[Libro] Folding Beijing

Literatura

No sé muy bien cómo se clasifica este relato. En algunos lugares lo he visto calificado como relato o cuento, incluido en alguna antología de estos, en otros aparece como novela corta. Ciértamente, no es largo este relato de la escritora china Hao Jingfang (respetamos el orden de los nombres en los países asiáticos, primero el apellido, luego el nombre de pila). Hao estudió física, pero luego se pasó a la economía, materia en la que se doctoró. Y en un momento dado decidió exponer en forma de relato de ficción algunas de sus reflexiones sobre las desigualdades sociales, que se observan en todas partes en la economía actual, basada en el capitalismo, incluso en un país gobernado por un partido comunista, y especialmente en las grandes ciudades y conurbaciones de aquella parte del mundo.

Hasta que no visitemos Shangái dentro de un par de meses y medio, Hong Kong y Macao son mis únicos referentes en lo que podemos considerar la China continental, aunque sean regiones autónomas especiales de la República Popular China. A partir de Junio, tendré más referencias fotográficas, si todo va bien.

Con estos antecedentes, hace mucho que me sentí interesado por el relato. En aquellos momentos, además de su idioma original, el mandarín, se podía encontrar en formato electrónico en inglés, traducido por Ken Liu, escritor chinoestadounidense que, además de sus propios relatos, también tradujo la obra más famosa de un escritor chino en el ámbito de la ciencia ficción y de la que hablábamos hace aproximadamente un año. Creo que ya es posible encontrar el relato que nos ocupa hoy traducido al castellano, incluido en alguna antología de relatos, con el título Entre los pliegues de Pekín.

Porque Hao Jianfang imagina un mundo en que la solución a muchos de los problemas derivados del incremento de la población, de las megaurbes y de la crisis del empleo por la automatización de los procesos productivos es construir un ciudad, Pekín, que se pliega sobre sí mismo. Y estratificando la población en tres capas, la superior que disfruta de un día entero de actividad, mientras permanece dormida otro día a continuación, en el que los otros dos estratos sociales, el intermedio y el inferior, se reparten el día, con 16 y 8 horas de actividad respectivamente. Una trama en la que un individuo del tercer estrato tiene que llevar un mensaje de un tipo del segundo estrato a un joven del primero, nos permite observar cómo funciona esta ciudad plegable y los motivos que se aducen para su existencia.

Ingeniosa distopía que nos hace pensar en las dificultades de sostenimiento de una sociedad capitalista en permenente crecimiento, con una población muy superior a la se pueda mantener o emplear con los criterios actuales, y la creciente automatización de los procesos productivos, en la que sólo los procesos creativos e intelectuales puedan necesitar la intervención humana. Una visión perturbadora de las decisiones necesarias para mantener el (ilusorio) pleno empleo de la población. Una reflexión inteligente e interesante que me parece realmente muy recomendable. Y se lee en poco tiempo.

[Cine] The Big Short (2015)

Cine

The Big Short (2015; 072016-0127)

Pues no,… “short” no es equivalente a “apuesta” que es como lo han traducido en las versiones dobladas al castellano de la cartelera española. “Short” es realizar una inversión bajo el supuesto que un determinado valor se va a depreciar, se va a devaluar. Cosa que en economía es un cinismo en sí mismo. Si suponemos, es mucho suponer, que la actividad económica está destinada a crear valor, no vamos a discutir ahora quién a de beneficiarse del valor creado, invertir dinero sabiendo que vas a aumentar el retorno sobre tu inversión cuanto peor vayan las cosas… Esto es cinismo y lo demás son tonterías ¿no?

Wall Street... ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez... y de los jerarcas del PC Chino... Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Wall Street… ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez… y de los jerarcas del PC Chino… Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Por supuesto, la comprensión de que esto sucede o, simplemente, que pueda suceder, hace que cualquier mínima fe que puedas depositar en el sistema económico o en el sistema financiero se vaya a tomar por el saco inmediatamente. Y es que yo lo digo yo… tener fe en nada es una imbecilidad, o sabes o no sabes como van las cosas. Quizá lo mejor sea no saber… la gente que no sabe suelen estar más engañados, pero quizá no sean por ello más infelices. Suelen vivir más esperanzados. Son como los que ponen su futuro en manos de la fe en lugar de en el conocimiento, tienen una esperanza de futuro, absolutamente irracional, pero esperanza al fin y al cabo. Si tras la crisis financiera de 2007-2008 alguien sigue manifestando fe en el sistema económico y en el financiero, son dos cosas distintas muy interrelacionadas, una de dos; o es muy cínico o es muy ingenuo.

El director Adam McKay, con esta notable película, quiere sacudirnos de encima la ingenuidad. Con tono de falso documental nos cuenta cómo hubo una serie de gentes que vieron la burbuja inmobiliaria que afectaba a los Estados Unidos, y no sólo a los Estados Unidos, incluso tres años antes de que explotara. Con un tono didáctico cachondo, impagable Margot Robbie (y guapísima) en su baño de espuma, lleno de burbujas claro está, explicándonos de qué va la cosa, rompiendo la cuarta pared cinematográfica, McKay explica al espectador de qué va la cosa. De la mano de las andanzas de los tres o cuatro grupos de individuos que se la ven venir, más los interludios similares a los de Robbie que nos explican los conceptos más complejos, al final de la película no podemos ya pecar de ingenuidad. Hablando de los interludios… notable acierto el utilizar a Selena Gomez para la explicación de uno de los conceptos más complejos. La superficialidad que asociamos con las jovencitas estrellas del pop al servicio de la didáctica de las operaciones financieras complejas… Dudo que la Gomez sea realmente tan tontamente superficial como el “show business” pretende que creamos… Otro engaño, este encaminado a sacarles los cuartos a las adolescentes.

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al "Charching Bull", símbolo de Wall Street...

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al “Charching Bull”, símbolo de Wall Street… Mientras estos le tocan las pelotas al resto del mundo, probablemente,…

Pero McKay no pretende insuflarnos de optimismo al eliminar nuestra “naïveté”. Hubo gente que vio venir la catástrofe… probablemente muchos más que los protagonistas de la película. No voy a entrar en desglosar un reparto absolutamente coral… y que sin carecer de importancia la tiene menos que en otras producciones. Como decía, hubo gente que se vio venir la “merdé”… y en general, no hicieron nada. Si acaso, asegurar su “posiciones personales”, cambiar el “sentido de sus inversiones”… es decir, ver la situación como una oportunidad para enriquecerse, no importa los millones de parados y el empobrecimiento general del mundo que se produjera. La ética ha muerto. Si es que alguna vez fue algo más que un concepto teórico…

La película, ¿es recomendable? Sí, mucho. ¿Os recomiendo ir a verla? Pues depende. Depende de si queréis sacudiros de encima la ignorancia y vivir más o menor cabreados, porque los problemas planteados en el filme desde luego no están resueltos, o si vuestra preferencia es seguir siendo felices en un dulce letargo intelectual. Al fin y al cabo, lo que busca todo el mundo en esta vida es la felicidad ¿no?

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien... y es un crisol de razas y culturas,... y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios... Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien… y es un crisol de razas y culturas,… y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios… Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

[Cine] Blue Jasmine (2013)

Cine

Blue Jasmine (2013), 19 de noviembre de 2013.

Acudir al cine a ver todos los otoños la película de Woody Allen se podría considerar en nuestro caso una costumbre. Llevo 21 años continuados viendo el estreno de la película de Allen. Desde Husbands and Wifes (Maridos y mujeres). Y buena parte de las anteriores también las fui viendo, pero con alguna interrupción que luego resolví en cineclubs o en vídeo, desde 1982, con A Midsummer Night’s Sex Comedy (La comedia sexual de una noche de verano), que vi en los malogrados Multicines Buñuel. Si no he contado mal, en los últimos 31 años, salvo en cuatro ocasiones(*), he acudido a ver la película de Allen en las semanas de su estreno. A estas alturas, venga como venga, con las críticas que traiga,… yo voy a ver el estreno del neoyorquino. Si fallo algún año, sentiré que algún problema importante hay en mi vida. Así que a no fallar. El caso es que este año, además, el estreno viene acompañado de buenas críticas.

En esta ocasión nos cuenta la historia de Jasmine (Cate Blanchett), una mujer de alta sociedad neoyorquina que, tras quedar viuda por el suicidio en la cárcel de su marido muchimillonario, Hal (Alec Baldwin), que fue a la trena por chanchullos financieros de todo tipo, totalmente deprimida se refugia en San Francisco con su hermana Ginger (Sally Hawkins). No es su hermana genética. Ambas fueron huérfanas que fueron adoptadas por la misma familia. Pero Ginger, más discreta, permaneció dentro de la clase obrera saliendo adelante como podía, con un matrimonio fracasado con Augie (Andrew Dice Clay) y un par de hijos. Ahora sale con un tal Chili (Bobby Cannavale), que tampoco es ninguna joya. Y Jasmine, nacida Jeanette, era la guapa y elegante, y ascendió hasta la posición de esposa florero de la élite económica de Nueva York. Con la reunión de las dos hermanas, y aun con las dificultades de adaptación a la vida en común, a ambas les surgirán segundas oportunidades en sus vidas.

High Line

Por un momento nos pareció que Woody había abandonado Nueva York por San Francisco… pero no. Es cierto que se pasea por la ciudad de la Bahía, pero no abandona su querido Manhattan. En la foto, la High Line sobre la 23ª Oeste.

Allen abandona buena parte de sus temas tradicionales, y se centra en su particular análisis de las relaciones entre sociedad, clase social y economía en la actualidad estadounidense. Entre JasmineGinger heredan buena parte de las características de los papeles protagonistas del de Brooklyn. Neuróticas, inseguras de sí mismas, de sus relaciones,… en algún momento llevada la situación al extremos, constituyen un espejo donde se reflejan los problemas sociales norteamericanos. En su conjunto nos encontramos con una comedia profundamente pesimista, ya que esconde un drama intenso, probablemente el drama que de una forma u otra vive mucha gente, y que no deja de tener sus toques de tragedia griega, es decir de personajes marcados por el destino, del que no pueden escapar, aspecto que también es muy querido por el realizador. Como nota de interés local, hay presencia española en el filme, ya que la fotografía del filme la firma uno de los grandes de este oficio de nuestro país, Javier Aguirresarobe, que parece que está bastante asentado en Hollywood, aunque no necesariamente en producciones de prestigio aunque supongo que bien pagadas. Me llama la atención porque leí en su momento unas declaraciones del director de fotografía vasco en la que parecía no haber quedado muy contento de su colaboración previa con Woody Allen. Conste que a mí me parece un director de fotografía excelente.

Indudablemente, el mérito de la película no se puede aplicar exclusivamente al director. Porque el trabajo de interpretación es excelente. Desde luego, Blanchett está en absoluto estado de gracia. Pero no es la única. Todo el elenco lo hace estupendamente, con Sally Hawkins dándole una perfecta réplica como su hermana, con momentos estupendos de Cannavale, y con el placer de ver Alec Baldwin en un papel que nos recuerda a su Jack Donaghy, pero en canalla.

En fin. Que Woody está a un par de años de su 80º cumpleaños y parece estar en buena forma para los que somos sus admiradores cinematográficos. Es cierto que ha tenido sus altibajos, algún que otro truño en los últimos años, pero todavía podemos aspirar a que nos ofrezca momentos de buen cine. Y lo dicho. Mientras nos siga trayendo películas, no pienso romper la racha de estos últimos más de 20 años.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá no el Woody Allen más brillante, pero con una historia interesante y con algo que contar y que nos da sobre lo qué reflexionar.
  • Interpretación: **** Intérpretes que dan lo mejor de sí mismos cuando trabajan con el neoyorquino.
  • Valoración subjetiva: ****  Una buena tragedia disfrada de comedia, con momentos que nos llevan desde la hilaridad hasta la tristeza con gran naturalidad.

Los cuatro largometrajes de Woody Allen que no vi en su estreno desde 1982 hasta 2013 son: Broadway Danny Rose, Another Woman (Otra Mujer)Alice y Shadows and Fog (Sombras y niebla). Esta última es la única película del neoyorquino que no he visto nunca en ningún medio.

East River y Bajo Manhattan

En cualquier caso, aún no hacen dos meses desde mi visita a la Gran Manzana, y ya me apetece volver a contemplar la silueta de Manhattan al otro lado del East River.

El valor que damos a las cosas que realmente importan… piratería musical frente a desastres ecológicos

Política y sociedad

Hoy no voy a tener mucho tiempo para hablar de nada, porque me he propuesto resolver la cuestión de mi declaración de la renta para hacienda. Pero si que vi el otro día un hallazgo de Microsiervos por ahí por Twitter que da que pensar sobre el valor que damos a las cosas, sobre lo que realmente importa en el mundo. Dice @TJHilton:

Limewire owes $1 billion+, BP owes $69 million. Because sharing music is 14.5x more damaging than catastrophic spills.

Que en la lengua de Cervantes, o más bien en la de sus descendientes, sería:

Limewire debe más de 1.000 millones de dólares, BP debe 69 millones. Porque compartir música es 14,5 veces más dañino que los derrames de petróleo catastróficos.

A la vista de lo cual, ¿alguien tiene alguna duda de hacia dónde se dirige la humanidad? Supongo que al mismo lugar que el Golfo de Méjico.

Lateral del foro

La civilización romana se fue a freír churros en su momento, como lo indican las ruinas de las decadentes ciudades romanas como Augusta Bilbilis; ¿sucederá lo mismo con la civilización actual, teniendo en cuenta los valores que la dominan? - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: La próxima Edad Media

Literatura

El libro de hoy es un regalo y una recomendación de un amigo muy querido. Así que he intentado leerlo con la tranquilidad y con la profundidad que el tema merece. Porque siendo un ensayo sobre sociología, historia y economía, no deja de ser un libro inquietante. Con elementos de terror si nos paramos a pensar. Aunque el autor pretenda dar un tono optimista al conjunto. Claro que… Bueno.

La próxima Edad Media
José David Sacristán de Lama
Ediciones Bellaterra, Serie General Universitaria, Barcelona, 2008
ISBN: 978 84 7290 419 4

Hace muchos, muchos años, leí una famosa trilogía de ciencia ficción, la trilogía de la Fundación, cuyo autor, Isaac Asimov, nos planteaba el siguiente escenario. Un gran imperio de dimensiones galácticas, que ha perdurado durante miles de años, está en decadencia. Y un conjunto de científicos, aplicando las ciencias estadísticas a la historia y a la sociología, prevé su caída y un largo, largo período de oscuridad en la civilización humana hasta que un nuevo imperio surja de la oscuridad y vuelva crearse una nueva civilización. Estos científicos buscan instaurar los medios, una serie de fundaciones científicas, que permitan reducir los tiempos de oscuridad unos 1000 años. Le he llamado trilogía, pero en la actualidad son muchos los libros que pertenecen a la saga. Pero por diversos motivos, los únicos que realmente me gustan son los de la trilogía original, publicada en los años 50.

Pues bien, el libro que nos ocupa hoy, que insisto NO ES DE FICCIÓN, trata sobre lo mismo. Las diferencias fundamentales son que la civilización cuyo derrumbe se prevé no es una ficticia civilización galáctica, sino nuestra propia civilización terrestre actual. Esta que en sus balbuceos iniciales de civilización tecnocientífica, y ayudada por la eclosión poblacional que nos lleva a ser casi siete mil millones de seres humanos, está alcanzando unos niveles de consumo de recursos que, para un sistema casi cerrado como nuestro planeta, son insostenibles, y por lo tanto, conllevará en un plazo no demasiado largo, se derrumbará trasladando a la población de la tierra a un estado tecnológicamente menos avanzado, y a una autorregulación de la población mediante guerras, hambrunas, enfermedades y otras catástrofes hasta que se alcance un nivel poblacional con un nivel tecnológico que tenga cierta sostenibilidad.

Como muy bien expone el autor, las “edades medias” no son un fenómeno nuevo en la humanidad. La más famosa, y de la que reciben el nombre todas las demás es la que se derivó del derrumbe del Imperio Romano de Occidente, aunque tuvo su repercursión en toda Europa y el Mediterráneo. Pero también son destacables el derrumbe del Imperio Maya, la crisis del Paleolítico Superior, la crisis de los Pueblos del Mar en el Mediterráneo oriental, entre otras.

El autor no se limita a comentar las causas y las consecuencias de la caída de la civilización, que aventura como segura, aunque de intensidad variable dependiendo de la actitud que tomemos las generaciones actuales, sino que también se aventura como hicieron “las fundaciones de Asimov” en proponer que elementos deben de preverse para que la “edad media” subsiguiente sea lo más leve y menos duradera posible, conservando lo que se pueda del saber actual. El final que propone para la especie humana es muy optimista, pero las consecuencias para las inmediatas generaciones a partir de este siglo XXI que podría ser el de la gran caída, son bastante lúgubres.

El libro se lee bien, con comodidad. Con comodidad lectora digo, porque genera una profunda inquietud intelectual. Los razonamientos aplicados me parecen suficientemente convincentes como para compartir la opinión de que el sistema actual, basado en el capitalismo competitivo, no está llevando a la catástrofe. Y que ni siquiera los esfuerzos y las corrientes de opinión que pueden llevar a mejorar la eficiencia energética pueden ser suficientes para parar esto. Quizá es demasiado tarde. Quizá nos hemos dado cuenta del follón que tenemos montado cuando no hay punto de retorno. ¿Cómo convencer a la gente de que tiene que dejar hijos, que más de 1.000 millones de humanos sobre la faz de la Tierra es una temeridad? ¿Cómo convencer a la gente de que deben desaparecer las naciones y dejar paso a estructuras supranacionales que tomen decisiones altamente desagradables para nuestro bienestar aparente por el bien de las generaciones venideras? ¿Como convencer a la gente que debe abandonar el capitalismo de libre mercado y empezar a trabajar en una economía planificada en la que se determine qué cantidad de recursos se gastan, para qué y cómo se reparten? A que suena imposible tomar todas estas medidas. Es más probable, que el neoliberalismo y los neoconservadores regalen los oídos de la gente con cantos de libertad que no sean más que el preludio donde la libertad brille por su ausencia por una proliferación de caudillismos y dictaduras violentas ante un mundo sin recursos.

En fin. Da para pensar mucho. O para todo lo contrario. Para decir no quiero pensar más en esto. La estrategia del avestruz. Que me temo es la que acabará imponiéndose.

Y bueno. Como el libro resulta un poco pesimista para el futuro inmediato de la humanidad, aunque relativamente optimista para el futuro más lejano, que consuela poco… os dejo con una imagen festiva. Que para eso en Zaragoza estamos en fiestas.

Morico

La comparsa de gigantes y cabezudos, perdida su mala leche de antaño, entretiene a los más pequeños a su paso por la Plaza de España de Zaragoza - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM