En frente del lugar donde trabajo se encuentra el hospital psiquiátrico más importante por el número de personas ingresadas de Zaragoza y Aragón. Pero el propio lugar donde trabajo, los bloques de casas vecinos y un gran parque que rodea ese hospital formaron en su momento parte del centro psiquiátrico. Por causas familiares, yo lo conocí y lo visité desde mi más tierna infancia. Desde antes de tener recuerdos sobre el lugar. Y mis primeros recuerdos, en los últimos años de la dictadura, no tienen precisamente una connotación especialmente positiva hacia la forma en que se gestionaba aquel lugar y hacia las personas de vida religiosa que gobernaban la cotidianeidad del centro. Unos centros, lo de la triste posguerra y dictadura, que lo mismo servía para recluir a un enfermo mental, que a una persona con discapacidad, que a un represaliado del régimen. De por vida, en la práctica. No voy a entrar en detallar los recuerdos. Simplemente que las fotos que tomé con la Fujifilm Instax SQ6 me los han evocado.
No terminé todo el cartucho de fotos en ese paseo por el Parque de Delicias de Zaragoza, que por su ambiente actual de lugar de ocio y esparcimiento, ya tiene poco que ver con aquello que fue. En los días siguientes lo terminé por los parques del Ebro en la Almozara. Los detalles técnicos de las tomas fotográficas en Aplicando lo aprendido con la Instax Monochrome a la Instax Color.
El objetivo de estas fotos realizadas con película en blanco y negro era muy concreto. Quería documentar fotográficamente determinados lugares o rincones de Zaragoza con unos fines ulteriores que ahora no vienen al caso. Así que dejando de lado esa cuestión simplemente os muestro algunas de las fotos, que además me sirvieron para probar una combinación de cámara y película fotográfica que hasta ahora no había utilizado.
Que conste de antemano que lo del concepto de la «lomography», el 99 % de las ocasiones me parece una memez. Hacer fotos sin ton ni son confiando que alguna, por causa del azar, saldrá curiosa, interesante, intrigante o divertida… no es lo mío. Me gusta saber lo que hago y saber porqué lo hago bien o porqué lo hago mal. Pero me pasaron un rollo de película negativa en color Lomography 400 y me la llevé de paseo a final de mes. Bueno… pues ya está.
Wing Shya fue fotógrafo de plató o «foto fija» de algunas de las películas de Wong Kar-wai de las que os he estado hablando recientemente. O colaboró de alguna forma con ellas… Hizo fotos relacionadas con ellas. Ha colaborado también con otras gentes del famoseo cinematográfico, musical y del mundo de la moda. Recientemente vi anunciado un libro «triple» que me interesó… pero que tiene un precio bastante elevado, al que hay que añadir costes de envío desde lugares lejanos, que todavía lo incrementan más. Y como no estaba seguro si todo el libro me iba a gustar o estaba simplemente bajo el influjo de las imágenes del ciclo de cine de Wong Kar-Wai, decidí atemperar mis deseos. Pero encontré otro libro del mismo autor con precio más razonable, así como los costes de envío, Shanghai, y que podía darme a conocer el estilo del fotógrafo. Que en realidad es mucho más diverso, por lo que se puede ver al hacer una búsqueda por la red de redes. El libro es fotografía de moda, en colaboración con una conocida fama de las que hace pagar caro el capricho de lucir su marca, y está realizado como su título indica en la cosmopolita ciudad china. No está mal. Pero yo soy algo rarito para los libros de fotografía de moda, y es difícil que me lleguen a satisfacer del todo. Adopta un estilo visual muy basado en sus colaboraciones con el director de cine mencionado.
Como Wing Shya, nos iremos a fotografiar las gentes y los paisajes de Shanghai.
También comenté recientemente la obra del fotógrafo taiwanés Lin Yu Chih, un fotógrafo viajero que ha recorrido amplias zonas del Asía oriental y suroriental. Recoge sus viajes de una forma muy personal, fijándose sobre todo en las gentes. Y se aleja, oponiéndose casi diametralmente, a las modas actuales de fotografía de viajes colorida y espectacular, para refugiarse en un blanco y negro intimista. En Tiny Christs, el viajero se acerca a las gentes que encuentra en sus periplos por China y Tailandia. Y el libro se construye como un álbum de recortes o un diario en el que se adhieren las fotos, aunque hay poco texto. Para disfrutar de otra forma de considerar los viajes.
Finalmente, la siguiente entrega de tres cuadernos de campo, Field notes, que nos llegan desde Another Place Press.
El número 019, de Sushavan Nandy (instagram), Ebbing Away of Identity with the Tides, nos habla de las islas del delta del Ganges que están desapareciendo, llevadas por las mareas cada vez que estas suben, y cada vez suben más debido al cambio climático. Y con ellas, se empobrecen y desaparecen las poblaciones que las habitan. Me ha parecido de los field notes más interesantes que han publicado hasta ahora.
El número 020, de Alice Oliver (instagram), Somewhere & Nowhere, documenta con una variedad de motivos y estilos el viaje que la fotógrafa realizó con su padre por el sur de Gales, lugar donde el hombre nació.
El número 021, de Joanne Coates, North Sea Swells, refleja la vinculación de la fotógrafa con el mundo de los pescadores del mar del Norte y con la industria pesquera. Muchos retratos y algunos paisajes y fotografías de entorno. Está bastante bien.
Como viene siendo costumbre en los últimos tiempos, suelo llevar en el macuto o mochila de ir por la ciudad una cámara, compacta o no excesivamente voluminosa, para tomar apuntes fotográficos con película negativa en color. Y hoy os traigo las de la buena parte de la primera mitad, y algo más, de enero de 2021.
Desde la gran nevada, para lo que se estila por estas latitudes, del 9 de enero, el río Ebro ha llevado una caudales enormes de forma constante. No se han informado de grandes avenidas con daños, o yo no me he enterado de ellas. Pero a su paso por Zaragoza a inundado alguno de los paseos habituales a sus orillas. Y lleva así ya varias semanas, con ligeros descensos, y luego nuevos ascensos.
Cuando salimos del cine el martes después de ver la sexta de las siete películas del ciclo de cine de Wong Kar-Wai que termina dentro de dos días, caminábamos en dirección a nuestras casas. Tranquilamente, pero con el tiempo justo para llegar antes del toque de queda impuesto por la importante transmisión todavía del maldito coronavirus. Y decíamos algo… no lo comentábamos ni lo discutíamos. Sólo lo expresábamos en voz alta. Desde 2014 hemos ido visitando regularmente los países de Asia oriental. Sólo faltamos en 2015. Y echamos de menos estos viajes. De alguna forma, limpian nuestras mentes de la carbonilla y la borra de vivir todo el año y durante toda nuestra vidas en un mismo entorno. Quizá por ello esta semana he acumulado recomendaciones que vienen de Asia. De una forma u otra. Tenía también un par de libros para comentar… pero lo dejaré para más adelante. No he terminado de digerirlos.
En PhotoBook Journal nos hablaron de Yumiko Izu (instagram). Fotógrafa que nació en Osaka, Japón, pero reside en algún lugar del estado de Nueva York. Y que se reconoce muy influida por la estética de Saul Leiter. Que a mi me gusta un montón. Luego, cuando visito su sitio web, veo que es alguna de sus últimas series la que se ve inspirada por la obra de Leiter. Pero le dedico un buen rato a revisar toda su obra. O al menos la que nos presenta ella en sus páginas.
Me dicen en Clavoardiendo que la Fundación Mapfre de Madrid expone una retrospectiva de la obra de Tomoko Yoneda. Pero no nos dejan ir a visitarla, salvo que vivamos en la capital. Así que, recomendación vana para muchos de los lectores de esta revista en línea. Es una de las tristezas frecuentes de estos días extraños de libertades recortadas. Incluso si son por un bien común, no dejan de ser libertades recortadas. Nos lo ha recordado en The Economist Intelligency Unit en su informe anual sobre el estado de la democracia en el mundo… que va a peor… España todavía está entre las plenas democracias… pero sin mucho margen. Dos de los países que he visitado en Asia oriental estos años han subido de categoría. Japón y la República de Corea, la del sur, han remontado gracias a unas centésimas de ganancia. Están siempre ahí ahí. En el límite entre las democracias plenas y la democracias defectuosas. Y España ha quedado justo entre las dos. Los tres países cierran el grupo de las democracias plenas. Si fuese como en los deportes, estarían en los puestos en riesgo de descenso. Taiwan, un país que no existe formalmente, sin embargo, ha subido 20 puestos, está en el 11º puesto de la clasificación, y es el país más democrático de Asia. También es uno de los que está en riesgo en un futuro de ser absorbido por la República Popular China, régimen autoritario que está entre los 20 países que más maltratan la democracia. Miren lo que pasa con Hong Kong que año tras año pierde puestos en la clasificación, y este año ha pasado de ser una democracia defectuosa a un régimen híbrido a caballo entre el autoritarismo y una democracia limitada. Y no pasa nada, porque nadie quiere molestar al gigante chino. Incluso hay muchos, prensa «democrática» incluida que no oculta su admiración por este estado autoritario. Pero a lo que íbamos… me gustaría visitar la exposición de Yoneda. Me gustan sus fotos. Me gusta la melancolía que desprenden. Me gusta su sencillez.
Ya que me he metido el berenjenal de hablar de la China autoritaria, podemos repasar en Photography of China la obra de Chen Qiushi (instagram), que nos habla de los trabajadores de las fábricas de la industria militar que fueron instaladas en el interior del país, lejos de los objetivos militares extranjeros, y que ahora son abandonadas. Y también son abandonados los trabajadores. Y su familias. Y llega la pobreza. Y la depresión. Y los desequilibrios sociales, económicos y educativos. Y una nueva emigración. Si hace décadas fueron obligados a trasladarse allí, ahora se ven obligados a trasladarse de allí. Los marxistas nos decía que tras la revolución y la dictadura del proletariado se llegaría al paraíso comunista. Pero si uno visita China sabe que a lo que se llega es a un extraño paraíso del capitalismo. La enorme ironía de las revoluciones proletarias… Las fotos de Chen son estupendas.
Hablamos de otra cosa totalmente distinta, sin salirnos de Asia. A finales de los años 50, el paleoantropólogo Louis Leakey puso en marcha un plan de estudio de los primates más cercanos al ser humano, chimpancés, gorilas y orangutanes. Y para ello contó con tres mujeres; Jean Goodal para los chimpancés, Dian Fossey, ya fallecida, muy conocida por cierta película, para los gorilas, y Birutè Galdikas, para los orangutanes. Su trabajo fue y es muy importante para el conocimiento y supervivencia de nuestro amenazados primos hermanos en el árbol filogenético. Se ha hablado mucho de los porqués de Leakey para confiar en mujeres para estos trabajos, y no voy a entrar. Pero me llamó la atención hace unos días en una entrada en Feature Shoot que, en la actualidad, fuera de aquellas iniciativas, sea otra mujer, Mariani «Bam» Ramli, la que lidere a través de la Gibbon Conservation Society, en Malasia, el estudio y la protección de uno de nuestros parientes olvidado u omitido por Leaky, el Gibbon. Y el fotógrafo de naturaleza y fauna salvaje Justin Mott (instagram) le dedicó uno de sus trabajos. Lo cual me parece fenomenal, y por eso lo traigo a estas páginas. Mott tiene una orientación claramente conservacionista en sus trabajos, lo cual siempre es un añadido en los fotógrafos de naturaleza, en unos tiempos en los que tantos «fotógrafos de naturaleza» van simplemente a por la foto espectacular de la que alardear en las redes sociales.
El día 1 de febrero me cogí fiesta. No se puede ir a ninguna parte todavía. Pero en los casi 1000 kilómetros cuadrados de término municipal que tiene Zaragoza, se puede dar uno buenas caminatas. Hasta la Cartuja Baja, barrio rural de la ciudad, desde mi casa, por la vía más corta, hay unos 8 kilómetros. Pero metiéndose por caminos diversos entre la huerta de las Fuentes y la pasarela del Bicentenario, hicimos prácticamente quince. Y me llevé alguna cámara que otra.
Aunque soy bastante previsible sobre los temas que puedo hablar cada día de la semana en este Cuaderno de ruta, y más durante la pandemia en la que hay poco lugar a las sorpresas debido a las limitaciones de movilidad y a las rutinas que nos ha impuesto, me gusta sentirme libre sobre de lo que voy a hablar en estas páginas. Y hoy tenía varias opciones… pero me he liado haciendo cuentas y previsiones… porque justamente el 8 de febrero, mañana, es uno de los días donde me autoimpongo un tema. Después de darle vueltas sobre si hablar o no de una película, se me van a amontonar, he decidido que no, que ayer ya lo hice, y que ya veré como me organizo en la próxima semana.
Muy despacito, pero voy seleccionando y preparando las fotos para el mi volumen «2020 en fotos». Me cuesta. Son fotos significativas de alguna forma del año, descontando viajes. Y tal vez confinamientos, porque ya hice un libro sobre esos meses… poco a poco, supongo.
Así que voy con algunas recomendaciones fotográficas.
Primero, un libro que me llegó esta semana. Del fotógrafo británico Marc Wilson, Travelogue 1 es un libro de viajes. Pero no veremos las bellas fotografías al uso que la mayor parte de la gente asocia a los viajes. Esas de Instagram u otras redes sociales o sitios de compartir fotografía, tan espectaculares, llenas de un saturado colorido, y esas cosas. No. Son fotografías de países del este de Europa, restos de la antigua Unión Soviética, que tras 20 años del derrumbe del coloso siguen sin encontrar una estabilidad, siguen sin una transición razonable a la democracia o, algunos de ellos, incluso sin un reconocimiento internacional. Paisajes y gentes descarnados, melancólicos, que a veces nos parecen de otros tiempos. En lo que parece que va a ser el primero de una serie, visitamos Transnistria, la región de Moldavia de mayoría rusa, que es rebelde al gobierno del país, pero que cuya soberanía y estatus particular nadie reconoce. El libro viene con una fotografía firmada de ambiente ferroviario que me encantaría haber realizado yo mismo.
Hablando de libros, últimamente me han interesado un par de libros que se encuentran en la librería y editorial japonesa Shashasha (instagram). Esta librería tiene un amplio catálogo de libros de fotografía oriental muy interesantes. Y con precios muy variados, pero algunos bastante razonables. El problema es que los costes de envío son caros, y a veces duplican el precio de algunos libros. Y muchos de ellos no son fáciles de encontrar en librerías occidentales. Antaño tenía una aplicación para iPad donde los podías adquirir en forma virtual, pero desapareció. Por ejemplo, de los que he visto que tenían y que me gustaría comprar hay uno de Araki Nobuyoshi dedicado a su esposa Yoko, o el titulado Tiny Christs de Lin Yu-Chih, aunque este está editado por una editorial italiana y lo conseguiré por esa vía. En cualquier caso, muy interesante Lin Yu-Chih… fotógrafo taiwanés, de quien no he encontrado página web o presencia en redes sociales. Incluyo me ha costado saber si es hombre, que sí, o mujer, que no. Creo.
En estos momentos, en Shashasha están presentando la obra de Eiji Ohashi (instagram), fotógrafo japonés que ha convertido las ubicuas en Japón máquinas expendedoras de bebidas en un elemento fundamental de sus paisajes, algunos de gran belleza. Las fotografías más recientes son paisajes urbanos o semiurbanos, de la isla de Hokkaido, en la que las máquinas aparecen cubiertas, semicubiertas o rodeadas de nieve, creando un punto de color que destaca en el paisaje, muchas veces nocturno o crepuscular. El fotógrafo es de esta isla del norte de Japón. Hokkaidō, 北海道, el camino 道 de los mares 海 de los norte 北…
En otro orden de cosas y estilos, fotografías espaciales. Del espacio. O quizá deberíamos decir,… desde el espacio. Donald Pettit es ingeniero químico y astronauta de la NASA. Además de sus misiones en el espacio y en la Antártida, allí para buscar micrometeoritos, también le gusta la fotografía, y en sus «viajes» ha recopilado una interesante colección de fotografías que nos presentan en Lenscratch.
Y como hoy estoy muy «viajero», con la imaginación porque en la realidad ya veremos cuándo nos dejan viajar, apunto aquí una entrada en Photography of China dedicada a Marc Aziz Ressang (instagram) que nos lleva a la meseta tibetana, cuyo trabajo intenta reflexionar sobre la dureza de la vida a gran altura y su relación con la espiritualidad de las gentes del lugar. No está mal. Aunque yo siempre recuerdo que todos los datos indican que las fuertes creencias en lo sobrenatural están relacionadas sobretodo con bajos niveles de educación y con la pobreza. Quizá… independientemente de la altitud. Pero están bien, las fotos.
Es en realidad el penúltimo, porque el último lo terminé a caballo entre el 2020 y 2021 y fue en blanco y negro. Y ya os presenté algunas fotos de aquel… que fueron tomadas antes que las que hoy traigo aquí. Por lo que las fotos de hoy son las últimas del 2020. En película negativa.
Cuando visité Viena en octubre de 2015, en pleno bajón personal por eventos laborales, que vistos en la distancia tenían una importancia relativa, me traje mi primer libro de la Photography Workshop Series de la editorial Aperture. Me encantó. Tanto así, que inmediatamente me dispuse a hacerme con el resto de los libros de la colección. Tres hasta ese momento aunque un cuarto no tardó en aparecer. Alex Webb y Rebecca Norris Webb, Todd Hido, Mary Ellen Mark y Larry Fink, fueron los fotógrafos que en aquellos libros nos mostraban sus fotografías y al mismo tiempo nos proporcionaban un taller práctico de cómo ver y fotografiar. Potentes libros con un contenido de calidad, tanto en lo que se refiere a las fotografías como a lo didáctico.
Un poquito de fotograf´ía urbana, con mi Olympus Pen F y un rollo de Fujifilm Neopan 100 Acros, durante el mes de diciembre.
Hace algo más de un año me enteré de que había salido un nuevo libro de la serie, casi cinco años después del primero. Yo ya la hacía como una serie muerta, limitada a los cuatro primeros volúmenes. Pero parecía que no, que la habían reactivado. El nuevo libro estaba dedicado a Dawoud Bey, un fotógrafo afroamericano que ha destacado por varias facetas. Como fotógrafo, ha sido un autor preocupado por las comunidades afroamericanas, y ha intentado trasladar el alma y el sentimiento de las mismas a través de proyectos de largo recorrido a base de retratos de personas y comunidades. Precisamente ese es el tema del libro-taller de Aperture. Como retratar personas y comunidades… o personas en sus comunidades. Hice un pedido del libro… pero no me llegó nunca, empezó a acumular retrasos hasta que me llegó una notificación de que no se podía entregar. Y ya… lo dejé estar.
Recientemente pude saber que Aperture tenía en marcha un sexto libro, dedicado a Richard Misrach, aunque todavía no está disponible. Volví a comprobar el estado de venta del libro de Bey y del de Misrach… y bueno, el jueves pasado recibí el libro de Bey. Y dentro de unas semanas espero el de Misrach.
Desde que recibí el libro de Bey, todos los días dedicó un rato a su lectura. Porque como ya podéis intuir de mis comentarios iniciales es un libro de fotografía en el que tanto hay que contemplar y analizar las fotografías como leer los textos en los que nos invitan a desarrollar nuestra mirada y nuestros proyectos. Como dije en algún momento, cursos avanzados de fotografía al alcance de todos. Siempre y cuando nos manejemos en inglés, claro. Es lo que hay.
Por lo que he visto, podría ver otros dos libros en preparación; uno dedicado a Catherine Opie (junio, 2021) y otro a Graciela Iturbide (octubre, 2021). Qué bien. Qué ganas.
Me he regalado a mí mismo una accesorio para la Hasselblad, un visor de prisma con fotómetro, para hacer más cómoda la fotografía en entorno urbano con esta gran cámara,… que además es grande. Y parece que va bastante bien.
Cuando terminé con el rollo de película en color que le puse a la Leica Minilux en diciembre pasado, puse otro rollo para negativos en color en la Canon EOS 650 y la calcé con un venerable Takumar 35 mm de Pentax… que sirve para dar miedo a los incautos diciendo que es radiactivo. Y es cierto. Aunque carezca de peligro para la salud.