[Televisión] Cosas de series; interesantes finales de temporada y de semitemporadas

Televisión

Sin ninguna entrada nueva en la cartelera en los últimos días, con El tiempo entre costuras prácticamente abandonada, estamos llegando a las vísperas de las fiestas navideñas y eso significa dos cosas. Que muchas series de las que duran desde principios del otoño hasta el final de primavera se están tomando un descanso, y que las series de temporadas más cortas están terminando temporada. Y hay mucho que contar, aunque sea con brevedad.

En lo que se refiere a las sitcom, la reina del cotarro sigue siendo Modern Family con un nuevo personaje revelación; la jovencísima Lily (Aubrey Anderson-Emmons) de cuya boca escuchamos cosas tremendas que nos hacen mondarnos de risa, por la inapropiada madurez de las mismas y por la mala uva de los guionistas. Estupenda. Los chicos de How I Met Your Mother están simpáticos en su última temporada, con momentos mejores y otros más normales. Aunque «la madre» (Cristin Milioti) salió en los primeros capítulos, no está siendo protagonista. Pero cuando sale, de vez en cuando, la serie gana mucho. Esta chica tiene mucho potencial. Y los friquis de The Big Bang Theory han alcanzado un cierto tipo de equilibrio. Ya no despiertan tantas expectativas, pero no engañan y ofrecen diversión garantizada con algunos muy buenos momentos. Pero prácticamente no hay novedades en este campo, sólo la romanticona Ground Floor que parece que no va a descansar y que va a seguir de tirón hasta su final de temporada en enero. Que conste que me gusta. La serie, digo, y la guapa protagonista, también.

En el campo de los culebrones y guilty pleasures, nunca entenderé por qué sigo viendo  Grey’s Anatomy… no diré nada más. Es una extraña droga. No encuentro prácticamente argumentos a favor de mantenerla en cartelera y ahí está. Otra cosa es Revenge, que se ha serenado con respecto a la temporada anterior. Ni los guionistas queman trama a la misma velocidad, ni los escotes de la «prota» son tan vertiginosos. De todos modos no ha vuelto al nivel de la primera temporada, aunque se ha despedido hasta enero con un pedazo de capítulo y con un pedazo de cliffhanger. Su principal atractivo siguen siendo sus dos protagonistas femeninas, por distintos motivos.

En el Airtrain del JFK

Nueva York es ciudad seriéfila por excelencia, así que nos iremos a ella para ilustrar esta entrada; aquí viajando en el Airtrain que comunica el JFK con Jamaica Station en Queens.

En esta temporada, mis principales incorporaciones vienen del campo de la acción. The Blacklist empezó con pobres expectativas, pero esta «pseudo-silencio de los corderos» se ha ido poniendo bastante entretenida. No brillante, pero entretenida. Sin embargo, estoy empezando a dudar que tras el retorno de navidades siga con Agents of S.H.I.E.L.D., que en estos momentos por lo floja que es casi es un guilty pleasure, y las oportunidades que le estoy dando al «pseudo-blade runner» Almost Human también están siendo un poco demasiadas. Es mejor que la anterior, pero irregular. Demasiado irregular. Pero en el campo de la acción y los héroes/superhéroes más o menos enmascarados arrastro ya en su segunda temporada Arrow, que como ya he definido en alguna ocasión es una serie de aventurillas muy entretenida, a pesar de que, con alguna excepción, tiene unos intérpretes y unos diálogos flojísimos; en estos últimos algunos son de risa. Sin embargo, el conjunto resulta intrascendentemente disfrutable.

Y vayamos con los tres finales de temporada, porque son notables. Realmente notables.

A Young Doctor’s Notebook – temporada 2ª. Nuevamente una cortita temporada de cuatro episodios de poco más de 20 minutos de duración, protagonizados por el «mad man» Jon Hamm y el «aprendiz de mago» Daniel Radcliffe, adaptando las aventuras de Mijail Bulgákov como joven médico durante la revolución soviética. Mucho humor negro, mucha mala leche, mucha amargura de fondo, y excelente producción e interpretaciones. No sé si habrá una tercera temporada, pero ójala. Sabe a muy, muy poco.

SOHO y Houston St.

O disfrutamos del paisaje de los típicos depósitos de agua en Houston Street.

Homeland – temporada 3ª. Mucho revuelo ha levantado esta temporada recientemente terminada de una serie que se había convertido en una de las más valoradas en los dos últimos años. Parece que ha dejado muchas insatisfacciones, y opiniones contradictorias. Yo voy a dejar claras dos opiniones y mi postura general. La historia que nos han contado en esta temporada es una muy buena e interesante historia, de gran profundidad, y que ha tenido momentos totalmente estelares en el tramo final de la temporada. La historia que nos han contado en esta temporada no da para doce episodios, lo que ha hecho que hayan mareado la perdiz con subtramas que no aportaban nada, para durar doce episodios. Por ejemplo, la trama familiar de Brody (Damian Lewis) sólo tenía un objetivo de cara al climax final de la temporada, y eso se podría haber planteado con más claridad y economía de medios. Dicho todo lo cual, una serie que fue excelente en su primera temporada, que fue rara pero apasionante en su segunda, se ha quedado en buena o notable en la tercera. Que es menos, pero mucho más de lo que ofrecen la mayor parte de las producciones que vemos por televisión. Eso sí, sin entrar en el desarrollo y desenlace de la trama para no destripar el argumento, evidentemente hemos llegado a un punto y aparte, y el año que viene nos enfrentaremos a nuevas premisas y nuevos escenarios. Supongo. Porque tampoco esta temporada ha sido lo que parecía cuando terminó la anterior.

Masters of Sex – temporada 1ª. El mejor estreno del año desde mi punto de vista ha sido esta novelización de la historia de William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Disfrazada de comedia en sus primeros episodios, nos encontramos ante un drama notable sobre las relaciones humanas, que trascienden a cuestiones mucho más profundas y definitorias de la personalidad. Con un reparto que ha estado en su conjunto, todos ellos, en estado de gracia, nos han dibujado un panorama donde los sentimientos, las pasiones, las motivaciones de cada una de las personas queda oculto por las convenciones sociales, la falta de libertad para escapar de ellas e incluso de los propios cepos que cada uno de nosotros nos imponemos a nosotros mismos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Siendo Masters el paradigma de la persona de gran capacidad y osadía intelectual, pero de escasa inteligencia emocional y empatía, su contrapunto y eventualmente complemento es Gini Johnson, ejemplo de inteligencia práctica y organizativa pero que también arrastra las consecuencias de sus errores pasados. Ha sido una temporada en el que hemos pasado de ver un entorno de situaciones socialmente convencionales en el conjunto de personajes de este drama, hasta un punto en el que las vidas de todos y cada uno de ellos han sido puestas boca a bajo de muchas formas. Esa soledad en una cabina de teléfonos, ese momento de felicidad en una maternidad para negras, esa confesión sobre la muerte próxima en un asiento de autobús, esa aceptación del otro que no se acepta a si mismo y quiere cambiar lo que es por una mezcla de amor y vergüenza, ese profundo error llevado de la soberbia y el orgullo que ocasiona el rechazo de sus pares,… y el profundo dilema de Gini en el momento final de la temporada… La serie está basada en hechos reales, pero supongo que se han tomado libertades hasta hartarse a la hora de contarnos esta historia, de tal modo que sobre los hechos conocidos estamos viendo una ficción que responde al objetivo de hacernos reflexionar sobre algunos de los hechos definitorios de los seres humanos y sus relaciones entre sí. Creo que lo están consiguiendo, y que nos están divirtiendo y emocionando en el proceso. Altamente recomendable´.

SOHO y Houston St.

O que decir de las situaciones mil veces vistas en las escaleras de incendios de las fachadas de la ciudad, como por ejemplo en el SOHO.

[Televisión] Cosas de series; adiós al paraíso, más misterios suecos, y alguna cosa más…

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Se acerca la navidad, y eso implica que las series con temporadas cortas van a ir cerrando etapa, las de temporadas largas se irán poco a poco de vacaciones, y va a haber pocas novedades. En su momento, durante los días de las fiestas ya animarán el cotarro algunas series británicas con sus especiales navideños.

Tengo en «stand-by», a la espera, la serie española El tiempo entre costuras. Con varios capítulos grabados que nunca encuentro el tiempo o las ganas de ponerme a ver. Son demasiado largos para lo que ofrecen. Me había propuesto terminar de verla. Darle una oportunidad. Ya veremos si durante la escasez de los días navideños entran. Pero me está costando mucho. No sé.

Tengo que anotar no obstante una incorporación a la cartelera. Recientemente Canal Plus ha habilitado un canal exclusivo para series. Y entre las que emite está una serie sueca dedicada a una de las muchas sagas de investigación de crímenes que nos llega desde allí. Se trata de Los crímenes de Fjällbacka de la escritora sueca Camilla Läckberg. En IMDb no aparece como una serie propiamente dicha. Cada episodio aparece con una ficha propia como una largometraje para televisión independiente. Pero bueno… Y según el orden en que aparecen rodados, parece que en este nuevo canal no están respetando el orden de filmación. El primer telefilme que vi era Fjällbackamorden: Havet ger, havet tar (Los crímenes de Fjälbacka: El mar da, el mar quita), que parece ser el cuarto de los filmados. No sé. Igual me perdí algo. Ya veré como avanza. Tengo programada la grabación de la serie. No es que sea para tirar cohetes, pero tiene sus cosas entretenidas, y la protagonista Erika Falck (Claudia Galli), que es una especia de Jessica Fletcher en joven, me parece una monada de señora. Si es que no es de extrañar que nuestros antepasados de la hispanocaspa se pirriaran por la suecas. Así que la cosa tiene su punto de «guilty pleasure». Ya veremos como evoluciona.

Puerto de Gotemburgo (Götteborg)

Mucho ambiente marinero en la pequeña población de Fjälbacka, en la costa sueca no tengo claro si del Skagerrak o del Kattegat, donde algo más al sur encontramos la bastante más vistosa ciudad y puerto de Gotemburgo (Göteborg).

Se nos ha ido de vacaciones The Mentalist, que tras el desenmarañamiento de la trama Red John está comenzando una nueva época que todavía no tengo ni idea de donde va a ir a parar. Incluso parece que se han quitado de en medio algunos de los habituales para sustituirlos por otros. A mí, si me quitan a Van Pelt (Amanda Righetti), no se lo voy a perdonar. Y eso que últimamente estaba bastante sosa. Aunque imponderablemente guapa. Qué se le va a hacer. También se ha ido de vacaciones Bones. Estos están realmente sosos. Estoy por borrarlos de la cartelera. Ya no son lo que eran.

Y tras una segunda temporada de ocho episodios, se ha despedido por un tiempo la gente de The Paradise, esos grandes almacenes de algún lugar del norte de Inglaterra en el siglo XIX, basados en Au Bonheur des Dames de Zola. Reconozcámoslo. La chica, Denise (Joanna Vanderham), es una monada. Reconozco que en origen fue lo que más me enganchó de la serie. Como «buena moza» y como personaje. Pero tanto ella como Moray (Emun Elliott) han estado francamente sosetes en esta temporada. Y los que han sostenido con dignidad la cosa, tras la elipsis de dos años (tiempo de ficción) fuera de escena, han sido los «malos» de la serie, el retorcido Jonas (David Hayman), el aspero e implacable nuevo dueño de los grandes almacenes Tom Weston (Ben Daniels), y la pija, caprichosa y rencorosa Katherine Weston «née Glendenning» (Elaine Cassidy), que tiene unas posibilidades tremendas, y que es realmente estupenda cuando se pone borde. Incluso Clara (Sonya Cassidy) tiene sus momentos, aunque ya no sea fácil incluirla entre los «malos». Por cierto… estados últimas actrices no parecen estar emparentadas a pesar de la coincidencia en el apellido. Bueno. En cualquier caso, alejada ya la serie televisiva de la truculencia del realismo de las novelas de Zola, se ha convertido en un culebroncillo de época muy agradable de ver. Y como las temporadas son cortas, pues no cansa. Hasta el año que viene. Espero. Porque puede que no esté confirmado todavía el regreso.

En fin. La semana que viene, cierres de temporada sustanciales que merecerán un comentario, y algunos cuelgues navideños de temporada que también. Poco quedará de qué hablar durante las fiestas.

Vista de Helsinborg

Ya en la salida al Báltico, donde termina el Kattegat y comienza el Öresund, podemos pasear por las calles de Helsingborg, también en la costa sueca, frente por frente de la shakespeariana Elsinor (Helsingør) danesa.

[Televisión] Cosas de series; Red John y la tele en verso, el final de Bron/Broen y algunas novedades

Televisión

Como la semana pasada tuve monográfico Doctor Who, se me quedaron cosas interesantes que comentar. Incluidas algunas novedades que han ido apareciendo.

Se veía venir, la serie quería dar un giro, y The Mentalist cada vez estaba más serializada y menos procedimental. Era evidente que querían acabar con el gran arco argumental de Red John. Y ya sabemos quién es el malo malísimo malo, y su destino final. No es que haya sido para tirar cohetes, pero no ha estado mal. Ahora están en transición. Quizá vuelva a lo procedimental. Copiando en algunas cosas a White Collar,… ya veremos.

Muy divertido el capítulo en verso de How I Met Your Mother, cuyos guionistas han tenido que sudar tinta china para encajar 55 horas de acción en 22 o 24 episodios. Pero de momento no va mal del todo.

Dedicaremos un día a como van los estrenos de la temporada cuando se interrumpan por las fiestas navideñas. Aunque están en su recta final de temporada Homeland, su temporada más flojilla aunque ya va entrando en materia, y Masters of Sex, probablemente el estreno de la temporada.

Estación de Zaragoza-Delicias

Ayer estuve en Barcelona, me fui en tren a una prudente, para no madrugar en exceso, saliendo de la heladora estación de Zaragoza-Delicias.

Y vamos con las novedades. Ha vuelto otro doctor. Esta vez, perdio en la Siberia rusa y en su adición a la morfina. Nuevamente una minitemporada de cuatro capítulos para A Young Doctor’s Notebook, para lucimiento de sus dos prestigiosos protagonistas, el antiguo mago juvenil Daniel Radcliffe y el «mad man» Jon Hamm. La verdad es que su capítulo de regreso me pareció muy divertido.

También tenemos la versión norteamericana de una comedia negra británica, Getting On. Aventuras y desventuras en un hospital de cuidados intermedios para pacientes geriátricos, cuyo primer episodio me convenció a medias. Ya veremos como evoluciona.

Y hemos terminado la segunda temporada de Bron/Broen, la estupenda serie policiaca danosueca, que para mi tiene el atractivo del personaje femenino protagonista, la extraña policía sueca Saga Norén estupendamente interpretada por Sofia Helin. Los demás también están bien, pero definitivamente es este carácter el que me hace ver la serie. Quizá esta segunda temporada, muy entorno al tema de la ecología, del terrorismo biológico, y de los intereses de las multinacionales del ramo biotecnológico y farmacéutico, no haya estado tan intensa como la primera, en la que había un malo más definido. Y quizá también porque la situación ya no era tan novedosa. Pero a mí me gusta bastante. Y el final ha sido sorprendente y animado. Por un momento pensé que la dejaban cerrada, por «ausencia» de un protagonista, pero parece ser que volverá con una tercera temporada. Bien.

Saliendo de la estación de Barcelona-Francia

Y llegando a la más cálida y agradable de Barcelona-Francia, tras pasar por la horrible Barcelona-Sants. Lo que pasó a partir de este momento, os lo cuento mañana.

[Televisión] Cosas de series; el aniversario de Doctor Who y de cómo se cuentan ahora los doctores

Televisión

Se dice que Doctor Who es la serie de televisión de ciencia ficción más longeva de la televisión mundial. Su emisión se remonta al sábado 23 de noviembre de 1963. Un día después del asesinato en Dallas del presidente John Fitzgerald Kennedy. Casualmente, cincuenta años después, el día 23 de noviembre de 2013 vuelve a caer en sábado. Y al contrario de lo que sucedió entonces, parece que la emisión del episodio que celebra el 50º aniversario de la serie en la BBC ha tenido mucha más repercusión que el aniversario de la muerte del popular presidente de origen irlandés.

Muchos programas y mucha cobertura ha tenido en el Reino Unido y en muchos países de habla inglesa el acontecimiento televisivo. No tanto en nuestro país, donde la afición a las aventuras del Doctor es mucho más reducida, no emitiéndose la serie más que en un canal de pago. Pero en el país británico es todo un símbolo de la cultura popular.

Es cierto que las aventuras del alienígena de dos corazones y capaz de regenerarse al morir en un nuevo cuerpo, señor del tiempo del planeta Gallifrey, no se han emitido de forma continuada en televisión. Si lo hicieron entre 1963 y 1989, con episodios que oscilaban entre los 25 y los 45 minutos. En esa época, la llamada serie clásica, la norma fue la duración corta. Después sólo hubo un telefilme en 1996, libros y cómics, y emisiones de radio diversas, hasta que en 2005 llegó la llamada serie moderna. Si la primera época fue de una serie de bajo presupuesto y métodos artesanales, en la actualidad, con temporadas de muchos menos episodios, más extendidos en el tiempo, pero de mayor duración, el dinero alcanza para un buen nivel de efectos especiales y espectacularidad, con algunos episodios realmente notables en este aspecto.

St David's Cathedral

El País de Gales está muy asociado a los rodajes de la serie moderna de Doctor Who; en la fotografía, St David’s Cathedral, un escenario similar a otros que se han utilizado en la serie.

Orientada al público familiar, en realidad es una mezcla de géneros, pues hay episodios en los que domina la aventura de ciencia ficción, en otros la pura fantasía, mientras que no pocos se podrían clasificar dentro del terror. Para ello existe una extensa nómina de malvados que reaparecen periódicamente, incluso tras hipotéticas extinciones. Pero es lo que tiene el viajar en el espacio y en el tiempo. Todo buen aficionado sabe que el Doctor suele viajar con compañeros, predominantemente femeninas, jóvenes y guapas. Pero no necesariamente se cumplen los tres adjetivos simultáneamente. El truco de la regeneración ha permitido cambiar al protagonista de la serie tras un tiempo, renovando la personalidad del mismo, permitiendo cambios de protagonistas que no resultan extraños, siendo una de las bases de su permanencia en el tiempo. Hasta el especial del 50º aniversario se contabilizaban 11 doctores. Pero supongo que a partir de ahora de alguna forma habrá que modificar la contabilidad, intercalar uno tras el octavo y hablar de 12 doctores. Ya está anunciado el 12º según la cuenta tradicional, el 13º según la que puede ser a partir de ahora.

De los programas que se han emitido en esta semana de celebraciones voy a destacar cinco.

Un miniepisodio para intenet, que se puede ver en YoutubeThe Night of the Doctor, y ahí es donde conocemos al doctor que estaba fuera de las cuentas, al que ya pudimos ver al final del último episodio de la séptima temporada regular de la serie moderna. Y nada menos que interpretado por el ilustre John Hurt. También cuenta con la presencia del octavo doctor, Paul McGann, que sólo había aparecido en el telefilme de 1996. Lo considero de imprescindible visualización para los aficionados de la serie. Antes de ver el especial del 50º aniversario. Además nos introduce en pantalla algo de lo que se había hablado en la serie, pero nunca visto; la Guerra del Tiempo.

Un programa de divulgación científica, The Science of Doctor Who, que intenta acercar al gran público algunos conceptos relacionados con la teoría de la relatividad, y que dan sentido a lo de viajar en el espacio-tiempo. Aunque está por ver si es posible realmente el viaje en el tiempo, más allá de los efectos relativísticos explicados en el programa. Está presentado por el físico y divulgador científico Brian Cox, y cuenta con diversos invitados que colaboran con el científico, entre ellos Charles Dance, muy conocido por interpretar a Tywin Lannister en Game of Thrones (Juego de tronos). Aquí sale muy simpático. Quien lo iba a decir.

Trafalgar Square y la National Gallery

La National Gallery en Trafalgar Square es escenario de varias escenas del episodio especial del 50º aniversario.

Un telefilme titulado An Adventure in Space and Time que dramatiza y recrea los comienzos de la serie en los años 60, siendo especialmente protagonistas los personajes de Verity Lambert, que fue la primera productora de la serie, y a la que este telefilme otorga buena parte del mérito de que fuese un éxito, y William Hartnell, el primer doctor de la serie. Lambert está interpretada por la «uber-charming» comadrona televisiva Jessica Raine, que también tuvo un papel en un episodio reciente de la serie de ciencia ficción. Hartnell está interpretado por David Bradley. Me llama la atención que este primer doctor, a pesar de su aspecto de anciano, tan sólo tenía 55 años cuando empezó a protagonizar al Doctor. De hecho, el actor que lo interpreta tiene en estos momentos 71 años.

Se ha vuelto a emitir el primer episodio de la serie, An Unearthly Child, en la que vemos al primer doctor, Hartnell, y a la primera compañera, Susan Foreman (Carole Ann Ford). He de decir que, teniendo en cuenta que está rodado con escasos medios, en blanco y negro, y de forma muy artesanal en los efectos especiales, es bastante entretenido y queda más que digno. Desde luego, ahí estaba el germen del éxito que tuvo la serie.

Finalmente, he visto el especial del 50º aniversario, The Day of the Doctor. El reparto es notable. Reúne, siguiendo la cuenta tradicional al undécimo doctor (Matt Smith), al décimo (David Tennant), al que hemos conocido cuya existencia nos era incógnita entre el octavo y el noveno (John Hurt), a Clara Oswald (Jenna Coleman) la compañera actual del undécimo, y a una «variante» de una de las más queridas compañeras del noveno y el décimo, Rose Tyler (Billie Piper), entre otras apariciones recurrentes de la serie. No hablaré mucho de la trama para no destriparla, pero tenemos la Guerra del TiempoGallifrey, Bad Wolf, la Torre de Londres, los secretos de la National Gallery, y una reina «virgen» Elizabeth I (Joanna Page), no tan «virgen» ni soltera, como ya sabíamos los aficionados al Doctor. Es un episodio muy entretenido, que cambia el paradigma en el que se basaba el carácter con un punto de amargura de los últimos doctores, que pone las bases para lo que será el arco argumental del futuro doctor, pero que no resuelve las cuestiones pendientes al final del último episodio de la séptima temporada regular, que supongo se cerrarán en el especial de navidad.

Bueno, una semana de lo más entretenida para los aficionados al Doctor, que ha hecho que haya cogido un poquito de retraso en lo de estar al día con las series habituales. No pasa nada.

La Torre de Londres

Lo mismo que la Torre de Londres, tanto en la actualidad como sede de U.N.I.T., como en el siglo XVI, en la Inglaterra isabelina.

[Televisión / fotografía] Cosas de series, y de no series; documentales sobre fotógrafos

Fotografía, Televisión

Adelanto esta semana un día mi artículo semanal dedicado al mundo de la televisión. Mañana me va a ser muy difícil dedicar un rato a esto, así que me pongo hoy a ello, y mañana ya veremos. Que temas no me faltan.

En primer lugar, hablar de dos novedades que han llegado a mi cartelera televisiva. En primer lugar, una comedia de situación de 20 minutos de duración por episodio, Ground Floor, que quizá venga a llenar el hueco de la ya cansina New Girl que abandoné la semana pasada. Los amoríos en una empresa financiera entre un empleado de alto nivel, de los que manejan cuentas muchimillonarias de alto riesgo, y una chica de la sección de mantenimiento. El uno trabaja en uno de los pisos más altos del edificio, y la otra en la planta baja. De aquí el título. Los dos primeros episodios han sido divertidos. Y la chica es muy guapa, está como un queso, y muy simpática. Qué más se puede pedir. Alrededor, un conjunto de secundarios más o menos cómicos.

También ha llegado Almost Human, serie que mezcla el procedimental policiaco con la ciencia ficción. En concreto, la presencia de robots con aspecto humano. Y los conflictos que surgen. El primer capítulo debía mucho a Blade Runner. Y como se ha dicho por ahí es una mezcla de otros muchos productos ya conocidos. Entretiene, pero le falta recorrido para tener personalidad propia. Y sin ella, puede cansar. Ya veremos.

Herald Square

Aparte de algunos viajes, las fotografías de Vivian Maier fueron fundamentalmente en Nueva York, en la foto Herald Square, y en Chicago.

Pero quizá lo más característico de esta semana ha sido que he visto dos documentales dedicados a fotógrafos con mucha presencia en los medios en los últimos años, los dos ya fallecidos.

El primero de ellos lo grabé de las emisiones de Canal Plus y se titula en castellano Tim Hetherington – Un fotógrafo en la línea de fuego (Which Way Is the Front Line from Here? The Life and Time of Tim Hetherington). Es un documental realizado para la HBO sobre la vida de este reportero gráfico, Tim Hetherington, fotógrafo y cineasta documental, que falleció en medio de los combates en la guerra civil libia en la ciudad de Misurata. Su muerte, sucedida al mismo tiempo que la del también fotógrafo Chris Hondros, que ha recibido menos atención mediática, ha tenido mucho impacto social y cultural. Este documental hace un recorrido por la vida y por el carácter y ambiciones de este fotógrafo, dibujando un perfil humano de una persona muy atractiva en todos los sentidos de su vida. El documental tiene un gran nivel de realización, mucho material filmado original del  protagonista en los conflictivos escenarios que recorrió profesionalmente, y cuenta con los testimonios de sus personas más allegadas. Tiene mucho de panegírico, pero está muy bien.

El segundo de ellos es de la serie Imagine de la BBC que se puede ver también en Youtube. Os lo dejo puesto:

Se titula Vivian Maier – Who Took Nanny’s Pictures?, y hace un repaso a esta misteriosa fotógrafa, Vivian Maier, una niñera neoyorquina de origen francoaustriaco, anónima y desconocida, que dejó un legado de decenas de miles de fotografías, muchas de ellas sin positivar, en negativos, tomadas fundamentalmente en los años 50 y 60, aunque no sólo, y que han sorprendido por su calidad, tanto documental como estética, como por su profundidad. Aunque lo cierto es que últimamente estaba sintiendo la sobreexposición al personaje, lo cierto es que tiene fotografías absolutamente brillantes, que se pueden ver en la página que se le dedica a su trabajo, y el documental investiga a fondo en sus orígenes y en su personalidad, a pesar que poca gente sabía algo realmente de ella. Parece que sus últimos años estuvo sola, con escasas relaciones con otras personas, y viviendo en relativa pobreza. Afortunadamente su obra nos ha quedado, aunque me entran dudas de que pueda estar sirviendo de lucro para personas que lo único que han hecho ha sido dar con él. Este tipo de obras tendrían que estar más en el dominio público. También es muy recomendable, aunque sólo lo he encontrado en inglés.

Madison Square y Empire State Building

Se conservan también fotografías en color, pero predomina el blanco y negro; en la fotografía Madison Square, y al fondo la Quinta Avenida y el Empire State Building.

[Televisión] Cosas de series; hoy tocan series británicas

Televisión

Sí. Hoy la cosa va de británicos. Aunque antes quiero anunciar la baja definitiva de mi cartelera de New Girl. Ni siquiera yo mismo soy capaz de explicar porque no la había dado de baja antes. Cada vez me hacía menos gracia, y los personajes me empezaban a caer muy gordos. Incluso Zooey Deschanel, que tradicionalmente me ha parecido un encanto, empieza a parecerme una pesada de mucho cuidado. Dicho lo cual, y mientras esperamos con paciencia la celebración del 50º aniversario del Doctor vamos con un par de series británicas. Una que termina periplo otoñal, aunque quedamos a la espera del especial de navidad que seguro que viene con sorpresas, y una miniserie, protagonizada por uno de los «doctores».

Cuarta temporada de Downton Abbey

Definitivamente, el culebrón de época de lujo de la televisión británica ha encontrado su tono. Después de una primera temporada que nos sorprendió a todos, siguieron dos más que aunque de buen nivel, eran considerablemente más irregulares, y tenían en común que para quedar totalmente apañadas y satisfactorias dependían de espectacular y definitivo especial de navidad. Este año, lo cierto es que no ha habido irregularidades. Han encontrado su tono. Es cierto que hay tramas más importantes que otras, más interesantes que otras. Incluso hay alguna trama prescindible. Pero es estupendo ver los capítulos de esta serie.

Desde luego, ya podemos asumir, como imaginábamos, que ya sólo queda una protagonista absoluta, Lady Mary (Michelle Dockery). Siempre ha sido el personaje más importante de la serie, pero siempre compartía protagonismo con otros personajes. Ya no es así. La viudez, como también suponíamos, le ha sentado de maravilla. Todo el resto de las tramas pivotan de una forma u otra a su alrededor. Incluso la trágica historia de los Bates, en la que más que las desgracias de Anna (Joanne Froggatt), lo que mola son las torvas miradas de Bates (Brendan Coyle), con la duda final de si «ha sido él o no ha sido él». Comprobaréis que evito destripar argumento. Parecía que Lady Edith (Laura Carmichael) iba a subir un escalón, pero no. Ha seguido siendo la trama secundaria, de la hermana triste de la familia. El único que va poco a poco remontando de la sosez general de los personajes masculinos de la serie es Branson (Allen Leech). Incluso parece que somos muchos los que de vez en cuando sospechamos que podría llegar a un papel principal junto a Lady Mary. Claro que ha aparecido por ahí una maestrilla un poco «rojilla» (Daisy Lewis)… que no sé yo…

Ni que decir que la salsa y el ingenio de la condesa viuda de Grantham (Maggie Smith), aunque empieza a acusar los achaques de la edad, y eso puede querer decir malas noticias, visto cómo las gastan los guionistas. Muchas cosas van a pasar para navidad. Seguro. Entonces será el auténtico cierre de temporada. Pero ya sabemos que el próximo otoños volverán los Crawley a nuestros televisores.

Edimburgo

El entretenido episodio final de «The Escape Artist» transcurre en tierras escocesas, con juicio en los juzgados de Edimburgo…

Una miniserie, The Escape Artist

Este otoño hemos podido disfrutar de esta miniserie de abogados y crímenes de tres episodios, que realmente ha tenido su interés. Nos ha contado la historia de un abogado de éxito Will Burton (David Tennant), que se mueve con gran habilidad entre los resquicios del sistema penal británico, lo que supone en un momento la desesperación de su contrincante en el estrado Maggie Gardner (Sophie Okonedo). Pero en un momento dado ofende a uno de sus clientes, Liam Foyle (Toby Kebbell), y poco después aparece muerta su mujer, muerte de la que se acusará a FoyleBurton es testigo y no puede llevar la acusación. Y Gardner se encargará de la defensa de Foyle, usando las mismas armas que habitualmente usa Burton.

Dicen que la trama habitual de una obra de ficción se descompone en planteamiento, nudo y desenlace. Lo que nunca pensé es que el planteamiento durase los dos primeros episodios y el principio del tercero, y que el nudo y el desenlace real, del auténtico misterio que hay que desentrañar estuviesen comprimidos en los dos tercios finales del episodio final. Que es muy interesante, y que hace que la serie en su conjunto esté bastante bien. Eso sí Tennant aparece últimamente hasta en la sopa. Y parece que en el aniversario del Doctor será coprotagonista del episodio.

Ah, se me olvidaba. «The escape artist» era el apodo del maestro del escapismo, Houdini. Aunque aquí, de donde hay que escapar es del inevitable destino en prisión cuando eres culpable de asesinato.

Bosque de Cruach Tarbeit

… y crimen entre los bosques de las bellas tierras escocesas. Aquí el de Cruach Tarbeit.

[Televisión] Cosas de series; una serie española, por una vez que no quede

Televisión

He decidido darle una oportunidad a la ficción televisiva de producción nacional. Creo que desde que intenté ver Crematorio¿Qué fue de Jorge Sanz? no empezaba a seguir una serie española. Y aquellas, aunque tenían cosas que no estaban mal, no consiguieron engancharme, y no las terminé de ver. Quiero recordar que para que me enganche a una teleserie no sólo tiene que estar bien hecha, sino que además me tiene que interesar de lo que trata. Y también se dan los «guilty pleasures». Ya sabéis si habéis visitado estas entradas alguna vez; series que llenas de defectos, por algún motivo, no puedo dejar de verlas. El caso es que con las series españolas hace mucho, mucho, mucho, mucho tiempo que no recuerdo una que me enganche. Ni siquiera como «guilty pleasure». ¿Qué posibles motivos hay para esto?

Las interpretaciones. Me pasa también en el cine español actual, sobretodo con intérpretes jóvenes que han salido de la televisión. No están cuidadas. No están curtidos. No me parecen buenos. Y no me creo los personajes que componen.

La penosidad de las series históricas. Soy consciente de que en ninguna producción histórica televisiva del mundo, salvo en alguna honrosa excepción británica, son especialmente fieles a la historia. Pero algún capítulo suelto, o fracción de ellos, de las series españolas de trasfondo histórico que se han puesto de moda me ha producido auténtico sonrojo y bochorno. Ni me arriesgo ya.

La caspa. Sí, esa cutrez prácticamente idiosincrática que acompaña las situaciones de la ficción nacional en muchas ocasiones. Descendientes más o menos obvios de las «españoladas» de antaño, de estesos y pajares, de ozores de los cutres (también los ha habido buenos), y otras caspas diversas. No nos la sacudimos ni hartos de vino.

Los demenciales horarios y las demenciales longitudes de los episodios. Más de 60 ó 70 minutos de episodio, que con el habitual abuso publicitario se convierte en dos horas de duración, muchas veces para terminar cerca de la medianoche o más allá.

Pinares de Venecia

Después de dedicar algún tiempo a grandes angulares, con conclusiones que me han llevado a pasar a la acción como mostraré pronto, un paseo por los Pinares de Venecia con el 40/2,8 de Canon.

En fin. Que no. Pero he decidido dar una oportunidad a la serie de moda del momento, la adaptación de la novela de María Dueñas que lleva el título El tiempo entre costuras. Las desventuras de una joven costurera madrileña, pava como pocas, que acaba viviendo, por lo que he visto hasta el momento, aventuras exóticas en el Marruecos de los tiempos de la guerra civil. No sé hasta donde se estira en el tiempo. No he leído la novela. Ya he visto los tres primeros capítulos y aguanto. ¿Es que carece de los defectos señalados? Pues no.

La interpretación de la protagonista, Sira Quiroga (Adriana Ugarte), es pasable pero justita. La chica tiene su encanto, pero entre que el personaje lo pintan tan de pava, que parece tonta de remate a veces, y que su incapacidad para actuar con soltura en vez de «recitar» sus diálogos de una forma soportable, casi la caga. Pero tiene un pase. Desde luego no es una catástrofe como el doblaje que le han clavado a la chica inglesa, la que interpreta a Rosalinda Fox (Hannah New),… que da pena. Sin embargo, algunos secundarios se desenvuelven muy bien. Volvemos a lo mismo. Los intérpretes jóvenes actuales españoles han salido casi todos del medio televisivo que es mala escuela. No como cuando se fogueaban en el teatro, o directamente en cine, o las producciones televisivas tenían otro cariz.

El trasfondo histórico… no sé… creo que me van a colocar una serie de intrigas que Tetuán va a parecer la Casablanca de Bogart. Pero todos sabemos que aquella Casablanca de romances maravillos, y «siempre nos quedará París» no existió en la realidad… así que tampoco pidamos peras al olmo.

Caspa hemos visto. A las tertulias y sobremesas en la pensión de Candelaria (Mari Carmen Sánchez) sólo le han faltado los «corn flakes» y los tambores de detergente de fondo para parecer las estúpidas escenas de cocina de algunos «serranos» y «médicos de familia». Afortunadamente, el daño está limitado; no se ha abusado demasiado, y puede que haya sido cosa de un episodio.

Los demenciales horarios y longitudes son tal cual. Dí que la veo con los anuncios «recortados» y grabada para cuando me viene bien. Pero doy fe, que en los tres capítulos que he visto hasta ahora, lo que se nos cuenta se podría haber narrado en la mitad de tiempo. Los guiones son flojos.

Pinares de Venecia

Esta focal sigue siendo la que me resulta más cómoda en general, tanto en su versión 40 mm para formato completo, como 20 mm en micro cuatro tercios.

¿Tiene algo positivo? Sí. La producción global es de buen nivel. Está bien ambientada, bien fotografiada, bien vestida… Hay un esfuerzo en el diseño de producción que se agradece. En ese aspecto han sido capaces de sacudirse la tradicional «caspa». El balance global… Pues que se acerca bastante a un «guilty pleasure». Que normalmente tiene defectillos suficientes para que no me enganchase, pero tiene algún puntito que hace que todavía no la haya dejado. Y teniendo en cuenta que llevamos más del 25% de la serie, igual aguantamos hasta el final.

Un último aviso. Si alguien no ha visto nada, evitad los avances de la serie. La destripan sin piedad. En realidad, después de ver los 10 minutos de avance al principio del primer episodio, casi pensé que ya me podía ahorrar el resto. Que prácticamente me la habían contado, y probablemente me habían adelantado las mejores escenas.

Pinares de Venecia

Pero precisamente, para progresar y salirme de la zona de confort, voy a pasar en los pocos días al ataque con un gran angular de verdad. Ya os contaré.

[Televisión] Cosas de series; cómo va la marcha de las novedades

Televisión

Hace un par de semanas hacía un repaso a la marcha de las series veteranas en mi cartelera televisiva; esta semana comentaré como les va a las escasas series nuevas que han llamado mi atención y todavía perduran en mi programación semanal. Y es que si lo miro con detenimiento, de los numerosos estrenos que ha habido esta temporada, filtrados por mi interés a priori de los temas, sólo tres series nuevas permanecen en mi cartelera. Y sólo una de ella me satisface realmente.

Decir que hace unos días hubo una novedad, Dracula, la enésima vuelta de tuerca al tema vampírico y al personaje creado por Stoker. Aunque venía presentado por un protagonista de postín, Jonathan Rhys Meyers, y aparentemente rodado con gran lujo de detalles en la producción como drama de época, me aburrí soberanamente con el primer episodio, me parece que no aporta nada nuevo, y no le voy a dar más oportunidades. Fuera.

En el bando de la fantasía/ciencia ficción, tenemos esa serie que viene del mundo de los superhéroes Marvel que es Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. Bien. Esta estará en cartelera mientras aguante. Me pasa un poco como con Once Upon a Time. Me parecen series con argumentos que rozan el ridículo, con diálogos y situaciones que no rozan el ridículos sino que caen completamente en él, pero que producen un placer malsano en contemplar estos disparates. Esto aguante un tiempo como guilty pleasure. Pero tarde o temprano me cansaré y la mandaré a paseo. Curiosamente, la serie tiene éxito de público, y parece que va a aguantar toda la temporada larga, con posibilidades de renovación para el año que viene. Salvo cambios notables, ya digo que me parece entre mala y lamentable, y tarde o temprano irá a la basura.

Vistas desde el Empire State

Nueva York y el Empire State Building son escenarios habituales de las teleseries. Aquí vemos cómo se proyecta la sombra del famoso edificio entre las calles 33 y 34.

Aunque el primer episodio no me llamó mucho la atención, mejor le va a The Blacklist. El principal atractivo de esta serie es su protagonista secundario, interpretado por James Spader, y que le da bastante morbo a la serie. Por lo demás, es un procedimental conspiranoico, relativamente entretenido, aunque sin que sea nada del otro mundo.

Y la alegría este año nos la da Masters of Sex. La serie que nos cuenta los principios en los años cincuenta del siglo veinte de los estudios rigurosos sobre la sexualidad humana que desarrollaron William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan), y que tiene una triple vertiente que hace que sea muy interesante. Por un lado, el dar a conocer la historia de estos estudios, interesantes en sí mismos, por el tema que trataban, por el desarrollo que tuvieron y por las trabas sociales que tuvieron que superar. Por otro lado, los creadores de la serie han compuesto un conjunto de personajes atractivos, con los que empatizamos de una u otra forma, de los que queremos saber más o cuyos destinos nos preocupan. Es la parte novelada de la cuestión, que está muy bien traída y conducida. Y por último, que es una serie adulta con sus dosis de picante, oscilando con habilidad entre la comedia y el drama, todo en su medida. Está muy bien, y la recomiendo.

Vistas desde el Empire State

Y otro de los hitos habituales es el Chrysler Building, también visto desde el Empire State Building.

[Televisión] Cosas de series; mafias inglesas en los años 20 y algún regreso

Televisión

En primer lugar, un estreno fallido. Un estreno que, si hubiera estado bien informado, ni siquiera hubiera visto los primeros quince o veinte minutos del primer episodio que me vi. Así que aviso para navegantes. Si alguien os habla de Reign como adaptación televisiva de la historia de los años de juventud de María Estuardo,… ni caso. Básicamente se trata de la típica teleserie americana de adolescentes pijos, pero que en lugar de estar situada en algún distrito adinerado de Nueva YorkLos Ángeles,… pues lo han trasladado al siglo XVI, con la ambientación correspondiente. Por lo demás, bordea el ridículo. Pero supongo que para el público femenino adolescente al que va dirigido… igual traga.

Ha vuelto White Collar, lo cual siempre es una buena noticia, porque es uno de los procedimentales más entretenidos y con protagonistas con más carisma que se pueden ver. Por supuesto, se ha resuelto el cliffhanger de la temporada anterior por el cual uno de los protagonistas acababa en la cárcel acusado de asesinato. Pero se ha resuelto sembrando dudas y con conflictos, que van a animar la temporada. Nos divertiremos, seguro.

Edimburgo bajo la lluvia

Aunque la teleserie sobre la reina escocesa me haya resultado indigesta, Escocia es bonita, bien sea en Edimburgo bajo la lluvia…

También ha regresado, The Paradise, una curiosa adaptación de Au Bonheur des Dames de Zola, que no fue excesivamente bien considerado por la crítica en su primera temporada, pero que a mí me gustó bastante. Así que la seguiremos con ganas, salvo que derive a mal, que no creo.

Y finalmente, un comentario a los seis capítulos de Peaky Blinders, una serie británica sobre una banda de mafiosos en Birmingham nada más terminar la Primera Guerra Mundial. Entre jóvenes destrozados por la experiencia bélica, bandas rivales, y la presencia de la policía norirlandesa que busca una armas robadas que teme puedan ir a parar al IRA, conocemos con cierto detalle el ambiente de una ciudad industrial de la época. A una ambientación y una realización notables se une la buena interpretación de su protagonista Cilliam Murphy, del siempre sólido Sam Neill y la guapa Annabelle Wallis. Por nombrar los tres principales papeles, que no quiere decir que el resto del amplio reparto no esté espléndido también. Personalmente, no me importaría ver una segunda temporada, que creo que sí se producirá. Porque además, creo que apostaría a quien palma en el disparo final de la temporada.

Brosque de Cruach Tarbeit

… o paseando por el bosque de Cruach Tarbeit, cerca de Loch Lomond, en una mañana de sol y buen tiempo.

[Televisión] Cosas de series; repaso a las veteranas

Televisión

Con respecto a la semana pasada, sólo hay que destacar una novedad, el comienzo de la segunda temporada de Arrow, una serie de héroe enmascarado que, con unos planteamientos bastante estándares y poco destacables, con unas interpretaciones justitas, consiguieron una primera temporada que a base de guiones razonables y contados con un buen ritmo, suponía un entretenimiento razonable para 40 minutos por episodio de evasión sin complicaciones. Y ya tenemos en marcha la segunda temporada de esta serie, que parece que no ha ido a peor, y quizá algo a mejor.

Por lo demás, repasaremos las series veteranas, algunas de ellas por los menos. Por veteranas me refiero a las que van por su segunda temporada o posterior.

Los «guilty pleasures»

Son «guilty pleasures», placeres culpables, aquellas series que por su tema, planteamiento o calidad no debería estar viendo, pero encuentro un extraño placer en seguirlas. Culebrones diversos, series con planteamientos ridículos, series con gente guapa aunque sin más que aportar, marujonadas, series adolescentes,… pueden ser diversas. No son muchas, pero ahí estan. El ejemplo más típico es Grey’s Anatomy (Anatomía de Grey) que alguien definió como una serie de instituo americano pero trasladada a un hospital de alta tecnología. Amoríos absurdos, dramas forzados, tragedias inesperadas, todo ello venga a cuento o no. En esta su décima temporada, no sorprende por nada, ni por mejorías y ni por empeoramientos. Da de sí lo que da de sí. Es como una adicción. Muchas veces ridícula, a veces haces unas risas, y eventualmente te sorprenden, una o dos veces por temporada con un buen episodio. En eso estamos.

Hace dos temporadas destacó en este grupo Revenge, en el que en torno a dos personajes femeninos fuertes y atractivos, giraba un culebronazo con sexo (muy moderado) y romance, intriga, venganzas, puñaladas por la espalda… En fin. Lo típico. Lo cierto es que la segunda temporada, que empezó quemando mucha trama, acabó diluyéndose hasta el punto de cuestionar si este «guilty pleasure» seguía siendo placentero. De momento, en la tercera temporada parece haber vuelto a sus esencias Amanda/Emily () vuelve a estar vengativa y borde, Victoria () sigue deslumbrante, se han desecho de algún personaje molesto, y vuelve la mala baba que tanto nos atraía. A ver si dura.

Pimientos y chuletas

Estas fiestas del Pilar también he paseado con la Olympus mju-II y película Kodak Portra 400. Y parece que esta pareja se llevan muy bien. Obsérvese el aspecto de los pimientos en los chiringuitos en la ribera del Ebro.

Los dramas dramones

Complejo y tormentoso para sus principales protagonistas a comenzado Homeland, cuyos derroteros definitivos todavía están por verse. Las relaciones entre los personajes principales han cambiado mucho. Vemos a Saul (Mandy Patinkin) con nuevo protagonismo, pero también con nuevas caras. Y parece que la hija de Brody (Damian Lewis)Dana (Morgan Saylor) va a tomar más protagonismo que temporadas anteriores. Empezamos a tener un problema con Carrie (Claire Danes), cuyo personaje parece un poco estancado. Cansan un poco sus pucheros.

Y la que ha empezado con pie firme e interesante es la británica Downton Abbey. No lamenté en su momento la pérdida de uno de los personajes principales, que siempre me había resultado un poco soso. Lo cierto es que esta serie va confirmando que plantea unos personajes masculinos débiles y relativamente prescindibles, y unos personajes femeninos fuertes e interesantes. Lady Mary (Michelle Dockery) se confirma como la protagonista principal del cotarro, ahora ya sin lastre masculino. Y sólo les faltaba resolver la sosez en la que se había metido la relación entre los Bates. Pero un tremendo suceso en el que se ha metido Anna (Joanne Froggatt) ha dado mucho interés a este hilo argumental. En cualquier caso, la serie, sin ofrecer nada distinto a lo que ya nos tenía acostumbrados, se mantiene en forma y es de lo más entretenido que tenemos.

Trillo

O el detalle de este viejo trillo situado en las cercanías.

Los procedimentales policiacos

Aquí está lo más flojo del panorama. Tanto Bones como The Mentalist están un poco gastados. Por lo menos este último, con un tono más dramático y con mayor importancia en la drama  serializada de Red John, va encontrando algún elemento de interés renovado. Pero los cerebritos del Jeffersonian empiezan a estar muy vistos y poco frescos. Entretienen todavía, pero empiezo a encontrarlos prescindibles.

Otro gallo canta con el drama policiaco danés Bron/Broen que mantiene su buena factura, el atractivo de sus personajes, y el interés de la nueva trama, que parece más enredada de lo quie aparecía al principio.

Cochinillo

Y cómo este cochinillo pare decirnos, ¡cómeme!

Las comedias de situación

En constante peligro de retirada de mi cartelera está New Girl. Creo que sólo la sigo viendo, porque rellena momento tontos a la hora de comer y cenar, cuando tengo poco tiempo, y con un episodio de 20′ me es suficiente. Y como nada de lo nuevo me ha interesado como para desbancarla ahí aguanta. Pero tampoco sorprende gran cosa. Ni siquiera la Deschannel me parece que conserve el encanto inicial.

Mantiene su nivel de siempre, aunque sin progresos ni cambios notables, Modern Family, un valor seguro en las comedias de situación, a la que únicamente achacaría que ha perdido un poquito de su mala baba inicial que la hacía todavía más divertida. Pero bueno, es fuente de diversión asegurada.

Y la que nos está sorprendiendo agradablemente, con momentos absolutamente hilarantes, recuperando terreno perdido en las últimas temporadas es The Big Bang Theory. Nuevamente las interacciones entre Penny (Kaley Cuoco)Sheldon (Jim Parsons) están en el origen de algunas de las escenas más divertidas, pero hay también momentos brillantes con otros personajes. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto como cuando Amy (Mayim Bialik) le demuestra a Sheldon que en Raiders of the Losr Ark (En busca del Arca perdida), todas las acciones de Indiana Jones son superfluas y prescindibles. Desternillante.

Terminaremos con How I Met Your Mother, en su última temporada. En primer lugar, decir que a pesar de lo que parecía, la presencia de la Madre (Cristin Milioti) es prácticamente nula. Salvo en los dos primeros episodios de la temporada. De momento está a un nivel entre bueno y aceptable, pero teniendo en cuando que quedan casi 20 episodios para pasar un fin de semana,… espero que los guionistas hayan hecho un buen trabajo y se sostenga la serie. De momento, genial el episodio dedicado a Íñigo Montoya (Mandy Patinkin),… ¡prepárate a morir!

Despistaos en la ofrenda

O estos dos despistaos sacudiendo los ramos en el día de la ofrenda.

[Televisión] Cosas de series; arrancando fuerte la temporada

Televisión

En estas dos últimas semanas ha habido muchas novedades de todo tipo. Sólo un adiós. Todo lo demás han sido regresos y novedades. En lo que se refiere a los regresos:

The Mentalist ha vuelto con tonos francamente más oscuros. Aunque siempre tuvo ese punto tenebroso del trágico pasado de Jane (Simon Baker), el humor había predominado en la resolución de muchos casos. Ahora lo tenemos más irónico e incluso cínico, y con graves amenazas.

Después de una segunda temporada que fue de un inicio frenético a un final flojo, Revenge ha vuelto con una escena impactante que nos retrotrae a un flashback de dos meses, como hicieron en la primera temporada. Está por ver si vuelve a los niveles de su primera temporada. De momento, aguantaremos un poquito por el perenne atractivo de Madeleine Stowe y por los vertiginosos escotes de Emily VanCamp.

Grey’s Anatomy es ese guilty pleasure que nunca entiendo por qué sigo viéndolo. Pero a estas alturas no me voy a psicoanalizar para averiguarlo. Ale; a la espera de ver como los guionistas deciden torturar a los médicos del hospital ficticio ese, como se llame ahora. De momento, ya han apiolado a una.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Uno sí que sabe por qué ve dos de las sitcoms más entretenidas de la cartelera televisiva. Aunque cada vez es más difícil que Modern Family nos sorprenda, es cierto que sigue siendo una serie muy divertida, por encima de cualquier otra con similares pretensiones. Y luego estan los chicos y las chicas de The Big Bang Theory. Estos parecía que estaban en claro declive, por lo que habrá que ver por donde derivan. Pero el principio de esta temporada a estado bastante divertido. Y hay una fórmula impepinable para ello. Las interacciones entre Sheldon (Jim Parsons) y Penny (Kaley Cuoco). Es de lo mejor de la serie.

Ha regresado Saga Norén (Sofia Helin), y el puente del Öresund que da nombre a la serie, Bron/Broen. Para mí, esta serie fue un hallazgo que disfruté mucho en su primera temporada. La segunda no ha empezado mal. El mismo ambiente, las consecuencias derivadas de los acontecimientos de la primera, y su protagonista femenina que me encanta. Pasé de ver la versión americana… teniendo la original.

También ha vuelto Beauty and the Beast, aventura y romance con tonos de género de superhéroe. Está entre los que se pueden llamar guilty pleasures. Es bastante floja en muchas cosas, pero entretenida. Otra de esas que no sé por qué la veo, pero la veo.

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Me pasa cada año que tengo la sensación que poco a poco cuesta que los nuevos estrenos tengan nivel. Este año he hecho una selección a priori, sobre aquello que puede tener interés o cuyo tema me interesa. Seguro que hay buenas series que se me pueden quedar fuera. Si no las he seleccionado a priori es porque su planteamiento o tema no me han interesado. Ya veremos que pasa más adelante. Algunos estrenos que he visto, que no me han dejado entusiasmado, y de hecho algunos no pasarán adelante.

Mucha propaganda ha llevado Marvel’s Agents of SHIELD. En principio, el tema del universo de héroes y superhéroes de comic no me interesaba mucho pero decidí dar una oportunidad al piloto. Que estuvo bastante bien, bastante entretenido. Tendencia que no se ha mantenido en el segundo. De hecho, tuvo algunos momentos ridículo, y otros casposos. Si el tercer es igual de flojo, pasaré de una serie que de hecho no me tiraba en exceso. Es curioso. Ví hace poco un corto basado en un personaje de una de las películas de superhéroes, protagonizado por la británica Hayley Atwell titulado Agent Carter. Duraba unos 15′ y me pareció un piloto que invitaba mucho más a saber más del personaje que la mayor parte de las cosas que hace esta gente. Y con una protagonista mucho mejor desde todo punto de vista.

En el lado también de las aventuras, la BBC ha estrenado Atlantis. Basada en la antigua civilización teóricamente perdida. Bien. Es la demostración que no todo lo que hacen los británicos es bueno o está bien interpretado. Una cagarriña. Fuera.

En pareja con Revenge se ha estrenado Betrayal, que parece que va a ser un culebrón de intrigas políticas, amorosas y empresariales, con algún toque judicial. No sé. Con Revenge ya tengo mi cuota de guilty pleasures de este tipo. Aunque la protagonista se supone que es fotógrafa, es mona, después de dos episodios he decidido pasar de ella.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Un poco más interesante parecía la propuesta de la HBO Hello Ladies, protagonizada por el cómico británico Stephen Merchant. Interpreta a un inglés en Los Angeles que es un auténtico inepto social a la hora de tratar con las mujeres. No me hizo gracia. Y también queda fuera. Otra a priori, HBO + británico, que parecía interesante, y que decepciona.

También comenté hace dos semanas los estrenos de The Blacklist y de Hostages. Curiosamente, tras los segundos capítulos de ambas, he cambiado mis preferencias. Seguiré dando una oportunidad a la primera, mientras que el desarrollo de la segunda me parece demasiado forzado. No me convence. Fuera.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

Finalmente, con un episodio único de 45 minutos han dado carpetazo a The IT Crowd. Ha sido un mero divertimento de despedida, con numerosos guiños a situaciones, personajes o cuestiones que marcaron la historia de esta serie. No tiene mayor trascendencia. Cualquier episodio anterior de la serie es más digno de verse. Pero también tiene algún golpe bueno. Una pena que esta serie no haya tenido una vida más larga y con más continuidad, porque nos brindó momentos realmente buenos.

Como habéis podido ver, las auténticas novedades que he traído hoy son bastante flojas. Solo las nuevas temporadas de algunas series ya conocidas se sostienen o mantienen el tipo. Una pena. Pero por lo menos no me sobrecargará la cartelera televisiva, en mi limitado tiempo.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

[Televisión] Cosas de series; muchas despedidas, muchas novedades, puede que alguna interesante

Televisión

Esta semana adelanto un día mi entrada semanal dedicada a las series de televisión, porque a partir de mañana, muy probablemente, entraré en modo viaje. Así que mis futuras entradas dependerán de las circunstancias. Es decir, de mi accesibilidad a la red de redes. Como de costumbre comenzaré con las novedades.

Ha vuelto Downton Abbey. No sé qué posibilidades hay de que alguno de mis lectores esté en Babia, y no esté al tanto del dramático final del episodio navideño. Si es así que no siga leyendo, ni lea en el futuro las entradas que se refieran a esta serie, porque seguro que destripo los acontecimientos pasados. El caso es que, siendo como es un drama coral, en este momento hay una auténtica protagonista de la serie, que no es otra que Lady Mary (Michelle Dockery). Reflexionábamos ayer, después del cine, que en esta serie la mayor de los personajes masculinos, con alguna leve excepción, son unos memos. Seguramente, los productores piensan que su público natural son las mujeres, y son a quienes quieren halagar. Me da igual. El caso es que ya no tenemos al memo mayor, y la cosa va bien. Obviamente, tendremos más de lo mismo. Intrigas, romances, bellos escenarios, gente guapa pero anticuada… Difícilmente alcanzará la brillantez y la frescura de cuando las laidies perdían la virtud con guapos diplomáticos turcos, probablemente uno de los episodios más divertidos de la televisión mundial de los últimos años, pero supongo que lo seguiremos pasando bien. Ah. Se me olvidaba. Atentos a Lady Edith (Laura Carmichael), que se está poniendo mucho más guapa y simpática.

Swinton Street

Con la abundancia de series británicas en la entrada de hoy, recorreremos diversos paisajes ingleses. Como Swinton Street al anochecer, en Londres.

Han vuelto, para despedirse, los chicos de How I Met Your Mother. Con «mother» incluida (Cristin Milioti). Que parece que va a ser simpática. Notable reto. Van a contar a lo largo de toda la temporada la boda de Barney (Neil Patrick Harris) y Robin (Cobie Smulders). Aunque veo que incluirá flashbacks y otros asuntos que permitirán meter más acción. Esperemos que lo hagan bien y tengan la despedida que se merecen.

Hemos visto el piloto de Masters of Sex. Esta viene de las cadenas de cable, de Showtime. Eso quiere decir que habrá chicha y sexo. Por lo menos al principio para enganchar al público. Masculino especialmente. Y efectivamente, esta historia de dos personajes reales, William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan), que se dedicaron en los 50 y los 60 del siglo XX a estudiar la fisiología del sexo, en su primer episodio, tiene abundancia de tetas y culos. Pero aparte de eso no pinta mal. Veremos como evoluciona. Además el primer episodio termina con un cliffhanger poco habitual… pero interesante.

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O una casa de vecinos también en Swinton Street, a primeras horas de la mañana.

Hemos visto el primer episodio de Hostages, que con Toni Collette y Dylan McDermott como protagonistas ya presenta bastante interés. Un grupo de secuestradores toman como rehenes a la familia de una ilustre cirujana que ha de operar al presidente de los Estados Unidos con el fin de que esta durante la intervención lo mate. Ahí es nada. Lo que no sé es cómo lo pueden llegar a estirar para que sea una serie duradera. Veremos. Este primer episodio no ha estado mal.

Y también hemos visto el primer episodio de The Blacklist. Esta me ha entusiasmado menos, aunque le daré alguna oportunidad más. Después de todo está James Spader por medio. Pero no deja de ser una variante del juego entre Hannibal LecterClarice Starling, lo único que sin canibalismo por el medio. No sé. Ya veremos.

Canterbury

Quizá un tranquilo vecindario en Canterbury, cerca de la estación.

Un telefilme, The Wipers Times. Las trincheras británicas de la Primera Guerra Mundial vistas con cierto humor e ironía, a propósito de la historia real de una compañía de ingenieros que se encuentran con una máquina de imprimir y deciden publicar la revistilla que lleva el nombre del telefilme. Con Ben Chaplin al frente, y alguna intervención de Michael Palin, entretiene, sin muchas más pretensiones, y está hecha con razonable buen gusto. Sin caer ni en la condescendencia ni en el dramatismo. Empieza a estar mayor el ex monty python, pero que bien me cae.

Final de temporada, corta, de seis episodios para Big School, comedia de situación británica sobre la vida en un instituto británico en el que los únicos sensatos y razonables son los alumnos. Un montón de profesores absolutamente imposible. Ni bien ni mal. Solo meh… Pero como dura poco cada episodio… Con la excompanion del Doctor Donna (Catherine Tate) a la cabeza.

Regent's Canal

Un paseo por Regent’s Canal, subsidiario del Gran Union Canal que nos lleva de Londres hasta la Birmingham de Peaky Blinders, serie también en activo de la que no hablo hoy.

Final de Southcliffe, drama de cuatro episodios que intenta analizar los porqués y las consecuencias de una a priori tranquila e idílica comunidad provinciana costera en Inglaterra, donde tras verse ridiculizado por sus conciudadanos, uno de los vecinos se arma de un fusil y mata a quince personas, algunas de ellas al azar, y hiere a unas cuantas más. Serie dura y sin concesiones pero bastante interesante de ver, con una ambientación opresiva y sorprendente profundidad en los temas. La familia, las relaciones de vecino, el ejército, y en general la idealizada sociedad inglesa de provincias puestos de vuelta y media. Probablemente aplicable a cualquier otra sociedad occidental.

Final de What Remains, otro drama de cuatro episodios británico. En esta ocasión nos meteremos en un vecindario de pesadilla. Ante la aparición del cadáver descompuesto de una joven obesa de la que nadie sabía nada desde hacía dos años, sin familia, sin nadie que la echase de menos, y ante la pasividad de la policía por aclarar los hechos, el policía jubilado Len Harper (David Threlfall) se introduce en el vecindario para averiguar que pasó. Y lo que descubrirá será un microcosmos podrido donde cualquiera podría ser un asesino. Y es difícil encontrar a alguien que pueda ser realmente inocente. Opresiva a ratos, nunca miraré a mis vecinos con la misma tranquilidad desde ya mismo. No está mal tampoco.

Condado de Kent

Podemos imaginar un loco asesino disparando a diestro y sinniestro por los campos del condado de Kent.

Y hemos llegado al final de Dexter… Era difícil que con los niveles que alcanzó en un momento dado esta serie, el final fuera satisfactorio. Pero ya lo comentaré más adelante. Porque esta serie merece un entrada especial para ella sola.

Con esta entrada, doy por finalizada la temporada veraniega y las series que por ella aparecido, y empezamos ya la temporada de otoño-invierno de lleno. Con abundancia de estrenos en los próximos días, pero que tardaré en comentar.

Westgate-on-Sea

O que la tranquila población de Westgate-on-Sea cerca de Margate podría ser donde el vecindario exaltase al mencionado loco asesino. Uigggg, que peligrosos están resultando estos británicos.