[Televisión] Cosas de series: Miles Davis, los dramas del XIX y algunas cosas más

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Esta semana tres comedias se nos han ido de vacaciones hasta después de las fiestas navideñas. Dos veteranas, que son dos valores seguros, y una novata. Modern Family no es un valor seguro. Es un valor segurísimo. Probablemente la mejor comedia de situación del momento. O a mí me lo parece. How I Met Your Mother tiene altibajos, pero les he cogido mucho cariño a su panda de neoyorquinos. Aunque en alguno de los últimos episodios se han puesto más dramáticos. Pero bueno. Y hablando de neoyorquinos, esta vez desubicados, una comedia sin muchas pretensiones, Suburgatory, se ha buscado sin problemas un hueco en mi agenda televisiva, y poco a poco se está ganando un hueco en mi corazoncito. No sólo por lo bien que funcionan los dos protagonistas, padre e hija adolescente, sino por lo divertidos que resultan todos los imposibles personajes secundarios que salpimentan cada uno de los episodios. Así que, a seguir.

Además de estas despedidas temporales en el campo de la comedia, también tenemos el parón de Revenge, culebrón de venganzas y maldades, que insospechadamente se ha vuelto un fijo en mi agenda televisiva, y no sólo por la presencia de Madeleine Stowe como uno de los personajes protagonistas. Bien es verdad que en los últimos episodios ha perdido un poquito de intensidad en el ritmo de puteo a los pijos de los Hamptons por parte de la misteriosa Emily/Amanda (Emily VanCamp), pero todavía se sostiene y casi seguro que aguanta en mi agenda hasta final de temporada.

Aparte de estas rutinas, algunas cosas a destacar:

Homeland sigue siendo en estos momentos la serie que espero con más expectación a lo largo de la semana. En este último episodio no han dejado de pasar cosas, aunque sin grandes y sorpresivas revelaciones como en los anteriores. Y la trama tiene que ir centrándose para el fin de temporada dentro de un par de episodios. Pero hubo una serie de escenas encadenas, unidas por el My Funny Valentine interpretado por Miles Davis que me dejaron anonadado. Especialmente por como la música acompañaba las decepciones y las soledades de dos de los protagonistas, Carrie (Claire Danes) y Saul (Mandy Patinkin). La serie ya había marcado varias referencias a la música de jazz, y sabíamos que Carrie prefiere a Monk mientras que Saul prefiere a Coltrane. De hecho, al principio del episodio vemos como Carri baja del coche en el que esta sonando el piano de Monk. Pero el sonido de la trompeta y los acompañantes de Miles han generado una atmósfera ideal al momento. Os pongo una interpretación de esta música tal cual se puede encontrar buscando por Youtube

Ha habido un capítulo especial navideño de Eureka. Fuera de la historia general. Hay que tener en cuenta que la temporada termino con un notorio cliffhanger, con parte de los protagonistas camino de la lunas de Saturno, o a saber dónde. En cualquier caso, lo curioso es que han convertido a los personajes en dibujos de animación. O marionetas. Con estilos diversos. Aquí parecen dibujos animados de Disney. Por un momento nos recuerdan al stop motion con plastilinas de Wallace & Groomit. Ahora se convierten en personajes de manga japonés. Curioso. Intrascendente, pero curioso.

Finalmente, después de ver el domingo pasado la nueva versión de Jane Eyre en el cine, decidí recuperar algunas de las versiones antiguas de la historia. Disfruté mucho de la versión en blanco y negro que en 1943 protagonizaron Joan Fontaine y Orson Welles. Pero yendo a lo televisivo, he visto en estos días de fiesta la miniserie que emitió en 2006 la BBC, protagonizada por Ruth Wilson, la morbosa Alice en Luther. Esta muy bien la miniserie. Pero a pesar de que últimamente se oiga mucho, incluso yo lo he insinuado, que la televisión le está cogiendo la mano al cine a la hora de contar historias, cuando una película para la gran pantalla tiene una buena historia, está bien rodada y está bien contada, siempre será superior. El problema es que las gentes del cine están dejando de dedicarse a contar historias. Pero no está mal la cosa. En cualquier caso, cuando termine de revisar las versiones de la novela, y me queda una de las que seleccioné, igual le dedico una entrada monográfica.

Farola iluminándose a sí misma

Si hago la entrada sobre las versiones de Jane Eyre, será imprescindible comentar la iluminación en blanco y negro de la versión de 1943; os dejo aquí una imagen tomada a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza, como aperitivo al comentario (Leica D-Lux 5).

[Televisión] Cosas de series: El año de Robin y Barney

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Ha sido una semana donde no han pasado grandes cosas en mi panorama seriéfilo. No ha habido nuevas incorporaciones, ni ha habido bajas. Aunque me estoy planteando si seguir o no adelante con la nueva serie del oeste, Hell on Wheels. A ratos me gusta mucho, pero a ratos me aburre. Es lo que me pasa tradicionalmente con los westerns en el cine. Alguno, pocos, me apasionan; la mayor parte me aburren o me dejan indiferente.

Ya hablé bastante la semana pasada de Homeland, y poco puedo añadir. Salvo que parece que están dispuestos a sorprendernos en cada episodio con sus giros de guion. Mientras no fuercen la máquina en exceso, va bien. Y como sólo son 12 capítulos, y ya llevan ocho, tienen que ir preparando el final de temporada, que espero esté a la altura del transcurso de la serie. En situación similar está Dexter, que aunque no brilla a la altura de sus mejores temporadas, sigue siendo una buena serie, y ya están encarrilando el final de temporada, que llegará al mismo tiempo que la anterior.

Pero donde se ha puesto interesante el asunto ha sido en How I Met Your Mother. Aun reconociendo que desde el principio ha sido un serie coral, siguiendo algunos de los esquemas que marcó Friends, aunque yo prefiero la actual por diversos motivos, las primeras temporadas siempre tuvimos la sensación de que había un protagonista, y este era Ted Mosby (Josh Radnor). Sin embargo, es el personaje que menos ha evolucionado. Le han pasado cosas, pero sigue siendo el mismo. O lo mismo. Por otra parte, es indudable que hace tiempo que el robaescenas, que el preferido de todos es Barney Stinson (Neil Patrick Harris). Nos ha hecho pasar los momentos más divertidos, es el actor con más personalidad, y se ha convertido en el alma de la serie. Y por otro lado, el personaje que más perdido andaba en todo este cotarro era el de Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), la guapa canadiense que últimamente no encontraba su sitio claro en todo este cotarro. Sabemos que esta temporada se cerrará con una boda. Pero no sabemos de quien.  Sabemos que tanto Barney como Robin se han echado pareja, pero Barney la ha dejado. Por Robin. Sabemos que han pasado “accidentalmente” cosas entre ambos. Y finalmente, en el último capítulo nos han soltado una bomba que de repente parece que da alas a la serie, y al personaje de Robin. Siempre ha sido una serie divertida. Pero ha tenido momentos mejores y peores. Creo que tenemos la esperanza de que estemos volviendo a los mejores.

Y si no, en el capítulo de las sitcoms, siempre nos quedará Modern Family que no baja ni de ritmo ni de nivel. Y es de lo más divertido. La mejor de las comedias que estoy viendo. Sin duda.

Tumbas

Aprovecho esta imagen del Cementerio de Torrero de Zaragoza, para recordar que los lunes estoy con sesión doble macabra en la tele por satélite. A las 21:30 he recuperado "American Horror Story", a la que he dado una segunda oportunidad, y a continuación la segunda temporada de "The Walking Dead", que sorprendentemente me sigue teniendo enganchado ¿Cuándo me habían gustado a mí las de zombies? (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Televisión] Cosas de series: cuentistas y sequía de sitcoms

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No mucho más que comentar en esta semana con respecto a las anteriores, pero algo habrá. Nos tienen con parón de Fringe, lo cual es una lástima, así como de otras series, que bueno… ya volverán. Decididamente, mi serie favorita de las estrenadas esta temporada es Homeland, cuyo último capítulo ya terminó de convencerme que si siguen así puede ser de lo más emocionante. Sigo aguantando con los muertos vivientes de The Walking Dead, lo cual es sorprendente para mí dado el tema, pero es que siguen sorprendiéndonos con las reacciones del personal. Y eso que avanzan a ritmo de unas cuantas horas de tiempo-serie por capítulo. En fin. Cositas que ya habrá tiempo de comentar más despacio más adelante. Y a la espera de que este fin de semana llegue a su fin la temporada de Downton Abbey, descontando el especial de navidad, vayamos con un par de reflexiones.

Cuentos y cuentistas

Es curioso que en un par de semanas se hayan estrenado un par de series que tienen que ver con los cuentos tradicionales y su encaje en la vida moderna. Si ya hice un breve comentario hace una semana del estreno de Once Upon a Time, donde nos encontrábamos a todos los personajes del cuento de Blancanieves y algunos de otros cuentos convertidos en ciudadanos corrientes de algún lugar de Nueva Inglaterra a causa de un encantamiento de la Reina Mala,… pues ahora en Grimm, nos encontramos con un policía que es decendiente de los Hermanos Grimm, y tiene la capacidad de ver entre la gente corriente a los big bad wolves. Si. Los lobos feroces. Que naturalmente atacan a universitarias que salen a correr por las mañanas con una sudadera con capucha. Roja. Claro. Casposa me ha resultado esta última por algunos detalles. Lo de la capucha roja por supuesto. El que los big bad wolves se llamen así mismo blutbads, que sería masacre en alemán,… ¿quién narices se va a denominar a sí mismo masacre por malo que sea? Y menos si hay alguno de ellos que no son “malos”. Si estuvieras en su situación, ¿cómo prefiriríais que os llamasen? ¿lobos feroces o masacres?

Bueno, ambas dos están borradas de mi lista. Fuera. Malas. Y sin sentido. A freír espárragos. Que no nos vengan con cuentos.

Los músicos de Bremen, un cuento de los Hermanos Grimm, donde no sale ningún "big bad wolf",... en su escultura en la ciudad de Bremen (Panasonic GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Sequía de sitcoms

La comedia de situación, la sitcom, es uno de mis géneros preferidos. Media hora escasa de buen humor, necesidad de guiones inteligentes, alguna risa, y a otra cosa mariposa. Pues bien. O mejor dicho, pues mal. De lo que se ha estrenado este año, o no me han convencido o no me han interesado por su tema. De años anteriores sólo me quedan Modern Family, imprescindible, y How I Met Your Mother, por debajo de sus primeras temporadas pero todavía con detalles, a estas horas no la voy a abandonar. De lo nuevo, me he aficionado a Suburgatory, esa minifamilia de padre e hija neoyorquinos que se mudan a vivir a los suburbios pijos de la gran ciudad. La chica es un encanto y divertida. Y las situaciones suelen tener gracia. Y por algún milagro que no entiendo,… si lo entiendo,… ahora os lo explico,… sigo viendo New Girl.

Lo cierto es que sólo hay un motivo por el cual sigo viendo esta sitcom. No soy al único que le pasa esto por lo que he leído por ahí. Sale Zooey Deschanel. Esta chica es el paradigma de la chica encantadora. Cuando sale en pantalla, por bodrio que sea el producto en el que participa, no puedo dejar de mirar. Me pasa desde que la vi en La guía del autoestopista galáctico. Es tan mona… Y eso que empieza a no ser tan joven… Que ya pasa de los treinta. Si hasta canta. Lo que pasa es que si sigo viendo la serie, probablemente acabaré odiándola de por vida. Porque el personaje, y la serie en general, tienden a ser lamentables. No hace más que dar grititos, risas histéricas y tararear cancioncillas histéricas. Un episodio más le doy de margen. Si no mejora en algo,… a la basura. Para no acabar aborreciéndola.

Bueno… hasta la semana que viene.

La sirenita, sin embargo, no es de los alemanes Grimm sino del danés Andersen,... y claro, está en Copenhague, como casi todo el mundo sabe (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

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Hoy no tengo “nada que hacer”. Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con “el mandato de la ley”, y reflexioné. Pero hoy, lo que “manda” la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

Restos de serie… televisiva

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En estas semanas atrás, han terminado las temporadas de un montón de series televisivas norteamericanas… Años atrás mencionaba mi entusiasmo porque parecía que las mejores ideas se habían trasladado a la televisión, donde ahora era posible encontrar algunas de las cosas que echamos a faltar en el cine en pantalla grande. Buenas historias, buenos personajes, buenos guiones, ingenio,… Pero había que constatar si eso sigue siendo así. Y voy a resumir en pocas líneas mis impresiones.

  1. Realmente, si uno se quiere divertir lo mejor es tirar de las sit-com de menos de media hora de duración, a ser posible de humor. Cosas como How I Met Your Mother, The Big Bang Theory (absolutamente hilarantes las interacciones entre Penny y Sheldon; impresionante este último en general) o 30 Rock, te hacen pasar un rato divertido, con un humor razonablemente inteligente, y sin más. Están muy bien. Mis favoritas.
  2. En la ciencia ficción, ya he hablado suficientemente de Galactica. Quizá la otra que merezca la pena un comentario sea Lost. Sinceramente, veo los episodios, muchos me entretienen, pero… hace un montón de tiempo que ya he perdido el hilo del conjunto. Tengo que dejar que me lo expliquen otros para saber de qué va la cosa. No sé. ¿Bien? ¿Regular? Han aparecido otros productos que buscaban el éxito en este campo, como Dollhouse y Fringe… pero me han parecido un poco coñazo. Regular.
  3. Vacas sagradas como House se mantienen, pero ha estado más irregular que otras temporadas. Yo he echado mucho de menos a Amber; menos mal que han “alucinado” con ella al final de temporada y ha mejorado.
  4. Lo que ahora llaman “procedimentales”, es decir, las whodunit de toda la vida en la que nuestros héroes investigan y buscan al malo que ha hecho algo,… pues debe haber muchas. Para mí hay dos que me entretienen; Bones y The Mentalist. Pero también podría pasar sin ellas.
  5. Hay mucho culebrón por ahí que no merece la pena ni verse, ni comentarse…

En resumen, tengo la sensación que ha bajado el nivel. Que la época dorada se ha podido pasar. O que los creativos se están tomando un descanso. Lo mejor viene de la tele por cable americana, y de estas series ya he hablado previamente. La televisión generalista ha bajado de nivel. Así que ya sabéis lo que os espera los que estáis esperando que lleguen a la tele española…

Para colmo, al año que viene vuelve unos “reimaginados” lagartos de V… Esperemos que el terreno de la ciencia ficción con cosas como Caprica o Stargate Universe nos dé algún alivio. Y si no, leeremos más. Que yo soy de los que sabe para que sirve el botón de apagado de la televisión.

De foto, os dejo una versión reimaginada de una foto realizada hace ya tres años del Castillo de Loarre. La primera versión… es que era en color.

Castillo de Loarre

Atardecer en el Castillo de Loarre, Huesca - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Fin de series; hasta el año que viene… o no

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Desde hace un par de años, me he aficionado de nuevo, tras varias décadas de desafección a ver algo de televisión. No mucha. Un ratito después de comer, y un ratito por la noche después de cenar. Y puesto que estos ratitos no pasan de 30 a 60 minutos, pues lo mejor es ver el episodio de alguna teleserie. Sobre todo, desde que parece que el talento para los buenos guiones y los buenos personajes se ha transferido del cine de toda la vida a la televisión.

Hay otro aspecto. Con métodos modernos, más o menos irregulares, uno puede ver los capítulos de las teleseries conforme van saliendo, en versión original, y si es necesario, con subtítulos en castellano. Yo sé que a las productoras, las distribuidoras y otras gentes similares se enfadan cuando se enteran de estas prácticas. Yo pago religiosamente todos los meses a una plataforma de televisión de pago. No me gusta echarle morro al asunto. Lo único que pasa es que toda la gente esa que se enfada todavía no se ha enterado de que su “timing” y el de los espectadores está desacompasado. Que si en estos momentos una película es estrenada en salas de cine simultáneamente o casi en decenas de países, el espectador empieza a esperar algo parecido para otro tipo de espectáculos.

Dicho esto, a lo largo de la temporada que comienza con el principio del otoño y acaba con el final del verano, uno puede ver muchas cosas, aun con unos tiempos de dedicación diaria tan modestos. Y voy a comentar aquello que más me ha gustado. Daré los nombres de las series en inglés, y si se han estrenado por estos pagos, entre paréntesis, en español. Nada comentaré de las que me han parecido mediocres o normalitas. Para no alargarme.

En el terreno de las series más adultas, quizá las que más me han llamado la atención fueron cuatro. Damages (Daños y perjuicios), Californication, Weeds y Dexter. La verdad es que todas terminaron sus temporadas hace bastantes meses. Pero todas ellas disfrutan de excelentes guiones, temporadas de una duración moderada, en torno a los doce capítulos, y temas que no tratan al espectador como un tarado.

Respecto a series más para todos los públicos y con trayectoria larga, la más inspirada ha sido House M.D., con algunos capítulos muy inspirados, especialmente el final de temporada con dos episodios que son de lo mejor. También me gustó mucho el episodio antártico con Mira Sorvino… una actriz afectada por la maldición de los oscars(*), pero que a mí siempre me ha caído simpática. Y siempre recordaré a… no lo digo porque sería destripar el final a quien no lo haya visto… pero siempre la recordaré.

Entre las comedias, he seguido disfrutando de How I met your mother (Cómo conocí a vuestra madre), con capítulos realmente brillantes. Es curioso que pareciéndose a Friends, me resulta más madura, más inteligente y en general mejor. Pero tiene menos éxito. Y sobre todo esa monada de serie, lamentablemente cortada por la huelga de guionistas que fue Pushing Daisies. Enamorado estoy de Anna Friel. A más distancia, con su gracia pero con menos nivel, se puede ver con dignidad Samantha Who?

Ha seguido el drama histórico de The Tudors (Los Tudor), con la misma calidad que la primera temporada, aunque quizá han alargado demasiado la historia de Ana Bolena, que con toda seguridad se podía contar con menos episodios. Teniendo en cuenta que la historia con la siguiente mujer no es muy larga, la podrían haber añadido. Claro que el final de temporada queda mejor con un buen tajo en el cuello de una guapa reina.

También de este lado del charco he encontrado alguna cosa interesante, especialmente esa pequeña joya británica en seis episodios, sobre las andanzas de cuatro amigas de Bristol que es Mistresses. Y ahora estoy a vueltas con Secret Diary of a Call Girl, donde seguimos las peripecias de una “pilingui” de lujo, personificada por la guapa Billie Piper.

Finalmente, un comentario sobre las series para “friquis”. Por una lado está Lost (Perdidos)… bueno,… ¿qué decir de la más amplia y compleja “paja mental” que se ha parido en la televisión mundial? Me ha interesado a ratos, pero reconozco que el conjunto que representan los últimos tres episodios de la temporada, me ha parecido estupendo. Cuando quieren, estos guionistas lo hacen fenomenal. Por otro lado está Battlestar Galactica (Galactica),… pero como ésta es la única serie en la que me permito una pequeña dosis de “friquismo” personal… pues ya le dedicaré una entrada en exclusiva después del último capítulo de la primera mitad de la cuarta temporada, que es… ¡¡¡ESTE VIERNES!!!

Por lo demás, algunas de estas series volverán en unos días o unos meses, y podremos volver a disfrutar de ellas… o no, porque muchas tarde o temprano decaen. Otras, simplemente no volverán. Y será una pena… o no, porque vendrán otras, que puede ser mejores… o no… ¡Qué mal se me da leer el futuro!

La foto de hoy, dedicada a la única serie de las comentadas que todavía tengo en activo. El Londres donde transcurren las peripecias de Belle, nuestra guapa “pilingui” de lujo.

(Fujifilm Finepix F10)

(*) Son muchas las actrices, especialmente jóvenes, que tras ganar un oscar han caído en la mediocridad más absoluta. La maldición de los oscars.