[Libro] Tokio – Taro Miura

Arte, Literatura

Poco antes de Navidad visité mi librería preferida cuando se trata de comprar libros fabricados con árboles muertos, papel, para los que no se cosquen, con el fin de comprar algún regalo. Bueno… en concreto iba a buscar un encargo para mí, pero aproveché para comprar algún regalo en forma de libro ilustrado. Lo que no tenía planificado, pero acabó sucediendo, era que acabase comprando para mi mismo alguno de estos. Alguno por un interés profundo, otro por curiosidad. Este último caso es el del libro que nos ocupa hoy. En un comentario que no puede prolongarse mucho, porque la cosa es sencilla, que no simple.

Algunas fotos con película en blanco y negro en cámara desechable en mi último viaje, octubre de 2019, a la capital del País del Sol Naciente.

Taro Miura es un ilustrador japonés que ha trabajado especialmente, por lo que he podido averiguar, para libros infantiles. En este caso, ante el nacimiento de su hija, Mito, nos cuenta la historia con muchas ilustraciones y pocas palabras de una niña que va a viajar a Tokio por primera vez. Y emocionada, pregunta a una serie de animales, que se supone tienen relación con la capital japonesa, cómo es la ciudad para prepararse. Luego, escribirá una serie de postales a sus amigos en las que dará su visión sobre lo que le contaron los animales.

El libro, que es simpático de hojear y leer, juega con el tópico, pero también con el conocimiento que tiene el autor de la ciudad. Una ciudad sobre la que ciertamente mucha gente cae en los lugares comunes, pero que por su historia, tamaño, dinamismo y diversidad es mucho más compleja de lo que parece. En cualquier caso es una visión distinta y, como digo, simpática de la capital nipona. Para mí ha sido más que nada una curiosidad para distraerme un rato en los últimos días del año. Pero que bien, oye… que no hay que ponerse trascendentes continuamente.

[Cine] Sen to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001)

Cine

Sen to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001; 46/20190912)

Bueno. La de hoy, es conocido, es una obra maestra de la animación. De lo mejor. Y probablemente, la que yo considero mejor película de animación de la historia. Y de las mejores películas que he visto en mi vida, animación o no. Esto de entrada.

No es una película nueva. Es de 2001. Y una de las pocas ocasiones en la que los norteamericanos han dejado de mirarse al ombligo y han concedido un premio de la academia, un Oscar, a una película de animación procedente de otro país, o la única más bien, y hablada en un idioma distinto del inglés. Y de verdad que ha habido ocasiones para que esto haya sucedido en más de una ocasión.

Nos adentraremos en el rico mundo de la fantasía y la mitología japonesa durante un visita al santuario Tokugawa de Nikko [Nikkō Tōshō-gū].

Dirigida por el maestro Miyazaki, probablemente es el momento de mayor inspiración dentro del Studio Ghibli, aunque podemos considerar que dentro del estudio tiene que competir con otros largometrajes de altísimo nivel, que simplemente no han tenido la repercusión internacional de Chihiro. Mononoke, libélulas, Ponyo, Kiki,… incluso Naushika en la época preghibli. No es un fenómeno aislado, no es flor de un día, no es una casualidad. Es el fruto de un trabajo coherente, persistente y concienzudo.

La hemos visto dentro del ciclo que una empresa de exhibición cinematográfica de Zaragoza viene haciendo, en el que todos los jueves a las 20:00 horas ofrecen un pase único de una película trascendente en la cultura popular. Para diciembre tienen previsto volver al Studio Ghibli con un pase de Mononoke Hime (La princesa Mononoke). Son películas que he visto todas en vídeo, pero muy pocas en la gran pantalla. Y el disfrute es impresionante.

Como es habitual en las películas de Miyazaki y Ghibli, tenemos una protagonista femenina, que debe superarse así misma, con la colaboración de otros, pero bajo su propio impulso y motivaciones, tratando la película de forma directa o indirecta las preocupaciones del director sobre los problemas del mundo actual, especialmente los medioambientales, y engarzando con las tradiciones y mitos del Japón clásico o tradicional. Se ha comparado a Chihiro con la Alicia de Lewis Carroll. Ambas comparte un viaje por lo extraordinario detrás del cuál podemos intuir la metáfora del cambio de la edad infantil al camino hacia la madurez. Pero también tenemos diferencias marcadas. Chihiro permanece tal cual la concibió Miyazaki, es mucho más reciente, mientras que es difícil conocer la auténtica naturaleza de Alicia, tantas veces reimaginada y reinterpretada en los más de 150 años de vida del personaje. Por otro lado, Alicia es una niña de clase acomodada que entra en un mundo que sale de la imaginación de Carroll, mientras que Chihiro es una niña común, sin aspectos destacables, delgaducha, desgarbada, no especialmente habilidosa que se mueve de repente en el mundo de los ocho millones de kami de la tradición mitológica nipona. Cualquier niña japonesa podría identificarse con ella sin problemas. Y también tenemos más claras cuales son las circunstancias por las que Chihiro da sus primeros pasos hacia la madurez. Es una niña doliente, ha perdido el entorno vital que le es familiar, su colegio, sus amigos, su casa,… tiene que rehacer su vida y está triste e insegura. Un punto de partida que la enlaza con Riley, otra niña del mundo del cine animación que también nos ofrece su peculiar país de las maravillas.

No voy a entrar ahora en un comentario en profundidad, ni en comentar su argumento. Creo que cada cual debe verla y valorarla en función de su bagage cultural y sus valores propios. Eso variará mucho en las personas. Pero la riqueza visual que nos va invadir durante las poco más de dos horas de duración de la película y la emoción de los hechos que acontecen ante nuestras ojos pocas veces los encontramos. Y además es una película que podemos ver cuantas veces queramos. Siempre encontraremos novedades o matices no percibidos hasta ese momento.

Por supuesto, deberíamos verla en versión original, aunque no entendamos ni papa de japonés. Los actores de voz japoneses son una categoría tan respetada como cualquier otra categoría actoral. Y no me refiero a actores de doblaje; actores de voz que trabajan en animación y otros productos en los que no prestan su propio físico. Hīragi Rumi es la actriz de voz que pone voz a Ogino Chihiro / Sen en el largometraje.

Como he dicho al principio, una obra maestra. Im-pres-cin-di-ble.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Ciencia] Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Ciencia

Ya comentaba el otro día, con motivo del aniversario de este Cuaderno de ruta, que quería diversificar un poco más los contenidos. Lo que pasa es que tengo la agenda muy apretada. Aprovechando que en esta mañana de sábado voy bien de tiempo, voy a escribir una segunda entrada del día con un tema que me parece interesante.

En algún momento, [mode IRONIC ON] los “inoperantes bienintencionados de las Naciones Unidas”, así los llamaba la entrañable Mafalda de Quino, debieron darse cuenta de que tenían el 11 de febrero desocupado y no era el día de nada, y debieron decidir que podía ser el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia [mode IRONIC OFF]. Una vez fuera del “modo irónico”, las propias Naciones Unidas nos dicen en su blog para qué sirven los días internacionales.

En el bonito Parque de Santa Margarita en la ciudad de La Coruña, encontramos la Casa de las Ciencias, institución de divulgación de un tipo que siempre viene bien. No tenemos de esto en Zaragoza… Mecachis,…. aiiiiijjjjj…

La declaración del día parece que es de 2015… el año pasado a mí me pasó desapercibida. Pero este año ha habido numerosas menciones en diversos medios en internet. Yo sigo habitualmente varios blogs de divulgación científica entre los cuales podemos destacar algunos que han dedicado entradas a esta celebración.

Por ejemplo, en Naukas, nos han felicitado el día, y recientemente han dedicado algún artículo a Mary E. Lewis, a avisarnos de la efemeride, y a las grandes físicas de la historia.

En CONEC, publicaron ayer un artículo dedicadas a las mujeres astronautas. Aunque no hacían mención expresa al día internacional. Supongo que alguna relación hay. Más relacionada con un reciente éxito cinematográfico, pero que no se va del tema, hablaron de las mujeres que nos llevaron a la luna.

En Principia, han estado también muy activos. Y nos han hablado de cinco científicas escocesas, de una importante precursora del mundo de la programación para computadoras, Grace Hopper, o nos avisaron de una exposición en Logroño sobre mujeres científicas.

Si me pusiera a revisar lo que se dice al respecto en otros idiomas, la lista sería interminable.

El problema es que estamos en España. Y no es que las mujeres en ciencia lo tengan difícil, ya conozco más de una que se nos ha ido a otras tierras por ello, es que la propia ciencia lo tiene difícil. En una demostración de la miopía y la estulticia de la clase política española, que como sea verdad que cada pueblo tiene el sistema político que se merece debemos ser realmente una calamidad como tal, los “gastos” públicos, que deberían ser vistos como inversiones, en investigación y tecnología son de los primeros que se quedan reducido al nivel de la miseria. Como venimos comentando algunos en los últimos, el problema con nuestro país no es que nuestros mejores cerebros y graduados universitarios se nos vayan a otros,… es que raros son los buenos científicos de otros países que quieren venir al nuestro. Esa es la piedra de toque de la situación del país. Y si eres mujer… para que vamos a hablar. Porque si algo me consta al menos, en lo que mi experiencia conoce sobre el mundo universitario, es que el sexismo está a la orden del día en ese ambiente también.

En fin… que sirvan estos días internacionales para mejorar un poquito aunque sea las cosas.

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