[Breve – foto e historia] Bill Biggart: Photographer

Fotografía, Historia

Bill Biggart: Photographer.

En otro orden de cosas, parece que se considera que sólo un fotógrafo profesional murió en los atentados del 11 de septiembre de 2001. Siempre es difícil saber eso, ¿no? En cualquier caso, cuando se encontró el cadáver de Bill Biggart, se encontraron también sus cámaras de fotografías con los carretes y las tarjetas de memoria que contenían las imágenes que había impresionado en los minutos anteriores a su muerte en el derrumbe de las torres. En el enlace que os he dejado, se pueden ver. 20 minutos antes de morir llamó a su mujer diciéndole que no había peligro, que «estaba con los bomberos».

Via: Caborian.

[Breve – foto e historia] Sudden Journeys: September 11th 2001: Through My Lens

Fotografía, Historia

Sudden Journeys: September 11th 2001: Through My Lens.

En los medios hemos podido ver durante la pasada década, y especialmente en estos días de conmemoración, muchas imágenes sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Pero estas que propongo ahora tienen la particularidad de estar domadas por una particular, aficionada a la fotografía, que salió a la calle a ver que pasaba, y se llevó su cámara de fotos.

Vía: Caborian.

[Deportes] Y una pena lo de los «red dragons»…

Deporte

Sigue la Copa del Mundo de Rugby 2011. Dos partidos he visto este domingo por la mañana. Os cuento.

El primero,… bueno, estaba incluido en la selección de partidos que incluyen a los equipos del tres y seis naciones y Argentina. Pero no tenía mucha confianza sobre las posibilidades de que fuera emocionante. Se trataba del Australia – Italia. La selección de los wallabies me parecían a priori mucho más potentes que los azzurri. Y así ha sido. Los italianos han puesto ilusión y a base de esfuerzo, han mantenido el partido igualado hasta entrado el segundo tiempo. Pero cuando han empezado a flojear, han ido cayendo los ensayos australianos sin piedad. Es una dinámica muy propia de este tipo de encuentros en este tipo de competiciones. Pues nada. Lo previsto.

El segundo, sin embargo, despertaba mi interés. Aunque la selección de Sudáfrica aparecía a priori como favorita frente a Gales, este último es un equipo al que no le falta calidad, y los primeros no parecen haber llegado en su mejor momento. Y ciertamente el choque ha estado emocionante, con un resultado final ajustadísimo de 17-16 a favor de los africanos. Los galeses han tenido que remontar un ensayo en contra desde las fases iniciales del encuentro. Globalmente han jugado mejor que los springboks. Pero estos últimos tienen calidad potencial, y en un momento de necesidad han conseguido el ensayo que les ha dado la victoria. Los dragones rojos aún podrían haber ganado, pero han desperdiciado un drop relativamente fácil y un golpe de castigo a palos en los últimos minutos del partido. Y eso es algo que no se puede hacer en esta tipo de competiciones. Un pena. Merecían algo mejor.

Os dejo con una par de instantáneas galesas.

Embalse en Elan Valley

Embalse en Elan Valley, País de Gales (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

Puerto con marea baja - Tenby

El puerto de Tenby con la marea baja (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Historia] ¿Qué hacías tú cuando… ?

Historia

Hoy es el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que conmocionaron al mundo y que han marcado, y no poco, la historia de la primera década del siglo XXI. No pocas guerras, convulsiones económicas y acontecimientos políticos anclan sus causas a las decisiones tomadas por los líderes mundiales por aquellos hechos. Pero como son muchos los sitios que hay por ahí para leer sobre el acontecimiento y sus consecuencias, así como para ver y rememorar las imágenes que lo acompañaron, yo meditaré sobre otras cuestión. Y es que estos acontecimientos también nos sirven de ancla para muchos de nuestros recuerdos. Es la típica pregunta: ¿te acuerdas que hacías tú cuando los atentados del 11 de septiembre?

El primer acontecimiento de alcance histórico que marcó un «¿que hacías tu cuando…? en mi vida, fue la llegada del hombre a la luna. El primer alunizaje tripulado se produjo el 20 de julio de 1969, y yo estaba de vacaciones en Benicarló. Solía ir con mi familia a esta localidad costera de veraneo hasta que nació mi hermana. Y aunque difusos, porque yo era muy niño, tengo recuerdos de la expectación que se levantó a mi alrededor. Asociada a mis vacaciones en Benicarló está también el brote de cólera que se produjo en 1971 en Aragón. La prensa nacional, sometida a la censura de la dictadura, poco comentaba. Así que durante el periodo vacacional se buscaban los periódicos que traían los turistas extranjeros para ver que decía. De forma harto sensacionalista, un periódico francés «hablaba» de gente cayendo enferma por la calle Alfonso I de Zaragoza, en aquellos momentos la principal arteria comercial de la ciudad, probablemente. A mi me vacunaron, o eso dijeron, algo me inyectaron, en la Casa de Socorro del ayuntamiento, en el Paseo de la Mina.

Músicos callejeros

Músicos callejeros en la calle Alfonso I de Zaragoza. Ni entonces ni ahora cae enferma por dicha calle la gente, entonces concurrida por los zaragozanos de compras y hoy más por los turistas que visitan la ciudad (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Los siguientes acontecimientos históricos que marcaron recuerdos en mi vida fueron las muertes de los jerarcas de la dictadura. Primero fue el asesinato de Carrero Blanco, en diciembre de 1973, del que tengo recuerdos difusos. De haber vuelto, deprisa a casa con otros compañeros del colegio, sabiendo que algo grave había sucedido, pero sin capacidad para medir el alcance, ni para identificar la naturaleza del político asesinado. Todavía era muy joven. Pero todo estuvo ya muy nítido y diáfano cuando la muerte de Franco. Recuerdo haberme levantado pronto por la mañana para ir al colegio, bajar a comprar el pan y la leche, como hacía todos los días, y escuchar a mi madre debatir consigo misma sobre la oportunidad de dejarme salir hacia el colegio. Se suponía que no iba a haber clase, pero nada habían mencionado al respecto en la televisión y en la radio. Sólo marchas militares. Así que cogí la cartera y salí. No pasé de la avenida de San José, cuando alguien nos dijo a mí y a un compañero que vivía cerca y con el que me encontré, que mejor nos volvíamos a casa. Como mi madre me había advertido que ante cualquier cosa «rara» me volviese, me volví. En los años siguientes fueron diversos los momentos de anclaje histórico de mi memoria, fundamentalmente asociados a las convulsiones de la transición y a los principales procesos electorales y referendos.

A ver si os enteráis ¡a 20!

No tenía este aspecto la avenida de San José en 1975. Todavía circulaban los tranvías, aunque no llegaban tan arriba (Leica D-Lux 5).

Por supuesto, el gran acontecimiento histórico que da lugar al consabido «¿qué hacías tú cuando… ?» fue el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, del que se ha conmemorado este año el 30º aniversario. Me pilló a mí en la adolescencia tardía, cursando COU. Y de forma inopinada pasamos con algunos compañeros y compañeras de clase la tarde después de las horas lectivas en la plaza de los Sitios, ya que aun estando en febrero, recuerdo que el día fue agradable. Así que nos demoramos algo por allí, merendamos algún bocadillo y luego cansinamente nos fuimos a casa. Cuando llegué, mi madre me echó la bronca. Que dónde había estado con lo que estaba pasando y esas cosas. Yo no tenía ni idea de nada. Lo cierto es que en esos momentos en la calle no se notaba nada. O por lo menos yo no lo noté. Tal vez habría menos gente por la calle, pero no me di cuanta. Iba pensando en mis cosas. Un adolescente.

Bellas Artes

El museo de bellas artes de Zaragoza en la plaza de los Sitios, donde nos demoramos aquella tarde de golpes de estado antes de volver a casa (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

Es curioso, que durante los años de mi juventud universitaria no tengo recuerdos de grandes eventos que me marcaran la memoria. Y seguro que hubo cosas. Pero no. Tampoco cosas como la caída del muro de Berlín, me marcaron especialmente. Fue después de esta etapa, cuando empecé a trabajar, cuando empecé a tener la sensación de que si me iba de vacaciones en agosto, algo iba a pasar en el mundo. Así, en agosto de 1990, mientras nos íbamos de vacaciones a París durante casi tres semanas, el ejercito de Iraq invadía Kuwait, y cinco meses más tarde comenzaba la Guerra del Golfo. Un acontecimiento que porque se mezcló con otros aconteceres más personales que no vienen al caso, me sumió en una época de mucho pesimismo. Pero es que al año siguiente, justo cuando nos íbamos de vacaciones de nuevo por Francia, el Loira y Normandía fue el destino, se produjo el intento de golpe de estado contra Gorvachov en la extinta Unión Soviética, evento que contribuyó notablemente a la desintegración de este gigante con pies de barro. Durante unos años, cuando cogía vacaciones, me iba de viaje con aprensión. Aunque en realidad, el único acontecimiento notable fue ya en 1996 cuando el día que nos íbamos de vacaciones a Escocia, una fuerte avenida produjo la catástrofe del camping de Biescas, una localidad que visitábamos de vez en cuando y que nos hizo partir un poco mohínos.

Tours

De vacaciones en la ciudad de Tours, mientras en la Unión Soviética las pasaban canutas (Pentax P30N, probablemente con un Sigma 28-70/3,5-4,5 en las manos de MJS).

Y llegamos pues a la fecha famosa que ha dado lugar a todo este rollo. Septiembre de 2001. Llevaba yo entonces en mi actual puesto de trabajo, en Huesca, poco más de tres meses. El día 11 era martes. Y yo me quedé a trabajar un rato por la tarde. Así que a la hora apropiada, bajé a comer un bocadillo a la cafetería del centro de trabajo. Sólo estábamos la mujer que la llevaba y yo. Tenía puesta la primera cadena de RTVE. Y me quedé atónito mirando como estaban echando imágenes de una de las dos torres del WTC en llamas. Los locutores comentaban que una avión había impactado contra el edificio no se sabía nada más. De repente presencié un situación absolutamente surrealista. La cámara mostraba como un avión venía volando e impactaba contra una de las torres. Los locutores decía que estaban mostrando imágenes en diferido del choque del avión contra la torre. ¡Pero yo veía claramente como las imágenes mostraban una torre ardiendo, y el avión chocando contra la otra! Evidentemente aquello tenía que ser un acontecimiento nuevo, del que los inútiles que estaban comentando las imágenes no se estaban dando cuenta. Presencié por lo tanto en directo y por televisión el choque del segundo avión. Difícil olvidar lo que estaba haciendo en aquel momento. ¿No creéis?

WTCZ

El World Trade Center de Zaragoza, también dos torres gemelas, pero mucho más modestas de tamaño (Leica D-Lux 5).

Lo que siguió en los años siguientes estuvo nutrido de acontecimientos. Tantos, que no han contribuido tanto a fijar momentos en mi memoria. Pero estuvieron los atentados del 11 de marzo de 2004, que hicieron que viviéramos una mañana y los días siguientes pegados a la televisión y a los transistores como no sucedía desde el 23-F. Por supuesto, con las consecuencias políticas que se derivaron de aquel momento.

Memorial 11-M (Madrid-Atocha)

Memorial de los atentados del 11M en Madrid-Atocha (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

O los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, que a mí me pillaron de vacaciones en Irlanda, lo que me hizo recordar aquella época en la que asociaba mis vacaciones a acontecimientos catastróficos.

Como podéis ver, existen esos anclajes a nuestra memoria que provocan los acontecimientos históricos, que nos hacen recordar con mayor precisión qué hacíamos en aquellos momentos. Aunque los expertos aseguran que también producen sesgos o falsos recuerdos. Es decir que nos parece recordar con precisión los acontecimientos históricos de los que se trata, cuando en realidad son recuerdos inducidos por las repeticiones constantes de los mismos. En la medida de lo posible, he intentado ser honesto con lo que recordaba y lo que no. Se me han quedado algún otro acontecimiento en el tintero, que me viene ahora a la memoria, como el incendio del Hotel Corona de Aragón, que sucedió un día que yo tenía que pasar por allí por un recado que me mandó mi padre, y sobre el que curiosamente siempre he tenido un problema de situación en el tiempo. Siempre tengo la sensación de que pasó un par de años antes del año en el que realmente sucedió. Y algún otro… pero bueno. Tampoco es cuestión de aburrir más con esta entrada histórico-nostálgica que he pergeñado hoy.

Cerca de Leicester Square

Justo un año después de los atentados de Londres, un 7 de julio, yo estaba en la capital británica de vacaciones (Fujifilm Finepix F10).

[Deporte] Una pena lo de los «pumas»,…

Deporte

Hoy ha sido la primera jornada de la Copa del Mundo de Rugby 2011. Ya he repasado el calendario de la fase de grupos que dura hasta el primer fin de semana de octubre. Ya he añadido a mi agenda los partidos que voy a ver si es posible. Son aquellos que involucran los enfrentamientos entre sí de las selecciones del Seis y del Tres naciones más Argentina. Todos se jugarán en fin de semana, y la mayor parte de ellos en torno a las 9 – 10:30 de la mañana hora española. Está bien.

Hoy cuando me he levantado estaba jugando Francia contra Japón, y aunque no he prestado mucha atención, me ha sorprendido ver cómo Japón se ha acercado mucho al quince del gallo en la mitad de la segunda parte. Luego, los galos se han puesto las pilas y han abierto distancias. Pero me ha quedado la sensación de que los franceses no llegan muy allá. Luego ya, una vez terminadas las tareas domésticas del sábado por la mañana, he visto un emocionante Inglaterra – Argentina, en los que los del cono sur han dominado el marcador hasta mediada la segunda parte cuando un ensayo de los de la rosa ha roto la dinámica del partido y se han adelantado y llevado los cuatro puntos. Los argentinos han sido un poco ingenuos frente a los resabiados ingleses, que se han mostrado duros y contundentes en defensa. Sin la eventual aportación de los tres cuartos, sólo con la delantera y golpes de castigo, no es suficiente para ganar a los grandes. Y encima, han fallado muchos tiros a palos. Pero también ha fallado mucho sir Jonny Wilkinson en el peor partido que le he visto en aspecto del juego.

Mañana más.

Megalitos en Stonehenge

Megalitos en Stonehenge, Inglaterra. ¿Jugarían a algo parecido al rugby aquellos británicos de hace más de 4000 años? (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Libro] El jardín olvidado

Literatura

Ya comenté en mi anterior lectura que el libro me lo habían dejado. Una amiga. Y cuando lo hizo, nos pusimos a comentar cuestiones sobre la llamada literatura romántica. Recuerdo con yo dije que en una novela, me gustaba una buena historia de amor tanto como el que más. Pero que los tópicos habituales de la llamada novela romántica me resultaban relativamente indigeribles.  Y entonces se dirigió a su estantería, cogió el volumen que hoy nos ocupa y me dijo que lo leyera también, que cambiaría de opinión. «Veremos», le dije. Ya he visto.

El jardín olvidado (título original, The Forgotten Garden)
Kate Morton (traducción, Carlos Schroeder)
Suma de letras; Madrid, 2010
ISBN: 9788483651568

Esta novela de la australiana Kate Morton nos cuenta la historia de tres generaciones de mujeres de una misma familia, rodeadas por el misterio de una de ellas Nell, que cuando tenía 21 años descubre que fue adoptada cuando su presunto padre la encontró en 1913 en un puerto australiano, sola, con una maleta con unas pocas pertenencias y sin ningún pariente conocido. Del contenido de la maleta y de las condiciones, se deduce que procede de la Gran Bretaña, pero las circunstancias de su nacimiento, y porqué fue abandonada en un barco con destino a Australia son desconocidas, hasta que en los años 70 del siglo XX comienza a investigar. Esto le lleva hasta Cornualles donde encuentra algunos indicios de la historia, y compra una vieja casa a orillas del mar, relacionada probablemente con su familia. Vuelve a Australia para disponer las cosas para abandonar aquel continente e instalarse en Inglaterra, cuando su hija abandona a su nieta Cassandra en sus manos, por lo que se ve obligada a cuidar de ella. Años más tarde, cuando fallece, la nieta, una mujer ya madura y marcada por la muerte traumática de su marido y de su hijo años antes, descubre toda la historia anterior, y se traslada a Cornualles para terminar de desentrañar el origen de Nell, donde resultará que nada es lo que parece.

Para empezar, decir que la escritora escribe muy ameno. Y el comienzo de la novela es muy intrigante, por lo que te engancha. La novela se estructura en constante idas adelante y atrás en el tiempo. Tan pronto seguimos las andanzas de Nell en los años 70, como nos trasladamos al pasado a la Inglaterra de principios de siglo XX, como volvemos al año 2005 para saber de las investigaciones de Cassandra. Pero,…

Pero en un momento las cosas me empiezan a chirriar. Y empiezo a no entender. Empiezo a no entender cómo puede ser que el éxito de esta novela este basada en elementos propios de las novelas y los folletines de antaño. La lectura es lo suficientemente fácil, para que a pesar de la extensión del relato, uno no lo abandone. Ya que está empezado, asumiremos las consecuencias y lo terminaremos. Pero en un momento dado, las situaciones descritas producen casi hilaridad, por los lugares comunes que nos presenta la escritora. Aquí un tono de niña abandonada en el Londres de 1900, con truculentos personajes al estilo Oliver Twist. Allá, una mansión en las brumosas costas de Cornualles con unos terratenientes rancios al más propio estilo todo de una Cumbres borrascosas venidas a menos. Por aquí, la traumatizada mujer australiana todavía guapa a sus 40 años que tímidamente encuentra el amor en el sudoroso jardinero que le ayuda a restaurar la casa en el acantilado, pero que resulta ser un médico de Oxford también traumatizado. Y todo tipo de trucos baratos para ir haciendo avanzar la trama, que pronto tiene un final que resulta previsible. Si no fuera porque es evidente que la intención de la autora es presentar una historia presuntamente seria, hay momentos que juraría que estamos ante una parodia.

Lo dicho. El libro es de lectura fácil. Lo cual supongo que ha facilitado su éxito. Pero si decidís leerlo, cosa que no recomiendo especialmente, hacedlo clandestinamente, pues si no corréis el riesgo de despertar las iras de la brigada anticursis. Decididamente, sigo apreciando las buenas historias de amor en la literatura. Pero si la novela romántica es esto,… no, gracias. Poco respeto por la inteligencia de sus lectoras, pues supongo un público fundamentalmente femenino, tienen los autores y editores de este tipo de libros.

Y con esto me ganaré las iras de la amiga que con buena intención me prestó el libro. Aunque no creo que pierda su amistad porque en peores plazas hemos toreado.

Tintagel (ruinas del castillo no visibles por la niebla)

Accidentadas costas con nieblas y tormentas es el tópico sobre Cornualles; aquí una vista entre nieblas de las costa de Tintagel (Fujifilm Finepix F10).

[Breve – deporte] Comienza el mundial de rugby,… y lo más divertido entre Nueva Zelanda y Tonga lo han hecho los tonganos

Deporte

Pues eso. Que de vez en cuando aparecerá algún comentario relacionado con la Copa del Mundo de Rugby. Hoy, ceremonia inaugural y primer partido. Los anfitriones, Nueva Zelanda, con la modesta selección de Tonga. Lo mejor, las hakas guerreras iniciales, las dos selecciones las bailan, y la larga y voluntariosa jugada de los tonganos hasta conseguir su ensayo. Por lo demás, victoria de trámite para los All Blacks, que no han estado muy finos.

[Vídeo] El hombre que «degradó» a Plutón

Ciencia, Humor

En alguna ocasión en manifestado mi indignación con la «degradación» de Plutón de planeta a planeta enano. Una injusticia para quien nos acompañó con su rotundidad de palabra aguda en el recitado de los tradicionales nueve planetas del sistema solar en nuestros años escolares. Vía Amazings.es os traigo un vídeo donde el responsable de esta «villanía» se explica en público. Impagable el fragmento sobre Nuevo Méjico.

[CineTren] La vida en un hilo (1945)

Cine, Trenes

Recuerdo que vi por primera vez esta película a finales de los años 90. En aquella época Canal+ todavía tenía propuestas innovadoras e interesantes en programación, antes de pasar a ser una cadena más anodina donde simplemente echan programas sin publicidad porque para eso pagas. Y una cosa que hacían es los programas dobles de cine en la que a una película de estreno le seguía otra película que podía ser su versión original, o la película en la que se basó u homenajeó, o una película con una temática similar y planteamientos distintos a comparar. Hubo cosas muy interesantes.

En un momento dado, programaron como película de estreno Sliding Doors (Dos vidas en un instante), que protagonizada por Gwyneth Paltrow, nos ofrecía dos caminos alternativos a la protagonista del filme en función de que llegase a tiempo a coger un tren del metro londinense, o se encontrase con las puertas deslizantes del mismo, a las que hace referencia el título de la película, ya cerradas. A continuación, emitieron la película española de Edgar Neville que hoy nos ocupa, y que cincuenta años antes partía de premisas similares. Aunque con un tono menos dramático, y con más ambiente ferroviario.

Y debido a esto último, la he incluido sin más pensar en mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine. Y podéis acceder a su reseña directamente a través del enlace correspondiente.

Príncipe Pío

La estación de Príncipe Pío de Madrid aparece en la película; en la fotografía, tal y como estaba en 1990, donde quedaba alguna actividad residual más allá de los trenes de cercanías. Actualmente tiene un aspecto y una actividad muy distinta (Pentax P30N, probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).