[Cine] Silver Linings Playbook (2012)

Cine

Silver Linings Playbook (2012), 25 de enero de 203.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en español y por ello conservo su título original en inglés. Es posible encontrarla en la cartelera española con un título castellano, El lado bueno de las cosas, que no es traducción literal en inglés, lo cual sería difícil manteniendo el significado del título. Así que han hecho lo que han podido. Que comparado con los desastres de otras películas no es poco.

Tenía muchas expectativas por ver este filme dirigido por David O. Russell. Que hasta ahora no era uno de mis directores favoritos. Pero hay tenemos entre los protagonistas a Jennifer Lawrence, a la que gustosamente le hubiera dado el óscar hace un par de años, y a otros ilustres de la cosa de la interpretación. Y encima, osa competir a los premios óscar siendo una comedia, cuando lo normal, aunque excepciones no faltan, es que estos premios tengan preferencia por los dramas. Veremos que me ha parecido.

Pat (Bradley Cooper) ha estado ingresado ocho meses en una institución psiquiátrica por agredir al amante de su mujer. Si no fue a la cárcel fue por que se le diagnosticó un trastorno bipolar. Y ahora su madre, Dolores (Jacki Weaver), se compromete ante la administración de justicia a velar en su domicilio por su tratamiento y rehabilitación. Domicilio en el que también encontramos al padre, Pat Senior (Robert De Niro), que pone en riesgo constantemente la economía familiar con sus apuestas. Pat está obsesionado con recuperar a su exmujer, pero tiene una orden de alejamiento. Y la adaptación a la sociedad está siendo difícil. En una cena, conocerá a la hermana de la mujer de uno de sus amigos, Tiffany (Jennifer Lawrence), una joven viuda de un policía, que tras la muerte en accidente de este cayó en una adicción al sexo de la que también está en recuperación. Ambos llegan a un trato, Pat será pareja de baile de Tiffany en un concurso y, a cambio, esta servirá de correo burlando la orden de alejamiento en sus comunicaciones con la ex. Pero las cosas se van a complicar en semejante cuadro de personas con la salud mental tocada.

Al final de la proyección acepté la calificación de «comedia» de este largometraje. Pero no sin reticencia en diversos momentos del filme. Porque en las vidas de los personajes de esta historia hay mucho drama. Hay mucho daño personal. Incluso tragedia, o tendencia a la tragedia. Partimos de situaciones relativamente difíciles. Y es una opción el enfocarlas por el lado del humor. Un humor que en ningún caso va a ser de risa. Ya que no podemos dejar de lado los dramas personales que viven los protagonistas, que en ningún caso, a un espectador con un mínimo de posibilidad le van a inducir una carcajada. Con estas premisas, la película se desarrolla con fluidez. El espectador, conforme pasan los minutos, va empatizando con todos los caracteres, asume sus virtudes y sus defectos, y empieza a sufrir alegrías y tristezas con ellos. Quizá el principal defecto del desarrollo de la historia sea su excesiva previsibilidad en el tramo final, en el que supones con facilidad por donde van a ir los tiros.

Y luego está, en efecto, la gran virtud del filme que es la interpretación. Aunque hay dos protagonistas principales, Pat y Tiffany, especialmente el primero, la película tiene un cierto grado de coralidad. Y las interacciones con el resto de los personajes, especialmente con el padre y la madre, DeNiro y Weaver, pero también otros, son fundamentales para el desarrollo de la historia, incluso claves para desencadenar las reacciones de los protagonistas. De todos ellos, quien más alabanzas y más opciones de premios tiene es la joven Jennifer Lawrence, que da muestras de una gran versatilidad en sus capacidades interpretativas. Esta chica siempre me ha gustado, pero hasta ahora solo la había visto fina en papeles fundamentalmente dramáticos. Aquí la vemos loca, la vemos seria, la vemos trágica, y la vemos bailar. No es cómica, pero no carece de capacidad para la comedia. Weaver y sobretodo DeNiro son los otros grandes del filme, que roban cualquier escena en la que se encuentren.

Película muy recomendable, que te hará salir de la sala de cine con una sonrisa y con buen humor, sin por ello haber caída en la simpleza o en la superficialidad de la que hacen gala la mayor parte de las comedias hoy en día. No la veo yo ganando un óscar al mejor filme, pero fíate tú de la capacidad de sus productores, que llevaron al premio a algo como Shakespeare in Love que, siendo maja, era inferior a la de hoy y se impuso a uno de los peliculones de Spielberg.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

En lo que se refiere a mis preferencias en la carrera a los Óscar, he colocado a sus candidatos en su posición, que en ningún momento es ganadora. Aunque como no creo que osen darle el óscar a Emmanuelle Riva, y habiendo colocado a Lawrence en segunda posición, declaro que si no se lo va a dar a la francesa, que se lo den a esta joven, guapa y cada vez más versátil actriz. Por otra parte, he tenido muchas dudas sobre si preferir a DeNiro por encima de Tommy Lee Jones o no. De momento me decanto por este último. Aunque estoy pensando en cambios globales en las clasificaciones ahora que voy teniendo una visión amplia de la oferta. Sólo me quedan por ver tres de las películas con candidaturas a los premios, y pienso verlas antes del día de la ceremonia de entrega de los mismos. De hecho, una ya está vista. Ya la comentaré en su momento. Otra está al caer… Y la tercera, tendré que hacer trampa porque no la estrenan hasta marzo.

Visita al palacio Larrinaga

Por leer. Al protagonista masculino de la película le da por leer. Los libros que le recomendaba su ex. Aunque se enfada con el final de alguno. En cualquier caso, no son los libros de derecho de esta antigua biblioteca en el Palacio de Larrinaga de Zaragoza.

[Cine] Amor es todo lo que necesitas (2012)

Cine

Amor es todo lo que necesitas (Den skaldede frisør, 2012), 22 de diciembre de 2012.

Por algún motivo, la similitud del título con el de cierta canción de The Beatles tiraba para atrás. Pero cuando te enteras que el título original danés significa «la peluquera calva», te das cuenta que simplemente es que el maldito traductor de títulos, ese criminal contra la humanidad, está haciendo de las suyas otra vez. Considerando que es una comedia, lo que viene bien para una fiestas tan depresivas como las de estos días, y algún buen antecedente de la directora, Susanne Bier, decidimos que es una buen opción para este fin de semana.

Paisaje de la isla de Lolland

Por un momento, pensaríamos que vamos a tener una película con paisaje nórdico, como las llanuras de la isla de Lolland, en Dinamarca.

Sorrento

Pero es la bella costa de la ciudad de Sorrento, con sus hoteles y mansiones, en la escarpada península al sur del golfo de Nápoles donde sucede casi todo.

Y la película nos cuenta la historia de una peluquera, Ida (Trine Dyrholm), que efectivamente está calva por haber sido sometida a quimioterapia por un tumor canceroso de mama, y cuyo pronóstico final todavía está en el aire. La hija de Ida, Astrid (Molly Blixt Egelind), se va a casar Patrick (Sebastian Jessen), tras un noviazgo relámpago, en una finca que tiene Philip (Pierce Brosnan) el padre de Patrick en Italia. Este es un viudo que no ha sabido encontrar la alegría de la vida tras la muerte de su mujer, y se refugia en el trabajo, donde recibe las descaradas proposiciones de su ordinaria cuñada, Benedikte (Paprika Steen). Por otro lado, Ida descubre que su marido, Leif (Kim Bodnia), le engaña con la rubia tonta de contabilidad de su empresa, Thilde (Christiane Schaumburg-Müller), mucho más joven y muy mona. El encuentro de todos en la idílica finca situada evidentemente en Sorrento, desatará todos los demonios personales y familiares.

Isla de Capri

En varios momentos, al principio de la película, tengo la sensación de que está rodada en Capri. Incluso cogen una barca para desplazarse a la mansión del protagonista. Pero supongo que simplemente hemos de asumir que en la ficción, el lugar es indeterminado.

Isla de Capri

En cualquier caso, las costas de Capri son como una continuación de las sorrentinas.

Disfrazado de comedia romántica, no de las de reír sino de las de sonreír, nos encontramos con un drama familiar, de gentes de hoy en día. La chica joven con ganas de vivir la vida y ser feliz, de forma un tanto ingenua. El chico joven con una homosexualidad latente que le cuesta dejar salir, y que toma los caminos más fáciles ante la ausencia de un padre emocionalmente negado por el duelo por su esposa hace tiempo desaparecida. La adolescente con trastornos de conducta alimentaria agobiada por una madre egocéntrica y ordinaria. El hombre maduro que se niega a envejecer y dispara sus últimos cartuchos con una mujer mucho más joven. Y el personaje central, una mujer madura pero atractiva todavía, que ve mermado su atractivo, de forma real o psicológica, por su enfermedad, cuyo futuro está por definir, y que de repente encuentra vacía su vida. Sin marido, con sus hijos que son independientes,… En todo esto, en el planteamiento de los personajes, en el potencial de los mismos y sus interrelaciones, está la gran virtud de la película. Su debilidad está en que es irregular en el desarrollo de las mismas, con momentos más acertados y otros menos. Quizá se pierde demasiado en mostrar bonitas postales de la bella costa sorrentina, el golfo de Nápoles y otros paisajes de la Campania, en esa fascinación que ejerce el Mediterráneo sobre los nórdicos, aunque luego nos hagan responsables de todos los males del mundo. Hipócritas luteranos, que les encantaría darse a la buena vida y no se atreven.

Sorrento

Mansiones y hoteles en primera línea de mar a las que no es posible acceder, con accesos particulares al agua. Así es el lugar donde transcurre el filme.

Sorrento

Que eventualmente se ve iluminado por el cálido sol de la tarde mediterránea.

Quizá, el principal atractivo de la película es el reparto, en el que destaca la protagonista, Trine Dyrholm, mujer muy atractiva en sí misma, pero que al mismo tiempo sabe transmitir con convicción los conflictos y las contradicciones internas que sufre en un momento de cambios intensos en su vida. No he podido evitar realizar en mi mente comparaciones con la Cathy de The Big C, aunque haya diferencias notables en las personalidad y en los planteamientos de ambas mujeres. Pero ambas propuestas no dejan de ser variantes de un mismo tema. El resto del reparto, con un razonablemente solvente Brosnan a la cabeza, contribuyen con oficio a componer tan disfuncionales familias bajo apariencia de normalidad.

Como conclusión, podré deciros que es una propuesta razonable para ir a la sala de cine aunque claramente un escalón por debajo de lo que podría haber sido. Además se estira en su duración un poquito más de la cuenta, aunque nada grave. Y por otra parte, siempre es una delicia contemplar los paisajes sorrentinos, ese Mediterráneo maravilloso, con los que además os adorno un poco esta entrada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
El Vesubio desde Sorrento

Y de vez en cuando, una panorámica del Golfo de Nápoles, con el durmiente Vesubio presidiéndolo.

[Cine/Fotografía] Dans la maison (2012) (y un comentario sobre la entrada de ayer)

Cine

Dans la maison (2012), 12 de noviembre de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original, y por eso conservo su título original en francés. En la cartelera española también es posible encontrarla con el título En la casa.

El cine de François Ozon me gusta algunas veces más que otras. No es que haya tenido la oportunidad de ver todo lo que ha hecho, ni mucho menos. No llega con facilidad el cine francés a nuestras pantallas, pero lo poco que ha llegado de este director, aunque irregular, me ha parecido siempre que tienen su punto de originalidad e innovación que nos animó a ver esta película. Además, varias críticas hablaban bastante bien de ella.

Nos encontramos con el señor Germain (Fabrice Luchini), un profesor de un instituto francés, especializado en lengua y literatura francesa, que se plantea el anual de enseñar a sus desmotivados alumnos el uso adecuado del lenguaje, sin muchas esperanzas. Casado con Jeanne (Kristin Scott Thomas), que dirige una galería de arte cuyo dueño acaba de fallecer y cuyas herederas tienen intención de vender, está en la edad madura ya, y anda escaso de ilusiones. Tras un extraño principio de año en el que se vende como revolucionario la vuelta a los uniformes para los alumnos, un ejercicio de redacción de uno de sus alumnos, Claude Garcia (Ernst Umhauer), le llama la atención. Y comenzará a animarlo a seguir escribiendo reconociendo el potencial del chico. El problema es que todo lo que escribe el chico es sobre su progresiva y profunda intromisión en la casa de uno de sus compañeros Rapha Artole (Bastien Ughetto), en su vida y en sobre todo en las vidas de sus padres, Rapha (Denis Ménochet) y Esther (Emmanuelle Seigner). Y especialmente, en su obsesión por esta última. Esta intromisión no tardará en causar problemas a Germain y al conjunto de personajes que giran alrededor de la historia que, por entregas, nos va desgranando Claude.

Esta es una de esas películas, que por cierto está basada en una obra del dramaturgo español Juan Mayorga, a la que es difícil coger el tono. Es cierto que tiene un punto de originalidad indudable. Que el desarrollo de la historia de Claude con los «Raphas» sea a través de sus redacciones, que van variando el tono y el punto de vista según las indicaciones de Germain está muy conseguido. Es esperable que lo que comienza como una comedia poco a poco se convierta en un drama que llega a adquirir tintes de tragedia. Pero no acabas de tener claro cuál es el tema que realmente importa al director. Es una discusión sobre el proceso de creación literaria por el contraste entre el atrevido adolescente y el fracasado escritor reconvertido a docente. Es una película sobre la iniciación en la sexualidad del adolescente a través de su fijación por la mujer madura pero de buen ver. Es una película de sociópata que invade y desequilibra una familia normal,… O todo eso a la vez. Lo cierto es que la historia comienza fuerte y con ritmo, pero en algunos momentos empieza a divagar o volverse más morosa sin que podamos percibir avances reales hasta el final, que no necesariamente resulta del todo satisfactorio.

En cualquier caso, conviene destacar la excelente actuación de todo el elenco, que realmente sostiene la película incluso en los momentos en los que la historia es más débil. Y no sólo los veteranos actores y actrices del cine francés (últimamente Kristin Scott Thomas parece más actriz francesa que inglesa), sino también los adolescentes, sobre todo el que personaliza a Claude, que resultan convincentes, este último realmente inquietante.

A pesar de los peros que le he puesto en algún momento, y aun por debajo de algunas buenas películas francesas que hemos podido ver últimamente, la considero una película razonablemente recomendable. En sus partes en las que flirtea con la comedia, incluso me arrancó alguna carcajada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Paisajes urbanos

En mis pruebas, que comentaré a continuación, fotografiando en determinadas condiciones, la trasera de un centro educativo en Zaragoza, menos vistoso que el moderno «lycée» francés de la película.

Añadido sobre fotografía:

Después de mi entrada ayer comentando el uso de algunos atípicos objetivos y la posible adquisición del objetivo-tapa de Olympus, recibí algún comentario intenso sobre la inutilidad de este objeto, especialmente porque según mi corresponsal, sólo es posible su utilización en condiciones de luz relativamente abundante.

Decidí ir al cine con la Panasonic GF1, que últimamente tenía en barbecho,  y el G 14/2,5 ASPH de la misma marca que es muy parecido en longitud focal al objetivo-tapa. Ajusté el enfoque a 2 metros, y cerré el diafragma a f/8. Condiciones similares a las del objetivo-tapa de Olympus. Y cuando salí al cine, fui tomando algunas fotografías con la luz del crepúsculo. Con una ISO máxima de 1600. Sin estabilizador de imagen. Os las dejo aquí.

Paisajes urbanos

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Paisajes urbanos

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Paisajes urbanos

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[Cine] Sesión doble: Ruby Sparks (2012) – Hotel Transilvania (2012)

Cine

Este es para mí un fin de semana largo, de puente, aunque sin perspectivas lúdico-festivas más allá de lo que eventualmente surja. Hay cosas prácticas que hacer. No obstante, lo que ha surgido ha sido la posibilidad de ir dos veces al cine en dos días. Una con los amigos, y otra con la familia, a una infantil. Os las cuento las dos.

Ruby Sparks (2012), 31 de octubre de 2012

Jonathan Dayton y Valerie Faris, los responsables de la curiosa e interesante Little Miss Sunshine (Pequeña Miss Sunshine), vuelven a traernos otras película con sabor a cine independiente que buscar devolvernos las sensaciones de aquella aunque con un tema totalmente distinto. Confían para ello en uno de los actores de aquella comedia-drama-road movie familiar, Paul Dano.

La cosa va Calvin Weir-Fields (Paul Dano), un joven escritor que dio el pelotazo a una edad extraordinarimente precoz con una novela que le produjo fama y fortuna, pero que le ha impedido mantener unas relaciones personales adecuadas desde entonces, especialmente con las mujeres. Y para colmo de males está en una profunda crisis creativa, que le impide escribir una sola línea. En estas estamos cuando su terapeuta el Dr Rosenthal (Elliott Gould) le recomienda que escriba en un folio algo sobre una mujer sobre la que sueña con frecuencia. Y cuando lo hace, descubre que la mujer de sus sueños se hace realidad, que se llama Ruby Sparks (Zoe Kazan) y que aparentemente es ideal. Y lo es porque es capaz de cambiar sus comportamientos o sus características simplemente tecleando con su máquina de escribir lo que quiere de ella. Aunque probablemente el asunto no sea tan ideal como parece.

La historia que nos cuenta esta película, escrita por la propia Kazan, su protagonista femenina, va fundamentalmente de dos temas, desde mi punto de vista. Por un lado, del hecho de que cuando nos enamoramos de alguien nos enamoramos muchas veces de nuestra visión idealizada de esa persona y no de la persona real en sí misma, y de que queremos poseer esa visión idealizada de la persona… lo cual frecuentemente lleva al fracaso de la relación. Por otro lado, de la aventura creativa, de las dificultades para la creación artística, y de las consecuencias del éxito temprano conseguido con un esfuerzo escaso. En el plano técnico está bien rodada, como casi todo hoy en día, y la historia se sostiene razonablemente durante la hora y tres cuartos de metraje que tiene, aunque hay algunos altibajos. Es de las que tiene un buen planteamiento, se desarrolla razonablemente hasta cierto punto, en el que empieza a dar algún bandazo, y finalmente termina de una forma un tanto previsible. Muy previsible, en realidad.

Las interpretaciones son razonablemente adecuadas por parte de los dos protagonistas. Ella juega mucho con su imagen de chica joven, que sin ser una belleza, es resulta, mona, con encanto. El es el prototipo de joven un poco lelo y asocial que tan de moda está en el cine independiente. Resulta agradable la breve presencia en la película de Annette Bening como la madre del chaval, y Antonio Banderas como escultor algo pirado que es la pareja de la madre en ese momento.

Desde mi punto de vista, este filme no alcanza el nivel ni la profundidad de la anterior película de los directores, pero es agradable de ver, y puedes llegar al final con algún tropezón pero sin problemas. No sería mi primera opción en la cartelera actual, pero sí que puede merecer una oportunidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Pelirrojas. A pesar de la escasa proporción de la población que es auténticamente pelirroja, un número sorprendentemente alto de las chicas jóvenes con encanto de las películas de hoy en día son pelirrojas. Y Ruby Sparks no es una excepción.

Hotel Transilvania (Hotel Transylvania, 2012), 1 de noviembre de 2012.

Esta película no es de mi elección. Se trataba simplemente de pasar una mañana familiar con el sobrinillo, el peque de la familia, que aún no ha cumplido los cuatro años. Así que el comentario será breve. Es película de animación dirigida por Genndy Tartakovsky.

El Conde Drácula, tras perder a su querida esposa Marta, queda solo en el mundo con su pequeña Mavis y, ante la incomprensión de los humanos hacia los monstruos, decide construir un enorme castillo secreto en las montañas de Transilvania que sirva de hotel refugio para los monstruos de todo el mundo frente a la intolerancia humana. Cuando Mavis llega a los 118 años, mayoría de edad para los monstruos, se celebrará una gran fiesta con todos ellos, pero el Conde también está preocupado porque Mavis quiere conocer el mundo exterior, y aunque se lo ha prometido no quiere dejarla ir. Para ello organizará una farsa que demostrará que los humanos siguen odiando a los monstruos. Con lo que no contará es con la intrusión en el castillo-hotel de Jonathan, un joven mochilero de 21 años, entrometido, desenfadado y sin complejos, que además hará «tilín» en el corazón de Mavis.

A ver. Es fácil de resumir. Como muchísimas comedias de consumo fácil de hoy en día, una historia simplona, poco elaborada, y un montón de gags de los cuales, algunos hacen gracia y otro nos. Reconozco que me reí en unos cuantos de ellos, pero que si tuviera que calificar el guion diría que es muy pobre en su conjunto. Se puede tratar al público infantil con un poco más de inteligencia, creo. Curiosamente, en los títulos de crédito aparecen ¡¡¡cinco!!! guionistas. Parece que la inteligencia del guion está hoy en día en relación inversa al número de mentes que se aplican a la tarea.

De la interpretación diré poco. La película estaba doblada al castellano, y me pareció un doblaje horrendo, lleno de acentos regionales o extranjeros diversos, que pretenden ser graciosos pero a mí me chirrían muchísimo, y contribuyen a hacerme la cosa algo más pesada.

En fin, una película que si hay que llevar a un crío al cine pues tendrá que valer, y que se hace soportable a los adultos por alguna de las gracias que se sueltan. Pero nada más. En el cine actual, de donde no hay no se puede sacar. Aunque por comentarios oídos a mi alrededor, había muchos papás y mamás satisfechos. Supongo que sus expectativas son bajas… no sé.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: **

Vista desde las rejas de la ventana de un castillo. Pero no en Transilvania. Es el castillo de Chillon, a orillas del lago Lemán.

[Cine] Frankenweenie (2012)

Cine

Frankenweenie (2012), 19 de octubre de 2012.

En una de las tardes de viernes más extrañas de los últimos tiempos, acabo metiéndome en los cines Aragonia a ver la última película de Tim Burton, que realmente quería ver, por hacer tiempo y me venía a mano. No recuerdo la última vez que me meto al cine solo para hacer tiempo, y es absolutamente extraordinario que esas salas de cine me vengan «a mano». Pero así son las cosas, y así es como llego a ver la nueva versión de en forma de largometraje de una historia que el propio Burton nos contó ya en los años ochenta en forma de cortometraje. Aquella estaba interpretada por personas reales, la nueva es animación con muñecos bajo la técnica del stop motion.

Victor Frankenstein en un niño que vive con sus padres y su perro Sparky en una urbanización típica de los años 50 y 60 de los Estados Unidos, en una pequeña población llamada New Holland, cuyo paisaje está dominado por una colina con un molino, a cuyo movimiento de aspas constante atribuyen los locales el que todas las noches haya tormenta. Es un niño retraído, buen estudiante, buen chico en general, al que le gustan estudiar y las ciencias, creativo. Para sus padres, su único motivo de preocupación es que no tiene más amigos que Sparky. En estas estamos cuando en su vida suceden dos cosas, la llegada al pueblo de un nuevo profesor de ciencias, el sr. Rzykruski, que aunque de aspecto imponente les es cercano y les habla en forma de experimentos y conceptos científicos claros, y la muerte por atropello de Sparky. Un desolado Victor, con su creatividad espoleada por el dolor, no se resignará a la pérdida de su querida mascota, y aplicará los conocimientos sobre electricidad que ha aprendido para devolver la vida al perro. Lo cual tendrá consecuencias imprevistas e imprevisibles. Sobre todo cuando su compañero de escuela, Edgar «E» Gore, lo descubra y difunda la noticia entre el grupo de inquietantes compañeros, que querrán traer de vuelta también a sus fenecidas mascotas.

La historia base de la película es la misma que la del cortometraje de antaño, la cual es una variación de la historia clásica del Frankenstein de Shelley tal y como lo ha visto tradicionalmente el mundo del cine. Nunca viene de más recordar que Frankenstein no es el nombre del monstruo resucitado sino el del científico que lo crea, de nombre Victor, claro. Este se supone que tiene un ayudante, tradicionalmente descrito como jorobado, de nombre Igor, homófono con el «E» Gore del compañero de escuela. Y es la trama de este y otros compañeros de clase la que está añadida a la historia original, y que permite extender la película a la casi hora y media que dura. Porque por lo demás, poco aporta a los 30 minutos del Frankenweenie original.

A partir de este supuesto, la película goza de dos virtudes. La primera es que la animación, la ambientación, y la iluminación en blanco y negro son perfectas para el filme, y muy acordes con las tradiciones del director. La segunda es que el desarrollo y el ritmo de la historia, sin bien conocidos y hasta cierto punto previsibles, están bien llevados y la hacen realmente muy entretenidas. Con un tono en general más humorístico que tétrico. Hay que considerarla más una comedia de homenaje a un determinado tipo de cine, que una película de miedo. Homenaje que no hay que limitarlo exclusivamente a los Frankenstein originales, literario o cinematográfico, sino al conjunto del cine de terror, con sus dráculas, momias, godzillas, etcétera.

No hay interpretación propiamente dicha en la película, al ser de animación. Pero la película la vi en versión original, y pude disfrutar de la voz de algún ilustre como Martin Landau como el profesor de ciencias, o menos ilustres como Winona Ryder en la voz de la vecinita de al lado. En general, el aspecto de la interpretación, en lo que se refiere a las voces de la animación está muy bien.

Como conclusión, una película que sin ser una de las grandes del excéntrico director, sí que nos reconcilia en parte con él tras los relativos fiascos de sus últimas películas que nos hacían pensar que estaba en declive, pero con una pendiente pronunciada. No es que vuelva a sus grandes momentos, se muestra conservador en fórmulas ya utilizadas, pero alegra ver que toma riesgos como el de usar muñecos y stop motion en lugar de la sempiterna y menos orgánica visualmente aunque más perfecta animación digital. Cierto que en los últimos años hay películas en este tenor que la superan ampliamente, pero no viene mal. En cualquier caso, además me regalaron un vale para ir entre este lunes y el miércoles al cine por sólo 2 euros. Espero aprovecharlo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Parque Grande, tras la lluvia

Cuando en una película el protagonista es un perro, suele suceder que hay un gato que está en el lado de los malos,… o torpes y tontos. Y esta no es una excepción. Estos mininos del Parque Grande de Zaragoza, sin embargo, no parecen ni torpes ni tontos.

[Cine] To Rome with Love (2012)

Cine

To Rome with Love (2012), 23 de septiembre de 2012.

Esta película ha sido en versión original subtitulada en español, y por ello conservo su título original en inglés. La película está rodada bilingüe, en inglés e italiano, y de esta forma es realmente muy disfrutable. Quien prefiera una versión doblada, también se encuentra en la cartelera española con el título traducido, A Roma con amor.

Ayer era el equinoccio de otoño. Día y noche duraron las mismas horas. El sol salió por el este y se puso por el oeste. Y Woody Allen, como todos los años, llegó a las carteleras. Sigue con su periplo europeo. Después de sus tres películas londinenses, por cierto que me voy a Londres unos días a finales de la semana que viene, su publirreportaje turístico español, y su deliciosa postal parisina, se nos va a Roma.

No es fácil indicar el argumento de esta película. Algunos habrán visto algunas películas últimamente dedicadas a contar historias cortas más o menos románticas localizadas en una ciudad, como Paris, je t’aime y cosas así. Pues bien, Allen se ha montado algo así, pero con las historias no contadas de tirón, sino fragmentadas y mezcladas, aunque todas ellas son totalmente independientes.

Una turista americana (Alison Pill) y un abogado laboralista italiano (Flavio Parenti) ligan y se van a casar. Invitan a los padres de ella (Judy Davis y Woody Allen) a conocer a la familia de él, y el padre, que es un promotor de ópera retirado con poco éxito en su profesión descubre que su futuro consuegro (Fabio Armiliato) canta arias de ópera como el mejor, pero exclusivamente debajo de la ducha. Y decide montarle una ópera.

Un tipo normal y corriente (Roberto Benigni), un oficinista más de traje gris, trabajo y familia corrientes y molientes, de repente se ve perseguido por los periodistas, es invitado a la televisión, liga con modelos y actrices, porque… es famoso. ¿Y por qué es famoso? Pues, porque es famoso.

Una pareja de jóvenes recién casados de provincias (Alessandro Tiberi y Alessandra Mastronardi), muy catetos ellos, llegan a la capital porque los tíos de él le van a ofrecer un trabajo. Pero se separarán por las circunstancias, y severán envueltos en una extraña relación con una prostituta (Penélope Cruz) y un «galán» de cine (Antonio Albanese).

Un arquitecto maduro (Alec Baldwin), que asegura padecer melancolía de Ozymandias*, se encuentra en el Trastévere, con un joven estudiante de arquitectura (Jesse Eisenberg) que convive en ese típico barrio con su simpática novia (Greta Gerwig), también estudiante. El maduro le dice al joven que tenga cuidado, que no se líe con la encantadora mejor amiga de su novia que viene a pasar con ellos una temporada, una actriz (Ellen Page) con una agitada vida amorosa.

Termas de Caracalla

Una aventura amorosa con alevosía y nocturnidad, y bajo la lluvia, se da en el filme entre las ruinas de las Termas de Caracalla.

Aunque las historias se cuentan mezcladas, insisto en que no están relacionadas unas con otras. No sólo eso, sino que alguna se desarrollan en el intervalo de días, o en el de semanas, o sólo en horas. No están sincronizadas. Sin embargo, esto no afecta al ritmo de la película que avanza con agilidad haciendo eslalon entre ellas, sin que chirríe. En ellas, Allen va retomando sus temas favoritos: el amor, las infidelidades, la muerte, la creatividad artística, la fama y celebridad, etcétera. Pero con humor. Y en muchas ocasiones rozando el absurdo. O sin rozar. De lleno en el absurdo. En más de una ocasión me arrancó alguna carcajada, cosa que últimamente pocas comedias románticas o de cualquier otro tipo consiguen. Todo ello, al igual que sucedía en sus anteriores películas europeas, en medio de una constante postal turística de la ciudad de Roma. Creo que pocos lugares típicos de la ciudad eterna dejan de ser retratados en el filme. Lo cual gusta al respetable. Esto viene de antiguo.

Las interpretaciones están en general bastante bien. O adecuadas a lo que se pide de cada uno de los intérpretes, que dan la impresión de que se lo han pasado bastante bien. Me costaría destacar a ninguno ni por arriba ni por abajo. Y me parece absolutamente fundamental el verla en versión original, más estando hablada en dos idiomas. Alguna de las situaciones más graciosas tienen que ver con este hecho.

Resumiendo, una película a la que nadie podrá acusar de ser de las más sesudas, importantes, trascendentes o magistrales del director neoyorquino. Pero que a mí me ha divertido mucho, se me ha pasado en un vuelo y además ha sido muy agradable de ver. Quizá no al nivel de Midnight in Paris, pero mucho mejor que la mayor parte de las comedias románticas que uno se puede merendar a lo largo del año.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

* Nota: La melancolía de Ozymandias no existe. El nombre deriva de un poema inglés de Percy Bysshe Shelley, en el que se trata de la ruina de la ruina de una estatua gran rey Ozymandias, nombre por el que conocían los griegos a Ramses II. Y por lo tanto tiene que ver con lo pasajero de la grandeza terrenal. El síndrome que padece Baldwin estaría pues relacionado con el estado depresivo al tomar conciencia de que todo lo que nos parece grande e importante tarde o temprano desaparecerá y se olvidará. Lo cual es cierto.

Rincón en el Trastevere

Típico rincón del Trastévere, donde transcurren también algunas escenas de la película, y donde me alojé yo en mi visita invernal, aunque no lo parecía, en 2004.

[Cine] El nombre (2012)

Cine

El nombre (Le prénom, 2012), 17 de septiembre de 2012.

Después de la mediocre ración de cine infantil de animación del domingo, había ganas de ver algo adulto, y a ser posible de calidad. Misión que no es fácil tal y como está la cartelera. Hay que fijarse bien. Que hay muchas trampas en la misma. Pero unas cuantas críticas positivas nos dirigieron a esta comedia francesa dirigida por Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte.

España debe ser de los poco países en los que es posible encontrar algún Adolfo nacido con posterioridad al año 1945. El nombre quedó prácticamente proscrito después del devastador paso de Adolf Hitler sobre la faz de la Tierra. Así que puede que algunos espectadores españoles no acaben de entender la situación que desencadena la mezcla de comedia y drama que es esta reunión de amigos y parientes «cuarentañeros», que se juntan para cenar. Los anfitriones son Claude (Guillaume de Tonquedec) y Babou (Valérie Benguigui) que viene de Élisabeth, ella profesora en un instituto, él un intelectual universitario, ambos situados más bien a la izquierda del espectro sociopolítico. Los invitados son por un lado Pierre (Charles Berling), amigo íntimo desde la infancia de Babou, músico, soltero, muy educado, y algo amanerado. Por otra lado, están Vincent (Patrick Bruel), hermano de Babou, y su mujer Anna (Judith El Zein), que llegará con retraso. Más dedicados a los negocios, liberales de derechas, estos tienen algo que celebrar, y es que una ecografía ha mostrado que el bebé que esperan es un niño. Y Vincent, ante la incredulidad de sus amigos y hermana, les suelta la bomba de que le van a llamar Adolphe. Las discusiones comenzarán, y después, las revelaciones, los reproches, y las amistades y los cariños se verán puestos a prueba.

Esta comedia dramática puede ser comparada hasta cierto punto con una película reciente. Ambientada en Nueva York en lugar de París y con actores anglosajones en lugar de franceses. Me refiero a Carnage (Un dios salvaje). Pero ambas tienen en común estar basadas en obras teatrales de la escena francesa. Grupo de adultos de esa especie en vía de desaparición que llamamos clase media, que reunidos en el salón de una casa, acaban soltando todas sus miserias, dando rienda suelta a sus verdaderos pensamientos y sentimientos, y a veces a sus instintos. Con distintos planteamientos en su puesta en escena. Ambos adecuados a los matices que muestran. Y que nos divierten, al mismo tiempo que nos ofrecen una reflexión crítica sobre los defectos de la humanidad y su hipocresía.

Evidentemente, tratándose de una adaptación teatral, el trabajo de los intérpretes es fundamental para el éxito de la «función». Y he de decir que los cinco están espléndidos, cada uno en su momento. Quizá Patrick Bruel es el que consigue una interpretación más destacada, pero sin querer desmerecer en ningún momento el trabajo del resto. Como curiosidad he de comentar que el elenco es el mismo que representó la obra en su estreno teatral, y que los directores son los autores de la misma.

Desde mi punto de vista, una película muy interesante para el público adulto. Yo lo pasé realmente bien. Humor inteligente, con contenido.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

De gustos bohemios e intelectuales de izquierdas, los anfitriones de la cena parecen vivir no lejos de Montmartre.

[Cine] El Skylab (2011)

Cine

El Skylab (Le Skylab, 2011), 31 de julio de 2012.

A unos días del estreno del acontecimiento cinematográfico del verano para los aficionados del cine de ciencia ficción, pero ya habrá tiempo para hablar de eso por que no me la voy a perder, sigo con las comedias de lo que algunos llaman «otras cinematografías». Es decir, ni la omnipresente norteamericana, ni la decaída cinematografía patria. Con críticas tibias por algunos, y más favorables por otros, nos acercamos a ver esta película de la actriz, directora, cantante y no sé cuantas cosas más, francesa, Julie Delpy. Dirige e interpreta. No podemos decir que protagoniza aunque tiene uno de los papeles destacados. Ahora me explico.

En la actualidad, una familia convencional francesa monta en un moderno tren camino de algún lugar en provincias. Tras un rifi-rafe de la madre de familia con algunos viajeros por los asientos, esta se sumerge en sus recuerdos mientras viajan, y mediante un largo flashback que dura toda la película, vemos cómo cuando era niña, a sus once años, Albertine (de pequeña Lou Avarez), que así se llama, se traslada con sus padres, Anna (Delpy) y Jean (Eric Elmosnino), y su abuela materna a Bretaña, para celebrar el cumpleaños de su abuela paterna, Amandine (Bernadette Lafont). Allí, durante dos días convivirán con el resto de los numerosos y variados hermanos de su padre, con sus familias. Una gran reunión en la que surgirán los cariños y las rivalidades de todo tipo, bajo la «amenaza» de la caída incontrolada de la primera estación espacial, el Skylab, lo que nos sitúa en los días 10 y 11 de julio de 1979, con precisión. Y sobretodo, asistiremos a los primeros pasos del cambio de la niña que es Albertine a la preadolescente que va a ser muy pronto.

Básicamente, nos encontramos ante una comedia costumbrista, en la que la Delpy hace un ejercicio de profunda nostalgia al echar la vista atrás, realizando un retrato de la sociedad francesa de entonces, que por lo que se puede comprobar y para mi sorpresa, no era tan diferente de la española. Digo para mi sorpresa, porque en aquel momento vivíamos en España los turbulentos momentos de la transición a la democracia, y nos parecía que cualquier país europeo estaba a años-luz de nosotros. Pero por lo que se puede ver en este filme, pues la verdad,… en el nivel familiar, no había grandes diferencias si yo mismo echo la vista atrás. Rodada con una fotografía que busca emular el aspecto de las fotografías de aquel entonces, y con razonable habilidad técnica, nos mantiene razonablemente interesados durante los dos días que dura la reunión familiar, con algunos momento muy buenos, divertidos o entrañables, pero también con otros más flojos. Una realización apañada pero con escaso brillo. La película se sostiene por la empatía con los personajes. Habrá que suponer que sin ser autobiográfica, existen elementos tomados de la propia vida de la directora. Por ejemplo, tantos los padres de Albertine como los de la Delpy son actores de teatro. Su padre, Albert Delpy, tiene un papel, el tío Hubert en el filme, como ya sucedió en alguna otra película de la actriz. Está dedicada a su madre, que murió hace pocos años.

En cuanto a la interpretación, es una obra coral, en la que si hay un protagonista en las niña que interpreta a Albertine, Lou Alvarez. Que lo hace bastante bien. Claro está que los dos actores que hacen de padres de la niña tienen algo más de presencia que el resto, pero no se puede hablar de protagonistas. El conjunto de este reparto coral también es bastante sólido.

En conjunto, es un filme razonable, aunque no especialmente brillante. Como en muchas otras ocasiones, si cada vez me repatea más el doblaje de las películas, por algún motivo el doblaje de las películas francesas es especialmente catastrófico, resultando los diálogos en castellano poco naturales. No ha habido posibilidad de acceder a una versión original con unos subtítulos que ayuden en esta ocasión. Me defiendo con el francés, pero al nivel de conversación coloquial rápida de esta película, pierdo demasiado. No obstante, puede ser una opción razonable para este verano. Aunque inferior a lo que yo esperaba encontrar.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El estuario de La Rance, entre Dinard y St-Malo, en Bretaña. St-Malo es la estación de tren en la que se baja la familia de Albertine cuando se dirigen a la casa de campo no muy lejos de la costa donde vive su abuela.

[Cine] El irlandés (The Guard) (2011)

Cine

El irlandés (The Guard, 2011), 25 de julio de 2012.

Hace ya unos días que vi esta película. Pero lamentablemente, a la cartelera de Zaragoza sólo ha llegado en versión doblada. Y hay filmes que notas en seguida que en el doblaje pierden parte de su esencia. Así que he buscado un versión en idioma original, aunque sea por medios no ortodoxos, para poder completar mi opinión sobre este largometraje irlandés dirigido por John Michael McDonagh.

El sargento de la policía irlandesa Gerry Boyle (Brendan Gleeson) desarrolla su trabajo en el condado de Galway, en su extremo occidental, en Connemara. Es grosero, racista, despectivo,… y se encuentra con un extraño asesinato, que parece ser obra de algún asesino en serie, justo el día en que tiene un nuevo compañero recién llegado de Dublín. Al día siguiente, sus superiores le ordenan colaborar con un envíado del FBI, el agente especial Wendell Everett (Don Cheadle), afroamericano, para intentar interceptar un importantísimo alijo de cocaína que va a entrar por la costa. El asesinato y desaparición de su recién llegado compañero vendrá a complicar las cosas. Y los intentos de soborno y las interferencias de los jefes indican que la cosa va a estar más complicada de lo que parece.

Killary Harbour

Estas semanas atrás han aparecido por aquí fotos de fiordos, que siempre asociamos al paisaje noruego. Pero en Connemara encontramos Killary Harbour, que también es un auténtico fiordo de origen glaciar, en el corazón de la Irlanda gaélica.

Bien. Nos encontramos ante la comedia negra de la temporada. Aunque quizá denominar a esta película comedia negra es simplificar en exceso. Desde luego es una mezcla de géneros. El policiaco, el de mafias, desde luego la comedia,… pero con toques de drama familiar también, y un final más propio del western que de otra cosa. Bueno. Estamo en el lejano oeste. De la verde Irlanda. Claro. El ritmo es pausado, pero constante. No dejan de pasar cosas que son trascendentes. La historia está bien desarrollada, y como comedia, es más de sonrisa constante, sólo entrecortada por algún momento dramático, e incluso trágico, que de carcajada.

Todo esto funciona porque sobre la base de la austera realización tenemos unas interpretaciones más que notables. Fundamentalmente de su veterano protagonista irlandés, que ya ha demostrado sobradamente en anteriores ocasiones su calidad. Pero bien secundado por el coprotagonista americano y, sobretodo, por una serie de secundarios que configuran un desfile de personajes a cual más peculiar, más extravagante, o más marginal.

No voy a decir que sea una obra maestra. Pero desde luego, es de lo mejor de lo que actualmente pulula por las carteleras veraniegas. Y allá donde sea posible, merece la pena verla en versión original. Y si no es posible, pues habrá que recurrir a métodos «poco ortodoxos», por mucho que los quejicas de siempre lloren por lo de siempre. Pero es lo que hay. Y conste que pasé por taquilla primero.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Por la costa del condado de Galway

Las recortadas costas del condado de Galway, con numerosos recovecos, pero no demasiado expuestas a las inclemencias del mar, supongo que habrán sido testigos de mucha actividad contrabandista.

[Cine] La delicatesse (2011)

Cine

La delicatesse (2011), 15 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello se presenta con su título original en francés. En la cartelera española también es posible encontrarla traducida al castellano, con el título de La delicadeza.

Llegado ya el verano, la cosa oscila entre el cine infantil, la comedia infantiloide, los superhéroes, o arriesgar con el cine de otros países distintos del omnipresente cine americano y del últimamente mediocre cine español. Y parece que estamos en racha con el francés, con resultados una vez mejores y otra vez peores. Y ya que ha llegado una película protagonizada por una de las actrices de moda del país vecino, Audrey Tautou, y la programa en versión original,… pues a ella.

Dirigida por el propio autor de la novela en la que se basa, David Foenkinos, con la colaboración de su hermano, Stéphane, nos cuenta la historia de una mujer joven y atractiva, Nathalie (Audrey Tautou), estilosa, que, profunda y románticamente enamorada de su marido, queda viuda tras un accidente de tráfico, adoptando por sí misma la decisión de aislarse de su dolor a través de su trabajo. En este, consigue prospera y ascender, llegando a tener un puesto de gestión. Y al mismo tiempo, atrae la atención de su jefe, al cual rechaza firmemente en sus avances. Sin embargo, entre sus subordinados hay un grandullón y algo desastrado sueco, Markus (François Damiens), poco atractivo, que pasa habitualmente desapercibido, torpe socialmente, que tras un incidente se enamorará de su jefa. Y esta, poco a poco, debido a la sensibilidad y a la delicadeza con que la trata el sueco, se irá sintiendo atraída por él, aunque con muchas dudas, ante la atónica mirada de sus compañeros de trabajo y sus amistades.

A ver. La idea no es excesivamente original. Que dos personas que se encuentran solas, con problemas en su interior, dispares, acaben sirviendo de redención mutua o como pareja romántica no es nada nuevo. Aquí se trata del contraste entre el aspecto frágil y etéreo que siempre tienen los papeles de la Tautou, que siempre parece que haga de variaciones de un mismo personaje, frente a la tosquedad, la fealdad del compañero. El filme está pensado para contener elementos tanto de drama como de comedia. Y estos recaen sobre el peso del protagonista masculino. Sin embargo, la película resulta irregular, sin ritmo. Como si fueran retazos de una historia, ideas cogidas aquí y allá, pero que no acaban de tener una cohesión que de continuidad a la evolución de los personajes. Las ideas de fondo son buenas, pero falta profundidad. Especialmente en lo que se refiere a un elemento importante que es la reacción del os personajes que los rodean.

En la interpretación, Tautou esta pasable, Damiens está claramente desaprovechado, y los secundarios tienen mucho potencial pero apenas se les permite algún trazo de los que podrían dar.

Una película en resumen que se deja ver, pero que te deja insatisfecho. En cualquier caso, pasable para pasar una tarde tonta de domingo de verano.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/*** (así asá está la cosa)
Rue de Buci

Filmada en París, nos encontramos a la capital francesa más cotidiana y menos turística que en otros filmes, salvo alguna escena puntual. En la foto, la Rue de Buci, en Saint-Germain-des-Prés.

[Televisión] Cosas de series: una chica mala y drogadicta, una chica desorientada y enferma, y chicas sin rumbo en Nueva York

Televisión

Hoy tenemos que comentar algunos finales de temporada, pero antes unas notas de servicio. Y es que el principio verano no le está sentando bien a las nuevas o viejas series, y muchas se están yendo a la papelera. Un drama médico con toques sobrenaturales, Saving Hope, no ha aguantado ni dos episodios. Ninguna emoción, y muchos tópicos. Me he cansado definitivamente de los vampiros de True Blood y de la histérica de Sookie (Anna Paquin); más de lo mismo. Adiós. Y el drama policiaco con toques de ciencia ficción, que tenía ciertos toques Terminator pero con una policía maciza en lugar de un robot protector, Continuum, definitivamente, un aburrimiento. Se me está llenando la papelera.

Vamos pues con los finales de temporada. Primero las veteranas, después las nuevas. Que son todas, chicas.

The Big C (temporada 3)

Las aventuras de Cathy (Laura Linney) se me han desinchado mucho después del climático final de la temporada pasada. Es como si Cathy sin cáncer se difuminara en la vulgaridad. Por que el resto de la familia tampoco ha estado especialmente interesante. Ni siquiera la participación de Joy (Susan Sarandon) ha dado realmente salsa a la historia. La he mantenido en cartelera en memoria de los buenos momentos, y por si recupera en el futuro la frescura que tuvo en su momento. Ya veremos. Nada convencido me he quedado.

Nurse Jackie (temporada 4)

Sin embargo, Jackie Peyton (Edie Falco) en sus intentos por desintoxicarse a su modo ha estado mejor que en la temporada anterior. La hemos visto evolucionar, sin dejar de ser ella misma. Quizá la subtrama más pobre ha sido la del divorcio y las niñas. Pero su vida dentro del hospital, especialmente su agonismo/antagonismo con el nuevo director Mike Cruz (Bobby Cannavale), ha dado mucho de sí y de buen nivel. Pero es que una de las cosas buenas de esta serie es que los secundarios son una comparsa estupenda para las aventuras de la protagonista. Con las ganas que dan de adoptar a Zoey (), con el excelente y británico humor y el embarazo de Eleanor O’Hara (), con el adorable/aborrecible Coop (), y todos los demás, no hay momento de aburrimiento en el All Saints’ Hospital neoyorquino. Espero con ganas la quinta.

Girls (temporada 1)

Una de las novedades y una de las sensaciones de la primavera. Serie de la HBO sobre un grupo de chicas de veintinomuchos, recién salidas de la universidad, que batallan por encontrar su camino en la vida, en lo laboral, en lo social, en lo sentimental,… Frente al glamour que destilaba Sex and the City (Sexo en Nueva York), también de la HBO, aquí nos encontramos con gente normal, no especialmente guapa, con sexo pero mucho menos vistoso, incluso cutre,… Con este antagonismo, que es menos de lo que aparenta, han jugado mucho. La serie, no ha estado mal. Por lo menos ha estado lo suficientemente bien para que la siguiera hasta el final y haya decidido ver la segunda temporada. Pero no me ha entusiasmado tanto. Motivos,… Porque tengo una brecha generacional que me impida identificarme con la situaciones,… Que la brecha, más que generacional, sea cultural,… Que mis vivencias de la época en que yo tenía esas edades no se correspondieran, aunque las inquietudes no fueran muy distintas,… Que el patetismo que despliegan sus personajes sea excesivo como para hacerme empatizar con ellos,… No lo sé. He de decir que su protagonista, Hannah (Lena Dunham), me carga un poco. O bastante. Que no me parece suficientemente coral. Me interesa todo el conjunto de personajes, pero me muestran mucho de Hannah y excesivamente poco del resto. Bueno. Un conjunto de cosas. Pero bueno, como he dicho seguiré con ella, al menos una temporada más. Después, dependerá de cómo evolucione.

Y bueno. De momento esto es todo. Quizá la semana comente algún final de serie británica, que siempre son interesantes.

Por algún motivo que desconozco, la siguiente fotografía, que publiqué en mi Tumblr hace casi tres semanas, ha recibido en el último día un interés notable, siendo la que más «me gustas» ha cosechado de todas las que he publicado en De viaje con Carlos. Hecha con una muy modesta para los estándares actuales Canon Ixus 400 de 4 megapíxeles, me parece que es correcta como documento pero poco más. Ni siquiera el equilibro de color está en su sitio. O a lo mejor es que ni yo mismo sé reconocer mis virtudes fotográficas. Bueno. Cosas que pasan.

Iglesia de estilo románico lombardo en Bagüés, en el Pirineo aragonés.

[Cine] Moonrise Kingdom (2012)

Cine

Moonrise Kingdom (2012), 18 de junio de 2012.

Acudimos a la sesión en versión original de esta película, aunque sea a la indecente hora de las cinco de la tarde, con la esperanza de que sea un rayo de luz cinematográfico, después de las flojedades de las últimas semanas. Bien recibida en Cannes, aunque no de forma unánime creo, cuenta de un reparto llamativo de actores y actrices que tradicionalmente lo hacen bien, o lo pueden hacer bien. Si bien es cierto que las películas de su director, Wes Anderson, nunca llamaron mi atención hasta el momento. Tampoco es que sea un director muy prolífico.

Calificada erróneamente desde mi punto de vista como comedia, y ambientada a mitad de los años 60 del siglo XX, nos encontramos ante un drama centrado en una pareja de preadolescentes, Sam (Jared Gilman) y Suzy (Kara Hayward), que a sus doce años viven su primer amor en medio de un paisaje humano bastante dañado. Ambos se conocen en la ficticia isla de New Penzance, en algún lugar de Nueva Inglaterra, donde Sam, huérfano, vive con una familia de acogida que tampoco es que le tenga mucho apego, y asiste al campamento de los scouts caquis, bajo la dirección del jefe scout Ward (Edward Norton), donde tampoco es muy apreciado. Por su parte, Suzy se encuentra en la isla con su familia, los Bishops, un padre, Walt (Bill Murray), una madre, Laura (Frances McDormand), y tres hermanos pequeños. El matrimonio no se lleva precisamente bien. Es más. Laura tiene una aventura con el Capitán Sharp (Bruce Willis), el jefe de policía de la isla. En este ambiente, y tras un año carteándose desde que se conocieron, ambos deciden escaparse para vivir su vida sólo y a su aire, fuera de tan nocivos ambientes. Pero es difícil escaparse de una isla, aunque lo intentes con todas tus fuerzas. Más cuando se avecina la más fuerte tormenta que va a haber en el siglo. Y además acechan otros pelígros como el Comandante Pierce (Harvey Keitel), severo líder de los scouts caquis, o los burocráticos e inflexibles Servicios Sociales (Tilda Swinton).

Con un aspecto visual que inmediatamente me lleva a referentes como Big Fish de Tim Burton, o mi muy estimada y televisiva Pushing Daisies, con una potente banda sonora que alterna la música clásica de Benjamin Britten, las canciones indias, el yeyé de Françoise Hardy, o la música incidental de Alexandre Desplat, entre otras, atendemos a una aventura con numerosas referencias cinéfilas. No dejaremos de ver en Kara Hayward haciendo de Suzy vestida de domingo con su boina, y con ciertas tendencias homicidas, un alter ego adolescente de Faye Dunaway interpretando a Bonnie Parker, ambas en una huída imposible de un mundo del que no se puede salir. Enamorados incondicionalmente, inexpertos y dañados emocionalmente, tienen que aprender como vivir ese amor, incluso las reacciones físicas que provoca en ellos. Pero sobre todo llama la atención las diferencias de carácter de ambos preadolescentes. Mientras que Sam muestra un optimismo indomable, mirando al futuro de frente y sin miedo, Suzy es digna heredera del existencialismo, ya que aunque sueña con ser la heroína que protagoniza sus novelas preferidas, no deja de ser alguien engarzada en el presente y sin confianza en el futuro. Y a su alrededor, un puñado de adultos tan y inmaduros o más que los dos niños. También solos, también dañados emocionalmente, qué muy difícilmente pueden ofrecer el entorno que merecen los dos muchachos; aunque no les faltarán ocasiones para la redención. También es cierto que algunos de estos personajes son los que peor definidos están y por donde flojea en ocasiones el filme.

La historia que nos cuenta la película se apoya en dos pilares. Los formales, fotografía, dirección artística, música, etcétera, y la interpretación. Especialmente la de los dos niños. Un chico y una chica normales. No especialmente guapos ni simpáticos, pero que se hacen pronto con la empatía del espectador. Especialmente el chico. La chica se hace más cuesta arriba, pero es así como está escrito el personaje. Nada que objetar. Con los prestigiosos secundarios adultos que acompañan a los chavales, hay variedad de resultados. Mientras que vemos evolucionar claramente hacia donde se dirige el policía que encarna Willis, o el jefe scout que de modo tan divertido nos ofrece Norton, otros son más flojos. Uno no sabe donde termina la dejadez del padre de la chica y donde empieza la de Bill Murray que lo encarna.

He comenzado diciendo que estaba «calificada erróneamente como comedia». Evidentemente, este es un punto de vista muy subjetivo. Probablemente, el calificativo de comedia dramática, odio las contracciones del tipo de «dramedia» o cosas similares, le va bien. Pero yo no he podido dejar de ver la película fundamentalmente desde el punto de vista del drama humano. Y lo cierto es que así me ha satisfecho. Es más. Es de las películas que luego suscita comentarios abundantes con quien te ha acompañado a verla. Y reflexiones a posteriori que la enriquecen. Por lo que la encuentro una película muy recomendable, un oasis de inteligencia y emoción en el desierto de la cartelera actual.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

La acción del filme se situa en la ficticia New Penzance. Pero yo he estado en la «vieja» Penzance, una agradable localidad en la península de Cornualles, Inglaterra, que se puede ver en el horizonte de esta fotografía tomada cuando íbamos a visitar el Mount St-Michael (no confundir con el famoso monasterio francés).