[TV] Adiós de momento a las chicas de Showtime,… y pequeño comentario sobre el tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios

Televisión

Sí. En realidad son diversas las que podrían llevar el apelativo de las «chicas de Showtime». Pero en concreto me voy a referir a dos personajes muy distintos, que recientemente a terminado temporada en la pequeña pantalla.

Weeds – 7ª temporada

Sí, ya hace nada menos que siete temporadas que Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) y su disfuncional y extraña familia nos acompañan. Desde las primeras temporadas en la «idílica» comunidad de Agrestic a su extraña convivencia con las mafias mejicanas desde los suburbios de San Diego, su huída a través de media norteamericana, y su provisional asentamiento en Nueva York en esta última temporada.

Tras una elipsis de un par o tres de años en la que Nancy ha permanecido en prisión, mientras su familia se refugiaba en la muy tolerante Copenhague, se vuelven a reunir en la Gran Manzana. El objetivo iniciar es reunirse y comenzar una nueva vida. Pero tratándose de los Botwin nada será fácil, y la «hierba» no estará lejos, siendo un personaje más de la serie, por no decir un miembro más de la familia.

El tono similar al que ya conocemos, una serie de situaciones demenciales soportadas por el buen hacer interpretativo de actores y actrices, mucho humor, no poco de drama, y un puntito de tragedia siempre amenazante. Oficialmente, no está confirmada la octava temporada. Pero el final es un cliffhanger en toda regla.

A ver si nos vamos a caer y tiramos a la del rabo de pescadilla...

En Copenhague encontramos al principio de temporada a los Botwin que no están entre rejas (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

The Big C – 2ª temporada

Nueva colección de aventuras familiares. Pero esta vez sin salir de los aburguesados suburbios de una ciudad del medio oeste americano, donde supongo que las cosas que le pasan a Cathy Jamison (Laura Linney) suceden. Siempre con una nota de humor y de ironía, la serie ha ido adquiriendo progresivamente un tono más dramático. Una vez más, además de las vivencias de Cathy hemos ido presenciando las de su familia y allegados, todos ellos hijos reales o figurados de la gran Cathy. Pero por el camino todos van sufriendo pérdidas. Y de hecho, uno va a llegar a pensar que la única que va a llegar viva al final de la serie es la que tiene el cáncer terminal. Pero no diré más que no quiero destripar más de la cuenta.

Divertida y emocionante a la vez, tal vez no llega esta temporada a los niveles de la primera quizá porque ya no nos sorprende tanto la situación, sigue siendo una gran recomendación para quienes quieran ver cine hecho para la pequeña pantalla. Y con episodio de menos de media hora de duración, quien se puede resistir. Aquí también, gran mérito de los intérpretes. Todos ellos.

El tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios… y en Terra Nova

Se emitió el piloto de hora y media de duración de la gran apuesta de Fox por la aventura y la ciencia ficción: Terra Nova. No voy a comentar gran cosa sobre la serie. El piloto fue entretenido, pero de ahí a que al final me acabe interesando la serie va un trecho. Por lo menos, algunas de las chicas, si no buenas actrices, por lo menos son monas.

El caso es que sitúan la acción en el pasado de nuestro planeta, hace 85 millones de años, en el cretácico superior. Esto garantiza la presencia de muuuuuchos dinosaurios. Eso sí, en una realidad paralela, para no dar lugar a paradojas temporales. O eso parece, al menos.

El caso es que en la escena final del episodio piloto, la familia protagonistas quedan obnubilados ante la visión de la Luna. Muy grande. Y la chica adolescente, que es la empollona de la familia, les explica porqué hace 85 millones de años la luna estaba más cerca de la Tierra que en la actualidad.

En la serie se dice que la Luna se aleja  de la Tierra 0,5 centímetro al año. En 85 millones de años, querría decir que se ha alejado 42,5 millones de centímetros. Es decir 425 kilómetros. Teniendo en cuenta que en la actualidad la órbita media de nuestro satélite está a 384,4 mil kilómetros de promedio, hace 85 millones de años, según los datos proporcionados por la serie, estaría a un poco menos de 384 mil kilómetros. Un 99,89% de la distancia actual y del diámetro aparente actual. ¿Realmente cree que alguien puede apreciar esa diferencia de tamaño realmente? Creo que no.

Las cosas no son del todo así. Parece que en realidad el satélite se aleja 4 centímetros al año (en realidad 38 milímetros, pero por redondear). Es decir, 8 veces más deprisa. Pero aun así, la diferencia es difícil de distinguir. Más para una gente que no han visto al satélite con frecuencia por estar, en su tiempo, la Tierra cubierta por una capa de polución. Mala ciencia. Muy mala ciencia.

Reloj astronómico en la Marienkirche

Seguro que el reloj astronómico de la Marienkirche de Lübeck, Alemania, está mejor calibrado que el guion televisivo de Terra Nova (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,4 ASPH).

[Libro] Solar

Literatura

Dicen por ahí que Ian McEwan es el escritor de narrativa de ficción más importante de la actualidad. Yo he tenido oportunidad de leer dos de sus novelas, y ambas me han gustado bastante. Lo que no sé es si subir a lo alto del pedestal. Quizá eso es lo de menos. En su última novela, la emprende con el calentamiento local. O a lo mejor no. A lo mejor la emprende con algo más profundo todavía.

Solar
Ian McEwan (traducción, Jaime Zulaika)
Panorama de narrativas, Anagrama, 2011
ISBN: 9788433975553

Primrose Hill

Una de las oportunidades de redención para el protagonista de la novela, tiene que ver con un pulcro apartamento cerca de Primrose Hill, lugar donde los londinenses gustan de disfrutar de los días de buen tiempo, con vistas de la ciudad (Canon Digital Ixus 400).

Estamos en el año 2000. Michael Beard es un físico famoso, ganador del premio Nobel por sus aportaciones sobre el comportamiento de la luz en el marco de la teoría de la relatividad de Einstein. Pero eso fue muchos años antes. Desde entonces vive acomodado pero sin aportar grandes cosas. Comedor, bebedor, mujeriego; va por su quinto matrimonio que hace aguas por todas partes. Descubre que su mujer le es infiel. Y un joven físico del instituto dedicado a las energías alternativas para luchar contra el cambio climático donde trabaja un día a la semana le irrita con su desparpajo, su falta de complejos y su originalidad. Todo conspira para complicar su vida. A la vuelta de un esperpéntico viaje a un fiordo helado en el círculo polar ártico, alguien morirá y su vida cambiará. Volveremos a encontrarlo en 2005 y en 2009, en el que finalmente las consecuencias de todo lo que ha hecho y lo que no ha hecho en su vida explotará.

Con esta novela ha estado a punto de pasarme como con La conjura de los necios. Aquella es una novela que nunca he podido terminar por el rechazo visceral que me produce su protagonista. En este casi casi es lo mismo. Pero he llegado al final, para conocer el devenir de este físico, que sin duda alguna es la personificación de los defectos de la sociedad occidental actual. Avaro, consumidor en exceso, desconsiderado con los demás, egoísta… su glotonoría es la metáfora perfecta del derroche de recursos de la sociedad contemporánea. Del consumo desmedido. Esto es algo de lo que te vas dando cuenta cuanto más reflexionas sobre lo que has ido leyendo. Quizá la figura de Michael Beard incomoda especialmente por no deja de ser ese alter ego de todos nosotros que no queremos reconocer. Es todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, como colectivo, pero quizá también como individuos. También es un espejo de la capacidad del ser humano para cometer errores. Al protagonista, un privilegiado desde todos los puntos de vista, constantemente se le ofrecen oportunidades para corregir su rumbo. Pero con con una constancia igualmente persistente, domina su vertiente negativa para huir hacia delante, insistiendo en sus errores.

De fondo, el asunto del calentamiento local, que es tratado paródicamente pero no por ello con menos seriedad. Al fin y al cabo, lo que se parodia no es el problema, sino la actitud de científicos, politicos, intelectuales, la sociedad en general ante el problema. Lo cual también nos debería reflexionar sobre el hecho de que tenemos un problema, un problema grave. Al igual que Beard aunque diagnostiquemos correctamente los problemas que el mundo presenta, que nuestra civilización ostenta, no sólo no corregimos el rumbo sino que persistimos con igual constancia en nuestros errores.

La novela nos divertirá en muchas ocasiones. Tanto el viaje al ártico, como la muerte que pone fin al primer acto de la novela son momentos de increíble comicidad. Pero también es una novela dramática, y por qué no decirlo, trágica en cuanto a las consecuencias finales. En cualquier caso, cuanto más reflexiono sobre lo que he leído, más recomendable me parece. Así que, a por ella.

Primrose Hill

Describe la novela tanto los niños jugando como las cometas volando en Primrose Hill (Canon Digital Ixus 400).

[Cine] La boda de mi mejor amiga (2011)

Cine

La boda de mi mejor amiga (Bridesmaids, 2011), 16 de agosto de 2011

Sí. Ya sé lo que vais a decir. Con semejante título en castellano, hace falta estar loco para ir a ver esta película. Pero hay varias circunstancias atenuantes: 1), hace mucho calor y eso enlentece y dificulta la toma de decisiones razonables y razonadas; 2), esta película venía precedida de críticas que advertía que no era lo que parecía y que estaba muy bien; 3), perdí la votación por lo que o tragaba o me quedaba en casa. Veremos a ver que pasó al final.

Sinopsis

Annie (Kristen Wiig) es una chica que está dejando de ser chica a marchas forzadas, cuyo negocio de pastelería le fue mal lo mismo que su última relación seria, que mal vive en una casa con dos hermanos absolutamente extraños, que se acuesta por el mero hecho de practicar el sexo con un tipo que realmente sólo quiere eso y ella no se atreve ha decir que quiere más, y que para colmo de males, su mejor amiga de la infancia y esas cosas, Lillian (Maya Rudolph) se va a casar con un pijo. Y ella va a ser la dama de honor principal, al frente de una grupo de amigas y familiares más colaterales de la novia, en las que destaca la superpija Helen (Rose Byrne). A partir de ahí todo irá mal, Annie irá perdiendo su lugar y su norte, y aunque cierto comprensivo policía de tráfico, Rhodes (Chris O’Dowd), está por ahí por si necesita algo, lo que sea, acabará sumida en un profundo pozo perdiendo a su amiga, su trabajo, su casa, sus oportunidades con el guripa,… Hasta que… Hasta aquí puedo contar.

Realización y producción

Desde el principio se ve que los autores de esta comedia quieren diferenciarse de la típica comedia romántica sobre bodas que periódicamente, como las golondrinas, anida en nuestras pantallas de cine procedente del otro lado del Atlántico, sin que sea posible como pasa con las golondrinas diferenciar unas de otras. Salvo quizá la celebrada comedia que en español llevaba el mismo título que ésta, cambiando la «a» del final por una «o». Para empezar, porque empiezan a salir chistes sobre pedos, caca, culo, pis,… aunque luego tampoco sea ese el camino que toma la película, que en determinados momentos se pone realmente melancólica.

La base de la película es el guion de la propia protagonista, Wiig, que procede de la afamada Saturday Night Live, con algunas colaboraciones de lo que se supone es el humor gamberro británico, pero que salvo las caras que aparecen por ahí, tan apenas se notan. Así, con cierta indefinición sobre el tipo de comedia que quiere ser la película avanza poco a poco con algún destello de comicidad, y muchos ratos de cierta indiferencia hacia el punto final, que es desalentadoramente muy del gusto americano.

Interpretación

El peso de la película lo lleva Kristen Wiig, a quien no hace mucho mencionamos por estas páginas por su aparición en otra comedia gamberreta. El resto están de comparsas, haciendo papeles decentes siempre en función de la comentada indefinición del filme. Si pretenden extraer carcajadas del público, conmigo han fracasado. Alguna sonrisa que otra, y pequeñas risillas. esporádicamente. Para colmo, aparece Rose Byrne que es una actriz que me resulta muy estomagante, y cuyo papel además no contribuye a mejorar esa imagen. Desaprovechada la relación con el polícía interpretado por el miembro del «IT Crowd», Chris O’Dowd. Un personaje que cae simpático, pero que no da de sí todo lo que podría.

Conclusión

No entiendo el entusiasmo que ha levantado este filme en algunos medios. Sin ser un desastre, o una mala película siquiera, no pasa de ser una comedieta que mezcla la común mediocridad del género en la actualidad con algún momento divertido. Obviamente, no le deberían haber cambiado el título; en más de una ocasión he manifestado que el tipo que pone los títulos en castellano de las películas extranjeras debería ser condenado por crímenes de lesa humanidad. Pero tampoco podemos echar la culpa de la insatisfacción a las expectativas creadas por el título. La película flojea lo mires como lo mires. Y los críticos que por el mundo andan, también. O les afecta el calor. O no se han enterado de lo que es una comedia. Que en una comedia, a partir de determinado momento te resulte indiferente lo que les pasa a los que salen,… malo.

Valoración

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: 
**

Túmulos funerarios - Gamla Uppsala

Túmulos funerarios reales en Gamla Uppsala - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[Breve – cine] Pièce Montée (2010)

Cine

Pièce Montée – IMDb (título de la versión doblada, El pastel de boda, 2010).

Una más de las películas que descargué el fin de semana en el servicio A la carta de Digital+. Esta me llamó la atención por tres motivos. Es una película francesa con posibilidad de verla en versión original, y me apetecía hacer un poco de oído a este idioma, que tengo muy abandonado.  Es una comedia, y últimamente me apetecen las comedias. Aunque son un riesgo tremendo. De bodrio, digo. Y la protagoniza Clémence Poésy, que es una de estas francesitas tan chics que nos ofrece de vez en cuando el cine galo, y que me llamó la atención como «camella» y estafadora de poca monta en In Bruges (Escondidos en Brujas). Aunque la mayor parte del público quizá la reconozca por que sale en algunas de las películas del Harry Potter.

Bueno. Pues nada. Lo dicho. Las comedias, hoy en día, son un riesgo tremendo. Y las comedias francesas más. Siempre se les ha dado mejor el drama a los vecinos del norte. No empieza mal, pero enseguida se desfonda y pierde el norte. Floja, floja, floja. Llena de tópicos. Este tipo de películas alrededor de un acontecimiento familiar siempre se les han dado mejor a los británicos.

[Cine] Win Win (2011)

Cine

Win Win (2011), 3 de julio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título Win Win (Ganamos todos).

.

Previamente sólo había visto una película de las pocas que ha dirigido Thomas McCarthy, y me gustó bastante. Si a esto añades que la que hoy nos ocupa la protagoniza el solvente Paul Giamatti, que es posible verla en versión original, y que el resto de la cartelera parece un erial, la elección para la calurosa tarde del domingo estaba clara.

Sinopsis

Nos encontramos en New Providence, una pequeña y tranquila ciudad del estado de Nueva Jersey, donde Mike Flaherty (Giamatti) ejerce de abogado en asuntos relacionados con la protección de las personas mayores y vive con su esposa, Jackie (Amy Ryan), y sus dos hijas. En su tiempo libre, ejerce como voluntario de entrenador de lucha libre en el instituto de la ciudad. Social y familiarmente, no se puede quejar. Es querido y respetado. Pero su bufete de abogado está en las últimas. Casi sin clientes, con muchos gastos, lo pasa mal y se encuentra estresado. Mal aconsejado por su amigo Terry (Bobby Cannavale), buena persona pero destalentado, concibe la idea de asumir la tutela de un anciano, Leo (Burt Young), que tiene una leve todavía demencia senil. Argumenta ante la juez que el anciano desea vivir en su casa, y que no quiere ir a una residencia, y él puede hacerse cargo. A cambio, recibirá 1.500 dólares mensuales. El anciano tiene dinero, y una hija con la que no se habla, que se fue de casa veinte años antes, y que no está localizable. Finalmente, obtiene la custodia, pero de forma poco ética ingresa al anciano en la residencia.

La jugada parece ir bien. Pero en estas que aparece Kyle (Alex Shaffer), el nieto del anciano. Que no sabía que existiese. Y que viene huyendo de la turbulenta vida que lleva con su madre, actualmente en un programa de rehabilitación para adictos a drogas. Kyle causará un notable impacto en la vida de los Flaherty, tanto de Mike como de Jackie, que acabarán «adoptándolo» hasta que se aclare la situación de su madre. Además es un excelente competidor de lucha libre, por lo que será bienvenido en el equipo. Pero también tiene una mente inquisitiva y reflexiva, y las cosas no irán tan bien para Mike. Especialmente, cuando en un momento dado aparezca la madre, Cindy (Melanie Lynskey), al olor del dinero de su padre.

Realización y producción

Realización sencilla y técnicamente perfecta al servicio de una historia amable y de unos personajes que, como comentaré más adelante, son el principal valor de la misma. Una pequeña comunidad donde nunca pasa nada, un pequeño (o grande) drama familiar, un poco de humor, muchos buenos sentimientos y buen rollo. Estas son las recetas de este filme, que básicamente es un enredo al servicio del retrato del crecimiento de dos personajes, el abogado y el muchacho.

Interpretación

Lo dicho. La base de esta película es el buen quehacer de sus intérpretes. El protagonista principal, Giamatti, está solvente como de costumbre. El adolescente, Alex Shaffer, borda su actuación de chaval reflexivo y tranquilo, pero en el que la procesión va por dentro. Siempre solvente también la discreta pero eficaz Amy Ryan. Bobby Cannavale forma una pareja con Giamatti que a veces recuerda la que aparecía en Entre copas. Muy bien el anciano con demencia… Vamos que todos están muy bien.

Conclusiones

Quizá el principal inconveniente de esta historia de redención personal, por sus propios errores en el caso del abogado, por los errores de otros en el caso del adolescente, es que hay tanto, tanto, tanto buen rollo. Todo el mundo en un momento dado es tan capaz de quererse… Hasta la mala madre salva los muebles en un momento dado. Pero es cierto que te lo pasas bien. Que la película transmite un mensaje de optimismo. Que nunca lleva el drama más allá de cierto punto, y que siempre hay una cierto escora hacia la comedia que te pone una sonrisa en los labios. Y bueno, todo ello está muy bien para pasar tranquilamente una tarde de verano. Yo creo que esta película es recomendable, especialmente por el buen trabajo interpretativo. Preferentemente en versión original, como siempre recomiendo.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Escuchando una grabación del saxofonista Stan Getz, acompañado por un cuarteto de cuerdas. No parece lo mas jazzístico, pero es la propuesta del programa A todo jazz de la semana pasada y la verdad es que suena fenomenal.

Arco Iris

A pesar de estar de vacaciones, no puedo evitar despertarme pronto; así que aprovechando que la mañana estaba fresquita me he ido a caminar un rato, y me ha caído un chaparrón con arco iris incluido - Leica D-Lux 5

[Cine] Un cuento chino (2011)

Cine

Un cuento chino (2011), 27 de junio de 2011.

Dice una amiga mía que si quieres ir al cine, y al mirar la cartelera nada te inspira compruebes los repartos. Si en alguna sale Ricardo Darín vete a ver esa. También lo dice con Clint Eastwood. Pero hoy, quien nos ocupa, es el actor argentino. Por que en cartelera, a falta de propuestas mínimamente atractivas, descubrimos una película en la que salía Darín. Y esa es la que fuimos a ver.

Sinopsis

Comienza la película con un colorido prólogo, con coloricos a lo Amélie, que nos sitúa en un paradisíaco lago en algún lugar de china, donde una joven pareja se hace arrumacos en una barca, y donde el joven chino (Ignacio Huang) se prepara para declararse a su enamorada. Cosa que hubiera conseguido si no hubiese caído una vaca del cielo sobre la barca, y concretamente sobre la chinita, impidiendo ulteriores relaciones por defunción de una de las partes.

Inmediatamente, nos traladamos a un Buenos Aires mucho menos colorido, donde encontramos un ferretero de poca monta (Darín), muy obsesivo, muy solitario, que se entretiene recortando noticias absurdas en las páginas de sucesos de los diarios, viendo despegar los aviones en un aeropuerto, comprándole figuritas de cristal a su madre muerta, y no atreviéndose a enrollarse con Mari (Muriel Santa Ana), la cuñada de lo más parecido que tiene a un amigo, a pesar de lo que le gusta. La Mari, digo, no el amigo.

En un momento dado, se encuentra a un joven chino, casualmente el mismo que previamente a perdido a su novia de forma tan absurda, que es apalizado y despojado de sus pertenencias por unos taxistas. Ninguno habla el idioma del otro. Pero con diversas ayudas, sabrá el ferretero que el chico busca a su «tapo», una especie de tío. Y entre los dos comenzará una búsqueda, apoyados por Mari, que indudablemente les cambiará.

Realización y producción

Sobre una historia mínima, basado en una noticia real por la que unos militares rusos que habían robado unas vacas las soltaron sobre el mar hundiendo un pesquero japonés, el director Sebastián Borensztein nos ofrece una agradable historia de superación de la soledad, y de esperanza, básicamente un drama aderezado con algunos momentos de humor, bien dosificados, por el absurdo de muchas de las situaciones. Rodado en unos escenarios mínimos, muy austero todo, tiene como desventaja que al ser la historia tan pequeña, llega un momento en que hay que alargarla un poco forzadamente para llegar a construir un largometraje. Todo hubiera podido acabar antes, quedando muy bien. También resulta metida con calzador la referencia a la guerra de las Malvinas, origen de la misantropía del ferretero y que evidentemente se considera como una más de las muchas noticias absurdas que se producen en las noticias de los diarios. Finalmente, la historia termina por derroteros previsibles aunque agradables, cumpliendo con su papel de entretener, sensibilizar, y hacer pensar un poquito, nada que te produzca dolor de cabeza.

Interpretación

Este es el principal activo de la película, ya que inmediatamente  sientes simpatía por los tres personajes principales: el ferretero, la Mari y el chino. Si Darín es un actor habitualmente muy competente, no nos decepciona en esta ocasión. Pero los otros dos intérpretes están perfectos. La expresividad de Huang es perfecta para un actor que apenas puede comunicarse mediante el texto hablado, y Santa Ana aporta las necesarias dosis de dulzura y paciencia para contrarrestar las aristas del ferretero, sin que se hagan empalagosa o pesada en ningún momento. Un reparto corto, pero muy equilibrado.

Conclusión

Pues una película que se puede ir a ver sin ningún problema. Que no llegará al nivel de las mejores películas argentinas que nos han llegado en los últimos años, pero que contribuye con algo más que dignidad a cubrir el hueco en la cinematografía en castellano que las producciones españolas no saben, no pueden o no quieren cubrir. Yo me lo pasé muy bien, salí con muy buen sabor de boca y agradecí una vez más a la tierra y al genio Argentinos por darnos un cine que nos gusta, distinto de las tradicionales propuestas yanquis. Y que sea por muchos años.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Ya que estamos en territorio porteño, lo suyo son los tangos, las milongas, y otros sonidos similares. En los años 90, en poco tiempo disfrutamos de un par de películas con el tango como leitmotiv. Me quedo con con The Tango Lesson, dirigida e interpretada por Sally Potter, que tenía una banda sonora excelente.

Solar

Entorno urbano, casi suburbial, como el que se nos ofrece en estas películas del otro lado del charco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

[TV] Adios, T,… adiós, Alice,… adiós, Buck,… adiós, Chicken,… adiós, Shoshana,… en resumen,… adiós, Tara

Televisión

La semana pasada fue la despedida de United States of Tara, esa tragicomedia dedicada a Tara Gregson (Toni Collette) y todos los personajes que viven dentro de ella. Porque la cuestión es que Tara padece trastorno de identidad disociativo, un discutido diagnóstico psiquiátrico ya que no todos los especialistas admiten el cuadro, y que también fue llamado en tiempos trastorno de personalidad múltiple, término que es mejor entendido por los profanos. Y dentro de Tara por lo tanto viven una serie de «otros yo» que son aquellos de los que me he despedido en el título de esta entrada. Entre otros.

Han sido tres las temporadas que ha permanecido la serie en activo. Tres temporadas de doce capítulos, que a mí me han sabido a poco. Resumir lo acontecido en estas tres temporadas es una tarea ardua, sin embargo. Porque han pasado muchas cosas, a veces parsimoniosamente, a veces vertiginosamente. Sin embargo, podemos decir que es la historia de la lucha de Tara por encontrar un lugar en este mundo, y por descubrir porqué le pasa lo que le pasa. Y también es la lucha de toda su familia por aceptarla, por apoyarla, y también de sus momentos de desesperación con ganas de mandarla a freír espárragos. Y en este último punto está también uno de los secretos de la serie. Y es que no sólo es la historia de Tara. Es la historia de su familia.

Es la historia de su marido, Max (John Corbett), profundamente enamorado de su mujer e incapaz de abandonarla pese a que no han faltado las ocasiones y los motivos. Es la historia de su apoyo incondicional.

Es la historia de sus hijos. De Marshall (Keir Gilchrist), un adolescente que tiene que lidiar simultáneamente con los problemas de su madre y con los de su homosexualidad, su propia identidad, sus primeros amores y sus primeros desengaños. Creativo y reflexivo, los problemas de la madre le hacen sufrir probablemente más que a nadie. Salvo a Max, claro. De Kate (Brie Larson), a la que vemos pasar de la adolescencia a la situación de joven adulta, que asume como puede. Dotada de un físico indudablemente atractivo, se mueve entre pequeñas dosis de procacidad y una gran cantidad de ingenuidad y de buen rollo con todo el mundo. Entre los problemas de sus padres y la brillantez intelectual de su hermano, no encuentra su sitio, se siente acomplejada. Aunque tiene algo importante de su parte; su gran predisposición a amar, a querer, casi incondicionalmente.

Es la historia de su hermana, Charmaine (Rosemarie DeWitt), que por ser menor no quedó tan afectada por los problemas que desencadenaron el trastorno de Tara, pero que también tiene serios problemas para encontrar su lugar en el mundo, para encontrar quien le quiera, y que para colmo tiene que lidiar con una maternidad y con unas relaciones que nunca sabemos si son queridas o no, aunque finalmente muestra, al igual que toda la familia su disposición a amar.

Porque en resumidas cuentas, si vamos a echar de menos a los Gregson básicamente es porque a pesar de los problemas, durante tres temporadas nos han estado dando lecciones de solidaridad y de cómo se puede vivir con el deseo de amar y ser amados, a pesar de cómo sean quienes nos rodean. A pesar de que todos, y no sólo Tara tengan problemas con su identidad, con quiénes son y no son.

Una pena que la hayan cancelado. No sabemos  que será de ellos. Supongo que seguirán con problemas. Que Max tendrá que seguir lidiando de por vida con la enfermedad de Tara, que Marshall seguirá sufriendo por su entrega y su inteligencia. Que Kate dará más que recibirá de su relación con ese individuo algo mayor y con un hijo que al principio no nos cayó demasiado bien pero que tampoco parece más tipo. Que Charmaine tendrá que pelear cada día de su vida contra sí misma y su entorno para sacar adelante a su familia. Pero todo esto lo suponemos, porque ya no nos lo contarán.

Música recomendada

Hasta cierto punto, sólo. Una televisiva, Renee Olstead, aunque no suelo ver las series donde sale, también canta. Dicen que jazz. Dejémosle en que le da a los estándares americanos, y que no lo hace del todo mal. Aunque todavía tiene que desarrollar algo más de personalidad. Si es que lo consigue.

Graffiti

No sé,... la cara del personaje de este grafito que encontramos en los alrededores de la Magdalena, en Zaragoza, también indica algún tipo de desorden psicológico... ¿no? - Canon Digital Ixus 400

[TV] Asesinatos en una borrascosa Seattle y borrascas entre los enfermeros del All Saints’ Hospital

Televisión

Esta semana han terminado temporada tres series televisivas, que comenzaron su andadura en esta primavera y que con una duración de sólo 12 o 13 episodios terminan ahora justo antes del verano. Hablaré de dos de las tres. Aquellas que volverán en un futuro próximo con nuevas aventuras para sus protagonistas. O desventuras. La otra. La que se ha despedido definitivamente… de esa hablaré más despacio en otra ocasión.

Nurse Jackie (3ª temporada)

De la más cínica enfermera que ha salido nunca por televisión ya he comentado en el pasado. Me encanta. Su capacidad para ignorar cualquier convención ética, moral o como la queráis llamar en lo que se refiere a sus relaciones profesionales, maritales, de amistad y con las drogas, no impide que se salte cualquier norma con tal de defender a quienes son más débiles en su quehacer cotidiano. Los pacientes del servicio de urgencias del All Saints’ Hospital de Nueva York. Y esto ha seguido adelante. Quizá muy centrado en sus problemas con las drogas, en sus problemas con su hija mayor, en la ambigua relación con su marido,… Pero es lo que se esperaba. Una huida hacia adelante detrás de otra, o de cómo salir de los problemas haciéndolos más complejos todavía. Evidentemente, un sobresaliente a la actuación de Edie Falco.

Pero esta ha sido también la temporada donde han resplandecido con toda su esplendor los secudarios. Akalitus (Anna Deavere Smith) con sus santos, sus niños obesos y Michelle Obama. Coop (Peter Facinelli) con su drama familiar ante el divorcio de sus madres y el deseo repentino de casarse. Zoey (Merritt Wever) con sus amores y su eternamente incomprendido buenrollismo. La permanente fidelidad de la británica y elegante desde cualquier punto de vista O’Hara (Eve Best) hacia su caótica amiga. Si antes merecía la pena la serie por la protagonista, en estos momentos vale la pena por un reparto que en su conjunto se halla en permanente estado de gracia.

Muchas veces comedia, siempre drama, no hay que perdérsela.

The Killing (1ª temporada)

Me resulta difícil valorar esta serie. Que ha tenido momentos muy buenos, y que ha tenido momentos de absoluto desconcierto. Interno y de los espectadores. Encima, que todo suceda en Seattle, con una áspera, lluviosa y fría atmósfera, y que el lema de reclamo sea Who killed Rosie Larsen? al más puro estilo Who killed Laura Palmer? de la mítica Twin Peaks, que también transcurría en las frías tierras del noroeste de los EE.UU.,… pues eso es condicionar mucho la serie. Pero bueno, vamos a ver de que ha ido esta temporada.

La detective Linden (Mireille Enos), de la policía de Seattle y que está a punto de abandonar la ciudad para casarse en California, tiene que hacerse cargo junto con Holder (Joel Kinnaman), su nuevo y provisional compañero, del asesinato de una adolescente que aparece en el maletero de un coche en un pantano. El coche pertenece a la campaña del concejal Richmond (Bill Campbell) que se encuentra inmerso en plena campaña electoral por la alcaldía de la ciudad. Durante la investigación, tendrán que lidiar con los políticos, con la familia de la muerta, los Larsen, especialmente con su madre, Mitch (Michelle Forbes), el padre, Stan (Brent Sexton), y eventualmente la tía, Terry (Jamie Anne Allman), y al mismo tiempo con los problemas familiares y personales propios.

Así pues planteado, la trama que avanza a día de tiempo ficticio por capítulo es una mezcla de serie policiaca, drama familiar, e intriga política. Hay momentos muy interesantes del drama familiar. Y tanto Michelle Forbes como Brent Sexton nos ofrecen excelentes interpretaciones. Pero salta de vez en cuando a la intriga política, que también tiene elementos interesantes de análisis de las motivaciones, las ambiciones  y las corruptelas de los candidatos y de sus entornos. Y claro, a todos nos importa la resolución del caso policiaco, que parece central a toda la historia. Y el caso es que habiéndolo situado en esa posición central es lo que más flojea de toda la historia. Tan pronto está estancado. Como nos despista con pistas falsas y sospechosos que no son lo que parecen. O hecha a correr al final para llegar a un desenlace, que se ve trastocado en los cinco minutos finales de la temporada, dejándonos un tanto confusos, sin saber muy bien por dónde va a tirar la cosa. Porque en estos momentos, ni siquiera sabemos si sabemos quien mató a la guapa y desafortunada Rosie Larsen (Katie Findlay).

Ha habido momentos que me han gustado mucho. Y algún capítulo magistral. Especialmente uno hacia al final de la temporada en el que la ausencia del hijo de Linden es un excusa para centrarse en los dos policías, en sus caracteres, en sus preocupaciones y en sus historias particulares. Pero no sé muy bien por donde va a tirar. Ni si me interesa. Así que,… la segunda temporada… me pensaré si la sigo de aquí a que la echen.

Rheinpark

Flores, en el Rheinpark de Colonia, en una tarde lluviosa, como todas las de la investigación del asesinato de Rosie - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Micmacs à Tire-Larigot (2009)

Cine

Micmacs á Tire-Larigot (2009), 20 de junio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en francés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título simplemente de Micmacs.

.

Hace tiempo que no recibíamos la correspondiente dosis del cine del peculiar realizador francés Jean-Pierre Jeunet. Dos años ha tardado este filme en asomarse a las carteleras españolas, lo cual no habla muy bien de las esperanzas de los distribuidores de atraer a los espectadores. Las críticas que he visto a priori iban de pasable o regular, salvo algún entusiasta. Lo cierto es que lejos queda ya el impacto que causó Delicatessen. Y aunque Amélie fue un gran éxito, no es una película que a mí me terminara de convencer. En cualquier caso, habiendo perdido la votación que decidió la película a ver esta semana, veremos lo que nos ha deparado.

Sinopsis

Bazil (Dany Boon) es un joven que perdió a su padre, militar, en el norte de África mientras desactivaba una mina antipersona. Ya de mayor, mal adaptado a la sociedad, vive de dependiente en un vídeo club, donde sobrevive de la historias que le ofrecen las películas. Allí, una noche, en un enfrentamiento entre delincuentes, una bala perdida se le incrusta en el cerebro. Si lo operan, quedará como un vegetal. Si no, en cualquier momento esa bala puede matarlo al afectar a un punto vital. Vivirá con la bala. Pero en su convalecencia ha perdido el trabajo y la casa. Será acogido por un curioso grupo de personajes marginales, cada uno con sus «poderes» especiales, que viven en un vertedero de chatarra. En Tire-Larigot (*). Por azar, sabrá quienes son las empresas de armamentos que fabricaron la mina que mató a su padre y la bala que arruinó su vida. Y con la ayuda de sus nuevos amigos, donde conocerá el calor humano, la solidaridad, y quién sabe si el amor, desarrollará una sofisticada venganza contra los empresarios sin escrúpulos que se enriquecen con el comercio de armas.

(*) Nota: À tire-larigot es una expresión francesa que implica mucho de algo. Sería algo así como a mogollón, a cascaporrillo. Así el título de la película sería algo así como «aventurillas a mogollón». Pero en el hogar de los amigos de Bazil, en la puerta, también aparece en la expresión que da nombre al lugar.

Realización y producción

Bueno, es una historia y una película de Jeunet. Imaginaos un grupo de personajes que podrían estar extraídos del universo de Delicattessen, pero sus aventuras y algunos de sus personajes pertenecen al universo de Amélie. Lo mezclas todos, mantienes la estética de esta última, generas una historia razonablemente entretenida en la que de paso haces gala de sensibilidad social en relación al tráfico de armas y las minas antipersona, y tienes la última película. Rodada, por supuesto, en un París también extraído del universo de Amélie, con frecuentes visitas a las estaciones de ferrocarril incluido, con los colores propios de los tratamientos cruzados de las películas. Y ya está. Una película que, aunque nadie nos lo hubiera dicho hubieramos comentado… «otra de Jeunet«. Y si la quieres la coges y si no la dejas. Es lo que hay.

Interpretación

Pues en general, están bien. Su protagonista absoluto, Boon, cumple de sobra con su cometido. Y el conjunto de simpáticos excluidos sociales está, eso, simpático. Por supuesto, uno de ellos es Dominique Pinon, un clásico en las películas del director. Claro, la que mejor cae es la simpática Julie Ferrier, en su papel de contorsionista que acaba teniendo algo más que un flirt con nuestro héroe..

Conclusiones

Esta película no nos descubre nada nuevo sobre el cine de su director, o el cine en general. Con una factura técnica y una estética a la que ya nos tiene acostumbrados, lo principal es que es una película de aventuras enredadas, que se ve sin problemas, que entretiene mucho, y te deja buen sabor de boca. Algo que a mí no me sucedío en Amélie, te acabas olvidando del abuso de las imágenes con los colores del cross-processing, que en aquella película tanto me cansaron. Por lo tanto, es una película que si bien no será memorable en la historia del séptimo arte, si que viene bien para sofocar en el cine los calores veraniegos. Y además bien con mensaje y buenrrollismo. Para qué quieres más.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Escuchando el mítico concierto de la big-band de Benny Goodman en el Carnegie Hall.

Concorde

Inevitablemente, una imagen de París, con niebla y lluvia,... y la Torre Eiffel, que según las películas americanas se ve desde no importa que punto de la ciudad... ¿o no? - Canon Digital IXUS 860 IS

[Cine] Les petits mouchoirs

Cine

Les petits mouchoirs (2010), 29 de mayo de 2011.

Que el título de la película esté idioma extranjero, indica como casi siempre que la segunda película que pude ver este fin de semana pasado también estaba en versión original. En este caso, francés. En castellano se ha titulado como Pequeñas mentiras sin importancia, que en este caso es una traducción que parece adecuada ya que los de los «pequeños pañuelos» del título original no tiene sentido ni expresión equivalente en castellano, y vendría a equivaler a lo que se indica en el título en castellano. En cualquier caso, siempre es un riesgo ir a ver una película francesa. Los grandes taquillazos en origen del cine francés con frecuencia decepcionan fuera de su país, y de vez en cuando pequeñas películas sin mucha repercusión mediática resultan pequeñas joyas. Un poco de miedo daba saber que este filme ha sido un gran éxito en su país. Pero vamos a ver que ha resultado la película dirigida por Guillaume Canet.

Sinopsis

Pocos días antes de empezar las vacaciones, Ludo (Jean Dujardin) sufre un grave accidente cuando de madrugada, mientras vuelve a casa en moto, es arrollado por un camión por las calles de París. Ingresado en una unidad de cuidados intensivos, todos sus amigos acuden a visitarlo. Está en estado crítico. Cuando salen de la visita, dudan sobre si comenzar las vacaciones como de costumbre en la casa que Max (François Cluzet), un pudiente restaurador y hotelero, tiene en la zona de la bahía de Arcachón. Tras unas dudas, deciden seguir la costumbre de todos los años, y allí se trasladarán también Vero (Valérie Bonneton), la mujer de Max, así como sus hijos, la familia amiga íntima de estos formada por Vincent (Benoît Magimel) e Isa (Pascale Arbillot) y su hijo, Marie (Marion Cotillard), la buena amiga independiente y aventurera, Éric (Gilles Lellouche), el crápula mujeriego con una relación con Léa (Louise Monot), que decide no acudir, y Antoine (Laurent Lafitte), que tras su ruptura con Juliette (Anne Marivin), no ha acabado de asumir la situación. En los días que transcurran a orillas del mar, comenzarán a surgir los pequeños conflictos larvados, ocultos, que existen entre todos los miembros del grupo de amigos, desencadenados por el sentimiento de culpabilidad de haber dejado al amigo enfermo en el hospital.

Realización y producción

Planteada como una reflexión o una crítica sobre los modos y actitudes de la generación de franceses que en estos momentos rondan los cuarenta años o se acercan a esta edad, el guion se mueve de forma oscilante entre la comedia, incluso comedia cómica, y el drama. Con una realización basada en abundancia de primeros planos, en introducir al espectador en medio del grupo, como si estuviera allí con ellos, todo el esfuerzo realizador está puesto al servicio de la interpretación y de los caracteres que conforman esta tragicomedia de principios del siglo XXI. La única concesión al ambiente son las relajantes vistas que eventualmente se nos ofrecen de la costa atlántica en la que se desarrolla el drama.

Interpretación

Alguno conocido por colaboraciones en otras cinematografías, o por haber estado en producciones francesas de trascendencia internacional, como Cotillard, que está especialmente guapa, o Cluzet, la mayor parte del elenco son intérpretes que son relativamente desconocidos fuera de su país. Sólo sonarán a los más adeptos al cine francés. No obstante, en su conjunto componen con corrección y solvencia el reparto coral que precisa la película, teniendo casi todos ellos, o al menos los intérpretes masculinos su momento de protagonismo. Porque es una película que salvo para el personaje de Marie, las mujeres son meras acompañantes o personajes secundarios. El drama o la comedia se desarrolla fundamentalmente en torno a los personajes masculinos.

Conclusiones

Esta película, tan taquillera por lo que se ve en su país natal, tiene varios problemas. Y alguno de ellos, de consideración.

El primero es la duración. De verdad. Dos horas y media largas son excesivas para contar esta historia. No es que el filme se hiciera especialmente largo y pesado. Pero a partir de un determinado momento, dejaba de tener sentido dar vueltas constantemente a determinados conflictos.

El segundo es el no acertar del todo con el tono. Es perfectamente posible, e incluso en ocasiones muy bueno, compaginar comedia y drama. Pero es quizá excesivo pasar de una serie de situaciones en las que los actores son más cómicos que comediantes, llegando incluso a ridiculizar a alguno de los personajes (Antoine con su ansiedad y sus mensajes de texto, Max y sus neurosis de nuevo rico, sin contar con la escena del bañador,…), a un final excesivamente melodramático y lacrimógeno. En la pantalla. Porque dudo que muchos en la sala sintieran esas ganas de derramar alguna lágrima por la situación.

El tercero es la absolutamente inevitable comparación con la británica Los amigos de Peter que a pesar de su ambiente fuertemente británico, difícilmente extrapolable en algunos aspectos al resto de Europa, llegaba más que esta comedia de clase media francesa que se podría ambientar en cualquier lugar del continente. Pero aquella era una película casi genial, con unos actores en estado de gracia cómica, que supo pasar perfectamente al drama sin excesos y con gran humanidad. A pesar de las debilidades de aquellos «amigos de Peter» no dejabas de encariñarte profundamente de ellos, mientras que los «amigos de Ludo» a ratos resultan un poco, o bastante, gilipollas. También puede ser que me identificase generacionalmente mejor con aquellos personajes británicos, sólo un poquito mayores que yo, que con estos franceses, diez años de promedio más jóvenes que yo, si excluimos a Max que es un tipo notablemente más mayor que ellos, incluso que yo mismo, el espectador.

Me llama mucho la atención la banda sonora de la película, formada por canciones del pop/rock de las últimas décadas, pero todas ellas del mundo anglosajón. Además de copiar la fórmula de Los amigos de Peter, donde también sucedía algo así, me llama la atención que no incluyan ni una sola canción en francés. ¿Es que los franceses no tienen pop propio? Me resultaría muy fácil sugerir canciones de grupos y cantantes españoles para un película similar en nuestro país, y que tendría tremendo éxito.

Dicho todo lo cual, la película resulta razonablemente entretenida. Y yo a ratos me reí bastante. Hubiera salido con mejor sabor de boca sin el excesivamente melodramático final, que aunque destinado a servir de catarsis y de nuevo comienzo para el grupo de amigos,… pues no me lo creí. Pero bueno, en cualquier caso, una película que puede ser perfectamente recomendable para los tiempos que corren.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Aunque pareciera que la recomendación lógica es la banda sonora de la película, la verdad es que he conocido a una cantante portuguesa, radicada creo en Estados Unidos, o al menos ha vivido allí, Luísa Sobral, que me ha gustado mucho como canta su primer álbum, The Cherry On My Cake. Diversidad de temas con un toque jazzístico a ratos, bossanovística en otras ocasiones, canta acompañada de una sección rítmica tradicional de jazz que suena muy bien. Podéis pasaros por su página en internet, de aspecto muy juvenil y fresco. La he conocido escuchando Cuando los elefantes sueñan con la música.

Chopera

Trabajando en la mejor forma de revelar las fotos de este fin de semana en los alrededores de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[TV] El doctor más antipático se despide hasta el año que viene, una buena comedia, y un mediocre musical

Televisión

Como continuación a entradas anteriores, continuamos despidiendo las temporadas de la mayor parte de las series importantes que nos mandan desde el otro lado del charco. Lo gordo ya ha terminado. Ahora quedan por ahí danzando algunas series de cadenas de cable o menores, pero que muchas veces son más interesantes por su calidad. En cualquier caso, esta semana os traigo el final de temporada de tres series, como habréis podido deducir del título de la entrada.

House M.D. (7ª temporada)

Salvo su primera temporada, y tal vez la segunda, las aventuras del antipático Gregg House (Hugh Laurie) han sido muy irregulares. Es cierto que muchos de los casos y algunos de los arcos argumentales han sido muy interesantes. Y la buena factura general de la serie hace recomendable su visión. Pero desde luego es una serie con claros signos de agotamiento. El haber comenzado esta temporada fuerte con el protagonista y su jefa (Lisa Edelstein) enrollados suponía una apuesta muy importante. Lo cierto es que es una trama que ha funcionado a ratos. El resto de los secundarios han sido muy irregulares, y la reintroducción de Thirteen (Olivia Wilde) le suministró una cierta energía en su tramo final, pero poco más. Sabemos que alguno de los personajes importante abandona la serie, sabemos que la siguiente será la última temporada, han dejado el final de la séptima en una situación insostenible para House… en fin. Soy un poco escéptico de por donde puede salir todo esto. Pero ya que sólo queda una última temporada, la veremos, y nos quedaremos con los recuerdos más agradables de una serie que nos ha dada muy buenos ratos.

Glee (2ª temporada)

Esta serie me interesó por dos motivos:

  • Me gustan los musicales y las películas con canciones.
  • A pesar de parecer una típica serie de institutos, su primera temporada tenía momentos de muy mala baba, que la hacían especialmente divertida.

Lo cierto es que sigue siendo una serie con canciones. Pero ha perdido buena parte de su mala baba, y se ha hecho mucho más vulgar, como una serie de amoríos entre adolescentes. Aunque ha tenido algún momento entretenido, como cuando se asomó Gwyneth Paltrow por un par de episodios, empieza a dejar de interesarme. Más cuando en ocasiones parecen episodios pagados para promocionar artistas modernos del pop americano que otra cosa. Es altamente dudoso que siga con ella en el futuro. Lo único que podría hacerme reconsiderar el tema es que los personajes entran en su último año de high school, luego debería renovarse el elenco, y me puede entrar el gusanillo de la curiosidad sobre qué pasa. Pero en principio, está en suspenso.

Modern Family (2ª temporada)

Esta comedia familiar, de las de sólo 20 minutos de duración, sí que ha mantenido sus expectativas. Si este conjunto de típicas/atípicas familias interrelacionadas ya fue una agradable sorpresa en su primera temporada, ha seguido siendo una serie que nos ha dejado todas las semanas con una amable sonrisa puesta. Y en alguna que otra ocasión con risas de verdad. Impresionante Gloria (Sofía Vergara) con momentos absolutamente impagables. Un pilar de la serie es y será la estupedez de Phil (Ty Burrell), casi siempre en estado de gracia. Muy divertidos las interacciones de los niños y las adolescentes. Todos muy bien en general. Seguro que sigo viendo su tercera temporada. Cuesta poco y el beneficio en buen humor es muy alto.

Música recomendada

Esta recomendación ya ha pasado por aquí, creo. Pero esta mañana, que quiero estar de buen humor, estoy repasando programas de Jazz porque sí dedicados a The Firehouse Five Plus Two. Jazz tradicional con mucho ritmo y muy buen rollo.

Entre campos

Entre los campos de la huerta de Casetas, Zaragoza; al fondo el Castellar - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

Televisión

Hoy no tengo «nada que hacer». Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con «el mandato de la ley», y reflexioné. Pero hoy, lo que «manda» la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM