[Televisión] Cosas de series: Algunas novedades, y finales destacados de temporada y de serie

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Desde finales de agosto se han ido filtrando por la red los pilotos de algunas series nuevas y primeros capítulos de nuevas temporadas de series veteranas. He visto alguno. Y esto me ha llevado a que este domingo pasado hice un repaso a las novedades, y a priori decidí cuales iba a o probar y cuales no. Nada de probar de todo, que acaba de ser muy cansado. Fue una decisión que tomé al ver el piloto de la nueva versión de Ironside, que sólo tiene que ver con el antiguo la silla de ruedas. Soy lo suficientemente mayor como para tener recuerdos de Raymond Burr en su silla de ruedas. La versión actual no me interesó nada. No perderé tiempo tanteando pilotos. Sólo veré aquellos que por su tema a priori tengan buen pinta. Si luego por aclamación, hay alguna interesante que se me haya pasado, ya recuperaré tiempo perdido.

De momento, esta semana regresan a las carteleras después del descanso veraniego BonesNew Girl. Si no reciben algo de aire fresco a sus capítulos, posiblemente las abandonaré. Muy probablemente esta última, visto lo visto en el primer episodio de su tercera temporada. Despido colectivo para las hermanas Deschanel. Tengo cada vez menos tiempo para dedicar a la cosa televisiva y tengo que ser selectivo.

Me vi también un capítulo aislado de una serie de divulgación científica, Horizon, titulado To infinity and beyond. Interesante, aunque creo que podían haberlo hecho un poquito más entretenido.

He visto el primer episodio de Peaky Blinders, ambiciosa serie británica de gángsters ambientada en Birmingham, inmediatamente tras la Primera Guerra Mundial. El primer episodio no estuvo mal, presentando una compleja mezcla de intereses entre bandas criminales, políticas y policías con pocos escrúpulos, ante la desaparición de un alijo de armas, probablemente relacionado con el proceso independentista irlandés. No obstante, el gangsterismo y las de mafiosos me suelen cansar pronto.

Canal en Solihull, cerca de Birmingham

En Peaky Blinders salen los canales que desde Birmingham llevaban las mercancías hacia Londres. Tal vez uno de ellos es este que pasa por Solihull, cerca de esta gran ciudad de las Midlands.

Ha terminado la corta temporada segunda de The Newsroom. Parece ser que cuando empezaron a rodar esta segunda temporada, después de algún episodio rodado, y ante algunas críticas recibidas, decidieron cambiar de tercio. Y como el presupuesto era fijo, hemos tenido sólo nueve episodios en lugar de los doce previstos. Con esta serie siempre he ido al contrario de la crítica, y esta segunda temporada me ha gustado mucho. Ha dejado de basarse tanto en hechos reales, y ha tenido un tema central que ha sido el del presunto uso de gas sarín en Afganistán. Creo que ha sido un tema con altibajos. El trío protagonista, Will McAvoy (Jeff Daniels)Mackenzie McHale (Emily Mortimer)Charlie Skinner (Sam Waterston) sigue siendo estupendo, con interacciones impagables. La guapísima Sloan Sabbith (Olivia Munn) sigue iluminando la pantalla con su presencia, aunque los guionistas no han estado tan inspirados a la hora de prepararle sus intervenciones. Desaprovechadas dotes cómicas. Y la melodramática Maggie Jordan (Alison Pill) me sigue pareciendo que es a esta serie lo que Jar-Jar BinksStar Wars. El resto bien. En cualquier caso, en su conjunto sigue siendo una serie muy entretenida y que seguiré viendo con gusto. Y desde luego, el episodio doble final ha estado muy inspirado, muy divertido, con final muy romántico, y con una estupenda presencia de Leona Lansing (Jane Fonda), menos habitual este año. Un placer la estrella invitada, la abogada Rebecca Halliday (Marcia Gay Harden), una actriz por la que siento debilidad desde Miller’s Crossing (Muerte entre las flores). Aunque habitualmente secundaria, siempre muestra gran calidad intepretativa.

Købstædernes Forsikring

Volvemos a Copenhague, como estas semanas atrás, aunque quizá ahora lo dejemos por un tiempo. Dice Google Maps que ese edificio es Købstædernes Forsikring, una aseguradora creo, vista desde el parque de la Ciudadela.

Final de la primera temporada para Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. Ha recibido muy buenas críticas y acogida general, pero si la he aguantado hasta el final es porque la temporada veraniega ha estado floja en general. Empezó floja, hubo un momento que parecía que remontaba, volvió a navegar desde mi punto de vista por las aguas de la mediocridad hasta que apareció Natalie Zea, pero ni aun por esas. Personajes estereotipados y mucho mareo de misterios de cúpulas, huevos, mariposas monarcas y estrellas rosas, pero ha sido estirar y estirar y estirar una trama que no daba para tanto. No me parece probable que retome la segunda temporada, es evidente que el niñato gilipollas no va a darle a la palanca o no surtirá el efecto buscado, y seguirán jugando al escondecucas por Chester’s Mill hasta que el resto del mundo muera de aburrimiento. Por cierto, hablando de la «jarjarbinks» del lugar… Chester’s Mill tiene la agente de policía más tonta del mundo. Pero tonta, tonta, tonta, tonta,… que engañarle con cualquier cosa es más fácil que quitarle a un bebé el chupete. Pero cómo se puede ser tan taruga… Si es que no me lo explico; que los guionistas de esta serie sean tan malos, digo.

Y he terminado el maratón de estas últimas semanas de Borgen, drama político danés. Es mentira que los escandinavos sólo sepan hacer buenos dramas policiacos. También saben hacer, obviamente mediocres dramas políticos. Como ya he comentado previamente, esta serie ha tenido algún momento bueno, pero también ha tenido algún momento lamentable, ridículo o risible. Se ha convertido en un guilty pleasure en mis últimas cuatro o cinco semanas. Placer culpable que probablemente aguantaba porque las actrices protagonistas, Sidse Babett KnudsenBirgitte Hjort Sørensen (que nadie pregunte como se pronuncian los nombres), combinan atractivo personal y algún que otro momento de buen hacer, cosa que apenas se puede decir del resto del reparto, especialmente de los personajes masculinos, de los que varios han tendido hacia el patetismo. Al final te quedas con que es una especie de loa a eso que llaman el «centro político», un lugar en el que muchos dicen estar pero que personalmente no he encontrado por ninguna parte. Quedará en el apartado de anécdotas televisivas para un momento de mi vida en que necesitaba pararme todos los días una hora después de comer sin que ninguna preocupación me distrajera. Nada más. Y si los asiduos de IMDb veis que le ponen de media casi un ocho,… imaginaros qué gente vota habitualemente en IMDb.

Escultura en Ny Carlsberg Glyptotek

Y me pregunto qué curioseaba esta señora entre las esculturas de la Ny Carlsberg Glyptotek, museo procedente de colecciones privadas que es una pequeña maravilla en Vesterbro, un distrito de la capital danesa que sale mencionado varias veces en el episodio dedicado a la prostitución.

[Varios] Cosas diversas que me han llamado la atención últimamente

Cine, Fotografía, Televisión

Así. De forma breve.

En el apartado de ciencia, se han fallado los premios Ig Nobel 2013. Premios dedicados a la ciencia manifiestamente inútil o absurda. Nos lo han contado en Microsiervos. A mí, el que me ha parecido más sangrante ha sido el de la Paz, otorgado al «democrático» líder ucraniano, Lukashenko, por prohibir aplaudir en público. Y a sus fuerzas de policía por detener a un manco, ¡por aplaudir en público! Para saber más, en la página de Improbable Research.

Ya comenté hace una semana el final, triste para mí, de la serie Futurama. En Vaya Tele nos proponen cinco episodios destacados a recordar. Estas listas son muy subjetivas, pero para orientar a quienes no conozcan la serie ya me parecen bien.

Un par de noticias cinematográficas. Dice Hayao Mikazaki, director de maravillas de la animación japonesa, que nos ha dejado personajes tan estupendos como NausicaäMononoke, Chihiro, o Ponyo, que se retira. Ya lo ha dicho otras veces. Espero que no. En cualquier caso, espero que otro sigan su camino.

Siegessäule

Los ángeles Damiel y Cassiel contemplaban la ciudad alemana en El Cielo sobre Berlín desde la Siegessäule (columna de la victoria), que también ostenta una figura alada.

Me ha puesto muy triste saber la noticia de la muerte de Otto Sander, actor alemán, Cassiel, uno de los ángeles que observaban en el Cielo sobre Berlín. Ya en tiempos me entristecieron los fallecimientos de Solveig Dommartin (la bailarina) y Peter Falk (la estrella de cine). Espero que Bruno Ganz todavía quede con nosotros un tiempo. Es una película con la que me siento muy ligado emocionalmente.

Y termino con una refutación sobre si fotografiar en formato raw y luego revelar el archivo es más tramposo que tirar directamente en jpeg. Con dos fotos tomadas con segundos de diferencia, una en raw y otra en jpeg.

Margate

Fotografía tomada en raw, y revelada para restituir el ambiente percibido en un atardecer en Margate, Inglaterra.

Margate

Para ser honestos, esta fotografía está tomada también en raw, pero restituye el aspecto de la que tomó una amiga mía que llevaba una compacta que dispara en jpeg. Y con los ajustes que un ingeniero japonés opina que son adecuados para un paisaje. Alto contraste, colores saturados. La original de mi amiga es muy similar a esta. ¿Cual creéis que obtiene el paisaje más fiel? Lo cual no quiere decir que sea el más adecuado para los intereses del fotógrafo. El raw no es el formato de los que engañan, y el jpeg de los honestos. Con ambos se puede ser honesto, con ambos se puede variar la realidad.

[Televisión] Cosas de series: algunas novedades británicas, algunas despedidas provisionales, y una serie de ci-fi fallida

Televisión

En primer lugar abandonos. Uno. He dejado de ver Low Winter Sun. Esta historia de policías corruptos en Detroit está bien hecha y bien interpretada, pero su historia no me ha llegado a interesar y la he dejado.

Como en estas semanas, la densidad de series es muy baja, he rescatado un par de dramas británicos. Series de corta duración que ya han terminado o están en marcha. No he visto completa ninguna de las dos. Por un lado está Southcliffe, en cuyo primer episodio hemos podido comprobar cómo una pequeña idílica ciudad provinciana inglesa puede ser el caldo de cultivo para una buena matanza. Supongo que igual que en nuestro país hablamos de una España profunda, donde cualquier cosa puede pasar, los británicos «disfrutan» igualmente de un entorno social similar. Por otra lado está What Remains, que se dedica a explorar la hipótesis de qué puede pasar tras el hallazgo casual del cadáver de una mujer joven, fallecida años antes en la buhardilla del edificio donde vive, y a la que nadie había echado de menos. Ambas series prometen buenas interpretaciones.

Swinton Street

Ya que estamos con algunas series británicas, por qué no un poco de ambiente urbano londinense, como el que podemos ver desde Swinton Street.

Final de semitemporadas para Unforgettable Rizzoli & Isles. Con respecto a estas últimas, policía y forense de Boston, tradicionalmente echan el grueso de la temporada en verano, y reservan unos pocos episodios para el invierno. Con un cliffhanger adecuado para atraer la vuelta de los espectadores. En esta ocasión… con tono romántico. Lo cierto es que está serie no da sorpresas, está pensada para un puro entretenimiento, es atractiva por la simpatía de sus personajes, y no tiene más misterio. Y en lo que se refiere a la chica policía que nunca olvida nada, que pensábamos que no volveríamos a ver, es una serie que ha cambiado de registro. Del misterio que atormentaba a Carrie Wells (Poppy Montgomery) durante toda la primera temporada, y que le daba un tono más reflexivo y atormentado, hemos pasado a un nuevo destino, que ha trasladado a los protagonistas de Queens a la más vistosa Manhattan, con más gente guapa, con un tono más amable, y con Carrie como un personaje más luminoso, más divertido, más dinámico, y con más tensión sexual no resuelta con su colega. A mí me parece que a la serie le ha sentado bien. Ha perdido trascendencia, ha pasado a ser una serie más de entretenimiento, pero más dinámica y divertida. Nos la han cortado a mitad de temporada, y no sé cuando volverá. En ambas series parecen atraer a las espectadoras femeninas reforzando el papel fuerte de las protagonistas, pero introduciendo tonos románticos en las tramas. De momento, no molesta.

Condado de Kent

O quizá algo más campestre, como el paisaje como el que vemos al recorrer el condado de Kent en el tren camino de Canterbury.

Me he chupado la segunda temporada de Borgen, sin que tenga gran cosa que añadir a lo que comenté la semana pasada, ya que esta segunda temporada tiene los mismos defectos y las mismas virtudes que la primera. Como esta la estoy viendo a episodio por día, quizá esforzándome un poco el fin de semana, el jueves que viene tenga ya una impresión global de la serie completa, ya que parece que está cancelada tras la tercera temporada. Sigue entre interesante y guilty pleasure, alternando situaciones con miga con otras totalmente ridículas.

Finalmente, pude ver el episodio piloto de Rewind, una serie de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo que finalmente no se ha llegado ha producir, con lo que el piloto ha quedado como un telefilme de hora y media de duración. El piloto es normalito. Entretiene sin brillantez. Desde luego, el tema de los viajes en el tiempo y las paradojas que los acompañan se han tratado mucho mejor en otras ocasiones. Así que probablemente haya sido buena idea no darle más bola. Quizá las premisas fueran demasiado simplonas, los personajes demasiado estereotipados, y… pues para hacer más de lo mismo que pueda quedar en la mediocridad global… Una pena. Sigo echando de menos buenas series de ciencia ficción. Y las de viajes en el tiempo me encantan sobretodo cuando se curran las paradojas. Hoy en día sólo nos ofrece algo de esto de vez en cuando el Doctor, cuyo especial 50º aniversario ya se va anunciando, así como la regeneración del personaje principal para el especial de navidad. Pues nada. A falta de una serie que nos haga olvidar a la tripulación de Galactica

Margate

O un atardecer a orillas del mar del Norte en Margate.

[Televisión] Especial cosas de series; Futurama, adiós o quizá hasta luego

Televisión

Con el que se considera oficialmente episodio 26 de la séptima temporada, en un episodio lleno de romanticismo, paradojas espacio-temporales y referencias cinematográficas, con FryLeela reinventando una cita eterna en lo alto del (Va)(E)mpire State Building, llega a su fin la que probablemente es mi serie de animación favorita de los últimos quince años. Ese paraíso de los friquis del mundo entero que es Futurama. No está descartado que podamos volver a ver las aventuras de los antes mencionados junto con Bender, el profesor Fansworth, Hermes, Amy, Zoidberg, Nibbler y tantos y tantos otros personajes de ficción y no tan de ficción.

Una serie que ha pasado por distintas vicisitudes. Ha cambiado más de una vez de cadena. Se han rodado largometrajes. Estamos esperando un episodio cruzado con The Simpsons al año que viene, y no es descartable que pudiera volver en forma de largometraje, tanto para la gran pantalla como para la pequeña. Vete tú a saber si no puede llegar a aparecer de nuevo como episodios en algún otro canal. Pero de momento se han despedido.

Calle Delicias

Esta mañana hemos hecho un paseo fotográfico por el Barrio de las Delicias, en el marco de las fiestas de dicho popular barrio zaragozano.

Con muchas cosas en común con sus hermanos amarillos de Springfield, los Simpson y compañía, han tenido un espacio de creatividad y de desarrollo conceptual propios, y para más interesante. De hecho, a pesar de que reconozco sus méritos, hace tiempo que me cansé de Bart y compañía, y sin embargo estoy muy triste por la despedida de nuestros amigos de New New York de principios del siglo XXXI. Detrás de su eterno cachondeo, de su crítica sin fin a las sociedades humanas (y divinas, y extraterrestres), hemos tenido ocasiones sin fin de sentir ternura y empatía por una seres de dos dimensiones y varias tintas, con más sangre en sus venas que muchos humanos de carne y hueso. Y mucha ciencia, porque entre toda la demencialidad científica, ha sido probablemente la serie con más densidad de referencias científicas serias de la televisión mundial de ficción. Mucho más serias entre sus risas y cachondeos que muchas series con más pretensiones que con frecuencia caen en el ridículo más espantoso en sus aspectos científicos.

Parque de las Delicias

No ha sido un paseo muy nutrido, pero sí muy animado y con muy buen ambiente. Donde hemos conversado, hemos conocido gente interesante y, claro, hemos hecho alguna foto.

Pero desde luego, si por algo nos ha gustado Futurama, y esperemos que nos pueda seguir gustando en el futuro, es porque los auténticos protagonistas de la serie somos todos nosotros. Porque esos patosos, camorristas, incosecuentes, sexys, inteligentes a la par que tontos de remate, engreídos, egoístas, cariñosos, solidarios, heroicos, por vocación o a su pesar, que han protagonizado la serie somos el conjunto de seres humanos. El mundo de la política, del espectáculo, de la religión, de la interpretación histórica, de la relación entre pueblos, etnias y razas se ha visto reflejado en un espejo aparentemente deforme, como los de las ferias de atracciones, pero mucho más fiel de lo que nos puede llegar a parecer. Y todo eso, con mucha diversión y risas. Porque si alguna oportunidad tenemos los seres humanos de salvarnos a nosotros mismos es si aprendemos a conocernos, a reirnos de nosotros mismos, y a partir de ahí a cambiar. Y además nos dejan la esperanza. Si un negado como Philip J. Fry es capaz de ligarse a un bombón mutante como Turanga Leela, y vivir felices para toda la eternidad… o algo así, aun queda esperanza para todos nosotros

Hasta siempre amigos del siglo XXXI.

Parque de las Delicias

Y mira tú por donde, parece que nuestro mundo cotidiano está más lleno de conciudadanos de dos dimensiones, como los de Futurama, de lo que parecía. Fotografías tomadas en la calle Delicias y el Parque de las Delicias.

[Televisión] Cosas de series; políticos daneses, reinonas de Las Vegas y los pucheros de Carrie Mathison

Televisión

Semanas con escasas novedades y con escasa actividad televisiva, en lo que se refiere a la ficción en serie, que es lo que nos interesa. Quizá rescate alguna serie británica reciente para animar estas semanas antes del comienzo de la temporada fuerte al otro lado del Atlántico. Os lo cuento la semana que viene. Sí que se van viendo algunos adelantos de episodios pilotos de series que se van a estrenar pronto. Pero de momento no me ha interesado ninguno especialmente, ya veremos cuando se estrenen oficialmente. El que si me ha interesado ha sido el adelanto del primer episodio de la tercer temporada de Homeland. No me he enterado de si ha sido accidendental o intencionado, pero ya podemos saber por dónde empiezan los tiros. De momento, sin noticias de Brody (Damian Lewis ), con Carrie (Claire Danes) haciendo pucheros como una condenada, que es lo suyo, con un Saul (Mandy Patinkin) en una difícil posición dentro de la agencia y algo borde, responsable de unos cuantos de los pucheros de Carrie, y con un notable protagonismo de Dana Brody (Morgan Saylor), hija mayor del desaparecido militar, odiada y amada a partes iguales por los aficionados. Bueno. Me señalan que posiblemente más odiada que amada.

Vista desde Vor Frelsers Kirke

Con lo bonita que es Copenhague, y tan apenas nos muestran las bellezas de la ciudad en «Borgen». Como las vistas desde la Vor Frelsers Kirke.

Ya comenté recientemente que para rellenar la falta de actividad televisiva de estas semanas, me había aficionado a una serie danesa, Borgen, en la que se nos cuentan las andanzas de una primera ministra, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), que intenta llevar un poquito de ética y moderación a la política de su país, gobernando un gobierno de coalición con su partido en minoría. He termindo los 10 episodios de la primera temporada, incluso llevo ya alguno de la segunda, y mis sentimientos hacia esta serie está entre considerarla una propuesta interesante y considerarla un placer culpable. ¿Por qué? El episodio inicial enganchaba bastante, porque las posibilidades que habría eran inmensas. Era muy prometedora. Sin embargo, luego llegaron una serie de episodios más monótonos que prácticamente la convirtieron en un procedimental con un esquema muy claro. A Nyborg se le plantea un problema cuya resolución parece clara hasta que se descubre que la misma conlleva un efecto colateral que nos desagrada, por lo que se plantea un dilema ético que se suma al político. Al final, la bisoña mandataria encuentra una solución, unas veces más ingeniosa y satisfactoria, y otras veces más ingenuo e incluso ridícula. En estos episodios, observamos también algunos vistazos también a los problemas domésticos de Nyborg, y en paralelo observamos como una joven periodista emergente de noticias, Katrine Fønsmark (Birgitte Hjort Sørensen) va desarrollando su propia trama, que se mezcla con la de Nyborg a través del poco escrupuloso asesor de prensa de esta, Kasper Juul (Pilou Asbæk), que está enamorado de la guapa chica. La cuestión es que en los últimos episodios la trama se pone más personal y con más mordiente, aunque sigue habiendo alguna situación poco creible y un poco ridícula. Seguiré con ella. Pero lo dicho. Entre lo interesante y el gulty pleasure.

Una sirenita y una turista

Qué decir de La Sirenita. Si uno diría que desde cualquier sitio de París, según las películas, se ve la torre Eiffel, desde cualquier sitio de Copenhague se tendría que ver la Sirenita. Aun sin tener en cuenta la diferencia de tamaños.

Finalmente, un producto televisivo que no es una serie. La que me ha resultado sobrevalorada película para televisión de HBO, Behind the Candelabra. Dirigida por Steven Soderbergh, que no consiguió una productora para rodarla para la pantalla grande, nos cuenta la relación entre el pianista-espectáculo Liberace (Michael Douglas), con un joven Scott Thorson (Matt Damon), entrando a saco en la homosexualidad del pianista, que él negó en vida constantemente, y que se hizo pública al fallecer en los años 80 por una complicación del sida. A mí no me ha acabado de convencer, no me parecen justos los elogios que se han vertido sobre ella. Se deja ver, pero no pasa de ser el típico biopic televisivo, con la extrema interpretación de su protagonista, muy caracterizado. También me pasa que el personaje biografiado tampoco me interesaba gran cosa, ni el ambiente del espectáculo en Las Vegas. Bueno. Ahí está para quien guste de estas cosas.

Sankt Annæ Plads

En fin, despidámonos de la capital danesa, con este bonito atardecer en Sankt Annæ Plads.

[Televisión] Cosas de series; hasta la vista Longmire, hasta siempre Luther, y bienvenidos los políticos daneses

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En primer lugar las incorporaciones. En diversas ocasiones había oído buenas críticas de una drama político danés, BorgenBorgen es la palabra danesa para castillo, y es como se suele denominar al complejo gubernamental de Christiansborg en Copenhague, donde se encuentra el parlamento danés, las oficinas de su primer ministro y algún que otro órgano gubernamental. Lleva ya algunas temporadas en emitiéndose, así que voy a ver si me pongo al día hasta que empiece la temporada de otoño en serio en las televisiones norteamericanas. En su inicio, nos cuenta cómo la líder de un partido político minoritario llega al poder gracias a una carambola debida al desprestigio de los líderes de los partidos más importantes. Algunas de las situaciones políticas que he visto hasta ahora me han parecido un poco simplonas, pero la protagonista, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), y algunos de los personajes parecen tener bastante carisma, así que seguiré a por ella, a ver cómo evoluciona.

Ayuntamiento de Copenhague

Durante unas cuantas semanas, tocará pasear televisivamente por Copenhague. En la foto el ayuntamiento de la capital danesa.

Ya comenté que habían anunciado la no renovación de Bunheads. Un poquito de pena me dio. El caso es que a falta de una despedida en condiciones, algunas de sus más jóvenes protagonistas se han reunido para grabar, una última danza, una despedida final. Simpáticas. Os la dejo puesta.

Final de la segunda temporada para Longmire (Robert Taylor). Este western del siglo XXI en el ficticio condado de Absaroka, en las grandes praderas de Wyoming, empezó a la chita callando, se ha confirmado en su segunda temporada como una de las mejores series de televisión que nos llegan desde el otro lado del gran charco. Hemos asistido a todo tipo de intrigas y amenazas en ese peculiar microcosmos de rudos colonos y disntante cheyenes. Y nuevamente la serie ha ido ganando en intensidad conforme ha avanzado la temporada, combinando sabiamente la parte procedimental de cada episodio con las historias de fondo. La única pega que le pondría es que el personaje de la ayundate Vic (Katee Sackhoff), a pesar de tener su propia trama de fondo, ha perdido algo de fuerza y algo del sentido que tenía su presencia junto al viejo Longmire. Pero es una serie muy recomendable.

Frederiksholm Kanal

No tengo fotos del ‘borgen’ al que hace referencia el título de la serie, pero al fondo de este canal (Frederiksholm Kanal), algunos edificios soleados de la derecha, formarían parte del complejo gubernamental.

Adiós para siempre a Luther (Idris Elba). Menos mal que al final nos han permitido despedirnos también adecuadamente de la estupenda Alice Morgan (Ruth Wilson). El torturado policía británico, de métodos muy (¿demasiado?) heterodoxos se ha enfrentado a la que finalmente ha sido declarada como última temporada de la serie, con cuatro capítulos que han estado separados dos a dos por los casos externos, mientras que de fondo sufría la no menos heterodoxa investigación de un detective de asuntos externos, y en lo personal se le habría una nueva oportunidad de encontrar a alguien que le sacase de la soledad y de la senda de autodestrucción.  En líneas generales ha estado bien, aunque ninguna de las dos últimas temporadas ha llegado en mi opinión al nivel de la primera. Y es que en la  primera fue en la que pudimos disfrutar ampliamente de Alice, esa encantadora malvada que creo que es un personaje que marca diferencias. Que con su frialdad, ironía e inteligencia ofrece un contrapeso a la impulsividad y al todo corazón y tripas que es Luther. En esta última temporada hemos vuelto a disfrutar de ello. Eso sí, como una especie de deus ex-machina que en último resuelve (al menos en parte) las situaciones. El deus ex-machina no es un recurso argumental que me guste. Odio la llegada del séptimo de caballería cuando la situación es desesperada para los colonos cercados por los siux. Pero es Alice, y perdonamos por ello en esta ocasión la utilización del recurso. Echaré de menos a Luther. Pero confieso que, de quien estoy profundamente enamorado es de Alice Morgan.

Amalienborg

En algún momento, los políticos son recibidos por su majestad la reina, supongo que en Amalienborg.

[Televisión] Adios a las reinas inglesas y un par de novedades

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En medio de cierta apatía televisiva, y una total apatía cinematográfica, esta semana nos pondrán falta en las salas de cine, si bien es cierto es que el viaje a Berlín puede servir de excusa. Y en la cosa televisiva, como la semana pasada no hubo comentario del panorama, pues esta tengo algo más que contar.

Un par de novedades. Desde el otro lado del charco, nos llega una nueva serie policiaca, ambientada en Detroit, ciudad en tremendo declive, donde en un ambiente opresivo y duro asistiremos parece a las andanzas de unos policías corruptos que se ven involucrados en el asesinato de un compañero. El primer episodio me resultó un poco confuso, pero en el segundo se me fue aclarando el panorama, y de momento esta serie, Low Winter Sun se llama, se queda en mi cartelera. Veremos como evoluciona. Las interpretaciones son buenas y la trama puede dar de sí.

De tierras británicas nos llega una comedia de situación ambientada en un instituto con el claustro de profesores más zopenco que se haya podido ver en una serie de televisión. Se trata de Big School, protagonizada por la antigua compañera del DoctorCatherine Tate, el primer episodio me pareció flojillo. Pero en este momento hay tal ausencia de sitcoms en mi cartelera, que la mantendré para rellenar huecos tontos. Por otra parte, la primera temporada van a ser sólo 6 episodios. En fin. Ya veremos.

Y ha llegado a su fin la miniserie, no tendrá segunda temporada, The White Queen. En ella han sido protagonistas las mujeres que históricamente se vieron involucradas en las veinte últimos años de la Guerra de las dos rosas. Basada en una serie de best-sellers de Phillipa Gregory, los personajes principales han sido, siguiendo los títulos de las novelas, La reina blanca (The White Queen) que da nombre a la serie, y que fue Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), reina consorte de Eduardo IV de Inglaterra (Max Irons)La reina roja (The Red Queen), que fue Margaret Beaufort (Amanda Hale), madre del futuro Enrique VII Tudor (Oscar Kennedy/Michael Marcus); y La hija del hacedor de reyes (The Kingmaker’s Daughter), Anne Neville (Faye Marsay), hija del conde de Warwick (James Frain) y esposa del desafortunado Ricardo III (Aneurin Barnard), el último rey de los York, y que tan mal parece que le caía a Shakespeare que lo describió jorobado, malévolo y traicionero.

Castillo de Warwick

El castillo de Warwick, feudo del conde de Warwick, que es uno de los personajes señalados de la serie junto con sus hijas, especialmente Anne Neville, que casó con el duque de Gloucester, posterior rey Ricardo III.

Con una producción bastante lujosa, con estupendos decorados, muchos de ellos naturales, abundancia de vestidos y aparataje de época, la serie ha arrastrado demasiado la naturaleza de estar originados en típicos best-sellers de consumo fácil, con definición de personajes demasiado lineales, poco matizados, y mezclando algún elemento sobrenatural, de «brujería», que no sé si viene mucho a cuento. La serie se deja ve, va mejorando con los episodios, aunque el episodio final me parece un tanto precipitado en su desarrollo y conclusión. El presunto amorío del rey Ricardo III con su sobrina Elizabeth de York (Freya Mavor), futura reina consorte del primer Tudor aparece como surgido de la nada, mal planteado y de desarrollo confuso y precipitado. Esto es por poner un ejemplo. También es criticable es que por los personajes parecen no pasar los años. La guapa actriz protagonistas, Ferguson, representa un personaje que tiene 26 o 27 años cuando comienza la serie y 48 años cuando termina. Pero tan apenas parece que haya pasado el tiempo. Y estamos hablando de una mujer que tuvo 12 hijos de dos matrimonios distintos, al final de la edad media… y que sólo murió 7 años después… Poco riguroso. Similares observaciones se pueden hacer de otros personajes. Los productores parecen más preocupados en que todos salgan guapos más que en una recreación creíble de la realidad.

Así pues, como resumen, producción claramente orientada al público femenino, del que los responsables televisivos suponen siempre escasa inteligencia o sentido crítico, y siempre una actitud «marujil». Lo cual lastra un producto que tenía todos los elementos para ser muy interesante, y se queda en entretenido.

La Torre de Londres

Uno de los misterios de la serie, y de la historia de Inglaterra, es el destino de los hijos de Eduardo IV e Elizabeth Woodville, a quienes Ricardo III confinó en la Torre de Londres, donde desaparecieron, y por lo que se les conoce como los «príncipes de la Torre»; el misterio de su desaparición no está aclarado. En la serie sugieren cosas pero no afirman nada con seguridad. Aunque alguna historia rara montan con la identidad de uno de los dos príncipes.

[Televisión] Cosas de series; irregularidad en las series del verano

Televisión

Como ya suponía la semana pasada, pocas novedades en este principio de agosto en mi cartelera televisiva. Si la semana pasada comentaba que había iniciado la visualización de la serie policíaca belga Salamander, lo cierto es que no he sido capaz de seguir con ella, y la he abandonado.

Dejando aparte aquellas series cuya misión no va más allá de proporcionar un cierto entretenimiento, la tónica que noto entre las que tienen alguna pretensión más es la irregularidad.

Con Dexter en el ecuador de su última temporada, la sensación es que todavía no sé por donde va a tirar la misma. Ha ido saltando de una trama a otra sin que ninguna se convirtiera en principal. Quizá el regreso de Hanna (Yvonne Strahovski) anime un poco más el cotarro, porque los conflictos entre hermanos difícilmente van a dar mucho más de lo que hemos visto.

Soto de Cantalobos

Estos días atrás de calor tremendo, hoy a suavizado, me hacen añorar las tardes de otoño en las que apetece ir a caminar kilómetros sin sudar la gota gorda, como por el Soto de Cantalobos, de las fotos de hoy.

Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King, era uno de los estrenos estrellas del verano. Me costó entrar en ella, y luego ha tenido momentos notables. Pero sigue con altibajos y con grandes irregularidades entre las diversas tramas que se producen bajo la cúpula. Estoy lejos del entusiasmo, moderado ciertamente, que muestran muchos medios especializados en la cosa televisiva.

Otra que no acaba de coger el tono que tenía en su primera temporada es The Newsroom. Sigue siendo una serie entretenida, pero por algún motivo que todavía no he terminado de analizar, sus personajes no acaban de tener el carisma que tenían la primera temporada. O quizá sea que los personajes/actores con más carisma de la serie tienen menos minutos y menos protagonismo, en favor de la tramas de otros caracteres que no enganchan tanto. Tengo la sensación de que, por lo que a mí respecta, por ahí van los tiros. Otros harán análisis más sesudos sobre la serie, pero no deja de ser un drama con algún tono de comedia sobre una serie de gentes.

A dos capítulos para su final, la Guerra de las Dos Rosas vista desde el punto de vista de las mujeres que nos presenta The White Queen, se mantiene a un nivel aceptable sin llegar nunca a la brillantez, salvo en la vistosidad de la adaptación a la época. En cualquier caso, en estos últimos capítulos, en los que supongo que asistiremos  al transcurrir del reinado de Ricardo III y el ascenso al poder de los Tudor, tiene que competir con la impresión que de ese drama dejó en mi hace ya tiempo el Ricardo III de Shakespeare en sus diversas versiones. Mala comparación.

Soto de Cantalobos

Durante el verano, aparte del agobio y la dura luz que hay hasta muy tarde, se te comen los mosquitos y todo tipo de bichos.

Y las dos series que me parece que mantienen su tono habitual son Longmire, que al igual que en la primera temporada va cogiendo carrerilla para ir ganando en intensidad, en este western moderno en las llanuras del medio oeste americano, y Futurama que a pesar de los años que lleva danzando, sigue manteniendo un buen tono y diversión. Probablemente, el secreto de ambas series es que ofrecen exactamente lo que prometen. Y ya decía Sabina que si dos no se engañan, mal puede haber desengaños.

Por último, el runrún internetero televisivo ha sido el anuncio del actor que será la duodécima reencarnación del Doctor a partir del especial de Navidad. Lo que desconozco, no lo he investigado, si protagonizará ya dicho especial o si hará su estelar aparición al final del mismo. Muchos comentarios y entusiasmo oigo sobre el nuevo Doctor. Lo cual no entiendo, porque sin conocer todavía cómo será la personalidad del nuevo Doctor… ¿cómo podemos saber si nos gustará? Como curiosidad, cierto episodio del principio de la temporada 4 de la era actual, The Fires of Pompeii, habrá de estar sometido a observación continua. La anterior compañera del doctor, Amy Pond (Karen Gillan), tenía allí un papelito. Y Peter Capaldi, la 12ª encarnación del personaje principal, también.

Soto de Cantalobos

Pero bueno, todo es cuestión de esperar unas semanas, a ver si desaparecen los rigores del verano en el valle del Ebro.

[Televisión] Cosas de series; fin de la primera temporada de drama carcelario y alguna cosita más

Televisión

Primero algunas cositas rápidas. Hace un año por estas fechas veíamos los primeros episodios de Bunheads, serie que recogía el espíritu de Gilmore Girls (Las chicas Gilmore), y que tuvo una temporada separada en dos, con un lapso entre los dos bloques de episodios de varios meses. Creo que era una serie majeta, con una protagonista, Sutton Foster, bastante carismática. Pues bien. Parece que los resultados de audiencia no han sido los apetecidos, y han anunciado que no habrá nuevos episodios. Lástima.

Por otra lado, pensaba que el drama policial de la chica que lo recuerda todo, Unforgettable, estaba cancelado. La verdad es que no pensaba seguir con esta serie en cualquier caso. Pero he visto el primer episodio de la segunda temporada, y creo que seguiré un poquito con ella. Entretiene. Y la chica, Poppy Montgomery, me cae simpática.

Tímidamente he visto el primer capítulo de Salamander, serie belga, con ladrones de bancos, intrigas políticas y policía cabezón que quiere averiguar la verdad de lo que pasa. Todavía no sé si la veré entera. Yo os diré. Está bien considerada, pero todavía está por ver si realmente me interesa.

Y finalmente, comentar el fin de la primera temporada de Orange is the New Black. La historia de una presa en una cárcel federal que entra para una condena corta por algo que hizo hace diez años, y que ha ido pasando de la comedia, a la comedia negra, y al drama, y está por ver si no acaba la cosa en tragedia. Empezó como una serie con muchos tópicos carcelarios, pero que fue haciéndose más compleja y más borde. Con mala baba. De las que para salir de los problemas, los protagonistas eligen meterse en problemas más gordos todavía. Me ha ido gustando más conforme han ido pasando los episodios. Y ha terminado con un duro cliffhanger. Veremos cuanto tiempo se pega en la cárcel la protagonista.

Y por ahora nada más. Si no hay novedades, la semana que viene haré repaso del estado de la situación de mi cartelera televisiva.

Grand Place

Si sigo con «Salamander», parece que nos daremos más de un paseo por Bruselas, aunque de momento no nos han sacado la Grand Place.

[Televisión] Cosas de series; Luther y poca cosa más

Televisión

Esta semana no tengo mucho que comentar en la cosa de las series televisivas. He decidido que no me interesa la versión norteamericana del crimen del puente, The Bridge, y la he abandonado con el segundo episodio a medio ver.

Todavía estoy por decidir si The Newsroom me gusta tanto como el año pasado, o no. Está más serializado, nos han presentado una serie de tramas que irán desarrollando,… y ya veremos.

En lo positivo, Under the Dome, que estuve a punto de abandonar, se ha ido poniendo las pilas, y sin ser algo especial, sí que empieza a ser entretenida. Más que suficiente para seguir con ella. También Orange is the New Black es una serie cuya primera temporada va de menos a más. Con más nivel que la anterior desde mi punto de vista, aunque son dos series que se mueven por muy distintos derroteros.

Y en lo que se refiere a novedades, sólo destaco que ha vuelto Luther, con una tercera temporada de cuatro capítulos, ya emitidos, aunque sólo he tenido ocasión de ver uno. Parece que al poco ortodoxo policía británico le están preparando un trampa importante para deshacerse de él por vía «asuntos internos». No sé. Es una serie que está muy bien, pero que baja muchos enteros sin la presencia de la inquietante Alice Morgan (Ruth Wilson). Por cierto, esta excelente actriz va a participar en la adaptación cinematográfica de una de las novelas que más me han gustado a lo largo de mi vida como lector, la Suite francesa de Irène Nemirovsky.

Bueno. De momento, aquí queda la cosa. La semana que viene tendré algunas cosas más que decir con el final de algunas de estas series.

Monumento a los judíos asesinados por el nazismo en Europa

Seleccionando fotos para un próximo evento del que ya hablaré a su debido momento. Monumento a los judíos de Europa asesinados, Berlín (Alemania).

[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades, unas mejores, otras peores…

Televisión

Las dos últimas semanas, por mis vacaciones, no he tenido entrada televisiva los jueves. Lo cual ha hecho que, a pesar de que el verano es un tiempo más soso en lo que se refiere a las series de televisión, se me hayan acumulado una serie de novedades, que pasaré a comentar, unas más resumidas que otras.

Han vuelto Rizzoli & Isles, con su cuarta temporada.  Las dos simpáticas amigas, policía e investigadora médica de la policía de Boston, vuelven con su habitual mezcla de acción, drama y humor. No hay grandes novedades en la serie, pero es un producto simpático, que se ve con agrado, aunque no sirva más que como mero entretenimiento.

Ha vuelto Dexter en su octava y última temporada. Más oscura que nunca, especialmente por la evolución de Debra (Jennifer Carpenter) tras los acontecimientos del final de la temporada pasada. Se incorpora a la serie la prestigiosa actriz británica Charlotte Rampling, como una psiquiatra especializada en asesinos en serie que conoce el secreto de Dexter (Michael C. Hall) desde que era niño. Y un nuevo contrincante, asesino en serie también, que sabemos cómo actúa, pero no sabemos mucho más. Todavía. Espero que den a la serie el final que se merece.

Al pie del Cabezo Cortado

Después de unos cuantos días con fotos de Escocia, volvemos a Zaragoza. Fotografía tradicional con película negativa en color.

Y tenemos segunda temporada de The Newsroom, serie que me gustó mucho el verano pasado, a pesar de que la crítica norteamericana estuviera muy dividida en su consideración. Pero creo que ahí está la política metida por el medio. No niego que en algúnos aspectos era un poco tramposa; pero los episodios tenían ritmo, mezcla de humor y drama, y yo me lo pasé muy bien. La nueva temporada parece que nos la van a contar como un largo flashback, y parece que con tono más dramático. Pues bien, ya veremos. Por lo menos, Sloan Sabbith (Olivia Munn), la peculiar analista económica sigue tan guapísima como siempre. ¡Qué morena!

Entre los estrenos absolutos de nuevas series, Siberia nos traslada a la realización de un reality-show de tipo aventureros. Dieciseis participantes que son abandonados en la taiga siberiana con un equipo de rodaje, y en el que pronto se verá que algún peligroso misterio les acecha. He visto el piloto y la mitad del segundo episodio… y a la papelera de las series. No me ha llamado nada la atención. Mala. De verdad.

También ha llegado la adaptación americana de Bron/BroenThe Bridge, situando la acción en el puente entre El Paso (EE.UU.)Ciudad Juárez (Méjico). De momento, tras el primer epiodio, no aporta nada nuevo sustancial. Y el reparto me parece peor. Especialmente, la detective rubia y rarita. Diane Kruger me pareció varios escalones por debajo de Sofia Helin. Si en el segundo capítulo no aporta algo nuevo, se caerá de mi cartelera. Con bastante probabilidad.

Al pie del Cabezo Cortado

La veinteañera Canon EOS 100 con un EF 50/1,8 de primera generación, que son una combinación para hacer fotografías, con un carrete de Kodak Portra 400.

Y estoy viendo la temporada primera de Orange is the New Black, serie que se ha emitido originalmente a través de un servicio en línea. La vida en prisión de Piper Chapman (Taylor Schilling), una mujer blanca que ingresa en una prisión federal por 15 meses, por un crimen que cometió diez años antes, y cuando su vida estaba totalmente normalizada. El piloto me gustó bastante, pero los que han seguido solo me han parecido pasables. Creo que terminaré la primera temporada, pero ya veré si voy más allá en caso de que haya más temporadas.

Y hemos tenido dos finales de primera temporada. Por un lado, la británica Dates. Corta serie de 9 episodios de 20 minutos cada uno, donde se nos narran primeras citas entre gente que utiliza servicios de citas por internet. También hay alguna sucesiva. Ha habido episodios mejores y peores, y varios personajes han repetido. Quizá el más destacado ha sido Oona Chaplin, que ha montado a su alrededor un típico triángulo (rectángulo, con sus dos catetos). Si vuelve con una segunda temporada, ahí estaré. Además,… los chicos que salen son diversos entre monos y feos. Pero las chicas, cada una en su estilo, son todas monísimas.

Y se ha acabado la primera temporada de Defiance, la apuesta fuerte de SyFy por la ciencia ficción. Antiguo militar en una Tierra invadida por especies extraterrestres y modificada, en la cual ahora tienen que convivir en un mundo con toques posapocalípticos, y que ha adoptado como hija a una chica alienígena. La ciudad de Defiance, antigua Saint Louis, es el escenario de sus aventuras, donde tras una vida nómada se instala como sheriff o similar. Me ha parecido irregular y relativamente previsible. No sé si volveré a seguirla en una futura temporada que parece asegurada.

Al pie del Cabezo Cortado

Fotografías tomadas bajando del Cabezo Cortado en Zaragoza, hacia San José.

[Televisión] Cosas de series; alguna novedad destacada, retornos y ante todo, el final de la sexta de Mad Men

Televisión

Ha vuelto Futurama, oficialmente con la segunda parte de su séptima temporada. No sé muy bien, en que se diferencian dos temporadas de 13 episodios emitidas con un año de diferencia, de una temporada de 26 en la que se emiten primero trece episodios, y un año más tarde otros trece. Sobre todo cuando no hay arcos argumentales y los episodios cuentan historias autconclusivas. Bueno. Da igual. Lo importante es que Futurama ha vuelto, y al menos los dos primeros episodios han sido bastante divertidos. Y esto está bien. Muy graciosas las referencias a Flatland (Planilandia). Buen tono. Y más cachondeo con las vacaciones románticas de FryLeela, mezcladas con referencias al clásico de los clásicos Planet of the Apes (El planeta de los simios).

Ha vuelto también Perception. Por si alguién no lo recuerda, neurocientífico con esquizofrenia paranoide que hace de consultor para un simpática y pizpireta agente del FBI. Bueno, pues eso, la típica historia de policía/detective con consultor rarito. No tiene nada de especial, pero entretiene. Sin más.

Ha comenzado la emisión de Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. No soy especialmente aficionado a este autor. Corrijo. No soy nada aficionado a las novelas de este escritor. Y en cuanto a sus adaptaciones cinematográficas o televisivas, las hay que me gustan, las que «meh…», y las hay que paso totalmente de ellas. Así que a pesar de cierto revuelo internetero sobre esta serie, yo la he cogido con cierta prevención. Y el episodio piloto no me ha dicho gran cosa. Desde luego, nada que no se haya visto ya previamente de una u otra forma. Le daré alguna otra oportunidad, pero…

Baker Street Station

Ya que hoy incluyo como novedad una serie británica, nos trasladamos a Londres. Donde la gente, alguna gente, mucha gente, se desplaza en metro. A pesar de que es caro. Y supongo que eso «justifica» la acción de alguna de las protagonistas. Aquí la estación de Baker Street.

También esto recuperando tiempo perdido con Dates, serie británica de capítulos cortitos de poco más de 20 minutos, en cada uno de los cuales presenciamos una cita entre dos desconocidos con ganas de ligar o de lo que sea… Citas a través de un servicio de contactos por internet por lo que llevo visto. Entiendo que a distintos personajes los vamos a ver recurrentemente en distintas citas. Por lo menos en los cuatro episodios que he visto ha salido dos veces Celeste/Mia (Oona Chaplin). Sale bien guapa esta chica. Más que como reina consorte del Rey en el Norte en Westeros/Poniente. Y es nacida en Madrid, oye; y nieta de Charlot.

En el capítulo de abandonos, decir simplemente que realmente no consigo interesarme más en Magic City y los mafiosos de Florida, y he decidido pasar de ellos.

Támesis y London Eye

Es curioso, pero hasta ahora, he visto tres episodios, no han sacado ninguna vista del London Eye. Raro, últimamente.

Pero lo fundamental de la semana ha sido el final de la sexta temporada de Mad Men. Ha sido una temporada extraña. Con un capítulo doble inicial cargado de posibilidades, algunos hemos tenido la sensación de que no se han desarrollado de forma completa. A pesar de los malos augurios que anunciaban aquellos inicios de temporada, no ha habido muertes de personajes principales; la muerte sólo ha llamado a través de una trama secundaria y algo chusca, cómica casi, que involucra a Pete Campbell (Vincent Kartheiser). Las tramas principales han pasado por:

Las dificultades derivadas de la fusión de las dos agencias de publicidad, que han afectado sobretodo a los directores creativos de ambas agencias, el protagonista de la serie Don Draper (Jon Hamm) y el procedente de la otra agencia Ted Chaough (Kevin Rahm), con Peggy (Elisabeth Moss) en medio y desconcertada, y con una relación que no se acaba de definir con este último. No daré detalles, pero la beneficiada en último término parece ser esta última.

La relación de Don con sus nuevos vecinos, y especialmente el convertirse en amante de Sylvia (Linda Cardelini), prometía mucho. Sin embargo, aunque ha dado lugar a algunos momentos claves en la temporada, no ha respondido del todo a las expectativas levantadas. Por lo menos, a las que yo tenía.

En relación con esto, ha venido los problemas familiares de Don, con un enfriamiento de sus relaciones con Megan (Jessica Paré), y los problemas con su hija mayor Sally (Kiernan Shipka) especialmente cuando esta descubre lo que no debía e inicia su flirteo de adolescente con el lado peligroso de la vida. A Betty (January Jones) la tenemos prácticamente de artista invitada, salvo uno de los episodios donde pasan cosas que no pensábamos que volvieran a pasar. La verdad es que en esta serie todo el mundo tiene su momento de gloria, de un modo u otro.

Y finalmente, el progresivo descenso a los infiernos de Don a través de la bebida, en una relación de causa-efecto, donde nunca podemos identificar si bebe por el ambiente y los problemas que se crea y le rodean, o si estos están causados por la propia bebida. Lo que sí detectamos es que empieza a estar cansado de vivir siempre en un mentira. Y empieza a mostrar rasgos de sinceridad, que todavía no sabemos si son para bien o para mal.

Teniendo en cuenta que estamos ante una de las mejores series de la ficción televisiva, considero que la temporada ha sido irregular, excelente comienzo y un buen final, que nos lanza los temas que dominarán la séptima y última temporada de la serie. Pero entre medio, cierta irregularidad con destellos de lo que siempre nos ha maravillado en esta apasionante historia a través de la década de los años sesenta del siglo XX.

Támesis y City

Pero, eso sí, alguno de los protagonistas trabaja en la City. Siempre en construcción.