[TV] Cosas de series; el anime japonés como «guilty pleasure»

Televisión

Hoy voy con algunas de las series de la temporada de primavera de animación japonesa. Con algunas series que se encuadran dentro de los placeres inconfesables o guilty pleasures (placeres culpables) como los llaman los aficionados a los anglicismos. Series que no debería dedicar tiempo a ver, porque no son para mí, o tienen problemas serios en su concepción y desarrollo, pero que a pesar de todo me lo paso bien viéndolas.

Hananoi-kun to Koi no Yamai 花野井くんと恋の病 (traducción, Hananoi-kun y el mal de amores) es un romance de instituto destinado fundamentalmente al público femenino adolescente. Al principio la empecé a ver porque los dos primeros episodios me parecieron curiosos. Pero luego se volvió bastante monótona en su desarrollo; la jovencita que no entiende porque un chico tan guapo y atento se interesa por ella… y tal. Una serie de clichés frecuentes en la ficción adolescente japonesa a los que no suelo prestar atención. Pero tampoco supe desengancharme y acabé viendo la temporada completa. Pero no es nada recomendable salvo para su público diana.

Astro Note es una serie que roza el absurdo o la parodia. Y quizá ese es el motivo por el que me la he visto entera. Por su capacidad paródica, aunque creo que no es la intención de sus creadores ser paródicos. Un romance entre un cocinero en paro con la joven que regenta una pensión… pero que es una extraterrestre, princesa de un lejano planeta, con un perro que no es un perro, y con una casa que en realidad es una nave espacial. Y en la pensión una serie de extraños personajes, un pastiche de gentes que parecen extraídos de otras series. Pero tiene momentos de diversión. Tampoco es especialmente recomendable, salvo como guilty pleasure.

Y finalmente la segunda, o tercera, temporada de Konosuba. El título completo es Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku wo! この素晴らしい世界に爆焔を!(Una bendición para este maravilloso mundo) y es un isekai, género fantástico en el que una persona del mundo normal, corriente y moliente es trasladada a un mundo alternativo de fantasía y magia. Pero como ya comenté en el pasado, esta serie tiene dosis enormes de parodia desvergonzada, con un fan service no excesivamente extremo, pero que sitúa su público diana claramente en los adolescentes masculinos, y en el que los aventureros son más bien catastróficos independientemente de que triunfen (o no) en sus misiones. Ya he perdido la cuenta de las veces que el protagonista ha muerto y ha sido resucitado. Es decir, altamente tramposa en sus recursos argumentales. Pero es muy divertida. Sobre si es la segunda o la tercera temporada… parece que oficialmente la consideran tercera, aunque es continuación directa de la primera, siendo la segunda una precuela centrada en una protagonista distinta. Esta sí que tiene calidad de factura y guiones, pero es una desvergüenza que hace que sea también un guilty pleasure en el fondo.

[Cine] Yaneura no Rajā 屋根裏のラジャー [El imaginario] (2024)

Cine

Yaneura no Rajā [屋根裏のラジャー] (2024; 32/202400711)

Segundo largometraje de Studio Ponoc, dirigido por en esta ocasión por Yoshiyuki Momose. Recordemos que hace unos años, Studio Ghibli anunció que dejaba de producir películas, aunque luego no cumplió su propósito; véase el último Oscar a la mejor película de animación. Ponoc fue fundado por uno de los productores principales de Ghibli con el fin de continuar la producción de películas de animación, llevándose consigo a algunos animadores de la prestigiosa factoría de animación japonesa. Por lo que cuando estrenó su primer largometraje, hubo mucha expectación. El resultado no tuvo la repercusión que se esperaba. Posteriormente, para Netflix, estreno una antología de cortos, simpática, a modo de ejercicio de estilo… pero poco más. Así que llega a nosotros este segundo largometraje que, fuera de Japón, distribuye y exhibe Netflix a través de su plataforma en línea.

La película está basada en una novela infantil, con el mismo título que la película ha recibido en inglés, y que se ha traducido literalmente en castellano, El imaginario. El título de la película en japonés significa Rudger en el ático. Y, en un ambiente muy británico, y de ahí las fotografías acompañantes, Rudger es el protagonista de la película, un niño imaginario, que surge de la mente de una niña, Amanda, que vive con su madre, viuda reciente. Pero una amenaza surge de repente, cuando un extraño ser, acompañado de una extraña y siniestra joven, aparece con la intención de merendarse a Rudger. Tras un accidente de tráfico que deja inconsciente a Amanda, comienza una carrera contra reloj para evitar a los malos, y para salvar a la niña… ¿y a Rudger?

Bella película, con fotogramas dibujados a mano, al más puro estilo Ghibli, y que muestra la potencialidad de esta cada vez menos nueva productora que no acaba de despegar. Pero en esta ocasión pega más fuerte. Porque consigue el acuerdo de la crítica, en menos medida el del público, sobre el hecho de que estamos ante una película interesante no carente de valores. Con una muy buena factura, presenta un guion con buen ritmo y con la acción bien dosificada, que sin duda entretiene, aunque va muy dirigido a los más pequeños de la casa. No obstante, sus temas, que incluyen el duelo, el valor de la imaginación, la infancia, la solidaridad, e incluso el sacrificio altruista, permite que pueda ser vista sin problemas por los adultos acompañantes de estos niños.

Reconozco que cuando me puse con ella este miércoles pasado después de cenar, no las tenía mucho conmigo después de las experiencias previas. Parecía que lo de Studio Ponoc era un querer y no poder. Pero lo cierto es que me pareció muy entretenida. creo que merece la pena que se le dé una oportunidad. Quizá no sea el pelotazo que sirva para poner definitivamente en el candelero a la productora. Pero bueno, pasito a pasito, si van encadenando producciones majas poco a poco, quizá suban también poco a poco el nivel de sus películas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; entre la fantasía y la ciencia ficción según la animación japonesa

Televisión

Me quedaban dos series por comentar del primer trimestre de anime de 2024. No tan brillantes ni mucho menos como las que comenté hace unas semanas. Pero al menos entretenidas. Y nos sirve para comentar la visión de los animadores nipones de algunos de los diversos géneros a los que se dedican. A veces con numerosos elementos predecibles. Otras… más originales.

Majo to yajū [魔女と野獣, la bruja y la bestia], en inglés, literalmente, The witch and the beast, es la típica adaptación de un serie de manga que se mueve en el terreno del fantástico. Presuntamente en el del terror, pero más bien funciona como una de aventuras entre buenos y malos. En un mundo ficticio donde existe la magia y los seres sobrenaturales, ambientado como la Inglaterra a caballo entre el siglo XIX y el XX, una curiosa pareja formada por un ser bestial atrapado en un cuerpo femenino y un mago que acarrea consigo a cuestas un ataud van por el mundo cazando brujas, buscando la que embrujó al ser bestial, de aspecto muy poco bestial. No voy a decir que me haya entusiasmado siempre el periplo de esta pareja, pero tiene algunos momentos conseguidos. Yo creo que le falta algo para terminar de atrapar. Quizá demasiado convencional en determinados aspectos. Si hay futuras temporadas, no tengo nada claro que me vaya a enganchar a ellas. He probado, he visto… y ya está.

Una de las series tiene en sus primeros episodios unas entretenidas aventuras ferroviarias… así que unas fotos de ferrocarriles nipones.

Metallic rouge (en inglés en el original) es una serie de ciencia ficción que va claramente de más a menos. Desgraciadamente, demasiado a menos. En un futuro más o menos cercano o lejano, el ser humano a colonizado ya algunos planetas del Sistema Solar, y ha entrado en conflicto con alguna raza extraterrestre. Estamos en una tregua. Uno de los elementos para luchar contra los extraterrestres es una raza de humanoides sintéticos, que llevan incorporadas, mira tú por donde, las leyes de la robótica de Isaac Asimov. En ese ambiente, tenemos a una androide en una misión en el planeta Marte, acompañada de una joven, donde debe acabar con una humanoide que por algún motivo es hostil al gobierno. La cosa empieza bien. En un Marte que quiere recordar, a veces, al de Cowboy Bebop, tenemos una aventura entretenida entre estas dos chicas y una fauna diversa de gentes de moral siempre dudosa. La cosa empieza a enredarse cuando resulte que alguno androides se convierten en unas especies de grandes robots que disparan muchos tiros, y lo que parecían unas aventuras simpáticas por Marte, se complica en una trama sobre conflictos entre humanos y humanoides, pero mal llevada, engorrosa, y que resuelven de forma poco sutil. Esta es prácticamente seguro que no la seguiré viendo. Esta es la típica que parte de ideas interesantes, aunque no originales, y que pretende darle originalidad a través de tramas enrevesadas y espectacularidad pirotécnica llevada al extremo.

En fin… que en esta ocasión, no hay mucho que recomendar. El problema de ver estrenos,… que no tienes referencias para elegir. Tienes que arriesgar.

[TV] Cosas de series; una animación bien hecha que no es para mí y otra bien hecha que no está mal

Televisión

Hoy traigo dos series de animación japonesas. Con agilidad, porque no tengo mucho tiempo para dedicar. Una de ellas viene de Netflix y la otra es de otras plataformas, una de las pruebas que hago de vez en cuando para probar distintos géneros de animación japonesa. Unas con más fortuna, otras con menos.

Onmyōji (陰陽師), algo así como el maestro del yin y del yang) es una serie de Netflix, en la que retrocedemos al período Heian del Japón, con personajes reales, históricamente documentados, pero con un fuerte toque fantástico. Los protagonistas son Minamoto no Hiromasa, un noble de la corte y músico, nieto de un emperador, y Abe no Seimei, el onmyōji del título, unos funcionarios que eran astrólogos y consejeros del gobierno y el emperador a la hora de decidir la fecha y el momento adecuado para hacer los actos de gobierno. Pero en la serie se dedican a proteger a la corte de Heian-kyō (actualmente Kioto) y a sus funcionarios de los demonios que los acechan. Es curioso que la serie no está muy bien valorada por los espectadores, y sin embargo a mí me ha parecido muy entretenida. Especialmente cuando las tramas son más ligeras. Cuando se pone más seria… se hace un poquito más pesada. Y es cierto que no todas las interacciones están bien aprovechadas, como el personaje de la princesa Tsuyuko, que podría haber dado un poco de variedad al asunto. Pero a mí me resultó entretenida.

Yubisaki to renren (ゆびさきと恋々, el afecto y la punta de los dedos), conocida por A sign of affection/Signos de afecto es una de las series de animación con las que llevo explorando el género en los últimos tiempos. Es una serie muy bien valorada por los aficionados, pero destinada a un grupo demográfico muy determinado; las chicas jóvenes. Me ha costado terminar la temporada a pesar de las buenas críticas, precisamente por su grupo diana tan específico. Y porque los tópicos que se asocian al género me resultan muy indigestos. Nos cuenta la relación romántica entre una joven universitaria de primer curso, sordomuda (de ahí el título que hace referencia al lenguaje de signos), y un joven algo mayor, también universitario, muy cosmopolita, políglota, y muy viajado. Más todos los amigos y familiares que los rodean. La idea es buena. Pero hay algunas cosas que me cansan o empalagan mucho. Una, especialmente, es la voz en off que representa los pensamientos de la chica, y que parece una constante en este tipo de series. No sabéis hasta que punto odio las voces en off salvo que estén muy muy muy bien justificadas. Suelen ser signo de mala capacidad para contar historias audiovisualmente. Y hay formas de narrar la vida interior de una persona mucho más elegantes que una voz en off. Y luego otros aspectos visuales. No creo que repita en este género. Me resulta un tanto estomagante. Es de esos géneros que están tan dirigidos a un sector demográfico, que difícilmente pueden digerirse por quien no pertenezca al mismo. Y al mismo tiempo me resulta una representación extremadamente irreal e idealizada de las relaciones a esas edades. Por lo menos, en los tiempos que corren.

[TV] Cosas de series; fenomenales series de animación con protagonistas femeninas

Televisión

He cambiado algo la forma de acceder a la animación japonesa, y esto me ha permitido en los últimos meses detectar algunas series realmente buenas. Pero realmente. Con historias interesantes, con construcción y definición de caracteres, con elementos originales, con buenos guiones, con buen dibujo. Realmente fenomenales. No sé si las mejores de la historia como se dice de una de ellas… especialmente porque me gusta más la otra, pero están muy bien. Vayamos por el orden en el que las he terminado de ver, aunque no fuese así cuando empecé a verlas.

El palacio de la serie sobre Maomao está claramente inspirado en la Ciudad Prohibida de Pekín. Como la pandemia me impidió visitarlo en 2020, ilustraré la entrada con la tumba de Ming Xiaoling en Nankín, que también puede venir al caso.

Sōsō no Frieren (葬送のフリーレン, el duelo de Frieren o algo así; sōsō 葬送 sería como un último adiós a los muertos) ha tenido una primera temporada de 28 episodios. Visto el éxito que ha tenido, suponen que habrá una segunda temporada, pero puede tardar. Adaptación de un manga, en inglés recibe el título Frieren: beyond the journey’s end (Frieren: más allá del final del viaje). No me consta que haya un título formal en castellano, o es simplemente Frieren. Es una serie de acción y fantasía. El personaje protagonista, Frieren (en alemán, congelar; muchos nombres de personajes tienen traducción desde el alemán), es una elfa con más de mil años de edad, y con una perspectiva de vida casi ilimitada, participó durante diez años en una aventura para derrotar al Rey Demonio (魔王 Maō, un equivalente en la fantasía japonesa al Satanás de las religiones abrahámicas que se extendió en la cultura popular occidental). La acción empieza tras el final de esa aventura, liderados por Himmel (cielo en alemán). Pero unas décadas más tardes, Frieren permanece inalterada, mientras que sus compañero han muerto, están muriendo o son muy ancianos. Lo que para ella ha sido un instante, para ellos ha sido toda una vida. Y empieza a tomar conciencia del valor de las relaciones y de la amistad. Por cierto, que Frieren es una maga, muy poderosa, pero que suele preocuparse por los hechizos más cotidianos y banales.

Y en estas estamos que se ve obligada a aceptar una niña como aprendiz, Fern (distante en alemán). Y tras unos años, a un chaval de edad parecida, Stark (fuerte en alemán), ya un adolescente, como acompañante. Un chaval que aspira a convertirse en un guerrero heroico como Himmel. Y deciden viajar al fin del mundo en el norte, para encontrarse en el país donde residen las almas, para dar el último adiós a sus antiguos amigos, una vez que ha comprendido el valor de esas relaciones. Y así empieza la aventura después de la aventura. Una aventura que se cuece a fuego lento, dando tiempo a desarrollar personajes, a desarrollar relaciones, a profundizar en sentimientos, con las dosis justas de acción aquí y allá, que nos permiten ver quién es exactamente Frieren, junto con los flashbacks a su pasado, y el desarrollo de los jóvenes. Está muy bien. Te engancha. Es una de esas historias que da igual que estén pensadas para un público juvenil, porque contienen valores narrativos para todos los públicos, y valores éticos para todo el mundo. Está muy bien. Y me gustaría ver la continuación de estas aventuras. Imprescindible para los amantes de la animación. Japonesa o de cualquier nacionalidad.

Y luego está Kusuriya no hitorigoto (薬屋のひとりごと, los diarios de la boticao de la boticaria; 薬 kusuri o お薬 okusuri es medicación, 屋 ya es tienda, por lo tanto botica o farmacia, pero en el original a la protagonista le llaman kusuriya en el sentido de boticaria). Conocida internacionalmente precisamente como The apothecary diaries, los diarios de la botica/boticaria… también aquí puede ser cualquier de las dos, es adaptación de unas novelas ligeras de éxito, que también han tenido versión en manga. La acción se sitúa en un reino no denominado, pero inspirado claramente en la China de alguna dinastía de algunos siglos atrás. En algunos lugares, he leído que en la dinastía Tang (del año 618 al 917). En otros, en la dinastía Ming (del 1368 al 1644). Muy distintos. Dado que uno de los personajes lleva monóculo, opto por pensar que se trata de la Ming. Las lentes, en Europa, se conocían desde la antigüedad. Pero las gafas y similares fueron cosa del periodo final de la edad media. Ni idea de que pasó en China. Bueno… la protagonista es Xiaomao (小猫, gato pequeño), o familiarmente Maomao (猫猫, repetición del carácter gato), una joven de diecisiete años que trabaja en la botica de un prestigioso establecimiento de cortesanas del barrio rojo de la ciudad. Barrio donde se concentra la prostitución, aunque en España se suele usar la expresión barrio chino, que no me parece adecuada en este contexto, ni en cualquier otro, puestos a ello. Vive con su padre adoptivo.

El caso es que a Maomao la secuestran y la venden al palacio imperial como sirvienta. Donde deberá trabajar tres años para cubrir la deuda de su precio. Intentará pasar desapercibida, pero es inteligente e inquisitiva. Y se mezclara con el que parece ser jefe de los eunucos, un atractivo joven un poco mayor, con quien empezará a resolver los misterios de las cosas que pasan en palacio. Primero en relación con las concubinas del emperador, y sus juegos de poder y rivalidad, pero posteriormente con otros misterios. Por lo que inicialmente parece un procedimental simpático. Sin embargo, poco a poco la serie, que ha tenido una temporada de 24 episodios dividida en dos tramos de 12, va desarrollando una trama longitudinal, que afecta a los orígenes de la propia Maomao. Así como otras laterales que afectan a la auténtica identidad del joven y atractivo «eunuco». La serie es muy divertida, tiene una fenomenal definición de caracteres, es mucho más adulta en sus temas de lo que parece, y es de lo mejor que he visto en series de animación. A mí me parece superior a la anterior, aunque sea por poquito. Y espero con muchas ganas su ya comprometida segunda temporada. Otra imprescindible de los amantes de la animación.

[Cine] Blue Giant (2023)

Cine

Blue Giant (2023; 17/20240317)

Después de varios estrenos directos en plataforma de contenidos en línea, el domingo pasado volvemos a las salas de cine, a una matinal en la que podemos disfrutar de la versión original de este largometraje de animación japonesa dirigido por Yuzuru Tachikawa. Una película basada en un manga, como tantas en el País del Sol Naciente, sobre un joven, poco más que un adolescente, autodidacta del saxofón, que quiere ser alguien en el mundo del jazz. Con música compuesta por Hiromi Uehara, muy frecuentemente en su discografía simplemente como Hiromi, esto era un aliciente interesante, al menos para mí. Hiromi abrió el festival de jazz en el otoño de 2023, hace muy poquito, presentando su último proyecto Sonicwonder, y su último disco Sonicwonderland. Escucho con cierta frecuencia la música de Hiromi, una pianista excelente de jazz, que le da a otros palos también como el rock progresivo o fusiones de lo más diversas. No todos sus experimentos discográficos me enganchan de la misma forma, alguno… de ninguna forma, pero lo que me enganchan, me enganchan mucho.

No soy muy dado a las historias de superación, donde un chaval, contra viento y marea, sobre todo, contra todo pronóstico, se abre camino en algún ámbito, en este caso en el de la música. Muchas veces rompen mi suspensión voluntaria de la incredulidad y la propia historia me echa de la película. En esta ocasión, la cosa va ahí ahí, pero supongo que las bondades de la animación y la excelente banda sonora de Hiromi superan el bache y me mantienen en el filme. Solamente al final, en su deseo de acentuar visualmente las bondades de la música del chaval, la animación entra en un delirio de imágenes cósmicas que me generan una cierta incomodidad visual. Cuando durante la mayor parte del largometraje, el dibujo es suficientemente expresionista para contar la historia con cierta sensación de veracidad. Pero bueno, tampoco creo que sea como para tirar por la borda la película.

En líneas generales la disfruté. Como ya he dicho/insinuado, la música y los paisajes nocturnos de Tokio influyen en el resultado final, junto con un trío de personajes protagonista que caen simpáticos. La película viene a tener un narrador que es el batería del trío, el que más tarde se apunta a la música y el menos dotado como músico. Lo narra con la perspectiva de alguien que recuerda los acontecimientos en la distancia temporal, no dedicándose a la música, pero manifestando la importancia de aquel año y medio en que el trío que impulsó la carrera del protagonista estuvo en activo.

Creo que a cualquier aficionado al jazz o a la buena música en general le debería resultar atractiva la película. Los números musicales principales están interpretados por la propia Hiromi al piano, con Tomoaki Baba al saxofón y Shun Ishikawa en la percusión. Pero tampoco disgustará, ni mucho menos, al aficionado a la buena animación, incluso si la historia es previsible y ya vista en otras ocasiones. Después de todo no sé… es que quizá yo tenga desde hace muchos años una cierta debilidad por la pequeña gran pianista japonesa.

Nota: El título de la película, en inglés en el orginal, hace referencia a las estrellas gigantes azules, grandes, brillantes, que tienen una vida rápida, breve y que finalizará como una supernova y dejando como residuo una estrella de neutrones o un agujero negro de masa estelar. De ahí toda la imaginería astronómica en los números musicales finales de la película. Por supuesto, el adjetivo blue, azul en el contexto astronómico, en el contexto de la música tiene otros significados, tanto referidos al estado de ánimo (Am I blue, ¿Estoy triste?, estándar del cancionero americano interpretado, entre otros, por Hoagy Carmichael al piano y Lauren Bacall en la voz en la película To have and have not), a un estilo de música, el blues, que tanto influye sobre el jazz, siendo su precursor, como algunos elementos de las escalas musicales del blues y el jazz, como las blue notes, notas añadidas a las escalas pentatónicas propias del blues, que dan un sabor especial a las melodías y las improvisaciones del jazz. La metáfora estelar no me acaba de convencer porque asume la fugacidad de la brillantez del artista, no augurando una larga y duradera carrera. Volviendo al estado de ánimo, los blue devils del blues y del jazz serían los demonios interiores que causan la tristeza y la depresión.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; animación y animación convertida en acción real

Televisión

Durante la última década, Disney se ha dedicado a realizar versiones en acción real, es decir con actores de carne y hueso, de su algunas de sus películas más famosas de animación. Incluso con segundas partes. Y poco a poco también está llegando a las series. Los japoneses llevan mucho tiempo explotando sus mangas de éxito haciendo múltiples versiones audiovisuales; largometraje, serie de animación, serie de acción real… A veces las tres para la misma historia. Pero, sinceramente, pocas veces me convencen estas maquinaciones. Netflix lo lleva intentando con especial interés. Pero con resultados discutibles… véase cierto ejemplo. Pero insisten. Hoy vamos con una de estas adaptaciones a acción real, y lo complementaré con una animación pura y dura, también en Netflix.

Ya que estamos con culturas asiáticas, ilustraremos la entrada con una paseo por las orillas del lago del Oeste de Hangzhou.

Hace ya años, algo menos de una década, vi una temporada de una serie de animación, The Legend of Korra, que me cayó en gracia. Me gustó. Sin embargo, no insistí con ella, no vi las siguientes temporadas. Era un spin off de otra serie previa con gran éxito, Avatar: The legend of Aang o Avatar: The last airbender, según regiones del mundo, que tiene una sorprendente puntuación de los votantes de IMDb con 9.3 de promedio procedentes de más de 365 mil votantes. Tampoco me dio por verla. Unas series norteamericanas, aunque hay quien cree que son animes por la ambientación de la historia en un pastiche de culturas orientales o árticas. Un terreno muy atractivo para relanzar estas historias y generar ingresos basados en su popularidad. Netflix ha optado por trasladar la historia a acción real, en lugar de una nueva versión en animación. Y así, hace unas semanas llegó a la plataforma, Avatar: The Last Airbender, que recrea la historia de la serie original.

Básicamente es la típica historia del advenimiento de un héroe, más o menos mesiánico, en un mundo en el que está presente la magia, especialmente por la existencia de personas capaces de dominar los cuatro elementos; aire, agua, tierra y fuego. Los malos son los del fuego. Y en este caso el héroe es un chaval de 12 o 13 años de edad, uno de los que denominan el aire, que despierta de un sueño congelado en hielo de 100 años de duración, para liberar al mundo de la tiranía de la guerra y los malos, y para ello recibirá la ayuda de dos hermanos que proceden del pueblo que domina las aguas. Y de otras personas que encontrarán en su camino de descubrimiento, mientras son perseguidos por los malos. Realmente, nada original en cuanto a la historia. Así que la gracia está en cómo se cuente. Como en el original, el entorno es mundo mágico con unas culturas que son pastiches de culturas asiáticas, con mezclas más o menos improbables. Así… los que dominan el agua tiene pinta de inuits, pero a sus lugares sagrados se entran por puertas similares a los torii del shinto japonés. No hay mucho esfuerzo creativo; como digo es un pastiche de elementos existentes. Y me ha resultado difícil de tragar por unos diálogos propios de adolescentes de un instituto yanqui. Un lenguaje simplón que si lo combinas con una colección de frases de aspecto grandilocuente, filosofemas que realmente tienen mucho menos significado que el que aparentan, puestos en labios de los personajes adultos, confiere al guion un aire de baratillo… típico ejemplo de que se busca atraer por los efectos gráficos y especiales, descuidando las historias y el desarrollo de personajes, que son en realidad bastante planos. No creo que repita. Está muy por debajo de lo que yo recuerdo de aquella animación que vi hace nueve años. Muy muy muy por debajo.

Quizá por eso, en paralelo, he estado viendo, también en Netflix, una serie de animación japonesa, también de corte fantástico. Nada original tampoco. Un territorio relativamente trillado. Onimusha [鬼武者, el guerreo demoniaco] es una de samuráis contra demonios [oni 鬼], que transcurre tras el final de las guerras del período Sengoku, al principio del período Edo. A un samurái que ha alistado a un pequeño grupo de guerreros, unos monjes budistas le confían un guantelete con poderes demoniacos, para derrotar a un señor de la guerra que sea convertido, así como sus guerreros, en seres demoniacos. En su camino, serán guiados por una niña huérfana por la acción de los demonios. Como digo, no me ha parecido original, pero está relativamente bien hecha, y es entretenida. Está basada en una serie de videojuegos del mismo título, basados en esas premisas, un protagonista guerrero que lucha contra demonios en distintos momentos de la historia nipona, variando el protagonista según la versión del videojuego. Nada especial, pero vale para pasar el rato con sus episodios de menos de media hora de duración.

[TV] Cosas de series; del manga japonés a la televisión y animación original norteamericana

Televisión

Hoy voy a mezclar las series de animación con alguna de acción real. Pero esta última relacionada con el mundo de la fantasía y del manga, que es el material de origen para la mayoría de las series de animación japonesas y algunas de otros países. Nos vamos a mover entre la fantasía y la ciencia ficción, con mayor o menor éxito.

Por algún motivo, la serie de acción real de hoy me ha evocado cierto paseo por el barrio de Yanaka en Tokio hace casi diez años.

Ha pasado más de mes y medio desde que terminé de ver la primera temporada de Mahō Tsukai no Yome [魔法使いの嫁, la futura esposa del mago], como es conocida internacionalmente en inglés, The ancient magus’ bride. Esta primera temporada se puede ver en Netflix, aunque no como serie propia, y no sé si está disponible para todo el mundo o sólo a quienes tiene configurada la interfaz de la plataforma en el idioma inglés. Me picó la curiosidad su planteamiento inicial, aunque tiene elementos que da un poco de repelús. Veréis… Una adolescente japonesa descolocada en el mundo, si familia y sin amigos, se ofrece a ser vendida en una subasta en Londres, con el fin de encontrar un lugar donde la acojan. Y la compra un ser fantástico, un mago de gran altura física, con aspecto antropomorfo, pero con una cráneo de herbívoro con cuernos por cabeza. Y este le dice que la ha comprado para que en el futuro sea su esposa. Y a partir de ahí comienzan sus aventuras en el mundo mágico. Obviamente… una adolescentes que es vendida y comprada para que un tipo la convierta en su esposa… suena un poco… no sé ¿tráfico de personas? Es raro. Luego, se va reconvirtiendo en una serie de aventuras con una peculiar historia romántica. Mucho más adelante nos enteraremos lo que el mago entiende por «esposa» y la cosa se suaviza bastante. Esa primera temporada acaba siendo resultona. Como la segunda temporada ya estaba disponible en otra plataforma, me plantee verla y comentar la serie entera. Vi tres episodios aislados de corta duración, una miniaventura que sirve de puente entre ambas temporadas… pero cuando comencé con la segunda temporada, me estanqué. Se volvió menos original… y bueno, si en algún momento la retomo y la veo entera, ya os comentaré.

También en Netflix se estrenó hace una semana Yū Yū Hakusho [幽☆遊☆白書, ], una serie de acción real que mezcla artes marciales con fantasía. El caso es que leí un reseña en algún sitio en el que la calificaba como una de las mejores adaptaciones de un manga a acción real, y tuve la curiosidad. La historia nos cuenta como un adolescente que bordea la delincuencia juvenil es atropellado y muerto cuando salva a un niño de ese atropello, y se le da la oportunidad de resucitar, siempre que acepte ser entrenado para luchar contra los demonios y espíritus del inframundo sobrenatural que se cuelan en el mundo humano. Una especia de detective de lo sobrenatural. Pronto, con algunos aliados que se encontrará por el camino, tendrá que enfrentarse contra un peligroso mafioso que utiliza en su beneficio a los espíritus malignos de ese inframundo. No está mal valorada, ni por crítica ni por público, pero si yo aguanté hasta el final es porque son sólo cinco episodios. La mayor parte de las adaptaciones de manga a acción real… en mi opinión no funcionan. Y esta no es una excepción. A ratos me parece cutre.

Finalmente, algo de animación desde los Estados Unidos. También una recomendación que encontré por internet. Scavengers reign (traduce como Los carroñeros reinan, o menos literalmente, el reino de de los carroñeros o donde los carroñeros reinan) surge a partir de un cortometraje conceptual realizado hace unos años. Y narra las aventuras y desventuras de los supervivientes de una nave espacial que lleva personas en hibernación y suministros a una colonia humana en un viaje interestelar. Pero como consecuencia de un «accidente», la nave queda varada en un planeta, con sólo cuatro personas y un robot en la superficie del planeta, intentando llegar donde la nave, despertar a los hibernados e intentar sobrevivir y si es el caso, si es posible, salir del planeta. Pero el planeta tiene una abundante y rica vida, potencialmente muy peligrosa. La serie ha recibido múltiples elogios de la crítica y es favorita del público que la ha visto. Es muy rica visualmente, con una trama adulta, donde la supervivencia del héroe no esta garantizada. Sin embargo, a mí al final me ha costado llegar hasta el final de sus doce episodios, que me parecen excesivos. En un momento dado, las situaciones eran variantes, potencialmente indefinidas, de lo mismo. Sobrevivir a las extrañas formas de vida del planeta. Que son extrañas superficialmente. Pues al fin y al cabo, aunque con mucha imaginación, no dejan de ser los equivalentes en raro a insectos, plantas, reptiles, mamíferos o aves diversos. No ha terminado de conquistarme este mundo perdido, ni ha terminado de llegarme esta presunta reflexión sobre la ecología y la vida, y sobre el lugar de los seres humanos en el universo. Cosas que pasan. A veces me pongo rarito y no me sumo al elogio universal.

[TV] Cosas de series; espías en familia, brujos sin brujería y dragones contra espadachines

Televisión

Dediquemos una entrada, como toca de vez en cuando, a la animación televisiva. Que últimamente estoy viendo cosas interesantes, divertidas,… incluso a veces, ambas cosas a la vez. Hoy animación japonesa, anime, en exclusiva.

De SPYxFAMILY (o Spy x Family, según como se estile) ya hablé en su momento, un par de veces, a propósito de la primera temporada de 24 episodios, divididos en dos partes. Esta es una de las series de animación japonesa más divertidas que he visto, y además está bien hecha, bien planteada, con estupendos personajes. Para los que no sepan o recuerden, está ambientada en Berlint, la capital de Ostania, un país ficticio de Europa, enfrentado con Westalia. Loid Forger es uno de los más habilidosos espías de esta última, y debe infiltrarse en Berlint, como médico psiquiatra, para realizar sus actividades de espionaje. Para ello, monta una familia de circunstancias, casándose por interés con una funcionaria municipal, Yor Briar, y adoptando a una niña pequeña huérfana, Anya. La cosa es que Yor es en realidad la temida asesina a sueldo Ibara Hime (Princesa de las espinas), que también necesita una tapadera. Y Anya es telépata, por lo que es la única que se cosca de todo el montaje. A partir de ahí, una mezcla de aventuras de acción con el anecdotario de la vida familiar. La segunda temporada ha seguido la trayectoria de la primera, estupenda,… pero mejor. Fundamentalmente porque ha habido un largo arco argumental a bordo de un crucero, en el que ha aumentado mucho el protagonismos de Yor, un poco en segundo plano en la primera temporada, lo cual ha enriquecido mucho la serie, dejando de lado que Yor es muy querida por los aficionados a la serie. Esa mezcla de candidez inocente con letalidad en su trabajo clandestino, de vestimenta marujil en lo cotidiano y osado uniforme de trabajo en lo secreto… es fenomenal. Para mí, un fijo en mi cartelera televisiva, absolutamente recomendable para los aficionados al género. E incluso para los que no, siempre que se acerquen a la serie sin prejuicios. Ni que decir tiene que, obviamente, Berlint, Ostania y Westalia son trasuntos del Berlín, Alemania oriental y Alemania occidental durante la guerra fría, y de ahí las fotos que ilustran la entrada de hoy.

マッシュル-MASHLE- es una parodia descarada y sin complejos de las aventuras de Harry Potter. En un mundo, o un país, donde todo el mundo tiene poderes mágicos, el personaje protagonista, Mash Burnedead, el Mashle del título, homófono de la palabra inglesa muscle, músculo, es un adolescentes que no tiene ningún poder mágico. Lo cual lo convierte a priori como un paria de la sociedad, un indeseable. No obstante, él vive feliz y a su aire con su padre adoptivo, que lo acogió cuando se lo encontró abandonado, y despreocupado mientras pueda atiborrarse de vez en cuando de petit choux (bocaditos de nata), a los que es adicto. Y eso sí, lleva toda su vida entrenándose y fortaleciéndose hasta un punto en que su potencia muscular y su velocidad son casi sobrehumanas, pero sin magia alguna. Tras altercado, se le ofrece una posibilidad para no se eliminado por su falta de poderes mágicos. Tiene que entrar en la escuela de magia, cursar los cursos y convertirse en uno de los alumnos destacados que le den derecho a un puesto especial en la sociedad. Y a partir de ahí vienen las aventuras, junto con el grupo de amigos que hace en la escuela, todo ello parodiando todos y cada uno de los elementos de la escuela Hogwarts de las aventuras de Harry Potter. Durante las vacaciones de Navidad vi los trece episodios de la primera temporada, que ya se emitió hace meses, en el 2023. Recientemente ha comenzado a emitirse la segunda temporada. Y sigo viéndola. Es muy divertida. En cuanto a interesante… bueno… es prescindible, si nos ponemos a ello. Pero muy divertida. Por que juega muy hábilmente con el absurdo.

Finalmente, MONSTERS 一百三情飛龍侍極 (Monsutāzu Ippaku Sanjō Hiryū Jigoku), en inglés Monsters: 103 Mercies Dragon Damnation, y en castellano, Monsters: El infierno del dragón, es un cortometraje de 25 minutos de duración que se puede ver en Netflix, aparentemente una precuela remota de los acontecimientos de One Piece, autoconclusivo. Su material original es un manga autoconclusivo de Eiichirō Oda, el creador de One Piece. En un pueblo en algún lugar se encuentran un Cyrano, el famoso espadachín, Flare, joven superviviente del ataque de un dragón a su pueblo, aparentemente salvada de las ruinas por Cyrano, y un desconocido samurái que tiene la costumbre de desafiar a un duelo a todos los que se rozan con él. Y por ello, acabará, aparentemente, poniendo en riesgo a la población del ataque del peligroso dragón. Pero todo son apariencias, la realidad sobre todos estos personajes es muy distinta, y se iniciará una aventura para salvar a todo el mundo y la población del dragón. Es muy simplona, pero entretenida, y tiene un acertado giro argumental en su punto medio que da la salsa a la aventura. Y está razonablemente bien hecha. No parece que vaya a tener continuidad. Pero obviamente podría ser también una especie de piloto para tantear la posibilidad de una serie basada en este temperamental samurai.

[Cine] Alice to Therese no Maboroshi Kōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023)

Cine

Alice to Therese no maboroshi mōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023; 05/20240119)

En este principio de año sigo alternando los estrenos en salas de cine cono los estrenos directos en plataformas en línea. De alguna forma me había hecho el propósito de ser más selectivo con las propuestas de estas últimas, disminuyendo los estrenos que veo en las mismas. Pero ciertamente el principio de año ha venido interesante. Y cuando supe del estreno de este largometraje de animación japonés, realmente me entró el interés. Su directora, Mari Okada, tiene una amplia trayectoria en la animación, especialmente como guionista. También el estudio responsable de la película, MAPPA, ha desarrollado proyectos muy interesantes tanto en formato de series, como algún largometraje realmente notable. Así que, bueno,… la película me apetecía.

Puestos a elegir un lugar para ilustrar la entrada, quizá Hiroshima, ciudad también sometida a una destrucción catastrófica, sea la más adecuada de lo que tengo en fototeca. No olvidemos que el miedo a la destrucción catastrófica está siempre muy presente en el imaginario nipón, entre bombas, volcanes y seismos con olas gigantes y demás.

Nos encontramos en una ciudad no muy grande, costera, entre montañas, cuya vida depende de la minería y de una acería que transforma el mineral extraído en las montañas. Una noche, cuando uno de los protagonistas de la cinta, Masamune, un adolescente de 14 años, se encontraba estudiando en casa con sus amigos, una explosión se da en la acería, que deja de funcionar, al mismo tiempo que unos extraños monstruos lobunos, del humo de la explosión, reparan unas extrañas grietas que se han formado en el cielo. A partir de ese momento, el tiempo se detiene en la ciudad. Los habitantes continúan con sus rutinas, pero no envejecen. Siempre es el mismo día de invierno, las embarazadas permanecen siempre embarazadas, los adolescentes de 14 años no maduran, algún habitante desaparece de vez en cuando. Masamune comienza una tensa relación con una chica que de alguna forma le gusta, Mutsumi. Y esta le presenta a una extraña niña que vive en uno de los hornos de la acería, muy similar físicamente a Mutsumi, y a la que bautiza Itsumi, que apareció de repente en un tren que venía del exterior, que sí que avanza en edad y crecimiento, aunque como la tienen aislada, su psicología no se ha desarrollado al mismo ritmo. Y que parece estar vinculada al misterio de la extraña situación de esta ciudad, de la que nadie sale ni entra, y que parece al margen del resto del mundo y del tiempo.

La película no adapta ningún manga ni novela previa. Es material original de Okada. Y es una historia compleja en su planteamiento y en su desarrollo. Visualmente es muy atractiva. Como es habitual en la animación japonesa, frente a unos personajes humanos muy esquemáticos en su concepción visual, pero complejos en su personalidad, tenemos unos ambientes de gran realismo y precisión. También tenemos una banda sonora compleja, un tanto ominosa. No estamos ante el típico romance adolescente en ámbito fantástico de muchas películas de animación del País del Sol Naciente. Los temas son diversos y profundos; la soledad, el aislamiento, la inseguridad ante un futuro que parece no existir, el duelo, la amistad, los liderazgos nocivos. Quizá lo que más complejo es y más lastra la película, donde más se la está criticando, es la forma, a veces confusa en que se va desentrañando el misterio del destino, el lugar y el tiempo en el que tenemos que situar esta malhadada ciudad y a sus habitantes, y quién es la misteriosa niña que vino del exterior, la única que crece y evoluciona.

La propuesta de Okada es realmente interesante. No participo de algunas de las críticas negativas que ha recibido. Ni de la percepción distante del público que parece haberse dado. Pero reconozco que no es fácil de ver. Y no siempre está bien resuelta la forma en que se desenreda la madeja de los misterios. Por lo tanto, no me atrevo a hacer una recomendación absoluta. Para los aficionados a la animación, y a la animación japonesa en particular, creo que sí es una recomendación clara, teniendo en cuenta que es una película más adulta de los que parece por las edades de los protagonistas. Para el resto de potenciales espectadores,… pues dependerá de la cantidad de riesgo que quieran aceptar y la predisposición a ver una película en casa, en una plataforma en línea, pero con la actitud de concentración y seriedad con la que afrontamos determinadas películas en las salas de cine. Cada cual sabrá.

En otro orden de cosas, para su distribución internacional, Netflix ha acortado el título de la película a un escueto Maboroshi (まぼろし), Ilusiones. Pero en su título original, que viene a ser La fábrica de ilusiones de Alice y Therese… No tengo ni idea de quienes son Alice y Therese, ¿las dos chicas coprotagonistas Mutsumi e Itsumi? Parece que procede de un proyecto original cuyo título vendría a ser La niña lobo Alice y Therese, y Alice sería Itsumi y Therese sería Mutsumi. También hay que comentar que de alguna declaración de la directora, para comprender mejor la película habría que comprender bien la diferencia entre las palabras japonesas ai 愛 y koi 恋; ambas se traducen como amor, que sería el tema principal de la película, pero son distintos. Y con distinta capacidad para transformar, o incluso destruir, el mundo de una persona.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kimitachi wa Dō Ikiru ka [君たちはどう生きるか] (El chico y la garza) (2023)

Cine

Kimitachi wa Dō Ikiru ka [君たちはどう生きるか] (2023; 61/20231029)

Hace ya años que se anunció la que iba a ser la última película de Hayao Miyazaki, que se estrenó en 2013, y que a mí me gustó mucho, aunque comúnmente no se incluye entre sus grandes obras. Pero cuando un director está lúcido, «todavía» tiene 82 años, y en forma, y le quedan cosas que contar… pues a ello. Afortunadamente. Así que, con ilusión, en una matinal de domingo hace ya 10 días, nos fuimos a ver esta película, cuyo título original es una pregunta, ¿Cómo vives?, un homenaje a un libro de un autor japonés de 1937 que aparece en alguna secuencia. El título en inglés/español… no me convence. La garza es un personaje totalmente instrumental, secundario. Un macguffin destinado a introducir al protagonista en el camino del héroe que toda aventura desarrolla. La peripecia que le lleva a cambiar el mundo, o bien su mundo, o bien a sí mismo.

Y nuestro héroe particular es Mahito, un chaval de 12 años que, en tiempos de guerra, queda huérfano de madre, una madre a la que se encontraba muy unido, en el incendio del hospital donde trabajaba. Su padre, un industrial de la industria de armamentos, vuelve a casarse, con la hermana pequeña de la fallecida, y traslada su fábrica al campo para evitar los bombardeos. Y allí, doliente, desconcertado, desconfiado de su nueva madre, tan similar en aspecto a la fallecida, sintiéndose traicionado por el padre, comenzará un fantástica aventura para descubrirse a sí mismo y a su familia, cuando siga a una garza parlante a un mundo paralelo y peculiar, creado por uno de sus antepasados.

De toda la filmografía de Miyazaki, y de Studio Ghibli en general, el referente más próximo a esta película, sin duda, es Chihiro. El sentimiento de pérdida, el enfado con los padres, la necesidad de crecer, el paso por un mundo fantástico en paralelo, donde encontrará insospechados aliados en su recorrido de descubrimiento. Al igual que en aquella, Miyazaki hace desfilar ante nuestros ojos una maravillosa fantasía, una peculiar mitología llena de sensibilidad y significados, no siempre fáciles de descifrar, pero fascinantes para el espectador que se deja arrastrar por la historia y por el estilo. Una aventura algo más oscura que la de Chihiro. Si aquella pierde un entorno, pero recupera otros, Mahito no podrá recuperar definitivamente a su madre fallecida, aunque al final encuentre la paz en su nueva realidad, cuando salga al rescate de su nueva madre en ese mundo fantástico creado por el tío abuelo décadas atrás. Por otro lado, la historia recoge vivencias del propio Miyazaki. Su padre trabajó en una fábrica de componentes para aviación durante la guerra. Se sintió fuertemente apegado a su madre, cuyo carácter independiente y crítico con las normas sociales establecidas, a pesar de una larga enfermedad crónica, inspiró el carácter de muchas heroínas de la filmografía del director.

Para mí está claro. Las aventuras del joven Mahito [眞人, persona veraz, confiable] quizá no lleguen al nivel de las grandes heroínas de Miyazaki, como Nausikaa, Chihiro, San, Kiki,… o Ponyo, si nos trasladamos a un entorno más infantil,… pero le falta muy poquito y está en la misma onda. Es coherente en los mensajes, en los medios, y en la capacidad de crear mundos especiales, maravillosos, esa mezcla de lo fantástico con lo cotidiano, que invita a soñar a imaginar, pero que de alguna forma nos permite e invita a mantener los pies en el suelo y crecer. Quizá sea realmente la última película de Miyazaki. O quizá no. Si vienen más, bienvenidas serán.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; mucha animación pendiente, procedente de Japón

Televisión

Hoy sábado no voy a estar. Si todo va bien, me voy a pasar el día a los Pirineos aragoneses con un grupo de aficionados a la fotografía. Pero llevo tanto retraso a la hora de comentar cosas, especialmente cosas televisivas, literarias y cinematográficas, que he decidido dejar programada una entrada televisiva con algo de la animación que he visto en los últimos meses. Vamos a ello, de forma un tanto resumida.

En Kioto, como en una de las series que comento hoy.

Comente hace unas semanas mis impresiones sobre KonoSuba!, un entretenido isekai de 2016 disponible en Netflix. Pues bien, después se han hecho un largometraje y una serie spin-off que no están en esa plataforma. Pero los he buscado, he visto el largometraje y estos viendo el serie derivada. El largometraje, Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku wo!: Kurenai Densetsu [この素晴らしい世界に祝福を!紅伝説, título larguísimo del que nos quedaremos con la última parte para distinguirlo de la serie, que significa leyenda del carmesí, o algo así]. Es una introducción de una hora y media al lugar de origen de Megumin, una de las acompañantes del protagonista, y que será la protagonista del spin-off que estoy viendo. Es más de lo mismo respecto a la serie, así que muy entretenida, pero sin más.

Hinotori: Eden no sora [火の鳥: エデンの空], o internacionalmente Phoenix: Eden17 es una corta serie de cuatro episodios, situada en el universo Phoenix del mangaka Osamu Tezuka. Un universo que se extiende por el espacio y el tiempo, que reflexiona sobre el deseo de inmortalidad. En esta ocasión con una Tierra arruinada por las guerras y la polución y una humanidad en la diáspora espacial. Nos centramos en el surgimiento y caída de una colonia humana, donde surge una raza mestiza con otra especie alienígena, que representa la oportunidad de una sociedad perfecta, pero que acabará corrompida por los vicios de la humanidad. No está mal. Está en Disney+ y se puede ver de una sentada como un largometraje.

También nos llega en Disney+ Sinduality: Noir, una serie de animación del universo Sinduality, una creación reciente destinada a una diversidad de entornos de distrubución, anime, manga, novelas, en un entorno posapocalíptico, en el que una humanidad refugiada en ciudades protegidas lucha contra unos seres extraños que vienen asociados a la lluvia y las tormentas. Se han emitido doce episodios, y al menos hay doce más,… que no sé si veré. No ha acabado de engancharme del todo.

Mononoke [モノノ怪] no tiene nada que ver con la famosa película de Miyazaki. Es una serie de 2007, con una peculiar producción en la que los dibujos reproducen incluso la textura del papel sobre el que se han dibujado y pintado, calificada como avant-garde anime, muy expresiva. Por avant-garde entendamos una obra experimental, innovativa, que se sale de las corrientes comúnmente aceptadas. Pertenece al género de terror, y en ella acompañamos a un vendedor de medicinas en Japón, en diversas épocas, desde las feudales hasta principios del siglo XX, y en que en arcos argumentales de dos o tres episodios, vemos como desentraña y elimina esos seres monstruosos sobrenaturales que llaman mononoke. No es fácil de ver, pero si entras en ella, es una de las mejores series de animación de este siglo que podrás ver. Está en Netflix, sólo para gentes con ganas de arriesgar en lo que ven.

Finalmente, Watashi no Shiawase na Kekkon [わたしの幸せな結婚], literalmente Mi matrimonio feliz o My happy marriage en inglés, es una adaptación reciente de una novela ligera, estrenada en Netflix. Una peculiar versión de Cenicienta ambientada en el Kioto de principios del siglo XX, una Kioto alternativo, en el que todavía reside el emperador, y en el que existe la magia, que poseen unas élites que la transmiten genéticamente. Está siendo muy valorada, pero estuve a punto de abandonarla… porque dedican muchos episodios a algo que se podría contar en uno. Al final, pasa del género romántico al de acción, y se pone más interesante. Ya veré si veo temporadas futuras. Está claramente dirigida a un público femenino.