[Recomendaciones fotográficas] Solidaridad, prejuicios, fauna, personas mayores y personas que fuman

Fotografía

Este domingo tengo para revisar unas cuantas recomendaciones fotográficas potencialmente interesantes. Muy variadas y de diversos orígenes. Vamos con ellas. Acompaño con algunas fotos de las tomadas al amanecer durante el mes de agosto, con el objetivo TTArtisan 17 mm f1.4 APS-C.

La NPR es la cadena de emisoras de radio públicas de los Estados Unidos. Y ofrece buenos materiales de vez en cuando. Tiene un blog, The Picture Show, que nos muestra interesantes propuestas fotográficas, reportajes fotográficos, ocasionalmente. Y esta semana tengo dos.

Por un lado, el artículo sobre la atención sanitaria a las personas mayores, con fotografía de Tim Evans, que nos habla de la crisis de la escasa cobertura de sanidad pública a través de proveedores privados que ofrece el gobierno estadounidense. Una cobertura que desaparece cuando estos proveedores abandonan las zonas rurales, con baja densidad de población y de potenciales beneficios. Como sucede en muchas partes del mundo, especialmente en países desarrollados, estas zonas rurales están envejecidas demográficamente, por lo que la población necesita cuidados y tiene grave riesgo de entrar en una situación de vulnerabilidad.

Por otro lado, las fotografías del fotógrafo David Herasimtschuk, que se ha introducido en los bosques primarios de Norteamericanos, buscando las relaciones entre seres vivos, especialmente de la fauna con su entorno, en unos ecosistemas prácticamente intactos, y muy vulnerables a la acción desestabilizadora del ser humano. Fotografías hermosas a la vez que de gran fuerza documental, en las que aplica aquella frase de Robert Cappa de que si una fotografía no es suficientemente buena es que no estás lo suficientemente cerca. Y Herasimtschuk se acerca mucho a sus sujetos. Su principal forma de trabajo es el fototrampeo, por lo que el uso de grandes angulares es de rigor.

Si hay algo que me pone de los nervios es el uso del tabaco por muchos fotógrafos a la hora de retratar personas, especialmente mujeres, con el fin de darles un aspecto atractivo. Parece que son gente bastante casposa que todavía piensan que si no te matas con un cigarrillo no tienes personalidad. Una falta de imaginación total y absoluta, impropia del conocimiento que hemos adquirido a estas alturas del siglo XXI, y que desgraciadamente está tremendamente extendido. Pero hay algunas honrosas excepciones, como el fotógrafo japonés Chikara Umihara, que nos ofrece fotografías muy directas de personas en su jornada laboral fumando, mientras se desplazan por la ciudad, en los descansos de su jornada laboral… poco o nada glamurosas, al contrario, mostrando la alienación y el estrés de la vida cotidiana. Y es que siempre hay fotógrafos que entienden de qué va la cosa. Lo hemos visto en ASX.

Cuando representamos a la mujer musulmana en estos tiempos que corren, inmediatamente imaginamos un estereotipo con la cabeza cubierta, con un determinado tipo de atuendo de hechuras holgadas, que oculta las formas del cuerpo femenino, y generalmente, desde el punto de vista de los europeos y sus derivados en América y Oceanía, crítico. Pero lo yemení Boushra Almutawakel ha querido dar una visión distinta del mundo y la apariencia de la mujer musulmana. Con propuestas muy interesantes. Lo encontramos en el correo electrónico, remitido por PhotoSnack.

Finalmente, una propuesta de Magnum Photos en colaboración con la cadena de tiendas de ropa y complementos UNIQLO (ユニクロ en realidad, pronunciado yunikuro). Denominada Peace for All, ha desplazado a tres fotógrafos de prestigio a tres lugares del mundo, a lugares donde trabajan organizaciones no gubernamentales, donde han recogido fotográficamente las actividades de estas organizaciones. Hoy no voy a entrar los dilemas éticos de las campañas de responsabilidad social corporativa de las empresas. Me centraré en el trabajo fotográfico, que me parece interesante. Los tres fotógrafos son las siguientes. Olivia Arthur, que se desplazó a Bucarest en Rumania, a un centro de acogida para niños y familias ucranianas desplazados por la guerra. Cristina de Middel, que se desplazó a Vietnam, donde se trabaja en la protección de jóvenes y adolescentes víctimas de matrimonio forzoso en edades infantiles o tempranas, pertenecientes a minorías étnicas. Finalmente, Lindokuhle Sobekwa, el único hombre, el único no europeo y el único que no es blanco, que se desplazó a un campo de refugiados, familias somalíes, que se vieron en la necesidad de abandonar sus hogares por las inundaciones debidas a precipitaciones de lluvia extremas.

[Fotos] Paseando el Ebro en el infrarrojo

Fotografía

Ya lo he comentado en alguna ocasión. La fotografía en infrarrojo es para el verano. Abundancia de luz durante muchas horas. Entre ella, aunque no la registre nuestra visión, abundancia de radiación infrarroja. Que es reflejada intensamente, aunque no lo sepamos ver, por las abundantes hojas verdes de las plantas. Mientras que el cielo o las superficies de agua quedan oscurecidas por su incapacidad para reflejar o dispersar estas longitudes de onda. Sin embargo, en los últimos tiempos, no había salido tan apenas con material sensible al infrarrojo. Hace unas semanas lo hice.

Los avatares que sufrí para ello, debido a mis despistes, los narro en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Pero en general,… acabé contento. Pasado el «sofoco» inicial del despiste inicial que me impidió usar el trípode, que me hubiese generado paz de espíritu, la cosa fue razonablemente bien. Os dejo aquí algunos ejemplos de esa mañana de verano. En el infrarrojo cercano. Como los telescopios espaciales, que también observan en el universo en esta longitud de onda para descubrir los misterios del pasado remoto de nuestro universo, cuando era un universo jovencito.

[Recomendaciones fotográficas] Hoy… en blanco y negro

Fotografía

Síp. Hoy todas las recomendaciones van en blanco y negro. Y por eso… también las fotografías que la ilustran van en blanco y negro. Aunque originalmente estaban en color. Proceden de la caminata de ayer sábado por la mañana, en la que sigo enredando con un objetivo que me han prestado de cara a una posible adquisición de segunda mano. En Carlos en plata podéis saber más.

Y es que, de entrada, me tiene muy entretenida la entrada de Dina Litovsky en In the flash sobre sus fotógrafos favoritos contemporáneos que usan preferentemente, o exclusivamente, el blanco y negro como me medio de expresión. Son seis fotógrafos solamente, así que es asumible el repasar su obra en un domingo tranquilo y relajado. Del fotógrafo de Magnum Photos Alex Majoli seguro que había comentado alguna vez en estas páginas. Pero también me ha impresionado muy favorablemente Jack Davidson, cuyos retratos son una mezcla de modernidad y alusiones a estilos y tendencias del pasado, a aquellas formas y fondos que no necesariamente hay que dar por superados simplemente por ser de otra época, que siguen siendo válidos en la actualidad. Y puestos ya a ello, el blanco y negro virado al sepia de Paul Kooiker es una constante alusión a tiempos pasados.

Ya que he mencionado tiempos pasados, vayámonos realmente al pasado. A casi un siglo. O en algún casi sin el caso. En el Tumblr de HLDKY han publicado un día de esta semana varias fotografías del artista constructivista Alexander Rodchenko, que utilizó con frecuencia la fotografía para expresarse, siendo el medio de expresión por el que más se le conoce, aunque no fue el único al que se dedicó. Lamentablemente, ese blog no etiqueta sus publicaciones, por lo que sólo he podido enlazar una de las fotos. Rodchenko fue un artista que acogió con entusiasmo las posibilidades que se abrieron con la revolución bolchevique de 1917, por lo que durante una década puso su cámara al servicio de la causa. Sus obras, aunque de marcado carácter propagandístico, son ejemplares en su forma y concepción, siendo en ese momento un auténtico vanguardista. Aunque nunca se vio enfrentado al partido, a partir de los años 30 perdió importancia en la Unión Soviética, porque Stalin impuso otros criterios estéticos más de su conveniencia autoritaria y totalitaria, mientras que Rodchenko no quiso renunciar a su modo de expresarse, lo que hizo que quedara apartado de los círculos artísticos de la autocracia rusa. Pero suerte tuvo que no fue peor la cosa para él en aquellos turbulentos tiempos.

En otro Tumblr, el de Transpondster, conozco las fotografías de la norteamericana Lora Webb Nichols. Cuando sólo tenía dieciséis años, recibió de su prometido de treinta años, con quien se casaría en su momento, un cámara fotográfica. Una sencilla cámara de cajón Kodak. Y a partir de ese momento comenzó a documentar su entorno. Familiar y social. Falleció en 1962 dejando un archivo de más de 24 000 fotografías que reflejan la realidad de unos lugares y unos tiempos. De como los fotógrafos aficionados también pueden aportar. Es posible que hoy en día fueran fotografías digitales realizadas con un teléfono móvil con cámara, condenadas a perderse, a desvanecerse en el campo electromagnético, si dejar constancia de lo que fue.

Finalmente, en Photosnack, quiero destacar la recomendación del trabajo del japonés Takeshi Shikama. Shikama fotografía con una cámara de gran formato, de 8 x 10 pulgadas, aproximadamente 20 x 25 cm, y luego copia sobre platino-paladio. Sinceramente, cada vez que he tenido la ocasión de ver en directo copias realizadas sobre platino-paladio me ha maravillado la calidad de la imagen que producen, la sutileza de los tonos, de los gradientes tonales, la nitidez que permiten. Más cuando partes de un negativo semejante. Como el mismo explica, la copia las realiza por contacto. El gran tamaño del negativo permite esta técnica. Y lo hace sobre un tipo de papel artesanal japonés, realizado a mano, por lo que es proceso es artesanal de principio a fin y en todos sus elementos. Que envidia me dan los que son capaces de crear de esta forma artesanal. Con lo torpe que he sido yo siempre para las manualidades.

[Fotos] Desanimado con la fotografía instantánea

Fotografía

He de confesar que últimamente estoy desanimado con la fotografía instantánea. No me salen los resultados que esperaba, me desaliento, pierdo concentración, y todavía es peor. Es cierto que las cámaras de las que dispongo no son para tirar cohetes, y que el tipo de fotografía que pretendo hacer no se ajusta a la intención inicial de estas cámaras. Pero esperaba haber evolucionado mejor.

Mi último intento fue con la película y cámara Polaroid, con película en blanco y negro. En otras ocasiones es con el sistema Instax de Fujifilm. Pero no me fue bien. Lo comento en una publicación de Carlos en plata. Estoy considerando dar un descanso de este tipo de fotografía, interrumpiendo durante un tiempo mi actividad en la cuenta de Instagram correspondiente. Ya veré.

[Fotos] Suavizando los rigores lumínicos del verano

Fotografía

Reconozcámoslo, no soy muy dado a los «efectos especiales» en fotografía. No soy aficionado a torturar las fotografías digitales en el software de procesado, algo que muchos hacen para intentar dar interés a fotografías por lo demás banales. Pero tampoco soy muy aficionado a incluir accesorios que modifique la apariencia natural de la imagen directamente en la cámara o en la película fotográfica en el momento de la toma. A pesar de todo, dispongo de un objetivo soft focus, para hacer fotos con flou, como se decía antaño.

Compré el objetivo para incluirlo en mi colección como una curiosidad, más que porque pensase utilizarlo habitualmente. En aquellos momentos estaba tirado de precio, hoy en día probablemente no gastaría el dinero que piden. Que no es desorbitado tal y como está el mercado… pero tampoco me merecería la pena. No obstante, de ciento a viento, me da por usarlo. Y en un fin de semana de principios de julio, para suavizar los rigores de la dura luz del verano, lo utilicé. Las características técnicas del chisme y de la toma las podéis encontrar en una publicación de Carlos en plata. Aquí os dejo algunos ejemplos de las fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Tiradoras olímpicas, fantasmas, bombas atómicas y otras fotografías interesantes

Fotografía

Ayer alcancé el hito de 50 días seguidos publicando en este Cuaderno de ruta. Soy muy regular publicando desde 2005. Al año que viene cumplirá este blog 20 años. Pero yo creo que el promedio debe estar en seis publicaciones a la semana. Pero llevo siete semanas publicando todos los días sin excepción. Incluso con algún viaje entre medias. Pero claro… cuando salgo de viaje no suelo fallar en lo de publicar todos los días algunas fotos de lo que hemos visitado ese día. En fin. Vamos con las recomendaciones de estas dos últimas semanas, junto con algunas fotos de ayer mismo, un breve comentario sobre las cuales encontraréis en el substack Carlos en plata.

Durante dos semanas se desarrollaron recientemente los Juegos Olímpicos de París 2024. Ya comenté algo. Y, por supuesto, ha habido fotografías del evento para dar y vender. Sinceramente, no he estado muy al tanto ni he hecho mucho seguimiento. Estaba ocupado con otras cosas. Pero me alegró saber que el veterano Dave Burnett sigue llevándose su Graflex Speed Graphic de 1943 para hacer otro tipo de fotografía del evento. Y lo que ha sido curioso es la expectación que han levantado las fotografías de algunos tiradores olímpicos, entre ellos el turco Yusuf Dikeç y la surcoreana Kim Yeji. El primero por su pose despreocupada, como quien va de campo y playa, la segunda por su aspecto de ser una cyborg salida de un anime o manga cyberpunk. Aunque con un elefantito de peluche de su hija colgando del cinturón. En Another Magazine han dedicado un artículo a los atuendos femeninos en los juegos y sus significados, apoyado en las fotografías y en capturas de transmisiones de televisión.

En los tiempos más tempranos de la fotografía, cuando las exposiciones duraban segundos, si no algún minuto, los fotógrafos más creativos jugaron con las dobles exposiciones para «fotografiar fantasmas». Presencias ectoplasmáticas, que resonarían en el espiritualismo de muchos movimientos religiosos que se dieron en las últimas décadas del siglo XIX, especialmente en países anglosajones. Y que probablemente culminaría con las hadas de Cottingley, donde más allá de los espíritus, se adentraban en la fotografía de seres fantásticos. Otro ámbito de la fotografía de la época fue la fotografía de los familiares fallecidos, otra extraña forma, por lo menos desde nuestro punto de vista actual, de mantenerse unidos a sus finados. En una época en la que las muertes prematuras, niños incluidos… o especialmente,… eran mucho más frecuentes. En My Morning Muse, Susanne Helmert, reflexiona sobre la «fotografía de fantasmas».

Como todos los años, llegados los primeros días de agosto, rememoramos el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, deseando que nunca más vuelva a suceder. Aunque hay demasiadas armas atómicas en el mundo y demasiados dictadores con acceso a ellas como para ser optimistas. De los supervivientes de los bombardeos atómico, ya van quedando pocos. Han pasado casi 80 años. El año que viene. Los que sobreviven eran niños o adolescentes, y están mayores. En Flakphoto nos recordaron y nos mostraron los retratos de supervivientes que ha venido realizando el japonés Kentaro Takahashi (Instagram). Porque hay cosas de las que no debemos olvidarnos. Nunca.

Siguiendo con fotógrafos japoneses, en Lenscratch nos hablaron, una entrevista en realidad, de las fotografías de Yamamoto Masao, que ya conozco desde hace un tiempo, y que me gustan bastante. Fotografáis que parecen de otra época. Con una estética minimalista y muy expresiva. Y finalmente, George Appletree en su boletín Boundary layer, hace una interesante comparativa entre el japonés Daidō Moriyama y el norteamericano Saul Leiter. Dos fotógrafos aparentemente distintos, pero que tienen más semejanzas de lo que parece. Ambos me gustan. Tengo especial debilidad por el color de Leiter, eso sí.

[Fotos] Amanecer de finales de julio

Fotografía

El calor está siendo intenso en la canícula de este 2024. Canícula… término usado por los latinos refiriéndose a la época del año en la que se producía el orto helíaco de las estrellas de la constelación del Can Mayor, y en especial de su estrella principal, Sirio. Que conste que actualmente el orto helíaco de Sirio ya no se corresponde con la época que llamamos canícula, la cual podemos situar aproximadamente entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Imaginaos en Roma en esa época del año, con humedad y calor elevado,… y sin aire acondicionado. Afortunadamente en Zaragoza la humedad no es alta… aunque cuando el aire es bochorno, y viene del este o sudeste con la humedad del Mediterráneo…

En esta época del año no apetece hacer ejercicio. Salvo que madrugues mucho, cuando la temperatura en el ambiente es la más baja y alejada del calor sofocante que se produce más adelante. Por eso, cuando el calor aprieta, aprovecho el momento en que me despierto para evitar que se me peguen las sábanas y salir a caminar un ratito. Hacia mediados de julio empecé a hacerlo. Y uno de los días, en los que aproveché también para hacer algunas fotografías de aves en el Ebro, también aproveché para probar una nueva película fotográfica, de la que os traigo algunos ejemplos en esta entrada.

Como de costumbre, las cuestiones técnicas fotográficas sobre esta nueva emulsión… o no tan nueva, sino modificada,… las encontraréis en la publicación de Substack acompañante. Aun me quedan algunos rollos más de esta película. Ya iréis viendo con el tiempo más ejemplos de ella.

[Fotos] Cuando las cosas van mal,… aun se puede hacer algo positivo

Fotografía

Hoy, a las seis de la mañana, tenía que haber cogido un tren a Tudela. Y después de pasear un rato por la ciudad navarra, haciendo fotos, probando un objetivo que me han prestado con opción a compra durante unas semanas y alguna otra cosa, me habrían recogido y hubiéramos ido a pasar el día a Fitero. Pero me he quedado dormido. Ajusté incorrectamente el despertador, hubiera sonado a las cinco y diez de la mañana del lunes, y al final me he despertado sobresaltado, con la sensación de que algo iba mal, diez minutos después de la salida del tren de la estación de Miraflores.

No me he vuelto a dormir. Consecuentemente malhumorado conmigo mismo, he desayunado algo, y he cogido el macuto fotográfico preparado la noche anterior. Cuando he salido de casa a las seis y media, ya clareaba el alba, pero faltaba más de media hora para el amanecer. Así que me he ido ha probar el objetivo con las primeras luces del día. Y viendo salir el sol donde me ha pillado. El comentario sobre el objetivo que he probado está en la correspondiente publicación de Substack.

Al final, he estado caminando durante tres horas, hasta que he cogido un autobús de vuelta en La Cartuja Baja poco después de las nueve y media de la mañana. A las diez y cuarto me estaba duchando. Y un par de horas más tarde me consolaba viendo que para esta tarde podía quedar con unos amigos a cenar algo y tomar unos chismes que tampoco está mal. El resto del día lo he pasado relajado en casa, protegido del calor por el aire acondicionado. Bendito invento.

[Recomendaciones fotográficas] Kusama, el brutalismo y los fotógrafos de Youtube

Arte, Fotografía

Yayoi Kusama no es fotógrafa. Pintura, escultura, instalaciones, performances,… una artista contemporánea muy polifacética, emparentada con el pop-art, aunque no exactamente, ya que muchas de sus obras tienen fuertes componentes de psicodelia. Desde que conocí su obra en un viaje a Estocolmo hace ya unos cuantos años, en una exposición del Moderna Museet, me ha llamado la atención. Especialmente sus habitaciones Espejo/infinito, en el que te pierdes entre los puntos de luz que se extiende reflejados hasta más allá de la percepción visual a tu alrededor. Pero la fotografía ha sido importante. Especialmente para reflejar sus instalaciones más efímeras y sus performances, algunas de las cuales la lanzaron a la fama hace décadas en Nueva York. Por eso, cuando hablaron de ella en Art Dogs hace unos días, decidí hablar de ella en esta recomendaciones semanales. Nació en Matsumoto, ciudad que visité en el mes de mayo, y que reflejo en las fotos de esta entrada.

El brutalismo es un estilo arquitectónico que a la vez me fascina y me horroriza. Con frecuencia asociado a los regímenes autoritarios del siglo XX, también se ha prodigado entre las democracias liberales, pero siempre, en mi humilde opinión, asociado a sus peores caras. De alguna forma. En los correos de Photosnack de esta semana apareció la recomendación del fotógrafo británico Jamie McGregor Smith (Instagram). Fundamentalmente, por sus retratos. Pero a mi sus retratos, todos de gente muy pija, o por lo menos con esa apariencia, no me han interesado. Lo que me ha fascinado es sus diversas series destinadas al brutalismo, a la arquitectura con cemento y hormigón, o con hierros. Incluso sus paisajes tienen fuerte componente de paisajes alterados por el ser humano. Para dedicar mucho rato a contemplar su obra.

Hubo un momento, hace siete u ocho años, por decir un cifra, en el que había muchos fotógrafos contando cosas interesantes en Youtube. Y empecé a seguir a unos cuantos de ellos, y aprendí unas cuantas cosas y reflexioné sobre otras. Bien. Pero. En estos momentos, la mayor parte de ellos, en un intento desesperado por vivir del medio más que de la fotografía propiamente dicha, han hecho derivas horribles hacia la publicidad encubierta en mayor o menor medida de las marcas, o hacia un cierto sensacionalismo y sentido del espectáculo a costa de la profundidad y el interés en sus contenido. Por ejemplo, el estridente tono de Thomas Heaton (Youtube) en su dos semanas de cazador de tormentas en el Medio Oeste americano dista mucho del pausado relato de sus logros y fracasos en la fotografía de paisaje que disfrutábamos cuando era mucho menos conocido. Y no es el peor ejemplo que podría mencionar, ni mucho menos.

Pero hay otros que mantienen su tono de forma calmada y reflexiva. Desde hace unas semanas voy siguiendo y recuperando los videos de Shane Dignum (Youtube), fotógrafo de paisaje, con cámara para película de gran formato. Habitualmente 20 x 25 cm, aunque le he visto ya usar otros formatos. Con paisajes más sobrios que los de muchos «fotógrafos de internet o Youtube», pero más significativos, en realidad es más inspirador para el fotógrafo aficionado común ya que invita a encontrar el motivo en escenarios o circunstancias muy diversas. Y es que, en realidad, también él es un aficionado, ya que su profesión es la de ebanista y diseñador de mobiliario. Y también lo encontramos como miembro del Directors Guild of America, el gremio de directores de cine y televisión de los Estados Unidos.

Me lo paso muy bien con Nick Carver (Youtube). Un tipo simpático, que también suele usar cámara de gran formato. Generalmente en formatos panorámicos de 6 x 17 mm, aunque no exclusivamente. Fotografía el paisaje urbano y hace frecuentes excursiones al desierto próximo al sur de California durante reside. Y cuando le propusieron una colaboración con una oficina de turismo andaluza, aparte del trabajo que hizo para ellos, no perdió el tiempo e hizo sus fotografías más personales, y con frecuencia más interesantes. Lo bueno de Carver es que tiene humor del bueno. Un humor cordial con todo el mundo y autocrítico con sí mismo, que impregna sus vídeos y los hace muy entretenidos de ver. También aprendes mucho con él.

Y en el último vídeo que he visto de Carver conocí a otro fotógrafo. Brasileño. El vídeo hablaba de una estancia por vacaciones o asueto en Yosemite. Con un amigo, Sergio Buss (Instagram), el fotógrafo del que os quería hablar. Lo que me llamó la atención es que Carver ponía fotografías tanto suyas como de Buss, que no parece tener canal en Youtube. Y añadía que envidiaba la libertad y la creatividad con la que afrontaba el majestuoso paisaje del conocido parque nacional. Incluso con una Holga, de la que mostró alguna foto muy interesante. Dos visiones fotográficas muy distintas del mismo lugar. Por lo que he podido comprobar, Buss no es fotógrafo de paisaje o naturaleza, utiliza habitualmente también película fotográfica, formato medio, y su mirada se dirige a las personas, entre le retrato y el reportaje. Me gustó el estilo desenfadado y auténtico de sus fotografías. Me dio mucha envidia.

[Fotos] Bichos, bichos, bichos,… pero a la fresca

Fotografía

Hace calor. Mucho calor. Y eso hace que en esta época del año cada vez hagamos menos ejercicio. Lo cual no es bueno. Se supone que el tiempo veraniego incita a salir al aire libre. Pero cuando el calor es excesivo… pues no. Por ello, suele suceder en esta época del año que durante el fin de semana salte pronto de la cama, y camine al aire libre al amanecer. Cuando el calor no se ha abalanzado sobre la ciudad todavía. Y eso hice este fin de semana pasado.

Algunas de las fotografías que realicé durante esas caminatas tempraneras ya las adelante en mi entrada de recomendaciones del domingo pasado. Pero hoy traigo aquellas fotografías con temática más implicada en la naturaleza. Especialmente las aves, pero también la fotografía de aproximación sobre flora, y la macrofotografía sobre flora e insectos. El comentario más amplio, también desde el punto de vista técnico, lo encontraréis en la publicación de Substack acompañante, como de costumbre.

[Fotos] Con formato medio en La Cartuja Baja

Fotografía

En las últimas semanas he publicado varias experiencias fotográficas en el barrio de La Cartuja Baja de Zaragoza, un lugar que he comenzado a explorar fotográficamente desde esta primavera. Y hoy voy con fotografías de otra más. Los lugares empezarán a resultaros familiares a estas alturas.

La novedad en esta ocasión es el uso de una cámara de formato medio, para película fotográfica tradicional, que ofrece unos negativos cuatro veces y media más grandes que los negativos habituales del formato pequeño estándar. Por lo que la calidad es mucho mayor, si la técnica fotográfica es adecuada, por la mayor cantidad de información disponible. A costa de obtener menos de un 30 % del número total de fotos. Nada es perfecto, todo es cuestión de compromisos. En cualquier caso, como de costumbre, los detalles técnicos los tendréis en la correspondiente publicación en Substack.

[Recomendaciones fotográficas] Olimpiadas, moteros, una fotógrafa que no conocía y alguna cosa más

Fotografía

Esta semana ha sido más «normal». Desde que volví de vacaciones a principios de junio, muchas cosas en mi vida habían ido un poco «estresadas». Lo entrecomillo porque no me he sentido realmente estresado. Pero sí muy liado con cosas que me han impedido hacer otras. Nada grave. Por eso, y porque la semana pasada dediqué la publicación del domingo de este Cuaderno de ruta a comentar un libro de fotografía, tenía bastantes recomendaciones acumuladas. Lo que pasa es que he tirado a la papelera y me he quedado con unas cuantas. Las fotografías, de ayer. Como hace mucho calor, madrugo, veo amanecer, lo fotografío y camino con la fresca, ayer fotografiando también algún martinete común, algún ruiseñor jovencito y alguna gaviota argentea, también jovencita, aunque esa no la he puesto.

Ha comenzado los Juegos de la XXXIII Olimpiada moderna. Hace unos días, la Fundeu consideraba que, de acuerdo al diccionario de la RAE, Olimpiada/Olimpíada/Olimpiadas/Olimpíadas y Juegos Olímpicos eran sinónimos. A mí, siempre me ha gustado diferenciar ambos conceptos, al estilo de las antiguas olimpiadas griegas. Los juegos olímpicos son el conjunto de competiciones deportivas que se celebran al final de una olimpiada, que es un periodo de cuatro años que comienza tras finalizar unos juegos y termina con la celebración de los siguientes. De hecho, la cuenta en números romanos, el XXXIII, se refiere a las olimpiadas como periodos de cuatro años, y no al de juegos celebrados, ya que al final de la VI, la XII y la XIII Olimpiadas no se celebraron juegos por estar el mundo sumido en sus guerras mundiales. Es decir, ha habido 33 olimpiadas y 30 juegos. No cuento los de invierno, para no liarnos. Eso sí, la I Olimpiada moderna sólo duró dos años, desde la conferencia de la Sorbona en 1894 a la celebración de los juegos en 1896 en Atenas. Los griegos habían organizado de todos modos algunos juegos olímpicos durante el siglo XIX en los que participaban griegos y otomanos. Y en otros lugares de Europa se organizaban competiciones deportivas que se denominaban también juegos olímpicos.

El caso es que, con la cosa de los juegos, nos van a inundar de imágenes fotográficas más o menos espectaculares, generalmente muy vistosas y coloridas, en las que las marcas fotográficas cederán sus mejores equipos a algunos fotógrafos selectos o llegarán a acuerdos con algunas agencias, para sacar pecho con sus buques insignia, las cámaras más profesionales, rápidas y resistentes de sus gamas. Y generalmente las más caras. Pero yo me he ido a las páginas de Magnum Photos para leer y ver las fotografías de un francés, Raymond Depardon (Instagram), en los primeros juegos que se celebraron estando yo en este mundo, los de Tokio 1964. Las fotografías de Depardon eran en blanco y negro, lo propio de la mayor parte de los reporteros gráficos de la época. Y quizá no sean tan espectaculares como las actuales… pero eran mucho más humanas. Hace años, en París, compré un librito de Depardon en el que narraba su vuelta al mundo en quince días. No recuerdo todas las etapas que hizo. París, Nueva York, San Francisco, Tokio, Sidney,… algún otro destino en Asia occidenta, y vuelta a París, o algo así. Hubo un tiempo en que fantaseé en hacer algo parecido. Un agotamiento. Pero oye… la vuelta al mundo.

Desde las redes sociales de la Tate Foundation que, entre otros museos y establecimientos, gestiona la Tate Modern Gallery de Londres, uno de mis museos favoritos, nos llega una vídeo con Mari Katayama (Instagram), artista japonesa que utiliza principalmente la fotografía como uno de sus principales medios de expresión, aunque no el único.

Como podréis comprobar en el vídeo, Katayama carece de piernas porque, habiendo nacido con una malformación congénita, prefirió amputarlas para poder caminar con prótesis en lugar de ir en silla de ruedas. La malformación también le afecta a la mano izquierda. Conozco la obra de Katayama desde hace años, y me parece muy interesante.

Desde My Morning Muse, el Substack de Susanne Helmert, me llegan noticias de Rose Mandel, una fotógrafa polaca que huyó a Estados Unidos cuando la guerra mundial. En San Francisco, Mandel estudió en la Escuela de Bellas Artes de California, donde Ansel Adams dirigía el departamento de fotografía, con una nómina de profesores absolutamente impresionante. No es especialmente conocida, pero lo que he podido ir viendo de su obra me parece muy interesante. Aunque tan apenas se interesó en promocionar su trabajo personal o venderlo, trabajó como fotógrafa para la Universidad de California en Berkeley, sí que participó en exposiciones, y algo se dio a conocer. Pero yo no, hasta ahora.

Esta mañana… mejor dicho,… a primeras horas de la tarde, en las extrañas sesiones de domingo a las 14:00 horas que se han inventado ahora en los cines de Zaragoza, hemos visto una película de la que hablaré otro día. Pero lo más interesante desde el punto de vista fotográfico es que está inspirada por la obra de Danny Lyon (Instagram), The Bikeriders. Es una obra célebre, de un fotógrafo humanista muy interesante que conozco hace muchos años, ya que tuve ocasión de visitar una exposición sobre esta obra en su momento. Muy recomendable conocer su obra. Así que continuaré dentro de unos días como he dicho con este comentario, hablando de la película.