Sí… en los días siguientes a las vacaciones de Pascua, me desplacé con frecuencia en horas poco habituales, con luz más escasa. No por ello dejo de llevar una cámara a mano para seguir entrenando la visión fotográfica. Y a ratos… algunas nubes. Por ello, es necesaria en ocasiones película fotográfica más sensible.
De vez en cuando se anuncia alguna nueva película o alguna nueva denominación, que en ocasiones son variantes o reenvasados de emulsiones y presentaciones ya existentes. Pero en esta ocasión, sí que había muchas ganas de probar una película que lleva mucho tiempo en el mercado, pero para el formato medio, que siempre da más calidad.
En el mes de abril dediqué mi tiempo a ello y mis reflexiones más en detalle las podéis encontrar en Nuevo formato para vieja película – Kodak Gold 200 en formato 120. Aquí os dejo las fotos. Con una luz en la ciudad mucho más agradable de la dura luz, con características ya veraniegas, que sufrimos en estos momentos en Zaragoza.
Dejaremos para mañana el comentario de la versión literaria de Pachinko que pronosticaba ayer. Y voy con unos paisajes urbanos con película en blanco y negro que datan de finales de marzo y principios de abril. Madre mía cuanto retraso llevo con el comentario de mis rollos de película fotográfica.
Un amplio paseo al finalizar mi jornada de trabajo, a finales de marzo con un tiempo agradable, me permitió comprobar los resultados de una combinación de película fotográfica y revelador que no había utilizado nunca. Y los resultados, tanto paseando entre los edificios y las calles de la ciudad como entre el arbolado y los tulipanes del Parque Grande de Zaragoza, no me disgustaron nada en aboluto.
Como ya he comentado en ocasiones anteriores, durante el mes de marzo realicé frecuentes visitas a la floración de las bulbosas (tulipanes, narcisos y algún iris) y de los cerezos japoneses ornamentales en el Parque Grande de Zaragoza. Quería explorar el rendimiento de distintos medios de adquisición de la imagen, digital y película fotográfica tradicional con estos motivos florales.
Los detalles técnicos de las fotografías de hoy los podéis encontrar en Sakura y tulipanes – Canon EOS 3 y Kodak Portra 400. Y son de las mejores que han resultado en rendimiento del color y de los tonos. Aunque prefiero otras. En fin, os dejo unas cuantas fotos para que valoréis.
Como ya comenté en su momento, cerré mis pequeñas vacaciones en la semana de Pascua con una excursión a Ávila desde Madrid. Como llegábamos tarde en el vuelo desde Roma el domingo por la noche, acepté la hospitalidad de una buena amiga que vive en la villa y corte y me quedé a pasar la noche y el día siguiente. Pero me dio pereza meterme a patear Madrid, y nos fuimos de viaje en el día a la ciudad amurallada.
He considerado esta excursión como un viaje distinto. Y cuando lo pase a papel, en forma de libro de fotos, no quedará integrado con las fotos de Italia, sino en un volumen en el que agruparé otras escapadas por ciudades españolas que estoy haciendo este año. Hasta el momento Olite, Madrid, Toledo,… esta de Ávila… una a Logroño de la que os hablaré en su momento. Y las que puedan venir. Tengo que pensar si integro en el mismo volumen, o en otro proyecto distinto, otros viajes en el día. Como el del Geoparque Mundial Sobrarbe-Pirineos en marzo, o la del próximo fin de semana en tren a Canfranc.
Sí. Este año he fotografiado los tulipanes y los narcisos del Parque Grande de Zaragoza, también algunos iris, de formas muy diversas. Y también con el superior negativo del formato medio fotográfico, casi cuatro veces más grande que el más habitual 24 x 36 de la película de 35 mm.
Este viernes llegaron los resultados de mis rollos de película tradicional para negativos en blanco y negro que hice en mi reciente viaje a Apulia, en el sur de Italia. La cámara y la película que uso son una receta ya muy consolidada para obtener buenas fotos, que sólo dependen de la habilidad, a su ausencia, del fotógrafo.
El viaje incluye también una escapada a Ostia Antica desde el aeropuerto de Fiumicino, aprovechando así la larga escala de seis horas en el aeropuerto romano. Los detalles más técnicos con un comentario fotográfico más amplio lo podéis encontrar en Apulia (y más) con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super.
La entrada en la que hablo de las cuestiones técnicas es Terminando el viaje al Sobrarbe con Olympus Trip 35 e Ilford HP5 Plus. Aquí os dejo simplemente algunas de las fotos, que incluyen también algunas de las que hice en Zaragoza para terminar el rollo, que quedó inacabado durante el viaje.
En los meses menos calurosos del año, cuando salgo de trabajar, entre las tres y las cuatro de la tarde, me gusta caminar. A veces mientras hago compras a unas horas de poca afluencias en los comercios. Otras por el simple placer de hacer ejercicio. Caminando a buen ritmo. Son meses en los que no hace calor, y es agradable hacerlo a esas horas. Cuando llegue el final de la primavera y el verano… la cosa ya no será tan agradable.
Y como siempre que salgo a caminar, llevo siempre una cámara conmigo. Muchas veces una compacta que no me ocupa mucho espacio, ni me suponga mucho peso. De ahí proceden muchos de mis pasajes urbanos que se ven con frecuencia en estas págians, como los de hoy. Para los detalles técnicos, como de costumbre, me extiendo en otras páginas. Visitad el enlace Ciudad, buen tiempo, película de grano fino – Olympus Trip 35 con Rollei Ortho 25 Plus.
Ya comenté en su momento algunas cuestiones fotográficas relacionadas con el viaje en el día que hice a Toledo a principios de marzo. Sí… llevamos ya más de una cuarta parte del mes de abril y todavía estoy con experiencias fotográficas de principios de marzo. Pero es que este 2022 está siendo animado fotográficamente. Y dentro de una semana me embarco en el primer viaje al extranjero del año, de donde espero venir también con una buena ración de fotografías. Y cuando digo «buena ración» espero que sea en calidad, más que en cantidad.
El caso es que también me llevé a Toledo una cámara compacta con película negativa en blanco y negro. Como hago en estos tiempos en casi todos los viajes, grandes o pequeños. Y ha llegado el momento de mostrar los resultados aquí. Una vez encarrillado mi blog de técnica fotográfica, los aspectos técnicos de las fotos están en Viaje en el día a Toledo – Minox 35 GT-E con Kodak Tri-X 400.