[Televisión] Cosas de series; entre diversas novedades despedimos a Masters y Johnson

Televisión

Seguimos con incorporaciones a la cartelera televisiva de este otoño que empieza. Como la semana pasada algunas novedades relativas, nuevas temporadas de series que ya conocemos, y algunas novedades absolutas, nuevas series que se estrenan.

Entre la relativas, tenemos la nueva temporada de Modern Family, en su tono habitual. O uno de mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy, también con su tono de costumbre, correteos de instituto en el marco de un gran hospital. Mucho más sustancial es el retorno de la peculiar detective sueca Saga Norén (Sofia Helin) en Bron/Broen. Esta serie representa lo mejor del nordic noir, tan de moda en los últimos años, donde encontramos cosas interesantes y otras menos. Pues lo que pasa en torno al puente del Öresund es de las más interesantes, por lo menos hasta el momento.Y parece que viene más noir, más oscuro que nunca. De todas formas, y tras lo sucedido en la segunda temporada, le tienen que buscar un nuevo compañero/a danés/a. Y por lo visto en el primer episodio no será fácil.

Como vengo haciendo últimamente, traigo a la entrada televisiva las fotos que aparecen en estos días en mi Tumblr, De viaje con Carlos. Los enlaces al final. En la cabecera, la estación de Toulouse (Francia), y sobre estas líneas, el río Vézère a su paso por Montignac, también en Francia

Como vengo haciendo últimamente, traigo a la entrada televisiva las fotos que aparecen en estos días en mi Tumblr, De viaje con Carlos. Los enlaces al final. En la cabecera, la estación de Toulouse (Francia), y sobre estas líneas, el río Vézère a su paso por Montignac, también en Francia

Ha habido una novedad que no sé si considerar entre las relativas y las absolutas. Y es que nos llega como nueva la serie Heroes Reborn, pero que surge del universo de la serie Heroes, que disfrutó de cierta fama hace unos años. A mí, ciertamente, tras ver la primera temporada de aquella serie, no me convenció. Me desenganché y nunca entendí el entusiasmo que produjo entre sus fans. Le he dado una oportunidad en esta ocasión a los miniepisodios emitidos por la web a modo de prólogo y al primer episodio de la serie… y este no lo terminé. Realmente no me ha interesado nunca ese universo y cómo lo plantean. Pero ahí queda la propuesta para quien se sienta atraído por ella.

Sí que encuadro entre las novedades absolutas, el drama policíaco conspiranoico Quantico, en torno a una serie de reclutas del FBI y una conspiración terrorista en la que participa alguno de ellos. El primer episodio no me convenció mucho, y creo que es de las que antes se caerán de la cartelera. No será la única. Y me divirtió, aunque con menos entusiasmo que el manifestado en algunos sitios, el primer episodio de la nueva comedia de situación The Grinder, a mayor gloria de las dotes para la comedia de Rob Lowe. Punto de partida bastante inversosímil, un actor que ha interpretado a un abogado durante años en una serie de televisión, al finalizar la misma, comienza a ayudar a su hermano que realmente es un abogado a ganar sus casos. Pero tiene sus cosas divertidas.

Por supuesto, en estos días hay más novedades, pero que como no me han interesado a priori, no sé que tal estarán y no aparecen por aquí.

Uno soldados de la guardia de Buckingham Palace atascan el tráfico el Mall londinense.

Uno soldados de la guardia de Buckingham Palace atascan el tráfico el Mall londinense.

Finalmente, llega al final de su tercera temporada Masters of Sex. Esta serie carece del punto de novedad que tenía en su primera temporada, y poco a poco ha ido abandonando su punto de comedia para decantarse como un drama puro. Quizá no sea por lo tanto tan atractiva como en un principio. Pero le pasa como a otras series de cierto prestigio. Le pasa por ejemplo como a Mad Men. Sabes que aunque este un momento más soso de la serie, siempre te sorprende una escena, una interpretación, una situación, o aparece un capítulo magistral. Así a bote pronto, el primer capítulo de esta tercera temporada fue magnífico, el 11º también fue magistral, y hubo momentos buenos a lo largo de toda ella. Es una serie que ves de continuo para no perderte esos momentos, y por el carisma y el buen trabajo de sus intérpretes. Si empezó la serie en los años 50, la hemos dejado bien entrados los 60, y muchas cosas han de pasar en la relación entre Virginia Johnson (Lizzy Caplan) y George Masters (Michael Sheen). Sin olvidar los magníficos momentos que nos ha regalado Libby Masters (Caitlin FitzGerald) y otros secundarios de la serie. También hay que recordar siempre una cuestión. Aunque está basada en personajes reales, los hechos que se muestran es una ficcionalización. No tienen porqué ajustarse a lo que realmente sucedió históricamente.

Y terminamos dándonos un paseos por las murallas de Albarracín, en Aragón (España).

Y terminamos dándonos un paseos por las murallas de Albarracín, en Aragón (España).

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

[Televisión] Cosas de series; semana de novedades y drama policiaco en Islandia

Televisión

Sí. Comienza la temporada grande de series. Vuelven las series que ya tenía incluidas en mi cartelera televisiva desde años anteriores y se suman algunas novedades. He de decir que de momento no he incluido muchas. Estoy siendo a priori muy selectivo con los temas. Luego ya veremos que dicen las críticas de otras series que de momento estoy desechando. No me quiero cargar mucho. Y algunas de las que ahora incorporo se caerán.

Por ejemplo, perdí en seguida el interés por Blunt Talk, una sitcom que parecía con posibilidades hecha a más gloria de Patrick Stewart, pero cuyo tono no ha acabado de entrarme, y tras dos episodios vistos la he descabalgado de mi cartelera televisiva.

Novedades relativas que nos llegan desde el Reino Unido son la novena temporada de Doctor Who, que parece será la última con Jenna Coleman como compañera, y la que parece que es última temporada de Downton Abbey. El Doctor parece haber perdido algo del tirón que tuvo en los tiempos de Amy Pond, pero el primer episodio de esta temporada no ha estado mal. Y espero que al culebrón de época inglés le den el final que se merece. Que supongo llegará con el especial de Navidad.

Tengo una novedad absoluta procedente también de las islas Británicas, Doctor Foster, con un primer episodio que me ha parecido atractivo, un historia de celos que parece que deriva a venganzas en el entorno de una GP inglesa. Puede pasar de todo. A ver si se lucen.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Novedades relativas desde el otro lado del Atlántico sólo tengo de momento el regreso de The Big Bang Theory, además de alguna anunciada en semanas anteriores. Buen principio de temporada para una serie que da muestras de agotamiento argumental, aunque tenga momentos divertidos.

En lo que se refiere a novedades absolutas tenemos tres que todavía hay que ver por dónde tiran.

Minority Report es una secuela de la película del mismo tipo, que nos plantea un procedimental… que espero que dé algo más de sí. Si no, como mucho se puede quedar en entretenido. Desde luego lejos de la profundidad de la película, que encuentro bastante aceptable a pesar del empaño que me produce su estomagante protagonista. De todas formas, si no mejora, la veo más fuera que dentro de mi cartelera.

Blindspot es una de misterio y conspiraciones a partir de una mujer amnésica y con el cuerpo tatuado con lo que parece un rompecabezas que hay que resolver. Suena a ya vista, a refrito de elementos vistos en otras series, pero tuvo un primer episodio que me entretuvo bastante. Bien interpretado, buena acción y con posibilidades. Esta, de momento la veo más dentro que fuera de mi cartelera.

Life in Pieces es una nueva sitcom que recuerda mucho a Modern Family. Quizá demasiado. Pero el caso es que el primer episodio me pareció divertido y bien interpretado. Espero que encuentren su camino y personalidad propias, aunque de momento parece que el público no se ha quedado demasiado encantado con ella. Tiene un reparto con cierto prestigio. Una sitcom de 20 minutos de duración no molesta en la cartelera. Salvo que derive mal, aguantaré un tiempo con ella a ver por dónde se decanta.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

Masters of Sex está a punto de llegar a su final de temporada. Ya comentaré. Quizá no tiene el mismo tirón que en sus dos primeras temporadas. Pero simplemente por ver si sale un episodio como el 11 de esta temporada, ya merece la pena tenerla en cartelera. Colosal episodio. Magnífico guion y recital interpretativo. Todos bien, superlativas las damas.

Y como había tiempo y oportunidad, me acogí a unas recomendaciones recientes leídas en un artículo sobre series islandensas (con «s», de la fría y volcánica isla próxima al ártico). Así que he visto una miniserie de cuatro episodios titulada Hraunið, que significaría lava, la de los volcanes, y que se puede encontrar también con el título internacional en ingles de The Lava Field. Un ricachón islandés es encontrado muerto en su domicilio. Al principio parece un suicidio, pero se trata un asesinato. Dos policías tendrán que colaborar para desenmarañar la trama a su alrededor. Mmmmmmm… Menos interesante de lo que las recomendaciones indicaban, aunque se deja ver. Lo mejor, y al mismo tiempo lo más desaprovechado, lo estupenda que está, desde todos los puntos de vista, la detective Gréta (Heida Reed), una actriz que está encontrando su camino también en el cine y la televisión internacionales.

La semana que viene más novedades.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

De viaje con Carlos (Tumblr)

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Una foto de mis viajes, al azar

 

[Televisión] Cosas de series; por fin sé quién mató a Laura Palmer

Televisión

Antes de ir a la cuestión del asesinato de Laura Palmer,… ha habido muchas risas estos días sobre el hecho de que me ha costado casi 25 años enterarme de quién mató a Laura Palmer, tengo que hablar un poquito de las escasas novedades de la semana pasada.

Me apunté inicialmente a la nueva Hand of God, serie que ha salido a la luz con una temporada de 10 episodios, que desconozco si tendrán continuación o no. Lo cierto es que me interesó porque el reparto me parecía interesante. Pero lo cierto es que tras ver tres o cuatro capítulos he decidido que esta historia no me interesaba nada en absoluto. Así que paso. He leído críticas variadas, aunque al público votante en IMDb parece gustarle… Paso.

En la primera temporada de Twin Peaks hay un cierto cachondeo a propósito de un grupo de inversores noruegos, así que nos iremos fotográficamente al país nórdico.

En la primera temporada de Twin Peaks hay un cierto cachondeo a propósito de un grupo de inversores noruegos, así que nos iremos fotográficamente al país nórdico.

Ha vuelto con su segunda temporada la comedia de situación gamberra You’re the Worst, cuya primera temporada me pareció muy divertida. El par de impresentables protagonistas y sus amigos me parecen una gente paradójicamente entrañable. Y espero que esta segunda temporada esté al mismo nivel.

Y efectivamente, esta semana he llegado por fin a los capítulos siete, ocho y nueve de la segunda temporada de Twin Peaks, en los que finalmente todos nos podemos enterar de quién es el asesino de una de las adolescentes más famosas de la historia de la televisión. Twin Peaks llegó a la televisión española en el otoño de 1990. En aquellos momentos yo vivía en Madrid, por poco tiempo, y la cadena que la emitía, una de las primeras televisiones privadas en España, en aquellos momentos no se recibía en todo el país, pero sí en la capital. Así que comencé a ver los primeros episodios de la primera temporada allí en la capital, pero al volver a Zaragoza, la interrumpí. No recuerdo si porque todavía no se veía la cadena privada aquí, o porque en aquella época no veía gran cosa la televisión.

Fundamentalmente, en Oslo (encabezado), la ruta del Bergensbanen (esta foto y la anterior)...

Fundamentalmente, a Oslo (encabezado), la ruta del Bergensbanen (esta foto y la anterior)…

Con posterioridad realicé un par de intentos de retomar la serie, convertida ya en clásico de culto de la ficción televisiva, pero con poco éxito. Hace unos meses, la retomé… y por primera vez he llegado al punto donde se desvela el misterio asociado al «macguffin». Porque entendámonos, como misterio policiaco, el asunto del asesinato de Laura Palmer siempre me ha parecido una melonada. Hasta el momento en el que el «macguffin», es decir, el motor de la serie, deja de existir, lo interesante es el viaje. El encuentro con la «fauna» humana que constituye la serie, las idas de olla de los creadores, la originalidad de la puesta en escena, la guapas chicas del elenco, pero todas de aspecto tan modosito y atemporal (creo que no hay varón que se asome a la serie que no se «enamore» de Audrey (Sherilyn Fenn), como le pasa en cierta medida a Cooper (Kyle MacLachlan)), la música, la iluminación, los colores,… todo eso es lo que merece la pena de la serie. Me recomiendan que no siga. Que lo que queda no merece la pena. Pero ya que han anunciado la continuación de la serie para el año que viene o al siguiente, la terminaré.

... y el Nærøyfjord (esta fotografía).

… y el Nærøyfjord (esta fotografía).

[Televisión] Cosas de series; «realities» y paranoias

Televisión

Estamos en septiembre. vuelven series de años pasados y se estrenan otras nuevas. Unas se esperan con más interés que otras. Pero estas novedades se irán acumulando más hacia el final de mes. Aunque esta semana ya hay alguna que todavía no he tenido oportunidad de ver. Si que me he decidido a cumplir con una carencia que tenía en mi haber. La segunda temporada de la legendaria Twin Peaks. Estoy en ello. Por si en algún momento emiten la prometida continuación. Aunque parece que en estos momentos no se la espera hasta 2017.

En esta semana tengo dos finales de temporada muy distintos, pero que no carecen de interés.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

Por un lado, hace unas semanas recuperé la primera temporada de UnREAL. Esta serie no me interesó a priori en su momento. Trata sobre los entresijos de la realización de un programa de telerrealidad, un tipo de televisión que nunca me ha interesado y nunca he visto. Pero como cuando terminó su primera temporada vi buenas críticas decidí como digo recuperarla. No me arrepiento. Es una serie muy entretenida, con no poca mala baba y humor negro, y sus puntos de drama que son más tópicos, pero no están mal. Con dos protagonistas femeninas que se comen buena parte de la función, Shiri Appleby y sobretodo Constance Zimmer, nos pasean por el cinismo y las manipulaciones que según los creadores de la serie existen en la telerrealidad. Bien, bueno, no sé. Puede que sea así, puede que no. En cualquier caso, como dicen en Italia, «si non è vero, è ben trovato». Desde luego, me apunto a la próxima temporada.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Y también ha terminado su primera temporada una de las revelaciones de este verano, Mr. Robot. A pesar del título, no hay aquí inteligencias artificiales como de las que hablábamos en los primeros días de esta semana. El protagonista es un joven, interpretado por Rami Malek, que trabaja como informático en una empresa de seguridad informática que se relaciona con algunas poderosas empresas financieras. En un momento dado es reclutado por un pequeño grupo antisistema, cuyo líder aparente Mr. Robot (Christian Slater), quiere asestar un duro golpe a esa y a otras empresas para cambiar el mundo. El joven aparece como afectad por un fuerte grado de fobia social, aunque conforme avanza la serie comprobaremos que su desequilibro mental es mucho más serio. He de decir que estas historias de conspiraciones que bordean (o no) la paranoia no suelen ser de mi gusto. Pero hay dos cosas que es necesario resaltar. Las interpretaciones son muy buenas y la realización es excepcional. Con encuadres muy osados, con una dirección de fotografía fundamental para conseguir el angustioso ambiente en el que se mueve psicológicamente el protagonista y otros personajes secundarios de la trama, estamos ante una serie que todo aficionado a la fotografía debería ver para aprender a manejar los encuadres, los espacios negativos y a saltarse las más habituales reglas de composición para beneficio de la historia que se cuenta. Así que aunque en más de una ocasión me he encontrado despistado de la historia que me estaban contando, he visualizado con interés cada uno de los primeros 10 episodios de esta serie. La crítica esta encantada. Y el público votante en IMDb, todavía más. Así que quedáis advertidos.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

[Televisión / ciencia] Cosas de series; especial singularidades tecnológicas

Ciencia, Televisión

Ayer comentaba que esta semana iba a dedicar cierta cantidad de espacio al tema de las inteligencias artificiales. Concepto que categorizando de alguna forma venía a incluir las siguientes clases:

  1. Sistemas o máquinas que piensan como los seres humanos.
  2. Sistemas o máquinas que actúan como los seres humanos.
  3. Sistemas o máquinas que piensan racionalmente.
  4. Sistemas o máquinas que actúan racionalmente.

Con Äkta Människor nos iremos a Suecia: Paisaje en Kastellholmen, Estocolmo (Suecia). Agosto de 2011. En el encabezado, Edificios tradicionales en el parque Skansen de Estocolmo, Suecia. Agosto de 2011.

El tema de la inteligencia artificial ha sido relativamente popular en la literatura, en el cine y en la televisión. No siempre se le ha dado ese nombre. Pero el concepto, de una forma u otra, estaba ahí. Dos aspectos se han analizado o reflexionado en esas obras. Dos dilemas que potencialmente se pueden presentar en función de los valores que una persona o un grupo de personas maneje:

Primero: ¿Es ético y razonable que el ser humano se arrogue la capacidad de crear inteligencia, si ello es posible, a partir de la materia inerte, algo que las religiones y la filosofía más tradicional han reservado a la deidad? El paradigma de esta reflexión sería el Frankenstein de Mary Shelley, obra que hay que encuadrar dentro del romanticismo, corriente de pensamiento bastante anticientífica, y cuya respuesta es que no. Que el ser humano no debe entrar en semejante materia. Y que si lo hace, las consecuencias serán desastrosas.

Segundo: ¿Cuáles son las consecuencias de que como resultado de la evolución tecnológica lleguemos a un punto en que una máquina o conjunto de máquinas supere la capacidad intelectual de la especie humana, tenga capacidad de planificación y actuación y una agenda propia? Estamos ante el dilema de lo que se ha venido denominando la Singularidad Tecnológica. Aunque no me gustó especialmente, una obra que analiza específicamente este problema es la reciente película Ex Machina del director Alex Garland. Llevado al terreno del género posapocalíptico, la saga Terminator es una de las expresiones más preocupantes de las consecuencias de una singularidad tecnológica.

Por supuesto, he puesto dos ejemplos que me parecen signficativos, pero hay otros muchos que incluso seguramente a muchas personas les parecerán más interesantes. No podemos de mencionar a Isaac Asimov y sus tres Tres Leyes de de la Robótica, que era una forma de indicar que el avance se producirá pero que tenemos que proteger al ser humano de sus consecuencias. ¿Cómo? Incluyendo por sistema un código moral en la programación de las máquinas. El propio Asimov en uno de sus más entretenidos, interesantes o preocupantes cuentos cortos, … That Thou Art Mindful of Him (en españól, ¿Qué es el hombre?) nos propone no obstante que es te código moral quizá no sea una protección adecuada o suficiente. Nunca os fiéis de un robot que se llame George.

Un interesante artículo publicado en Principia.io sobre las inteligencias artificiales en la ficción puede servir de guía más que adecuada para introduciros en el tema.

En las calles floridas del casco histórico de Ystad, Suecia. Julio de 2014.

En estas estamos, con un tema apasionante si tenemos en cuenta que algunos expertos han situado el advenimiento de la singularidad tecnológica en algún momento del siglo XXI con el punto central de sus intervalos de confianza en torno al año 2045, cuando este verano tuve la ocasión de ver la primera temporada de la serie de televisión británica Humans. Serie interesante, pero que es una nueva versión de una historia llevada previamente a la pequeña pantalla por la televisión sueca con el título de Äkta Manniskör (título internacional, Real Humans). Aunque con diferencias.

Äkta Manniskör me ha resultado una serie mucho más interesante. Básicamente, debajo de su aspecto de serie sencilla con bajos presupuestos, hay una variedad de temas mucho más complejos. Para empezar, el universo en el que se desarrolla no es otro que el de la Suecia (o el mundo) actual. Incluso de unos años atrás. De hecho, da la impresión que buena parte de los modelos de coches que aparecen son un poquito antiguos. Y las casas son de Ikea. Pero con una diferencia. Desde hace tiempo, hay una industria de fabricación y comercialización de robots de aspecto humano, los hubots, que se dedican a realizar tareas al servicio de los seres humanos.

Los problemas vienen por varios lados. Uno, el impacto que la presencia de los hubots tienen en la vida cotidiana de las gentes. Desde la posición que ocupan en el ámbito doméstico, incluido en los dormitorios, a los problemas de competición por los puestos de trabajo con algunos humanos. Dos, porque se ha producido la singularidad tecnológica, existe un grupo de hubots con autoconciencia, voluntad y capacidad de actuar autónoma, con capacidad para establecer sus propios objetivos. Tres, porque se conforman grupos radicales en la sociedad a favor y en contra de la integración de los hubots en la sociedad humana. Cuatro, porque algunos hubots autoconscientes ya han decidido que son o pueden ser superiores al ser humano, y por lo tanto suplantarlos como inteligencia dominante en el planeta.

Atardecer sobre Gamla Stan, Estocolmo (Suecia). Agosto de 2011.

Si la variedad de situaciones éticas, sociológicas y políticas pareciera poco, se mezcla con los conceptos de racismo y otras discriminaciones, además la serie se alimenta de diversos géneros. Sus primeros minutos pueden estar extraídos de una serie de terror o de invasiones alienígenas. Hay paralelismos con las precuelas del planeta de los simios. Hay conspiraciones. Hay ambientes claustrofóbicos. Hay terrorismo. Hay situaciones que parece salidas de obras de Kubrick…. Todo ello con una parquedad de medios muy conveniente, y con la habilidad para representar a los hubots como una diversidad. De los que tienen un aspecto totalmente artificial, como maniquíes animados, a los que son capaces de suplantar a un humano física y emocionalmente. Las interpretaciones están en buen nivel, siendo destacable alguna como la de la fría y atractiva Bea (Marie Robertson).

La cuestión está en que esta serie, que se añade a un acerbo cada vez más amplio, muestra dos cosas. La primera es que el problema de la singularidad tecnológica, aunque no totalmente definido ni en su concepto ni en la probabilidad de que surja, es una cuestión sobre la que merece la pena reflexionar, en una sociedad en el que las tecnologías de la información y la comunicación y la capacidad de procesamiento de datos y computación están incrementándose de de forma exponencial. La otra, es que estas obras sirven para mirarse al espejo y para reflexionar sobre los comportamientos humanos y sobre los problemas de la sociedad, cuando se enfrenta a la diversidad y a la falta de una definición única de lo que es un humano. Porque no nos engañemos, en muchos sitios todavía no se considera a todo el mundo igual de humano: por cuestiones de raza, creencias, religión, sexo, nacionalidad, etcétera. Por mi parte, una recomendación. Si se os pone a tiro ved las series, tanto la sueca, Äkta Människor (Real Humans) que lamentablemente cancelaron tras la segunda temporada, como la inglesa, Humans, que acaba de emitir su primera temporada y está renovada para dentro de un año.

Campanario de la parroquia de Gamla Uppsala, Suecia. Agosto de 2011.

[Televisión] Cosas de series; delincuentes espaciales y el espacio de las delincuentes

Televisión

Me ha costado decidirme cómo plantear la entrada semanal dedicada a la televisión. Por un lado, me apetecía un especial ciencia ficción, con dos temporadas de este género terminadas, pero por otro lado tenía ahí, al alcance de la mano, el final de temporada de mi drama-comedia carcelario favorito. Al final he decidido que comentar Äkta Människor (Real Humans) de forma global cuando termine de ver su segunda y parece que última temporada, dedicando un especial al tema de los robots humanoides. Vamos pues con algunas novedades y un par de finales de temporada.

Aunque las novedades en cascada llegarán más adelante durante este mes, he incorporado dos a mi cartelera televisiva personal en esta semana. Ambas trata de la televisión por dentro, pero desde puntos de vista distintos.

Por un lado, una comedia con capítulos de media hora de duración, Blunt Talk, en la que un veterano presentador británico, Blunt (Patrick Stewart), realiza un programa, un «talk show», es decir un programa de entrevistas, realizado desde Nueva York, donde critica los males de la sociedad norteamericana. Lo que pasa es que en su primer episodio es detenido por la policía por conducir ebrio y haber solicitado los servicios de una prostituta transexual, así como agredir a alguno de los agentes de policía, con el consiguiente escándalo y riesgo para su programa televisivo. Todavía no he decidido si me gusta. Necesito más datos, y sólo he visto el episodio piloto. Aunque tiene a su favor el carisma del protagonista, este piloto no me acabó de enganchar. De momento, el público votante en IMDb está encantado.

Últimamente hago coincidir mis entradas televisivas con el repaso a fotografías recientemente publicadas en mi tumblr "De viaje con Carlos". Y en estos días se ha producido un reinicio del ciclo. Así que podréis encontrar (enlaces al final) fotografías recientes de estos últimos meses/viajes, como la sierra de Algairen en el encabezado, o estos malabaristas en la Terrasse Dufferin de Quebec...

Últimamente hago coincidir mis entradas televisivas con el repaso a fotografías recientemente publicadas en mi tumblr «De viaje con Carlos». Y en estos días se ha producido un reinicio del ciclo. Así que podréis encontrar (enlaces al final) fotografías recientes de estos últimos meses/viajes, como la sierra de Algairen en el encabezado, o estos malabaristas en la Terrasse Dufferin de Quebec…

Por otro lado, he rescatado una serie que se emitió hace una semanas, UnREAL, y que en su momento no me sedujo. Pero he leído algunas críticas muy interesantes sobre ella. En esta ocasión nos introduciremos en los entresijos de un programa de «telerrealidad». Un ricachón, joven y guapo, que busca novia entre un grupo de concursantes. El primer episodio ya me muestra una serie muy dinámica, con sus dosis de cinismo y mala leche, y evidentemente crítica con este tipo de programas. Me lo pasé bastante bien. Así que ahora que he terminado con la temporada de mi drama carcelario favorito me pondré con esta en modo continuo.

El simpático procedimental policiaco Rizzoli & Isles es de los que suele dividir sus temporadas en dos partes entre el verano y el invierno. Esta serie no sorprende, es entretenimientos sin pretensiones, basado en la buena química entre sus personajes, a los que el espectador coge simpatía. No hay grandes interpretaciones, ni grandes misterios, pero entretiene sin complicaciones. Por supuesto, como de costumbre, su media temporada de verano ha terminado con el «cliffhanger» habitual.

Un auténtico final de temporada es el de Dark Matter. Por fin, el género de la «space opera» vuelve a la televisión con ganas de quedarse un tiempo. Las premisas de partida son interesantes. La hibernada tripulación de la nave espacial «Raza» se despierta en una situación de amnesia total. Se llaman entre sí por números, según el orden en que se despertaron. El liderazgo lo asume una mujer, Two (Melissa O’Neil). Y pronto descubrirán que todos, menos una joven adolescente, Five (Jodelle Ferland), tienen antecedentes criminales, y que frecuentemente son contratados como mercenarios. Y tienen muchos enemigos. Pero no se acuerdan de ellos, en una galaxia muy grande y peligrosa. Ya digo, interesante. La ejecución me ha resultado irregular. Con episodios más interesantes y otros más aburridos, pero en general ha resultado entretenida. La serie tiene posibilidades. Y tal vez ahora que ha ido desgranando las identidades y el escenario para la tripulación, pueda centrarse más. Pero ya veremos. Quizá flojea por el lado de las interpretaciones, y algunos guiones.

... y fotografías con más de 25 años de antigüedad como una de mis primeras fotografías de Notre-Dame de Paris...

… y fotografías con más de 25 años de antigüedad como una de mis primeras fotografías de Notre-Dame de Paris…

Y aunque está disponible desde hace casi tres meses, ha sido en las dos últimas semanas cuando me he visto la tercera temporada de Orange is the New Black. Hay pocos misterios a estas alturas en el planteamientos de la serie. Aunque la primera temporada se centró mucho en las peripecias de la protagonista, Piper Chapman (Taylor Schilling), la evidencia de que esa trama esta muy limitada en sí misma hizo que evolucionara hacia una comedia-drama mucho más coral, donde todas las reclusas y algunos miembros de la plantilla de la prisión tenían su dosis de protagonismo. Al principio, dedicándoles un capítulo a alguna de ellas. Luego ya con seguimiento de sus historias, con frecuencia mucho más interesantes que la de la protagonista, que resulta bastante cargante. Yo me lo paso muy bien. Tanto cuando opta por su cara de comedia como cuando se decanta por ser un drama, que llega a tener tintes de tragedia en algún caso. En general, la temporada comenzó con un toque más de comedia para ir evolucionando a situaciones más dramáticas. Cierto con el alivio de un episodio final, de más duración, en la que durante un tiempo nuestras chicas reclusas han disfrutado de un atisbo de la libertad perdida. Ha sido fenomenal. Pero también se han dejado plantadas las semillas de los futuros dramas. Se ha incrementado también el tono de crítica hacia el sistema penitenciario estadounidense, especialmente en lo que se refiere a la privatización de estos servicios. Echaré de menos a muchas de las chicas durante los próximos meses, hasta el próximo verano probablemente. No demasiado a su protagonista… Una imbécil de mucho cuidado. En el fondo, Schilling, consiguiendo que odiemos a su personaje, está haciendo un papel excelente también.

... o una excursión a los sitios reales de Aranjuez el año que estuve estudiando en Madrid.

… o una excursión a los sitios reales de Aranjuez el año que estuve estudiando en Madrid.

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Una foto de mis viajes, al azar

[Televisión] Cosas de series; asesinatos en primer grado y corrupción policial

Televisión

Pocas novedades esta semana en mi cartelera televisiva. Un final de temporada que pasaré a comentar dentro de poco. De momento decir que tres series dominan y entusiasman en estos momentos mis ratos ante la caja tonta.

Masters of sex – tras una primera temporada de cierto dominio de las dosis de comedia sobre las de drama, y una segunda al contrario, estamos en una tercera donde hay un equilibrio muy adecuado. Con momentos sublimes como el del gorila y algunos otros. Desde mi punto de vista, sigue siendo una serie imprescindible.

Como en otras ocasiones, hago coincidir el día televisivo con el recordatorio de lo que aparece en mi Tumblr, De viaje con Carlos (enlaces al final). Por ejemplo, en el encabezado de la entrada, la presa romana de Muel, España. O aquí el Santuario Tōshō-gū en Nikko, Japón.

Orange is the New Black – tras una primera temporada con el protagonismo fundamental de su protagonista, que a veces resulta un poco cargante, la coralidad, el momento de gloria que todas las reclusas, incluso las más modestas tienen, nos ofrece momentos estupendos en su tercera temporada. Al ritmo que la llevo, la semana que viene puedo haberla terminado. También la considero entre las imprescindibles. También ha alcanzado un estupendo equilibrio entre comedia y drama. En la parte de comedia, ciertos flirteos con el humor negro me parecen estupendo.

Äkta människor (Real Humans) – totalmente enganchados a la serie original sueca en la que se basa Humans, que comenté hace unas semanas. Una trama muy similar, pero más compleja, con más matices, y con unos «hubots» mucho más inquietantes. Totalmente enamorado de Bea (Marie Robertson). Y tengo dos temporadas por ver… Cuando llegue al final de la primera haré un comentario amplio.

O una mariquita en los alrededores del monasterio de San Juan de la Peña, cuna del reino de Aragón, hoy en España.

El final de temporada corresponde a la policíaca Murder in the First. Quizá no llegue al nivel de interés y excelencia de las anteriores, pero este policíaco de Steven Bochco (maravillosa aquella Hill Street Blues – Canción triste de Hill Street de nuestra juventud en los años 80) proporciona buen entretenimiento y tramas estupendas, más que correctamente interpretadas. Partiendo de un impresionante primer episodio en el que asistimos a una matanza indiscriminada por parte de dos jóvenes, poco más que adolescentes, nos vamos metiendo poco a poco en lo que es el auténtico plato fuerte de la temporada, el caso que realmente nos atrapa, el de corrupción policial, el de mafia policial. Y si el caso está policialmente resuelto, no lo está judicialmente, y tendremos, como en la primera temporada, a James Cromwell en el banquillo del abogado defensor. Actor que llena muchísimo la pantalla, un auténtico robaescenas. A mí no deja de recordarme a Tywin Lannister. En fin, quizá no sea una serie tan vistosa y que arrastre masas de fans como otras, pero es sinónimo de calidad y entretenimiento.

Y terminamos con este payaso callejero, preparándose para actuar en la piazza de la Signoria de Florencia, Italia.

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[Televisión] Cosas de series; luchar por el poder, lo sobrenatural o la justicia… todo vale en la ficción televisiva

Televisión

Con el paréntesis de mi viaje por Suiza de hace unos pocos días, algunas de cuyas fotografías acompañan esta entrada, he acumulado un cierto retraso a la hora de ver los episodios pendientes de las distintas series en mi cartelera. Cartelera en la que ha habido movimientos en los últimos días. Algunas series terminan temporada, otras llegan como novedades absolutas, pugnando por entrar en mi cartelera. Ya veremos. Así que me he dedicado estos últimos días sobre todo a estas novedades y a estos finales. Repasemos…

Entre las novedades, nos llega un drama familiar con tintes policiacos protagonizado por Kelli Williams, una de las protagonistas de una estupenda serie de los 90, The Practice. En aquellos momentos, esta actriz me gustaba un montón,… incluso no lo hacía mal interpretando. Junto con el morbo de Lara Flynn Boyle, que ya había desplegado en Twin Peaks, hacían que no me perdiese un capítulo. Ahora nos llega al frente de Ties That Bind, en la que encarna a una policía cuya unidad enchirona a su hermano, quedándose al cargo de dos sobrinos adolescentes en estado de natural cabreo con el mundo. Seamos sinceros, el piloto es flojito, y Williams ya no produce las mismas sensaciones que hace 16 o 17 años, sin que las compense con sus méritos actorales. Pero le daremos alguna oportunidad más antes de echarla a la papelera.

Ya que tenemos lo sobrenatural por partida doble, nos trasladamos al Monte Pilatus en Lucerna, donde lo sobrenatural también aparece por partida doble.

Ya que tenemos lo sobrenatural por partida doble, nos trasladamos al Monte Pilatus en Lucerna, donde lo sobrenatural también aparece por partida doble.

Otra novedad es Lucifer, otra de género policíaco, pero esta vez con tintes sobrenaturales. Lucifer (Tom Ellis), el de siempre, el diablo, se ha tomado unas vacaciones y está en la Tierra dirigiendo una discoteca y dedicándose a beneficiarse a guapas mujeres que siempre caen rendidas ante sus encantos. Además, todo el mundo le confiesa irremediablemente sus más oscursos deseos. Pero cuando asesinan a una cantante amiga suya, descubrirá que la guapa policía al frente del caso, mal vista en su departamento por un caso antiguo, no caer en ninguna de las dos trampas. Ni se siente atraído ni le confiesa nada. Intrigado comenzará a ayudarle en su trabajo policial. Mmmmmm, algo mejor que la anterior. Pero parece que este piloto ha sido simplemente un adelanto, y que la serie en sí misma no llegará hasta el año que viene. Pues ya veremos entonces.

Y drama político en forma de miniserie el que nos ofrece Show Me a Hero. Pero ya adelanto que aunque está muy bien hecho y muy bien interpretado, su tema no me enganchó ni me interesó, y no llegué a terminar el primer episodio. Lo indico porque realmente no tiene mala pinta, con buenas interpretaciones y enjundia, y así los lectores de esta entrada tienen una referencia. Pero por bueno que sea un producto, hay veces que no te interesa, y no lo consumes. Sin más.

Es un lugar donde las leyendas cuentan que se han visto volar o caer dragones, que podrían o no seguir viviendo escondidos entre sus rocas y cuevas.

Es un lugar donde las leyendas cuentan que se han visto volar o caer dragones, que podrían o no seguir viviendo escondidos entre sus rocas y cuevas.

Y vamos con los finales de temporada.

Hemos tenido un estreno de esta temporada, Proof, en la que un excéntrico millonario con cáncer terminal (Matthew Modine) convence a una competente cirujana cardíaca (Jennifer Beals) para que le ayuden a encontrar pruebas de que hay vida después de la muerte. Todo a vueltas con las experiencias cercanas a la muerte, de las que se habla de vez en cuando con personas a punto de morir, pero que sobreviven, entre las que la doctora se cuenta. He aguantado los 10 episodios de esta primera temporada para ver si remontaba y porque Beals siempre me ha parecido una actriz interesante. Pero este drama médico con tintes sobrenaturales no sólo no ha remontado sino que ha ido perdiendo interés conforme avanzaba la temporada, hasta llegar a un final enrevesado y pretendidamente espectacular que se queda en meramente efectista. No puedo asegurar nada. No sé si regresará para una segunda temporada,… pero me parece que no seguiré con esta serie.

También ha terminado su segunda temporada Power. Esta historia de crimen, trabajo policial y romance entre un capo de la mafia de la droga y una ayudante de fiscal federal de los EE.UU. tiene altibajos. Empezó la temporada con calma, muy pausadamente, a veces sin saber muy bien por dónde iba a tirar, para luego ponerse bastante interesante, pero sin rematar bien la faena, ya que se producen varios clímax a lo largo de los capítulos que han dado lugar a un final enrevesado, con algún aspecto inverosímil. Pero es una serie bastante entretenida, que supongo seguiré viendo.

También se propone como tumba del pretor Poncio Pilatos, que cada Viernes Santo saldría de su tumba para lavarse nuevamente las manos en los lagos vecinos.

También se propone como tumba del pretor Poncio Pilatos, que cada Viernes Santo saldría de su tumba para lavarse nuevamente las manos en los lagos vecinos.

Finalmente, hemos tenido una corta tercera temporada de Rectify, con sólo seis capítulos, en los que hemos visto como Daniel Holden (Aden Young) tiene que afrontar las consecuencias de su trato con la justicia, y afrontar el desplazamiento por el destierro a otro estado. Es un tiempo en el que el débil entramado de su familia se ha empezado a tambalear, aunque al final parece que con una tendencia a recomponerse de otra forma, quizá más armónica. Y en paralelo hemos visto que el shérif, uno de los aparentes antagonistas de Holden, no es mal profesional, y tirando de algunos hechos planteados en la segunda temporada, ha empezado a cuestionar el estado de la situación. De alguna forma, parecería que el descenso a los infierno de Daniel ha terminado y puede estar ya en una situación de ascensión,… pero quien puede decir lo que los guionistas tienen en mente. En cualquier caso, es una serie que mantiene un elevado nivel gracias al original planteamiento de inicio y al buen hacer de sus intérpretes.

La semana que viene,… más.

E incluso casa de gigantes y otras supersticiones se han propuesto para esta montaña de gran belleza natural.

E incluso casa de gigantes y otras supersticiones se han propuesto para esta montaña de gran belleza natural.

[Televisión] Cosas de series; verdaderos detectives,… delincuentes,… corruptos,…

Televisión

Hoy no es jueves. Y por lo tanto no tocaba hablar de las series de televisión. Pero este Cuaderno de ruta va a pasar durante unos días al modo «solo fotos», y me he dado cuenta que se me pueden acumular en las semanas que viene los comentarios sobre series que terminan temporada. Así que he decidido mantener la sección semanal, trasladándola al miércoles.

Hablar en primer lugar de un par de novedades que han entrado en mi cartelera particular. En primer lugar, tenía en reserva desde junio la tercera temporada de Orange is the new black. Esta serie de trama carcelaria que mezcla con sabias dosis la comedia y el drama, es en estos momentos «obligatoria» para el aficionado a la ficción televisiva. Tiene demasiados momentos buenos como para correr el riesgo de perderse alguno. Hace menos de una semana que empecé a ver la tercera temporada, y hasta el momento no ha tenido desperdicio, encontrando por mi parte incluso una tendencia al alza en la calidad de la serie. No diré más.

Hoy acompaño la entrada con fotografías que se han podido ver últimamente en mi Tumblr de viajes (enlaces al final de la entrada) En la fotografía; canal del Brenta, cerca de la laguna Veneta, Italia. Marzo de 2013. En el encabezado de la entrada; asando salchichas y carne en Alexanderplatz, Berlín (Alemania). Agosto de 2013.

También comenté hace unos días, después de terminar la primera temporada de Humans, que me apetecía echarle un vistazo a su original sueco, Äkta människor (Real Humans). Sólo diré una cosa. El primer episodio de la serie sueca me parece superior al primer episodio de su versión inglesa. Más interesante, con más posibilidades, aun teniendo en cuenta que básicamente es la misma historia con algunas diferencias, que no me parece en todos los casos menores. Así que es prácticamente seguro que seguiré adelante con ella.

Y vamos con lo más importante de la semana, el final de la segunda temporada de True Detective, una serie con unas expectativas muy elevadas, especialmente por lo mucho que gustó la primera. Para quien no esté al tanto, hay que decir que las temporadas de esta serie no son continuación unas de otras. Son historias totalmente independientes, que tienen en común que están protagonizadas por policías norteamericanos que trabajan en entornos complejos. Policías que arrastran traumas personales por episodios de su pasado, con dificultades para las relaciones interpersonales, con familias difícil, disfuncionales o a las que terminan ahuyentado en el caso de las más normalizadas. Puede estar o no corruptos. Y se enfrentan a casos detrás de los cuales hay gente poderosa manejando los hilos. Estos policías están en la punta del iceberg de la corrupción social. En esta ocasión, han sido tres policías de distintos cuerpos californianos, Ani Bezzerides (Rachel McAdams) de la policía estatal, Ray Velcoro (Colin Farrell) de la policía local de un municipio californiano, y Paul Woodrugh (Taylor Kitsch) un exmilitar en la policía de tráfico. A estos hay que sumar, con papeles trascendentes, prácticamente al mismo nivel, un capo mafioso, Frank Semyon (Vince Vaughn) y su mujer Jordan (Kelly Reilly). Entrar ahora en contar el trasfondo de cada uno de los personajes y lo que les lleva a la improbable confluencia de todos ellos, sería complejo y probablemente inútil. Para tratar de entender el conjunto hay que verlo.

Mansfield Place, Edimburgo, Escocia (Reino Unido). Julio de 2013.

En cualquier caso, en esta segunda temporada no he conseguido engancharme emocionalmente al caso y a las circunstancias de sus protagonistas como en la primera temporada. Quizá porque son muchos más personajes con los que empatizar. También porque en la primera el misterio era profundo y enredado, pero no tan complejo en ramificaciones e intereses como este. Indudablemente porque la química de los intérpretes de la primera temporada era globalmente superior. Más concentrada, mejor trabajada y más creíble. Y también estoy de acuerdo en los que opinan que el guion, la historia, estaba peor tramada. Sin contar con que la dirección de Cary Fukunaga en la primera temporada era más personal, y de más calidad, que la que nos proporcionan los múltiples directores de episodios de esta, que son buenos profesionales, pero que como sucede con frecuencia en televisión, se ven obligados a homogeneizar sus formas y estilos, perdiendo personalidad. Por ello, en televisión habitualmente el director es menos importante que en el cine. En el cine es el autor con la ayuda del guionista y otros creativos. En televisión, es el creador de la serie, muchas veces un guionista en este papel o como productor ejecutivo, el que con ayuda de otros profesionales tiene la responsabilidad del producto.

La temporada ha resultado por lo tanto en mi humilde opinión inferior. Ciertamente han intentado compensarlo con espectacularidad. Y en ese sentido son notables el tiroteo creo que del episodio 4º y la secuencia de la orgía sexual en el 6º. Junto con algunos otros momentos. Aun así, se han leído muchas opiniones criticando duramente el resultado. Yo diría que no estamos ante ninguna catástrofe. Sigue siendo mejor que muchas cosas que se hacen en televisión, pero ya no tengo la sensación de que sea una serie especial, como durante la primera temporada. De hecho, si esta fuera la primera temporada, daría por bueno el tiempo dedicado a su visualización, pero me plantearía si querría ver otra historia de este tipo.

Desconozco cuál es el destino de la serie. No sé si habrá una tercera temporada. La idea general de la serie es buena… pero ya hemos visto que los resultados pueden ser irregulares. Veremos… que dijo un ciego a otro ciego.

Egipto en el Met (Metropolitan Museum of Art), Nueva York (Estados Unidos). Septiembre de 2013.

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[Televisión] Cosas de series; de todo lo humano y lo… ¿robótico? ¿mutante?

Televisión

Sinceramente, la temporada veraniega, por lo menos en lo que a mi cartelera personal televisiva se refiere, se está poniendo interesante. A menos de una semana para el final de la segunda temporada de True Detective, si no la calidad de la primera al menos nos ha ofrecido espectacularidad. Y a dos episodios del final de Power, ya nos han planteado situaciones que nos podrían haber resultado satisfactorias incluso para un final de temporada. Y además tenemos ya algún final de temporada que comentar. Sobre series que merecen además un comentario reflexivo.

Sense8 – 1ª temporada (no confirmada todavía la segunda)

«Sense8» se pronuncia en inglés como «sensate», algo así como ‘senseit». El número 8 además es el de los protagonistas de la serie, un grupo de personajes dispersos por el mundo; Méjico, California, Chicago, Londres, Islandia, Berlín, India, Seul, Kenia… que nacieron todos el mismo día, un 8 de agosto; 8 del 8. No nos dice el año. Muy conveniente, porque se supone que todos tienen la misma edad, pero no lo aparentan… fallo de «casting». Pero vamos,… entre los 25 y los 35, aunque los actores y actrices que los interpretan sobrepasan todos el límite inferior de este intervalo mientras que otros lo sobrepasan. Entonces estaríamos hablando más bien entre los 28 y los 38… De todas las nacionalidades. El actor mejicano es español (Miguel Ángel Silvestre), la transexual californiana es californiana (Jamie Clayton), el policía de Chicago es tejano (Brian J. Smith), el keniata es londinense descendiente de caribeños (Aml Ameen), la surcoreana es surcoeana (Doona Bae o Bae Doona, léase algo así como ‘peduná’), la india es india (Tina Desai), la islandesa residente en Londres es inglesa de Bristol (Tuppence Middleton) y el berlinés es berlinés (Max Riemelt).

¿Y qué tienen en común? En el momento en que misteriosamente muere una mujer llamada Angelica (Daryl Hannah), descubren que todos ellos están interconectados mentalmente o telepáticamente. Y no sólo se puede comunicar entre sí en la distancia, sino que además puede transferirse unos a otros sus propias habilidades. Su capacidad para pelear, para hackear ordenadores, para disparar un arma, para conducir, para descerrajar un caja fuerte,… lo que sea. Estamos ante la enésima iteración del tema de superhumano. Del mutante con poderes especiales. Ciertamente sin ridículos trajes de colores, sin capas ni antifaces, como entre los procedentes del mundo de la historieta. Y por supuesto, perseguidos por un archienemigo que quiere acabar con ellos, el Sr. Whispers (Terrence Mann), que para colmo es uno de ellos (¿dónde he visto yo esto antes?).

«Sense8» está rodada en las nueve localizaciones reales en las que transcurren los hechos, entre ellas Berlín, la capital alemana.

Todo lo anterior lo metemos en una coctelera y lo adornamos con un poco de homosexualidad y transexualidad, amores imposibles, romances tórridos y romances platónicos, mucha presunta diversidad étnica y racial, y abundancia de referencias a la cultura pop del momento. Canciones pegadizas, especialmente. Y como ya he insinuado algo de sexo más o menos tórrido, que siempre sirve para enganchar audiencia. Qué mejor que una escena lésbica, con un primer plano de un pene artificial montado en un arnés, para «calentar» la audiencia. O unas escenas en una piscina con una «manage a quatre» aunque sea por vía telepática.

Se me olvidaba, este invento es de los Wachowski de la mano J. Michael Straczynski (le debemos Babylon 5, que muchos admiran, yo no tanto, y algún bodrio que otro en el campo de los superhéroes). Y hereda visual y conceptualmente mucho de lo que los primeros hicieron con el alemán Tom Tykwer (que también dirige un par de episodios) en la aceptable aunque no del todo conseguida adaptación de la excelente novela El atlas de las nubes.

Qué me parece a mí todo esto… Vamos a ver… de la misma forma que hay comida para gurmés y comida rápida, que no tiene porque ser mala,… o que existe la música culta de calidad, la clásica o el jazz, y luego esta el pop, que no tiene porque sonar mal… Pues todo lo que tocan los Wachowski es lo mismo. Pueda estar mejor o peor, puede ser pretencioso o visualmente interesante, puede entretener o aburrir como una ostra,… pero en general no pasan de ser algo parecido al «pop». Un producto de consumo fácil, con mucha menos profundidad de la que aparenta, muchos lugares comunes, que se nos pega con facilidad, pero probablemente lo olvidaremos también con facilidad, con menos originalidad de lo que aparenta porque pica de los caminos ya trillados por otros. Casi todo lo que han hecho los Wachowski tiene características similares. Incluso la tan admirada por algunos Matrix, que a mí nunca me ha convencido gran cosa. Y menos con el «caracartón» de protagonista. Pero por lo menos, en lo que nos toca en esta ocasión, para refrescar los calores del verano, entretiene. Y aunque peca de alguna irregularidad en el desarrollo de la historia, y especialmente en el interés de algunos de los ochos «sensates» (véase la pastosa historia de los mejicanos), también tiene momentos muy divertidos, con finales de episodios muy entretenidos, incluido el del que termina la temporada.

No se ha confirmado todavía su regreso en una segunda temporada. Si no vuelve, no penaré. Pero si vuelve Confirmada la segunda temporada, supongo que la veré. Entretenimiento.

Por cierto, parece obligado pronunciarse por el «sensate» favorito… Para mí, las chicas claro; Sun (Bae Doona), Riley (Middleton) y una que no es «sensate», sino la pareja de una de ellos, la antigua «companion» del Doctor, Amanita (Freema Agyeman), personaje secundario pero mucho más dinámico e interesante que alguno de los primarios.

Sigo diciendo que para mí lo mejor de los Wachowski fue Bound (Lazos ardientes),… película de lo más «noir» con alto voltaje sexual, que no se parece en nada al resto de lo que han hecho.

Una de las localizaciones es el Monumento a los judíos asesinados en Europa; aunque no tengo claro si usan el monumento real o algún decorado similar... detalles que me han chocado... yo que lo he visitado en tres ocasiones.

Una de las localizaciones es el Monumento a los judíos asesinados en Europa; aunque no tengo claro si usan el monumento real o algún decorado similar… detalles que me han chocado… yo que lo he visitado en tres ocasiones.

Humans – 1ª temporada (volverá para una 2ª temporada)

Si la anterior era la enésima vuelta de tuerca al tema de los mutantes y de la nueva humanidad, o lo que viene después del ser humano, en esta ocasión estamos ante una nueva iteración sobre el concepto de la inteligencia artificial y los posibles difusos límites entre una inteligencia artificial autoconsciente y emocional y el ser humano. Los «synths» (sintéticos) de Humans son más que dignos descendientes de los replicantes, los cylones de nueva generación y otros diversos antecesores, televisivos, cinematográficos y literarios, de seres artificiales de aspecto humano e inteligencia avanzada.

Pero si en otras producciones nos hemos movido en mundos futuristas, mundos alienígenas, futuros o pasados más o menos remotos, «space operas», en esta ocasión nos movemos en un presente alternativo, con tonos distópicos, y el principal escenario de la acción son las calles de Londres y los domicilios de la más o menos aburrida clase media británica. Nos sitúa los dilemas asociados al reconocimiento de la inteligencia en seres que no son biológicamente humanos en el cuarto de estar o en la cocina de casa. Al mismo tiempo que se genera una trama con un nivel de suspense adecuado para esperar con ganas el episodio de la semana siguiente.

Producción británica, que es casi sinónimo de producción de calidad y bien interpretada. Detrás del tema principal, sobre la humanidad de los «humanos» sintéticos, arañamos unas veces más superficialmente otras menos con algunas cuestiones absolutamente humanas: el abuso o violencia sexual, tanto doméstica como en el entorno de la prostitución; la violencia absurda hacia aquellos seres que consideramos inferiores; la soledad y la necesidad de sustitutos para rellenar los huecos dejados por la ausencia de otros seres humanos; las relaciones conyugales y familiares; el amor y la lealtad fraterna, cuando el concepto de «hermano» o «hermana» se extiende más allá de los tópicos culturales.

Es adaptación de una producción sueca, Äkta människor (Gente real), que dicen que está igual de bien o mejor. Incluso más incisiva a la hora de tratar los temas. Ganas me entran de verla…

Mucho menos espectacular, pero mucho más profunda y reflexiva que la producción de los Wachowski, e igualmente entretenida.

En cualquier caso, la simbología me parece un poco cogida por los pelos, no del todo apropiada, y seguramente banalizada por esa tendencia de los Wachowski a convertilo todo en algo

En cualquier caso, la simbología me parece un poco cogida por los pelos, no del todo apropiada, y seguramente banalizada por esa tendencia de los Wachowski a convertilo todo en algo «pop».

[Televisión] Cosas de series; entre la ciencia ficción y lo sobrenatural

Televisión

En primer lugar, las novedades, y estas pasan por  el comienzo de la tercera temporada de Rectify, serie que siempre me ha parecido muy interesante, el condenado a muerte cuya sentencia es revisada y puesto temporalmente en libertad porque las pruebas no parecen tan concluyentes años después de la condena. Pero estamos ante un hombre inadaptado a la sociedad, a su familia y a la vida en general. No tiene el mismo «punch» que en su primera temporada, pero nos sigue ofreciendo buenos momentos, interesantes reflexiones, e interpretaciones muy sólidas.

Como hoy dedicaré mi comentario a las series de este verano que se pueden encuadrar dentro del epígrafe «ciencia ficción/fantasía», tendré que comentar que he empezado a ver Sense8, incursión de los Wachowski (Andy y Lana) en el mundo de la televisión, con capítulos dirigidos por otros realizadores, como por ejemplo por Tom Tykwer, con quien ya colaboraron en la pantalla grande. Me entraron dudas sobre si empezar a ver o no esta serie. Los Wachowski no son santo de mi devoción. La mayor parte de las cosas que han hecho, que no son tantas, me dejan frío. Famosa trilogía incluida, que a mí me aburre y me parece una pedantería bien gorda, mucho más superficial que lo que quiere aparentar, pero, eso sí, con abundantes fuegos de artificio. Aquí estamos ante una realización que recuerda a Cloud Atlas. Múltiples personajes, múltiples localizaciones, realización y montajes muy dinámicos, afortunadamente no llegan al delirio pastillero, alguna que otra concesión a la cultura pop más comercial (se mantienen en su superficialidad con pretensiones), y un argumento de personas interconectadas de forma misteriosa, que no sé si hay que incluir en el terreno de la ciencia ficción o de la pura fantasía. Conflictos personales muy tópicos, algo planos, pero puede entretener. Llevo cuatro episodios, ya veremos cuál es mi valoración final.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Va bordeando el camino entre lo místico fantasioso y la ciencia ficción el drama Proof, en el que doctora escéptica con traumas vitales se une con millonario con cáncer con mal pronóstico para encontrar una prueba de que hay una vida más allá de este valle de lágrimas. El reparto inicial, con Jennifer Beals y Matthew Modine al frente, me atrajo. El tema no tanto. Y conforme pasan los episodios se me va desinflando el interés. Supongo que verá toda la temporada… pero está siendo floja.

Las «conspiranoias» vienen de la mano de Mr. Robot, una compleja historia en que entra en juego el mundo de los hackers, de las drogas, las malévolas corporaciones multinacionales y esas cosas. Empezó fuerte y muy interesante, pero ha llegado a un punto en que la historia global se han enmarañado, y el interés principal viene de los momentos. A la expectativa de lo que vaya sucediendo.

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

La «space opera» está representada por Dark Matter, una serie que tiene muchos elementos para no estar nada mal, pero que flojea de dos cosas. De algunos guiones, otros no están mal, y de las interpretaciones, también limitadas. Es una pena que Syfy no cuide más su producciones como en los tiempos de Galactica… De todas formas, entretiene.

Y lo mejor en el ámbito de la ciencia ficción y las sociedades con tintes distópicos viene del Reino Unido, de Humans. La enésima reflexión sobre la «humanidad» de los robots con aspecto humano no está nada mal. No comentaré de momento mucho más, porque se nos viene el último episodio de los ocho que tiene la temporada… pero probablemente de lo mejor del verano.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

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Una foto de mis viajes, al azar

[Televisión] Cosas de series; polis buenos, polis malos, malos malísimos y sexo

Televisión

La semana pasada me salté el jueves televisivo. Tenía otras cosas que contar y había sido una semana con escasas novedades. Así que dejé mis comentarios para ésta. Y hay cosas interesantes que contar.

Empecemos por las novedades. Porque ha comenzado la tercera temporada de Masters of Sex. Y el primer capítulo ha sido impresionante. Con una elipsis de varios años con respecto a la situación en la temporada anterior, nos encontramos con un fin de semana familiar en el que se mezclan las familias Masters y Johnson, con el extraño trío que forman William (Michael Sheen), Libby (Caitlin FitzGerald) y Virginia (Lizzy Caplan), más los retoños de todos ellos que cada vez se nos hacen más mayores. Los que hayan seguido la serie hasta ahora entenderán el rompecabezas que puede ser semejante reunión familiar. Pero es que además las conversaciones entre Libby y Virginia han sido impresionantes. Reivindicando a pasos agigantados el personaje de Libby Masters, que parecía la sosa de la serie. Recordemos que es una serie que mezcla realidad y ficción. A partir de los personajes reales, realiza una versión ficticia de sus vidas. Y por si alguien no se ha enterado, se hablan más de relaciones humanas que de relaciones sexuales, aunque estas también tengan su presencia de vez en cuando. Si las cosas siguen como han empezado, nos divertiremos con esta mezcla de comedia y drama.

Hoy traigo algunas de las fotografías que se podrán ver próximamente en mi Tumblr, De viaje con Carlos; como este tranvía en las calles de Bratislava, Eslovaquia.

Hoy traigo algunas de las fotografías que se podrán ver próximamente en mi Tumblr, De viaje con Carlos; como este tranvía en las calles de Bratislava, Eslovaquia.

Hay un predominio de series policiacas, con tono oscuro en mi cartelera de verano en estos momentos. Pero tengo que destacar la nueva temporada de True Detective. Como en la primera, policías torturados, con secretos, con pasados que pesan sobre ellos, que se ven obligados a trabajar juntos, con dificultados… Trama compleja, con ramificaciones. Ambiente sórdido, oscuro, pesado. Pero el capítulo cuarto nos ha ofrecido uno de esos momentos que te dejan sentado en el sofá. Si en la primera temporada fue cierto famoso plano secuencia de nueve o diez minutos de duración, en esta ocasión ha sido una balacera que ha empezado poco a poco pero ha ido in crescendo, y que te deja con la boca abierta. Y con la serie, que con todas las cartas por encima de la mesa, los policías, la situación social, la corrupción política, las mafias,… con la serie digo, que puede tirar por cualquier lado. Excelentes interpretaciones y excelente realización, que merece la pena ser vista incluso si no llegase al nivel de la primera temporada, cosa que está por ver todavía.

O este particular selfie en San Juan de Busa, en el Serrablo, Aragón (España).

O este particular selfie en San Juan de Busa, en el Serrablo, Aragón (España).

Y finalmente, comentaré que he terminado de ver la primera temporada de Aquarius, una de esas series que sacan todos los capítulos a la vez, y que luego tienes que gestionar tú mismo cómo los vas viendo. Una serie que empezaba así a lo tonto modorro, con esa trama en la que la hija adolescente (Emma Dumont) de un abogado adinerado (Brían F. O’Byrne), cuya esposa (Michaela McManus) tuvo de jovencita algo con un detective de la policía de Los Ángeles (David Duchovny), en la actualidad bastante cínico,… retomo el hilo, la hija adolescente digo se escapa de casa y acaba nada más y nada menos que en «La Familia» de Charles Manson (Gethin Anthony), aquel simpático mozo que es famoso por acuchillar repetidamente a Sharon Tate embarazada, entre otras víctimas. A eso súmale algún policía corrupto, un joven policía animoso y honrado que trabaja infiltrado (Grey Damon) y una joven y guapa policía (Claire Holt), casi demasiado guapa, que trata que la tomen en serio en un mundo muy muy muy machista. Al final, casos variados sobre el hilo conductor general, con episodios más normalitos, pero con algunos muy notables, que merecen más reconocimiento que el que está teniendo la serie, que por cierto ha sido renovada por una segunda temporada. Duchovny chupa mucha cámara, y a veces es difícil dejar de ver en él al cínico Hank Moody… pero no lo hace mal y tiene carisma. Hay más tramas paralelas, pero no quisiera ser demasiado prolijo; mejor las veis vosotros mismos. Yo me lo he pasado bastante bien con esta serie.

Y de momento esto es lo que hay. La semana que viene igual repaso la parte más friqui de mi cartelera televisiva.

O esta fugaz visión de la estación de Guadalajara-Yebes volviendo en AVE de pasar el día en Madrid, España.

O esta fugaz visión de la estación de Guadalajara-Yebes volviendo en AVE de pasar el día en Madrid, España.

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