[Cine/TV] Dramas de época,… o los adoras, o los odias

Cine, Televisión

En realidad, a mí me suelen gustar. Pero cuando no me gustan… puagg. Voy a incluir, quizá de forma indiscriminada, bajo el epígrafe drama de época una serie de productos, muchos de los cuales también podrían ser denominados como dramas históricos, pero que reunirán una serie de características comunes. Luego veremos cuáles son. Aunque originalmente se concibieron para el cine, acabaron teniendo gran éxito como series de televisión, ya que muchas veces se mezclaban hábilmente, hasta el punto de hacerse indistinguibles, salvo por el vestuario, con otro género de gran aceptación popular; el culebrón.

Fue el año pasado cuando volví a sentir un interés manifiesto por los dramas de época. Y todo se debió a una serie que ya comenté en su momento con razonable extensión, Downton Abbey. Recientemente se ha anunciado su segunda temporada de ocho episodios, que empezará el 18 de septiembre, y a la que se añadirá un especial de navidad. Curiosamente, es uno de los anuncios televisivos que más ilusión me ha hecho recientemente. El caso es que este anuncio me ha hecho reflexionar sobre este género. Veamos sus características principales.

Quizá el castillo de Warwick sea excesivo como mansión para un drama de época, pero sólo por poco (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

Romance y/o Sexo

Tradicionalmente, romance. En todo drama de época que se precie debe haber notorias historias de amor, con más o menos pasión carnal acompañante, a ser posible tortuosas y en no pocas ocasiones imposibles para sus protagonistas. Quizá, los paradigmas de estos romances puedan ser las adaptaciones de las novelas de Jane Austen o, más tormentosas, las de las hermanas Brontë. En los últimos años, sin embargo, el tono de los romances han subido notoriamente de tono, y se han empezado a realizar dramas históricos con contenidos abiertamente sexuales o eróticos. Productos como Los Tudor, Roma o Los Borgia (no confundir con el largometraje español del mismo título, de calidad lamentable), son los exponentes más claros. Si los basados en el romance tenían como público diana predominante el femenino, con la introducción de desnudos frecuentes o representaciones más explícitas del acto sexual parece una obviedad si decimos que se quiere atraer al público masculino.

Foro Romano

La Roma imperial siempre ha sido un lugar idóneo para situar los más truculentos dramas de época (Canon EOS 40D, EF 50/1,8).

Intriga política y/o familiar

O las dos juntas. Conspiraciones, traiciones, luchas por el poder, bien sea en el ámbito del gobierno de los estados o los imperios, o en el de las grandes mansiones de los terratenientes británicos. Es muy difícil establecer un paradigma para este tipo de situaciones, por su abundancia. Aunque a mí, el que me viene con más frecuencia a la mente fue la maravillosa adaptación del Yo, Claudio de Robert Graves. En los más sencillos, la cosa está clara. Pronto se definen quienes son «los buenos», aquellos personajes con los que sufrimos y cuyo bienestar y final feliz anhelamos, y «los villanos», traicioneros de torva mirada que se encargarán durante los capítulos que sea de poner trabas al «comieron perdices» que el espectador espera. En los más elaborados, el maniqueísmo se diluye. Nadie es exactamente «bueno» o «malo», aunque indudablemente al espectador se le ofrece un opción clara hacia la que dirigir sus simpatías. Obviamente, estos son más interesantes. O todavía más interesantes, cuando «el villano» tiene una personalidad más atractiva que los buenos. Dejando aparte la presencia de la princesa Flavia (Deborah Kerr), siempre me ha gustado mucho más el traidor Rupert de Hentzau (James Mason), que el estirado Rassendyll (Stewart Granger) en ese cruce entre el drama de época y el cine de aventuras que es El prisionero de Zenda.

Ambientación y vestuario

Los dos elementos anteriores son fundamentales en el drama de época, pero no son suficientes para definirlo. Es necesario que además nos transporte a momentos y lugares históricos en los que la ambientación y el vestuario sean específicos y definitorios. Los hombres habrán de manifestar una elegancia sobria y las mujeres vestirán maravillosos vestidos y tocados. Todos estarán guapísimos. Y se moverán por decorados naturales o habitacionales de ensueño. Salvo que nos metamos, claro está, en las más oscuras estancias de las clases bajas o de los pillos. Aunque esto último será casi siempre de paso o de modo circunstancial. El ser humano necesita soñar una vida mejor, y para ello no hay nada como permitirle imaginarse recorriendo las estancias de Gosford Park, por ejemplo, o de la mencionada Downton Abbey. La precisión histórica no es de rigueur, aunque desde mi punto de vista aconsejable. En este sentido, tengo la sensación que de los dos grandes países productores de dramas de época, los británicos son más rigurosos que los norteamericanos, aunque eso sí, siempre y cuando salgan ganando en comparación con otros pueblos o naciones, que siempre mostrarán comportamientos más o menos risibles. Especialmente si son franceses. Es lo de menos, ante todo, los dramas de época tienen que ser bonitos. Muy bonitos.

Berliner Dom

El Berlín prusiano fue uno de los escenarios de Barry Lyndon, de la que os hablé hace pocos días (Panasonic Lumix LX3).

Lo cierto es que si una producción cinematográfica o televisiva de ficción tiene los tres elementos mencionados en cantidades suficientes y adecuadas, será difícil que a poco que la historia que se cuente sea mínimamente interesante no encuentre un público interesado. Son historias que nos sacan de nuestras rutinas, y nos elevan de nuestras prosaicas vidas a escenarios de ensueño que parecen destinados sólo a unos pocos privilegiados. Como ya he dicho al comienzo de esta entrada, me suelen gustar los dramas de época. Pero reconozco que cuando no aciertan con la historia y los caracteres, también son las producciones cinematográficas o televisivas que más acabo detestando. Es una lástima también que pertenezca a un país donde este género suele estar mal concebido y realizado. O bien está concebido como culebrón puro y duro, o bien carece de la fuerza argumental necesaria para interesar al espectador.

En fin. Ya vale de rollo. De momento, estos días, me estoy dedicando a ver de nuevo los estupendos siete capítulos de la primera temporada de la vida de los Grantham/Crawley. Nos prometen que en la segunda los veremos inmersos en las vicisitudes de la Primera Guerra Mundial. Este es un conflicto que se está empezando a poner de moda. Se anuncia una película de Spielberg al respecto. Y para el que faltan menos de tres años para conmemorar (celebrar no me parece el verbo adecuado) el centenario de su comienzo.

Recomendación musical

Todo drama de época que se precie ha de ir acompañado de una banda sonora que lo caracterice. Todavía me viene a la memoria con frecuencia la música de los títulos de crédito de Yo, Claudio, compuesta por Wilfred Josephs. Tambien la música de John Lunn para Downton Abbey es notable, sin duda. Pero en los últimos años, fue la banda sonora de Expiación, por Dario Marianelli, la que me pareció que tenía una fuerza y una calidad fuera de lo habitual.

Georges Sand

No podemos olvidar a la capital francesa como escenario de los dramas de época. ¿Acaso no recordamos las admirables "Amistades peligrosas"? Y los jardines del Luxemburgo parecía un lugar apropiado tanto para las citas amorosas como los duelos de capa y espada (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Breve – foto] Lewis W. Hine, the concerned photographer

Fotografía

Lewis W. Hine, the concerned photographer | La Lettre de la Photographie.

Algunas fotos de Lewis H. Hine, a quien algunos llaman fotógrafo comprometido, y otros consideran uno de los primeros fotógrafos con contenido político, al menos del otro lado del Atlántico. Llamadlo como queráis, pero considero que es un fotógrafo interesante y que puede merecer la pena.

[Fotos] Las coloridas fachadas de César Augusto

Fotografía personal

Desde luego, en los últimos años no me he prodigado mucho, a pesar de estar céntrica, por la avenida de César Augusto, en su tramo entre el Coso y el mercado central. Todo ello en Zaragoza, como aviso a los desubicados. Pero el otro día tuve que pasar, a pesar de las obras tranviarias. Y estaban bonitas las coloridas fachadas con el sol de la tarde. Y además vi que había un «cabezudo» del Conde de Aranda, que lleva 7 años puesto y en el que no me había fijado. Cada vez voy más autista por la calle.

Conde de Aranda

"Cabezudo" del Conde de Aranda, y como fondo la Audiencia Territorial,... o Tribunal Superior de Justicia de Aragón que se llama ahora.

Av. César Augusto

Tonos ocres predominan, contrastando con el azul del cielo.

Av. César Augusto

Nunca he tenido claro si son dos casas con fachadas muy estrechas, o una casa con la fachada muy rara; a ver si me fijo bien algún día.

Todas las fotos: Leica D-Lux 5.

[Breve – foto] The New Gypsies by Iain Mckell | La Lettre de la Photographie

Fotografía

The New Gypsies by Iain Mckell | La Lettre de la Photographie.

A punto estuve de comprar el libro que presenta este trabajo fotográfico en la librería de la Haus der Photographie en Hamburgo hace un par de meses. Allí hojee este reportaje sobre este fenómeno cultural en los que ciudadanos ingleses abandonan su estilo de vida convencional para adoptar el nomadismo de los antiguos zíngaros y gitanos. No nos habla pues de auténticos miembros de la etnia gitana, sino de quienes adoptan este tipo de vida. Básicamente retratos ambientados, muchos me gustaron bastante.

[Breve – cine/foto/historia] Nada nuevo bajo el sol; los abusos sobre las mujeres en tiempos de guerra

Cine, Fotografía, Historia

Ayer vi en vídeo la película alemana Anonyma – Eine Frau in Berlin. Es la adaptación cinematográfica de un libro que leí hace 3 años y que ya comenté en estas páginas. Trata sobre las violaciones y la supervivencia de las mujeres alemanas tras la invasión de las tropas soviéticas de la capital alemana. La película es más melodramática que el libro y obvia algunos aspectos importantes no relacionados con las violaciones. Pero no está mal.

Hoy me encuentro en La Lettre de la Photographie un artículo sobre el trabajo del fotógrafo Gwenn Dubourthoumieu titulado Raped Lives (vidas violadas). En este caso, es sobre las mujeres africanas que soportan los constantes conflictos que asolan diversas regiones de África. Allí también han de soportar el desprecio y el abuso sexual por parte de las partes en conflicto.

Alguien dijo una vez que las guerras las hacen los hombres y las sufren las mujeres. No recuerdo la cita exacta. Pero creo que lamentablemente es una realidad. Y que por mucho que pasen los años, las cosas no cambian. Lamentablemente.

[Cine] La piel que habito (2011)

Cine

La piel que habito (2011), 4 de septiembre de 2011.

Pedro Almodóvar es un director muy regular en su trabajo. Y cada dos años de promedio nos ofrece una nueva película. En alguna ocasión ha sido un poquito más, en otras un poquito menos. Pero para el caso… lo dicho. Cada dos años. Y este año nos ofrece una perturbadora película en la que rescata para el cine español a Antonio Banderas y ofrece una oportunidad de lucimiento a Elena Anaya, una chica que nunca ha dado de sí tanto como prometía en su momento. En mi humilde opinión, claro.

Sinopsis

En una finca no lejos de Toledo, un cirujano plástico llamado Robert Ledgard (Banderas) experimenta con tejidos cutáneo para injertar en personas que han sufrido graves lesiones en la piel, como los quemados. Algo que hace desde que perdió a su mujer a consecuencia de los desequilibrios que le produjeron las deformidades ocasionadas por las quemaduras en un grave accidente. Como conejillo de indias tiene a Vera (Anaya), que vive recluida en una habitación del cortijo, cuidada con todo lujo, pero sin acceso a la libertad. El aspecto que le ha dado el cirujano es el de su esposa fallecida. En un momento dado, aparece un maleante, Zeca (Roberto Álamo), hijo de Marilia (Marisa Paredes), ama de llaves de la finca, que viene a por dinero, y viola a Vera. En los forcejeos posteriores, muere Zeca, pero también se desata la historia de amor y pasión entre Ledgard y Vera en contra de la opinión de Marilia, que opina que Vera debe morir.

En sendos flashbacks, conocemos por un lado la historia del accidente y muerte de la mujer de Ledgard, el trauma de su hija Norma (Blanca Suárez) al presenciar el suicidio de su madre, y como éste se agudiza cuando a punto está de ser violada por un bebido y drogado Vicente (Jan Cornet). También conoceremos a este muchacho, que trabaja con su madre y una guapa lesbiana, Cristina (Bárbara Lennie), en un pueblo gallego, en una tienda de ropa usada.

Pronto veremos que todas las historias están relacionadas y confluyen en el presente.

Realización y producción

Sobre un guion basado en la novela de serie negra Mygale de Thierry Jonquet, el director manchego nos ofrece una enfermiza historia de venganzas, mezclada con una no menos enfermiza recreación del mito de Pigmalión (creo que un guiño innegable a esto es el nombre de Gal para la esposa del protagonista, recorte de la Galatea del mito griego). Como en el director es habitual, nos encontramos con una película con una producción y un nivel técnico y estético de primer nivel, que no tiene nada que envidiar a cualquier producto procedente de cinematografías industrialmente más potentes.

Sin embargo, detrás del elevado virtuosismo estético que nos ofrece el director, con sus decorados impolutos, el aprovechamiento del estilizado cuerpo de la actriz protagonista para unas imágenes de un grafismo fenomenal, y una cuidada puesta en escena en la que no se deja al azar ni el recorrido en pantalla de las luces de freno de los coches por la noche, hay una historia que en mi opinión tiene dos defectos. Una, que a partir de cierto momento, es previsible. Quizá demasiado. Y esto agudiza el segundo problema. Y es que, por lo menos en mi caso, la película fracasa a la hora de transmitirme las intensas emociones que los grandes dramas que viven los personajes deberían transmitir a la platea de la sala de cine. A mí me dejo frío. Especialmente por un final especialmente poco conseguido. Una lástima, porque la historia daba para mucho.

Interpretación

Ya he comentado antes y en alguna otra ocasión que Elena Anaya es una actriz que cuando comenzó prometía mucho, pero luego no ha acabado de tener una trayectoria firme como intérprete femenino de referencia. Por otro lado, creo que no descubro nada nuevo si digo que Banderas es un actor mediocre, que eventualmente, con un buen director, puede dar mucho de sí. La cuestión es que entre ambos, a pesar de que creo que se esfuerzan, no consiguen evitar esa sensación de frialdad que me transmitió la película. Luego hay breves intervenciones de otros ilustres como José Luis Gómez o Eduard Fernández que no tienen impacto suficiente sobre el conjunto del filme, y la de Marisa Paredes que, aunque más sustanciosa que los anteriores, tampoco varía el resultado. Jan Cornet es nuevo para mí, y no desentona nada en absoluto sobre el conjunto del reparto.

Conclusiones

Lo tengo que reconocer. Últimamente, las películas de Almodóvar no me llegan como las de antaño. Me parece que les falta alma. Emoción. Justo lo que tenían la películas del director manchego que más me gustaron en el pasado. Una estética personal, con mucho interés en la perfección, no basta. Hay que ponerle chicha en el asador. Y yo no se la he encontrado. El reparto, de relativo relumbrón, puede que sirva para atraer espectadores a las salas, pero en este caso no tienen la suficiente entidad, a pesar de un honesto trabajo, para con su esfuerzo y su saber interpretativo dar esa emoción que tanto echo de menos. Una pena. Aunque por otra parte, no deja de ser una película que tiene su interés.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Música recomendada

Las bandas sonoras de las películas de Almodóvar siempre tienen buen tono general. Y casi siempre debidas al compositor Alberto Iglesias. Además cuenta con la colaboración de Concha Buika, que aparece en pantalla cantando ella misma.

Puente de Alcántara

El puente de Alcántara en Toledo, según el argumento del filme, no muy lejos de donde acontecen los hechos narradas en la finca "El Cigarral" (Pentax P30N, posiblemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Breve – cine en TV] Barry Lyndon (1975)

Cine

Barry Lyndon (1975) – IMDb.

En líneas generales, el cine de Stanley Kubrick me gusta. Aunque existen excepciones a la regla. Para empezar su última película, que nunca he podido tragar. Y luego está la que hoy comento en este breve, Barry Lyndon, que a pesar de ser puesta por las nubes en muchas ocasiones, nunca había podido ver entera. Por mi edad cuando se estrenó, no pude verla en pantalla grande nunca. Aprovechando que esta semana la programaban en un canal vía satélite, en versión original y esas cosas, me hice el firme propósito de verla entera para terminar de formarme una opinión. Y así lo hice. Ayer. No negaré la virguería técnica de su fotografía. Y que la banda sonora está bien. Pero me sigue pareciendo un aburrimiento absolutamente monumental. Con un reparto en estado de desgracia. Para empezar porque se trataban de intérpretes limitados a priori. Me mantengo en la opinión. Esta es de las excepciones a la regla. Y encima dura tres horas. Aunque probablemente eso forma parte del problema.

Bueno. Mañana, en una entrada reglamentaria, hablaremos de Almodóvar. Mientras, el fin de semana he dedicado más tiempo a los Paisajes sin figura que al Cuaderno de ruta.

[Deporte] Final del aperitivo al mundial de rugby

Deporte

Pues sí. A lo largo del verano, hemos tenido el aperitivo a la Copa del Mundo de Rugby 2011, que se celebrará en Nueva Zelanda a partir del próximo fin de semana. Mes y medio de competición de alto nivel de un deporte que tiene poca repercusión en nuestro país, pero que constituye el tercer espectáculo deportivo del mundo por potencial número de espectadores, tras los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo de Fútbol. Y desde mi humilde punto de vista, un espectáculo mucho más entretenido y vistoso que este último.

Y el aperitivo ha sido el Torneo de las Tres Naciones 2011 que, como ya he comentado en entradas anteriores, enfrenta a las selecciones nacionales de rugby de Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. A partir del año 2012, está previsto que sean cuatro naciones, con la incorporación de la selección de Argentina.

El favorito del torneo era los All Blacks de Nueva Zelanda, que habían manifestado una gran superioridad en los últimos tiempos, y que además están preparando a conciencia «su» mundial. Y así, comenzaron ganando en su casa a sus dos contrincantes con gran autoridad. Quizá la sorpresa desagradable del torneo en su primera mitad fueron las contundentes derrotas que sufrieron los Springboks sudafricanos en su gira por Oceanía, algo inesperado para el equipo que tiene que defender dentro de unos días el trono mundial, que con tanta claridad conquistaron en 2007. Pero los que no perdieron el rumbo fueron los Wallabies australianos que mantuvieron una buena concentración durante todo el torneo, con un juego serio y ordenado, a pesar de su esperado tropiezo en nuestras antípodas. Ganaron con claridad en su viaje al continente africano, mientras que los neozelandeses, con un equipo de suplentes se dejaban ir la victoria en esta misma excursión.

Así que el torneo quedaba pendiente para el partido final entre Australia y Nueva Zelanda en terreno wallaby. Es el partido que pude ver ayer aunque se jugó hace una semana. Pero las retransmisiones de Canal + no han sido muy ajustadas al tempo del torneo. Todos los partidos se han jugado en sábado, y en España se han retransmitido el miércoles siguiente, salvo el último que lo pude grabar ¡al viernes siguiente! Espero que la copa del mundo se la tomen más en serio. En cualquier caso, conseguí pasar la semana sin enterarme del resultado y, así, pude disfrutar de un partido emocionante con tres partes muy distintas. El primer tiempo del partido tuvo una clara superioridad australiana, que les dio una clara ventaja en el marcador de 20 a 3. Sin embargo, esto no es definitivo ante la calidad neozelandesa, y en la primera mitad del segundo tiempo, con un juego sacrificado pero eficaz, dominaron el juego y empataron el partido. Más emocionante imposible. Pero poco les duró la alegría. Los australianos reaccionaron con un ensayo no transformado un minuto después del empate, que machacó a los neozelandeses que no fueron capaces de volver a su juego efectivo en lo que quedó de partido.

Notable éxito de Australia. Y merecido. Por serios y concentrados. Y un aviso para los neozelandeses. Que siempre salen de favoritos en los mundiales, pero sólo lo han ganado en una ocasión, mientras que sus contrincantes del hemisferio sur ya son ambos bicampeones. Veremos lo que pasa. Pero hasta el 23 de octubre no conoceremos el desenlance.

Marazion desde Mount St Michael

Según los resultados, tal vez sólo Inglaterra sea capaz de oponer resistencia a las selecciones del hemisferio sur; en la imagen, la población de Marazion, en Cornualles, desde el británico Mount St Michael. No confundir con el que se encuentra en Francia (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Breve con fotos] Sequía

Política y sociedad

No llueve. Desde hace tiempo. Está siendo un año muy seco. Yo que todos los días viajo entre Zaragoza y Huesca, veo que los campos están tristes. Más polvorientos de lo que suelen estar a estas alturas tan avanzadas del verano. Pero es que no llueve. Ya hay noticias de restricciones en algunos lugares. Llevan anunciando toda la semana en las previsiones meteorológicas posibles lluvias que no llegan. Mientras, todas las tardes, el cielo de Zaragoza se llena de espectaculares nubes algodonosas, que parecen prometer algo, pero que no llegan a compactar y dejar caer su contenido de agua. Seguiremos esperando.

Nubes tras las torres

Nubes que parecen cerrarse sobre las torres, pero que no llegan a hacerlo (Leica D-Lux 5).

Nubes

Grandes algodones de nubes, que adornan el cielo sobre la capital aragonesa (Leica D-Lux 5).

[Fotos] Un buen lugar para tomar una cerveza después de un largo paseo

Fotografía personal

En Casablanca, barrio al sur de Zaragoza. A orillas del Canal Imperial de Aragón. Donde los depósitos de agua. Una gran lago artificial. Con un bar con terraza. Un sitio idóneo para ir caminando, por la orilla del canal, y después de un largo paseo, tomarse unas cervecitas. Sin mucho follón. Aunque quizá sería mejor si el bar no pusiera música, o no la pusiera tan alta, o fuera mejor,… o yo no fuera tan raro con esas cosas. Pero nada es perfecto. Pero casi.

Canal Imperial de Aragón

El Canal Imperial de Aragón a su paso por los depósitos de Casablanca.

Depósitos de agua en Casablanca

Vista general del lago artificial, con numerosas aves "a la fresca".

Depósitos de agua en Casablanca

Un ánade nada tranquilamente, mientras nadie le molesta desde los muelles próximos.

Depósitos de agua en Casablanca

A pesar de la bondad de la tarde, no hay mucha gente por el lugar.

Terraza "El lago"

Aunque no faltan clientes en la terraza del bar, claro.

Todas las fotos: Leica D-Lux 5

[Cine] Jūsannin no Shikaku (2010)

Cine

Jûsan-nin no shikaku (2010), 30 de agosto de 2011

La película fue vista en versión original en japonés subtitulada en castellano. También se puede encontrar doblada al castellano bajo el título 13 asesinos, que es traducción literal del título japonés.

Esta semana nos entraron grandes dudas sobre qué película ver. Incluso si merecía la pena ir a ver alguna. Cuando alguien, que colecciona críticas cinematográficas nos comunica que esta película japonesa dirigida por Takashi Miike tenía buenas críticas y estaba en versión original en un par de sesiones al día. A pesar de que el tema, peleas entre samuráis en el siglo XIX en el período anterior a la restauración imperial de 1868, no nos atraía demasiado, decidimos darle una oportunidad. Y os cuento como fue.

Sinopsis

Estamos en Japón en los años 20 del siglo XIX. El país sigue gobernado por el shogún (dictador militar) de turno, uno de cuyos hermanos, Naritsugu (Gorô Inagaki), se aprovecha de su impunidad ante la justicia para cometer toda clase de desmanes contra otros nobles y contra la población en general. Violencia, abuso de poder, violaciones,… siempre con una crueldad notable, son su forma de actuar. Ante esta situación, un magistrado decide contratar a un samurái (élite militar, ya en decadencia en esa época), Shinzaemon (Kôji Yakusho), que con 11 compañeros más, a los que posteriormente se unirá un aventurero de los bosques, tendrá que matar al vil noble. Para ello planean una emboscada en un pueblo de montaña, aunque la empresa parece desesperada e imposible, porque a la hora de la verdad será una batalla de 13 contra 200.

Realización y producción

El guion nos cuenta un historia clásica en el cine de aventuras. El grupo de aventureros que tienen que pelear contra fuerzas superiores. Lo hemos visto en películas del oeste, en películas bélicas, en péplums, etcétera. Aquí parece estar basado en algún hecho real, ya que el personaje de Naritsugu existió en la realidad. Son samuráis muy habilidosos con las armas, pero no capaces de desafiar a las leyes de la física con sus artes marciales como hemos visto en algunas coloridas películas chinas de los últimos tiempos. Sin embargo, diversos elementos de la gran batalla en el pueblo resultan inverosímiles, por lo que tenemos que aceptar que estamos presenciando un hecho más legendario que histórico. Lo cual hay que dejar claro para no equivocarse. Son 13 contra 200. También uno de los personajes, el aventurero de los bosques, presenta caracteres sobrenaturales.

La historia, aunque por caminos mil veces trillados, transcurre con agilidad, y nos ofrece tres partes; la conjura, el viaje y la batalla. Rodada en paisajes naturales de gran belleza, con una fotografía eficaz de tonos apagados y poco saturados, salvo cuando transitan por las lujuriantes selvas verdes de las montañas japonesas. La producción es de buen nivel, con decorados muy elaborados y con un montaje muy notable dada la larga duración de la batalla final. Globalmente, la realización es de buen nivel.

Interpretación

Muy buena en su conjunto, especialmente en los papeles principales, tanto entre los villanos como entre los samuráis. De forma acorde a la psicología de los personajes, se trata de interpretaciones sobrias, que expresan más con la gestualidad que con las palabras, en las que son parcos. Los intérpretes nos son desconocidos en estas latitudes, pero evidencian que Japón tiene buen fondo de armario en el apartado actoral.

Conclusión

En el haber, el buena factura y la buena interpretación. En el debe, la previsibilidad, la sensación de que esto ya lo hemos visto en otra parte. También, la pertenencia a un género muy específico, el de las artes marciales japonesas, que a algunos nos llama poco la atención. Pero he de reconocer que la película superó bastante mis expectativas, que me entretuvo y que salí con un razonable buen sabor de boca.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Parque Bruil

Días nublados y mucha vegetación son señas de identidad de este filme; como el día que tomé esta fotografía en el parque Bruil de Zaragoza (Canon EOS 5D Mark II, EF 85/1,8 USM).