Tras haber revisado durante un par de semanas las fotografías del viaje de Pascua al lago Constanza, vuelvo a mi rutina de fotografías realizadas en mi entorno habitual y de forma cotidiana. Como en la segunda semana de marzo, con las bulbosas en flor en los parques de Zaragoza, al menos narcisos y crocus, y cielos interesantes en las últimas tardes del invierno, con ambiente ya primaveral. Más que el que hemos tenido estos últimos días.
A pesar de que a mitad de semana empecé a experimentar problemas con mi agregador de noticias que me hicieron perderme muchos titulares, alguno de ellos quizás, sólo quizás, interesante, esta semana he podido acumular un cierto número de potenciales recomendaciones para este domingo de abril, en el que quizá disfrutemos de primavera, si el viento no lo impide. Las fotografías proceden de una caminata que hicimos ayer, de unos 12 kilómetros, entre el barrio de Santa Isabel y el de la Cartuja baja, en Zaragoza, caminando por los sotos de la ribera izquierda del Gállego y del Ebro.
En Oldskull nos hablaron de la obra de Martin Kollar, un fotógrafo eslovaco, que se centra en fotografiar personas comunes realizando tareas comunes pero en en situaciones o lugares poco comunes. Lo cual hace que se obra se maneje entre el absurdo, algunos dirían surrealismo, pero yo no, y un cierto grado de crítica social, sin mucha acritud, pero con cierto humor fino.Sus fotografías son directa, sin complicaciones estéticas, pero eficaces. Y creo que nos cuentan muchas más cosas de las que parece, especialmente revisadas en conjunto.
En Lenscratch podemos ver las fotografías y leer una entrevista realizada a la suiza Shari Yantra Marcacci. Esta fotógrafa suiza llevaba viviendo durante 18 años en Los Ángeles, cuando se trasladó a su Suiza natal como consecuencia de la pandemia de covid-19. En Suiza se llevó mejor que en EE.UU. Aun así le alcanzó, y le impulsó a realizar un trabajo en su tierra natal que mezcla, según nos cuenta, los sentimientos de pérdida, la nostalgia, la intimidad, y la oscuridad de los tiempos. Sus fotografías en blanco y negro, clave baja, con predominio de las sombras, me llamaron mucho la atención. Me cuesta mucho jugar con las sombras como aficionado a la fotografía, y con los espacios negativos en negro, a la hora de componer. Quizá por ello me admire de los fotógrafos que las emplean con habilidad.
Tengo varios libros de Mona Kuhn. Me gustan sus primeras obras. Aunque ahora hace un tiempo que le tengo un poco perdida la pista a esta brasileña de origen alemán que vive en Los Ángeles y que veranea en el suroeste francés. En Aesthetica Magazine han entrevistado a la fotógrafa y nos han mostrado una parte de su trabajo, retratos principalmente, realizados mediante la técnica de la solarización, lo cual nos lleva mentalmente a los tiempos de entreguerras, al surrealismo, a Man Ray y a su discípula Lee Miller.
En cuanto a lo que me llega a través de algunas de las suscripciones en Substack, me han gustado mucho los fotogramas de Susanne Helmert. Cuidado con la palabra fotograma. En el mundo del cine, y también en fotografía, es cada una de las muchas imágenes individuales que encontramos en una tira o en un rollo de película fotográfica o cinematográfica, impresas fotoquímicamente en la misma. Pero en el arte fotográfico es la técnica de impresionar con luz directamente el papel fotográfico, sin cámaras, sin ampliadoras, colocando sobre el mismo objetos opacos o translúcidos. Volviendo a Man Ray, él, más centrado en sí mismo, los llamaba rayogramas. En inglés no hay confusión, pues hablan en el primer caso de film frame y en el segundo de photogram. En cualquier caso, los fotogramas de Helmert, realizados con plantas, me han parecido muy elegantes y expresivos a la par que sencillos.
La primera, el trabajo de Yasuhiro Ogawa, muy expresivo, y que nos lleva de alguna forma a otras épocas, incluso si se trata de fotografía contemporánea.
La segunda, las suntuosas fotografía, retratos directos o ambientales, aunque también hay paisaje urbano e interiores, que la neerlandesa Marie-Jeanne van Hövell realiza con su medio formato sobre película.
La tercera, la fotografía documental en blanco y negro, con algo de paisaje y también retrato, de Marti Friedlander, una inglesa que inmigró a Nueva Zelanda, desde donde lanzó su trabajo, aunque ha recorrido bastante mundo.
Ando con poco tiempo, así que seré breve. Si queréis saber más de las fotos, desde un punto de vista técnico, ayer dejé programado un substack sobre las mismas en Breve: La Maratón de Zaragoza 2024 – Canon EOS RP con RF 100-400 mm f5.6-8 STM. También, una cosa rápida. Pero bueno. La cuestión es que como viene sucediendo desde hace algunos años, en este mes de abril estuve atento a la celebración de la Maratón de Zaragoza, para pasar un rato fotografiando a los corredores. Es una forma de entrenarme en el uso del teleobjetivo y de modos de enfoque y exposición distintos de los que uso habitualmente en el reportaje.
Como veis, antes de que pasaran los corredores por el punto del paseo de Colón, en la ribera del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza, me di un paseo por el Parque Grande, donde todavía quedaban algunos tulipanes en mejor o peor estado. Y las rosas de la rosaleda ya empiezan a aparecer. Además, las que más me gustan, las que tienen tonos anaranjados o salmón, o esas que combinan el rojo profundo con el amarillo. Pero en lo que más me entretuve fue en el paso de los corredores por distintos puntos de ese tramo de la carrera, ya cansadicos después de 34 o 35 kilómetros de carrera.
Esta semana pasada no he tenido mucho tiempo para navegar por internet buscando cosas interesantes que traer a mis recomendaciones fotográficas semanales. Ando justito de tiempo para varias cuestiones. Por ejemplo, en la planificación de las próximas vacaciones, para las que sólo queda un mes, vamos con una semana de retraso con respecto a lo que pensábamos. Pero bueno, gracias a los boletines de Substack, especialmente a los de PhotoSnack, tengo varias cosas que mostrar.
Fuera de los boletines de Substack, me pareció interesante el artículo publicado en Booooooom, dedicado a las fotografías de la fotógrafa china radicada en Nueva York, Jiatong Lu. En uno de sus trabajos, todavía en desarrollo, Nowhere Land, su cámara se dirige hacia los enfermos con enfermedad de Lyme y sus secuelas. Esta enfermedad es una infección bacteriana transmitida por la picadura de algunas garrapatas, que se presenta especialmente en las regiones templadas del hemisferio norte, tanto en Norteamérica como en Eurasia. Si no se trata adecuadamente y tempranamente puede dejar secuelas crónicas de lenta recuperación. En un país como Estados Unidos, con un deficiente estado de bienestar, esta afección es especialmente grave porque las derivadas negativas sociales, laborales, económicas, son más intensas que en aquellos países en los que los sistemas de salud y sociales prestan apoyo a los enfermos durante su recuperación. Y esa dura realidad es la que refleja Lu, fundamentalmente, aunque no exclusivamente, a través de retratos. Sus otras series también presentan mucho interés, siendo de índole más personal, como la difícil relación con su madre, o una infancia dura, con una educación rígida que incluyó castigos físicos.
Entre las recomendaciones de PhotoSnack, una que me ha parecido especialmente interesante es la dedicada al finés Mikael Siirilä. Siirilä trabaja con procesos fotoquímicos, trabajando la fotografía personalmente desde la toma hasta la copia final sobre papel fotográfico baritado y con virados cálidos. El mismo describe su proceso en su página web. Que no es muy distinto del que hemos realizado muchos aficionados a la fotografía de largo recorrido. Pero por supuesto, el proceso por sí mismo no es suficiente. Para que nos interese tiene acompañarse de visión fotográfica. Y el minimalismo con el que construye sus imágenes el fines, la importancia del espacio negativo, el contraste de la imagen, el grafismo y la elección del sujeto, son factores especialmente importantes y necesarios.
Otro fotógrafo interesante que nos ha traído PhotoSnack ha sido Tom D. Jones.Este fotógrafo belga, tiene un recorrido muy notable como fotógrafo de naturaleza, con una visión de la fotografía faunísica muy particular (también aquí), privilegiando especialmente el blanco y negro, muy elegante, en muchas ocasiones con el uso de grandes angulares. También tiene series de paisajes muy bellas (entre otras), con mucho grafismo, de lineas sencillas y elegantes, tanto en blanco y negro como en color. Y la serie que ha interesado a Tomasz, el editor de PhotoSnack es una intervención en el paisaje con espejos, y eventualmente con presencia humana, que se mueve a caballo entre la abstracción y lo conceptual. Me ha gustado mucho en general la obra de este fotógrafo.
Y por último, otra recomendación de Tomasz, la del fotógrafo portugués José Fangueiro, y especialmente su serie Pessoas (personas), en las que tenemos unos fabulosos retratos ambientales de gentes llenas de personalidad, marcadas por el paso del tiempo, en su medio, generalmente rural, montaraz. Músicos, carpinteros, pastores,… Un blanco y negro muy contenido en su contraste, lleno de matices, en el que la imagen habla a través de la persona fotografiada más que a través de un técnica fotográfica que fuerza los contraste o las texturas. Tiene también series dedicadas al paisaje, a las gentes del mar, a tradiciones populares, a la cultura del vino… De lo más completo.
Principios de marzo… muy muy muy al principio. El primer fin de semana. Buen tiempo. Los narcisos ya están en pleno apogeo. Aunque a los tulipanes se les espera, no asoman todavía. Los primeros siempre son más tempraneros. Y las crecidas del Ebro provocadas por los temporales que traen nieve a las montañas, nieve que se deshiela rápidamente por la subida de temperaturas que sigue.
En las proximidades de la primavera, en las últimas semanas de un benigno invierno, tomo la decisión de volver a una fotografía sencilla, sin experimentos, sin inventos. Y dedicar un tiempo al blanco y negro. Últimamente hago color la mayor parte del tiempo. Y se me ha oxidado un poco mi visión en blanco y negro. Lo explico un poco más despacio en…
Por lo demás, las fotos son sencillitas. Jugar un poco con las sombras, con las rejas, con las perspectivas. Documentar alguna de las moderadas avenidas del Ebro de este año. Esas cosas. Simplemente pasear por la ciudad, sin complicaciones. La buena vida es simple… tiene que ser simple. Creo.
Con mi reciente viaje al lago Constanza, y sus tres países ribereños, Alemania, Suiza y Austria, me ha parecido apropiado empezar mis recomendaciones con un recuerdo al fotógrafo suizo Werner Bischof, un excelente fotógrafo documentalista y fotoperiodista, que lamentablemente murió muy joven, con 38 años, en 1954. Uno de los clásicos de Magnum Photos, que podría haber ofrecido mucho más. Y eso que sus reportajes son muy notables, reflejando el profundo humanismo del fotógrafo. El recuerdo nos lo proporciona el blog de Leica Camera.
En el boletín de noticias de Frames Magazine, nos recomendaban una entrevista en Youtube al fotógrafo surcoreano Koo Bohnchang. Es casi una hora de entrevista, y no he tenido tiempo para ello. Especialmente si se ha de interrumpir cada dos por tres por la intrusiva publicidad que actualmente Google impone en esta plataforma, y que está haciendo que cada vez acceda menos a ella. Porque no me acaba de convencer el coste mensual de librarse de los anuncios, porque todos los canales van deteriorando su calidad con el tiempo, salvo alguna excepción, especialmente cuando se comercializan en exceso. Pero hablemos del fotógrafo. No he visto la entrevista, pero he accedido a su página web, y he encontrado unos trabajos muy interesantes, que incluyen paisaje, reportaje, naturaleza muerta, cianotipias… y que tienen bastante profundidad y humanidad. Necesito tiempo para revisar el abundante contenido de esa página web.
En el Tumblr de Landscape Stories, me ha llamado la atención el trabajo del alemán Daniel Chatard llamado Niemandsland. Tierra de nadie en alemán. Este trabajo es una reflexión crítica sobre impacto de la minería y la industria del carbón en el curso bajo del Rin, con los fuertes impactos medio ambientales que ha producido a lo largo de la historia, así como en las poblaciones de la región, que han visto deteriorarse en no pocas ocasiones su calidad de vida y su patrimonio social, histórico y artístico. Me ha parecido interesantísimo. Y hay otros trabajos del alemán de padre francés que reflexionan sobre otras cuestiones de trascendencia social en su entorno, fácilmente extrapolables a otros entornos de la Europa occidental, si no del mundo entero.
Finalmente, voy con algunas recomendaciones que me han llegado vía PhotoSnack que, por cierto, está elaborada por el editor de Frames Magazine, que he mencionado antes.
Primera, Matt Black, fotógrafo estadounidense que lleva largo tiempo documentando el paisaje de la pobreza en su país.
Segunda, Michael Lange, otro fotógrafo alemán, que nos ofrece unos paisajes etéreos, íntimos, tanto en su país como en otros países del mundo.
Tercera, Sarah Grounds, artista galesa que se maneja entre la fotografía y la performance, siendo ella misma el sujeto de sus fotografías.
Ya adelanté hace unas semanas con fotografías realizadas con cámara digital el resumen del viaje en el día a Sitges y Barcelona. No voy a enrollarme más con lo que dije entonces, y especialmente en el artículo que escribí sobre las cuestiones fotográficas en lo que al equipo digital se refiere. Pero ya me llegaron las fotografías realizadas con película fotográfica. Las cuestiones técnicas las encontraréis en,
Esta semana tengo pocas recomendaciones. Y todas han llegado por mis suscripciones en Substack. Quiero recordar que desde hace unas semanas estoy redactando mis comentarios técnicos sobre fotografía en esta plataforma. Y que me gusta por su agilidad. En fin… que quiero encontrar más tiempo para explorar esta plataforma, y a la gente que ofrece contenidos en ella. Pero la verdad es que últimamente no he dispuesto de eso… tiempo. Las fotografías acompañantes, de un paseo tardía en la tarde de ayer. Familiarizándome más con la Lumix G9 Mark II… que llegan las vacaciones de Pascua.
Recibió cierta atención cierta noticia esta semana, y Andy Adams en Flakphoto se hizo eco. Stephen Shore abandona Instagram. Stephen Shore es uno de los fotógrafos y uno de los teóricos de la fotografía más apreciados en las últimas décadas. Desde luego en Estados Unidos, su país de origen. Pero cualquiera que se interese por la fotografía en algo más que hacer fotos de vez en cuando, es fácil que le haya llegado su trabajo de una forma u otra. Yo tengo algún que otro libro suyo, y estoy… estaba,… no sé muy bien, suscrito a su cuenta de Instagram. La presencia de Shore en Instagram desde hace 10 años no se basaba en la difusión de su trabajo habitual. Nop. Se basaba en fotografías cotidianas realizadas con su teléfono móvil. Y algunas de ellas son estupendas. En su fotografía de despedida, explica sus motivos. Los cambios que ha sufrido la experiencia de usar Instagram. Cada vez más anuncios, cada vez más sugerencias «patrocinadas» (más anuncios), la complejidad para ver las fotografías que sigues en el orden en que te apetezca, especialmente cronológicamente en lugar que según el capricho de la plataforma, el spam en los mensajes y en los comentarios… Algo que cualquiera sufrimos. No cierra la cuenta, ahí queda el trabajo realizado. Pero ya no publicará más.
Llevo unos días devanándome los sesos sobre la elección de una fotografía para una exposición organizada por ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza, bajo el tema general Natura secreta. Y hay dos motivos por los que no voy bien. Que tengo muy mal catalogadas las fotografías que no son de viajes. Y que no tengo muy claro lo que quiero poner; o tengo una idea, pero no encuentro la foto adecuada. Y en estas estábamos cuando en los boletines My Morning Muse de Susanne Helmert me llegan las fotografías de Terri Weifenbach. Un ejemplo de cómo fotografiar la naturaleza de una forma que me llega mucho más que las miriadas de fotografías técnicamente perfectas que hoy en día inundan las redes sociales de paisajes y bichos diversos. Estupendas fotografías de pajaritos en un entorno familiar, doméstico, cotidiano. Colabora con Rinko Kawauchi, y se nota. Kawauchi también me gusta. Estoy pensando en hacerme con el libro. Ya veremos.
En Photosnack he encontrado un par de cosas que me han interesado.
En primer lugar, las fotografías de Ben Zank, en su mayor parte autorretratos, sumamente creativos. Fotografías muy conceptuales, muy pensadas y preparadas, con un cuidado diseño estético, en lo que se refiere al cromatismo y a la composición, en el que la persona retratada, el propio autor, no muestra su rostro. Es realmente muy bueno.
En segundo lugar, algunos de los paisajes urbanos de Paula Stopka. Me lo he estado pensando mucho a la hora de recomendar o no el trabajo de esta fotógrafa. Muchas de sus fotografías son perfectas técnicamente, pero absolutamente similares a las que hace mucha gente hoy en día, a favor del potente aparataje fotográfico del que disfrutamos en estos tiempos, y al trabajo delante del ordenador. Pero entre sus porfolios divididos temáticamente, es posible encontrar algunas fotografías más personales y de calidad. Pero las tienes que buscar. Aunque habrá muchos que alucinen con todo su trabajo… porque está muy a la moda.
En este fin de semana se celebra en Zaragoza el encuentro de recreacionistas históricos de las guerras napoleónicas con el fin de conmemorar los Sitios de Zaragoza. Un episodio de la guerra de la Independencia española, o guerra Peninsular en otros países puesto que abarcó acciones tanto en España como en Portugal, tan brutal como innecesario e intrascendente considerando el conjunto de lo acontecido en ese conflicto. Pero maltratado por la historiografía de los países en conflicto, que le han dado unos toques patrioteros que a mí me repugnan bastante. Por el lado español, muchas veces he dicho que la línea que separa el heroísmo de la soberana estupidez es muy fina, y que en el caso de los Sitios de Zaragoza se desdibujó por completo. Pero con esta opinión sólo consigo que mis conciudadanos me mire mal. Como le pasaba a Georges Brassen. Por el lado francés, siempre me repugnará que glorifiquen a un tirano ególatra como Napoleón Bonaparte y sus «hazañas», las de llevar la muerte y la destrucción por el continente europeo.
Pero todo ello no impidió para que ayer me apuntar al paseo fotográfico que AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza programó en el campamento de los recreacionistas en el Parque del Tío Jorge. Curiosamente, ayer o antesdeayer, yo lo vi ayer, la cuenta de Instagram de Revela’T Festival, el festival de fotografía contemporánea que se celebra anualmente en Vilassar de Dalt, anunciaban la presencia del fotógrafo alemán Arne Piepke en el festival. Y el núcleo de su participación es la serie Based on True Events. Entre 2019 y 2023 recorrió los campos de batalla donde se celebran recreaciones históricas de conflictos bélicos de distintas épocas. El objetivo de Piepke es realizar una crítica de la forma en que se perciben los conflictos de antaño, su estética y su comprensión. Estas recreaciones presentan un lado estético, marcial y heroico de los actos de guerra, pero no representan, ni pueden hacerlo, las verdaderas consecuencias de las guerras, el trauma personal y colectivo, los desplazamientos forzosos de poblaciones, la negación absoluta de los derechos humanos, las violaciones y otros abusos sobre las mujeres, y la muerte. Es la deshumanización por excelencia. Los militares hablan mucho de honor cuando si hay algo absolutamente falto de honor es la guerra. Por supuesto, Piepke tiene otros temas interesantes en su trayectoria como fotógrafo.
También de la cuenta de Instagram de Revela’T Festival traigo otra recomendación totalmente distinta. La taiwanesa Annie Wang Hsiao-Ching tiene un proyecto muy curioso en el que periódicamente se hace un autorretrato con su hijo, siendo el primero de cuando estaba embarazada con una rotunda barriga que albergaba al pequeño. Y en cada autorretrato con niño, algunos muy divertidos, aparece de fondo el autorretrato anterior, y por lo tanto se da una serie que tenderá con el tiempo al infinito. La serie incluye fotografías realizadas entre 2001 y 2020 y no ha terminado. Hay otras series de la artista sobre temas diversos, otras que reflexionan sobre la maternidad, y otras sobre temas diversos. Aunque usa la fotografía, es fundamentalmente una artista conceptual.
Y en el Tumblr de Photopraxis nos mostraron las fotografías del chino Huang Jing que reflejan el paisaje urbano de Shenzhen en el sur de China. La entrada de Tumblr, escueta como es propio de esa plataforma, nos lleva a una interesante entrevista con fotografías en el blog de Leica Camera. Fotografía en blanco y negro, paisaje urbano con película tradicional, en un estilo que resuena mucho con lo que yo practico habitualmente, aunque me quede a años-luz de estos resultados, habitualmente. Shenzhen es una gran ciudad, desde nuestro punto de vista, más normalita desde el punto de vista chino, de 11 millones de habitantes, que es fronteriza con la región administrativa especial de Hong Kong, y que alberga una importante industria en las tecnologías de la información.
Y como vengo haciendo en los últimos domingos, un listado de las recomendaciones de Photosnack que más me han llamado la atención:
El fotógrafo documental británico Giles Penfound. Muy interesante, muy elegante blanco y negro.
Mas conceptual, la francesa Dorothy-Shoes, que reflexiona sobre distintos temas, incluida la enfermedad crónica, que es lo que llama la atención en la recomendación de Photosnack.
También muy elegante el blanco y negro de Marty Knap, norteamericano radicado en California, que se dedica principalmente al paisaje.
Lo más curioso del asunto es que a estos jóvenes, inicialmente se les hizo un poco cuesta arriba el tema. Nada grave. En cuanto reamueblaron ligeramente sus neuronas, empezaron a disfrutar de la cosa, y enseguida dominaron la cuestión y se centraron en lo creativo. Las fotos que muestro son las que hice yo, no las que hicieron ellos, aunque me encargué yo del revelado y de digitalizarlas. Pero a ellos corresponde cuándo y cómo quieran hacer públicas sus cosas. Son gente inteligente, de alto nivel de estudios, terminando sus grados o en posgrados diversos. Algunos de ellos de carreras científicas o técnicas, por lo que no les costó mucho entender los principios del funcionamiento de la cámara. Pero esta choca, a pesar de su simplicidad, porque es muy muy muy simple, con la costumbre de usar el teléfono móvil para hacer fotos. Que es mucho mucho mucho más complejo,… pero lo usan en automático y con una enorme pantalla táctil como visor. En fin… lo pasamos bien e hicimos fotos. Qué más podemos pedir.