[Cine] Ajeossi (2010)

Cine

Ajeossi (2010), 20 de mayo de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su nombre original coreano. Sin embargo, es posible verla también en versión doblada al castellano, en cuyo caso la podéis encontrar en la cartelera española como El hombre sin pasado.

En un fin de semana muy pocho, en el que lo que parecía el principio del verano ha regresado casi a finales del invierno, quizá no para tanto pero bueno, con una cartelera bastante mustia lo que anuncia un mal verano cinematográficamente hablando, nos dedicamos a recuperar títulos que hemos considerado en semanas atrás, pero que por un motivo u otro no hemos ido a ver. Y nos centramos en esta película coreana, de la que habíamos leído muy buenas críticas, pero que con la nefasta distribución de este país, no ha llegado a nuestras pantallas más que con casi 2 años de retraso. Como siempre que tratamos con películas orientales, una advertencia con los nombres. En aquellos lejanos países suelen mencionar primero el apellido de la persona y después el nombre propio. Sin embargo, en esta entrada yo seguiré la convención occidental a la inversa. Pero no os sorprendáis si en otros escritos los encontráis al estilo oriental y no os parecen los mismos.

La película dirigida por Jeong-beom Lee nos habla de un solitario tipo, que regenta una casa de empeños, Tae-sik Cha (Bin Won), y cuya vecina es una prostituta drogadicta con una niña pequeña, So-mi Jeong (Sae-ron Kim), con la que el hombre mantiene un cierto grado de relación. La prostituta participará en un robo de un alijo de heroína a las mafias de la ciudad por lo que será perseguida y secuestrada junto con su hija. Tras un intento del tipo por liberar a la niña colaborando con los delincuentes, todo falla, la madre es encontrada muerta, víctima del tráfico de órganos, y la niña en manos de explotadores de menores. También perseguido por la policía que descubre que es una antiguo agente de la inteligencia militar, entrenado para matar, y que sufrió una grave desgracia familiar tras la que se retiró de la actividad. Ahora encuentra una nueva razón para vivir en el rescate de la niña.

Estamos ante una historia que no es exactamente nueva. El tipo violento que de repente se ve en la tesitura de convivir y proteger de un niño o niña la hemos visto en diversas ocasiones. Con los matices argumentales que queramos ponerle, básicamente hay un esquema general. El tipo que vive al margen de la sociedad, sea delincuente o no, solitario, que de repente encuentra un anclaje en la humanidad a través de la mirada de un niño, más frecuentemente niña, en graves problemas. Para mí, la más significativa de estas historias fue Léon (El profesional (Léon)), que nos confirmó la valía de Jean Reno y nos descubrió a una muy jovencita y esmirriada Natalie Portman. Por lo tanto, los logros de esta película coreana hay que buscarlos en otros elementos. Fundamentalmente en el ángulo que ofrece una sociedad distinta de la occidental, como puede ser la esquizofrénica sociedad surcoreana, a caballo entre lo tradicional y la modernidad, y también en el tratamiento de los caracteres y las situaciones del director. Y aquí están las principales virtudes del filme. Aunque hay escenas de acción y de violencia, también hay mucho que se dice mediante la insinuación y lo indirecto. También tiene una forma espléndida de permitir al espectador saber lo que viene a continuación, mantener la tensión, y sólo tras un desarrollo completo de la situación y el comportamiento de los personajes, llegamos a confirmar lo que ya sabíamos, con información sobreañadida. Un ejemplo claro es el descubrimiento del cadáver de la madre. O lo que podemos suponer que ha sido el destino final de la niña. No es perfecta. A veces se entretiene en exceso en determinadas situaciones. Sobra el flashback al desastre de la familia del protagonista, y el final es de un almíbar empalagoso también excesivo a todas luces. Pero las dos horas que dura la película se pasan en un momento, manteniendo perfectamente la atención del espectador.

Indudablemente, la buena interpretación de los dos protagonistas y algunos de los secundarios es fundamental para que todo funcione. Pocas palabra, y muchos gestos. Porque las pocas ocasiones en las que el guion se pone verborreico la cosa baja, más por culpa del guion que por la de los personajes. Entre los secundarios hay de todo. Desde mafiosos, malos malísimos que están muy bien, hasta unos policías que parecen un poco lelos y no sabemos muy bien que pintan en todo esto.

Como resumen podemos decir que es una película que no atraerá a quienes disguste la violencia, ya que aunque contenida, está presente y a veces de forma cruda. Sin embargo es un filme que como ya he dicho te mantiene perfectamente atado a la butaca, y que lo disfrutas bastante. No es tan perfecta como algunos críticos la han visto, pero es una buena opción en una cartelera tan poco sugestiva. Eso sí, no creo que dure mucho en cartelera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Tangos bajo la lluvia

Fin de semana desapacible en Zaragoza, lo que no impidió que algunos desafiaran a la lluvia durante un tiempo mientras se marcaban unos tangos.

[Libro] Por la boca muere el pez

Literatura

Llevaba muchas semanas sin comentar un libro en estas páginas. He empezado varios en estos últimos tiempos, pero he terminado pocos. Y luego,… pues leo bastante pero otras cosas. Así que el otro día, me pasé por un comercio de una conocida multinacional del ocio, y vi este que hoy os traigo, una aventura del comisario Montalbano, en compañía de otra policía literaria italiana que yo no conocía, pero que debe ser famosa en su país de origen. El caso es que como el crimen transcurría en Bolonia, me parecía a tono con mis recientes experiencias viajeras, y lo cogí. A ver. Muy original. En seguida os cuento porqué.

Por la boca muere el pez
Andrea Camilleri y Carlo Lucarelli (Traducción de José Moreno)
Editorial Papel de liar; Barcelona, 2011
ISBN: 9788493667894

Estamos ante una novela epistolar corta, escrita mano a mano por los dos escritores, creadores de los dos personajes protagonistas de la historia, el comisario Montalbano (de Camilleri) y la inspectora Grazia Negro (de Lucarelli).

En la ciudad de Bolonia se ha encontrado el cadáver de un hombre, aparentemente asfixiado con una bolsa de plástico, pero la inspectora Negro no se conforma con los primeros informes periciales y sospecha que hay algo más que se le está ocultando. También siente recelo de la orden de inhibirse que recibe de sus superiores, y sospecha que hay gato encerrado. Así que por su cuenta y riesgo, mucho riesgo, decide seguir la investigación por su cuenta, y pide ayuda a Montalbano, ya que el fallecido y su entorno tenían relación con Vigata donde el comisario desarrolla su actividad. Pronto, ambos habrán metido las narices en un grupo corrupto de los servicios secretos italianos, y se las habrán de ver con una atractiva, pechugona y peligrosa asesina, que firma sus asesinatos, siempre relacionados con el agua, con un ejemplar de Betta splendens.

Como ya he comentado, estamos ante una novela epistolar. Es decir, la comunicación entre los dos protagonistas se produce a través de cartas. Primero remitidas a través de los correspondientes servicios de correos y, conforme el caso se enmaraña y complica, a través de las formas y medios más peregrinos. El desarrollo de la acción lo iremos conociendo también por la lectura de las cartas. Cartas que incluyen eventualmente transcripciones de atestados policiales, declaraciones de testigos, informes forenses. Eventualmente se transcribe alguna noticia periodística. Evidentemente, esta fórmula permite que cada uno de los dos escritores presente la parte de su protagonista, sin mayor problema. Entiendo, por los comentarios finales, que el desarrollo de la obra no estaba pactado, y que cada escritor fue respondiendo a lo largo de un proceso de cinco años ante el desarrollo que iba planteando el otro. Una especie de juego de ajedrez en la que las figuras son los personajes de la historia, y los jugadores van moviendo ficha por turno.

El resultado me ha parecido muy interesante. Ciertamente, el final no está del todo conseguido, pero en su conjunto la historia mantiene su interés y la fórmula permite dotar de su personalidad propia a cada personaje. Otra cuestión es que la novela destila humor y socarronería por arrobas. El cachondeo que se lleva con la redacción de los informes policiales y forenses, o con las declaraciones de los testigos, hace que las risas te vengan a la boca con cierta frecuencia. Es muy divertida. Una mezcla de novela negra y parodia de los servicios policiales.

Dado que la novela no es muy larga, y con lo comentado anteriormente, se lee en un momento. Un par de ratos antes de dormir son suficientes para terminarla. Casi podríamos decir que sabe a poco. Aunque entiendo que dada las peculiaridades de su redacción, sería complicado hacerla más larga. Pero desde luego, puedo decir que es una obrita francamente recomendable.

En la estación de Bolonia

Instantánea tomada en la estación de Bolonia, poco antes de la salida del tren regional con destino a Venezia-Santa Lucia, pero del que me bajé en la estación de Ferrara. Uno de los momentos más delirantes de la novela cuenta cómo el agente Catarella, colaborador de Montalbano, se pierde en la red ferroviaria italiana cuando se dirigía de Palermo a Bolonia, en un tren con destino Milán.

[Cine] The Girl with the Dragon Tattoo (2011)

Cine

The Girl with the Dragon Tattoo (2011), 18 de enero de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello el título es el original en idioma inglés. En las pantallas españolas es posible verlo en versión doblada con el título Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Este miércoles pasado quedé con una gente por la tarde para resolver unas cuestiones. Nos llevó menos tiempo de lo que pensábamos, y por el lugar donde estábamos, alguien sugirió pasar el resto de la tarde viendo una película en el cine. Nos pillaba a cinco minutos caminando. Y fuimos. Y vimos lo que había a esa hora. Y lo único que había que nos atrajese algo es la versión original de esta segunda versión cinematográfica de la primera novela de la famosa saga Millenium. No es que me apeteciera mucho. Me sé la historia. Con el tiempo he llegado al convencimiento que esta saga literaria está excesivamente sobrevalorada. La primera versión cinematográfica, sueca, sin ser para tirar cohetes era razonablemente digna. Me joroba un poco esta manía de los yanquis de repetir las películas que ya han funcionado en otros sitios. Pero en los pros había dos cosas. Que la nueva versión la ha dirigido David Fincher, el de la estupenda Se7en (Seven) (aunque a mi no me han convencido tanto otras de sus películas). Incluso dicen que puede ser candidata al óscar a la mejor película. Y que… bueno,… todos se metían al cine. O me unía o me iba a casa. Pues nada. Para dentro.

El argumento… pues ya se sabe. El periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) caído en desgracia que es contratado por el millonario Venger (Christopher Plummer) para encontrar al presunto asesino de su querida sobrina Harriet, acabará cruzandose con la marginal Lisbeth Salander (Rooney Mara) superinteligente joven, víctima de los abusos del sistema y de los hombres, para entre los dos desenmarañar el misterio.

¿Habéis visto? En pocas líneas está contado el argumento. Y es que este es uno de los defectos de la película, de la primera película y de la novela, a la que los dos filmes son muy fieles. Excesivamente fieles. Las mejores adaptaciones de obras literarias no son siempre las más fieles. Literatura y cine son dos lenguajes distintos. Y si ya debemos considerar que la novela se podría haber contado en la mitad de páginas y hubiera mejorado mucho, pues similarmente la historia fílmica se podría haber contado en 90 minutos y hubiera mejorado mucho sobre las dos horas y media que dura. No es mucho lo que hay que contar. Es una historia muy hinchada. Para colmo, la película se hace interminable porque tras el clímax de la resolución del crimen está la historia de la venganza contra el tipo que hizo caer en desgracia al periodista. Que en el conjunto del filme, a esas horas nos importa más bien poco.

Afortunadamente, está bien hecha. Fincher tiene abundante oficio. La película esta muy bien rodada, con una fotografía espléndida. Da gusto el nivel que ha alcanzado la cinematografía digital. Es de agradecer además que hayan conservado de la historia original que la acción sucede en Suecia, y este rodada en Suecia. La primera versión era digna, pero no puede competir en medios y planteamiento con esta. Aquella era un producto para televisión aprovechado en la pantalla grande, esta es un producto pensado para su éxito en las salas de cine.

En el lado de las interpretaciones, por supuesto tenemos el factor de que cuando los actores son conocidos nos llaman más la atención que cuando no lo son. Pero me atrevo a decir lo siguiente. Craig es mejor Blomkvist que el sueco de la primera versión. Lo hace bien. Y a pesar de que tiene un físico que puede imponer, no deja de aparecer como desvalido cuando toca. Está bien. Mara no lo hace mal como Lisbeth, pero yo no la veo tan maravillosa como he leído en algunos sitios. De hecho, creo que en esta ocasión es la sueca Rapace la que se impone en la comparación. Del resto, pues llama la atención ver pasar por ahí en papeles más importantes a gente como Stellan Skarsgård, o el ya mencionado Christopher Plummer, que son gente muy solvente que siempre lo hacen bien. Y en papeles más pequeñitos a Robin Wright, o Joely Richardson que no tienen tiempo para lucirse pero también son siempre competentes. Incluso en algo que es prácticamente un cameo a Embeth Davidtz, que supongo que tendrá más minutos en las secuelas de la saga. Está muy bien esto de sacar a intérpretes de cierto prestigio aunque no sea más que para dar relumbrón. Se nota que iban bien de presupuesto.

En resumen, una película que es un entretenimiento perfectamente válido, aunque excesivamente prolongado, que lo único que aporta a la anterior versión es más lujo en la producción por el mayor presupuesto. Imprescindible para los fans de la saga, los demás… pues pueden ir si no tienen nada mejor que hacer, o esperar a que la echen por la tele, o lo que sea. Que no pasa nada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Lectura recomendada: Nora Ephron es una individua que me cae gorda por las películas que hace. Pero tiene un pequeño texto publicado en The New Yorker, The Girl Who Fixed the Umlaut (en inglés), parodia de los personajes y de la novela original, que pone de manifiesto los principales defectos de la novela, y que es muy divertido y recomendable.

Y ahora, os dejo con un pequeño reportaje en blanco y negro con vistas y escenas de la bella capital sueca, Estocolmo.

Ayuntamiento

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Sergels Torg

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af Chapman

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Vasa

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Skansen

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Palacio Real

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Källos Trocadero

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Gamla Stan

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Södermalm

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Södermalm

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Södermalm

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Aftonbladet

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[Libros] Detectives por doquier; privados y londinenses como Sherlock Holmes, y castizos como el guardia civil Bevilacqua

Literatura

Como veis, hoy traigo varias lecturas a comentario. Fruto de la coyuntura. Llevaba un par de semanas en el dique seco en esto de los libros, y de repente, la necesidad de cubrir horas en un hospital me brindó la ocasión de reengancharme al sano vicio de la lectura. En forma de libros electrónicos.

Uno de ellos, el dedicado a Sherlock Holmes, lo busqué a idea después de ver el primer capítulo de la segunda temporada de la serie británica Sherlock. El oponente del detective era la misteriosa Irene Adler. Yo había leído poco sobre el detective de Arthur Conan Doyle hasta el momento. El sabueso de los Baskerville y poco más, y sin que me haya atraído nunca mucho el personaje. Pero decidí darle otra oportunidad, leyendo el conjunto de relatos cortos entre los cuales se encuentra el Escándalo en Bohemia en el tiene un papel destacado la bella intrigante.

El otro de los libros me vino de regalo. Apple sacó una aplicación para el iPad/iPhone mediante la cual, durante los doce días que van entre el 26 de diciembre y el 6 de enero, te ofrecían un regalo cada día. Aplicaciones, juegos, música,… y libros. Y entre los libros regalaron El lejano país de los estanques de Lorenzo Silva. Que ya leí en su momento, y me gustó. Pero además venía con un relato corto, también de aventuras de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, titulado 547 amigos. Y me lo he leído también. Ahora os cuento mis impresiones.

Las aventuras de Sherlock Holmes

Las aventuras de Sherlock Holmes (The Adventures of Sherlock Holmes)
Arthur Conan Doyle (traducción de Jorge León Burgos Funes)
Colección Nowtilus pocket, Ediciones Nowtilus; Madrid, 2010
ISBN: 9788497638081

Estamos ante una colección de 12 relatos cortos, el primero de los cuales es el que motivó mi curiosidad, el mencionado Escándalo en Bohemia con Irene Adler, la mujer que venció a Holmes, de artista invitada. En general, todos siguen un esquema similar. Escritos en primera persona por el doctor Watson, que teóricamente los publica en la prensa londinense, son una colección de casos, algunos de ellos relacionados con un hecho criminal, otros no, en los que se trata de ensalzar las capacidades de observación y de utilización de las capacidades deductivas del famoso detective privado con el fin de resolver más o menos satisfactoriamente las situaciones.

He de decir que, aunque para estos días, en los que como he dicho he tenido que pasar varias horas cada día en un hospital, me han servido de entretenimiento. Pero si no el personaje y el estilo de los relatos no me enganchó en el pasado, dudo que lo haga de cara al futuro. El personaje siempre me ha parecido un petulante, agraviado por las formas sociales de la Inglaterra victoriana. Y a pesar de la teórica coherencia interna de los relatos, siempre tengo la sensación de que me están engañando. De hecho, el relato que me motivó a leerlos, el que interviene Irene Adler, me defraudó bastante, ya que la aparición de la intrigante es muy somera, y a penas nos permite conocerla realmente. Creo que este personaje está sobrevalorado en la mitología del detective.

Desde luego, me parece mucho más interesante la versión televisiva que en estos momentos está emitiendo la BBC, y en la que sí que tuvimos una Irene Adler, moderna, del siglo XXI, inteligente, osada, atractiva y que justifica el mito. Me quedo con el personaje televisivo. Creo que es más interesante que el literario. Espero que esto no signifique que me fusilen los fanáticos del residente del 221b de Baker Street.

Primrose HIll

No recuerdo que las aventuras de Sherlock Holmes lo llevaran a Primrose Hill en sus andanzas por Londres, pero es un lugar encantador de todos modos (Canon Digital Ixus 400).

547 amigos

547 amigos (parte de El lejano páis de los estanques y 547 amigos)
Lorenzo Silva
Ediciones Destino; Barcelona, 2011
ISBN: 9788423346066

Mi última incursión a las aventuras de Bevilacqua y Chamorro, me dejó francamente insatisfecho. De alguna forma, esta pareja de guardia civiles atípica, que me resultó especialmente atractiva en las tres primeras novelas de sus aventuras, estaban dejando de tener interés. El envejecimiento les estaba sentando mal. El cinismo de Bevilacqua se transformaba en resignación y eficiencia funcionarial, y Chamorro que tenía un punto morboso entre su rigidez marcial y su parecido a Veronica Lake, definitivamente se había convertido en una individua como siempre eficiente pero carente de todo interés. Por el contexto, creo que debo situar el relato que comento hoy, tras los acontecimientos del anterior. Por el acompañamiento de Arnáu, lo deduzco. El caso es que los guardias tienen que investigar el caso del asesinato de una chica de 14 años, cuyo cadáver aparece abandonado en un área de descanso de una autopista. El caso es más bien soso. El típico de niña precoz, y procaz, que se lía con un tipo adulto que no debería estar enredando con jovencitas. La investigación del caso se basa en explorar la actividad de la niña y los sospechosos en las redes sociales virtuales. De hay lo de los 547 amigos, que la niña «acreditaba» tener en el tuenti.

El caso es una sosada. Carece de emoción, y la versión de los protagonistas es la de la novela anterior. Muy eficientes, pero poco interesantes. Da la impresión de que es un relato de carácter educativo, para mostrar a los padres y tutores de los adolescentes de los peligros que acechan a sus retoños en el bosque de internet. Vamos. Una caperucita roja sin final feliz de los tiempos cibernéticos. Y con el cutre aspecto de las oficinas de los cuerpos de seguridad del estado, en lugar del gótico ambiente de los profundos bosques centroeuropeos.

Cumplió el relato la misión de pasar el rato, pero difícilmente servirá como motivador para que vuelva a engancharme a las aventuras de los otrora atractivos y anómalos guardias civiles. ¿Donde quedará aquella mojigata Chamorro, que estando como un queso aceptaba estoicamente tomar el sol en tetas en una playa de Mallorca en estricto cumplimiento del deber? En fin…

Torre de Madrid

Buena parte de las andanzas, no me atrevo a llamarles aventuras, de los guardia civiles de la historia de hoy pasan por Madrid; aquí en un atardecer de noviembre, cerca de la plaza de España (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

[Cine] Drive (2011)

Cine

Drive (2011), 3 de enero de 2011.

Las críticas con las que ha llegado esta película eran muy buenas. Muchos la proponen como una de las candidatas a los óscar. Su director, Nicolas Winding Refn, un danés recién llegado a Hollywood lleva un tiempo levantando expectación,… aunque hasta el momento no recuerdo haber visto ninguno de sus filmes. Su actor protagonista, Ryan Gosling, está de moda, trabajando mucho, y con papeles muy diversos, muy polifacéticos. La chica,… bueno, es Carey Mulligan, y estoy, cinematográficamente hablando, profundamente enamorado de ella. Así que si no os he hablado antes de esta película es porque una impertinente faringitis me ha tenido los últimos días varado en casa o poco más.

Por cierto, aclaro una cosa. La película ha aterrizado en la cartelera de Zaragoza con varias copias. Bien. Pero ninguna en versión original. Muy mal. Así que fuimos al cine, pagué mi entrada, pero luego no me da ningún reparo en confesar en que mientras tanto me bajé un copia en buena calidad y en versión original de la misma. Supongo que ningún distribuidor, autor o lo que sea se enfadará. Yo demuestro mi disposición a pagar; ellos demuestran que no les interesa mi dinero por un producto auténtico sin adulterar. Así que supongo que todos contentos. O no. Porque la industria nunca está contenta. Así que el comentario será una mezcla de ambas experiencias.

Aprovecho esta entrada para subir mis primeras fotografías del 2012, que de momento jugarán un poquito con los colores, la luz, y la abstracción. Todas ellas tomadas con Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8.

La historia nos presenta a un conductor (Gosling), cuyo nombre no sabremos nunca, que se dedica por el día a trabajar en un taller mecánico y como especialista en producciones cinematográficas. De noche pone sus habilidades al servicio de delincuentes que buscan alguien que les permita un huida limpia, garantizada. Su jefe, Shannon (Bryan Cranston), está en tratos con  un mafioso, Bernie (Albert Brooks), para poner en marcha un coche de carreras que el conductor pilotaría. Algo que bien podría dar dinero a todos. En estas estamos, cuando el conductor conoce a Irene (Mulligan), una joven vecina, que tiene un hijo de no muchos años, y cuyo marido está en prisión. Entre ambos nace una amistad, que probablemente lleva detrás algo más. Sin embargo, Standard (Oscar Isaac), el marido de Irene, es puesto en libertad. Al poco, es agredido por unos matones. Debe dinero a la mafia por la protección que le brindó en prisión. Tiene que perpetrar un robo para ellos. Si no, irán a por Irene y su hijo. El conductor ayudará al ladrón. Pero las cosas se torcerán mucho, mucho, mucho…

He de decir que me ha parecido una película de gran belleza. Lo cual contrasta con el hecho de que es una película muy violenta. Visceralmente violenta. Con un nivel de gore que se mantiene discreto, pero que está ahí y que sale a escena cuidadosamente en determinados momentos. No ha lugar a la imaginación. Sabemos lo que pasa. Y en este contraste entre belleza y horror está el gran hallazgo de este filme. Con dos partes muy diferenciadas, la presentación de los personajes y el progresivo desarrollo del enamoramiento entre los dos vecinos, calmado, tranquilo, bello, poético en ocasiones, y el descenso a los infiernos en el que pocos saldrán a flote, cuyo único objetivo por parte de el conductor es la salvación de Irene y su hijo.

Luces de escaparate.

Visualmente, la película tiene escenas que merecen el apelativo de antológicas. La escena del ascensor, que por su tratamiento, por el uso de la cámara rápida, la alteración del transcurso del tiempo, y el cambio del nivel de luz, siempre nos quedará la duda sobre si existe como tal o es una mezcla entre la realidad y los deseos de protagonista, me parece el momento supremo de la película. Pero no podemos olvidar tampoco la escena en el motel con Blanche (Christina Hendricks), la irrupción en el camerino de las streappers, o las persecuciones automovilísticas. Todo ello acompañado por una peculiar banda sonora, que al principio extraña, pero que finalmente llega a convencerte.

Por supuesto, nada de esto podría funcionar sin el excelente trabajo de los intérpretes. Esta es un película, afortunadamente, sin verborrea. Los diálogos son directos, económicos, claros. Pero excelentemente complementados por la capacidad de los intérpretes para expresar sensaciones, emociones, intenciones, simplemente con un gesto, o con ligeras modificaciones del semblante. Todos ellos lo hacen muy bien. Un reparto impresionante, del que sólo me ha quedado por mencionar a otro de los mafiosos, Nino, brutalmente interpretado por Ron Perlman. Y aquí, es donde brilla una vez más mi admirada Mulligan. Esa capacidad de que mínimos cambios en el gesto, en la mirada, en el cierre de la boca sea capaz de transmitir tanto, cuando sus textos se limitan a frases breves, pocas palabras, y a la vez tiene que justificar lo que el protagonista hace… Indudablemente, una de mis actrices favoritas del momento. Sólo espero que le vayan llegando papeles del nivel que merece. Por supuesto, esta película, como casi todas, debe verse en versión original.

Poco me queda por decir. Si esta película hubiese llegado una semana antes es posible que estuviese liderando mi clasificación de películas de 2011. Pero de momento es una aspirante para liderar la del 2012 durante muchos, muchos meses. Porque por primera vez en mucho tiempo me atreveré a decir que estamos virtualmente ante un obra maestra del cine romántico y del cine negro simultáneamente. Y la cuestión tiene más mérito por cuanto no soy especialmente aficionado al cine negro. Yo no le encuentro pegas. Quizá más adelante,… pero de momento…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Sol de atardecer.

[Libro] A de Adulterio

Literatura

Hoy traigo otro de mis libros malditos recuperados. Es decir, libros que en su momento compré, comencé a leer, me atasqué, y fueron a parar a una estantería inacabados. Ahora tengo unos cuantos apilados para intentar darles una segunda, o tercera en algún caso, oportunidad. Lo cierto es que el hoy lo compré más por curiosidad que por genuino interés. La novela de detectives, salvo honrosas excepciones, no es mi fuerte. Pero llevo 20 años viendo en las estanterías de las librerías esta serie de Sue Grafton que se ha dado en llamar serie del alfabeto. Y al final, hace unos años compré la primera de la serie, la de la A. Pero se atascó. Y hasta ahora en la que la retomé y la acabé. Curiosamente, en muy pocos días.

A de Adulterio («A» is for Alibi)
Sue Grafton (traducción de Antonio-Prometeo Moya)
Colección Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2006
ISBN: 8472237400

Es el primer libro de la serie, que tiene por protagonista a una investigadora privada, Kinsey Millhone, de treintaypocos, que vive sola, y es algo solitaria, arrastrando un par de divorcios y esas cosas. A su puerta llama un día Nikki Fife, la viuda convicta por el asesinato de su adúltero esposo y abogado Laurence Fife, que tras pasar ocho años en la cárcel quiere saber quién mató realmente a su esposo ya que ella asegura que no lo hizo. Kinsey acepta el trabajo con escepticismo con los resultados que se puedan obtener tras ocho años, pero con la sensación de que la joven viuda dice la verdad. Pronto descubrirá que hay otra muerte potencialmente relacionada con el casa, la de Libby Glass, una contable de una empresa que trabajó para el bufete de abogados de Fife. Pronto se verá rodeada de potenciales asesinos, como la exmujer del abogado, su atractivos socio, los hijos del primer matrimonio, el exnovio de Libby, una desaparecida secretaria del bufete, y la mujer de un juez que perdida la juventud todavía va pidiendo guerra.

Reconozcámoslo. No recuerdo porqué dejé de leer la novela la primera vez que lo intenté. No creo que haga mucho por aficionarme más al género detectivesco, pero como entretenimiento es razonable. Es una novelita que yo recomendaría para viajes, vacaciones y esas cosas. No te obliga a pensar mucho, se lee fácil y, como ya he dicho, entretiene. Es cierto que hay situaciones un poco forzadas, que no sabes cómo llegan. El ligue de la detective protagonista con uno de los sospechosos me parece un poco forzado. Y ni siquiera tiene porque ser fundamental para el desarrollo de la trama, que podría haber seguido similares derroteros pero sin plantar un plan de escenas de torridez sexual. Al estilo americano, claro. Te dicen que pasan cosas increíbles, pero no te las cuentan.

Así que nada, objetivo cumplido. Inversión recuperada, y libro devuelto a la estantería. A la escondida, porque no creo que vuelva a él. Tampoco creo que me anime a seguir con el resto del alfabeto. Por cierto. El título original en inglés se traduciría más por «C» de coartada. Y lo cierto es que ese título no lo entiendo, dado el transcurso de la trama. El español, sí. Qué cosas, ¿verdad?

Luces y sombras en el patio

No sé. He puesto esta tenebrosa escena de las calles de Zaragoza por que parece más propia de los libros de misterios y crimen, pero lo cierto es que la novela transcurre en una ficticia población de la soleada y luminosa California (Leica D-Lux 5).

[Libro] Calle de la Estación, 120

Literatura

Para esta semana pasada intenté preparar algunos libros, por las horas de hospital que me iba a pegar acompañando a un familiar. Al final, sólo dispuse uno, que esperaba me durase la probable duración del ingreso. No tal. Me lo pulí mucho más deprisa. Os lo cuento ahora.

Calle de la Estación, 120 (120, Rue de la Gare)
Léo Malet (traducción de Luisa Feliu)
Libros del Asteroide*; Barcelona, 2010
ISBN: 9788492663149

Place de la Gare

Uno de los problemas de Burma es que no hay pueblo o ciudad francesa que no tenga su calle o plaza de la estación; en la foto la Place de la Gare de Colmar (Panasonic Lumix LX3).

Nestor Burma era detective privado en el París de los años 30. Razonablemente famoso. Pero tras la debacle de la primavera del cuarenta es uno más de los prisioneros de guerra del ejército francés que son retenidos en Alemania. Tras cumplir tareas burocráticas, y ante la aparición de un misterioso prisionero amnésico, consigue un puesto en el hospital para prisioneros. Allí escuchará las últimas palabras del prisionero antes de morir:

«Hélène,… calle de la estación, 120».

Curiosamente, cuando ya devuelto a Francia se tope en la estación de Lyon Perrache con su antiguo colaborador Colomer, a este lo abatirán con varios disparos. Y sus últimas palabras tamibén serán:

«Jefe, Calle de la Estación, 120»

A partir de ahí, y con la ayuda más o menos bien intencionada o malintencionada de una pléyade de personajes que se irá encontrando, y que tendrán una relación con los fallecidos más o menos directa o tangencial, llevará a cabo una investigación que eventualmente lleve a localizar al asesino… a la asesina. Y que pasará por el Lyon de la «Francia libre» del gobierno de Vichy y el París ocupado por los nazis.

Place de la Gare

Estrasburgo también tine una vistosa plaza de la estación, que se refleja en la fachada de esta (Panasonic Lumix LX3).

Con un estilo alegre, desenfadado, irónico, no falto de mordacidaz ante la triste situación política, social y económica de la Francia derrotada en 1942, el autor Léo Malet inaugura con esta novela una larga saga de policiacas con el irónico y astuto Burma como protagonista. Como no soy especialmente fan de las novelas policiacas y de género negro, dudo que le preste mucha más atención al personaje. Pero reconozco que me lo he pasado realmente bien, y que terminé el libro mucho antes de que finalizase el corto ingreso hospitalario de mi familiar. Me parece bastante recomendable.

Metro Basilique de Saint-Denis

Pero en París y en su Banlieu, donde se sospecha que está la calle de la estación que interesa, puede haber más de la cuenta, porque hay muchas; en la imagén la estación del mentro en la Basílica de Saint-Denis (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[TV] Appropriate Adult

Televisión

Conocí esta miniserie británica de dos episodios por casualidad. Al principio no me llamó la atención mucho. El concepto ése de appropriate adult me sonaba a posible melodrama de estos de sobremesa. Pero la presencia en el reparto como protagonista de Emily Watson, una actriz británica muy solvente, me indujo a enterarme un poco más sobre qué iba. Finalmente, decidí que cuando tuviera un rato la vería. Al fin y al cabo, dos episodios de poco más de una hora de duración equivalen a un largometraje, y siempre es posible encontrar un momento. Al comienzo de la serie se nos avisa que estando basada en hechos reales, algunas partes de la acción se han dramatizado. Es decir, no necesariamente las cosas sucedieron como se cuenta.

La historia nos cuenta las vivencias de Janet Leach (Emily Watson), un ama de casa británica que en los años noventa se ofreció para actuar como appropriate adult en la ciudad inglesa Gloucester. Sorprendentemente, el primer caso en el que tuvo que intervenir no se trató uno típico de algún menor o algún adulto con discapacidad psíquica, sino que se trato de Fred West (Dominic West), un adulto acusado un número indefinido de asesinatos, incluido el de alguna de sus hijas, con connotaciones sexuales y sadismo, y con la más que probable colaboración de su mujer Rosemary (Monica Dolan). La policía optó por solicitar esta figura reconocida en la legislación británica con el fin de no dejar cabos sueltos en la investigación, que pudieran hacer sospechar que el proceso no contaba con las suficientes garantías para el acusado. Durante los interrogatorios, el acusado y Janet desarrollan una peculiar relación que dura toda la investigación y más allá, cuando esta termina, y el acusado está en la cárcel a la espera de juicio, al que no llegó por haberse suicidado antes.

De estos asesinatos en serie, por los que sí que fue condenada la esposa de West, yo no había oído hablar nunca. Parece que tuvieron una cierta repercusión en su momento en la opinión pública británica. Y la serie ha generado controversias entre las personas que participaron en aquella investigación, o tienen relación con Leach o con West. Ni idea de quien tiene razón. Por lo tanto, centraré mi opinión en la realización de la serie como drama televisivo más que como recreación de unos hechos reales.

Lo cierto es que como suele ser habitual en este tipo de productos, el peso de la realización descansa sobre los intérpretes. La protagonista absoluta es Emily Watson, que una vez más demuestra desde mi punto de vista que es una excelente actriz, que con sobriedad y pocas palabras transmite mucho en pantalla. Tras ella, compartiendo muchas escenas está Dominic West que la acompaña muy bien, haciendo creíble el tipo de criminal que se nos quiere presentar. Notables actuaciones también, la breve pero matizada de Monica Dolan y las de los diversos miembros de la policía o de la familia de Leach que aparecen con menos frecuencia en pantalla. En otros aspectos de la realización, la producción es sobria pero adecuada, presentándose una reproducción del ambiente de la época y de los lugares muy bien conseguida, y filmándose todo el conjunto con gran oficio. Como ya he dicho se podría ver como un largometraje y no desmerecería nada de muchos de los dramas que en estos momentos llegan a la gran pantalla.

Como conclusión, una serie que puede ser recomendable, que dudo que llegue a las televisiones españolas si no es en algún canal minoritario, pero que es una demostración palpable de que los británicos puede que sean quienes hacen los mejores productos de ficción televisiva, apoyándose en su aparentemente inagotable cantera de excelentes intérpretes.

Embankment Gardens - Chelsea

No conozco Gloucester, así que para dar un ambiente británico pasearemos por los Embankment Gardens en el "borough" de Chelsea, en Londres (Canon Digital Ixus 400).

[Cine] La piel que habito (2011)

Cine

La piel que habito (2011), 4 de septiembre de 2011.

Pedro Almodóvar es un director muy regular en su trabajo. Y cada dos años de promedio nos ofrece una nueva película. En alguna ocasión ha sido un poquito más, en otras un poquito menos. Pero para el caso… lo dicho. Cada dos años. Y este año nos ofrece una perturbadora película en la que rescata para el cine español a Antonio Banderas y ofrece una oportunidad de lucimiento a Elena Anaya, una chica que nunca ha dado de sí tanto como prometía en su momento. En mi humilde opinión, claro.

Sinopsis

En una finca no lejos de Toledo, un cirujano plástico llamado Robert Ledgard (Banderas) experimenta con tejidos cutáneo para injertar en personas que han sufrido graves lesiones en la piel, como los quemados. Algo que hace desde que perdió a su mujer a consecuencia de los desequilibrios que le produjeron las deformidades ocasionadas por las quemaduras en un grave accidente. Como conejillo de indias tiene a Vera (Anaya), que vive recluida en una habitación del cortijo, cuidada con todo lujo, pero sin acceso a la libertad. El aspecto que le ha dado el cirujano es el de su esposa fallecida. En un momento dado, aparece un maleante, Zeca (Roberto Álamo), hijo de Marilia (Marisa Paredes), ama de llaves de la finca, que viene a por dinero, y viola a Vera. En los forcejeos posteriores, muere Zeca, pero también se desata la historia de amor y pasión entre Ledgard y Vera en contra de la opinión de Marilia, que opina que Vera debe morir.

En sendos flashbacks, conocemos por un lado la historia del accidente y muerte de la mujer de Ledgard, el trauma de su hija Norma (Blanca Suárez) al presenciar el suicidio de su madre, y como éste se agudiza cuando a punto está de ser violada por un bebido y drogado Vicente (Jan Cornet). También conoceremos a este muchacho, que trabaja con su madre y una guapa lesbiana, Cristina (Bárbara Lennie), en un pueblo gallego, en una tienda de ropa usada.

Pronto veremos que todas las historias están relacionadas y confluyen en el presente.

Realización y producción

Sobre un guion basado en la novela de serie negra Mygale de Thierry Jonquet, el director manchego nos ofrece una enfermiza historia de venganzas, mezclada con una no menos enfermiza recreación del mito de Pigmalión (creo que un guiño innegable a esto es el nombre de Gal para la esposa del protagonista, recorte de la Galatea del mito griego). Como en el director es habitual, nos encontramos con una película con una producción y un nivel técnico y estético de primer nivel, que no tiene nada que envidiar a cualquier producto procedente de cinematografías industrialmente más potentes.

Sin embargo, detrás del elevado virtuosismo estético que nos ofrece el director, con sus decorados impolutos, el aprovechamiento del estilizado cuerpo de la actriz protagonista para unas imágenes de un grafismo fenomenal, y una cuidada puesta en escena en la que no se deja al azar ni el recorrido en pantalla de las luces de freno de los coches por la noche, hay una historia que en mi opinión tiene dos defectos. Una, que a partir de cierto momento, es previsible. Quizá demasiado. Y esto agudiza el segundo problema. Y es que, por lo menos en mi caso, la película fracasa a la hora de transmitirme las intensas emociones que los grandes dramas que viven los personajes deberían transmitir a la platea de la sala de cine. A mí me dejo frío. Especialmente por un final especialmente poco conseguido. Una lástima, porque la historia daba para mucho.

Interpretación

Ya he comentado antes y en alguna otra ocasión que Elena Anaya es una actriz que cuando comenzó prometía mucho, pero luego no ha acabado de tener una trayectoria firme como intérprete femenino de referencia. Por otro lado, creo que no descubro nada nuevo si digo que Banderas es un actor mediocre, que eventualmente, con un buen director, puede dar mucho de sí. La cuestión es que entre ambos, a pesar de que creo que se esfuerzan, no consiguen evitar esa sensación de frialdad que me transmitió la película. Luego hay breves intervenciones de otros ilustres como José Luis Gómez o Eduard Fernández que no tienen impacto suficiente sobre el conjunto del filme, y la de Marisa Paredes que, aunque más sustanciosa que los anteriores, tampoco varía el resultado. Jan Cornet es nuevo para mí, y no desentona nada en absoluto sobre el conjunto del reparto.

Conclusiones

Lo tengo que reconocer. Últimamente, las películas de Almodóvar no me llegan como las de antaño. Me parece que les falta alma. Emoción. Justo lo que tenían la películas del director manchego que más me gustaron en el pasado. Una estética personal, con mucho interés en la perfección, no basta. Hay que ponerle chicha en el asador. Y yo no se la he encontrado. El reparto, de relativo relumbrón, puede que sirva para atraer espectadores a las salas, pero en este caso no tienen la suficiente entidad, a pesar de un honesto trabajo, para con su esfuerzo y su saber interpretativo dar esa emoción que tanto echo de menos. Una pena. Aunque por otra parte, no deja de ser una película que tiene su interés.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Música recomendada

Las bandas sonoras de las películas de Almodóvar siempre tienen buen tono general. Y casi siempre debidas al compositor Alberto Iglesias. Además cuenta con la colaboración de Concha Buika, que aparece en pantalla cantando ella misma.

Puente de Alcántara

El puente de Alcántara en Toledo, según el argumento del filme, no muy lejos de donde acontecen los hechos narradas en la finca "El Cigarral" (Pentax P30N, posiblemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[TV] Luther y otras propuestas veraniegas

Televisión

No mucha cosa ha decir verdad. No encuentro este año muchas nuevas ofertas de series televisivas. Algunas clásicas como Weeds y True Blood, o menos clásicas pero también valores seguros como The Big C. Entretenimientos detectivescos con ladrones de guante blanco en White Collar, o entretenimiento ci-fi como la siempre divertida Eureka. Y Futurama que anda por ahí, aunque alejada de su frescura de antaño. Quizá la serie que hasta el momento más expectación me despierta en este verano es Torchwood después de su cambio de estilo y ritmo en la tercera temporada. Pero ya veremos. No ha empezado mal, pero ya veremos. De todas ellas hablaremos más despacio cuando vayan terminando temporada.

Un par no han aguantado. De las que empecé a ver pensando que me gustarían. Por ahí había una de abogados, que después de un piloto entretenido, acabó aburriéndome mucho. Y otra de invasiones marcianas, que no estaba mal pero que tampoco encontré ningún interés en seguir. No sé. Me recordó a un montón de cosas que ya se han hecho o se están haciendo. Tenía sus cosas de V, de The Walking Dead, de… no sé. Es como si ya la hubiese visto o se pudiese predecir.

Pero la que ha tenido un paso fugaz, por ser tan solo cuatro episodios, ha sido la segunda temporada del detective británico Luther. Dos casos de unos asesinos malísimos, a dos episodios por caso, más una trama transversal a propósito de una prostituta adolescente, que nos muestra el lado peligroso por el que se mueve el protagonista. Ha estado entretenido. Pero sin más. Y es muy poco para una serie que nos prometía mucho. Una de las principales decepciones ha sido que apenas hemos tenido interacción entre el detective protagonista, Luther (Idris Elba), y la psicópata que tanto juego dio en la primera temporada, Alice (Ruth Wilson), y que tanto prometía para la siguiente. Pero tan apenas ha salido, sólo un poco en los dos primeros capítulos de la temporada. Y esto ha convertido una serie que prometía en otra bastante más normalita. Se puede ver, pero…

En fin, como tengo por ahí alguna temporada en reserva, que no he visto, más una nueva revisión de otro par de ellas, tampoco me aburro.

Y además estoy muy entretenido con mis fotos de vacaciones.

Recomendación musical

Un álbum de Lee Morgan. The Sidewinder. LLevo toda la semana escuchándolo constántemente.

Hafencity

En bici, por los puentes y pasarelas de Hafencity, Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[TV] Wallander, versión BBC

Televisión

Estoy de vacaciones. Y en un par de días me voy de viaje por el mundo. Nada complejo. Ya os cuento mañana. Así que hoy tengo que aprovechar para comentar algunos temas que tengo pendientes después de una entretenida semana. Y empezaremos por una serie de televisión.

En los últimos años, parece que se ha puesto de moda la novela negra y la novela policiaca de origen nórdico. Y más concretamente sueca. Parece que los criminales y los investigadores del país escandinavo están de moda. Yo no soy seguidor habitual de este tipo de lecturas. Ya me trague la saga de Lisbeth Salander que resultó ser de una calidad demasiado irregular para la atención que recibió. Aunque indudablemente entretenida. Entre las series literarias más difundidas está la dedicada al detective Kurt Wallander, del novelista Henning Mankell. No he leído nada de esta serie. Pero el éxito del personaje ha sido tal que ha dado lugar a alguna adaptación cinematográfica de sus aventuras y a dos series de televisión, una sueca y otra británica. Y esta última es la que he ido viendo las últimas semanas y quiero comentar aquí.

Con el título general del personaje principal, Wallander, la BBC ha emitido dos temporadas de tres capítulos cada una con algunos de los casos del detective de la policía sueca en Ystad, en la meridional región de Escania, a orillas del mar Báltico. Cada uno de los capítulos dura 89 minutos, así que se pueden considerar como una serie de largometrajes para televisión. Cada uno de ellos se puede ver de forma autónoma, aunque alguno de ellos, especialmente en la segunda temporada, hace referencia a acontecimientos sucedidos en alguno de los anteriores. Los episodios, aunque de producción británica, fueron rodados en los escenarios originales en Suecia.

El protagonista absoluto es el actor y director británico Kenneth Branagh, que compone de forma muy convincente a un detective de mediana edad, con unas difíciles relaciones familiares que le llevan a vivir en relativa soledad, con esporádicos y tormentosos con su padre (David Warner), y con la visita frecuente de su hija Linda (Jeany Spark), que es su auténtico anclaje con ese mundo familiar, ya que a pesar de esporádicas diferencias, se profesan auténtico cariño paternofilial. Como consecuencia de su solitaria vida y de las exigencias de su trabajo, lleva una vida desordenada que está afectando a su salud. Su filosofía de la vida es claramente existencialista, y como consecuencia lleva muy mal la presencia de la violencia en la sociedad y en su trabajo. En su trabajo, aparecen una serie de colaboradores fijos, fundamentalmente Anne-Britt Hoglund (Sarah Smart) y Magnus Martinsson (Tom Hiddleston), entre otros.

En su conjunto, todos los episodios son interesantes, aunque la serie va mejorando conforme avanza, y a mí me ha llegado a enganchar, a pesar de que la duración de los mismos es excesiva para mi gusto en una serie de televisión. La serie tiene una producción muy cuidada aunque de aspecto austero, centrada en los personajes, y sacando un buen partido de las localizaciones en las que se desarrolla la acción. Por supuesto, gran parte del buen funcionamiento de la serie depende de la interpretación de su protagonista. Si en muchas ocasiones Kenneth Branagh tiende a cierto histrionismo en la interpretación, cuando compone personajes austeros, contenidos, consigue hacerse mucho más convincente y creíble. Y esta esta es una de esas ocasiones.

En su conjunto, una serie muy recomendable para pasar algunas tardes de calor fresquito viendo la televisión en casa. Parece ser que puede haber una tercera temporada de seis episodios, cuyo rodaje dependerá de la disponibilidad para el rodaje de Branagh.

Recomendación musical

No me constan los gustos musicales del inspector Wallander, así que me ambiento con un poco de jazz que muchas veces a acompañado las historias de la novela negra y policiaca. Y estoy aquí con el Bird Up de Charlie Parker y Miles Davis.

Archipiélago de Turku

Aunque esta imagen está tomada en el archipiélago de Turku, en Finlandia, supongo que el paisaje en los alrededores de Ystad tampoco variará mucho; también a orillas del Báltico - Panasonic Lumix LX2

[TV] Asesinatos en una borrascosa Seattle y borrascas entre los enfermeros del All Saints’ Hospital

Televisión

Esta semana han terminado temporada tres series televisivas, que comenzaron su andadura en esta primavera y que con una duración de sólo 12 o 13 episodios terminan ahora justo antes del verano. Hablaré de dos de las tres. Aquellas que volverán en un futuro próximo con nuevas aventuras para sus protagonistas. O desventuras. La otra. La que se ha despedido definitivamente… de esa hablaré más despacio en otra ocasión.

Nurse Jackie (3ª temporada)

De la más cínica enfermera que ha salido nunca por televisión ya he comentado en el pasado. Me encanta. Su capacidad para ignorar cualquier convención ética, moral o como la queráis llamar en lo que se refiere a sus relaciones profesionales, maritales, de amistad y con las drogas, no impide que se salte cualquier norma con tal de defender a quienes son más débiles en su quehacer cotidiano. Los pacientes del servicio de urgencias del All Saints’ Hospital de Nueva York. Y esto ha seguido adelante. Quizá muy centrado en sus problemas con las drogas, en sus problemas con su hija mayor, en la ambigua relación con su marido,… Pero es lo que se esperaba. Una huida hacia adelante detrás de otra, o de cómo salir de los problemas haciéndolos más complejos todavía. Evidentemente, un sobresaliente a la actuación de Edie Falco.

Pero esta ha sido también la temporada donde han resplandecido con toda su esplendor los secudarios. Akalitus (Anna Deavere Smith) con sus santos, sus niños obesos y Michelle Obama. Coop (Peter Facinelli) con su drama familiar ante el divorcio de sus madres y el deseo repentino de casarse. Zoey (Merritt Wever) con sus amores y su eternamente incomprendido buenrollismo. La permanente fidelidad de la británica y elegante desde cualquier punto de vista O’Hara (Eve Best) hacia su caótica amiga. Si antes merecía la pena la serie por la protagonista, en estos momentos vale la pena por un reparto que en su conjunto se halla en permanente estado de gracia.

Muchas veces comedia, siempre drama, no hay que perdérsela.

The Killing (1ª temporada)

Me resulta difícil valorar esta serie. Que ha tenido momentos muy buenos, y que ha tenido momentos de absoluto desconcierto. Interno y de los espectadores. Encima, que todo suceda en Seattle, con una áspera, lluviosa y fría atmósfera, y que el lema de reclamo sea Who killed Rosie Larsen? al más puro estilo Who killed Laura Palmer? de la mítica Twin Peaks, que también transcurría en las frías tierras del noroeste de los EE.UU.,… pues eso es condicionar mucho la serie. Pero bueno, vamos a ver de que ha ido esta temporada.

La detective Linden (Mireille Enos), de la policía de Seattle y que está a punto de abandonar la ciudad para casarse en California, tiene que hacerse cargo junto con Holder (Joel Kinnaman), su nuevo y provisional compañero, del asesinato de una adolescente que aparece en el maletero de un coche en un pantano. El coche pertenece a la campaña del concejal Richmond (Bill Campbell) que se encuentra inmerso en plena campaña electoral por la alcaldía de la ciudad. Durante la investigación, tendrán que lidiar con los políticos, con la familia de la muerta, los Larsen, especialmente con su madre, Mitch (Michelle Forbes), el padre, Stan (Brent Sexton), y eventualmente la tía, Terry (Jamie Anne Allman), y al mismo tiempo con los problemas familiares y personales propios.

Así pues planteado, la trama que avanza a día de tiempo ficticio por capítulo es una mezcla de serie policiaca, drama familiar, e intriga política. Hay momentos muy interesantes del drama familiar. Y tanto Michelle Forbes como Brent Sexton nos ofrecen excelentes interpretaciones. Pero salta de vez en cuando a la intriga política, que también tiene elementos interesantes de análisis de las motivaciones, las ambiciones  y las corruptelas de los candidatos y de sus entornos. Y claro, a todos nos importa la resolución del caso policiaco, que parece central a toda la historia. Y el caso es que habiéndolo situado en esa posición central es lo que más flojea de toda la historia. Tan pronto está estancado. Como nos despista con pistas falsas y sospechosos que no son lo que parecen. O hecha a correr al final para llegar a un desenlace, que se ve trastocado en los cinco minutos finales de la temporada, dejándonos un tanto confusos, sin saber muy bien por dónde va a tirar la cosa. Porque en estos momentos, ni siquiera sabemos si sabemos quien mató a la guapa y desafortunada Rosie Larsen (Katie Findlay).

Ha habido momentos que me han gustado mucho. Y algún capítulo magistral. Especialmente uno hacia al final de la temporada en el que la ausencia del hijo de Linden es un excusa para centrarse en los dos policías, en sus caracteres, en sus preocupaciones y en sus historias particulares. Pero no sé muy bien por donde va a tirar. Ni si me interesa. Así que,… la segunda temporada… me pensaré si la sigo de aquí a que la echen.

Rheinpark

Flores, en el Rheinpark de Colonia, en una tarde lluviosa, como todas las de la investigación del asesinato de Rosie - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.