[Televisión] Cosas de series; es Navidad, pongámonos británicos

Televisión

Durante el parón navideño en las series americanas, lo cierto es que aprovecho para revisar películas. Largometrajes. Algún clásico de toda la vida, algunos que no pude ver en las salas del cine, algunos que me apetece volver a ver. Por ejemplo, es fijo en estas fechas Gone with the Wind (Lo que el viento se llevó), más probablemente en Año Nuevo, y estos días he vuelto a ver Salmon Fishing in the Yemen (La pesca del salmón en Yemen), que me parece una delicia de película con una Kristin Scott Thomas en personaje cómico que me parece divertidísima. Y otras que no vienen a cuento, para no alargar la cosa. También aprovecho para revisitar alguna serie. Ahora que anuncian su regreso en enero, estoy volviendo a ver los episodios que se emitieron en verano de Bunheads. Es algo ligero, que hace llevaderas las «entrañables» fiestas de fin de año.

Pero los que son claves en estas fechas son los episodios navideños de algunas series británica. Y de paso, os comento una miniserie de dos episodios vista recientemente.

The Poison Tree

Un hombre, Rex Clarke (Matthew Goode), que ha pasado sus últimos 12 años de vida en la cárcel por asesinato, se reúne con su mujer Karen (MyAnna Buring) y su hija Alice (Hebe Johnson), en un lugar lejos de su pasado para intentar rehacer su vida. Pero no será fácil, porque el pasado, una juventud loca de Alice, Rex y la hermana desaparecida de este, Biba (Ophelia Lovibond), les persigue.

Dos episodios ha durado esta producción británica. El primero no fue para tirar cohetes pero me intrigó, y esperé que el segundo elevara el listón, además de resolver el misterio. Pero no. Lo cierto es que bajó el nivel, se hizo previsible, y al final ha sido una pérdida de tiempo. Qué se le va a hacer. No todo lo que hacen los británicos va a ser bueno. En cualquier caso, tampoco ha sido largo.

Paseo en dromedario

Ya que estamos de especiales navideños, ambiente navideño en la plaza del Pilar de Zaragoza, con los niños paseando a lomos de joroba.

Doctor Who – The Snowmen

Este año, el especial navideño del Doctor (Matt Smith) levantaba mucha expectación. No se limitaba a ser un divertimento familiar al margen de la historia principal, sino que se nos prometía que iba a estar integrado en la misma, y que iba a ser la introducción definitiva de la nueva compañera del Doctor, Oswin (Jenna-Louise Coleman) o Clara, que no sé cual va a ser su nombre oficial, después del papel que tuvo en el primer episodio de la temporada, y que tan intrigados nos dejó sobre cómo iban a encajar su historia.

También ha servido para recuperar tres personajes con los que la audiencia se encariñó en el episodio A Good Man Goes to War, la «lagarta» Madame Vastra (Neve McIntosh), su compañera, en todos los sentidos, sí, también en ese, Jenny Flint (Catrin Stewart), y el comandante sontaran Strax (Dan Starkey). A mí Jenny me parece un encanto. A ver si salen más veces. Incluso me apunto a los que verían un spin-off con estos tres como protagonistas.

El caso es que todo esto supone que la acción transcurre en 1892. Y lejos de desvelarnos el misterio sobre Oswin/Clara tal y como quedó planteado en Asylum of the Daleks, lo cierto es que parece que el eje conductor de los siguientes capítulos va a ser la naturaleza de esta animosa y proactiva joven. También es posible que la Gran Inteligencia sea el nuevo supervillano al que se enfrenten ocasionalmente el dúo. Un dúo más equilibrado, ya que parece que la chica va a tener más iniciativa y más capacidad de decisión por sí misma.

Por lo demás, el capítulo especial funciona razonablemente bien como uno más de la serie, pero no tiene el glamour y la espectacularidad de otros especiales navideños del Doctor. Desde ese punto de vista se queda más flojo. Pero bien está como dosis para los aficionados hasta que nos devuelvan esta primavera lo que queda de está séptima temporada, tan fraccionada en el tiempo.

Asador

O preparando brasas en los asadores para las longanizas o para ahumar pescado.

Downton Abbey – A Journey to the Highlands – Christmas Special

Creo que llegará un momento que se podrá escuchar la frase

Eres más sadico que un guionista de Downton Abbey.

y todos nos llevaremos las manos a la cabeza, y desconfiaremos de quien reciba tan durísimo calificativo. Porque desde luego, tenemos que considerar que tras aquellos tiempos gloriosos en los que nos contaban los amoríos y aventuretas de los Crawley, en los últimos tiempos se han dedicado a hacerles sufrir de lo lindo. Pensando en el especial de Navidad de hace un año, y siendo otro especial de Navidad, uno esperaría otro capítulo de los bonitos, de los que se avanza trama pero con parsimonia, donde abundan los buenos sentimientos, etcétera. Lo primero que llama la atención es que vemos a la familia yéndose de vacaciones a las Highlands escocesas. Y eso es algo que unos nobles ingleses no hacían en invierno. Lo hacían en verano, que es la época del año en la que puede que haga algo parecido al buen tiempo en aquellas norteñas latitudes. Por lo tanto, el episodio, de hora y media de duración, de navideño nada. Y después de esa hora y media contando más bien poco, más allá de quemar un personaje entre los criados que podría haber dado algo de sí, y de introducir como personaje fijo a la niña pija y caprichosa que apareció en los últimos capítulos de la temporada entre la familia, acaban con una noticia feliz y una situación bomba que creo que no esperábamos nadie. Ni aun los que pensábamos que ese personaje era un pesado y un aburrimiento. Pero así son las cosas. Y los responsables de la serie han jugado toda la tercera temporada a ser dioses griegos, y a jugar a capricho con el destino de sus criaturas. Y si lo quieres lo coges y si no, lo dejas. Esto es un culebrón, aunque de lujo, y según que cosas pasan.

Deslizadores

O simulando trineos, a falta de nieve, en unos gigantescos toboganes.

[Televisión] Cosas de series; Dexter, Homeland, los que no han encontrado a la madre, y alguna fantasmagórica cosa más

Televisión

Como ya he comentado en las últimas semanas, toca descanso navideño en esto de las series de televisión. Y casi todas las series habituales están de parón, salvo un par de excepciones. De alguna de las cuales hablaré en próximas semanas. Hoy de momento hablaré de dos finales de temporada, de una serie a la que prácticamente sólo le queda algo por hacer, y de muertos vivientes a la francesa.

El visitante más joven

El domingo por la mañana visité el XI Salón del Cómic de Zaragoza. No estaba muy animado. Había público, incluo alguno realmente joven, pero poco ambiente de disfraces y esas cosas. Cosplay le llaman los chicos esto.

Cuidado que puedo destripar trama

(no mucho, pero más vale avisar)

La serie a la que prácticamente sólo le queda algo por hacer es How I Met Your Mother. Marshall (Jason Segel) y Lily (Alyson Hannigan) son ya un matrimonio «convencional», con un hijo, ya establecidos. Barney (Neil Patrick Harris) y Robin (Cobie Smulders) son pareja de nuevo, y parece que definitivamente. Sólo queda una maldita cosa. ¡Que el melón de Ted (Josh Radnor) conozco a la madre de sus hijos! Tiene que estar al caer, ¿no? Le tengo una enorme simpatía a esta serie, pero empiezo a necesitar un desenlace, el ciclo final del amor verdadero del «protagonista» de la serie.

Posando con los disfraces

Pero sí que había, y las más osadas se dejaban notar por el recinto. Y estaban encantadas de posar. Guapas ellas, oye.

En cuanto a los muertos vivientes a la francesa, Les Revenants es una interesante serie del país vecino que parecía que no iba a ser nada pero me tiene más que enganchado. Creo que es bastante recomendable, a pesar de estar basada en una película del mismo nombre, que deja bastante que desear.

Karaoke… un poco cutre

Estuvimos un rato en lo que llamaban un karaoke,…

Karaoke… un poco cutre

… pero era un poco cutre. No había pantalla, con imágenes y las letras pasando. Tenían que subir con un papel o cuadernillo con las letras. Había que aprovechar las más teatreras o las que se sabían la letra (en japonés, mayormente), para hacerles fotos razonables, sin el papel en la boca.

Dexter – temporada 7ª

Extraña temporada la de Dexter (Michael C. Hall). Nuestro asesino en serie favorito ha comenzado a modificar comportamientos. Ha comenzado a dejar atrás su código. Algunos factores que han influido en el tema… el haber sido descubierto por por sur hermana Deb (Michael C. Hall), el comenzar a ser perseguido por las sospechas de la capitana LaGuerta (Lauren Vélez), las confesiones y el tira y afloja con un mafioso ucraniano, Sirko (Ray Stevenson), y su cuelgue con otra asesina de pro, especializada en envenenamientos, Hannah (Yvonne Strahovski). La temporada ha sido irregular, por el distinto peso que han llevado cada una de estas tramas, y algunas otras menores que afectan a otros personajes, pero simplemente por las interacciones con Hannah, espléndida interpretación, tanto con Dexter como con Deb, ya merece la pena considerarla todavía una de las grandes de la televisión.

También es cierto que esto cada vez da menos de sí, y con el tremendo final que nos han regalado, para necesario el cierre de la serie, que esperamos que sea por todo lo alto. Y probablemente, no sé cómo lo podrían arreglar de otra forma, por la vía de la tragedia colectiva.

En cualquier caso, el personaje de la temporada ha sido el interpretado por Strahovski, a quien venturosamente seguiremos viendo en papel destacado la temporada que viene. Y bueno, la canguro del pequeño de los Morgan que está como un queso, la (en realidad no tan) joven Jamie (Aimee Garcia).

A este le gusta la del pelo naranja

Estuvimos un rato riéndonos de cómo el joven no dejaba de pasar y traspasar por el puesto de la chica del pelo naranja. Le gustaba un rato… Nos preguntamos si se atrevería a tirarle los tejos.

Homeland – temporada 2ª

Homeland fue la revelación del año pasado, cosechando el favor del público y crítica, y numerosos premios. Tal fue el nivel de la primera temporada, que había muchos escépticos sobre la capacidad de la serie de repetir el mismo nivel. Lo cierto es que los primeros capítulos de esta segunda temporada fueron impresionantes, quemando trama a pasos agigantados y con una intensidad más que notable, dejándonos a todos clavados en el sillón. Por supuesto, la interacción entre Brody (Damian Lewis) y Carrie (Claire Danes) es lo fundamental de la serie, con la siempre refrescante aparición aquí y allí del solidísimo Saul (Mandy Patinkin). Con los capítulos, la temporada se fue calmando un poco hasta ir construyendo una serie de clímax secundarios que no hacían presagiar el sorprendente final de la temporada. Final de temporada que sigue jugando, ahora y siempre, con la ambigüedad de Brody, sobre quien me pregunto si alguna vez sabremos lo que realmente piensa, ha pensado o pensará.

Grandes emociones se nos prometen de nuevo para la tercera temporada, que me gustaría que empezase la semana que viene. Por cierto, realmente… ¿soy el unico que piensa que Dana Brody (Morgan Saylor) es un encanto y no una petarda?

Juegos de mesa

Y un rincón, los típicos «friquis» con sus juegos de rol que se toman realmente en serio. Bueno. Por un euro que nos costó la entrada, aún estuvo entretenido. A ver que año acertamos con el rato en el que abunden los disfraces y esas cosas.

[Televisión] Cosas de series; el retorno de Galactica y preparando finales de temporada

Televisión

Ya lo comenté la semana pasada. La mayor parte de las series que duran hasta primavera están realizando en estas fechas su parón navideño. El caso es que no tengo gran cosa que comentar. Es una temporada sosa, con pocos alicientes. Hay unas cuantas series que entretienen más o menos, pero salvo algún «guilty pleasure« que otro, y alguna comedia ya consagrada que otra, lo demás es más bien del montón.

Por supuesto, están siempre un paso por encima en calidad los dramas de las cadenas de cable norteamericanas. Y estamos a un episodio del final de temporada de Dexter y Homeland a las que dedicaremos la entrada de la semana que viene. Y la atípica temporada final de Fringe que se nos acaba en un mes o poco más, serie a la que dedicaré un monográfico, que ya lo merece.

En este panorama apacible, más bien soso, se nos ha terminado la miniserie en webisodios Battlestar Galactica: Blood & Chrome. Una «precuela» de Galactica, en la que conocemos a un Adama (Luke Pasqualino) en sus años jóvenes, en una misión especial recién salido de la academia militar y en plena guerra cylon. Es una serie que han debido rodar con mucho croma y escenarios digitales, y se nota. En realidad no es una serie. En realidad es una largometraje, que nos han cortado en trocitos para emitirlo vía internet, y que luego echarán de tirón por la televisión, y la venderán, probablemente montada de otra forma en DVD o BD. Me ha gustado a medias. En realidad me ha dejado insatisfecho porque uno se da cuenta de las posibilidades que sigue teniendo ese universo de ficción. Pero que no se acaban de animar a explotar, quizá por la dificultad de llegar al nivel de la serie que nos deleitó en años no muy lejanos. Vale como entretenimiento de todas formas. Y supongo que mejorará la impresión si la ves de forma menos interrumpida.

Y bueno… nada más, os dejo con algunas fotos que tomé en el cementerio el domingo pasado, de paso hacia un funeral. Con la «tapita» de Olympus montada en la Panasonic GF1. Aunque creo que no me gusta nada el procesado en blanco y negro que les he hecho. Tampoco la dura luz de la mañana avanzada y muy soleada colaboraba en la labor. Tengo pendientes de recoger unos carretes de película tradicional que a lo mejor aportan un poco más de salsa a las ilustraciones de este Cuaderno de ruta.

De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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[Televisión] Cosas de serie; preparando el cierre, temporal o de temporada

Televisión

En estas semanas que quedan para las fiestas de invierno, las series están preparando sus cierres de temporada parciales o totales. Algunas, aquellas que rondan los 12 capítulos por temporada, se despedirán de nosotros en las próxima temporada. Es el caso de Dexter o Homeland. Quedan dos capítulos para el cierre, que será más o menos sorpresivo o inesperado suponemos. Dexter sigue siendo una serie entretenida, pero ya no engancha como antes. Ya no es lo que era. Va pidiendo un final digno. Con Homeland, lo que nos está pasando es que empezó tan fuerte, a un ritmo tan rápido, que luego pasamos a un estado de semidesconcierto. Pero conforme se va acercando el final de temporada, vuelven las emociones fuerte. Hay que confiar.

También se irán despidiendo en las próximas semanas hasta después de las fiestas invernales las series de temporada larga. Ya iremos diciendo. De momento se han despedido momentáneamente Revenge, que también empezó con gran ritmo que luego se ha limitado a mantener, sigue siendo un culebrón muy entretenido, y Once Upon a Time, que ha cerrado un ciclo de aventuras. Esta estoy a punto de sacarla de mi cartelera, porque se está tomando demasiado en serio a sí misma, lo cual es un absurdo. Bones tampoco está en sus mejores momentos. Intentan ser originales, pero se están volviendo sensibleros y moralistas. Me costaría pensar en abandonar esta serie, pero…

De las comedias de situación, sólo mantienen el tipo con dignidad How I Met Your Mother, y sobretodo, las geniales Modern Family y 30 Rock, cada una en su estilo. El resto se arrastran sin pena ni gloria. Bueno por lo menos en el último capítulo de New Girl se ha incorporado Olivia Munn interpretando a una stripper. Creo que esta chica, además de ser imposiblemente guapa y atractiva, está dotada para la comedia. Por cierto, que poco a poco, he vuelto a recuperar los episodios de The Newsroom, durante su emisión en Canal Plus, y se ya me gusta la actriz, todavía más su disparatado personaje, Sloan Sabbith. Colgado de esta chica como si fuera de verdad.

En fin. Salvo honrosas excepciones, no está siendo una temporada memorable en esto de las series de televisión.

Escena suburbana

Tengo la sensación, de que este año hay más series estrelladas que en el estrellato,… no sé.

[Televisión] Cosas de series; adiós a los zombis y a Hunted, y sólo hasta luego para Downton Abbey

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En primer lugar, la semana pasada decidí retirar de mi cartelera televisiva a The Walking Dead. Es sorprendente que haya visto enteras dos temporadas de una serie que, por bien hecha que esté, pertenece a un género que nunca me ha llamado la atención. Y eso que yo, siendo muy joven me merendé La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead), la original, la de 1968, en el Cinema Elíseos de Zaragoza cuando era cine de arte y ensayo. No recuerdo que año la vi. Según lo que he encontrado por ahí, en España se estrenó en 1970. Pero yo era ya un adolescente cuando la vi. O sea que más tarde.

El caso es que el género del terror y la charcutería fresca nunca me ha enganchado. Sin embargo, sí que me estaba gustando la serie. El chabisque sanguinolento se dosificó con cuidado en las dos primeras temporadas, así como la violencia, de la que obviamente la serie no puede estar exenta. Pero se repartió sabiamente en los distintos episodio y en los momentos oportunos. En esta tercera temporada todo ha cambiado. Podría cambiar el título de la serie a Los revientasesos. Y ale gore. Y mucha, mucha violencia… Esto ya no es lo mío. A mí me gustaban cuando pasaban cosas distintas, provocadas por la apocalíptica situación, pero que enriquecieran los personajes,… que ahora están más bien simplones. Pero si hasta la guapa Maggie (Lauren Cohan) me sale hecha una zarrapastrosa. Donde iremos a parar. Ya me contaréis como termina.

St Katharine's Docks

St Katharine’s Docks, Londres; uno de los malos de «Hunted» se hace rico especulando sobre el terreno de los muelles de Londres. También tengo la impresión de que algunas escenas de «Call the Midwife», una serie que ya comenté, y que me gustó, pueden haber estado rodadas por aquí.

Y mira por donde, me entero hace unos días que Downton Abbey, que yo pensaba que estaba finiquitada, a falta del episodio de navidad, pues no. Que el año que viene vuelve con una cuarta temporada. Pero si me han ido cerrando tramas a toda marcha. O vuelven a abrir nuevas tramas en el especial navideño, o se inventan una serie casi nueva, o quizá le den una oportunidad a la pobre Edith (Laura Carmichael), que hasta el momento la tienen mártir a la pobre. En fin. Yo, que me he vuelto un marujo de mucho cuidado, me alegro de la noticia.

Y se ha terminado la primera temporada de Hunted. Quizá debiera decir que ha terminado la serie. Porque no está claro su regreso. Esta serie de espías de la BBC no ha estado a la altura que se esperaba. Si el comienzo no fue brillante, por lo menos prometía. Pero finalmente no han sacado todo el partido que se le podía sacar a la historia quedando bastante banal. Pero bueno, las ha habido peores, con otros orígenes.

Junto a la estación

Bucólicos arrabales de Canterbury, que me recuerdan al pueblecito cerca de «Downton Abbey».

[Televisión] Cosas de series; El paraíso de Zola y las intrigas de los gobiernos modernos

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Comentar las series de siempre no tiene mucha gracia esta semana. Después de la intensidad de los primeros capítulos de muchas de las que veo últimamente, y que podéis leer en entradas de jueves anteriores, parece que ahora reina la calma chica, aunque no sea así. Bueno,… Dexter ha ligado en particulares circunstancias con «una colega» que está como un queso y nos ha alegrado un poquitín la visual. Pero hoy me voy a ir al Reino Unido. Que últimamente, casi todo lo que veo de ese origen me gusta mucho.

Por un lado, la semana pasada pude ver el primer capítulo de Secret State, un drama político que nos va a durar cuatro episodios protagonizado por el siempre interesante Gabriel Byrne. En un pueblo de Inglaterra ha explotado una petroquímica con grandes destrozos y muerte. Y el viceprimerministro (Byrne), se ocupa de analizar la situación mientras el primer ministro británico está en EE. UU. negociando con la empresa petroquímica las responsabilidades correspondientes. El problema es que cuando este vuelve en un avión privado de la empresa, se precipita en el Atlántico y muere. Y pasan tres cosas. Que se desvela que algo oscuro hay detrás del accidente de la petroquímica. Que la muerte del primer ministro no es accidental. Que se desata una lucha por el poder, con intervención de los servicios de espionaje y con juego sucio. Promete mucho. Deseando estoy de poder ver el segundo episodio.

Y ha terminado la primera temporada de The Paradise, la adaptación de la BBC de la novela de Émile Zola Au Bonheur des dames, de la que ya os he hablado. Hasta ahora no sabía si era una miniserie autoconclusiva, o si iba a tener continuación. Lo segundo. La historia no ha terminado. La temporada, de ocho capítulos, ha culminado con un cliffhanger que derretirá el culico de los más románticos de los telespectadores. Pero se avecinan tiempos difíciles para los carismáticos protagonistas (Joanna Vanderham y Emun Elliott). Sobre todo por que la tercera en discordia (Elaine Cassidy), no creo que tenga buen perder. En cualquier caso, esta historia de auge de la burguesía sobre una decadente pero todavía poderosa aristocracia, de la inteligencia y la iniciativa sobre el capricho y los derechos de las buenas familias, muy suavizada probablemente con respecto al naturalismo del autor literario, más orientada al drama romántico, me ha encantado. Es redundante hablar del buen quehacer de los británicos con los dramas de época. Pero a mí me ha tenido completamente enganchado, y con ganas de que vuelva la segunda temporada. A ver cuando es eso. Ah. Insisto. La Vanderham es un encanto. Desde todos los puntos de vista que se os ocurran.

Liberty

La acción transcurre en «The Paradise», unos ficticios grandes almacenes del siglo XIX en alguna capital de provincias inglesa; en la foto, los grandes almacenes «Liberty» en la mismísima capital «del imperio».

[Televisión] Cosas de series; dios, Stephen Hawkings, y otras cosas que vienen de Inglaterra

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Dura semana, muy liada, que hace que mi crónica semanal, mi repaso de las series televisivas, llegue con un día de retraso. Cosas que pasan. De las series que de fondo nos acompañarán durante la temporada, poco hay que decir. Todas van a su ritmo, más o menos desenfrenado como he dicho en ocasiones anteriores. Estoy mencionando poco a Fringe, quizá porque siendo su última temporada, está siendo muy distinta, más extrema en su argumentos, más dinámica. En cierto modo me recuerda, no en su tema o argumento, sino en su dinámica a los últimos episodios de Battlestar Galactica. Su momento habrá para comentar extensamente esta serie. Me hizo ilusión ver a Anne Dudek en The Mentalist, más por el recuerdo de su paso por House MD que por su papel circunstancial en esta otra serie. Y el personal masculino sigue atontado por los escotazos que luce Emily Thorne/Amanda Clarke (Emily VanCamp) en Revenge, que nos despistan de la interesante trama del culebrón vengativo. Pero vamos a algunas cosas sustanciales.

He tenido la oportunidad de ver una breve serie de tres capítulos, Stephen Hawking’s Grand Design, en los que afirmando que la filosofía ha muerto, se dedica a hacer bastante filosofía. Basados en el libro que publicó hace un par de años del mismo título, The Grand Design, nos transmite su pensamiento sobre el origen y evolución del universo, en relación con las grandes preguntas trascendentes que la filosofía se ha hecho a lo largo de los siglos, y con las respuestas que desde el mundo de la ciencia pueden recibir tales pregunta. Curiosa. Razonablemente interesante. Hice un comentario del libro en su momento.

Leica IIIf

Estos días tengo pocas novedades fotográficas, a la espera de recoger los negativos de la Yashica del día del tren minero. Pero he estado enredando en casa. La gracia de esta foto no es ver mi Leica IIIf con el Voigtländer Color-Skopar 25/4…

En el largo fin de semana pasado, me chupé la primera temporada de seis episodios de Call the Midwife, basada en los libros autobiográficos de Jennifer Worth. Esta mujer fue enfermera y matrona en los años cincuenta, en los que trabajo en un consultorio del National Health Service regentado por una orden religiosa de monjas anglicanas, en el East End londinense. Salvo algunos nombres de personas que son fieles, todos los demás están cambiados, pero parece que la esencia del trabajo de aquellas mujeres se conserva, aunque con una visión fundamentalmente positiva. Me ha gustado mucho, tanto en su realización como en su interpretación, y me ha dejado con ganas de más. Combina drama y humor, con alguna nota de tragedia, pero sin pasarse. Muy bien equilibrado. La chica protagonista, la actriz Jessica Raine, es una monada y un encanto. Se come la pantalla constantemente. Pero sin desdeñar al resto del elenco.

Finalmente, decir que la temporada oficial de Downton Abbey, la última y tercera, está finiquitada. Pero no la serie en su conjunto que se cerrará con un especial en navidad. En esta última temporada, la tensión y el drama subió muy deprisa en los primeros episodios, pero luego ir terminando de forma un poco anticlimática. Ha estado todo muy bien, pero quizá el final ha ido muy suave. Como no hay grandes tensiones pendientes, supongo que en el especial de navidad lo que harán será un cierre bonito y elegante con el coral reparto de la serie al completo. En cualquier caso, en su momento, habrá que dedicarle una entra en exclusiva, a la altura de lo que merece este excelente culebrón británico. Y veremos si finalmente los guionistas tienen un poco de piedad con la pobre Edith (Laura Carmichael), que ni es fea, ni a estas alturas es tan antipática como al principio. Es más, en su evolución personal, ha acabado una de las chicas más interesantes del lugar. Pero la siguen puteando argumentalmente hablando.

Autorretrato con pareja dispar

… sino que está tomada con la Olympus OM-D E-M5 calzada con el Elmar 50/3,5 que acompaña normalmente a la Leica IIIf. Nunca había utilizado esta combinación. Y es divertido. Aunque no me atrevo a retraer el objetivo por miedo a dañar las tripas de la cámara digital.

[Televisión] La BBC, Shakespeare y los reyes de Inglaterra; The Hollow Crown

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Creo que esta serie de la televisión pública británica de toda la vida merece una entrada para sí sola. Con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la BBC preparó una especie de olimpiada cultural entre cuyos contenidos se encontraba esta serie, The Hollow Crown. Básicamente, detrás de esta serie está la adaptación para televisión de cuatro dramas de William Shakespeare, la denominada henriada, que ve el ascenso al trono de Enrique IV tras conspirar contra Ricardo II, y la sucesión del primero por su hijo Enrique V. Esta tetralogía está relacionada con otra que escribió con antelación y que está centrada en la Guerra de las Dos Rosas, cuyo drama más conocido es Ricardo III. Para Shakespeare, por algunos pasajes de las obras que hoy nos ocupan, la responsabilidad de la inestabilidad de la monarquía inglesa durante el siglo XV está en el derrocamiento de Ricardo II por Enrique IV. No obstante, a la larga, el héroe de esta serie de obras es Enrique V, conocido por haber reiniciado las pretensiones al trono francés de la monarquía inglesa que dieron lugar a la Guerra de los Cien Años, y por la significativa victoria de su ejército en Agincourt, lo que le daría fama y gloria, y lo que provocó la prolongación del conflicto anglo-francés.

Las cuatro obras adaptadas a televisión son:

Ricardo II

Enrique IV, parte 1

Enrique IV, parte 2

Enrique V

Previamente yo conocía esta última, que ha tenido ya varias adaptaciones cinematográficas. Entre ellas, soy consciente de haber visto la densa adaptación que hizo en su momento Kenneth Branagh. Adaptación que me atrevería a decir que ha influido en las cuatro obras que constituyen esta serie.

Catedral de Canterbury

Mucho escenario gótico en esta serie de adaptaciones teatrales, como gótica es la catedral de Canterbury.

Así pues, tenemos en realidad cuatro largometrajes para televisión, adaptación fiel de los textos de William Shakespeare, que duran en torno a dos horas de duración cada uno. Un par de ellos más. La fidelidad histórica y ambiental está tremendamente cuidada, siempre teniendo en cuenta que el bardo no necesariamente fue fiel por completo a los hechos históricos. Lujosa producción, con excelente fotografía, rodada en escenarios naturales y en edificios de la época, mucho gótico.

Por supuesto, un gran merito recae sobre los intérpretes, entre los que encontramos nombres muy conocidos del cine, la escena y la televisión británica. El protagonismo de tres de las obras recae en Tom Hiddleston que interpreta al rey Enrique V. Pero también destacamos el Falstaff interpretado por Simon Russell Beale, el Enrique IV interpretado en las dos partes que llevan su nombre por Jeremy Irons, mientras que en la primera de la serie es interpretado por Rory Kinnear, el Ricardo II interpretado por Ben Wishaw, o el Hotspur a quien da vida Joe Armstrong. Incluso la guapa Clémence Poésy como la reina Isabel de Valois. Con carácter más anecdótico, hay papelitos la actualmente muy en boga Michelle Dockery, o Geraldine Chaplin.

De las cuatro obras, he disfrutado mucho con la segunda y la última. Quizá porque son las más digeribles, las que más acción contienen, siendo las otras dos más densas. No me atrevo a recomendarlas con carácter general, porque reconozcámoslo, el nivel de medio del telespectador no casa bien con los textos clásicos del dramaturgo de Stratford-upon-Avon. Pero para quien busque algo más, quien tenga inquietudes por las obras clásicas, por la historia, y por la televisión de alta calidad, es una serie que podríamos clasificar como imprescindible. Desconozco si en algún momento alguna televisión española se atreverá con su difusión.

Los Burgueses de Calais, tras el palacio de Westminster

El episodio de los Burgueses de Calais, que inmortalizó Rodin, también se basa en un episodio anterior de la Guerra de los Cien Años, bajo el reinado de Eduardo III, cuyo hijo Eduardo, el Príncipe Negro, es padre de Ricardo II y está enterrado en Canterbury.

[Televisión] Cosas de series: la noche de las ánimas, elecciones y otras cosas más serias, o tristemente monstruosas

Televisión

Todas las sitcoms se han puesto de acuerdo para hablar de la noche de las ánimas (jalogüin, como la llaman los anglosajones). Menos 30 Rock que se lanza en plancha a por las elecciones norteamericanas. La verdad es que el tema me interesa más bien poco, y por eso no lo voy a comentar demasiado. Salvo las intensas escenas de Homeland, todas las series, bastantes, que se habían lanzado a un ritmo desenfrenado parece que van un poco más calmadas. Pero siguen intensas. Bien. Por otra parte, parece que las parrillas de la televisión norteamericana se han alterado por las consecuencias del huracán o supertormenta Sandy. Así que desde ese punto de vista, más tranquilidad.

Entre las que han calmado su ansia gore y han vuelto a situarse en la trama más de misterio, relaciones extrañas, distopías y tal es The Walking Dead. Yo lo agradezco. Estaba a punto de eliminarla de mi cartelera de series. El nuevo personaje, el Gobernador, parece que promete bastante.

Triste amenaza de devolver a la vida a la fenomenal familia Munster. Se ha emitido un capítulo piloto de una posible serie llamada Mockingbird Lane. A mi no me gusto. Casi nada. Que la Lily Munster (Portia de Rossi) no está mal, pero desde luego no es Yvonne de Carlo. Es cierto que parece que iba a tener un tono más dramático y gore que la antigua. Pero no sé. No conseguí engancharme a las nuevas formas.

Y ha terminado la corta temporada de seis episdios de una sitcom británica, Cuckoo. Es la historia de una chica británica, Rachel (Tamla Kari), de las Midlands inglesas que vuelve de un año sabático que se ha tomado antes de empezar en la universidad para viajar por el mundo, casada con Cuckoo (Andy Samberg) un neohippie americano en la onda new age, que causa el horror de el padre de Rachel, Ken (Greg Davies), y cierta complacencia en la madre, algo lela, Lorna (Helen Baxendale). También ronda por ahí el hermano de la chica y unos amigos de la familia que resultan bastante divertidos. Al principio estuve a punto de pasar de ella. Empezó algo floja, pero luego se animó, y la verdad es que después del muy divertido episodio final de la temporada, tendría ganas de más. Pero habrá que esperar. Esperaremos.

Hunter's Moon

Ya que estamos con costumbres anglosajonas, la noche de «jálogüin» casi ha coincidido este año con «la luna del cazador», la luna llena más próxima al equinoccio de otoño. Aunque yo juraría que tuvo que haber otra más próxima en septiembre… Pero qué sabre yo de costumbres anglosajonas…

[Televisión] Cosas de series; sin bajar el ritmo, no señor

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Nos contaban hace unos días que iban a cancelar Animal Practice. Es una de las nuevas sitcom de este año. La verdad es que es muy floja. Si es así, no la echaré de menos. Como novedades, ha vuelto Don’t Trust the B—- in Apartment 23, una serie que al principio no me gustaba gran cosa, pero que ahora creo que tiene su puntito borde que me sí me gusta. Y Suburgatory, que sigo viendo por simpatía con los personajes, pero que no tiene tanta chispa como cuando empezó. Por lo demás, pocas novedades.

Sigue la tendencia que señalaba la semana pasada de ir a toda máquina en unas cuantas series. Lo que está pasando en Homeland creo que no se lo esperaba nadie. No cuento por no destripar. Lo cual nos deja a todos sin saber por donde van a seguir. Uno tiene la sensación de que se han merendado en un par de capítulos la historia que podía haber durado toda la temporada.

Los muertos vivientes de The Walking Dead (valga la redundancia interidiomática) están más memos que nunca, mientras que los vivos están más brutos que nunca. Estos también han tenido casi tanto gore como en buena parte de la temporada anterior.

Entre las sitcoms, Modern Family y 30 Rock siguen tan divertidas como de costumbre, y a esta última la voy a echar mucho de menos. Y entre los guilty pleasures, tampoco me quejo. Las «vengativas» de Revenge tampoco paran, aunque esto es seña distintiva de la serie. Los personajes caen como moscas, y nadie está salvo de «sufrir un accidente». Si además la guapa de la VanCamp se pasea buena parte de la película con un escotazo vertiginoso,… pues mejor… que para esto están los guilty pleasures. Desde luego, no para filosofar. Y bueno,… en esa serie cómica, aunque sé que no es su intención, que es Once Upon a Time, hemos descubierto el nuevo sentido de la frase «al Capitán Garfio se le comió la mano un cocodrilo». Si Barrie levantara la cabeza… Claro que cuando he leído por ahí que Revenge es una adaptación moderna de la novela de Dumas El Conde de Montecristo… no había caído oye. Pero hubiera jurado que Edmundo Dantés no llevaba esos escotes.

La serie que realmente me está gustando en esta primera parte del otoño sigue siendo The Paradise. La adaptación británica de Au Bonheur des Dames de Émile Zola sigue luciendo la cuidada producción de las series de la BBC, la esmerada interpretación de los actores y actrices británicos, y el interés y la intriga propia de Zola aunque sospecho que la adaptación es relativamente libre. No he leído la novela original, pero me da por ahí que el guion va un poco a lo suyo.

El resto de lo que sale por mi tele… en la línea de siempre.

«Au Bonheur des Dames», así se llaman los grandes almacenes en la novela de Zola, que en la serie británica se llaman «The Paradise». Pero los de la foto, ni están en Francia ni están en Inglaterra. Es una tienda en la Rua do Carmo de Lisboa.

[Televisión] Cosas de series; impáctalos de entrada, luego ya veremos…

Televisión

Un par de semanas que no venía a hablaros de series de televisión. Lo cierto es que los estrenos de este año son más bien flojos. Desde la última vez, he abandonado Last Resort y 666 Park Avenue. En sus segundos capítulos ninguno ha mostrado señales de que mereciera la pena. No me interesó nada el drama basado en la música country, Nashville. Fuera. Voy a dar una segunda oportunidad a Arrow, una especie de Batman con arco y flechas, y también, pero con tendencia a la baja, a no permanecer, a Beauty and the Beast, que es más bien policia guapa con una especia de hulk.

Más interesante, y probablemente aguantará toda la temporada, una serie de espías británica, Hunted, una especie de Mission: Impossible pero con protagonista femenino, protagonizada por Melissa George, a quien vimos en una temporada de In Treatment, y que está razonablemente interesante. Pero en general, poca originalidad.

Sin embargo se mantienen en buen tono las series ya veteranas. Estamos ante la última temporada de 30 Rock, que me parece que está divertida como nunca. Y todas las demás parece que han cogido el dicho que creo que hay que atribuir a Billy Wilder. De entrada impáctalos, pégalos a la butaca, y luego cuéntales la historia que quieras.

Entre mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy parece que vuelve con fuerza por sus fueros, y los dos primeros capítulos han sido abundantemente dramáticos. Curiosamente, hemos visto en el segundo lo que pensábamos que veríamos en el primero. Y en Revenge avanzan como siempre a grandes pasos, y sin hacer prisioneros. Nuestras vengativas y dominadoras damas no descansan, y parece que hay una nueva dispuesta a sumarse al cotarro. Y Once Upon a Time sigue produciéndome carcajadas. Empiezo a creer que sus creadores no se toman muy en serio tampoco la cosa. El «you’re kidding me» de la prota cuando le presentan a un tipo de raza negra en armadura y le dicen que es Sir Lancelot, no tiene precio.

En cosas más serias, Homeland está sumamente intensa, con un segundo episodio fenomenal y espectacular, y un tercero menos espectacular, pero que nos mostró a un Brody como no lo habíamos visto.

Downton Abbey no se puede decir que esté empezando temporada, cuando sólo le faltan tres para acabar la temporada, más el especial de navidad que se supone cerrará la serie. Pero está sacudiendo a los Crawley a base de bien. No falta drama. Difícil decir que habrá un final feliz. Se van a dejar abundantes cosas por el camino. Y anuncian precuela con los condes de Grantham de jóvenes.

En fin, que si no hay novedades interesantes, por lo menos, entre lo veterano, nos lo pasamos bien.

Uyyy, se me olvidaba, también han vuelto los zombis de The Walking Dead. Más sangrientos y gores que nunca. No sé si aguantaré mucho yo con una serie de esta temática, por bien hecha que esté.

Pettycoat Lane Market

Parece que las fotos londinenses de la Zeiss Ikon Ikonta B han interesado. Aquí una mas en Pettycoat Lane Market. No cuela ya como foto antigua por la presencia del rascacielos detras, pero no está mal.

[Televisión] Cosas de series; y he aquí que todo vuelve, y poca cosa nueva en el horizonte…

Televisión

Estas dos últimas semanas han sido de muchas novedades. Unas pocas ya venían de hace unas semanas antes. Y la temporada quedará totalmente definida con algunas cosas que quedan por llegar durante el mes de octubre. Como son muchas cosas las que hay que comentar para definir mi cartelera televisiva, lo haré de forma un poco telegráfica.

Novedades absolutas

Ya en semanas pasadas he comentado algunas novedades. Me centraré en lo que se queda o en lo que he visto en la última semana. Sólo he visto primeros capítulos de series que a priori parecía que me pudieran interesar. Otras posibilidades se pueden sumar si veo que despiertan interés general.

The New Normal: La pareja gay con madre de alquiler y abuela racista y homófoba aguante en mi cartelera por los pelos. Porque es una sitcom cortita que rellena tiempos muertos.

The Neighbors: Una familia normal se va a vivir a una urbanización donde sólo hay alienígenas. No me hizo ninguna gracia el pilo. Paso.

Animal Practice: Una clínica veterinaria con sus personajes raros, un mono muy gracioso y una pareja protagonista con tensión sexual no resuelta. El piloto me hizo gracia, pero el segundo episodio menos. De momento aguanta por los mismos motivos que la primera que he comentado.

Last Resort: Un drama de acción e intriga a propósito de un submarino que se ve metido en un intento de provocar una guerra nuclear y que luego es perseguido por su propio gobierno. Una curiosidad que seguiré hasta comprobar si se afianza en algo sólido. El piloto recuerda demasiado a Crimson Tide (Marea roja),  con los colores de la piel cambiados y con chicas. Pero será distinto.

666 Park Avenue: Una de miedo que de momento no da mucho miedo, pero sale gente guapa, y tiene su intriga. Veremos a ver en que queda, aunque no garantizo su continuidad en mi cartelera.

Cuckoo: Sitcom británica cuya primera tempora aguante en mi cartelera entera porque no será muy larga. Pero ya veremos, porque para ser británica es algo flojita. Una familia burguesa inglesa en cuyo hogar se cuela el marido alternativo que se ha echado su guapa y simpática hija mayor.

The Paradise: Miniserie inglesa que adapta una novela de Zola, Au Bonheur des Dames, de la serie de Los Rougon-Macquart, aunque trasladada la acción a Londres. Si son fieles a Zola, bajas pasiones aseguradas. Creo que la veré entera, más cuando tras un primer episodio prometedor, acabo de ver un segundo episodio realmente divertido. Las bajas pasiones están muy matizadas, porque parece que no es una de las novelas en las que más se marcan. Pero habrá ambiciones, amoríos y vaivenes.

Portobello Road

Mañana por la tarde, estaremos en Londres. Quizá el sábado nos pasemos por Portobello Road… aunque no creáis que su mercadillo me gusta tanto…

Nuevas temporadas de series veteranas

En el apartado de dramas, he decidido mandar a freir churros Person of Interest. Por lo demás, son fijas Fringe, Homeland y Dexter, cuyos primeros inicios de temporada me han gustado, y está en peligro de muerte The Mentalist. Pero de momento aguanta.

En el apartado comedias, son fijas Modern Family, The Big Bang Theory y How I Met Your Mother. En peligro de muerte, New Girl, que se sigue salvando por el encanto de su protagonista femenina, y porque es una sitcom cortita, que como las anteriores se ve en cualquier momento.

Por último, los guilty pleasures. Grey’s Anatomy sufre renovación con más bajas de lo que esperábamos, y mucho drama. Pero también una interesante incorporación, Camilla Luddington, una buenorra británica que nos alegró la vista en Californication. Seguro que aquí sale mucho más recatada, pero a falta de saber si es buena actriz por lo menos está maciza. Revenge, ese tremendo culebron sobre los pijos de los Hamptons, vuelve en su línea. Así que si el año pasado me divertía, sigue la cosa. Y las chicas también están muy guapas. Y me sigue pareciendo mediocre e incluso ridícula Once Upon a Time, pero de momento no me decido a dejarla. Es que alucino y hago risas. Aunque no sean lo que pretendan.

Epílogo británico

De momento, mi cartelera televisiva parece excesivamente abultada. Pero es que estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver tele. Conforme ajuste mi disponibilidad horaria con lo que es interesante, irá disminuyendo el número. Lo que sí que es cierto es que pocas de las novedades me han interesado realmente. Podría prescindir de todas.

Mañana me voy a Londres a pasar unos días. Espero poder ir mandaros noticias de mis andanzas, que serán modestas y tranquilas, a través de este Cuaderno de ruta. Ahora que se nos ha ido hasta navidad el Doctor, nos queda todavía Downton Abbey para ambientarnos. Y yo me pregunto… ¿Qué les habrá hecho el personaje de la pobre Edith (Laura Carmichael) para que los guionistas la maltraten sin compasión alguna? Jo, macho.

The London Eye

Y seguro que en algún momento pasamos cerca del Támesis con vistas al London Eye. Nunca he subido. Igual nos animamos.