[Televisión] Cosas de series; repaso a las veteranas

Televisión

Con respecto a la semana pasada, sólo hay que destacar una novedad, el comienzo de la segunda temporada de Arrow, una serie de héroe enmascarado que, con unos planteamientos bastante estándares y poco destacables, con unas interpretaciones justitas, consiguieron una primera temporada que a base de guiones razonables y contados con un buen ritmo, suponía un entretenimiento razonable para 40 minutos por episodio de evasión sin complicaciones. Y ya tenemos en marcha la segunda temporada de esta serie, que parece que no ha ido a peor, y quizá algo a mejor.

Por lo demás, repasaremos las series veteranas, algunas de ellas por los menos. Por veteranas me refiero a las que van por su segunda temporada o posterior.

Los “guilty pleasures”

Son “guilty pleasures”, placeres culpables, aquellas series que por su tema, planteamiento o calidad no debería estar viendo, pero encuentro un extraño placer en seguirlas. Culebrones diversos, series con planteamientos ridículos, series con gente guapa aunque sin más que aportar, marujonadas, series adolescentes,… pueden ser diversas. No son muchas, pero ahí estan. El ejemplo más típico es Grey’s Anatomy (Anatomía de Grey) que alguien definió como una serie de instituo americano pero trasladada a un hospital de alta tecnología. Amoríos absurdos, dramas forzados, tragedias inesperadas, todo ello venga a cuento o no. En esta su décima temporada, no sorprende por nada, ni por mejorías y ni por empeoramientos. Da de sí lo que da de sí. Es como una adicción. Muchas veces ridícula, a veces haces unas risas, y eventualmente te sorprenden, una o dos veces por temporada con un buen episodio. En eso estamos.

Hace dos temporadas destacó en este grupo Revenge, en el que en torno a dos personajes femeninos fuertes y atractivos, giraba un culebronazo con sexo (muy moderado) y romance, intriga, venganzas, puñaladas por la espalda… En fin. Lo típico. Lo cierto es que la segunda temporada, que empezó quemando mucha trama, acabó diluyéndose hasta el punto de cuestionar si este “guilty pleasure” seguía siendo placentero. De momento, en la tercera temporada parece haber vuelto a sus esencias Amanda/Emily () vuelve a estar vengativa y borde, Victoria () sigue deslumbrante, se han desecho de algún personaje molesto, y vuelve la mala baba que tanto nos atraía. A ver si dura.

Pimientos y chuletas

Estas fiestas del Pilar también he paseado con la Olympus mju-II y película Kodak Portra 400. Y parece que esta pareja se llevan muy bien. Obsérvese el aspecto de los pimientos en los chiringuitos en la ribera del Ebro.

Los dramas dramones

Complejo y tormentoso para sus principales protagonistas a comenzado Homeland, cuyos derroteros definitivos todavía están por verse. Las relaciones entre los personajes principales han cambiado mucho. Vemos a Saul (Mandy Patinkin) con nuevo protagonismo, pero también con nuevas caras. Y parece que la hija de Brody (Damian Lewis)Dana (Morgan Saylor) va a tomar más protagonismo que temporadas anteriores. Empezamos a tener un problema con Carrie (Claire Danes), cuyo personaje parece un poco estancado. Cansan un poco sus pucheros.

Y la que ha empezado con pie firme e interesante es la británica Downton Abbey. No lamenté en su momento la pérdida de uno de los personajes principales, que siempre me había resultado un poco soso. Lo cierto es que esta serie va confirmando que plantea unos personajes masculinos débiles y relativamente prescindibles, y unos personajes femeninos fuertes e interesantes. Lady Mary (Michelle Dockery) se confirma como la protagonista principal del cotarro, ahora ya sin lastre masculino. Y sólo les faltaba resolver la sosez en la que se había metido la relación entre los Bates. Pero un tremendo suceso en el que se ha metido Anna (Joanne Froggatt) ha dado mucho interés a este hilo argumental. En cualquier caso, la serie, sin ofrecer nada distinto a lo que ya nos tenía acostumbrados, se mantiene en forma y es de lo más entretenido que tenemos.

Trillo

O el detalle de este viejo trillo situado en las cercanías.

Los procedimentales policiacos

Aquí está lo más flojo del panorama. Tanto Bones como The Mentalist están un poco gastados. Por lo menos este último, con un tono más dramático y con mayor importancia en la drama  serializada de Red John, va encontrando algún elemento de interés renovado. Pero los cerebritos del Jeffersonian empiezan a estar muy vistos y poco frescos. Entretienen todavía, pero empiezo a encontrarlos prescindibles.

Otro gallo canta con el drama policiaco danés Bron/Broen que mantiene su buena factura, el atractivo de sus personajes, y el interés de la nueva trama, que parece más enredada de lo quie aparecía al principio.

Cochinillo

Y cómo este cochinillo pare decirnos, ¡cómeme!

Las comedias de situación

En constante peligro de retirada de mi cartelera está New Girl. Creo que sólo la sigo viendo, porque rellena momento tontos a la hora de comer y cenar, cuando tengo poco tiempo, y con un episodio de 20′ me es suficiente. Y como nada de lo nuevo me ha interesado como para desbancarla ahí aguanta. Pero tampoco sorprende gran cosa. Ni siquiera la Deschannel me parece que conserve el encanto inicial.

Mantiene su nivel de siempre, aunque sin progresos ni cambios notables, Modern Family, un valor seguro en las comedias de situación, a la que únicamente achacaría que ha perdido un poquito de su mala baba inicial que la hacía todavía más divertida. Pero bueno, es fuente de diversión asegurada.

Y la que nos está sorprendiendo agradablemente, con momentos absolutamente hilarantes, recuperando terreno perdido en las últimas temporadas es The Big Bang Theory. Nuevamente las interacciones entre Penny (Kaley Cuoco)Sheldon (Jim Parsons) están en el origen de algunas de las escenas más divertidas, pero hay también momentos brillantes con otros personajes. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto como cuando Amy (Mayim Bialik) le demuestra a Sheldon que en Raiders of the Losr Ark (En busca del Arca perdida), todas las acciones de Indiana Jones son superfluas y prescindibles. Desternillante.

Terminaremos con How I Met Your Mother, en su última temporada. En primer lugar, decir que a pesar de lo que parecía, la presencia de la Madre (Cristin Milioti) es prácticamente nula. Salvo en los dos primeros episodios de la temporada. De momento está a un nivel entre bueno y aceptable, pero teniendo en cuando que quedan casi 20 episodios para pasar un fin de semana,… espero que los guionistas hayan hecho un buen trabajo y se sostenga la serie. De momento, genial el episodio dedicado a Íñigo Montoya (Mandy Patinkin),… ¡prepárate a morir!

Despistaos en la ofrenda

O estos dos despistaos sacudiendo los ramos en el día de la ofrenda.

[Televisión] Cosas de series; políticos daneses, reinonas de Las Vegas y los pucheros de Carrie Mathison

Televisión

Semanas con escasas novedades y con escasa actividad televisiva, en lo que se refiere a la ficción en serie, que es lo que nos interesa. Quizá rescate alguna serie británica reciente para animar estas semanas antes del comienzo de la temporada fuerte al otro lado del Atlántico. Os lo cuento la semana que viene. Sí que se van viendo algunos adelantos de episodios pilotos de series que se van a estrenar pronto. Pero de momento no me ha interesado ninguno especialmente, ya veremos cuando se estrenen oficialmente. El que si me ha interesado ha sido el adelanto del primer episodio de la tercer temporada de Homeland. No me he enterado de si ha sido accidendental o intencionado, pero ya podemos saber por dónde empiezan los tiros. De momento, sin noticias de Brody (Damian Lewis ), con Carrie (Claire Danes) haciendo pucheros como una condenada, que es lo suyo, con un Saul (Mandy Patinkin) en una difícil posición dentro de la agencia y algo borde, responsable de unos cuantos de los pucheros de Carrie, y con un notable protagonismo de Dana Brody (Morgan Saylor), hija mayor del desaparecido militar, odiada y amada a partes iguales por los aficionados. Bueno. Me señalan que posiblemente más odiada que amada.

Vista desde Vor Frelsers Kirke

Con lo bonita que es Copenhague, y tan apenas nos muestran las bellezas de la ciudad en “Borgen”. Como las vistas desde la Vor Frelsers Kirke.

Ya comenté recientemente que para rellenar la falta de actividad televisiva de estas semanas, me había aficionado a una serie danesa, Borgen, en la que se nos cuentan las andanzas de una primera ministra, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), que intenta llevar un poquito de ética y moderación a la política de su país, gobernando un gobierno de coalición con su partido en minoría. He termindo los 10 episodios de la primera temporada, incluso llevo ya alguno de la segunda, y mis sentimientos hacia esta serie está entre considerarla una propuesta interesante y considerarla un placer culpable. ¿Por qué? El episodio inicial enganchaba bastante, porque las posibilidades que habría eran inmensas. Era muy prometedora. Sin embargo, luego llegaron una serie de episodios más monótonos que prácticamente la convirtieron en un procedimental con un esquema muy claro. A Nyborg se le plantea un problema cuya resolución parece clara hasta que se descubre que la misma conlleva un efecto colateral que nos desagrada, por lo que se plantea un dilema ético que se suma al político. Al final, la bisoña mandataria encuentra una solución, unas veces más ingeniosa y satisfactoria, y otras veces más ingenuo e incluso ridícula. En estos episodios, observamos también algunos vistazos también a los problemas domésticos de Nyborg, y en paralelo observamos como una joven periodista emergente de noticias, Katrine Fønsmark (Birgitte Hjort Sørensen) va desarrollando su propia trama, que se mezcla con la de Nyborg a través del poco escrupuloso asesor de prensa de esta, Kasper Juul (Pilou Asbæk), que está enamorado de la guapa chica. La cuestión es que en los últimos episodios la trama se pone más personal y con más mordiente, aunque sigue habiendo alguna situación poco creible y un poco ridícula. Seguiré con ella. Pero lo dicho. Entre lo interesante y el gulty pleasure.

Una sirenita y una turista

Qué decir de La Sirenita. Si uno diría que desde cualquier sitio de París, según las películas, se ve la torre Eiffel, desde cualquier sitio de Copenhague se tendría que ver la Sirenita. Aun sin tener en cuenta la diferencia de tamaños.

Finalmente, un producto televisivo que no es una serie. La que me ha resultado sobrevalorada película para televisión de HBO, Behind the Candelabra. Dirigida por Steven Soderbergh, que no consiguió una productora para rodarla para la pantalla grande, nos cuenta la relación entre el pianista-espectáculo Liberace (Michael Douglas), con un joven Scott Thorson (Matt Damon), entrando a saco en la homosexualidad del pianista, que él negó en vida constantemente, y que se hizo pública al fallecer en los años 80 por una complicación del sida. A mí no me ha acabado de convencer, no me parecen justos los elogios que se han vertido sobre ella. Se deja ver, pero no pasa de ser el típico biopic televisivo, con la extrema interpretación de su protagonista, muy caracterizado. También me pasa que el personaje biografiado tampoco me interesaba gran cosa, ni el ambiente del espectáculo en Las Vegas. Bueno. Ahí está para quien guste de estas cosas.

Sankt Annæ Plads

En fin, despidámonos de la capital danesa, con este bonito atardecer en Sankt Annæ Plads.

[Televisión] Cosas de series; Dexter, Homeland, los que no han encontrado a la madre, y alguna fantasmagórica cosa más

Televisión

Como ya he comentado en las últimas semanas, toca descanso navideño en esto de las series de televisión. Y casi todas las series habituales están de parón, salvo un par de excepciones. De alguna de las cuales hablaré en próximas semanas. Hoy de momento hablaré de dos finales de temporada, de una serie a la que prácticamente sólo le queda algo por hacer, y de muertos vivientes a la francesa.

El visitante más joven

El domingo por la mañana visité el XI Salón del Cómic de Zaragoza. No estaba muy animado. Había público, incluo alguno realmente joven, pero poco ambiente de disfraces y esas cosas. Cosplay le llaman los chicos esto.

Cuidado que puedo destripar trama

(no mucho, pero más vale avisar)

La serie a la que prácticamente sólo le queda algo por hacer es How I Met Your MotherMarshall (Jason Segel)Lily (Alyson Hannigan) son ya un matrimonio “convencional”, con un hijo, ya establecidos. Barney (Neil Patrick Harris)Robin (Cobie Smulders) son pareja de nuevo, y parece que definitivamente. Sólo queda una maldita cosa. ¡Que el melón de Ted (Josh Radnor) conozco a la madre de sus hijos! Tiene que estar al caer, ¿no? Le tengo una enorme simpatía a esta serie, pero empiezo a necesitar un desenlace, el ciclo final del amor verdadero del “protagonista” de la serie.

Posando con los disfraces

Pero sí que había, y las más osadas se dejaban notar por el recinto. Y estaban encantadas de posar. Guapas ellas, oye.

En cuanto a los muertos vivientes a la francesa, Les Revenants es una interesante serie del país vecino que parecía que no iba a ser nada pero me tiene más que enganchado. Creo que es bastante recomendable, a pesar de estar basada en una película del mismo nombre, que deja bastante que desear.

Karaoke… un poco cutre

Estuvimos un rato en lo que llamaban un karaoke,…

Karaoke… un poco cutre

… pero era un poco cutre. No había pantalla, con imágenes y las letras pasando. Tenían que subir con un papel o cuadernillo con las letras. Había que aprovechar las más teatreras o las que se sabían la letra (en japonés, mayormente), para hacerles fotos razonables, sin el papel en la boca.

Dexter – temporada 7ª

Extraña temporada la de Dexter (Michael C. Hall). Nuestro asesino en serie favorito ha comenzado a modificar comportamientos. Ha comenzado a dejar atrás su código. Algunos factores que han influido en el tema… el haber sido descubierto por por sur hermana Deb (Michael C. Hall), el comenzar a ser perseguido por las sospechas de la capitana LaGuerta (Lauren Vélez), las confesiones y el tira y afloja con un mafioso ucraniano, Sirko (Ray Stevenson), y su cuelgue con otra asesina de pro, especializada en envenenamientos, Hannah (Yvonne Strahovski). La temporada ha sido irregular, por el distinto peso que han llevado cada una de estas tramas, y algunas otras menores que afectan a otros personajes, pero simplemente por las interacciones con Hannah, espléndida interpretación, tanto con Dexter como con Deb, ya merece la pena considerarla todavía una de las grandes de la televisión.

También es cierto que esto cada vez da menos de sí, y con el tremendo final que nos han regalado, para necesario el cierre de la serie, que esperamos que sea por todo lo alto. Y probablemente, no sé cómo lo podrían arreglar de otra forma, por la vía de la tragedia colectiva.

En cualquier caso, el personaje de la temporada ha sido el interpretado por Strahovski, a quien venturosamente seguiremos viendo en papel destacado la temporada que viene. Y bueno, la canguro del pequeño de los Morgan que está como un queso, la (en realidad no tan) joven Jamie (Aimee Garcia).

A este le gusta la del pelo naranja

Estuvimos un rato riéndonos de cómo el joven no dejaba de pasar y traspasar por el puesto de la chica del pelo naranja. Le gustaba un rato… Nos preguntamos si se atrevería a tirarle los tejos.

Homeland – temporada 2ª

Homeland fue la revelación del año pasado, cosechando el favor del público y crítica, y numerosos premios. Tal fue el nivel de la primera temporada, que había muchos escépticos sobre la capacidad de la serie de repetir el mismo nivel. Lo cierto es que los primeros capítulos de esta segunda temporada fueron impresionantes, quemando trama a pasos agigantados y con una intensidad más que notable, dejándonos a todos clavados en el sillón. Por supuesto, la interacción entre Brody (Damian Lewis)Carrie (Claire Danes) es lo fundamental de la serie, con la siempre refrescante aparición aquí y allí del solidísimo Saul (Mandy Patinkin). Con los capítulos, la temporada se fue calmando un poco hasta ir construyendo una serie de clímax secundarios que no hacían presagiar el sorprendente final de la temporada. Final de temporada que sigue jugando, ahora y siempre, con la ambigüedad de Brody, sobre quien me pregunto si alguna vez sabremos lo que realmente piensa, ha pensado o pensará.

Grandes emociones se nos prometen de nuevo para la tercera temporada, que me gustaría que empezase la semana que viene. Por cierto, realmente… ¿soy el unico que piensa que Dana Brody (Morgan Saylor) es un encanto y no una petarda?

Juegos de mesa

Y un rincón, los típicos “friquis” con sus juegos de rol que se toman realmente en serio. Bueno. Por un euro que nos costó la entrada, aún estuvo entretenido. A ver que año acertamos con el rato en el que abunden los disfraces y esas cosas.

[Televisión] Cosas de series; el retorno de Galactica y preparando finales de temporada

Televisión

Ya lo comenté la semana pasada. La mayor parte de las series que duran hasta primavera están realizando en estas fechas su parón navideño. El caso es que no tengo gran cosa que comentar. Es una temporada sosa, con pocos alicientes. Hay unas cuantas series que entretienen más o menos, pero salvo algún “guilty pleasure que otro, y alguna comedia ya consagrada que otra, lo demás es más bien del montón.

Por supuesto, están siempre un paso por encima en calidad los dramas de las cadenas de cable norteamericanas. Y estamos a un episodio del final de temporada de DexterHomeland a las que dedicaremos la entrada de la semana que viene. Y la atípica temporada final de Fringe que se nos acaba en un mes o poco más, serie a la que dedicaré un monográfico, que ya lo merece.

En este panorama apacible, más bien soso, se nos ha terminado la miniserie en webisodios Battlestar Galactica: Blood & Chrome. Una “precuela” de Galactica, en la que conocemos a un Adama (Luke Pasqualino) en sus años jóvenes, en una misión especial recién salido de la academia militar y en plena guerra cylon. Es una serie que han debido rodar con mucho croma y escenarios digitales, y se nota. En realidad no es una serie. En realidad es una largometraje, que nos han cortado en trocitos para emitirlo vía internet, y que luego echarán de tirón por la televisión, y la venderán, probablemente montada de otra forma en DVD o BD. Me ha gustado a medias. En realidad me ha dejado insatisfecho porque uno se da cuenta de las posibilidades que sigue teniendo ese universo de ficción. Pero que no se acaban de animar a explotar, quizá por la dificultad de llegar al nivel de la serie que nos deleitó en años no muy lejanos. Vale como entretenimiento de todas formas. Y supongo que mejorará la impresión si la ves de forma menos interrumpida.

Y bueno… nada más, os dejo con algunas fotos que tomé en el cementerio el domingo pasado, de paso hacia un funeral. Con la “tapita” de Olympus montada en la Panasonic GF1. Aunque creo que no me gusta nada el procesado en blanco y negro que les he hecho. Tampoco la dura luz de la mañana avanzada y muy soleada colaboraba en la labor. Tengo pendientes de recoger unos carretes de película tradicional que a lo mejor aportan un poco más de salsa a las ilustraciones de este Cuaderno de ruta.

De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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[Televisión] Cosas de serie; preparando el cierre, temporal o de temporada

Televisión

En estas semanas que quedan para las fiestas de invierno, las series están preparando sus cierres de temporada parciales o totales. Algunas, aquellas que rondan los 12 capítulos por temporada, se despedirán de nosotros en las próxima temporada. Es el caso de DexterHomeland. Quedan dos capítulos para el cierre, que será más o menos sorpresivo o inesperado suponemos. Dexter sigue siendo una serie entretenida, pero ya no engancha como antes. Ya no es lo que era. Va pidiendo un final digno. Con Homeland, lo que nos está pasando es que empezó tan fuerte, a un ritmo tan rápido, que luego pasamos a un estado de semidesconcierto. Pero conforme se va acercando el final de temporada, vuelven las emociones fuerte. Hay que confiar.

También se irán despidiendo en las próximas semanas hasta después de las fiestas invernales las series de temporada larga. Ya iremos diciendo. De momento se han despedido momentáneamente Revenge, que también empezó con gran ritmo que luego se ha limitado a mantener, sigue siendo un culebrón muy entretenido, y Once Upon a Time, que ha cerrado un ciclo de aventuras. Esta estoy a punto de sacarla de mi cartelera, porque se está tomando demasiado en serio a sí misma, lo cual es un absurdo. Bones tampoco está en sus mejores momentos. Intentan ser originales, pero se están volviendo sensibleros y moralistas. Me costaría pensar en abandonar esta serie, pero…

De las comedias de situación, sólo mantienen el tipo con dignidad How I Met Your Mother, y sobretodo, las geniales Modern Family30 Rock, cada una en su estilo. El resto se arrastran sin pena ni gloria. Bueno por lo menos en el último capítulo de New Girl se ha incorporado Olivia Munn interpretando a una stripper. Creo que esta chica, además de ser imposiblemente guapa y atractiva, está dotada para la comedia. Por cierto, que poco a poco, he vuelto a recuperar los episodios de The Newsroom, durante su emisión en Canal Plus, y se ya me gusta la actriz, todavía más su disparatado personaje, Sloan Sabbith. Colgado de esta chica como si fuera de verdad.

En fin. Salvo honrosas excepciones, no está siendo una temporada memorable en esto de las series de televisión.

Escena suburbana

Tengo la sensación, de que este año hay más series estrelladas que en el estrellato,… no sé.

[Televisión] Cosas de series: la noche de las ánimas, elecciones y otras cosas más serias, o tristemente monstruosas

Televisión

Todas las sitcoms se han puesto de acuerdo para hablar de la noche de las ánimas (jalogüin, como la llaman los anglosajones). Menos 30 Rock que se lanza en plancha a por las elecciones norteamericanas. La verdad es que el tema me interesa más bien poco, y por eso no lo voy a comentar demasiado. Salvo las intensas escenas de Homeland, todas las series, bastantes, que se habían lanzado a un ritmo desenfrenado parece que van un poco más calmadas. Pero siguen intensas. Bien. Por otra parte, parece que las parrillas de la televisión norteamericana se han alterado por las consecuencias del huracán o supertormenta Sandy. Así que desde ese punto de vista, más tranquilidad.

Entre las que han calmado su ansia gore y han vuelto a situarse en la trama más de misterio, relaciones extrañas, distopías y tal es The Walking Dead. Yo lo agradezco. Estaba a punto de eliminarla de mi cartelera de series. El nuevo personaje, el Gobernador, parece que promete bastante.

Triste amenaza de devolver a la vida a la fenomenal familia Munster. Se ha emitido un capítulo piloto de una posible serie llamada Mockingbird Lane. A mi no me gusto. Casi nada. Que la Lily Munster (Portia de Rossi) no está mal, pero desde luego no es Yvonne de Carlo. Es cierto que parece que iba a tener un tono más dramático y gore que la antigua. Pero no sé. No conseguí engancharme a las nuevas formas.

Y ha terminado la corta temporada de seis episdios de una sitcom británica, Cuckoo. Es la historia de una chica británica, Rachel (Tamla Kari), de las Midlands inglesas que vuelve de un año sabático que se ha tomado antes de empezar en la universidad para viajar por el mundo, casada con Cuckoo (Andy Samberg) un neohippie americano en la onda new age, que causa el horror de el padre de Rachel, Ken (Greg Davies), y cierta complacencia en la madre, algo lela, Lorna (Helen Baxendale). También ronda por ahí el hermano de la chica y unos amigos de la familia que resultan bastante divertidos. Al principio estuve a punto de pasar de ella. Empezó algo floja, pero luego se animó, y la verdad es que después del muy divertido episodio final de la temporada, tendría ganas de más. Pero habrá que esperar. Esperaremos.

Hunter's Moon

Ya que estamos con costumbres anglosajonas, la noche de “jálogüin” casi ha coincidido este año con “la luna del cazador”, la luna llena más próxima al equinoccio de otoño. Aunque yo juraría que tuvo que haber otra más próxima en septiembre… Pero qué sabre yo de costumbres anglosajonas…

[Televisión] Cosas de series; sin bajar el ritmo, no señor

Televisión

Nos contaban hace unos días que iban a cancelar Animal Practice. Es una de las nuevas sitcom de este año. La verdad es que es muy floja. Si es así, no la echaré de menos. Como novedades, ha vuelto Don’t Trust the B—- in Apartment 23, una serie que al principio no me gustaba gran cosa, pero que ahora creo que tiene su puntito borde que me sí me gusta. Y Suburgatory, que sigo viendo por simpatía con los personajes, pero que no tiene tanta chispa como cuando empezó. Por lo demás, pocas novedades.

Sigue la tendencia que señalaba la semana pasada de ir a toda máquina en unas cuantas series. Lo que está pasando en Homeland creo que no se lo esperaba nadie. No cuento por no destripar. Lo cual nos deja a todos sin saber por donde van a seguir. Uno tiene la sensación de que se han merendado en un par de capítulos la historia que podía haber durado toda la temporada.

Los muertos vivientes de The Walking Dead (valga la redundancia interidiomática) están más memos que nunca, mientras que los vivos están más brutos que nunca. Estos también han tenido casi tanto gore como en buena parte de la temporada anterior.

Entre las sitcoms, Modern Family y 30 Rock siguen tan divertidas como de costumbre, y a esta última la voy a echar mucho de menos. Y entre los guilty pleasures, tampoco me quejo. Las “vengativas” de Revenge tampoco paran, aunque esto es seña distintiva de la serie. Los personajes caen como moscas, y nadie está salvo de “sufrir un accidente”. Si además la guapa de la VanCamp se pasea buena parte de la película con un escotazo vertiginoso,… pues mejor… que para esto están los guilty pleasures. Desde luego, no para filosofar. Y bueno,… en esa serie cómica, aunque sé que no es su intención, que es Once Upon a Time, hemos descubierto el nuevo sentido de la frase “al Capitán Garfio se le comió la mano un cocodrilo”. Si Barrie levantara la cabeza… Claro que cuando he leído por ahí que Revenge es una adaptación moderna de la novela de Dumas El Conde de Montecristo… no había caído oye. Pero hubiera jurado que Edmundo Dantés no llevaba esos escotes.

La serie que realmente me está gustando en esta primera parte del otoño sigue siendo The Paradise. La adaptación británica de Au Bonheur des Dames de Émile Zola sigue luciendo la cuidada producción de las series de la BBC, la esmerada interpretación de los actores y actrices británicos, y el interés y la intriga propia de Zola aunque sospecho que la adaptación es relativamente libre. No he leído la novela original, pero me da por ahí que el guion va un poco a lo suyo.

El resto de lo que sale por mi tele… en la línea de siempre.

“Au Bonheur des Dames”, así se llaman los grandes almacenes en la novela de Zola, que en la serie británica se llaman “The Paradise”. Pero los de la foto, ni están en Francia ni están en Inglaterra. Es una tienda en la Rua do Carmo de Lisboa.

[Televisión] Cosas de series; impáctalos de entrada, luego ya veremos…

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Un par de semanas que no venía a hablaros de series de televisión. Lo cierto es que los estrenos de este año son más bien flojos. Desde la última vez, he abandonado Last Resort y 666 Park Avenue. En sus segundos capítulos ninguno ha mostrado señales de que mereciera la pena. No me interesó nada el drama basado en la música country, Nashville. Fuera. Voy a dar una segunda oportunidad a Arrow, una especie de Batman con arco y flechas, y también, pero con tendencia a la baja, a no permanecer, a Beauty and the Beast, que es más bien policia guapa con una especia de hulk.

Más interesante, y probablemente aguantará toda la temporada, una serie de espías británica, Hunted, una especie de Mission: Impossible pero con protagonista femenino, protagonizada por Melissa George, a quien vimos en una temporada de In Treatment, y que está razonablemente interesante. Pero en general, poca originalidad.

Sin embargo se mantienen en buen tono las series ya veteranas. Estamos ante la última temporada de 30 Rock, que me parece que está divertida como nunca. Y todas las demás parece que han cogido el dicho que creo que hay que atribuir a Billy Wilder. De entrada impáctalos, pégalos a la butaca, y luego cuéntales la historia que quieras.

Entre mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy parece que vuelve con fuerza por sus fueros, y los dos primeros capítulos han sido abundantemente dramáticos. Curiosamente, hemos visto en el segundo lo que pensábamos que veríamos en el primero. Y en Revenge avanzan como siempre a grandes pasos, y sin hacer prisioneros. Nuestras vengativas y dominadoras damas no descansan, y parece que hay una nueva dispuesta a sumarse al cotarro. Y Once Upon a Time sigue produciéndome carcajadas. Empiezo a creer que sus creadores no se toman muy en serio tampoco la cosa. El “you’re kidding me” de la prota cuando le presentan a un tipo de raza negra en armadura y le dicen que es Sir Lancelot, no tiene precio.

En cosas más serias, Homeland está sumamente intensa, con un segundo episodio fenomenal y espectacular, y un tercero menos espectacular, pero que nos mostró a un Brody como no lo habíamos visto.

Downton Abbey no se puede decir que esté empezando temporada, cuando sólo le faltan tres para acabar la temporada, más el especial de navidad que se supone cerrará la serie. Pero está sacudiendo a los Crawley a base de bien. No falta drama. Difícil decir que habrá un final feliz. Se van a dejar abundantes cosas por el camino. Y anuncian precuela con los condes de Grantham de jóvenes.

En fin, que si no hay novedades interesantes, por lo menos, entre lo veterano, nos lo pasamos bien.

Uyyy, se me olvidaba, también han vuelto los zombis de The Walking Dead. Más sangrientos y gores que nunca. No sé si aguantaré mucho yo con una serie de esta temática, por bien hecha que esté.

Pettycoat Lane Market

Parece que las fotos londinenses de la Zeiss Ikon Ikonta B han interesado. Aquí una mas en Pettycoat Lane Market. No cuela ya como foto antigua por la presencia del rascacielos detras, pero no está mal.

[Televisión] Cosas de series; y he aquí que todo vuelve, y poca cosa nueva en el horizonte…

Televisión

Estas dos últimas semanas han sido de muchas novedades. Unas pocas ya venían de hace unas semanas antes. Y la temporada quedará totalmente definida con algunas cosas que quedan por llegar durante el mes de octubre. Como son muchas cosas las que hay que comentar para definir mi cartelera televisiva, lo haré de forma un poco telegráfica.

Novedades absolutas

Ya en semanas pasadas he comentado algunas novedades. Me centraré en lo que se queda o en lo que he visto en la última semana. Sólo he visto primeros capítulos de series que a priori parecía que me pudieran interesar. Otras posibilidades se pueden sumar si veo que despiertan interés general.

The New Normal: La pareja gay con madre de alquiler y abuela racista y homófoba aguante en mi cartelera por los pelos. Porque es una sitcom cortita que rellena tiempos muertos.

The Neighbors: Una familia normal se va a vivir a una urbanización donde sólo hay alienígenas. No me hizo ninguna gracia el pilo. Paso.

Animal Practice: Una clínica veterinaria con sus personajes raros, un mono muy gracioso y una pareja protagonista con tensión sexual no resuelta. El piloto me hizo gracia, pero el segundo episodio menos. De momento aguanta por los mismos motivos que la primera que he comentado.

Last Resort: Un drama de acción e intriga a propósito de un submarino que se ve metido en un intento de provocar una guerra nuclear y que luego es perseguido por su propio gobierno. Una curiosidad que seguiré hasta comprobar si se afianza en algo sólido. El piloto recuerda demasiado a Crimson Tide (Marea roja),  con los colores de la piel cambiados y con chicas. Pero será distinto.

666 Park Avenue: Una de miedo que de momento no da mucho miedo, pero sale gente guapa, y tiene su intriga. Veremos a ver en que queda, aunque no garantizo su continuidad en mi cartelera.

Cuckoo: Sitcom británica cuya primera tempora aguante en mi cartelera entera porque no será muy larga. Pero ya veremos, porque para ser británica es algo flojita. Una familia burguesa inglesa en cuyo hogar se cuela el marido alternativo que se ha echado su guapa y simpática hija mayor.

The Paradise: Miniserie inglesa que adapta una novela de Zola, Au Bonheur des Dames, de la serie de Los Rougon-Macquart, aunque trasladada la acción a Londres. Si son fieles a Zola, bajas pasiones aseguradas. Creo que la veré entera, más cuando tras un primer episodio prometedor, acabo de ver un segundo episodio realmente divertido. Las bajas pasiones están muy matizadas, porque parece que no es una de las novelas en las que más se marcan. Pero habrá ambiciones, amoríos y vaivenes.

Portobello Road

Mañana por la tarde, estaremos en Londres. Quizá el sábado nos pasemos por Portobello Road… aunque no creáis que su mercadillo me gusta tanto…

Nuevas temporadas de series veteranas

En el apartado de dramas, he decidido mandar a freir churros Person of Interest. Por lo demás, son fijas Fringe, Homeland y Dexter, cuyos primeros inicios de temporada me han gustado, y está en peligro de muerte The Mentalist. Pero de momento aguanta.

En el apartado comedias, son fijas Modern Family, The Big Bang Theory y How I Met Your Mother. En peligro de muerte, New Girl, que se sigue salvando por el encanto de su protagonista femenina, y porque es una sitcom cortita, que como las anteriores se ve en cualquier momento.

Por último, los guilty pleasures. Grey’s Anatomy sufre renovación con más bajas de lo que esperábamos, y mucho drama. Pero también una interesante incorporación, Camilla Luddington, una buenorra británica que nos alegró la vista en Californication. Seguro que aquí sale mucho más recatada, pero a falta de saber si es buena actriz por lo menos está maciza. Revenge, ese tremendo culebron sobre los pijos de los Hamptons, vuelve en su línea. Así que si el año pasado me divertía, sigue la cosa. Y las chicas también están muy guapas. Y me sigue pareciendo mediocre e incluso ridícula Once Upon a Time, pero de momento no me decido a dejarla. Es que alucino y hago risas. Aunque no sean lo que pretendan.

Epílogo británico

De momento, mi cartelera televisiva parece excesivamente abultada. Pero es que estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver tele. Conforme ajuste mi disponibilidad horaria con lo que es interesante, irá disminuyendo el número. Lo que sí que es cierto es que pocas de las novedades me han interesado realmente. Podría prescindir de todas.

Mañana me voy a Londres a pasar unos días. Espero poder ir mandaros noticias de mis andanzas, que serán modestas y tranquilas, a través de este Cuaderno de ruta. Ahora que se nos ha ido hasta navidad el Doctor, nos queda todavía Downton Abbey para ambientarnos. Y yo me pregunto… ¿Qué les habrá hecho el personaje de la pobre Edith (Laura Carmichael) para que los guionistas la maltraten sin compasión alguna? Jo, macho.

The London Eye

Y seguro que en algún momento pasamos cerca del Támesis con vistas al London Eye. Nunca he subido. Igual nos animamos.

[Televisión] Homeland, ¿lo mejor de la año?… es posible…

Televisión

Esta semana, en los temas televisivos, dedicaré un monográfico a la serie que más me ha interesado en la última parte del año. Homeland, el drama de espías de Showtime me enganchó desde el primer día como ya he ido dejando constancia en las últimas semanas en estas páginas, y con el final de temporada, con su 12º episodio, de duración extra, casi hora y media, llega un cierre y unas expectativas para una segunda temporada.

Homeland ha sido comparada con otras series previas, y no digamos con otras producciones para cine. Se ha hecho mucho sobre el género del espionaje. Auténticamente bueno, poco. Realista, casi nada. Que invite a la reflexión, tampoco demasiado. He leído comparaciones de este drama con Rubicon, que puedo aceptar hasta cierto punto, aunque creo que era una historia con un planteamiento diverso, y con 24, de la que vi poco, pero me parece que puede estar incluso en las antípodas ideológicas con respecto a la que hoy nos ocupa.

Para quien no haya estado al tanto, Homeland nos cuenta una historia en la que Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de campo de la CIA en Bagdag recibe la coincidencia de un confidente en el momento en el que lo van a ejecutar de que un prisionero de guerra norteamericano en manos de Al-Qaeda ha cambiado de bando. Casi simultáneamente, tras 8 años de cautiverio es liberado el sargento de los marines Nicholas Brody (Damian Lewis), sobre el cual recaerán inmediatamente las sospechas de Carrie, que empieza a investigarle y a vigilarle, aunque en sólo con el apoyo de su inmediato superior, un veterano miembro de la agencia llamado Saul Berenson (Mandy Patinkin).

La serie ha contando con cuatro elementos fundamentales para su éxito. Tres de ellos son los tres protagonistas mencionados, de los que hablaré más adelante. El cuarto es el milimétrico guion que ha permitido que en los 12 capítulos que ha tenido esta historia, nos hayan contado todo lo que nos querían contar, nos hayan presentado unos personajes complejos que no han dejado de evolucionar, y hayan sido capaces cerrar todos los flecos de la historia, dejando un enganche para una segunda temporada sobre la que en estos momentos sólo podemos especular. Y equivocarnos en nuestras especulaciones. Casi con toda seguridad.

La historia se ha permitido pocas frivolidades, aunque ha sido generosa en sorpresas y en giros argumentales, que no han resultado artificiales, que siempre han sido plausibles dentro del universo planteado por los creadores de la serie. Es cierto que en sus primeros capítulos utilizaron algunos enganches facilones para atraer público, generalmente en forma de escenas de sexo, con bellos cuerpos desnudos. Jessica (Morena Baccarin), la bella mujer de Brody, y una de las confidentes de Carrie, integrada en el harén de un jeque áreabe, cumplieron con su parte en el gancho. Pero la cuestión que pasó a un segundo plano, e incluso se desvaneció conforme avanzó y se afianzó la serie. A partir de cierto momento, los guionistas fueron económicos, y se centraron en hacer avanzar la historia sin prisas, parsomoniosamente, pero con ritmo. Hasta que llegó el episodio 7 que puso cabeza a abajo muchas de las cosas que sabíamos, sin cuestionar la coherencia argumental. Y así, una serie de episodios antológicos que nos llevaron hasta el final. Un final tranquilo, pausado también como el conjunto de la serie, con momentos climáticos, que más que consecuencia de la acción eran consecuencias de la angustia que envolvía a los protagonistas. No voy a dar detalles sobre lo que pasa. Cada cual lo debe descubrir por sí mismo.

Hagia Sofia (Santa Sofía) en Estambul, primero basílica cristiana ortodoxa, después mezquita musulmana bajo el imperio otomano, puede simbolizar la pugna entre el occidente de tradición cristiana y el próximo oriente musulmán que se traslada a los tiempos modernos y enmarca la historia de Homeland (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,4-4,5).

Dediquemos ahora unas palabras a los tres protagonistas de esta historia:

Carrie Mathison: Claire Danes simplemente borda a esta mujer todavía joven, pero con un pasado a cuestas, y con una carga personal de la que es difícil deshacerse. La enfermedad mental. Una enfermedad cuya naturaleza no conoceremos con exactitud hasta el penúltimo capítulo de la temporada. Pero están las relaciones con Saul Berenson, que tienen mucho de paterno filiales, sin poder serlo. Está el pasado de relaciones fallidas con su jefe actual, David Estes (David Harewood), que no dudará en traicionarla o en prescindir de ella si es preciso. Está el pasado profesional con las pérdidas que ha dejado en el campo. Todo ello le lleva a una dificultad para la relación, un conflicto emocional constante, que acabará absolutamente desbaratado por la presencia de Brody y por las cosas que pasan entre ellos. Triunfadora en el sentido de que es la que llega a desenmarañar la trama, y a prevenir sus graves consecuencias, ella no lo sabe, y el sentimiento de fracaso personal la inunda hasta aceptar un dramático tratamiento para sus problemas de salud. No sabemos que Carrie saldrá de esto en la próxima temporada.

Nicholas Brody: Ya conocíamos a Damian Lewis por haber protagonizado aquel memorable fresco del frente europeo occidental en la Segunda guerra mundial que fue Band of Brothers (Hermanos de sangre). También hacía allí de militar, conflictuado a veces, pero no con el alma rota como Brody tras los ocho años de cautiverio, y con una difícil reinserción en su país y en su familia, que de una forma u otra han seguido adelante. Pero fiel a lo que por educación y por convicción es, un militar al servicio de su país, de su cautiverio se ha traído unas cargas emocionales que condicionarán la forma en que ve cómo ha de prestar ese servicio a su país. Sospechoso de terrorista para unos, potencial marioneta política para otros, él tendrá siempre su propia agenda. Aunque quizá ni siquiera él sabrá adónde le lleva. Y siempre será un misterio para nosotros lo que siente por Carrie. Su punto débil aparente, lo que le puede desviar de su camino serán sus hijos, y especialmente esa inquisitiva adolescente que es su hija Dana (Morgan Saylor), al menos tan inteligente como su padre.

Saul Berenson: Me costó reconocer de qué me resultaba tan familiar Mandy Patinkin, el intérprete del veterano agente, hasta que un día me vino a la cabeza aquella expresión que tantas veces he oído de sus labios en The Princess Bride (La princesa prometida): “Hello. My name is Iñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die.Uno de mis personajes preferidos de una de mis películas de aventuras favoritas. Pero aquel espadachín español en busca de ventaja queda muy lejos del reflexivo agente judío, experimentado, un poco de vuelta de todo, pero fiel todavía a un ideal y a una forma de hacer. Angustiado por un matrimonio que se le escapa de las manos, por las distancias físicas, pero también por las intelectuales, debe además ejercer de padre para esa Carrie a la que realmente quiere como una hija, aunque en más de una ocasión le gustaría perder de vista por el ímpetu y la intuición desbordante que pone en sus acciones que le arrastran hasta más allá de donde es conveniente. Son muchos los descubrimientos que hará también en este viaje, en el que compartirá la angustia de sus dos coprotagonistas, y en el que también tendrá su porcentaje de éxitos y de amargura.

Y si la historia está bien, lo que hace que la serie sea impagable, que para mí sea lo mejor que he visto este año en ficción televisiva, es seguir a estos tres personajes, con sus angustias, con sus paralelismos, con sus interacciones, construyendo por sí mismos esta historia que nos gustaría que no hubiera acabado jamás. Pero ha acabado. Dentro de un año tal vez sean los mismos que no iguales protagonistas, pero será una nueva historia, quizá mejor, ya veremos, pero será otra cosa. De momento, bienvenidas sean producciones como esta.

Unos niños musulmanes, listos para una ceremonia religiosa, en la mezquita de Eyup en Estambul; un incidente relacionado con niños musulmanes es clave para entender qué está pasando en por la cabeza de Brody (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Televisión] Cosas de series: Todos al hipódromo, algún abandono y otras cosicas

Televisión

Hay que decir de antemano que la semana que viene merecerá alguna entrada especial. Terminarán algunas temporadas de series, entre ellas Homeland que es mi favorita en estos momentos. No diré más al respecto.

Sigue la retahila de parones navideños en muchas de las series. Dos novedades, la floja New Girl, que sigo viendo por la protagonista, y la entretenida Unforgettable, que sin ser nada del otro mundo, es una policiaca que no aporta nada, pero viene bien para matar algún rato ante la caja tonta. También están a punto de parar por unas semanas otra novedad, Person of Interest que no sé si seguiré cuando se reenganche. Está que si sí que si no. Entre las veteranas, también han parado la divertida The Big Bang Theory, comedia que no da ya sorpresas, pero sigue provocando alguna risa, y Bones, que está en una temporada corta por el embarazo de su protagonista, es decir, del sobrino de la new girl. De hecho, buena parte de la trama está condicionada por su estado de gestación. Sigue siendo un valor seguro para pasar el rato. Y cada vez me divierten más los macabros hallazgos de los cadáveres en los primeros minutos. Ya me mantiene en atención desde el primer momento.

Un abandono. Hell on Wheels, drama del lejano oeste, de los tiempos de la expansión ferroviaria tras la guerra de secesión, que está muy bien hecha, pero que no estaba progresando nada, y me estaba empezando a aburrir. Nunca he sido muy aficionado al western, y mucha miga tiene que tener uno para que me interese. No ha sido el caso. Carpetazo.

Cierta miniserie de dos capítulos basada en una obra de Stephen King, Bag of Bones, apareció por ahí a principio de semana. Nunca he sido fan del autor, y tras 20 minutos de visualización, se acabó para mí. Un rollo. Para series de miedo, ya esta American Horror Story, que he vuelto a retomar porque me hablaron muy bien de los dos capítulos dedicados a la noche de las ánimas. O halloween, para los modernos o anglófonos. Es cierto. Estuvieron bien. Pero tampoco sé si aguantaré mucho más.

Y esta semana novedades que nos llegan desde la HBO. Esta cadena norteamericana es sinónimo habitualmente de series de ficción de gran prestigio. Así que si uno se entera de que llega una novedad. Que tiene entre sus protagonistas, entre otros, a Dustin Hoffman, Nick Nolte, o Dennis Farina. Que la dirige Michael Mann, que ha dirigido algunas películas que realmente me han gustado. Ufffff… Realmente, el que trate del mundo de los hipódromos llega a importarme poco a pesar de que es un tema que nunca me ha llamado la atención. Si luego compruebas que tienen una producción cuidadísima. Muy buena. Una imagen estupenda. Que prácticamente te montan en un caballo y participas en una carrera hípica. Y que en el episodio piloto te abren una serie de líneas argumentales capaces de llenar muchas horas de buena televisión… pues salvo que la echen a perder en un futuro, podemos estar ante una muy buena serie. Así que, a por ella. Añadida en la agenda. Se titula Luck.

Estatua ecuestre (Berlin Hauptbahnhof)

Un caballo, en el exterior de la Berlin Hauptbahnhof,... no tan bonito como los auténticos pura sangres de la nueva teleserie de HBO (Panasonic Lumix LX3).

[Televisión] Cosas de series: Miles Davis, los dramas del XIX y algunas cosas más

Televisión

Esta semana tres comedias se nos han ido de vacaciones hasta después de las fiestas navideñas. Dos veteranas, que son dos valores seguros, y una novata. Modern Family no es un valor seguro. Es un valor segurísimo. Probablemente la mejor comedia de situación del momento. O a mí me lo parece. How I Met Your Mother tiene altibajos, pero les he cogido mucho cariño a su panda de neoyorquinos. Aunque en alguno de los últimos episodios se han puesto más dramáticos. Pero bueno. Y hablando de neoyorquinos, esta vez desubicados, una comedia sin muchas pretensiones, Suburgatory, se ha buscado sin problemas un hueco en mi agenda televisiva, y poco a poco se está ganando un hueco en mi corazoncito. No sólo por lo bien que funcionan los dos protagonistas, padre e hija adolescente, sino por lo divertidos que resultan todos los imposibles personajes secundarios que salpimentan cada uno de los episodios. Así que, a seguir.

Además de estas despedidas temporales en el campo de la comedia, también tenemos el parón de Revenge, culebrón de venganzas y maldades, que insospechadamente se ha vuelto un fijo en mi agenda televisiva, y no sólo por la presencia de Madeleine Stowe como uno de los personajes protagonistas. Bien es verdad que en los últimos episodios ha perdido un poquito de intensidad en el ritmo de puteo a los pijos de los Hamptons por parte de la misteriosa Emily/Amanda (Emily VanCamp), pero todavía se sostiene y casi seguro que aguanta en mi agenda hasta final de temporada.

Aparte de estas rutinas, algunas cosas a destacar:

Homeland sigue siendo en estos momentos la serie que espero con más expectación a lo largo de la semana. En este último episodio no han dejado de pasar cosas, aunque sin grandes y sorpresivas revelaciones como en los anteriores. Y la trama tiene que ir centrándose para el fin de temporada dentro de un par de episodios. Pero hubo una serie de escenas encadenas, unidas por el My Funny Valentine interpretado por Miles Davis que me dejaron anonadado. Especialmente por como la música acompañaba las decepciones y las soledades de dos de los protagonistas, Carrie (Claire Danes) y Saul (Mandy Patinkin). La serie ya había marcado varias referencias a la música de jazz, y sabíamos que Carrie prefiere a Monk mientras que Saul prefiere a Coltrane. De hecho, al principio del episodio vemos como Carri baja del coche en el que esta sonando el piano de Monk. Pero el sonido de la trompeta y los acompañantes de Miles han generado una atmósfera ideal al momento. Os pongo una interpretación de esta música tal cual se puede encontrar buscando por Youtube

Ha habido un capítulo especial navideño de Eureka. Fuera de la historia general. Hay que tener en cuenta que la temporada termino con un notorio cliffhanger, con parte de los protagonistas camino de la lunas de Saturno, o a saber dónde. En cualquier caso, lo curioso es que han convertido a los personajes en dibujos de animación. O marionetas. Con estilos diversos. Aquí parecen dibujos animados de Disney. Por un momento nos recuerdan al stop motion con plastilinas de Wallace & Groomit. Ahora se convierten en personajes de manga japonés. Curioso. Intrascendente, pero curioso.

Finalmente, después de ver el domingo pasado la nueva versión de Jane Eyre en el cine, decidí recuperar algunas de las versiones antiguas de la historia. Disfruté mucho de la versión en blanco y negro que en 1943 protagonizaron Joan Fontaine y Orson Welles. Pero yendo a lo televisivo, he visto en estos días de fiesta la miniserie que emitió en 2006 la BBC, protagonizada por Ruth Wilson, la morbosa Alice en Luther. Esta muy bien la miniserie. Pero a pesar de que últimamente se oiga mucho, incluso yo lo he insinuado, que la televisión le está cogiendo la mano al cine a la hora de contar historias, cuando una película para la gran pantalla tiene una buena historia, está bien rodada y está bien contada, siempre será superior. El problema es que las gentes del cine están dejando de dedicarse a contar historias. Pero no está mal la cosa. En cualquier caso, cuando termine de revisar las versiones de la novela, y me queda una de las que seleccioné, igual le dedico una entrada monográfica.

Farola iluminándose a sí misma

Si hago la entrada sobre las versiones de Jane Eyre, será imprescindible comentar la iluminación en blanco y negro de la versión de 1943; os dejo aquí una imagen tomada a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza, como aperitivo al comentario (Leica D-Lux 5).