Día 29 de diciembre de 2021. Se acaba un año que, para algunos, según lo que voy oyendo o leyendo esos días en las noticias, ha sido peor aún que el 2020. No sé. Cada uno cuenta la feria según como le va. El caso es que dos días antes, por la tarde, ha llegado la cámara digital nueva de la que os hablé recientemente. Y ya la he empezado a usar. Lo cual me lleva a los buenos recuerdos de otra cámara, que me traje de segunda mano de Nueva York, que comparte algunas cosas con la nueva, y que me es bastante querida.
Así que ese día 29 de diciembre, miércoles, cargo un rollo de película negativa en color en la vieja cámara de los años 80 del siglo XX, y salgo a dar un largo paseo con ella. Haré unos cuantos kilómetros. Aunque solo haré 15 fotos. El rollo de formato 120 no da para más. Quince negativos de 56 x 42 mm. Los últimos del año en color, o en blanco y negro, con película tradicional. Los detalles técnicos los tenéis en La focal estándar corta en formato medio – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kodak Ektar 100. Aquí os dejo las fotos.
Yo los propósitos de cambio no los hago el día 1 de enero del año correspondiente. A propósito de que estamos en esas fechas cuando todo el mundo hace… eso… propósitos. Mis propósitos me los hago cuando me surgen, y durante el 2021 me hice un propósito, cuyo logro me ha costado esfuerzo y constancia, pero que llegado diciembre iba muy bien. Así que decidí premiarme. Un premio en consonancia con ese esfuerzo.
Las fotos que hice nada más estrenar la cámara durante los últimos días de 2021…
El título lo dice todo. Si en Japón la tradición habla de levantarse a ver el primer amanecer del año el uno de enero,… en Zaragoza hubiera sido una tontería gracias a la niebla. No hubo primer amanecer del año. Pasó simplemente de una lechosidad oscura a una lechosidad clara.
El año 2021 ha terminado; pero tengo pendientes varios rollos fotográficos del mes de diciembre. Especialmente los negativos en color; que tardarán unos días en estar listos. Y tengo novedades en mi fotografía digital. Notables novedades. Y ya tengo mi primer cartucho de fotografía instantánea del 2022. Del primer día del año. Así que tengo materia para este diario fotográfico para unos cuantos días. Poco a poco. De momento, hablaré del último rollo de película fotográfica del año 2021. El día de Navidad. En Zaragoza, lo pasamos inmersos en una densa niebla.
Las navidades han sido muy tranquilas. Aunque todos en la familia y allegados estamos vacunados, y casi todos con la dosis de refuerzo puesta, aún consideramos que eso no nos «autoriza» a dejar de tomar otras medidas preventivas. Para no fomentar o favorecer la transmisión del virus. A pesar de la sensación o de las creencias de mucha gente de que la enfermedad, la covid-19, se ha convertido en algo «banal», realmente existe esa creencia, todavía hay muchas personas que enferman de gravedad y acaban en cuidados intensivos. O peor. Así que hicimos en Nochebuena una cena tranquila y no pesada ni excesiva, en un très petit comité de tres.
No obstante, a la mañana siguiente decidí que tenía que hacer un par de horas de ejercicio caminando. Cargué un cámara pequeña y ligera con película negativa en blanco y negro y ejecuté el plan. Los detalles técnicos del rollo los tenéis en Día de Navidad en la niebla – Olympus Trip 35 y Kodak T-Max 400. Para lo no interesados, aquí, las fotos.
Llegamos a los último días del años. Probablemente, casi seguro al 99,99 %, esta es la última entrada del año en mi blog técnico sobre fotografía. En este Cuaderno de ruta aún publicaré los resúmenes fotográficos del año. Estos no son los últimos rollos del año. Tengo tres rollos en color para revelar, pero como los revelo a mes vencido, hasta dentro de unos días, entrado enero de 2022, no dispondré de ellos. Y me falta por revelar un rollo de blanco y negro. Si todo va bien, lo revelaré hoy. Mañana lo digitalizaré. Pero no creo que hable de él hasta el 3 de enero por lo menos. No sé si estos días que quedan de 2021 empezaré algún rollo más… pero quizá los considere ya del 2022. Así que, a efectos prácticos, estas fotos van a ser mi cierre fotográfico del año.
Una entrada breve para el día de Navidad, que servirá también como mis recomendaciones fotográficas de esta semana. Dos libros de fotografía que encargué hace unas semanas y que me han llegado recientemente. Algunos paquetes de correos o de empresas de transporte llegan sin problemas… pero sólo algunos. Y estos dos son algunos de ellos.
Fiel al espíritu de Robert Adams, algunos paisajes suburbanos, en uno de los polígonos industriales de Zaragoza, en un largo paseo dentro de la niebla en la mañana de hoy mismo, día de Navidad.
Bueno… el primero de ellos, más que hace unas semanas, lo encargué hace unos meses. Es una amplísima retrospectiva de uno de los fotógrafos contemporáneos que más cosas me dice. Recogiendo fotografías que abarcan desde 1965 a 2015, cincuenta años de carrera como fótografo, American Silence es el último libro publicado sobre la obra de Robert Adams. Lo encargué ya… a finales de septiembre o principios de octubre. Cuando todavía no había salido a la venta. El caso es que en Amazon han tardado más de lo que pensaban en tenerlo disponible. Pero al final ha llegado a punto, como «regalo» un tanto «inesperado» de Navidad. Miembro de la famosa exposición colectiva New Photographics, de los años 70, es uno de los fotógrafos norteamericanos que se fija en el paisaje alterado por el ser humano. Su mirada se centra en los espacios abiertos y en los suburbios de las ciudades de estados del oeste americano como Colorado, California y Oregón. Su fotografía, en blanco y negro, es directa, sin florituras, descriptiva, pero de calidad. Y fundamentalmente pone el foco en la crisis de los valores más importantes de esta región del mundo, una vez que es alterada por la presencia del ser humano. Y no me refiero precisamente a los nativos americanos que vivían por allí. Como decía, uno de mis fotógrafos favoritos… por lo tanto, para mí, un libro imprescindible, que tardaré días en digerir.
Un tono menos trascendente tiene el libro Happy Tonite, libro que recoge una selección de autores chinos contemporáneos de las colecciones del Archive of Modern Conflict. Esta organización cultural privada, originalmente estaba dedicada a la recuperación y recopilación de fotografías y otros objetos procedentes de la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos armados que le siguieron en el siglo XX. Fotografías de lo que los anglófonos llaman vernacular photography, es decir, no realizadas por fotógrafos profesionales con fines documentales, reporteros gráficos o fotógrafos con un interés artístico. Vamos… la fotografía de la gente común o la que realizan profesionales de otros campos para sus propios fines. Con el tiempo, se extendió el archivo fotográfico a otros temas y procedencias, y en este libro se reúne una selección de fotografías contemporáneas, que reflejan la realidad constantemente cambiante del gigante asiático, con un enfoque específico en la ilusión de prosperidad y felicidad, sean estas más o menos reales, o más bien ficticias. Interesante la selección de fotografías, y viene bien para conocer a algunos de estos autores.
Las fotos de hoy son de los días festivos del puente de la «Inmaculada Constitución». Y fue un día en que consideramos oportuno hacer una sesión de retrato, por la luz con la que amaneció, algo casi improvisado, con dos rollos de la misma película. Lo que pasa es que entre retrato y retrato en distintas localizaciones en la zona entre el parque de la Granja y el azud del río Ebro en Zaragoza.
Las fotos de retratos son privadas y no toca mostrarlas. Pero los paisajes urbanos sí que se pueden enseñar. Los datos técnicos en Ciertos paisajes urbanos en formato medio – Hasselblad 500CM + Distagon 50/4 C T* + Fujifilm Neopan 100 Acros II. En aquellos días festivos, vimos el sol y se paseó con agrado, a veces con algo de viento. Volvemos a estar de fiesta… pero el sol no parece querer hacer acto de presencia. Y llevamos así casi dos semanas.
Estamos en el noveno día consecutivo de nieblas en Zaragoza. Nos dice que el jueves pueden levantar. Lo cual probablemente quiere decir que el fin de semana de Navidad puede estar con tiempo revuelto. Es lo que tiene el invierno en «el Charco». Si el tiempo está calmado, nieblas; si se revuelve, cierzo. En cualquier caso, cualquier escusa es buena para intentar ver la luz y el sol. Aunque sea en fotos de semanas atrás.
En la primera quincena de septiembre, llevé en la mochila ciudadana la Olympus Pen F con su 38 mm f1,8 y un rollo de Kodak Portra 400. Así como la modesta y sencilla Olympus Pen EE3 la he utilizado con cierta frecuencia con película negativa en color, la Pen F, desde que la tengo, la he usado fundamentalmente con película en blanco y negro. Así que quise cambiar un poco la tendencia. Los detalles, no muchos más, los he contado en Recordando días soleados de principios de noviembre – Olympus Pen F con Kodak Portra 400. Aquí os dejo unas pocas de las muchas fotos que salen en un carrete hecho con las Pen de Olympus.
Quienes sigáis con frecuencia estas páginas de mi Cuaderno de ruta, sabréis que en las últimas semanas he dedicado varios artículos a rollos de película que han sido utilizados en todo o en parte para realizar paisajes urbanos a orillas de un determinado tramo del río Ebro a su paso por Zaragoza. Esto ya lo escribí aquí hace un par de días.
Estas son las fotos de la segunda parte de un paseo en un sábado de noviembre por la tarde, antes de la puesta del sol, me acerqué allí después de comer con una cámara de formato medio, dos objetivos, un estándar y un teleobjetivo corto, y un par de rollos de película negativa en color de distinta sensibilidad. La fotos de hoy son las del segundo de los rollos. Los detalles técnicos en El paisaje urbano a orillas del Ebro en color (2) – Hasselblad 500CM + Kodak Portra 400.
Quienes sigáis con frecuencia estas páginas de mi Cuaderno de ruta, sabréis que en las últimas semanas he dedicado varios artículos a rollos de película que han sido utilizados en todo o en parte para realizar paisajes urbanos a orillas de un determinado tramo del río Ebro a su paso por Zaragoza.
Así que un sábado de noviembre por la tarde, antes de la puesta del sol, me acerqué allí después de comer con una cámara de formato medio, dos objetivos, un estándar y un teleobjetivo corto, y un par de rollos de película negativa en color de distinta sensibilidad. La fotos de hoy son las del primero de los rollos. Los detalles técnicos en El paisaje urbano a orillas del Ebro en color (1) – Hasselblad 500CM + Kodak Ektar 100.
Comentaba hace unos días sobre un paseo para fotografiar paisaje urbano en la ribera del río Ebro a su paso por la ciudad de Zaragoza. Decía entonces que las condiciones de luz estaban equivocadas, lo que dio lugar a una fotos con poca gracia. Técnicamente correctas, pero más bien aburridas. Sin embargo, simultáneamente usé una cámara sumamente defectuosa en su concepción y su realización.
Y la suma de errores puede, siempre que el fotógrafo sea conscientes de ellos y los use a su favor, puede llevar a fotografías con cierto interés. Y así ha sucedido con algunas de este rollo. Los detalles técnicos se pueden leer en Ilford Delta 400 ligeramente caducada (2) – Holga 120N. Para quienes no estéis interesados, os dejo algunas fotos.
Pues sí. Tenia unos rollos caducados de película y me fui el sábado por la tarde a ver si sacaba algún paisaje en blanco y negro con el río Ebro crecido por las últimas lluvias. Pero el paisaje estaba «equivocado». Las nubes que había en el cielo estaban en el lado erróneo. Detrás de mí, tapando el sol, en lugar de delante, adornando el cielo de mis fotos.