[Cine] Blue Valentine (2010)

Cine

Blue Valentine (2010), 27 de febrero de 2013.

Hice un comentario hace algo más de un año a propósito de esta película, dirigida por Derek Cianfrance, y protagonizada por dos intérpretes que han dado mucho que hablar, por la calidad de sus trabajos, en los últimos años. Me refiero a Ryan GoslingMichelle Williams, que ya lleva tres candidaturas a los premios óscar, una de ellas por esta película. Pues bien, esta película cuyo primer pase fue en el festival de Sundance en enero de 2010, hace tres años, y que se estrenó con carácter general en buena parte del mundo a principios de 2011, ha llegado a nuestras carteleras en febrero de 2013. Y ya adelanto que es una buena película. ¿De verdad se extrañan de que la gente se busque la vida en internet para ver cine? Los distribuidores y la industria del cine, cuando se llevan las manos a la cabeza porque la gente siga estás prácticas, ¿están tontos o qué? He de decir que yo ya había visto la película en mi aparato de televisión, en versión original en su momento, pero este miércoles acompañé a la sala de cine a una amiga a quien hablé bien de ella. Lamentablemente en versión doblada. No se merecían mi dinero, no. Pero…

La película nos cuenta los dos últimos días de un matrimonio, dos personas todavía jóvenes, pero ya quemadas de la vida en conjunto. Ella, todavía de buen ver, enfermera, que trabaja muchas horas en una consulta médica, donde el señor doctor le tira los tejos descaradamente. Él cuida de la casa y de la hija de ambos, de unos cinco o seis años, no más. Tiene un aspecto descuidado. Viendo que el matrimonio no va bien, organiza una escapada a un hotel para la pareja, con el fin de reactivar la relación. Aunque no funcionará. Pero en paralelo, mediante flashbacks, conoceremos la historia de cómo empezó la relación, unos años antes, cuando ella estaba en el instituto, con muchas ambiciones, inteligente, buena estudiante, y también con algunos errores a cuestas.

Nos encontramos ante una dura reflexión sobre la vida de pareja. Sobre cómo dos personas se enamoran y cómo termina el amor. Si es que las dos participaron alguna vez, profundamente digo, de ese amor. Una historia en la que no hay culpables y víctimas, buenos o malos, porque todo depende de qué parte de la historia veamos. Y ya se encarga el director de que veamos las dos partes, al mismo tiempo. Con un manejo de cámara un poco agresivo, muchos primeros planos, movimientos nerviosos, vamos siguiendo el fracaso como pareja de estas dos personas, que son buena gente en esencia, pero que quizá nunca estuvieron hechos el uno para el otro. Como tantas parejas, que se unen, quizá se enamoran, por los motivos equivocados.

La interpretación de ambos protagonistas me parece realmente notable, y efectivamente, recordando las candidaturas de aquel año al óscar a la mejor actriz protagonistaMichelle Williams estuvo realmente al nivel de las mejores, particularmente a mí me gusta más en este papel que la ganadora en el suyo. O por lo menos, con mucha menos espectacularidad, me convence y me dice más. Y en cualquier caso, me parece un papel bastante más conseguido que la mayor parte de las candidaturas de este año, incluida la ganadora, que también competía con ella hace dos años, con un papel que también me gustó mucho.

Una película que me parece más que interesante, que es una pena que haya tardado tanto en llegar en pantalla grande a nuestro país, que es una pena que no la proyecten en Zaragoza en versión original, que es una pena que no haya merecido más atención de los medios y los aficionados. Aunque claro, parece que las historias tristes no venden tanto. En cualquier caso, todas estas penas que me dan, me sirven para recomendar una iniciativa que en estos momentos recorre Zaragoza, en pro del cine de calidad; por Un nuevo Renoir.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

[Cine/CineTren] Days of Heaven (1978)

Cine

Days of Heaven (1978), 22 de febrero de 2013.

Estos días intentaré sacar alguna entrada más cada día, para ponerme al día con mis novedades cinematográficas. Por ejemplo, este viernes pasado, invitados por una cinéfila de pro acudimos algunos aficionados a la fotografía de FeZ a ver esta película de Terrence Malick dentro del ciclo que ha organizado para una asociación sociocultural. Esto lo entendí mal, es el propio centro de educación de adultos, CPEPA Concepción Arenal, quien promociona los ciclos de cine, y se puede encontrar la información adecuada en «Sin edad digital»… el blog del Concepción Arenal. En concreto, de la película de este viernes se puede encontrar la información oportuna.

He conservado el título original en inglés porque la vimos en versión original subtitulada; en España se conoce con el título de Días del cielo. Como no la había visto y no la tenía incluida en mi base de datos, y la vimos en una pantalla grande, la reseño. El ciclo de películas está dedicado a la dirección de fotografía en el cine, y esta película es elegida, además de por sus indudables virtudes cinematográficas, por que meritoriamente consiguió un óscar a la mejor dirección de fotografía, que fue a parar al español exiliado Néstor Almendros. Pero además de eso, la película presenta un indudable interés ferroviario, por lo que es añadido a mi colección sobre el ferrocarril en la historia del cine, donde la podréis encontrar en su correspondiente reseña.

Cuando camino por la ciudad, en este caso camino del centro de educación de adultos donde proyectaron el filme, siempre llevo una cámara a cuestas. Y voy tomando imágenes. Es como un entrenamiento. Viene bien. Como Néstor Almendros (que iluso me he vuelto), aprovechando la luz natural del entorno.

Cuando camino por la ciudad, en este caso camino del centro de educación de adultos donde proyectaron el filme, siempre llevo una cámara a cuestas. Y voy tomando imágenes. Es como un entrenamiento. Viene bien. Como Néstor Almendros (que iluso me he vuelto), aprovechando la luz natural del entorno.

Estamos en la segunda década del siglo XX, en 191… lo que sea.  Bill (Richard Gere) se ve obligado a dejar su trabajo en una industria, y con su novia Abby (Brooke Adams) y su hermana Linda (Linda Manz), se trasladan a las plantaciones de cereales de Tejas, donde serán contratados para la temporada de la cosecha. BillAbby se harán pasar por hermanos para evitar problemas. El terrateniente (Sam Shepard) se fijará en la chica, y ambos amantes, en la creencia de que el granjero está gravemente enfermo y morirá pronto, deciden dejar que corteje a Abby y al final se case con ella. Pero la estrategia mostrará debilidades que complicarán la historia.

Aunque celebrada por la crítica, apenas tuvo éxito comercial en su momento. Las películas de Malick no son de fácil digestión. Con frecuencia están llenas de metáforas, de simbolismos que no siempre son evidentes. Tienen siempre un tono poético independientemente de la trama argumental. A pesar de que parece un drama romántico, con el típico triángulo amoroso, lo cierto es que la película tiene mucho de reflexión moral. Las diferencias sociales y económicas de la muy liberal Norteamérica de principios de siglo XX, la pobreza mezclada con el deseo de libertad, provocan decisiones éticas difíciles de juzgar desde otros puntos de vista. Pero no desdeñemos la parte romántica de la película. Los sentimientos confusos y los celos van a condicionar el desarrollo de la trama.

Vuelvo a usar la cámara tras la proyección; tienen la bondadosa ocurrencia de invitarme a unirme a una cena y velada con una gente muy agradable, vinculada a la organización del ciclo, en un bar cercano.

Vuelvo a usar la cámara tras la proyección; tienen la bondadosa ocurrencia de invitarme a unirme a una cena y velada con una gente muy agradable, vinculada a la organización del ciclo, en un bar cercano.

Evidentemente, uno de los grandes atributos de la película es la fotografía de Almendros. Formado con prestigiosos directores de la nouvelle vague, partidario acérrimo de la luz natural, de la fotografía sin artificios, la iluminación de la película, influenciada por el estudio de grandes pintores de todas las épocas es de un virtuosismo que ya por sí misma justifica la visualización del filme.

Desde luego, no hace falta decir que le pongo una nota alta, aunque quizá la interpretación, que no es mala, está un escalón por debajo del resto del filme. La recomiendo vivamente.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****
Y acabamos jugando para demostrar quien ha estado más atento a la película y a los debates. En la fotografía el equipo "contrario", "perdedor" a la postre, reflexiona sobre una de las cuestiones planteadas. Muchas gracias por la agradable velada.

Y acabamos jugando para demostrar quien ha estado más atento a la película y a los debates. En la fotografía el equipo «contrario», «perdedor» a la postre, reflexiona sobre una de las cuestiones planteadas. Muchas gracias por la agradable velada.

[Cine] Dos días en Nueva York (2012)

Cine

Dos días en Nueva York (2 Days in New York, 2012), 15 de mayo de 2013.

Fin de semana de flojera cinematográfica general. Tras el fuerte ritmo de estrenos oscarizables en enero, en estos momentos da la impresión de que los nuevos estrenos están más flojos. O por lo menos no encontramos propuestas realmente atractivas. Ha sido el fin de semana de los premios Goya, pero hace tiempo que he entendido que el cine español y yo vamos por caminos y tendencias dispares. La película española que más me ha gustado en el 2012 tan apenas ha recibido la atención ni de los medios, ni de los académicos, ni del público. Tras una serie de conversaciones con compañeras de trabajo, y tras conocer durante unos segundos a la directora del filme, veo en casa esta semana una película de producción no sólo española sino aragonesa, y que en su momento no fuimos a ver por la floja impresión que le produjo a una amiga. No es una catástrofe, pero tampoco me dice gran cosa. Así que entre todo este panorama, decidir qué ver no es fácil. Y por la simpatía que nos ha merecido en otras ocasiones la francesa Julie Delpy, tanto en su faceta de actriz como de directora, nos decidimos por esta secuela de otra película suya anterior que, aunque con defectos, no nos disgustó. Es cierto que cuando la vimos despertó un entusiasmo en nuestro grupo que luego se ha visto tremendamente atemperado. No era para tanto. Pero no nos disgusto. Y la tengo en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Si en la primera entrega conocíamos a la fotógrafa Marion Duprés (Julie Delpy) llevando a su novio de entonces a conocer a su excéntrica e imposible familia a la capital francesa, años más tarde la encontramos instalada en Nueva York con un hijo de aquella relación, y conviviendo con otro hombre, Mingus (Chris Rock), con quien planea montar un hogar. También ha avanzado en su carrera como fotógrafa y, además de trabajar para una revista, ha hecho sus pinitos en la fotografía conceptual, y va a inaugurar su primera exposición importante. Con este motivo, su familia vendrá de Francia a pasar unos días, poniendo toda su vida de patas arriba.

Si en la primera parte Delpy conseguía alcanzar cierto equilibrio entre la comedia y la reflexión dramática sobre los problemas existenciales y de pareja de los protagonistas, en esta segunda parte ese equilibrio no se consigue. Predominan las situaciones cómicas, pero sin que el humor que desarrolla sea especialmente brillante. En ocasiones es vulgar. Algunos personajes son realmente bufos, y creo que no aportan nada a la situación. Y el desarrollo de la parte dramática del filme, que sigue un paralelismo con la parte parisina, no consigue alcanzar el mismo nivel.

Dicho lo cual, las interpretaciones del conjunto tampoco son cosa del otro mundo sin que estén realmente mal. Quizá el problema es que a veces parecen personajes sacados de una enciclopedia de tópicos sobre franceses, yanquis y las relaciones entre ambos.

Lamentablemente, y a pesar de las simpatías que sentimos por Delpy, ver esta película nos ha parecido una pérdida de tiempo. Una producción prescindible que no añade nada a lo que ya nos contó hace cuatro o cinco años. En cualquier caso, esta película también va a mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

[Libro] La mecánica del corazón

Literatura

Estreno mi Kindle leyendo un best-seller francés del que me han hablado muy bien. Aunque no me decido por la versión vernácula y opto por la traducida. Os cuento lo que me ha parecido el libro, y mis primeras impresiones con el chisme.

La mecánica del corazón
Mathias Malzieu (traducción de Vicente Tuset Mayoral)
Editorial Mondadori

El libro, en clave de semifantasía, nos cuenta la historia de Jack un niño, hijo de una prostituta adolescente de Edimburgo, que nace con el corazón débil, y Madeleine la partera que le trae al mundo le coloca un reloj de cuco para que le ayude a latir. Pero siendo niño todavía se enamora de Miss Acacia, una niña andaluza, cantante, de grandes ojos y escasa vista, que pondrá en riesgo con numerosas emociones el latir de su corazón artificial. Y ahí se iniciará una aventura tras el amor de su vida que le llevará desde la fría Escocia hasta los alrededores de la Alhambra en Granada, pasando por París, donde conocerá a un joven George Méliès, que le acompañará y protegerá en su aventura.

Las premisas de inicio de esta pequeña novelita eran interesantes. Con ligeros toques de steampunk, nos traslada al siglo XIX, y nos prepara para contarnos una historia de aventuras y romance. Y efectivamente, los primeros capítulos nos mantienen esa ilusión. Hasta que llegan a Granada. A partir de ahí, la historia divaga por un romance vulgar de celos y desconfianza sin ningún género de aventura real. Por otra parte, en la novela se aprecian una serie de anacronismos que desconozco si son voluntarios o inconscientes, qué sentido tiene hablar del western cuando ni siquiera está inventado el cine, y la cosa pierde nivel por momentos. Sólo al fin recupera un poquito el tono, con un final poco convencional, aunque tampoco especialmente brillante.

Una decepción este libro tan vendido en el país de nuestros vecinos del norte. Por otra parte, me ha resultado muy agradable leer en el dispositivo electrónico, al que los únicos avances que le hecho en falta es la pantalla táctil, y que se pueda leer en la oscuridad. Pero también son atributos que faltan en los libros de toda la vida, claro. Salvo lo táctil, claro, que es la única forma de pasar páginas de papel. En conjunto, un chisme agradable. Lo que todavía no tengo claro es que el mercado de libros electrónicos esté maduro. Ya comentaré otro día.

Carnaval infantil

Ya que estamos en un mundo de fantasía, seguimos con los carnavales del fin de semana en Zaragoza.

[Cine] Silver Linings Playbook (2012)

Cine

Silver Linings Playbook (2012), 25 de enero de 203.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en español y por ello conservo su título original en inglés. Es posible encontrarla en la cartelera española con un título castellano, El lado bueno de las cosas, que no es traducción literal en inglés, lo cual sería difícil manteniendo el significado del título. Así que han hecho lo que han podido. Que comparado con los desastres de otras películas no es poco.

Tenía muchas expectativas por ver este filme dirigido por David O. Russell. Que hasta ahora no era uno de mis directores favoritos. Pero hay tenemos entre los protagonistas a Jennifer Lawrence, a la que gustosamente le hubiera dado el óscar hace un par de años, y a otros ilustres de la cosa de la interpretación. Y encima, osa competir a los premios óscar siendo una comedia, cuando lo normal, aunque excepciones no faltan, es que estos premios tengan preferencia por los dramas. Veremos que me ha parecido.

Pat (Bradley Cooper) ha estado ingresado ocho meses en una institución psiquiátrica por agredir al amante de su mujer. Si no fue a la cárcel fue por que se le diagnosticó un trastorno bipolar. Y ahora su madre, Dolores (Jacki Weaver), se compromete ante la administración de justicia a velar en su domicilio por su tratamiento y rehabilitación. Domicilio en el que también encontramos al padre, Pat Senior (Robert De Niro), que pone en riesgo constantemente la economía familiar con sus apuestas. Pat está obsesionado con recuperar a su exmujer, pero tiene una orden de alejamiento. Y la adaptación a la sociedad está siendo difícil. En una cena, conocerá a la hermana de la mujer de uno de sus amigos, Tiffany (Jennifer Lawrence), una joven viuda de un policía, que tras la muerte en accidente de este cayó en una adicción al sexo de la que también está en recuperación. Ambos llegan a un trato, Pat será pareja de baile de Tiffany en un concurso y, a cambio, esta servirá de correo burlando la orden de alejamiento en sus comunicaciones con la ex. Pero las cosas se van a complicar en semejante cuadro de personas con la salud mental tocada.

Al final de la proyección acepté la calificación de «comedia» de este largometraje. Pero no sin reticencia en diversos momentos del filme. Porque en las vidas de los personajes de esta historia hay mucho drama. Hay mucho daño personal. Incluso tragedia, o tendencia a la tragedia. Partimos de situaciones relativamente difíciles. Y es una opción el enfocarlas por el lado del humor. Un humor que en ningún caso va a ser de risa. Ya que no podemos dejar de lado los dramas personales que viven los protagonistas, que en ningún caso, a un espectador con un mínimo de posibilidad le van a inducir una carcajada. Con estas premisas, la película se desarrolla con fluidez. El espectador, conforme pasan los minutos, va empatizando con todos los caracteres, asume sus virtudes y sus defectos, y empieza a sufrir alegrías y tristezas con ellos. Quizá el principal defecto del desarrollo de la historia sea su excesiva previsibilidad en el tramo final, en el que supones con facilidad por donde van a ir los tiros.

Y luego está, en efecto, la gran virtud del filme que es la interpretación. Aunque hay dos protagonistas principales, PatTiffany, especialmente el primero, la película tiene un cierto grado de coralidad. Y las interacciones con el resto de los personajes, especialmente con el padre y la madre, DeNiroWeaver, pero también otros, son fundamentales para el desarrollo de la historia, incluso claves para desencadenar las reacciones de los protagonistas. De todos ellos, quien más alabanzas y más opciones de premios tiene es la joven Jennifer Lawrence, que da muestras de una gran versatilidad en sus capacidades interpretativas. Esta chica siempre me ha gustado, pero hasta ahora solo la había visto fina en papeles fundamentalmente dramáticos. Aquí la vemos loca, la vemos seria, la vemos trágica, y la vemos bailar. No es cómica, pero no carece de capacidad para la comedia. Weaver y sobretodo DeNiro son los otros grandes del filme, que roban cualquier escena en la que se encuentren.

Película muy recomendable, que te hará salir de la sala de cine con una sonrisa y con buen humor, sin por ello haber caída en la simpleza o en la superficialidad de la que hacen gala la mayor parte de las comedias hoy en día. No la veo yo ganando un óscar al mejor filme, pero fíate tú de la capacidad de sus productores, que llevaron al premio a algo como Shakespeare in Love que, siendo maja, era inferior a la de hoy y se impuso a uno de los peliculones de Spielberg.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

En lo que se refiere a mis preferencias en la carrera a los Óscar, he colocado a sus candidatos en su posición, que en ningún momento es ganadora. Aunque como no creo que osen darle el óscar a Emmanuelle Riva, y habiendo colocado a Lawrence en segunda posición, declaro que si no se lo va a dar a la francesa, que se lo den a esta joven, guapa y cada vez más versátil actriz. Por otra parte, he tenido muchas dudas sobre si preferir a DeNiro por encima de Tommy Lee Jones o no. De momento me decanto por este último. Aunque estoy pensando en cambios globales en las clasificaciones ahora que voy teniendo una visión amplia de la oferta. Sólo me quedan por ver tres de las películas con candidaturas a los premios, y pienso verlas antes del día de la ceremonia de entrega de los mismos. De hecho, una ya está vista. Ya la comentaré en su momento. Otra está al caer… Y la tercera, tendré que hacer trampa porque no la estrenan hasta marzo.

Visita al palacio Larrinaga

Por leer. Al protagonista masculino de la película le da por leer. Los libros que le recomendaba su ex. Aunque se enfada con el final de alguno. En cualquier caso, no son los libros de derecho de esta antigua biblioteca en el Palacio de Larrinaga de Zaragoza.

[Cine] Tabu (2012), y el «resurgir» del blanco y negro y los formatos clásicos en el cine actual

Cine

Tabu (2012), 23 de enero de 2012.

No. No es una falta de ortografía. Sé que la palabra «tabú» lleva acento en castellano. Pero no en portugués. Y la película ha sido vista en versión original, por lo que respeto el título original en la lengua lusa. No es frecuente encontrar en cartelera filmes del país vecino, que sin embargo siempre ha tenido una filmografía de cierto interés, con nombres de reconocido prestigio. Y aquí nos encontramos con una película de Miguel Gomes  que parece que se apunta a las modas recientes de rodar en blanco y negro, y volviendo al antiguo estándar académico en lo que se refiere al formato del fotograma. Pero vamos a ver un poco de que va esta película.

Consta de dos historias relacionadas entre sí y un prólogo. En el prólogo se nos habla de un explorador portugués en África, cuya motivación por la exploración parece más relacionada con su duelo por la pérdida de la esposa que por su afán de conocer. Después tendremos las dos historias principales de la película.

En la primera, situada en la Lisboa moderna, seguimos a Pilar (Teresa Madruga), una mujer madura, algo solitaria, que se ve envuelta en la historia de su anciana vecina, Aurora (Laura Soveral), una jugadora compulsiva y que parece estar empezando a perder su integridad mental, cuya hija vive lejos, y a la que atiende un criada, Santa (Isabel Cardoso). En la resolución de los problemas de Aurora, llegamos a conocer a Ventura (Henrique Espírito Santo), alguien a quien conoció en su juventud en las colonias africanas.

En la segunda, conocemos la historia de amor en la joven Aurora (Ana Moreira), casada y embarazada, que vive una historia de apasionado amor con el joven Gian Luca Ventura (Carloto Cotta), en las colonias africanas portuguesas, al pie de un ficticio Monte Tabú. Nombre que indica el conflicto moral de la pareja.

Los tres segmentos están rodados en blanco y negro. De los dos principales, el de la moderna Lisboa lo está con negativo de 35 mm, y está dialogada normalmente. La de la época colonial, está rodada en 16 mm, contribuyendo con su mayor grano y menor definición a dotar de atemporalidad y de ensoñación a la acción, y es narrada por el viejo Ventura, mantiene efectos sonoros, pero carece por completo de diálogos. Realmente, nos encontramos ante una película muy especial en su planteamiento, que nos retrotrae a lo que se conoció como cine de arte y ensayo. Una película con experimentación, que obliga al espectador a una actitud muy activa si quiere mantenerse conectado a lo que se nos está contando. Porque hay una historia detrás. Una historia pequeña en contenidos y sucesos, pero grande en sentimientos y emociones.

En los últimos años hemos visto como la filmación en blanco y negro ha vuelto con relativa fuerza en producciones de prestigio. La cinta blanca, The Artist, la versión española cañí de Blancanieves, la muy interesante y poco comentada El artista y la modelo, o el Frankenweenie de Burton. Pero salvo la primera de ellas, las demás han supuesto más homenajes a las formas de rodar y fotografiar de otro tiempo, que un uso actual del medio. En el caso que nos ocupa hoy, el uso del blanco y negro, y del formato más cuadradote, como las antiguas televisiones, también común a dos de las anteriores, o a la interesante pero desapercibida nueva versión de Wuthering Heights (Cumbres borrascosas), tiene un interés claramente expresivo, al servicio de la cualidad narrativa del filme.

A todo lo anterior hemos de sumar las excelentes interpretaciones del elenco, especialmente interesantes en el segmento carente de diálogos, donde las actitudes y las miradas han de bastar, acompañadas eventualmente por la voz del narrador, para transmitir el torrente emotivo que es la base de ese segmento.

No voy a recomendar este filme con carácter general. Para la mayoría de la población, que busca en el cine un mero entretenimiento más que otra cosa, puede ser difícil de digerir. Pero desde luego estoy de acuerdo con aquellos que han afirmado que es una de las apuestas más originales e interesantes del cine actual, mucho más que muchas de las que en estas semanas voy comentando en premio maratón por los premios óscar. A cuya valoración personal no afecta, por no ser candidata en ninguna categoría. Pero podría estar perfectamente si los académicos mirasen el cine con otros ojos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Lisboa, la praça do Comércio, en blanco y negro, de acuerdo al filme que hoy nos interesa.

Lisboa, la praça do Comércio, en 1990, en blanco y negro, de acuerdo al filme que hoy nos interesa.

[Cine] To Rome with Love (2012)

Cine

To Rome with Love (2012), 23 de septiembre de 2012.

Esta película ha sido en versión original subtitulada en español, y por ello conservo su título original en inglés. La película está rodada bilingüe, en inglés e italiano, y de esta forma es realmente muy disfrutable. Quien prefiera una versión doblada, también se encuentra en la cartelera española con el título traducido, A Roma con amor.

Ayer era el equinoccio de otoño. Día y noche duraron las mismas horas. El sol salió por el este y se puso por el oeste. Y Woody Allen, como todos los años, llegó a las carteleras. Sigue con su periplo europeo. Después de sus tres películas londinenses, por cierto que me voy a Londres unos días a finales de la semana que viene, su publirreportaje turístico español, y su deliciosa postal parisina, se nos va a Roma.

No es fácil indicar el argumento de esta película. Algunos habrán visto algunas películas últimamente dedicadas a contar historias cortas más o menos románticas localizadas en una ciudad, como Paris, je t’aime y cosas así. Pues bien, Allen se ha montado algo así, pero con las historias no contadas de tirón, sino fragmentadas y mezcladas, aunque todas ellas son totalmente independientes.

Una turista americana (Alison Pill) y un abogado laboralista italiano (Flavio Parenti) ligan y se van a casar. Invitan a los padres de ella (Judy Davis y Woody Allen) a conocer a la familia de él, y el padre, que es un promotor de ópera retirado con poco éxito en su profesión descubre que su futuro consuegro (Fabio Armiliato) canta arias de ópera como el mejor, pero exclusivamente debajo de la ducha. Y decide montarle una ópera.

Un tipo normal y corriente (Roberto Benigni), un oficinista más de traje gris, trabajo y familia corrientes y molientes, de repente se ve perseguido por los periodistas, es invitado a la televisión, liga con modelos y actrices, porque… es famoso. ¿Y por qué es famoso? Pues, porque es famoso.

Una pareja de jóvenes recién casados de provincias (Alessandro Tiberi y Alessandra Mastronardi), muy catetos ellos, llegan a la capital porque los tíos de él le van a ofrecer un trabajo. Pero se separarán por las circunstancias, y severán envueltos en una extraña relación con una prostituta (Penélope Cruz) y un «galán» de cine (Antonio Albanese).

Un arquitecto maduro (Alec Baldwin), que asegura padecer melancolía de Ozymandias*, se encuentra en el Trastévere, con un joven estudiante de arquitectura (Jesse Eisenberg) que convive en ese típico barrio con su simpática novia (Greta Gerwig), también estudiante. El maduro le dice al joven que tenga cuidado, que no se líe con la encantadora mejor amiga de su novia que viene a pasar con ellos una temporada, una actriz (Ellen Page) con una agitada vida amorosa.

Termas de Caracalla

Una aventura amorosa con alevosía y nocturnidad, y bajo la lluvia, se da en el filme entre las ruinas de las Termas de Caracalla.

Aunque las historias se cuentan mezcladas, insisto en que no están relacionadas unas con otras. No sólo eso, sino que alguna se desarrollan en el intervalo de días, o en el de semanas, o sólo en horas. No están sincronizadas. Sin embargo, esto no afecta al ritmo de la película que avanza con agilidad haciendo eslalon entre ellas, sin que chirríe. En ellas, Allen va retomando sus temas favoritos: el amor, las infidelidades, la muerte, la creatividad artística, la fama y celebridad, etcétera. Pero con humor. Y en muchas ocasiones rozando el absurdo. O sin rozar. De lleno en el absurdo. En más de una ocasión me arrancó alguna carcajada, cosa que últimamente pocas comedias románticas o de cualquier otro tipo consiguen. Todo ello, al igual que sucedía en sus anteriores películas europeas, en medio de una constante postal turística de la ciudad de Roma. Creo que pocos lugares típicos de la ciudad eterna dejan de ser retratados en el filme. Lo cual gusta al respetable. Esto viene de antiguo.

Las interpretaciones están en general bastante bien. O adecuadas a lo que se pide de cada uno de los intérpretes, que dan la impresión de que se lo han pasado bastante bien. Me costaría destacar a ninguno ni por arriba ni por abajo. Y me parece absolutamente fundamental el verla en versión original, más estando hablada en dos idiomas. Alguna de las situaciones más graciosas tienen que ver con este hecho.

Resumiendo, una película a la que nadie podrá acusar de ser de las más sesudas, importantes, trascendentes o magistrales del director neoyorquino. Pero que a mí me ha divertido mucho, se me ha pasado en un vuelo y además ha sido muy agradable de ver. Quizá no al nivel de Midnight in Paris, pero mucho mejor que la mayor parte de las comedias románticas que uno se puede merendar a lo largo del año.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

* Nota: La melancolía de Ozymandias no existe. El nombre deriva de un poema inglés de Percy Bysshe Shelley, en el que se trata de la ruina de la ruina de una estatua gran rey Ozymandias, nombre por el que conocían los griegos a Ramses II. Y por lo tanto tiene que ver con lo pasajero de la grandeza terrenal. El síndrome que padece Baldwin estaría pues relacionado con el estado depresivo al tomar conciencia de que todo lo que nos parece grande e importante tarde o temprano desaparecerá y se olvidará. Lo cual es cierto.

Rincón en el Trastevere

Típico rincón del Trastévere, donde transcurren también algunas escenas de la película, y donde me alojé yo en mi visita invernal, aunque no lo parecía, en 2004.

[Cine] The Deep Blue Sea (2011)

Cine

The Deep Blue Sea (2011), 10 de septiembre de 2012.

Iba a decir que conservo el título original porque vemos la película en versión original, pero por razones que desconozco en la cartelera española la versión doblada conserva el título original. A nadie se le ha ocurrido llamarla El profundo mar azul, que sería lo literal, o cualquier otro desmán de los que son habituales por estos pagos. Pero el caso es que esta película británica que ya hace tiempo que se estrenó en el mundo, no ha encontrado sitio en la cartelera española hasta finales de este apático verano cinematográfico. Lo cierto es que nos sentimos atraidos por el reparto y, aunque la hora a la que proyectan la versión original es intempestiva, pues vamos a ello. Prácticamente solicos. Claro.

La película nos cuenta un par de días en la vida de Hester Collyer (Rachel Weisz), que en el Londres de la posguerra temprana intenta suicidarse en la habitación que comparte con su amante Freddie (Tom Hiddleston), aunque lo impiden la patrona y un vecino. A partir de ahí y mediante flashbacks, conoceremos la historia de los meses previos en los que muerta de aburrimiento en su matrimonio con el honesto pero desapasionado juez Sir William Collier (Simon Russell Beale), acaba enamorándose de un dicharachero e infantil antiguo piloto de la RAF, el mencionado Freddie. Intercalada entre los flashbacks vemos como se desarrollan los eventos tras el intento de suicidio, de modo que podemos comparar la expectivas de Hester cuando comenzó su affair con el guapo piloto con su depresión actual que le ha llevado al intento de suicidio.

Vamos a ver. La historia, dirigida por Terence Davies, no da para mucho más de lo que es la poco más de hora y media que dura. Rodada de forma técnicamente perfecta, con excelente iluminación, excelente diseño de producción, el conjunto sin embargo resulta extremadamente frío, frente a las pasiones que se supone han agitado la relación entre los tres personajes principales del relato. Es como si se hubiese contagiado del carácter del juez.

Así pues, lo único que se salva es ver la interpretación de los protagonistas. Rachel Weisz hace tiempo que ha demostrado que es una excelente actriz, aunque aquí no consigue contagiar el apasionado carácter de su personaje al conjunto del filme. El resto del reparto tiene esa solidez propia de los elencos británicos que pueden con todo. Incluso con los planteamientos más aburridos.

Salvo para fanáticos de los dramas de época, o de alguno de los intérpretes, no es una película que me atreva a recomendar especialmente. Un poco, una decepción. Uno espera más de las producciones británicas.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Puente de la Torre

Ya que estamos, caigamos en el topicazo. Tomo Puente de la Torre (el que todo el mundo llama en este país el Puente de Londres, como si no hubiera más).

[Cine] Amor bajo el espino blanco (2010)

Cine

Amor bajo el espino blanco (Shānzhāshù Zhī Liàn – 山楂树之恋, 2010), 5 de septiembre de 2012.

Nota: En esta entrada aparecen nombres chinos. En su idioma original el apellido va antes que el nombre de pila. En esta entrada, he decidido mantener esa convención, lo cual aviso para navegantes.

Como en otras ocasiones, esta película ha sido vista en dos ocasiones. Una en la sala de cine, pagando entrada, condición indispensable para aparecer reseñada de forma completa en este Cuaderno de ruta, y otra, buscándome la vida, en versión original que es como hay que ver las películas. Esta vez era fácil encontrar versiones de este tipo. Hace nada más y nada menos que dos años esta película anda danzando por el mundo. Motivos para habernos decidido por ella. El argumento recordaba levemente a aquella maravilla literaria y cinematográfica que es Balzac et la Petite Tailleuse chinoise (Balzac y la joven costurera china). El director es Zhang Yimou, director de quien he visto cosas muy interesantes, aunque también algún pestiño. Algunas reseñas recomendaban la película. Pues nada. A ver de que va.

La película está basada en una historia cierta, y nos encontramos en China a principios de los años 70, en plena Revolución Cultural. Jing (Zhou Dongyu) es una joven adolescente que quiere ser maestra, ganarse la vida y de esta forma acabar con las penalidades de su familia, ya que su padre está encarcelado por pertenecer al ala derecha del partido. Para ello, se esforzará en su «reeducación», trabajando los meses que corresponde en el campo, y prestándose voluntaria a todo tipo de trabajos también en su ciudad. Su madre le insiste constantemente en que no puede cometer errores, y que su conducta debe ser intachable en todos los ámbitos de su vida si no quiere arruinar sus posibilidades. Durante el período en que trabaja en el campo, conocerá a Sun (Dou Shawn), un joven acomodado, de familia bien situada en el régimen, que trabaja para el servicio geológico realizando prospecciones. Y se enamorarán. Perdidamente. Pero por el temor de Jing y su madre a arruinar su reputación, lo llevarán en secreto. Incluso dejando de verse a  temporadas. Aunque nada podrá con el amor que se profesan. O sí. No sé. Tendréis que ver la película.

A ver. No parece una película de su director. Suponiendo que tenga un estilo definido. Es puro cine cebolla. No apto para lacrimosos fáciles, por riesgo de deshidratación. Es cierto que si esto lo hubiera hecho un norteamericano, ya han hecho alguna cosa similar y con gran éxito y fama, hubiese sido un producto indigerible, no apto para diabéticos. Y desde ese punto de vista, la película se sostiene. Está realizada con mucho oficio y nos traslada con facilidad a la época. Entendámonos. Carece por completo de la profundidad de la historia de la costurerilla que he mencionado antes. Historia que desde mi punto de vista es muy superior. Mucho más comprometida. Aquí, el ambiente social es meramente descriptivo, sin reflexión ni crítica. A lo que vamos es a una historia de amor puro entre dos jóvenes, muy jóvenes.

Y la cosa francamente se salva también por la más que notable interpretación de los dos protagonistas. La chica es una monada a la que adoptarías de inmediato. Nada sexual. Fundamentalmente para invitarla a comer y a que deje de padecer la chica, que salvo en los momentos más dramáticos no pierde la sonrisa. Y el chavalote… ¿que mujer no querría un yerno como ese? ¿O novio? No sé. Según mis acompañantes en la sala de cine, yerno. Por buen mozo que sea, no se veían con semejante dechado de perfecciones románticas.

Vale. Película digna. Como ya he dicho, puro cine cebolla. Si te va ese tipo de cine, a por ella sin dudarlo. Te lo pasarás de maravilla sufriendo los difíciles amores de Jing y Sun. Si no te va tanto, pero lo toleras, puedes encontrar virtudes en el largometraje. Si a tí, lo que te va son las de rambo o la patrulla X,… mantente alejado de esta sala de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ** (sí, sólo dos; la historia en su conjunto tiene un cierto déjà vu a filmes con los que no simpatizo)

Me está costando horrores sacar adelante el libro con el diario de viaje a Ginebra. Por fin en color con alguna imagen en blanco y negro. Uffff… Qué poco inspirado.

Navegación en el Lemán.

Navegando por el lago Lemán entre Lausana y el castillo de Chillon, con los Alpes (orilla francesa) de fondo.

[Cine] El amigo de mi hermana (2011)

Cine

El amigo de mi hermana (Your Sister’s Sister, 2011), 2 de septiembre de 2012.

Una matinal de cine indy para variar en este principio de septiembre en el que las películas más llamativas de la temporada no han hecho su aparición. Alguna crítica razonablemente buena y la presencia de algún intérprete interesante en el escueto elenco del filme, nos lleva a probar suerte.

Jack (Mark Duplass) es un tipo que, un año después de la muerte de su hermano, a quien todos querían, camina por la vida desorientado, sin trabajo, con la vida hecha un desastre. Su mejor amiga, Iris (Emily Blunt), una antigua novia de su hermano, guapa, con éxito social, le aconseja que se vaya a una isla cercana, auna cabaña  que tiene su familia unos días y que piense un poco en como orientar su vida, sin dar pasos precipitados.Pero la cabaña no está vacía, se encuentra ocupada por Hannah (Rosemarie DeWitt), hermana de Iris, lesbiana que acaba de romper con su pareja después de siete años de relación. También confusa y alterada. Una noche de confidencias y tequila les llevará a la cama y a echar un polvo. Algo casual, sin más compromiso. Pero al día siguiente, Iris se deja caer por la cabaña. Y las cosas se irán poniendo poco a poco incómodas. Especialmente cuando algunas confesiones y algunas verdades vayan saliendo a la luz.

A ver. A una película de cine independiente americano se le piden sólo algunas cosas. Un factura sencilla pero eficaz. Una historia basada en caracteres, honesta y que te toque la fibra y te enganche. Unas interpretaciones competentes aunque no sean de actores o actrices de relumbrón. A este filme, dirigido por Lynn Shelton, que viene calificado en casi todos los sitios como comedia pero yo considero que es un drama, drama, no le falta casi nada. Pero no acaba de ser redondo. El principal problema es que la historia, que no está mal, peca de dos defectos. Es altamente previsible y es excesivamente buenrollista. Lo que le hace perder credibilidad. Hay cosas que son difícil de tragar, por buena gente que sean los personajes.

En cualquier caso, los tres intérpretes, los tres protagonistas desde mi punto de vista, están bastante bien. Uno siempre se fija más en las chicas. Sesgo ligado al cromosoma Y, supongo. Pero si Blunt es tradicionalmente un encanto, así de mona y majica, y competente como actriz, DeWitt, quien acostumbra por lo que sé de ella a hacer siempre de hermana de la protagonista o de la guapa, me parece un actriz todavía mas competente y con más matices, aunque no sea tan mona ni tenga el mismo encanto. El chico, pues lo hace bien. Pero siempre he tenido la sensación de que las chicas monas y con éxito en la vida no se enamoran de este tipo de tíos, más bien destinados si no tienen cuidado a ejercer de pagafantas.

En cualquier caso, el regusto que deja la película es bueno, son 90 minutitos que se te pasan en un pispás, y si bien no se te va a quedar como una obra maestra del séptimo arte, tienes la sensación de que has aprovechado bien la mañana del domingo. O cuando sea que te vayas a ver el filme. Asi que por qué no, oye. En peores plazas cinematográficas hemos toreado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Bonitos paisajes los de la película, en una islita próxima a Seattle y esas cosas; yo me conformaré con los paisajes menos espectaculares pero potencialmente agradables de las riberas del Ebro a su paso por Zaragoza.

Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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[Libro] Acordes y desacuerdos

Literatura

No, no se trata de la película de Woody Allen, Sweet and Lowdown, que en España llevó el título que aparece en el de esta entrada. Pero sí, tiene que ver con el jazz. No el del belga Django Reinhardt, cuya música impregnaba aquella estupenda película, pero la acción transcurre en Bélgica. En Bruselas. Ah, por cierto, y es una novela gráfica. O historieta. O cómic. O tebeo para adultos. O como le queráis llamar.

Acordes y desacuerdos (título original francés, Accords sensibles)
Antonio Lapone, dibujos; Régis Hautière, textos (traducidos al español por Diego Álvarez)
Editorial Dibbuks; Madrid, 2012
ISBN: 9788492902919

Creo que el breve resumen que podemos encontrar en Laponeart, el blog del dibujante, expone bastante bien de qué va esto. Traducido libremente por mí:

Gabrielle se aburre con el enteradillo de Simón y sueña con Lester. Lester que aspira a ordenar su vida tras su separación de Anna. Anna, de quien el talentoso trompetista Gordon está perdidamente enamorado. Y es incapaz de ver a Audrey, que le ama en secreto…

En cuatro historias cruzadas, más un epílogo, asistimos con la música de jazz de fondo a las andanzas un grupo de gentes cuyas vidas se entrecruzan en la Bruselas de la exposición universal de 1958, de la que heredamos el famoso Atomium. Gentes que se enamoran unas de otras, pero siempre de la persona equivocada, de quien no les corresponde. Lo cual pasa más de lo que pensamos, y por ello acabamos con quien no deberíamos. O sí, que tampoco me voy a poner a divagar sobre las cosas del «cuore».

En cualquier caso, con cada historia diferenciada por la tonalidad de color dominante, nos encontramos ante una novela gráfica muy elegantona, tanto por los estilizados y expresivos dibujos de Lapone, como por la historia que nos cuentan entre ambos autores. Eso sí. Imprescindible leerla con música de jazz. Imprescindibles My Funny Valentine, para mí en alguna de las versiones más cool de Paul Desmond, aunque porque no con la limitada pero sensual voz de Michelle Pfeiffer, y Time after Time que tiene un millón de versiones al igual que la anterior, pero que yo mayoritariamente escucho últimamente, y no poco, por Gino Paoli y sus buenos jazzistas italianos de Un incontro in jazz. Altamente recomendado. Todo.

El Atomium de Bruselas, un cristal de hierro con nueve atomos amplíado decenas de miles de millones de veces, y que es de la época en la que transcurre nuestra historia de hoy.

[Cine] Café de Flore (2011)

Cine

Café de Flore (2011), 21 de agosto de 2012.

Una vez más opto por la vía semilegal para una película francesa. O canadiense. O francocanadiense, que no sé muy bien cuál es la nacionalidad de la película. Francófona, y ahí no me equivoco. Aunque la fui a ver a las salas de cine comerciales, pagando mi debida entrada, los doblajes de estos filmes no me gustan, y he esperado a comentarla a conseguir una copia en versión original, por medios que gustan menos a la industria cinematográfica, pero que me ha permitido hacerme una mejor idea, especialmente de las interpretaciones. Pero conste que en este Cuaderno de ruta no aparece reseñada ninguna película que no haya sido vista en pantalla grande previo paso por taquilla. O por invitación legítima. Dicho lo cual, al tema.

En el Canadá actual, un Kevin Parent (Kevin Parent) es un disk jockey que vive separado de su primera mujer, que tiene dos hijas, y una novia joven y guapa que se quieren mucho, pero con dificultades para ser aceptada por familia y amigos. Por otro lado, en el París de finales de los 60, Jaqueline (Vanessa Paradis) es una madre joven que da a luz un niño con trisomía del 21, que es rechazado por su padre, por lo que lo cría sola, negándose a institucionalizarlo. Incluso cuando se producen problemas cuando el niño hace una amistad muy intensa con una amiguita del colegio, también con síndrome de Down. Con el devenir de la película descubriremos que ambas historias están misteriosamente relacionadas.

Extraño argumento el de la película de Jean-Marc Vallée, director  candiense que está alcanzando cierta fama, aunque la única película suya que había visto hasta la fecha me pareció correcta sin más. En realidad, aun cuando explora diversos temas como el amor romántico, las difíciles relaciones entre las familias pluriparentales, o la crianza de niños con discapacidad mental, en un momento dado da a la película un tono de historia sobrenatural, con reencarnaciones incluidas, que a mí me dejó bastante frío, y que desvirtúa el conjunto de los tremas que trata.

Interpretado con razonable oficio, aunque con cierta frialdad por parte del reparto canadiense. Mucho más intenso e interesante la parte parisina, con la madre, Paradis, y los niños con Down. Los tres lo hacen realmente bien.

Una película que no ha terminado de convencerme, y que no me atrevería a recomendar con carácter general, aunque supongo que tendrá su público. Supongo. Hay gente que la pone muy bien.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

A falta de una fotografía del Canadá, os dejo una de París, donde transcurre parte de la película.