[Viaje] Un paseo por Riglos con película negativa en color

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Un paseo fotográfico con Hasselblad 500CM y Kodak Ektar 100.

Sobre las circunstancias que se dieron para que a mediados de junio hiciéramos una escapada de unas horas a Riglos, para contemplar sus famosos mallos, una de las vistas más características de los Pirineos aragoneses, ya hablé hace unas semanas. Recientemente me llegaron reveladas las fotos del rollo de película fotográfica que hice ese día.

Con el pronóstico del tiempo que había, sol y buen tiempo, o si lo preferís, sol y calor, me pareció que me podía arriesgar a llevar una película de baja sensibilidad, apropiada para el paisaje con luz abundante. Por ello opté por coger un par de rollos de este tipo de película, aunque al final solo expuse uno. Es que el tiempo que pasamos en Riglos no dio para más.

Lo cierto es que, como ya comenté en su momento, el día estaba soleado, pero la luz no era muy buena. Había algo de calima en el ambiente, lo que hacía es que los objetos situados a cierta distancia en el paisaje aparecieran desaturados y poco contrastados. Por lo que las características propias de esta película, color vivos, saturados, muy nítida, se vieron penalizadas por las circunstancias ambientales. Pero, aun así, hay alguna foto razonablemente presentable.

[Fotos] Tulipanes y narcisos con película fotográfica en formato medio

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Tulipanes y narcisos en el Parque Grande de Zaragoza con la Hasselblad 500CM.

Por fin les ha llegado el turno a las bulbosas del principios de la primavera, tulipanes y narcisos, que fotografié sobre película fotográfica a mediados del mes de marzo. Pero desde que me llegaron revelados estos negativos, la prioridad que doy siempre al comentario de las experiencias fotográficas en los viajes, y otros temas, los ha ido relegando hasta hoy. Pero ya están aquí.

Otros años les he hecho más fotos. Pero se nota que estamos a mitad de un ciclo electoral, los ediles municipales no se preocupan tanto de agradar a los ciudadanos como en vísperas de los comicios cada cuatro años. Había menos cantidad, menos calidad, y yo diría que un cierto descuido. No sé si es que hay menos dinero, que lo hay pero no se dedica, o que tienen a los jardineros cabreados. Que todo podría ser. Pero aquí os dejo unas cuantas fotos.

[Fotos] En Tudela con película fotografía en formato medio

Viajes

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario sobre la Hasselblad 500CM con Kodak Gold 200 en Tudela.

Cerramos trimestre viajero. El primer trimestre del año, desde el punto de vista de los viajes, siempre se ha caracterizado en mi caso por las escapadas en el día, generalmente a puntos de la geografía no muy lejos a Zaragoza. Aunque este año hice una un poquito más prolongada a La Mancha. En el segundo trimestre están planificados viajes con más entidad, de varios días, incluso de un par de semanas. Ya los iremos viendo.

De momento, aunque normalmente no tocaba en un domingo hablar de uno de los viajes pasados, para cerrar los comentarios fotográficos sobre los realizados en los que llevamos de año, traigo aquí las fotografías realizadas con película de formato medio en la escapada que hicimos a Tudela hace unas semanas. En sentido estricto, aun quedan algunas fotografías por comentar de ese viaje… aunque ya veremos como lo hago. Porque son pocas y muy específicas.

[Fotos] Último paseo (por ahora) con formato medio en la Cartuja Baja

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario sobre la Hasselblad 500CM con Ilford Delta 400.

Desde hace unas semanas, he ido mostrando imágenes de mi exploración fotográfica del barrio rural de la Cartuja Baja de Zaragoza. Unos paseos, realizados durante el mes de enero, en las tardes de los sábados, que fueron muy agradables durante ese mes. Nada que ver con la lluvia o el viento que tenemos en el mes de marzo. Habrá más en un futuro. En febrero hubo otro con un sistema fotográfico muy distinto, del que ya os hablaré en su momento.

La peculiaridad de este último paseo fotográfico del mes de enero es que usé película en blanco y negro. Con resultados que, no son exactamente lo que yo buscaba, pero que no están mal. Quizá hubo más nubes de las que esperaba, y eso modificó el contraste con el que yo imagen las fotografías. Pero podéis ver vosotros mismos el resultado.

[Fotos] Retratos en una exposición y más rincones de La Cartuja Baja

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario sobre la Hasselblad 500CM con Lomography Color Negative 800.

A mediados de enero, una compañera de afición fotográfica, Ana Cosculluela, inauguraba una exposición de fotografía estenopeica. De la que ya hablé en mi Cuaderno de ruta. Quise aprovechar esa mañana para probar hacer fotografías con flash usando una cámara para película de formato medio con el apoyo de una luz de flash. Pero no funcionó. Así que fueron sin flash, y quedaron un tanto subexpuestas.

Esa misma tarde, decidí terminar el rollo volviendo a La Cartuja Baja, como la semana anterior, aunque ya sólo me quedaban cuatro exposiciones de las 12 de un rollo de tipo formato 120 con negativos de 56 x 56 mm. Pero bueno, menos da una piedra. Y son válidas para añadir a la colección de fotografías que estoy reuniendo del lugar. Ahora estoy en un impasse, después de una incursión en febrero, pero volveré a La Cartuja para seguir explorando.

[Fotos] Un paseo más por la Cartuja Baja con película fotográfica

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario sobre la Hasselblad 500CM con Kodak Portra 800.

Hacia mediados del año 2024, durante los meses de verano, hice varias incursiones fotográficas a la Cartuja Baja. Bueno. En principio, eran caminatas realizadas a horas tempranas con el fin de hacer ejercicio. Pero empecé a ser consciente de las posibilidades que ofrece el lugar, en el que se combinan los hogares de los vecinos con los restos del antiguo monasterio cartujo que da nombre al barrio zaragozano.

Por ello, me propuse seguir explorando el lugar fotográficamente durante el otoño y el invierno. Con luz más adecuada a horas más adecuadas. Luego, por motivos que no vienen al caso, durante el otoño no surgió la ocasión. Pero no se me fue la idea de la cabeza. Hasta que llegó el mes de enero, en el que me hice el propósito de retomar con más frecuencia la fotografía con cámaras de formato medio. Y la Cartuja Baja me pareció un entorno adecuado para ello.

Durante tres sábados por la tarde en ese mes me desplace hasta el barrio con el autobús urbano que lo conecta con la casco urbano de la ciudad. Ya os hablé de uno de ellos, porque ya presenté algunas fotografías en blanco y negro recientes. La Cartuja Baja es lo que se llama un barrio rural. Fuera del casco urbano principal. Desde la plaza de España de la ciudad hasta la plaza de España del barrio hay 8.5 kilómetros. Algo menos, claro, si lo midiéramos en línea recta y no siguiendo los recorridos de las vías de circulación o de los caminos peatonales.

[Fotos] Detalles en el paisaje urbano un domingo por la mañana.

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata.

Ya estoy empezando a añorar la luz de las mañanas o las tardes de finales de noviembre, de diciembre y de principios de enero. Son momentos del año en los que es más probable encontrar una luz suave, agradable tanto para pasear como para fotografiar a cualquier hora del día. Si el sol no se eleva mucho sobre el cielo en su recorrido diario, y si algunas nubes matizan la luz solar que nos llega, todo es más agradable.

Sí, sí… ya sé. A cambio, hace frío. Y las horas de luz son menos. Pocas incluso. Pero esta visto que no lo podemos tener todo. Pero cuando las elementos se conjuran, que hermoso es contemplar el mundo con la luz adecuada. Más si te gusta pasear con una cámara fotográfica. Y en ese momento, qué estupendos son los resultados que se obtienen con una cámara de formato medio, con sus grandes negativos llenos de detalle, de texturas y de formas. Hoy está nublado, pero si no, qué dura y antipática es ya la luz cuando ya vemos en el horizonte, a pocas semanas, el equinoccio de primavera.

[Fotos] Mañana soleada

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo para hacer comentarios sobre nada, así que simplemente pondré algunas fotos realizadas en una mañana soleada de noviembre, realizadas en blanco y negro tal y como explico en Blanco y negro urbano en Super Slide – Hasselblad 500CM con Distagon 50 mm y Foma Ortho 400. A ver si mañana me da tiempo a hablar un poco de cine, con una comedia negra que me resultó más interesante de lo que esperaba a priori.

[Fotos] Tregua de calor al final de la primavera

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo para acompañar de ningún tipo de comentario las fotos que técnicamente he presentado en Tregua en la luz inclemente del verano – Hasselblad 500CM con Lomography Potsdam Kino 100. Llevo un poco lío. Con las cosas que tengo que hacer. Y en mi cabeza. Así que nada. Simplemente, fotografías de un domingo por la mañana en el que las tormentas de la tarde anterior, la lluvia, nos dio una tregua del calor con el que se despidió este año la primavera en Zaragoza.

[Fotocomentario] Ande o no ande, burra grande… también en fotografía… a veces

Fotografía

En estas últimas semanas,… meses diría,… he enredado con formatos muy diversos en la cosa fotográfica. Entre los formatos más grandes que hago, como pueden ser los 6 x 12 de las estenopeicas, los 6 x 9 de algunas cámaras muy antiguas, o los 6 x 7 de la Plaubel,… y los minúsculos 17 x 13 cm del formato 110 de la Kodak Pocket A-1 que me llevé a San Francisco, las diferencias son muy considerables.

Pero cuando revisé las fotografías de hoy, comprobé que, aunque no siempre sea conveniente, los formatos grandes son siempre un plus de calidad muy notable. En ocasiones marca una diferencia considerable. Lo que sucede es que no siempre son adecuados, porque los equipos para usarlos implican volumen, peso, ópticas mucho menos luminosas, el uso obligatorio de trípode en determinadas circunstancias. Es lo que hoy. Por eso morimos al paso de la manida película de 35 mm. O full frame como lo denominan los fotógrafos digitales que no han conocido o desprecian otras tecnologías. Como si la estética de sus «completos» 24 x 36 mm tuviera que ver con los 56 x 68 mm de mi Plaubel Makina 67. ¡Qué tontá!

Por cierto, las cuestiones técnicas de las fotos de hoy están en Fotografía de aproximación con formato medio – Hasselblad 500CM con Lomography Color Negative 800 y tubo de extensión.

[Fotos] Bonsáis en el Museo de Zaragoza, en color

Fotografía

No me da tiempo ha redactar un fotocomentario como con las fotos en blanco y negro de la misma ocasión. Voy con mucha prisa, que tengo que salir de casa a las 19:00 horas y son las 18:59. Pero os dejo las fotos.

Para saber más sobre las cuestiones técnicas de las fotos podéis visitar Bonsáis con película de alta sensibilidad (II) – Hasselblad 500CM con Lomography Color Negative 800.

[Fotocomentario] Amores a los seres vivos que a veces me incomodan

naturaleza

Durante unos días en una semana del mes de octubre, en los últimos años, en el Museo de Zaragoza se realiza una exposición de bonsáis en su patio, al mismo tiempo que se inaugura una exposición temporal de arte asiático, japonés por regla general, que permanecerá en sus salas durante unas semanas o unos meses. Y yo me suelo pasar. Más por la exposición de arte asiático que por los bonsáis. Las coloridas láminas de xilografías, del estilo de las ukiyo-e y similares, me gustan mucho. Así que este año también, me pasé un par de días a visitar las exposiciones, y de paso hacer unas fotos.

Los datos técnicos de las fotos, de las que habrá una segunda parte en color, los podéis encontrar en Bonsáis con película de alta sensibilidad (I) – Hasselblad 500CM con Ilford Delta 3200 a IE 1600.

Pero las exposiciones, y las fotos, me hacen reflexionar sobre estas aficiones. Realmente, algunas de estas plantas resultan muy bonitas, muy atractivas. Y el trabajo para presentarlas de esta forma me parece admirable. Pero por otra parte, no puedo olvidar el aspecto de estos árboles en su medio natural. Olivos, arces… lo que sean. Hay algo que no me encaja. Me pasa lo mismo con los perros domésticos. No tengo plantas ni mascotas animales. No porque no me gusten. Al contrario… me parecen estupendos. Pero considero que hay que responsabilizarse de ellos con entrega y talento. Y no sé si puedo ofrecer lo primero y si dispongo de lo segundo. Pero si pudiese tener una perro o un gato domésticos, creo que me gustaría uno con unas características lo más cercanas posible a su estado natural. Esto es un imposible. Todas las razas domésticas son resultado de siglos de selección genética por parte de sus criadores. Y se alejan en muchas ocasiones mucho del aspecto de los lobos, la versión salvaje de los perros. En el caso de los gatos, no se alejan tanto del aspecto del gato montés, su versión silvestre. Y, sobre todo en el caso de los perros, esas razas tan modificadas, que me parecen deformes, y que, por lo que he leído, pueden sufrir graves enfermedades por la obsesión por la «pureza de sus características raciales», me dan grima. Odio el concepto de «pureza racial», lo apliquemos a lo que lo apliquemos. Y además, especialmente en el ser humano, no tiene base científica en la que sustentarse, es un peligroso constructo de algunas sociedades, que hace más daño que otra cosa. La belleza está en lo que es libre. En lo que es resultado de la natural adaptación al medio. O eso me parece a mí.