Tienen ya más de 25 años estas fotos realizadas con película negativa en blanco y negro en un frío pero soleado mes de diciembre de los años 90. Pero me quedaron bastante majetas. Los datos técnicos de las tomas los podéis encontrar en Historias de mi historia; en Londres con una Minox ML 35 e Ilford Delta 400.
Para quienes no estéis interesado en lo técnico, simplemente os dejo las fotos puestas.
Sufrió daños el parasol metálico que llevaba enroscado, y durante año y medio he tenido mi cámara más soviética en dique seco. Un poco por vagancia, porque una visita al mecánico ha resuelto el problema en cosa de 10 minutos.
Durante bastantes años, y es algo que he vuelto a hacer en los últimos, además de la cámara de objetivos intercambiables con película en color, actualmente digital, me llevaba una pequeña cámara compacta con película en blanco y negro que luego revelaba y ampliaba yo mismo. Como una forma de extender la experiencia y la diversión del viaje.
La primera vez que hice algo así fue en mayo de 1993. Y el viaje fue a los Países Bajos y alguna ciudad del norte de Bélgica. Aunque abarcó más ciudades, fotografías en blanco tengo de Rotterdam, Schiedam, La Haya, Amsterdam, Utrecht y Gante. Los detalles más técnicos los podéis encontrar en Historias de mi historia; mi primer viaje con película en blanco y negro, Países Bajos 1993.
Cargué hace unos días un rollo de película en blanco y negro con sensibilidad extendida al infrarrojo en una de mis cámaras de formato medio, con el filtro adecuado, y me di un paseo que, fotográficamente, prometía. Pero tras el revelado, la emulsión de los negativos ha aparecido dañada. No tengo claro el motivo. Lo explicé en Graves daños en fotografías en el infrarrojo – Fujifilm GS645S + Hoya IR72 + Rollei Superpan 200 Pro.
Cargué hace unos días un rollo de película en blanco y negro con sensibilidad extendida al infrarrojo en una de mis cámaras de formato medio, con el filtro adecuado, y me di un paseo que, fotográficamente, prometía. Pero tras el revelado, la emulsión de los negativos ha aparecido dañada. No tengo claro el motivo. Lo explico en Graves daños en fotografías en el infrarrojo – Fujifilm GS645S + Hoya IR72 + Rollei Superpan 200 Pro.
No obstante, os dejo las fotos para que las veáis. Creo que a pesar de todo, haré alguna cianotipia a partir de ellos. Igual quedan curiosas.
Recientemente terminé un rollo de película con mi pequeña y sumamente ligera y portable Olympus Pen EE3, una cámara de hace cincuenta años, que funciona perfectamente como bloc de notas fotográfico. Las fotos que aquí presento están realizadas en el entorno de mi lugar de trabajo. La cámara es esta.
Olympus es una marca de prestigio en el mundo de la fotografía, que lo está pasando mal en un momento en el que la venta de aparatos fotográficos lleva años de descensos continuados porque el consumidor corriente y moliente, sin especial afición por esta ciencia, técnica y arte, se conforma con la cámara de su teléfono móvil. Pero uno siente que algo bueno se pierde si lo que propone Olympus se pierde. En fin, los detalles de mi reflexión técnica están en Quo vadis, Olympus? – Olympus Pen EE3 + Ilford HP5 Plus 400. Aquí, simplemento os dejo algunas fotos.
Si hace unos días hablaba de un soleado paseo en el último domingo de mayo, «armado» con una cámara de formato medio y un rollo de película en blanco y negro de formato medio, las de hoy son más representativas del mes de junio, más fresquito y con frecuencia de nubes, e incluso algún chaparrón, que estamos teniendo.
Si el mes de junio de 2020 está siendo bastante más fresquito de lo que esperábamos en Zaragoza, el último domingo de mayo fue un día soleado y agradable. Camisetas y pantalones cortos o bermudas para disfrutar de lo poco que nos queda de primavera en los tiempos del nuevo coronavirus. Así que cogí una cámara, algo de película y salí a pasear y hacer fotos. Por mis recorridos tradicionales de paseo en la ciudad, que en los tres últimos meses no he podido apenas visitar.
Es simplemente eso. Lo que dice el título. Tenía que comprobar que una de mis cámaras más antiguas y queridas, una Leica IIIf de 1951, funcionaba correctamente. Así que una mañana de lluvia, camino del trabajo, le puse un rollo de película y fui haciendo fotos. Y la cámara funcionó correctamente. Los detalles técnicos los tenéis en Algún problema, ya resuelto, con Leica IIIf + Ilford FP4 Plus 125 a IE 400.
Pasada el ansia paseante de mucha gente en los primeros momentos del desconfinamiento, cuando entramos en la fase 1 de la llamada «desescalada» en el regreso a la «nueva normalidad» (cómo odio todo este lenguaje), salir a caminar un domingo a las siete y media de la mañana vuelve a ser una actividad tranquila, solitaria y segura. Hasta el punto en que ya me animé a salir con una aparatosa Hasselblad a hacer fotos.
Probablemente la octava semana desde la entrada en vigor del decreto de alarma será la última en la que haré fotos de esta serie que se basa en mis desplazamientos por una ciudad distinta de casa al trabajo y regreso durante las fases de aislamientos social por la epidemia de covid-19. Pero a la hora de presentar resultados, todavía estoy con la sexta semana, las que hoy os muestro aquí.
En mi apreciación, los resultados más agradables son los de las fotografías que realicé en interiores, en mi lugar de trabajo. Durante esa semana, entre las dos y media y las ocho de la tarde, me encontraba solo en un planta en la que habitualmente, sin epidemias, por las mañanas trabajamos unas cuarenta personas. Sin agobios de espacio. De vez en cuando estiraba los músculos moviéndome y haciendo fotos aprovechando la luz de la tarde. Pero también tuve ocasión de hace mis fotos en exteriores. Claro.
Con la llegada del mes de mayo, con la llegada previsible del calor, ya veremos si realmente sirve o no para frenar la transmisión del nuevo coronavirus, nos ha llegado también el gobierno tomando decisiones sobre cómo vamos a aterrizar en eso que llaman «nueva normalidad». ¿Unbrave new world que decía Aldous Huxley? Aunque el título de la famosa novela del británico hay que buscarlo en Shakespeare.
O wonder! How many goodly creatures are there here! How beauteous mankind is! O brave new world, That has such people in’t.
Pero yo todavía estoy con mis fotos de hace dos semanas. De un mundo, probablemente no feliz, quizá valiente, aunque mi impresión es que hay mucho miedo, quizá justificado, quizá por los motivos equivocados. Pero yo, en mis caminatas de 50 minutos, yendo o viniendo a trabajar, haciendo fotos. Por algún motivo, al mayoría, verticales. Cuando siempre había realizado más fotos horizontales. No sé. Las cuestiones técnicas en Quinta semana de aislamiento social – Minox 35 GT-E + Ilford FP4 Plus 125 a IE 250 (o así).