[Cine] Salmon fishing in the Yemen (2011)

Cine

Salmon fishing in the Yemen (2011), 23 de abril de 2012.

Esta película fue vista en versión original y, por consiguiente, conserva su título original en esta entrada. En España se ha estrenado también en versión doblada con el título de La pesca del salmón en Yemen.

Como ya comentaba hace un par de días, el trato para ir a ver The Hunger Games era que en el mismo fin de semana había que ver alguna película más adulta. Y nos decidimos por una de Lasse Hallström, director algo irregular del que guardamos muy buenos recuerdos por unas cosas u otras, y además la proyectaban en versión original, con un reparto que a priori tenía su interés. No es que hubiéramos oído hablar mucho de ella, pero es que ya se sabe que no hay relación entre la potencial calidad de un filme y su repercusión en los medios de cualquier tipo. El dinero es lo que manda. No la calidad.

Grupo

El domingo pasado seguí probando la Yashica Mat 124G, en esta ocasión con un par de carretes en blanco y negro. A la espera de los resultados, os dejo con algunas imágenes tomadas con la Panasonic Lumix GF1 que también llevaba encima.

Como consecuencia de las malas noticias que rodean constantemente las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe, Patricia Maxwell (Kristin Scott Thomas), jefa de prensa del primer ministro británico, se lanza a la caza de buenas noticias al respecto. Así, se entera de que un excéntrico jeque yemení de nombre Muhammed (Amr Waked), solicita colaboración a través de la consultora que lo representa en Londres y en concreto de la eficiente Harriet (Emily Blunt), para transplantar salmones escoceses a los wadis yemeníes y poder practicar la pesca en su país de origen. Le encargarán el tema al doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), funcionario del departamento de pesca, que considerará la cuestión una idea delirante, pero que se verá forzado a colaborar, en medio de la monotonía de su vida profesional y matrimonial. Durante la puesta en marcha del proyecto, Harriet recibirá la noticia de la desaparición en acción en algún lugar de Afganistán de su reciente novio el capitán Robert Mayers (Tom Mison). Por lo tanto en un momento dado, todos los proyectos personales o pesqueros en los que están involucrados los protagonistas se verán suspendidos en el aire, proclives al fracaso.

Filmada con un tono de comedia con toques dramáticos, el director aprovecha la realmente delirante idea de partida, absurda desde muchos puntos de vista aunque durante el filme se busque que empaticemos con los motivos del jeque yemení, para hacer un repaso a dos asuntos. Desde un punto de vista no especialmente profundo, cuestiona las formas de actuar del mundo de la política y de la administración pública, que incluso sumida en una crisis, es capaz de desviar esfuerzos hacia proyectos absurdos, cuando lo que importa no es el servicio a los ciudadanos sino los intereses de la clase política. Y a lo largo de todo el filme, y convirtiéndose en el tema protagonista con el paso de los minutos, las relaciones personales y románticas de los protagonistas. En este caso, claramente la tesis de la película es que por encima de otras cuestiones, para que una relación funcione, ha de haber un proyecto común que la empuje hacia delante. Rodada con competencia técnica y buen ritmo, la cosa funciona.

Pelusas

En plena primavera, las pelusas de los árboles alfombraban el camino a orillas del Canal Imperial de Aragón.

Y funciona entre otras cosas por el buen que hacer de los protagonistas. Kristin Scott Thomas constituye el lado humorístico fundamental del filme, junto con otros secundarios, generalmente en el entorno de las administraciones públicas y la política. Ewan McGregor hace, bien, un papel al que ya nos tiene acostumbrados. El de pasmado que en un momento dado despierta y se vuelve un tipo más proactivo para salir adelante de sus problemas. Un poco encasillado veo yo a este mozo. Pero la que da brillo al filme es Emily Blunt, derrochando encanto por donde pasa, y consiguiendo los momentos más dramáticos del filme con razonable solvencia y convicción.

En fin, una comedia dramática que quizá no pasará a la historia del cine como un gran peliculón, pero que se ve con mucho agrado, que produce algunas buenas risas, pero también algún momentito dramático. Sales del cine con buen sabor de boca y con optimismo, aunque quizá no sea una película de las que dejan mucho poso en el futuro. En mi caso sirvió para compensar el «esfuerzo» de ir a ver el blockbuster juvenil del viernes anterior.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Geometrías variables

La luz del atardecer, tamizada por algunas nubes en el cielo, me proporcionaron luz suave en las dos horas que estuve con las cámaras. Veremos los resultados con la película cuando me la entreguen revelada.

[Cine] El exótico Hotel Marigold (2011)

Cine

El exótico Hotel Marigold (The Best Exotic Marigold Hotel, 2011), 16 de abril de 2012.

Tras un lapso de tiempo excesivamente amplio de tiempo sin ir a las salas de cine, quizá por una oferta no excesivamente brillante, aparte de otras consideraciones o circunstancias, nos acercamos en una tarde de lunes a una sesión tempranera, de esas a la que no van más que jubilados. Y la verdad es que la película tiene un tema a tono. El principal motivo de atracción… un reparto de glorias veteranas de la interpretación británica, que son casi un seguro para cualquier filme. Veremos lo que pasa con este filme de John Madden, un director francamente irregular.

La cuestión es que un grupo variopinto de jubilados británicos, desconocidos entre sí, y cada uno por su cuenta salvo algún matrimonio que hay por ahí, deciden retirarse por motivos diversos a un exótico hotel en la no menos exótica ciudad india de Jaipur. La propaganda muestra un lugar idílico y las condiciones económicas razonables. Un presunto paraíso para el retiro de estas personas entrando en sus última etapa vital. Pero las cosas no serán como parecen. El hotel no es tan lujoso ni tan idílico como lo pintan. El país no tiene nada que ver con lo que ellos están acostumbrados, y menos aún con los tópicos turísticos, y sobretodo, sus problemas viajan con ellos, no se quedan atrás en Inglaterra. Aunque quizá sea una oportunidad para aclararse y alcanzar algún tipo de felicidad que a lo largo de su ya prolongada vida no alcanzado.

Bien, nos encontramos con una película técnicamente bien hecha, a favor del entorno exótico en el que está rodado, presentando una comedia con tintes dramáticos de carácter coral, que si bien es previsible en muchas de las situaciones, es simpática de seguir. Es cierto que la película tiene altibajos, con momentos muy buenos, divertidos o dramáticos, pero eventualmente entra en momentos en los que baja de nivel y parece que no sabe por donde va a salir.

En cualquier caso, como ya he dicho, tiene como baza a su favor el estupendo reparto, que lo hace bien aunque no lo quieran. Y así encontramos a Judi Dench como viuda que parece desamparada sin su marido, que la ha dejado sin recursos económicos contra todo pronóstico. A Tom Wilkinson como un conspicuo juez del tribunal supremo retirado, que debe afrontar el reencuentro con su único amor, de su juventud, y que sorprenderá porque no es precisamente un mujer. Una vieja, gruñona y racista niñera, Maggie Smith, que acude porque allí se puede permitir un reemplazo de su cadera rota en condiciones. Bill Nighy como un fiel y optimista esposo que arrastra a su pesimista y timorata mujer, Penelope Wilton, porque su hija les ha arruinado al apoyarla en su empresa dot com. O Celia ImrieRonald Pickup que se niegan a renunciar a la alegrias del romance y el sexo a pesar de su edad. Y bueno. En el lado de los jóvenes, al entusiasta pero descerebrado director del hotel, Dev Patel, tan enamorado de su guapa novia, Tena Desae, como temeroso de su posesiva madre, Lillete Dubey. Como se ve, gente de actualidad a pesar de los años que suman muchos de ellos, y que nos siguen haciendo gozar del cine o de la pequeña pantalla con frecuencia, y que aquí componen un elenco perfectamente sincronizado.

Resumiendo, quizá no sea una película que vaya a pasar especialmente a la historia del cine como un peliculón, pero que entretiene, en algún momento emociona, y se deja ver sin mayor problema disfrutando de su buen reparto.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Árbol y pared

Una fotografía más de las tomadas recientmeente con la Yashica Mat 124G, paseando por los alrededores de la carretera de Castellón, en Zaragoza.

[Cine] Extraterrestre (2012)

Cine

Extraterrestre (2012), 1 de abril de 2012.

Ante las buenas críticas leídas en varios sitios sobre esta película, y para que no digan que no se le dan oportunidades al cine patrio, nos vamos a ver la última de Nacho Vigalondo. Película que viene clasificada como comedia romántica con trasfondo de ciencia ficción. Ahí es nada. Os lo cuento.

Julio (Julián Villagrán) se despierta con una horrible resaca en la cama y en la casa de Julia (Michelle Jenner), una guapa moza con la que parece que ha pasado la noche, aunque los recuerdos son difusos, por no decir inexistentes. Tras unos momentos de embarazosa convivencia, ambos constatan que no hay nadie por las calles, que todo parece desierto, y entonces descubren que un gigantesco platillo volante, una nave extraterrestre, se encuentra flotando sobre la ciudad de Madrid. Deciden permanecer en el piso de la chica hasta que se aclare la cosa. Pronto descubren que Ángel (Carlos Areces), vecino de Julia que obviamente está colado por los huesos de la chica (y por lo que los envuelve también), está también en el edificio. Y no sólo eso, sino que repentinamente aparecerá Carlos (Raúl Cimas), el novio inconfesado de la moza, que se ha pegado una buena caminata desde las sierras donde han evacuado a la población hasta la capital para estar con la chica. Pronto llegarán los malos entendidos, y pronto se descubrirá que los sentimientos de la chica hacia los mozos son más confusos de lo que parecía. Los de los mozos hacia la guapa, no. Que en esto, los hombres somos más lineales.

Calle de Alcalá

Por un mapa que muestran, parece que el platillo volante no se sitúa justo sobre el centro de Madrid, más bien mirando hacia el horizonte a la izquierda de la foto. En las cercanías de Barajas.

Vamos a ver. Voy a ir al grano. Tengo la sensación de que hay una conspiración entre «críticos» de cine para poner por las nubes a la película de Vigalondo con el fin de animar la taquilla. Cosa que no están consiguiendo, encima. La película no es una catástrofe. Pero sinceramente, no me ha gustado. Básicamente, por dos motivos. Si es una «comedia romántica», que además en algún sitio es calificada como «desternillante», esperas dos cosas. Que haya un historia de amor, que por improbable o surrealista que parezca, tenga visos de credibilidad por la química entre los protagonistas y por la empatía que genere en el espectador, y que te rías. Y desde mi más humilde opinión, esto no sucede en ningún momento.

La película empieza bien, las premisas de partida son interesantes, y hay elementos para hilar un filme emparentado aunque sea lejanamente, con las mejores tradiciones de la screwball comedy. Una guapa, dos galanes rivales, y un personaje bufo. A partir de ahí, lo que necesita es un guion ágil, con situaciones imposibles, que debería ser fácil de elaborar por la extraña situación provocada por la nave extraterrestre, y unos diálogos divertidos. Pero no hay nada de eso. La película se arrastra penosamente con un desarrollo que no tiene mucha coherencia, sin conseguir esbozar en el espectador más que alguna tímida sonrisa. Y para colmo, tiene un final sin mucho sentido. No tiene sentido que la chica se quede con el que se queda. Ninguna mujer lo haría, salvo que estuviese ida del bolo. No es que las alternativas que se plantean sean mucho mejores,… pero… Tampoco la chica, aparte de mona, es una joya. Pero es lo único que hay. Una tía que en una situación angustiosa como debe ser una invasión marciana, rodeada de tíos en casa, con dos que hay que suponer extraños, se la pasa en pijamitas de calzon cortito o con camisoncitos también cortos.

Torre de Madrid

O mucho mejor sobre la Torre de Madrid en la plaza de España. A ser posible con un haz luminoso que la englobe. Eso hubiera generado un efecto estupendo.

Eso sí, los listos del cine, yo sólo soy un simple aficionado, nada más, hablan de la planificación y de la habilidad para rodar en espacios reducidos, y un montón de cosas más que intentan justificar las bondades como realizador del director. Pues vale. Aceptamos la competencia técnica del mismo para mover una cámara. Pero detrás de eso hay un vacío más aterrador que el de las calles de la capital ante la amenaza marciana.

Los cinco intérpretes, a los cuatro mencionados hay que añadir un tipo (Miguel Noguera) que se ha montado una «emisora clandestina» para defenderse de la invasión, cumplen con un aprobado justo. Hace tiempo que digo que la televisión, especialmente con el bajo nivel de la ficción televisiva española, no es una buena escuela de actores. Antaño venían más fogueados del mundo del teatro, o empezaban en el cine de forma más directa, o en producciones de televisión más cuidadas. Y el nivel de exigencia entre los distintos medios. Lo que vale para una ficción que no es más que una contenedora de espacios publicitarios en la caja tonta, no vale para una historia de casi dos horas de duración de ficción ininterrumpida en una pantalla grande. Pero bueno. Tampoco están para condenarlos. Creo que la falta de gracia de la película no está en ellos sino en la flojera del guion en sí mismo. Y creo que el tipo de la emisora clandestina esta poco aprovechado.

Pues lo dicho. No vamos a decir que es una película catastrófica. Pero si que es muy floja en cualquier sentido. Supongo que la diferencia en la taquilla estaría en que con una distribución y una publicidad más agresiva, en el primer fin de semana podría haber tenido mejores resultados. Porque luego, el boca a boca probablemente iría en su contra. Terminará su vida con una recaudación penosa, y sus responsables y sus críticos amigos, acabarán echando la culpa a los poderes fácticos y a los espectadores de los males del cine español. Lo último que se les ocurrirá pensar es que los productos que ofrecen son escandalosamente mediocres. Tomen ejemplo de Intocables. Una película francesa, que normalmente pasaría sin pena ni gloria, que está consiguiendo excelentes resultados en gran medida por el boca a boca. Es cierto que apoyada por el éxito inicial en su país. Aunque son muchas las películas francesas que con gran éxito en su país, en este ni siquiera han aparecido. Porque quienes la hemos visto, la hemos recomendado inmediatamente a quienes conocemos. Con este ejemplo, ¿entenderán mejor los problemas del cine español? Probablemente, no. Qué pena.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Tío Pepe

O sobre el Tío Pepe de la Puerta del Sol, que es una dirección más espacial. Pero claro, como ha estado de reformas este famoso letrero... No sé si lo habrán vuelto a colocar... No...

Intouchables (2011)

Cine

Intouchables (2011), 9 de marzo de 2012

Esta película conserva su título original porque fue vista en versión original subtitulada en español. En los cines españoles se ha estrenado también con el título de Intocable. Desconozco el motivo por el que el plural se ha perdido en la traducción. Cosas.

Hace ya muuuuuuuuchos años que aprendí que el cine francés es capaz de los mejor y de lo peor. Y que ir a ver una película francesa se puede considerar deporte de riesgo. Pero este filme de Eric Toledano y Olivier Nakache parece que fue un fenómeno mediático en su país de origen, y ha recibido excelentes críticas. Así que siendo que estaba en cartelera en versión original, allí que nos fuimos a verlo. Y no nos arrepentimos.

El filme, que empieza con una persecución policial, en la que los perseguidos, un joven de origen africano, Driss (Omar Sy), y un tipo con cara de parisino burgués, Philippe (François Cluzet), tienen más pinta de gamberros que circulan a alta velocidad por las avenidas parisinas que de delincuentes habituales. A continuación, en flash-back, se nos cuenta la historia de esta improbable pareja. Philippe es un millonario, en su momento metido en políticas, que como consecuencia de un accidente de parapente queda tetrapléjico. Driss es un joven africano, de un suburbio parisino, que vive en un superpoblado apartamento con su tía y los hijos de ésta, y que ha pasado algún tiempo en prisión. Driss acude a una entrevista de trabajo para cuidador personal de Philippe. Trabajo que no le interesa, pero del que necesita que le sellen la citación a la entrevista para seguir cobrando el subsidio de desempleo. Contra todo pronóstico, es contratado, lo cual dará lugar a una peculiar relación entre ambos hombres, que en definitiva cambiará sus vidas. Al final de la película, retomará lo que sucede tras la persecución y sabremos qué es lo que el destino depara a ambos hombres.

Esta es básicamente una película de buen rollo. De buenos sentimientos. De superación personal. Optimista. Y supongo que eso, en tiempos tan poco optimistas como los que corren, forma parte del éxito que ha tenido en su país de origen. Entendámonos. A la película no le faltan buenos atributos cinematográficos. Un guion fluido, con mucho humor, incluso risas, salpicado por algún momento dramático. Una filmación técnicamente perfecta, con una más que competente fotografía y sonido, con buen rodaje de las escenas de más acción, con una banda sonora que meza música clásica, con clásicos del pop, con la bella música incidental para piano de Ludovico Einaudi,… Vamos, que está muy bien hecha. Pero tampoco tiene una profundidad temática más allá de los tópicos sobre el tema. Quizá no importe.

Y el todo se basa, como cada vez más en muchas buenas películas actuales, en dos protagonistas en estado de gracia. Por un lado Cluzet tiene que lidiar con la penosa labor de interpretar a alguien que sólo puede mover su cabeza y los músculos faciales, lo cual consigue con nota. Por otro lado, hay que reconocer que Omar Sy es una caña. Con un físico imponente, con una gestualidad desbordante y con un desparpajo notable, se convierte en el alma de la película, y hay que otorgarle un porcentaje notable de los aciertos de la misma. Bien acompañados por un grupito de secundarios, que tienen una presencia limitada en pantalla, pero que todos ellos cumplen sin problemas.

Resumiendo, una película muy recomendable, especialmente para quien quiera salir del cine de muy buen humor. Una comedia dramática de manual, excelentemente interpretada, y sobre la base de una historia real sobre la que supongo que se habrán tomado suficientes libertades para hacer un filme divertido, que a pocos dejará de gustar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Parapente sobre Interlaken

Parapentistas sobre Interlaken, Suiza; no son los Alpes franceses donde el protagonista tuvo el accidente, pero son lo suficientemente similares para ilustrar la entrada.

[Cine] La chispa de la vida (2011)

Cine

La chispa de la vida (2011), 16 de enero de 2012.

Decía el otro día una amiga mía que nos estábamos volviendo muy conservadores. Que sólo íbamos a ver películas que pudieran ser valores seguros. Que cada vez arriesgábamos menos. Que un ejemplo de eso eran las pocas oportunidades que le dábamos al cine español. Todo una vil maniobra para llegar al fin de semana y proponernos ver la última de Álex de la Iglesia. Esto sí que es una actividad de riesgo. Un deporte de aventura. Ha habido dos películas, una y otra, del director que me han gustado y mucho. Están entre mis favoritas del cine español. Pero el resto me han provocado sentimientos que oscilan entre el aburrimiento y la sensación de que me estaban tomando el pelo.

Para rematar mi escepticismo, unas horas antes de ir a ver la película leí una sinopsis de la misma, e inmediatamente me vino a la memoria ese peliculón que es Ace in the Hole (El gran carnaval), nada menos que de Billy Wilder. Según Trueba, lo más parecido a «dios» que existe. Por lo menos en el mundo del cine. Y esto es ponerle las cosas excesivamente difíciles a de la Iglesia. Ya sabemos, entre «dios» y «de la iglesia», supongo que siempre será preferible el «jefe».

Y es que aquí también tenemos un individuo, Roberto Gómez (José Mota), que después de una serie de peripecias para dar un poco de conciencia social por el tema de la crisis y los parados de larga duración, acaba teniendo un accidente en el Teatro Romano de Cartagena, o al menos en el mismo en una realidad paralela. Y como consecuencia del mismo, se encuentra en el suelo con una barra hierro incrustada en el cerebro, cuya extracción es compleja, y problemática. Mientras, a su alrededor se montará un circo mediático, político y social, en el que todo el mundo intentará sacar tajada, empezando por el propio accidentado, y en el que apenas la mujer, Luisa (Salma Hayek), y una modesta periodista (Carolina Bang), mantendrán mínimamente una actitud y un comportamiento ético.

Alex de la Iglesia no es Billy Wilder. Definitivamente. Miren. Considero que es un buen artesano cinematográfico. La película está muy bien rodada desde el punto de vista técnico. Nada que envidiar a producciones foráneas. Muy buen nivel. Pero Wilder tenía una cosa fundamental. Y es que, además de ser un buen director de cine, era un excelente escritor. Un guionista insuperable. Y aquí es donde falla la película de de la Iglesia. El guion es previsible. Demasiado. Y además, no acierta con el tono.  ¿Es un drama? ¿Una tragedia? ¿Un esperpento? ¿Una comedia? ¿Una película social? Es como si quisiera jugar a todas las cartas si acertar con el palo adecuado. Tiene momentos buenos. E incluso es capaz de extraerte alguna sonrisa, o emocionarte con tristeza también. Pero el conjunto no me resulta del todo coherente.

En lo que se refiere a las interpretaciónes, me ha sorprendido muy favorablemente el trabajo de Hayek, a quien no la había visto trabajar en español, cumpliendo el resto de los intérpretes con mayor o menor fortuna. Soy pesimista en estos momentos en lo que se refiere al trabajo actoral en el cine español. Creo que está muy machacado por los modos televisivos, y eso se refleja. Pero globalmente, en este filme es aceptable.

Dicho todo lo cual, no es ni mucho menos lo peor que le he visto al director. De hecho, creo que es una película que se puede ir a ver, y que cada cual saque sus propias conclusiones, sabiendo que no se va a aburrir ni mucho menos. Es dinámica, no muy larga, pasan cosas,… Mucho mejor que otras cosas con las que últimamente nos ha castigado el director. Pero sobre todo, en cuanto puedan, búsquense una buena copia de El Gran Carnaval, y disfruten con el gran Billy Wilder, y el inconmesurable Kirk Douglas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Anochece

Lo más duro de la película es que fuimos a la primera sesión, y no se había calentado suficientemente la sala; y con el frío que hacía fuera, cuando salimos, en vez las cervecitas de rigor acabaron cayendo unos cafés con leche y unos chocolates, como si fueramos abuelos (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Cine] Un dios salvaje (2011)

Cine

Un dios salvage (Carnage, 2011), 20 de noviembre de 2011.

Lo prometido es deuda. Ayer os dije que me quedaba pendiente comentar la película que vi el domingo por la tarde, y aquí viene. Hoy que voy con más calma. Y la película era imprescindible. Porque es de Roman Polanski. No todo lo que ha hecho el director polaco me gusta, ni mucho menos. Pero a pesar de eso, considero que es uno de los directores imprescindibles del cine actual, y desde hace cuarenta años como poco.

Y encima, en esta ocasión se encierra durante «apenas 80 minutos» que es lo que dura este filme con cuatro intérpretes, dispuestos a dar lo mejor de si mismos en esta adaptación cinematográfica de la obra de teatro Le Dieu de carnage de Yasmina Reza. Cuatro intérpretes, dos hombres y dos mujeres, que representan dos matrimonios. Zachary, el hijo de Nancy (Kate Winslet) y Alan Cowan (Christoph Waltz) ha agredido con un palo en el parque a Ethan, el hijo de Penelope (Jodie Foster) y Michael Longstreet (John C. Reilly). En los títulos de créditos iniciales presenciamos a cierta distancia la agresión en el parque. Ambos matrimonios pertenecen a una sociedad acomodada, que por sus negocios, sus profesiones o su crianza disfrutan de una alto nivel de vida económico, social y cultural, aunque quizá no lleguen a la categoría de acaudalados. Se han reunido en casa de los Longstreet para resolver civilizadamente el conflicto producido por la pelea de los chicos, especialmente por el agredido ha quedado lesionado en la cara, y a perdido algunas piezas dentales. Al comienzo de la conversación, los cuatro hacen notables esfuerzos por mostrarse civilizados, e incluso cordiales, aunque las distracciones que se permiten algunos de ellos, y las expresiones que utilizan otros, pronto muestran al espectador que quizá no sean del todo sinceros. Poco a poco, la conversación se va enredando, o ellos se van enredando en la conversación y en sus propias contradicciones. Van perdiendo los modales que imponen las convenciones, y al final encontramos a una serie de adultos comportándose como niños, con sus caprichos, sus malos modales, floreciendo sus auténtica e políticamente incorrectas ideas, en un todos contra todos en general, mientras la tarde avanza. En los títulos finales asistimos a otras escena en el parque en la que los dos muchachos se han hecho amigos y comparten sus juegos o lo que sea juntos y sin mayores problemas.

Rodada en poco más que el salón del piso de los Longstreet, con alguna breve incursión al recibidor de la planta en el que viven y al cuarto de baño de la casa, con una iluminación excelente que sutilmente nos va mostrando y guiando en cómo avanza la tarde, con unos movimientos de cámara que muestran el oficio que de sobra tiene el director, asistimos a una comedia negra tremendamente pesimista en lo que es el ser humano civilizado. En concreto de la «avanzada» civilización occidental. Hecho especialmente señalado por las frecuentes y tópicas referencias que los protagonistas hacen a «la situación en África«. No faltan las sorpresas en la conversación, y los giros en las relaciones y alianzas que se crean entre los cuatro personajes.

Evidentemente, el peso de la película lo llevan los cuatro intérpretes que tienen oficio a raudales. Las dos protagonistas femeninas son quizá más conocidas para el gran público, con sus óscares y esas cosas, pero todos ellos están igualmente brillantes. Lo cual es fundamental para el buen funcionamiento de la obra.

No obstante todo lo anterior, lo cierto es que las desventuras de estos matrimonio de esnobs, pijos sin educación, o con una educación más falsa que un duro de cuatro pesetas me ha importado sólo relativamente. En los tiempos que corren, me parece que hay otra gente por la que preocuparse. Y aunque está bien darle un palo de vez en cuando a este tipo de gente, tan insolidarios en general, sus cuitas me importan sólo relativamente. Lo cual no quiere decir que no sea divertida o recomendable. Que lo es. Bastante.

He de lamentar dos situaciones. La primera, que no hayan traído una copia en versión original subtitulada, para apreciar en su integridad la bondad de las interpretaciones. Si algunas películas me parece especialmente justificado verlas de esta forma, son las de este tipo. La segunda, la mala educación del público español o al menos el de mi ciudad, Zaragoza, cuando va al cine. Ya es una pesadez cuando la gente se dedica a devorar palomitas como tocinillos en películas que no son de «índoles palomitera». A nadie le importa si la gente come palomitas en una de «superhéroes», o de «salidos universitarios», donde total, para lo que hay que oir. Pero en el resto… Luego está el problema de llegar a la hora. Porque es que encima de llegar tarde y molestar con su acomodo en la sala, no dejan de hablar o de reírse, o de ponerse lo más en medio que pueden. Finalmente, los que no para de hablar en toda la sesión. Como si estuvieran en el salón de su casa, donde evidentemente pueden hacer lo que les plazca. O donde quizá como los hipócritas de la personajes de la película, se mandarán callar los unos a los otros por que no se dejan oír la telenovela o la retransmisión del partido de fútbol. Los odio. A todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Ángel

Ayer por la tarde tuve que subir al cementerio de Zaragoza. Subí caminando. Y sabía que por la hora y las condiciones atmosféricas, la luz podía ser interesante, por lo que me llevé una discreta cámara de fotos en el bolsillo. Algunas de las tumbas y panteones del paseo central de la necrópolis, aunque bellos, me recordaron a la vacuidad de los personajes de este drama (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

[Cine] Habemus papam (2011)

Cine

Habemus papam (2011), 9 de octubre de 2011.

Esta semana hemos tenido una sesión de cine imprevista y extemporánea. Pero agradable. Y el objeto de la misma es el último filme del realizador y actor italiano Nanni Moretti. Un director del que he visto algunas cosas, de las cuales algunas me convencen más y otras menos. Pero bueno, tampoco le vas a hacer ascos a un rato de más que probable entretenimiento.

Plaza de San Pedro

La plaza de San Pedro y la vista exterior de las dependencias donde transcurren los cónclaves (Canon Powershot G6).

En este filme nos encontramos en Roma. Mejor dicho, en la Ciudad del Vaticano. El papa ha muerto. Y presenciamos como el colegio cardenalicio se encierra en las dependencias vaticanas y en la Capilla Sixtina para elegir un nuevo pontífice. Vemos como la prensa van dando los nombres de los más probables candidatos, y así, en las primeras votaciones, estos son los nombres más frecuentes que aparecen en las papeletas de los purpurados. Sin embargo, tras unas cuantas rondas, sorprendentemente es un tapado el que surge. El cardenal Melville (Michel Piccoli) que se hace finalmente masivamente con los votos de los presentes. La alegría se extiende entre los cardenales, en parte porque tienen un nuevo líder, en parte porque podrán abandonar el encierro al que se encuentran sometidos. Pero en el momento en el que va a ser anunciado en el balcón ante la multitud congregada en la plaza de San Pedro, sufre un ataque de pánico, y se refugia en el interior de los apartamentos vaticanos. A partir de ahí, comenzará un proceso para convencer al nuevo pontífice para que asuma sus nuevas responsabilidades, que pasará por la visita de un psicoanalista (Nanni Moretti), por la salida del pontífice de incógnito para ver a otra psicoanalista, exmujer del anterior (Margherita Buy), o por su escapada para mezclarse con el mundo y con las gentes del teatro. Vocación de actor que tuvo en su juventud y no pudo ver realizada. Al final, dará su discurso en el balcón de San Pedro, aunque quizá no será el que todos esperan.

Guardia suiza - San Pietro in Vaticano

Durante los cónclaves, nadie puede entrar y salir de los apartamentos vaticanos, y la guardia suiza se encarga de realizar una férrea vigilancia (Canon Powershot G6).

Con este filme, Moretti pone en solfa todo el sistema de gobierno de la Iglesia católica. Aunque lo hace de forma amable. Al menos aparentemente. Vemos a los siempre serios cardenales relajados, con sus gustos, sus debilidades, brindándonos algunas escenas impagables. El cardenal alemán rodando por los suelos, el equipo de cardenales australianos de voleibol, las sesiones de psicoanálisis en el Vaticano, y sobre todo, un papa, que vestido de paisano tiene básicamente el aspecto de un señor mayor, normal y corriente, que se ve abrumado por una tarea que le sobrepasa en todos los sentidos. Tal vez por que la tesis del realizador es que es una tarea que sobrepasa a cualquier persona sensata en todos los sentidos. Todo ello con mucho humor, con un punto de drama, ternura, pero también con un fondo de dureza amortiguada por lo anterior en la crítica a la institución.

Por supuesto, hemos de considerar la interpretación del elenco. Variado y peculiar. Pero dominado por ese «papa» tan estupendo que es Michel Piccoli, casi irreconocible con respecto a los papeles que ha interpretado a lo largo de su larga carrera actoral.

Desde luego, una película recomendable que extraerá de nosotros con frecuencia una sonrisa, y de vez en cuando alguna risa. Que nos hará reflexionar sobre la naturaleza humana de cualquier institución, incluso de las más «importantes» o de las más «sagradas».

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Baldaquino de Bernini

Por algún lugar bajo el baldaquino de Bernini, en la basílica de San Pedro, se encontraba el último papa en fallecer apenas cuatro meses antes del deceso y del último cónclave (Canon Powershot G6).

[Cine] Crazy, Stupid, Love (2011)

Cine

Crazy, Stupid, Love (2011), 10 de octubre de 2011.

Creo que es la primera vez que me pasa que, desde que mantengo este Cuaderno de ruta, veo una película en el cine, y se me olvida comentarla en estas páginas al día siguiente o a los dos días como más tardar. Pero el hecho es que esto me sucedió con este filme. Primero, esta mañana he revisado mi base de datos de películas vistas en sala de cine, y me ha extrañado que hubiera un hueco a primeros de octubre, un intervalo muy amplio entre dos película, cuando últimamente vamos como poco una vez a la semana. Pero no he caído en la cuenta. Ha sido al mediodía, cuando revisaba filmografías de los intérpretes de la película que vimos el martes, cuando me he dado cuenta que Emma Stone era una de las intérpretes importantes de la película que nos ocupa esta tarde, aunque vi hace ya más de tres semanas.

Esta comedia dramática, que no me parece tan compleja como para necesitar dos directores, Glenn Ficarra y  John Requa, nos cuenta las peripecias de Cal Weaver (Steve Carell), al que una noche, cenando en un restaurante mono con su mujer Emily (Julianne Moore), esta va y le suelta que le ha engañado con un tal David (Kevin Bacon) y que quiere divorciarse de él. Abandona su casa, y se dedica a ir a bares nocturnos en busca de ligue con resultados catastróficos, hasta que un mujeriego con éxito, Jacob (Ryan Gosling), lo adopta y le enseña como hacerlo. Este no siempre tiene éxito, ya que una joven y guapa pelirroja, Hanna (Emma Stone), recién graduada en derecho, se le ha resistido. Ella espera que su novio se le declare. Cosa que no pasa y le deja muy escocida. Mientras, la canguro de sus hijos, Jessica (Analeigh Tipton), hija de 17 años de unos amigos de la familia está colada por él. Y a su vez, el hijo adolescente de Cal, Robbie (Jonah Bobo), está enamorado de la canguro. Por si fuera poco, Cal tiene un ligue de una noche, según él, algo más según ella, con Kate (Marisa Tomei), la madura pero guapa y atractiva profesora de Robbie. Y aún hay más sorpresas y entrelazamientos de historias que prefiero no desvelar. Que ya vale.

Lo cierto es que fue una película a la que fuimos sin muchas expectativas. Y para que nos vamos a engañar, si se me olvidó comentarla, tampoco es que me dejase una marca muy profunda en mi memoria. Pero la verdad es que no está mal. Filmada con soltura, ya podrán entre dos, tiene el tono melancólico del monumental despiste del personaje principal, un hombre que sigue enamorado de su mujer, pero que se siente demasiado ofendido para pelear por su matrimonio. Básicamente, si se le puede llamar comedia es por los acentos de humor que le ponen los secundarios, particularmente Bacon y Tomei. Las apariciones de esta última saben realmente a poco. Lo hace muy bien, está muy guapa, y muy inspirada. El conjunto de intérpretes están de correctos a bastante bien, aunque la verdad es que sientes constantemente que te gustaría saber más de los personajes femeninos, que son más interesantes.

En su conjunto, una película razonable, que no me atrevo a recomendar, por lo menos a quienes como yo viven en Zaragoza, porque me parece que ya ha desaparecido de la cartelera. Pero si no es así, pues es una opción razonable para pasar un par de horas en el cine. Sin duda. Y definitivamente, esta chica, la Stone es un encanto. Absolutamente adorable. Y también está divertida. Y guapa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Paso

El protagonista del filme se ha metido en algún que otro charco notable, como los que había que sortear esta tarde tras la mañana de lluvia en Zaragoza (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

[TV] Adiós de momento a las chicas de Showtime,… y pequeño comentario sobre el tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios

Televisión

Sí. En realidad son diversas las que podrían llevar el apelativo de las «chicas de Showtime». Pero en concreto me voy a referir a dos personajes muy distintos, que recientemente a terminado temporada en la pequeña pantalla.

Weeds – 7ª temporada

Sí, ya hace nada menos que siete temporadas que Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) y su disfuncional y extraña familia nos acompañan. Desde las primeras temporadas en la «idílica» comunidad de Agrestic a su extraña convivencia con las mafias mejicanas desde los suburbios de San Diego, su huída a través de media norteamericana, y su provisional asentamiento en Nueva York en esta última temporada.

Tras una elipsis de un par o tres de años en la que Nancy ha permanecido en prisión, mientras su familia se refugiaba en la muy tolerante Copenhague, se vuelven a reunir en la Gran Manzana. El objetivo iniciar es reunirse y comenzar una nueva vida. Pero tratándose de los Botwin nada será fácil, y la «hierba» no estará lejos, siendo un personaje más de la serie, por no decir un miembro más de la familia.

El tono similar al que ya conocemos, una serie de situaciones demenciales soportadas por el buen hacer interpretativo de actores y actrices, mucho humor, no poco de drama, y un puntito de tragedia siempre amenazante. Oficialmente, no está confirmada la octava temporada. Pero el final es un cliffhanger en toda regla.

A ver si nos vamos a caer y tiramos a la del rabo de pescadilla...

En Copenhague encontramos al principio de temporada a los Botwin que no están entre rejas (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

The Big C – 2ª temporada

Nueva colección de aventuras familiares. Pero esta vez sin salir de los aburguesados suburbios de una ciudad del medio oeste americano, donde supongo que las cosas que le pasan a Cathy Jamison (Laura Linney) suceden. Siempre con una nota de humor y de ironía, la serie ha ido adquiriendo progresivamente un tono más dramático. Una vez más, además de las vivencias de Cathy hemos ido presenciando las de su familia y allegados, todos ellos hijos reales o figurados de la gran Cathy. Pero por el camino todos van sufriendo pérdidas. Y de hecho, uno va a llegar a pensar que la única que va a llegar viva al final de la serie es la que tiene el cáncer terminal. Pero no diré más que no quiero destripar más de la cuenta.

Divertida y emocionante a la vez, tal vez no llega esta temporada a los niveles de la primera quizá porque ya no nos sorprende tanto la situación, sigue siendo una gran recomendación para quienes quieran ver cine hecho para la pequeña pantalla. Y con episodio de menos de media hora de duración, quien se puede resistir. Aquí también, gran mérito de los intérpretes. Todos ellos.

El tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios… y en Terra Nova

Se emitió el piloto de hora y media de duración de la gran apuesta de Fox por la aventura y la ciencia ficción: Terra Nova. No voy a comentar gran cosa sobre la serie. El piloto fue entretenido, pero de ahí a que al final me acabe interesando la serie va un trecho. Por lo menos, algunas de las chicas, si no buenas actrices, por lo menos son monas.

El caso es que sitúan la acción en el pasado de nuestro planeta, hace 85 millones de años, en el cretácico superior. Esto garantiza la presencia de muuuuuchos dinosaurios. Eso sí, en una realidad paralela, para no dar lugar a paradojas temporales. O eso parece, al menos.

El caso es que en la escena final del episodio piloto, la familia protagonistas quedan obnubilados ante la visión de la Luna. Muy grande. Y la chica adolescente, que es la empollona de la familia, les explica porqué hace 85 millones de años la luna estaba más cerca de la Tierra que en la actualidad.

En la serie se dice que la Luna se aleja  de la Tierra 0,5 centímetro al año. En 85 millones de años, querría decir que se ha alejado 42,5 millones de centímetros. Es decir 425 kilómetros. Teniendo en cuenta que en la actualidad la órbita media de nuestro satélite está a 384,4 mil kilómetros de promedio, hace 85 millones de años, según los datos proporcionados por la serie, estaría a un poco menos de 384 mil kilómetros. Un 99,89% de la distancia actual y del diámetro aparente actual. ¿Realmente cree que alguien puede apreciar esa diferencia de tamaño realmente? Creo que no.

Las cosas no son del todo así. Parece que en realidad el satélite se aleja 4 centímetros al año (en realidad 38 milímetros, pero por redondear). Es decir, 8 veces más deprisa. Pero aun así, la diferencia es difícil de distinguir. Más para una gente que no han visto al satélite con frecuencia por estar, en su tiempo, la Tierra cubierta por una capa de polución. Mala ciencia. Muy mala ciencia.

Reloj astronómico en la Marienkirche

Seguro que el reloj astronómico de la Marienkirche de Lübeck, Alemania, está mejor calibrado que el guion televisivo de Terra Nova (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,4 ASPH).

[Libro] Solar

Literatura

Dicen por ahí que Ian McEwan es el escritor de narrativa de ficción más importante de la actualidad. Yo he tenido oportunidad de leer dos de sus novelas, y ambas me han gustado bastante. Lo que no sé es si subir a lo alto del pedestal. Quizá eso es lo de menos. En su última novela, la emprende con el calentamiento local. O a lo mejor no. A lo mejor la emprende con algo más profundo todavía.

Solar
Ian McEwan (traducción, Jaime Zulaika)
Panorama de narrativas, Anagrama, 2011
ISBN: 9788433975553

Primrose Hill

Una de las oportunidades de redención para el protagonista de la novela, tiene que ver con un pulcro apartamento cerca de Primrose Hill, lugar donde los londinenses gustan de disfrutar de los días de buen tiempo, con vistas de la ciudad (Canon Digital Ixus 400).

Estamos en el año 2000. Michael Beard es un físico famoso, ganador del premio Nobel por sus aportaciones sobre el comportamiento de la luz en el marco de la teoría de la relatividad de Einstein. Pero eso fue muchos años antes. Desde entonces vive acomodado pero sin aportar grandes cosas. Comedor, bebedor, mujeriego; va por su quinto matrimonio que hace aguas por todas partes. Descubre que su mujer le es infiel. Y un joven físico del instituto dedicado a las energías alternativas para luchar contra el cambio climático donde trabaja un día a la semana le irrita con su desparpajo, su falta de complejos y su originalidad. Todo conspira para complicar su vida. A la vuelta de un esperpéntico viaje a un fiordo helado en el círculo polar ártico, alguien morirá y su vida cambiará. Volveremos a encontrarlo en 2005 y en 2009, en el que finalmente las consecuencias de todo lo que ha hecho y lo que no ha hecho en su vida explotará.

Con esta novela ha estado a punto de pasarme como con La conjura de los necios. Aquella es una novela que nunca he podido terminar por el rechazo visceral que me produce su protagonista. En este casi casi es lo mismo. Pero he llegado al final, para conocer el devenir de este físico, que sin duda alguna es la personificación de los defectos de la sociedad occidental actual. Avaro, consumidor en exceso, desconsiderado con los demás, egoísta… su glotonoría es la metáfora perfecta del derroche de recursos de la sociedad contemporánea. Del consumo desmedido. Esto es algo de lo que te vas dando cuenta cuanto más reflexionas sobre lo que has ido leyendo. Quizá la figura de Michael Beard incomoda especialmente por no deja de ser ese alter ego de todos nosotros que no queremos reconocer. Es todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, como colectivo, pero quizá también como individuos. También es un espejo de la capacidad del ser humano para cometer errores. Al protagonista, un privilegiado desde todos los puntos de vista, constantemente se le ofrecen oportunidades para corregir su rumbo. Pero con con una constancia igualmente persistente, domina su vertiente negativa para huir hacia delante, insistiendo en sus errores.

De fondo, el asunto del calentamiento local, que es tratado paródicamente pero no por ello con menos seriedad. Al fin y al cabo, lo que se parodia no es el problema, sino la actitud de científicos, politicos, intelectuales, la sociedad en general ante el problema. Lo cual también nos debería reflexionar sobre el hecho de que tenemos un problema, un problema grave. Al igual que Beard aunque diagnostiquemos correctamente los problemas que el mundo presenta, que nuestra civilización ostenta, no sólo no corregimos el rumbo sino que persistimos con igual constancia en nuestros errores.

La novela nos divertirá en muchas ocasiones. Tanto el viaje al ártico, como la muerte que pone fin al primer acto de la novela son momentos de increíble comicidad. Pero también es una novela dramática, y por qué no decirlo, trágica en cuanto a las consecuencias finales. En cualquier caso, cuanto más reflexiono sobre lo que he leído, más recomendable me parece. Así que, a por ella.

Primrose Hill

Describe la novela tanto los niños jugando como las cometas volando en Primrose Hill (Canon Digital Ixus 400).

[Cine] La boda de mi mejor amiga (2011)

Cine

La boda de mi mejor amiga (Bridesmaids, 2011), 16 de agosto de 2011

Sí. Ya sé lo que vais a decir. Con semejante título en castellano, hace falta estar loco para ir a ver esta película. Pero hay varias circunstancias atenuantes: 1), hace mucho calor y eso enlentece y dificulta la toma de decisiones razonables y razonadas; 2), esta película venía precedida de críticas que advertía que no era lo que parecía y que estaba muy bien; 3), perdí la votación por lo que o tragaba o me quedaba en casa. Veremos a ver que pasó al final.

Sinopsis

Annie (Kristen Wiig) es una chica que está dejando de ser chica a marchas forzadas, cuyo negocio de pastelería le fue mal lo mismo que su última relación seria, que mal vive en una casa con dos hermanos absolutamente extraños, que se acuesta por el mero hecho de practicar el sexo con un tipo que realmente sólo quiere eso y ella no se atreve ha decir que quiere más, y que para colmo de males, su mejor amiga de la infancia y esas cosas, Lillian (Maya Rudolphse va a casar con un pijo. Y ella va a ser la dama de honor principal, al frente de una grupo de amigas y familiares más colaterales de la novia, en las que destaca la superpija Helen (Rose Byrne). A partir de ahí todo irá mal, Annie irá perdiendo su lugar y su norte, y aunque cierto comprensivo policía de tráfico, Rhodes (Chris O’Dowd), está por ahí por si necesita algo, lo que sea, acabará sumida en un profundo pozo perdiendo a su amiga, su trabajo, su casa, sus oportunidades con el guripa,… Hasta que… Hasta aquí puedo contar.

Realización y producción

Desde el principio se ve que los autores de esta comedia quieren diferenciarse de la típica comedia romántica sobre bodas que periódicamente, como las golondrinas, anida en nuestras pantallas de cine procedente del otro lado del Atlántico, sin que sea posible como pasa con las golondrinas diferenciar unas de otras. Salvo quizá la celebrada comedia que en español llevaba el mismo título que ésta, cambiando la «a» del final por una «o». Para empezar, porque empiezan a salir chistes sobre pedos, caca, culo, pis,… aunque luego tampoco sea ese el camino que toma la película, que en determinados momentos se pone realmente melancólica.

La base de la película es el guion de la propia protagonista, Wiig, que procede de la afamada Saturday Night Live, con algunas colaboraciones de lo que se supone es el humor gamberro británico, pero que salvo las caras que aparecen por ahí, tan apenas se notan. Así, con cierta indefinición sobre el tipo de comedia que quiere ser la película avanza poco a poco con algún destello de comicidad, y muchos ratos de cierta indiferencia hacia el punto final, que es desalentadoramente muy del gusto americano.

Interpretación

El peso de la película lo lleva Kristen Wiig, a quien no hace mucho mencionamos por estas páginas por su aparición en otra comedia gamberreta. El resto están de comparsas, haciendo papeles decentes siempre en función de la comentada indefinición del filme. Si pretenden extraer carcajadas del público, conmigo han fracasado. Alguna sonrisa que otra, y pequeñas risillas. esporádicamente. Para colmo, aparece Rose Byrne que es una actriz que me resulta muy estomagante, y cuyo papel además no contribuye a mejorar esa imagen. Desaprovechada la relación con el polícía interpretado por el miembro del «IT Crowd», Chris O’Dowd. Un personaje que cae simpático, pero que no da de sí todo lo que podría.

Conclusión

No entiendo el entusiasmo que ha levantado este filme en algunos medios. Sin ser un desastre, o una mala película siquiera, no pasa de ser una comedieta que mezcla la común mediocridad del género en la actualidad con algún momento divertido. Obviamente, no le deberían haber cambiado el título; en más de una ocasión he manifestado que el tipo que pone los títulos en castellano de las películas extranjeras debería ser condenado por crímenes de lesa humanidad. Pero tampoco podemos echar la culpa de la insatisfacción a las expectativas creadas por el título. La película flojea lo mires como lo mires. Y los críticos que por el mundo andan, también. O les afecta el calor. O no se han enterado de lo que es una comedia. Que en una comedia, a partir de determinado momento te resulte indiferente lo que les pasa a los que salen,… malo.

Valoración

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: 
**

Túmulos funerarios - Gamla Uppsala

Túmulos funerarios reales en Gamla Uppsala - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[Breve – cine] Pièce Montée (2010)

Cine

Pièce Montée – IMDb (título de la versión doblada, El pastel de boda, 2010).

Una más de las películas que descargué el fin de semana en el servicio A la carta de Digital+. Esta me llamó la atención por tres motivos. Es una película francesa con posibilidad de verla en versión original, y me apetecía hacer un poco de oído a este idioma, que tengo muy abandonado.  Es una comedia, y últimamente me apetecen las comedias. Aunque son un riesgo tremendo. De bodrio, digo. Y la protagoniza Clémence Poésy, que es una de estas francesitas tan chics que nos ofrece de vez en cuando el cine galo, y que me llamó la atención como «camella» y estafadora de poca monta en In Bruges (Escondidos en Brujas). Aunque la mayor parte del público quizá la reconozca por que sale en algunas de las películas del Harry Potter.

Bueno. Pues nada. Lo dicho. Las comedias, hoy en día, son un riesgo tremendo. Y las comedias francesas más. Siempre se les ha dado mejor el drama a los vecinos del norte. No empieza mal, pero enseguida se desfonda y pierde el norte. Floja, floja, floja. Llena de tópicos. Este tipo de películas alrededor de un acontecimiento familiar siempre se les han dado mejor a los británicos.