, hablando del formato pequeño, con negativos de 24 x 36 mm sobre película biperforada de 35 mm de ancho. Si hablamos de formatos más grandes… pues el peso y el volumen aumenta con rapidez. Las cámaras de sistema previas, las telemétricas, de las que sigue fabricándose algún modelo a precios de artículo de lujo (y alguno más excéntrico todavía), no pudieron competir cuando las cámaras réflex maduraron. Así que hace décadas que quedo claro que eran la tecnología más adecuada y avanzada para la fotografía com película tradicional.

Cuando en la primera década del siglo XXI se impuso la captura electrónica digital sobre la película tradicional, también parecía que las cámaras réflex eran la tecnología mas avanzada y versátil… hasta que empezaron los fabricantes más innovadores y contestatarios a ponerlo en duda. Y estos fueron Olympus y Panasonic con su sistema micro cuatro tercios. Un carro al que yo me subí de inmediato. Y mira que durante años fui mirando como una curiosidad, cuando muchos de los colegas en los grupos y asociaciones fotográficos empezaron a competir por el tamaño de sus cámaras réflex digitales y de sus fálicos objetivos de focal variable. Y yo, mientras, aparecía en las quedadas con mi pequeña y querida Panasonic Lumix GF1. Y eso que no renuncié a las réflex digitales. La última seria que compré, la Canon EOS 5D Mark II, fue a principios de 2010; pero nunca la he llevado de viaje. Demasiado pesada. Aún compré otra, la Pentax K-S1, en 2015, a precio de outlet, un cámara con poco éxito comercial, pero que me permitía aprovechar mi parque de objetivos con montura K. Ahora los uso con cámaras digitales sin espejo, como la Canon EOS RP, mediante adaptadores, sin problemas. Para mí el futuro estaba claro, con la evolución de los visores electrónicos, las cámaras digitales de sistema sin espejo eran mucho más interesantes, mucho más eficientes, mucho más ligeras, que las cámaras réflex. Y sin embargo, durante una década, muchos, incluso los «experto», han dicho que no. Hasta que el mercado ha dicho que sí.

El artículo mencionado vino a colación del anuncio de Nikon de que cesaba el desarrollo y producción de cámaras réflex digitales. En Canon, el anuncio no se ha hecho nunca de forma tan solemne, pero hace tiempo que se da por hecho. El adelgazamiento del catalogo de objetivos con montura EF que han hecho en los últimos tiempos ha sido tremendo. Lo cual indica que sus líneas de montaje están trabajando en los objetivos con montura RF. Probablemente mantendrán en catálogo los anteriores mientras tengan existencias almacenadas. Sony mantuvo unos años la montura A de Minolta, pero sabiendo que en el campo de las réflex no podía competir con Canon y Nikon, se pasó al bando de las sin espejo con gran éxito. Y sólo queda Pentax, con un modelo de negocio que ya veremos… prácticamente ha anunciado que irá fabricando las cámaras a demanda. Pentax, es decir Ricoh, que es quien compró la marca y la línea de desarrollo y fabricación, se ha convertido en un fabricante marginal. En cualquier caso, en 2009, yo, que nunca he sido un experto, ya lo decía. Y todos me miraban con escepticismo preguntándose de dónde había salido el raro ese… que era yo. Siempre he sufrido el complejo de Casandra,… aunque los listos dicen que sólo es cosa de mujeres. La discriminación a la inversa. ¿Sabéis quién era Casandra verdad?

[Recomendaciones fotográficas] Repaso rápido a las dos últimas semanas

Fotografía

Hoy pensaba que tenía mucho tiempo para hacer varias cosas, pero al final se me ha echado encima la tarde y todavía me quedan varias cosas por hacer. Así que voy a hacer un repaso rápido de recomendaciones fotográficas, sin mucho comentario.

Fotografías realizadas ayer mismo al amanecer.

En Booooooom he encontrado varias cosas curiosas:

Primera: Orsolya Luca, de algún país de la Europa Oriental que no se indica, nos muestra una serie de fotografías tomadas sobre películas fotográficas fabricadas en China pero que ya no existen en el mercado. Lo de menos es el soporte. Las instantáneas de las calles del gigante asiático que realiza me parecen estupendas.

Segunda: Los paisajes y retratos en blanco y negro del costarricense Allan Salas. Dejando aparte lo que dice que significan, me parece un conjunto muy atractivo estéticamente y muy coherente.

Tercera: Con unos temas relativamente similares, pero con una estética totalmente distinta, película negativa en color sobre medio formato cuadrado, también me han gustado las fotos de Ava Margueritte.

En Blind Magazine, algunos nombre ilustres, y otros menos, pero también interesantes.

En primer lugar, fotografías inéditas en color de William Klein, de principios de los años 60 en el África occidental. Estupendas.

En segundo lugar, la fotografía de moda y top models nunca me ha interesado mucho. Pero siempre hay excepciones, y una de ellas es Peter Lindbergh.

En tercer lugar, de un fotógrafo menos famoso, me han gustado los retratos ambientales de los comerciantes y profesionales coreanos en la Koreatown de Los Ángeles, realizados por Emmanuel Hahn. El fotógrafo es de origen coreano, y trabaja muchos los temas de la identidad de los asiáticos en la diáspora.

Fotográficamente, y en muchos otros campos, el criminal bombardeo atómico de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki por los estadounidenses ha dado para mucho, y supongo que seguirá dando. En Lens Culture leemos un artículo de Yoshitaksu Fujii que mezcla fotografías encontradas tras el bombardeo, alteradas por la radiación, y las tomadas por el mismo de supervivientes al bombardeo y de objetos encontrados. Quizá no es original, he visto trabajos similares, pero me ha gustado.

Y en Photography of China nos muestran el trabajo de un fotógrafo chino, Zhou Mi, pero que no está realizado en su país, sino en la costa del Pacífico en California, donde va fotografiando los objetos que se encuentra en las playas, transportados por las corrientes y las olas. Naturalezas muertas en blanco y negro, realizadas en el sitio del hallazgo y que me han gustado mucho.

[Fotografía/exposiciones] PhotoEspaña 2022 en Zaragoza y algo más

Fotografía

Desde hace ya varias semanas, comenzó a principios de junio, se viene celebrando el festival de fotografía anual PhotoEspaña en su edición correspondiente al año 2022. Creo que celebran ya 25 años desde la primera,… ¿siendo esta la edición 25? Alguien no sabe contar, porque si la primera edición es la de 1998, y es la 25ª edición, han pasado 24 años desde la primera. A lo mejor cuentan desde que empezaron a preparar la primera edición… claro. No sé. Siempre me lían con esto de los aniversarios. Como de costumbre, la mayor parte de las sedes, principales y secundarias, de las actividades del festival están en Madrid. Pero hay sedes oficiales en otras ciudades. Incluida Zaragoza. En la que hay disponibles tres exposiciones desde finales de junio. Este año no hay ninguna en la Lonja.

He acudido a Madrid a ver exposiciones en muchas ocasiones. Pero este año no va a ser así. El hecho de que sea en verano, con el calor que suele hacer… y más si te pilla una ola de calor como la de estos días… desmotiva a cualquiera. Y además, si quieres que te cunda tienes que tirar de AVE, para perder el menor tiempo posible en el desplazamiento si vas en el día. Y sale caro. Cada vez más. Y últimamente priorizo el gasto en otras cosas con más impacto personal. Con una Renfe más razonable y con un festival en primavera u otoño, seguro que me animaba.

Como he dicho tres exposiciones en Zaragoza. Una no la he podido ver. Está en la sede de una compañía de seguros en el Actur, que pilla ha desmano de mi casa y del centro. Aun así, me acerqué un sábado por la mañana, aprovechando mis caminatas de hacer kilómetros de esos días de la semana, en un horario en el que según la programación oficial la exposición estaría abierta… pero el edificio estaba cerrado. Y el vigilante del lugar al que le hice unas señas para preguntarle me ignoró supinamente. Pero sí que tengo cerca de casa, en la sala de exposiciones que ha abierto el Ayuntamiento de Zaragoza en los Antiguos depósito de agua del Parque Pignatelli, un interesante exposición de fotografía subacuática de Isabel Muñoz, veterana fotógrafa, que siempre me ha gustado mucho. Las plásticas fotografías y vídeos de la fotógrafa realizadas en el Oceanográfico de Valencia con unos apneistas japoneses, representan nuestra relación con el agua, pero los velos que los envuelven también nos hablan del maltrato a esas aguas oceánicas con la abundancia de plásticos nocivos en las mismas. Me ha gustado. Incluye obras de dos series, Agua (2017) y Somos agua (2021).

También me gustó bastante, y más cuanto más la pienso y repaso, la exposición de Marta Soul en el Centro de Historias de Zaragoza, un centro cultural muy vinculado desde hace años a PhotoEspaña. Con el título Tras las huellas de Corín, recupera y reinterpreta fotografías, viñetas, de las fotonovelas con textos de la escritora Corín Tellado. Un género que parece desaparecido, pero que en mi infancia y adolescencia pululaba entre las manos de las jóvenes, y menos jóvenes, con historias románticas tremendamente melodramáticas. También hay obra de fotografía escenificada en la que la autora reflexiona sobre los roles que marcaban a las mujeres aquellas obras, que vistas hoy en día, y probablemente en aquel entonces también, tengo la sensación de que nos parecerían retrógradas y patriarcales. No sé. Como curiosidad… Corín Tellado es la escritora en lengua española más leída en la historia después de Cervantes. Por lo menos en 1962. Vete tú a saber, igual con el tiempo superó al manco de Lepanto. Y así va la cultura de los españoles…

Finalmente, fuera de la programación de PhotoEspaña, desde hace unos días podemos visitar en el IAACC Pablo Serrano la exposición Terrenos baldío – comunicado urgente contra el despilfarro de Almalé y Bondía. Si Isabel Muñoz nos hablaba en su exposición de las agresiones al medio acuático por parte del ser humano, este dúo de fotógrafos nacidos en Zaragoza nos hablan de las agresiones al paisaje terrestre. Quien haya leído con cierta frecuencia mis recomendaciones fotográficas, habrá podido comprobar que hay un tema frecuente, el de los fotógrafos de la New Topographics, el paisaje alterado por el ser humano. Y de hecho, muchas de mis fotografías tienen que ver con el paisaje urbano, suburbano, y especialmente de esa zona periférica de las ciudades donde las estas dejan de ser una zona urbana para pasar a ser eso que llamamos el campo. Y que siempre está tremendamente alterado, y en constante transformación, por la acción antrópica. En este sentido, la pareja de fotógrafos miran a las cicatrices en el paisaje, mal gestionado y despreciado, y a los residuos, basura, que se acumula en los paisajes pretendidamente naturales. Creo que viene bien visitarla. Por muchos motivos. La exposición contiene elementos de diversos proyectos del dúo.

[Recomendaciones semanales] Entre pausados retratos e inmediateces informativas

Fotografía

Hoy en día se hacen fotos. Muchas fotos. La mayor parte se perderán en el marasmo de las redes sociales. Quedarán olvidadas incluso para aquellos a quienes les evocó cosas en su momento. Pero hoy en día la foto tiene más la misión de contar a los demás lo que está pasando que transmitir un mensaje duradero, o un recuerdo importante, o generar belleza. Claro… a veces, la inmediatez actual es interesante. Muy pocas horas pasaron desde que se anunció la agresión con disparos al antiguo primer ministro japones Shinzo Abe [安倍 晋三 Abe Shinzō, en japonés], hasta que aparecieron amplios reportajes fotográficos en los medios. Véase por ejemplo esta recopilación de fotografías en NPR (National Public Radio), procedentes de distintos medios y agencias, de distintos fotógrafos, pero que en su conjunto cuentan adecuadamente la historia. Eso sí… hoy no me da para comentar al personaje, que no me es muy simpático, ultranacionalista y revisionista de la triste historia de su país en la primera mitad del siglo XX… pero menos los que en las redes se alegraron de su muerte violenta… No es eso. De verdad. No es eso.

La bella ciudad de Nara se ha hecho tristemente famosa estos días por ser el escenario del asesinato de Shinzo Abe. Sin embargo, mis recuerdos de aquel lugar son de paz, de armonía, de felicidad. Qué pena,… lo de la violencia en el mundo.

Vayamos a otras cosas. Vayamos a Bernard Plossu, que para eso es uno de mis fotógrafos favoritos. Especialmente, porque tiene la capacidad de recordarme que para obtener buenas fotografías, merece la pena simplificar el proceso y no complicarlo. En Blind Magazine, nos muestran las fotografías de sus viajes en Italia, comparándolas en muchas ocasiones con grabados y pinturas de artistas del pasado En concreto de François-Marius Granet. Un ejercicio curioso. Fotografías en blanco y negro y en color. Recordemos, hablando de simplicidad, que Plossu suele fotografiar con cámaras Nikkormat (o Nikomat en Japón, su lugar de fabricación), la serie de réflex para aficionados de Nikon a finales de los años 60 y la primera mitad de los años 70 del siglo XX. Y que prácticamente sólo usa una focal, el estándar 50 mm. Y con eso basta. Simplicidad técnica y poner el énfasis en el mensaje.

Joel Meyerowitz lo hace un poco más complejo. Porque para muchas de sus series usa gran formato, con negativos de 8 x 10 pulgadas (aproximadamente 20 x 25 cm). Como por ejemplo para su serie dedicada a las personas pelirrojas. Serie de retratos absolutamente fascinante. Como recientemente se ha editado un libro con ellos, aunque tienen ya unas décadas, son muchos los medios que se hacen eco de este trabajo. Yo tomo la recomendación de PhotoBook Journal. Desde que pude visitar una amplia exposición retrospectiva de su obra en Viena en 2015, se ha convertido en uno de mis fotógrafos favoritos. Y le sigo incluso en redes sociales. También es muy inspirador en sus composiciones y en su gestión de la luz.

Ya lo he comentado en otras ocasiones. Los autorretratos, la mayor parte de las veces como selfis realizados con el teléfono móvil, están de moda. Pero son algo de toda la vida. Hoy mismo me he hecho yo uno con la Fujifilm Instax SQ6 sobre película instantánea. Ya os lo enseñaré un día de estos. Pero claro… ya es más raro que realmente llamen la atención o compongan un cuerpo de obra interesante. A mí me han parecido interesante los de la fotógrafa Anna Grevenitis (instagram), en los que se muestra ante la cámara en fotografías en blanco y negro realizando actividades cotidianas, de apariencia banal, en compañía de su hija, una simpática niña/adolescente con trisomía de 21. La serie abarca bastantes años. Y en todas las fotografías, la fotógrafa mira directamente a la cámara… es decir, al espectador. Como devolviendo todas esas miradas invasivas que siente cotidianamente, en sus actividades diarias con su hija, de la gente curiosa… que mira,… que quizá no puede evitar mirar. Aunque no las siente hostiles ni irrespetuosas… sí que invaden su intimidad. Tomemos nota. Lo hemos visto en LensCulture.

Finalmente, bonitos paisajes los que nos han mostrado en Oldskull, realizados por Vadim Sherbakov, viajando por todo el mundo. Tomadas a primera hora de la mañana o al atardecer, las horas de los fotógrafos de paisaje, salvo que te llames Ansel Adams, que entonces las haces cuando quieres, o preferentemente a mediodía. Algunos de esos paisajes los conozco. El más reciente que he visitado, la iglesia de Santa Maddalena en Villnösstal/Val di Funes, en el Tirol del Sur, con el Gruppo delle Odle/Geislergruppe al fondo, típico macizo dolomítico. Más de una vez he pensado en hacerme con un dron para hacer fotografía aérea… pero luego pienso en Bernard Plossu, que nos recuerda que, lo de hacer fotografías, se puede hacer sencillo. Muy sencillo.

[Recomendaciones semanales] De Middel presidenta y alguna cosa más

Fotografía

Una nueva semana en la que tengo poquitas recomendaciones fotográficas para el domingo. Me cuesta concentrarme en estos temas últimamente. Tengo muchas historias en la cabeza a la vez. Pero bueno, algo habrá que contar.

Voy avanzando muy poco a poco en mi repaso de las fotografías del viaje al Tirol y Venecia. Con algunas sorpresas, como este panorama no previsto ni planificado, pero que ha encajado, con algún defectillo, del Nordkette de Innsbruck. Quizá a lo largo de los próximos días tenga preparado mi libro de fotografías, tanto digitales como con película fotográfica en blanco y negro. Todas las fotos que ilustran esta entrada están tomadas en Innsbruck.

La conocida agencia cooperativa de fotógrafos Magnum Photos celebra su 75º aniversario. Caracterizada por la calidad e independencia de sus miembros, han definido en gran medida lo que ha sido el fotoperiodismo del siglo XX, sin que eso signifique despreciar, ni mucho menos, otros reporteros gráficos que no han sido miembros de la agencia y que han aportado otras visiones. En su 75º aniversario, han renovado cargos y la española Cristina de Middel (instagram) han sucedido a la británica Olivia Arthur (instagram). Ambas fotógrafas me parecen muy interesantes y cualquier aficionado a la fotografía debe acercarse a su obra. Hace 10 años, de Middel era escasamente conocida cuando publicó sus Afronautas, con su peculiar forma de acercarse fotográficamente a temas interesantes o de actualidad. Y desde entonces ha sido un valor constante en acceso. Aunque a mí lo que me acercó a la fotógrafa fue su visión de la sociedad china en Party. Su condición de miembro de pleno derecho es reciente. No hace tanto que leíamos de su condición de aspirante (2017) y de asociada (2019), pasos previos a ser miembro de pleno derecho. No todo el mundo comulga con las formas de de Middel, pero en mi opinión hay mucho conservadurismo en el sector.

En Oldskull he visto un trabajo, An incomplete Dictionary of Show Birds, de Luke Stephenson, que me ha encantado. Lo califican de retratos minimalistas de pájaro. Sobre un escenario mínimo, un sencillo lugar donde posarse, un fondo liso y uniforme de color que acompañe o complemente el color del plumaje del ave, busca acercarse a la esencia del carácter y comportamiento de la especie, y mostrar al mismo tiempo la diversidad entre estos dinosaurios volantes, sin renunciar ni un ápice a la vertiente estética y artística del proyecto. De tan sencillo, me encanta y me pasaría rato y rato contemplando estos retratos aviares.

Finalmente, en AnOther Magazine se han acordado de uno de los fotógrafos que más me influyen y al que vuelvo una y otra vez. Se trata de Stephen Shore, fotógrafo y teórico de la fotografía, práctico y académico. En este caso nos hablan de un trabajo suyo de los años 70 que hablaba de la decadencia de las acerías y otras grandes metalurgias del Medio Oeste americano, Steel Town, con el impacto correspondiente en el empleo y en la vida de las personas y las comunidades de aquellos lares. Como es habitual en él, fotografía de gran formato, con composiciones absolutamente impecables, en el estilo de la New Topographics, redefiniendo y actualizando el concepto de paisaje, siempre con el componente del ser humano o la actividad del ser humano en ese paisaje. Esta serie también contiene retratos y, al mismo tiempo, el sabor de los road trip, tan propios de la literatura, el cine y la fotografía en Estados Unidos.